36308(20-09-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 36308  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ  LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 337  

Bogotá, D. C., veinte (20) de septiembre de  dos mil once (2011)   

V I S T O S  

La Corte decide sobre la admisibilidad de la  demanda   de   revisión   presentada   por   el   apoderado   de   Claudia  Mercedes Plata Santos,  contra  la sentencia proferida, el 14 de octubre de 2009, por esta  Corporación,  que  confirmó  la dictada por el Tribunal Superior de Medellín,  el  10  de  febrero de 2009, que la condenó a las penas principales de 9 años,  multa  de 95 salarios mínimos legales mensuales vigentes e inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por el lapso de 10 años, como  autora  de  las  conductas  punibles de prevaricato por acción, prevaricato por  omisión  y  destrucción,  supresión  u  ocultamiento  de  documento  público  agravado.   

H E C H O S  

Fueron  sintetizados  por  el Tribunal de la  siguiente manera:   

“1. El 29 de julio de 2003, el defensor del  sindicado   Francisco  Javier  Patiño  Vásquez,  le  presentó  a  la  doctora  Claudia     Mercedes    Plata    Santos,  Fiscal  93  Delegada,  una  solicitud de libertad provisional por  habérsele  vencido  el  término para calificar el mérito de la investigación  que  le adelantaba por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. En las  horas  de  la  tarde  de ese mismo día, ésta se presentó a la cárcel de este  distrito  en compañía de su asistente Gloria María Durango Larrea y solicitó  que  le  trajeran  a  la  oficina  de  la guardia externa al sindicado Francisco  Javier  Patiño.  Una vez lo trasladaron a la guardia, le sugirió presentar una  solicitud  de  sentencia anticipada, pues de ese modo podía obtener su libertad  en  unos  pocos días y así lo aceptó e hizo éste con la esperanza de obtener  su  liberación,  como  en  efecto  la  obtuvo 2 días más tarde. Pero, no como  producto  de  la  petición  de  libertad presentada por su defensor, sino de la  decisión  de  la  Fiscal  de  precluir  la  investigación  que  le adelantaba,  adoptada  2  días  después  de  su  visita a la cárcel, a pesar de que había  aceptado el cargo que se le hacía en dicha investigación.   

“Sin  embargo,  una vez se notificó de la  preclusión,  el  agente  del  Ministerio  Público  interpuso  los  recursos de  reposición  y apelación. El escrito a través del cual presentó los recursos,  junto  con el expediente del caso, pasaron al despacho de la Fiscal Claudia  Mercedes  Plata  Santos, el 21 de  agosto  de  ese  mismo  año  para  que  los  decidiera.  Pero,  ni resolvió la  reposición,  ni  tramitó  la  apelación  y  desde  entonces  desapareció  el  expediente,  lo cual sólo vino a saberse cuando otra Fiscal tomó posesión del  cargo de Fiscal 93 Delegada en el mes de abril de 2004.   

“2.  Adelantada la investigación por esos  hechos,  el Fiscal Séptimo Delegado (E) ante este Tribunal, acusó a la doctora  Claudia     Mercedes    Plata    Santos,   atribuyéndole   los   delitos   de   prevaricato  por  acción,  prevaricato  por  omisión (tanto por no haber decidido la solicitud de libertad  provisional  presentada  por  el  defensor  del  sindicado,  como  por  no haber  resuelto  la  solicitud  de  sentencia  anticipada  presentada por éste, ni los  recursos  de  reposición y apelación interpuestos por el Agente del Ministerio  Público)  y  destrucción,  supresión  u  ocultamiento  de  documento público  (artículos 292, 413 y 414 del Código Penal)”.   

“La decisión fue apelada por el procurador  Judicial  y el defensor de la acusada. Al decidir el recurso. El Fiscal Delegado  ante  la  Corte Suprema de Justicia que conoció de él confirmó la acusación.  Pero  definió  que  el  delito  de  prevaricato  por  omisión  era sólo uno y  especifico  que  tal cargo se hacia solamente por no haber resuelto los recursos  en contra de la preclusión”.   

L   A      D  E  M  A  N  D  A   

El  apoderado  de  la sentenciada, basado en  “la  causal  séptima consagrada en el artículo 380  del  Código  de  Procedimiento Civil…”, manifiesta  que funda la presente acción en las siguientes consideraciones:   

a)  Que  se  determine que la resolución de  cierre de investigación no se encuentra ejecutoriada.   

b) Por razón de lo anterior, el término de  8  días  del  traslado  para  alegar,  previo al calificatorio, de igual manera  está viciado de nulidad.   

c) Por último, la resolución de acusación  y los fallos de instancia también carecen de eficacia jurídica.   

A  continuación,  procede  a  realizar  una  reseña  de  las  incidencias  procesales  cumplidas  dentro del trámite que se  adelantó  contra  la  doctora Plata Santos,  destacando  que  la  resolución que clausuró la instrucción no  adquirió   firmeza,   además   de   que  la  incorrecta  notificación  de  la  providencia,  según  sus  personales  opiniones,  la cometieron empleados de la  secretaria de la fiscalía y del Tribunal Superior de Medellín.   

Comenta que el libelo de tutela que presentó  ante  la  Corte  fue inadmitido por un Magistrado de la Sala de Casación Civil,  demanda  que  presentada  nuevamente  sus  pretensiones,  una  vez  más, fueron  negadas   por   una  Magistrada  del  Consejo  Seccional  de  la  Judicatura  de  Cundinamarca.   

Por ello, solicita que se declare la nulidad  de  todo  lo  actuado  a  partir,  inclusive,  de  la notificación de cierre de  investigación,   de   acuerdo   con  la  causal  séptima  del  “artículo  380  del  Código  de  Procedimiento Civil”,  además  de  que se expidan copias con el fin  de investigar  penalmente  a los funcionarios públicos que incurrieron en los citados errores,  quienes cambiaron los folios 570 al 575.   

Agrega  que  él tiene las dos versiones del  proceso,  en razón a las copias de la actuación que había solicitado antes de  cometerse la denunciada irregularidad.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  Recuérdese, en primer término, como lo  ha  reiterado  la Sala en múltiples ocasiones, al ser probable que la sentencia  condenatoria  o  absolutoria,  o  las providencias de preclusión o cesación de  procedimiento   que   se   encuentran   ejecutoriadas  no  contengan  la  verdad  histórica,   o  que  posteriormente  a  su  emisión  la  Corte  haya  cambiado  favorablemente  el  criterio  jurídico  que  sirvió de sustento, originándose  así  una  injusticia,  el  legislador  penal instituyó la acción de revisión  como  mecanismo  idóneo  para  remover  la cosa juzgada y declarar sin valor el  fallo   objeto  de  la  acción,  dictando  la  providencia  que  corresponda  o  disponiendo  tramitar  nuevamente el proceso desde el momento en que se indique,  según la causal invocada y que la Corporación encuentre fundada.   

Así,  la remoción de la cosa juzgada sólo  es  posible  cuando  frente  a  la  demostración  de  alguna  de  las  causales  taxativamente   señaladas   en  la  ley,  se  evidencia  que  se  cometió  una  injusticia,     resultando,    además,    consecuente   con   tal   finalidad   la   exigencia   que   la  demanda,  a  través de la  cual   se  ejerce,  reúna  estrictamente  los  presupuestos  de admisibilidad establecidos por el artículo  222   del   Código   de  Procedimiento  Penal  de  2000,  por  el  cual  se  rige el presente asunto. De no  cumplirse   esta   carga   por  el  accionante,  inexorablemente  conduce  a  la  inadmisión del libelo.     

2.  No  debe  olvidarse  que  esta  clase de  acción  debe  ser incoada con sujeción a los parámetros legales y con respeto  a  la  causal  en  que se apoya, pues, no es dable que la demanda se confeccione  basada  en  motivos  de  revisión contenidos en la legislación civil, pues, en  este  caso,  no  opera  el  principio  de  integración,  en la medida en que el  Código  de Procedimiento Penal, dada su especialidad, contempla unos propios en  procura de cumplir con los fines previstos por esta jurisdicción.   

Así   mismo,  tampoco  esta  acción,  en  principio,  fue estatuida para denunciar vicios de derecho o de actividad que se  hubiesen  podido  cometer durante el trámite del proceso, pues valga nuevamente  reiterar  que  el fallo ha hecho tránsito a cosa juzgada y que, como tal, tiene  el  carácter  de definitivo e inmutable, lo que constituye un desafuero invocar  esos  presuntos  yerros, puesto que la ley penal no los contempla como motivo de  revisión.   

De  tal  manera,  la  demanda  no reúne los  presupuestos  establecidos  en  la ley penal para su admisibilidad, en la medida  en  que  el accionante se apoyó en causales extrañas a la legislación penal y  pretende,  igualmente,  denunciar  un  presunto  vicio de estructura cometido al  interior  del  proceso,  argumento  que, como quedó visto en precedencia, no se  compadece  con  este  instituto,  toda vez que el mismo fue estatuido en orden a  remediar  una injusticia y no para corregir los errores de actividad, los cuales  debieron  ser  alegados  al  interior  del  proceso, máxime cuando la sentencia  llega amparada a esta sede por la presunción de verdad y justicia.   

En  tale condiciones, deviene necesariamente  la inadmisión del libelo.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR   la  demanda  de  revisión  presentada  por el     defensor     de    la   sentenciada  Claudia Mercedes Plata Santos.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ             

DIEGO     EUGENIO      CORREDOR  BELTRÁN            LUIS   BERNARDO  ALZATE  SALAZAR             

                                            CONJUEZ                                                                                        CONJUEZ   

LUIS  GONZALO VELÁSQUEZ POSADA            GUILLERMO  ANGULO     GONZÁLEZ                     

         CONJUEZ                                                                                                        CONJUEZ   

JUAN   CARLOS  PRIAS  BERNAL                                          WILLIAM MONROY VICTORIA   

        CONJUEZ                                                                                              CONJUEZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCIA  

Secretaria  

    

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