35855(29-04-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 35855  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                               Magistrado Ponente:   

                                               ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                               Aprobado Acta N. 145   

Bogotá,  D.C.,  veintinueve (29) de abril de  dos mil once (2011)   

VISTOS  

De conformidad con lo señalado en el numeral  4º  del artículo 32 de la Ley 906 de 2004, define la Corte la competencia para  adelantar  el juicio contra SERGIO AUGUSTO GONZALEZ MEJIA por un presunto delito  de calumnia.   

ANTECEDENTES  

    

1. Los  Doctores  LUZ ADRIANA CAMARGO GARZÓN e IVÁN VELÁSQUEZ GÓMEZ  formularon  el  8  de  abril  de  2008  querella contra SERGIO AUGUSTO GONZÁLEZ  MEJÍA y JOSÉ ORLANDO MONCADA ZAPATA por el delito de calumnia.     

    

1. En   relación   con   GONZÁLEZ   MEJÍA   hubo   dos  intentos  de  conciliación  pre-procesal,  los  cuales  fracasaron  por su inasistencia a las  diligencias que para tal fin fueron programadas.     

    

1. Respecto  de  MONCADA  ZAPATA el ente investigador expidió orden de  archivo  el 13 de noviembre de 2008 por la retractación pública y procesal que  hizo  de  las imputaciones contra los Magistrados auxiliares de la Corte Suprema  VELÁSQUEZ GÓMEZ y CAMARGO GARZÓN.     

    

1. El  5  de  octubre  de 2010 la Fiscalía formuló imputación contra  SERGIO  AUGUSTO  GONZÁLEZ  MEJÍA  por  el  probable  delito  de  calumnia  con  circunstancias   de   agravación   a  título  de  determinador,  en  audiencia  preliminar  adelantada  por el Juzgado trece (13) Penal Municipal de Bogotá con  Función    de   Control   de   Garantías.   El   imputado   no   aceptó   los  cargos.     

    

1. La  Fiscalía  Tercera  Delegada  ante  la  Corte radicó escrito de  acusación  contra el imputado GONZÁLEZ MEJÍA, dirigido a los Juzgados Penales  Municipales  de Conocimiento de Bogotá el 4 de noviembre de 2010. La acusación  se  presentó  por  el presunto punible de Calumnia descrito en el artículo 221  del  Código  Penal,   con  la  circunstancia de agravación prevista en el  artículo  223 toda vez que la eventual calumnia se divulgó a través de medios  radiales  de  comunicación  social  (Caracol  y  R.C.N.)  y  las circunstancias  genéricas  de  agravación  contempladas en el artículo 58 numerales 2,10 y 13  por  cuanto  las  presuntas  incriminaciones  mendaces  se  ejecutaron  mediante  promesa   remuneratoria  (casa  y  cuatrocientos  millones  de  pesos);  con  la  participación    de    varias   personas;   y   la   conducta   “fue    dirigida    desde   un   centro   de   reclusión”.1     

    

1. El  núcleo fáctico de los cargos fue expuesto por el ente acusador  en los siguientes términos:     

“El señor JOSÉ  ORLANDO  MONCADA  ZAPATA,  alias TASMANIA, dirigió al entonces Presidente de la  República,  Álvaro  Uribe  Vélez,  una  carta  que  aparece  fechada el 11 de  septiembre  de  2007, cuando el primero estaba detenido en la cárcel de máxima  seguridad de Itagüi.   

A través de ese documento, MONCADA informó  al  Doctor Uribe que el Magistrado Auxiliar de la Sala Penal de la Corte Suprema  de  Justicia Iván Velásquez y una señora (doctora LUZ ADRIANA CAMARGO GARZÓN  también  Magistrada Auxiliar de la misma Corporación), le ofrecieron rebaja de  condena,  protección  y  ubicación  de su familia a cambio de que vinculara al  Presidente  Uribe  y a Ernesto Garcés con un atentado de que fue víctima el ex  comandante  de las autodefensas conocido como alias René, y al entonces Senador  Mario  Uribe,  con  grupos  paramilitares del suroeste antioqueño, ofrecimiento  que  supuestamente  sucedió  el  10  de  septiembre  de  2007  en la sede de la  Fiscalía Octava Especializada de Medellín.   

JOSÉ  ORLANDO  MONCADA ratificó, con mayor  detalle,  los  señalamientos  de la carta mencionada en precedencia, contra los  Magistrados   Auxiliares   VELÁSQUEZ   y  CAMARGO,  durante  entrevista  radial  divulgada  el  9 de octubre de 2007 a través de un programa periodístico de la  emisora  RCN,  y  en  similar  sentido, para quien en esa época fungía como su  defensor,  doctor  Sergio  Augusto  González  Mejía,  por medio de un programa  radial de la cadena Caracol del día siguiente.   

Posteriormente  y  a  partir  de la carta de  MONCADA  ZAPATA  datada  el  11  de  septiembre  de  2007, esta Delegada inició  investigación  contra  los Magistrados Auxiliares IVÁN VELÁSQUEZ GÓMEZ y LUZ  ADRIANA  CAMARGO  GARZÓN,  que culminó con orden de archivo del 31 de julio de  2008,  luego  de  concluirse  que  la  acusación  de  alias TASMANIA finalmente  obedecía  a  un complot contra la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, a  raíz  de  las investigaciones por vínculos de algunos miembros del Congreso de  la República con grupos armados al margen de la ley.   

Durante ampliación de entrevista rendida el  26  de  junio  de  2008  y  luego  de diligencia de interrogatorio surtida en la  presente  actuación  el 9 de enero de 2009, MONCADA ZAPATA aclaró que accedió  a  hacer  las  aludidas acusaciones contra los doctores VELÁSQUEZ y CAMARGO por  solicitud  que Juan Carlos Sierra, alias el tuso Sierra (quien con posterioridad  fue  extraditado a Estados Unidos), y el abogado Sergio González le hicieron en  la  cárcel  de Itagüi, con la promesa de que con ello recibiría una casa y la  suma  de  cuatrocientos  millones  de  pesos ($400.000.000). MONCADA agregó que  alias  el  tuso  Sierra  y  el  abogado  González  le  suministraron,  incluso,  instrucciones   escritas  acerca  de  lo  debía  decir  durante  la  entrevista  publicitada por RCN”.   

    

1. El  10  de  diciembre  de  2010 el Juzgado Quinto Penal Municipal de  Bogotá  con  funciones  de  conocimiento,  en  desarrollo  de  la  audiencia de  formulación  de  acusación,  manifestó  que  carecía  de  competencia por el  factor  territorial  para  tramitar el juicio y decidió remitir la actuación a  la  Corte  para  que  definiera  tal aspecto, la que en su parecer radica en los  Juzgados   Penales   Municipales  de  Itagüi,  Antioquia.  A  renglón  seguido  concedió  la  palabra  a la Fiscalía, al Ministerio Público, al representante  de  las víctimas y al defensor para que se pronunciaran sobre la determinación  adoptada.     

    

1. Las  razones aducidas por el Juzgado para cuestionar su competencia,  se puntualizan a continuación.     

     

a. El  artículo  43  de  la  Ley  906  de  2004   define  que  es  competente  para conocer del juzgamiento el funcionario del lugar donde ocurrió  el  delito. En la presente actuación, de acuerdo con la imputación fáctica de  la  Fiscalía,  aquél  acaeció  en  Itagüi  y  de  manera  más precisa en la  penitenciaría de máxima seguridad de dicha municipalidad.     

     

a. Estimó   que   la   carta  se  originó  en  el  mencionado  centro  penitenciario  donde  se  hallaba  recluido  JOSÉ ORLANDO MONCADA ZAPATA, desde  donde  aquélla  fue  enviada para que fuera recibida por el entonces presidente  doctor Álvaro Uribe Vélez.     

     

a. Precisó  que  los actos propios de la determinación, atribuidos al  abogado  Sergio Augusto González Mejía, se ejecutaron en el lugar ya señalado  y  que  las  entrevistas  radiales  donde  se difundió la carta “surgieron,        se        dieron”  allí.     

     

a. Agregó  que  si en gracia de discusión el  presunto delito se  hubiera  consumado  en  Bogotá,  cuando  se causó la difamación en el preciso  momento  en que el ex presidente se enteró del contenido de la misiva, o en las  dos  ciudades  (Itagüi  y  Bogotá)  sería necesario dar aplicación al inciso  segundo  del  art.  43  de la ley 906 de 2004, según el cual cuando el hecho se  hubiere  realizado en varios lugares, la competencia del Juez de conocimiento se  fija  por  el  lugar  donde  se  formule la acusación por parte de la Fiscalía  General  de  la  Nación,  lo  cual  hará  donde  se  encuentren  los elementos  fundamentales de la acusación.     

     

a. En  ese  orden  de ideas, pudo advertir que más del cincuenta (50%)  por  ciento de los elementos materiales probatorios enlistados en los anexos del  escrito  de  acusación se refieren a situaciones que se dieron en la cárcel de  máxima  seguridad  de  Itagüi,  de  donde  dedujo  que  la competencia para el  juzgamiento  y  fallo  radicaba  en  los  Juzgados  Penales  Municipales  de tal  Municipio.2     

    

1. La  Fiscalía  General  de  la  Nación estuvo en desacuerdo con las  apreciaciones  del  Juzgado  que  repudió  la  competencia  por  estimar que el  contenido  de  mayor  trascendencia  de  la  conducta  investigada,  esto  es la  divulgación  de la carta, ocurrió en Bogotá, lo cual constituye el fundamento  que  hace  radicar la competencia para el Juzgamiento en un despacho Judicial de  la  capital  de  la República. Puntualizó que en la hipótesis de acaecimiento  del   hecho  en  dos  lugares  diferentes  (Itagüi  y  Bogotá)  los  elementos  materiales  de  prueba  básicos  de la acusación se encuentran en la capital y  para  tal  efecto  se  remitió  a  los  funcionarios  de  Policía Judicial que  recaudaron  las  evidencias relevantes, a las inspecciones que se hicieron a las  cadenas  radiales  de  cubrimiento nacional que divulgaron la carta ampliada con  las  entrevistas  y  al  domicilio de las víctimas cuyos eventuales testimonios  considera  de  vital  importancia   probatoria.  Explicó  que  el  extenso  listado  de  elementos  materiales  probatorios  es la consecuencia del deber de  lealtad  procesal  que  tiene  el  ente acusador de acuerdo con el artículo 250  superior,  pero que no significa uniformidad en cuanto a importancia suasoria de  cada          uno          de         ellos.3     

    

1. El   representante   de   las   Víctimas  coincidió  con  la   argumentación  de  la  Fiscalía,  en  tanto  que  la  defensa  lo hizo con los  razonamientos  del  Juzgado,  enfatizando  en  que  el  supuesto hecho delictivo  había    ocurrido    única    y    exclusivamente    en    el   municipio   de  Itagüi.     

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          De  acuerdo  con  lo  señalado en el artículo 32 numeral 4° de la  Ley  906  de  2004,  la  Corte  tiene  la  facultad  de  pronunciarse  sobre  la  impugnación  de  competencia  que  con ocasión del presente asunto promueve la  Juez  Quinto Penal Municipal de Bogotá de Conocimiento, en cuanto considera que  el  proceso  debe ser conocido por un Juez Penal Municipal de Itagüi puesto que  el  hecho  ocurrió  en dicho lugar, y aún en el evento en que hubiera acaecido  también  en Bogotá, toda vez que en aquella ciudad se encuentran los elementos  fundamentales de la acusación .   

          La  Corte  anticipa  que  no  le  asiste  la  razón  a  la Juez que  solicitó  la  definición  de  competencia,  pues los argumentos que construyó  para  tal  efecto  no  guardan  correspondencia  con los supuestos fácticos del  escrito  de  acusación presentado por  la Fiscalía General de la Nación.  Véase:   

El artículo 43 del Código de Procedimiento  Penal,  Ley  906 de 2004, establece las reglas para asignar la competencia en un  determinado   asunto  a  una  autoridad  en  atención  al  factor  territorial:   

“Es competente  para  conocer del juzgamiento el juez del lugar donde ocurrió el delito. Cuando  no  fuere  posible  determinar el lugar de ocurrencia del hecho, este se hubiere  realizado  en varios lugares, en uno incierto o en el extranjero, la competencia  del  juez  de  conocimiento se fija por el lugar donde se formule acusación por  parte  de  la Fiscalía General de la Nación, lo cual hará donde se encuentren  los      elementos      fundamentales      de      la     acusación.”   

          La  Corte  ha  explicado  de manera reiterada que cuando se trata de  eventuales  delitos  de  calumnia  o  injuria   probablemente cometidos por  medio  de  un  escrito, la conducta ilícita se perfecciona en el lugar donde se  difunde  o  se  hace  público  el  contenido  calumnioso  o  injurioso,  habida  consideración  de  que  sólo  mediante la difusión del documento se expone el  bien  jurídico, en la medida en que los destinatarios de la información tengan  acceso  a  la  divulgación del pensamiento calumnioso o injurioso, colocando en  peligro la integridad moral del ofendido.   

          De  esta  manera,  como  la  conducta  ilícita se consuma de manera  instantánea  en el sitio en que el documento calumnioso o injurioso se hace del  dominio  público,  corresponde  por tanto su conocimiento al juez competente de  dicha sede.4   

          De   conformidad   con  los  escenarios  fácticos  del  escrito  de  acusación,  el  aspecto  trascendental de la conducta endilgada, valga decir la  divulgación  de la información eventualmente falsa, ocurrió en Bogotá cuando  dos  cadenas radiales de cobertura nacional difundieron el contenido de la carta  dirigida  al  entonces  Presidente  de la República y no en  el momento en  que  la  carta  fue  confeccionada  y suscrita. Tampoco es de recibo que se haya  perfeccionado  en  el  momento en que el imputado realizó labores propias de la  determinación  sobre  JOSÉ  ORLANDO  MONCADA  ZAPATA  (Tasmania)  pues la  probable  afectación de la integridad moral de los doctores VELÁSQUEZ GÓMEZ y  CAMARGO  GARZÓN  sólo  podría presentarse cuando el contenido del escrito fue  dado a conocer, se reitera, a la opinión pública.   

          Ahora  bien, si de manera subsidiaria la Fiscalía consideró que la  divulgación  se  pudo haber verificado de manera simultánea, en este caso debe  acudirse  al  mecanismo previsto en el inciso segundo del art. 43 del Código de  Procedimiento Penal.   

Dicha regla contempla, como lo ha puntualizado  la  Corte,  que  cuando  el  hecho  se  ha  realizado  en varios lugares, en uno  incierto  o  en  el  extranjero, la competencia del juez de conocimiento se fija  por  el  lugar  donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General de  la  Nación,  pero tal formulación está condicionada a que allí se encuentren  los  elementos fundamentales de la misma, aspecto entonces que debe ser valorado  para  determinar  si  conforme  a  ello  obró  en  el  presente  caso  el  ente  acusador.5   

En  la  audiencia  de  acusación,  como  se  reseñó  en  acápite anterior, la Fiscalía, de manera razonable, explicó las  pautas  que siguió para radicar la acusación en Bogotá y no en Itagüi. No es  el  porcentaje de los elementos materiales probatorios que se hayan recaudado en  determinado  lugar  el  que  determina  el  territorio donde se deba formular la  acusación,  sino  el  sitio  de  origen  de  los  más  importantes  medios  de  convicción.  El  primero  de tales aspectos guarda relación con los deberes de  objetividad  y lealtad procesal que la Carta Política exige del ente acusador y  el  segundo  está  explicado  por  el  rol  específico  que el nuevo modelo de  investigación  y  juzgamiento,  de corte adversarial y tendencia acusatoria, le  asignó  como  parte  en  el  proceso  penal  encabezado  por  la atribución de  investigar  y  acusar  a  los presuntos responsables de haber cometido un delito  (Art.  114  ley 906 de 2004). Así las cosas, privilegiar el lugar donde residen  las  eventuales  víctimas  cuyos  testimonios  estima de alto valor probatorio,  darle  prioridad al lugar donde ejercen sus funciones los servidores de Policía  Judicial  que  participaron  en  la  investigación  quienes  probablemente sean  requeridos  en  el  juicio oral para sustentar su teoría del caso y seleccionar  la   ciudad  donde  se  hicieron  las  inspecciones  a  los  medios  masivos  de  comunicación  social  donde  se  divulgaron  las eventuales falsas imputaciones  como  mecanismos  demostrativos  de  su  particular  postura  procesal, lejos de  resultar  aspectos  contrarios  al  escrito  de  acusación,  ostentan  visos de  razonabilidad    y    por    ende    encajan   en   el   presupuesto   normativo  analizado.   

En  consecuencia,  se  declarará  que  la  competencia  para  conocer  del  juicio  contra  SERGIO AUGUSTO GONZÁLEZ MEJÍA  radica en la Juez Quinta Penal Municipal de Bogotá.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DECLARAR  que  el  conocimiento  para adelantar el juzgamiento y para fallar este caso, corresponde  a  la  Juez  Quinta  Penal Municipal de Bogotá, de acuerdo con las motivaciones  plasmadas en el cuerpo motivo del presente proveído.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cúmplase  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                         JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ                     

FERNANDO        A.       CASTRO  CABALLERO                            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ    

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                  MARÍA              DEL             ROSARIO             GONZÁLEZ             DE  LEMOS                   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                             JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA             

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  Páginas 37 a 40 de la Carpeta.   

2   Record minuto 1 a 15, Audiencia de Acusación .   

3  Record minuto 15 y siguientes, Audiencia de Acusación   

4  .Corte  Suprema  de  Justicia.  Sentencia   de  5 de mayo de 2003, Radicado  19283.   

5 Corte  Suprema   de   Justicia.   Sentencia   de   18  de  marzo  de  2009.  Expediente  31.389     

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