35550(09-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 35550  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 36  

Bogotá, D.C., nueve (9) de febrero de dos mil  once (2011)   

VISTOS:  

Define  la Corte la competencia para resolver  la  solicitud  de  preclusión  de  investigación,  elevada por la Fiscalía 39  Seccional  de  Mocoa ante el Juzgado Primero Penal del Circuito con funciones de  Conocimiento  de  la misma ciudad, a favor de MARÍA EUGENIA ANTURY CHILITO, por  el delito de rebelión.   

ANTECEDENTES:  

El  25  de  Septiembre  de 2009, se presentó  voluntariamente  ante  la  Compañía Cobra del Batallón de Contraguerrilla No.  59  del  Ejército  Nacional, acantonada en la vereda La Consolata del municipio  de   Piamonte   (Cauca),   la   señora  MARÍA  EUGENIA  ANTURY  CHILITO  alias  “Mireya”,  informando  su  deseo  de  reincorporarse  a  la  vida  civil  y  acogerse  a los beneficios  consagrados  para  el  programa  de  desmovilización,  por cuanto fue miliciana  activa  del  “Bloque  Sur  Frente     49     Héctor     Ramírez     de     la     ONT    FARC”, durante dos años.   

La  Fiscalía  39  Seccional  de  Mocoa, con  fundamento  en  las  manifestaciones  de  acogimiento  y  la  certificación No.  2397-2009  del  20  de noviembre de 2009, expedida por el Comité Operativo para  la  Dejación  de  las  Armas  -CODA-,  que  corroboró la pertenencia de ANTURY  CHILITO  al  grupo  subversivo  FARC,  su  desmovilización  y  la  decisión de  abandonar  la  insurgencia,  solicitó  el 26 de julio de 2010 ante los Juzgados  Penales  del  Circuito  de  esa capital, preclusión de la investigación por el  delito  de rebelión, en virtud a la imposibilidad de continuar con el ejercicio  de  la  acción  penal,  dado  el  ingreso  de  la  desmovilizada  al proceso de  reincorporación    y    otorgamiento    de    los   beneficios   jurídicos   y  socio-económicos consagrados en la Ley 418 de 1997.   

El  Juzgado  Primero  Penal del Circuito con  funciones  de  Conocimiento de Mocoa, mediante decisión del veinticinco (25) de  Noviembre  de  2010,  se  declaró incompetente argumentando que se trata de una  decisión  que  incumbe  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Pasto,  atendiendo  al  estado  del  proceso,  en  tanto  se  relaciona  con  un  delito  político,  según  lo  manifestado  por  la  Corte  Suprema  de  Justicia en el  radicado 27.213.   

Con  base en el numeral 4º del artículo 32  del  código  de  Procedimiento  Penal,   remitió  la  actuación  a  esta  Corporación.   

CONSIDERACIONES  

1. Competencia de la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia para conocer del asunto.   

Al tenor de lo dispuesto en el artículo 32,  numeral  4º,  y 54 de la Ley 906 de 2004, la Sala es competente para conocer de  la  definición  propuesta  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  con  funciones  de Conocimiento de Mocoa, para resolver la solicitud de preclusión a  favor     de     MARÍA    EUGENIA    ANTURI    CHILITO    alias    “Mireya”   por   la   conducta   punible   de  rebelión.   

Si  bien  es  cierto,  de conformidad con el  artículo   541  ibídem,  la figura de la “definición  de  competencia”  propende  por  la  asignación  del  juez que debe conocer la fase  procesal  de  juzgamiento  y  tiene  lugar cuando el funcionario ante el cual se  presentó  la  acusación  manifiesta  su incompetencia, esa determinación debe  entenderse,  también  abarca  la  fijación  del  juez  que ha de conocer de la  preclusión   de   la   investigación  contemplada  en  los  artículos  331  y  siguientes,  por  integración  normativa dentro del contexto sistemático de la  Ley  906 de 20042,    por    ser    de    competencia    exclusiva    del   juez   de  conocimiento.   

La     Corte    ha    explicado    con  anterioridad3  sus  facultades  para  definir  la  competencia de las autoridades  judiciales, así:   

1.- Cuando la declaratoria de incompetencia  se   produzca   dentro   de   actuación  en  la  que  el  acusado  tenga  fuero  constitucional o fuero legal.   

2.- Cuando la declaratoria de incompetencia  proviene  de  un  tribunal superior o la autoridad que así lo hace, es decir un  juzgado cualquiera, señala que el competente es un Tribunal.   

3.- Cuando la declaratoria de incompetencia  provenga  de  un  juzgado penal del circuito especializado, penal del circuito o  penal  municipal, que manifiesta que el competente es un juzgado que pertenece a  otro           distrito           judicial4.”   

Para este caso, como el Juzgado Primero Penal  del  Circuito con funciones de Conocimiento de Mocoa considera que el competente  para  conocer de la solicitud es el Tribunal Superior de Pasto, le corresponde a  la Corte como superior funcional definir el asunto.   

2. Observaciones Preliminares  

Es pertinente aclarar, que cuando se suscitó  esta  definición de competencia por la desmovilización de ANTURY CHILITO el 25  de  septiembre  de  2009,  se  encontraba vigente la Ley 782 de 2002 última que  había  modificado el artículo 60 de la Ley 418 de 1997 reguladora del trámite  y  autoridad  competente  para la concesión de beneficios contemplados en dicha  ley.   

Sin  embargo,  con  la expedición de la Ley  1421  del  21  de  diciembre  de  2010  que expresamente modificó el mencionado  artículo  60,  es  del  caso  para la Sala, pronunciarse de conformidad con tal  norma  en  razón  al  efecto general e inmediato que conlleva la aplicación de  las  normas  procesales,  según  voces  del  artículo  40  de  la  Ley  153 de  18875.   

Ahora,  con  el  propósito  de establecer a  quien  corresponde  el conocimiento de la preclusión de la desmovilizada de las  FARC,      MARÍA      EUGENIA     ANTURY     CHILITO     alias     “Mireya”,  que por el  delito  de  REBELIÓN remite el Juzgado Primero Penal del Circuito con funciones  de  Conocimiento  de  Mocoa,  importa  precisar  que el Estado colombiano con el  propósito    de    lograr    la    reinserción    de    los   grupos   armados  ilegales,  la búsqueda de la  convivencia  y  la  consolidación  de  un proceso de paz, ha diseñado diversos  mecanismos y proferido distintas normas, entre las que se destacan:   

1.  La   Ley   418  de  1997  (diciembre  26),  prorrogada  y  modificada   sucesivamente por las Leyes 548 de 1999, 782 de  2002,  128 de 2003, 1106 de 2006 y 1421 del 21 de diciembre de 2010 (entre  otras), la cual, en su título III  (artículos    del    50    al   66)   consagra  las  causales  de  extinción de la acción y de la pena a  través  de  beneficios  como  la amnistía, indulto6   

,  cesación  de procedimiento, resolución    de   preclusión   de   la   instrucción   y   resolución   inhibitoria  para  conductas  constitutivas  de  delito   político,  salvo  genocidio,  secuestro, lesa humanidad, crímenes de guerra, o los tipificados en  el  título  II  del  Libro  II  del  Código  Penal  que atentan contra el  Derecho  Internacional Humanitario, según el artículo 17 de la Ley 1421 del 21  de diciembre de 2010 así:   

“Artículo  17. El artículo 60 de la Ley 418 de 1997, prorrogado  por  el  artículo  de  la ley 548 de 1999, modificado por el artículo 21 de la  Ley  782  de  2002,  prorrogado  por  el  artículo  1º de la Ley 1106 de 2006,  quedará así:   

Artículo  60. Se  podrán   conceder  también  según  proceda  de  acuerdo  con  el  estado  del  respectivo   proceso   penal,   la   cesación   del  procedimiento,   la   resolución   de  preclusión  de  la  instrucción  o  la  resolución       inhibitoria       cuando   la   actuación  se  adelante  conforme  al  procedimiento  establecido  en la ley 600 de 2000, o preclusión por el juez de conocimiento en  los  términos  de  la  Ley  906  de  2004, a quienes  confiesen   y   hayan   sido  o  fueren  denunciados  o  procesados  por  hechos  constitutivos  de  delitos  a  que  se  refiere  este  título según el estadio  procesal  y  no  hayan  sido  aún  condenados  mediante sentencia ejecutoriada.   

Expedida  la certificación correspondiente  por  el  Comité  Operativo  para  la  Dejación  de  las  Armas,  CODA,  o a la  acreditación   de   que   trata   el   Decreto   3360   de  2003,  deberá  ser enviada por la autoridad competente al Fiscal Delegado  que  adelante  el  trámite  respectivo, quien procederá a solicitar al Juez de  Conocimiento,  que  decida sobre la preclusión de la  investigación,  cualquiera  sea  el  estado  del  proceso  o se inhibirá si el  desmovilizado   es  investigado  solo  por  delitos  políticos  y  los  conexos  .   

Si  la  persona  se encuentra privada de la  libertad,  las  citadas  autoridades,  deberán  dar trámite preferencial a las  solicitudes  de  beneficios  jurídicos, y en la decisión en la cual se otorgue  el   beneficio   jurídico,   deberá  revocarse  la  medida  de  aseguramiento,  disponerse  la  libertad  inmediata del beneficiario, cancelarse las órdenes de  captura   en   su  contra  y  ordenar  oficiar  a  los  organismos  competentes.  ”   (Resaltado  de  la  Sala).   

1.1 Sobre el delito  político,  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia en forma  reiterada  ha  establecido  que  tiene  ocurrencia  cuando  se  atenta contra el  régimen   constitucional   y   legal   vigente,   en   búsqueda  de  un  nuevo  orden.   

La Corte Constitucional en sentencia C-009 de  1995, definió el delito político, así:   

“…  es  aquél  que,  inspirado  en un ideal de justicia, lleva a sus  autores  y  copartícipes  a  actitudes  proscritas  del  orden constitucional y  legal,  como  medio  para  realizar el fin que se persigue. Si bien es cierto el  fin  no  justifica  los  medios, no puede darse el mismo trato a quienes actúan  movidos   por   el   bien   común,  así  escojan  unos  mecanismos  errados  o  desproporcionados,  y a quienes promueven el desorden con fines intrínsecamente  perversos  y egoístas. Debe, pues, hacerse una distinción legal con fundamento  en  el  acto de justicia, que otorga a cada cual lo que merece, según su acto y  su              intención”.   

1.2  Ahora,  el  artículo  69  de  la Ley 975 de 2005 tácitamente adicionó la ley 782 de 2002,  en los siguientes términos:   

“Las  personas  que  se  hayan  desmovilizado dentro del marco de la Ley 782 de 2002 y que hayan  sido  certificadas  por  el  Gobierno  Nacional  podrán  ser  beneficiarias  de  resolución  inhibitoria,  preclusión   de  la instrucción o cesación de  procedimiento,    según    el    caso   por   los   delitos   de   concierto  para  delinquir  en los términos del inciso primero del  artículo  340  del  Código  Penal;  utilización   ilegal  de uniformes e  insignias,  instigación  a  delinquir  en  los términos del inciso primero del  artículo  348  del  Código  Penal;  fabricación,  tráfico y porte de armas y  municiones.   

El  inciso final del artículo 2º de la ley  975 de 2005, estableció;   

“La reinserción  a  la  vida  civil  de  las  personas  que puedan ser favorecidas con amnistía,  indulto  o  cualquier  otro  beneficio  establecido  en  la  ley 782 de 2002, se  regirá  por  lo  dispuesto  en  dicha ley.”   

1.3  En síntesis,  los  beneficios  jurídicos  previstos  en  la  Ley  418  de  1997  (modificada  con  leyes posteriores, entre ellas la 782 de 2002, la  1421  de  2010  y  la 975 de 2005) como: el indulto, la  cesación   de   procedimiento,   la  resolución  de  preclusión   de  la  instrucción  y  la  resolución  inhibitoria,  se  otorgan a los miembros de grupos armados organizados al margen  de  la  ley,  que hayan cometido cualquiera de las conductas comprendidas dentro  de  los  delitos  políticos  (salvo   conductas   constitutivas  de  genocidio,  secuestro,  lesa  humanidad,  crímenes  de  guerra,  o  en  los  tipificados  en  el título II del Libro II,  Capítulo  Único  del  Código  Penal), concierto para  delinquir  en  los  términos  del  inciso primero del  artículo  340  del  Código Penal; utilización ilegal  de  uniformes  e insignias, instigación a delinquir en los términos del inciso  primero  del  artículo  348 del Código Penal; y fabricación, tráfico y porte  de armas y municiones.   

Esta ley, por sustracción de materia, no se  aplica  a  los miembros de las AUC por cuanto su actuar no corresponde al delito  político7,  ya  que  en dichas organizaciones subyace el punible de concierto  para delinquir agravado.   

De conformidad con la Ley 1421 de 2010   los     procesos     que    por    los    delitos8    arriba   mencionados   se  encuentren  en  curso y estén siendo tramitados bajo la égida de la Ley 600 de  2000,  el funcionario llamado a dar aplicación a los beneficios previstos en la  citada  Ley  418  de 1997 será el fiscal o juez de conocimiento según la regla  general  de  competencia  de acuerdo con el estado del respectivo proceso.   En  cambio,  tratándose  del procedimiento previsto por la Ley 906 de 2004 esto  es,  aquellos  desmovilizados  que  se acojan a tales prerrogativas a partir del  1º    de    enero   del   2005,   lo   serán,   solamente,   los   jueces   de  conocimiento.   

2. Posteriormente la  Ley  975  de 2005, denominada  comúnmente  “de Justicia y  Paz”, cuya aplicación es  residual,  para  casos  en  que  los  desmovilizados no queden cobijados por los  beneficios    jurídicos    de    la    Ley    418    de    1997    (modificada  por  la  Ley  782 de 2002 y 1421 de 2010),  que  también  tiene  como  finalidad  facilitar  los  procesos de  reincorporación  individual  o colectiva a la vida civil de los miembros de los  grupos  armados  organizados  al margen de la ley, no prevé beneficios como: el  indulto,   la   resolución  inhibitoria,  la  preclusión  o  la  cesación  de  procedimiento,  sino  una  pena alternativa,  muy  inferior  a  la  que  correspondería  a  los  delitos si se  juzgaran  fuera  del proceso de paz con la legislación ordinaria, por conductas  punibles    cometidas    en    el    actuar   de   tales   grupos   (guerrilla  y  autodefensa), diferentes a  las    mencionadas   en   el   acápite   anterior9,   entre   ellas   genocidio,  secuestro,  lesa  humanidad, crímenes de guerra y los tipificados en el título  II  del  Libro  II  del Código Penal sobre violaciones al Derecho Internacional  Humanitario,  por expresa disposición del inciso 3º del artículo 11 de la Ley  1421  de  201010.   

El  artículo  10  de  la  Ley  975  de 2005  establece.   

“REQUISITOS DE  ELEGIBILIDAD   PARA  LA  DESMOVILIZACIÓN  COLECTIVA.  Podrán  Acceder  a  los  beneficios  que  establece la presente ley  los  miembros  de  un grupo armado organizado al margen de la ley  que  hayan  sido  o  puedan  ser imputados, acusados o condenados como autores o  partícipes  de  hechos  delictivos  cometidos  durante  y  con  ocasión  de la  pertenencia  a  esos  grupos,  cuando  no  puedan ser  beneficiarios  de  algunos  de  los  mecanismos  establecidos  en  la ley 782 de  2002,  siempre que se encuentren en el listado que el  Gobierno  Nacional  remita  a  la  Fiscalía  General  de  La Nación y reúnan,  además  las siguientes condiciones:…” (Énfasis agregado).   

2.1 Frente a la Ley  975  de  2005,  como  ya  se  anunció,  la  jurisprudencia ha sostenido que los  delitos  cometidos  por los paramilitares no pueden ser considerados políticos,  por  cuanto  el fin perseguido por estas organizaciones criminales no es atentar  contra el régimen constitucional y legal vigente:   

“Los  delitos  cometidos  por  personas  vinculadas  a grupos paramilitares, como es el caso de  los  miembros  de  los  grupos  de  autodefensa que en virtud de acuerdos con el  Gobierno  Nacional  se  han  desmovilizado, bajo ningún pretexto alcanzan a ser  considerados   como   autores   del  punible  de  sedición,  por  cuanto  tales  comportamientos    no    pueden    ser    asimilados    al    concepto    delito  político.   

Debido a que los hechos delictivos cometidos  por  cuenta  o  en  nombre  de  los  paramilitares  no  fueron ejecutados con el  propósito  de  atentar  contra  el régimen constitucional y legal vigente, con  denunciado  apoyo  de  importantes sectores institucionales y procurando obtener  beneficios  particulares,  pretender  que  una  norma  identifique  como  delito  político   conductas   claramente   señaladas  como  delitos  comunes  resulta  contrario  a  la  Constitución  vigente, desconoce la jurisprudencia nacional y  contradice   la   totalidad  de  doctrina  nacional  y  extranjera.”11   

Del Caso concreto.  

De  manera  que, como en el presente caso se  está  ante  una  entrega  voluntaria por parte de MARÍA EUGENIA ANTURY CHILITO  hecha  el  25 de septiembre de 2009, afirmando haber militado en forma activa en  el  “Bloque Sur Frente 49  Héctor    Ramírez    de   la   FARC”,  conducta  que  encaja  en  el  delito  de  rebelión  que  sería  investigable  por  el  trámite  del  sistema  acusatorio, de conformidad con el  artículo    17   de   la   Ley   1421   de   201012   

la competencia para decidir la solicitud de  preclusión  recae  en  el  Juez 1º Penal del Circuito de Conocimiento de Mocoa  –Putumayo-.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.- DECLARAR que el  competente  para  conocer  este  asunto  es  el  Juez  1º Penal del Circuito de  Conocimiento      de     Mocoa     –Putumayo-,  a donde se remiten las diligencias para que determine la  viabilidad    de   la   preclusión   a   favor   de   MARÍA   EUGENIA   ANTURY  CHILITO.   

2.-  COMUNICAR esta  decisión  al  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Pasto, al Fiscal 39  Seccional de Mocoa y a MARÍA EUGENIA ANTURY CHILITO.   

Contra  esta  determinación  no  proceden  recursos.   

Comuníquese y cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                   FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                                                              ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                                                   AUGUSTO   J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                      JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Se  precisa  que  el  trámite  para la definición e impugnación de competencia no  fue  modificado  por  la  Ley  1395  de  2010,  solo  la  parte  atinente  a los  impedimentos y recusaciones.   

2 Puede  consultarse el Auto del 30 de mayo de 2006, radicado 24.964   

3 Corte  Suprema   de   Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  auto  de  definición  de  competencia de 23 de enero de 2008, radicación 29035.   

4 Auto  del 10 de octubre de 2006, radicado 26201.   

5  ARTÍCULO  40.  Las  leyes  concernientes  á la sustanciación y ritualidad de los juicios prevalecen sobre  las  anteriores  desde  el  momento  en  que  deben  empezar  á regir. Pero los  términos  que  hubieren empezado á correr, y las actuaciones y diligencias que  ya  estuvieren  iniciadas,  se  regirán  por  la  ley  vigente  al tiempo de su  iniciación.   

6  Artículo  50  de  la  Ley  418 de 1997 modificado por el artículo 11 de la Ley  1421   de   2010.   “El  gobierno  nacional  podrá  conceder  en  cada  caso particular, el beneficio de  indulto  a  los nacionales  que  hubieren  sido  condenados  mediante  sentencia  ejecutoriada,  por  hechos  constitutivos    de   delito   político,  cuando  a  su  juicio el grupo armado organizado al margen de la  ley  con  el  que  se  adelante  un  proceso  de  paz,  del  cual forme parte el  solicitante,   haya   demostrado   su   voluntad   de  reintegrarse  a  la  vida  civil.   

También  podrá conceder dicho beneficio a  los  nacionales  que,  individualmente  y por decisión voluntaria abandonen sus  actividades  como miembros de los grupos armados organizados al margen de la ley  y  así  lo  soliciten,  y  hayan  además  demostrado,  a criterio del Gobierno  Nacional, su voluntad de reincorporarse a la vida civil.   

No  se aplicarán los beneficios jurídicos  dispuestos  en este título y lo socioeconómicos que en el marco del proceso de  reintegración  establezca  el  Gobierno  Nacional, a quienes hayan incurrido en  delitos  de  genocidio,  secuestro,  lesa  humanidad,  crímenes  de  guerra,  o  en  los  tipificados  en  el título II del Libro II,  Capítulo  Único  del  Código  Penal, conforme a los  tratados  y  convenios  internacionales  ratificados  por  el Estado colombiano.  Estas  personas  podrán  acogerse al régimen transicional consagrado en al Ley  975   de   2005y   demás  normas  complementarias  o  acudir  a  la  jurisdicción  ordinaria  para recibir  los  beneficios  jurídicos  ordinarios  pro  confesión  y colaboración con la  justicia.  ” (Negrilla de  la Sala).   

7 Cfr  Auto del 28 de mayo de 2008, radicado 29547   

8  Delitos  políticos,  concierto  para  delinquir  en  los  términos  del inciso  primero  del artículo 340 del Código Penal; utilización ilegal de uniformes e  insignias,  instigación  a  delinquir  en  los términos del inciso primero del  artículo  348  del  Código  Penal;  fabricación,  tráfico y porte de armas y  municiones   

9  Delitos  políticos,  concierto  para  delinquir  en  los  términos  del inciso  primero  del artículo 340 del Código Penal; utilización ilegal de uniformes e  insignias,  instigación  a  delinquir  en  los términos del inciso primero del  artículo  348  del  Código  Penal;  fabricación,  tráfico y porte de armas y  municiones.   

10  “No  se  aplicarán  los  beneficios  jurídicos  dispuestos en este título y los socioeconómicos que en  le  marco  del  proceso  de  reintegración  establezca  el Gobierno Nacional, a  quienes  hayan  incurrido  en  delitos  de genocidio, secuestro, lesa humanidad,  crímenes  de  guerra  o  en  los  tipificados  en  el  título II del Libro II,  Capítulo  único  del  Código  Penal,  conforme  a  los  tratados  y convenios  internacionales    ratificados    por   el   Estado   colombiano.   Estas   personas   podrán   acogerse   al   régimen  transicional  consagrado  en  la  Ley  975  de  2005 y demás normas  complementarias   o  acudir  a  la  jurisdicción  ordinaria  para  recibir  los  beneficios   jurídicos   ordinarios  por  confesión  y  colaboración  con  la  justicia…”       (Resaltado     de     la  Sala).   

11 Cfr  Auto del 28 de mayo de 2008, radicado 29547.   

12  “Artículo 17.  El  artículo  60  de  la  Ley  418  de  1997, prorrogado por el  artículo  de  la  ley 548 de 1999, modificado por el artículo 21 de la Ley 782  de  2002,  prorrogado  por  el  artículo  1º  de la Ley 1106 de 2006, quedará  así:   

Artículo  60. Se  podrán   conceder  también  según  proceda  de  acuerdo  con  el  estado  del  respectivo   proceso   penal,   la   cesación   del  procedimiento,   la   resolución   de  preclusión  de  la  instrucción  o  la  resolución       inhibitoria       cuando   la   actuación  se  adelante  conforme  al  procedimiento  establecido  en la ley 600 de 2000, o preclusión por el juez de conocimiento en  los  términos  de  la  Ley  906  de  2004, a quienes  confiesen   y   hayan   sido  o  fueren  denunciados  o  procesados  por  hechos  constitutivos  de  delitos  a  que  se  refiere  este  título según el estadio  procesal  y  no  hayan  sido  aún  condenados  mediante sentencia ejecutoriada.   

Expedida  la certificación correspondiente  por  el  Comité  Operativo  para  la  Dejación  de  las  Armas,  CODA,  o a la  acreditación   de   que   trata   el   Decreto   3360   de  2003,  deberá  ser enviada por la autoridad competente al Fiscal Delegado  que  adelante  el  trámite  respectivo, quien procederá a solicitar al Juez de  Conocimiento,  que  decida sobre la preclusión de la  investigación,  cualquiera  sea  el  estado  del  proceso  o se inhibirá si el  desmovilizado   es  investigado  solo  por  delitos  políticos  y  los  conexos  .   

Si  la  persona  se encuentra privada de la  libertad,  las  citadas  autoridades,  deberán  dar trámite preferencial a las  solicitudes  de  beneficios  jurídicos, y en la decisión en la cual se otorgue  el   beneficio   jurídico,   deberá  revocarse  la  medida  de  aseguramiento,  disponerse  la  libertad  inmediata del beneficiario, cancelarse las órdenes de  captura   en   su  contra  y  ordenar  oficiar  a  los  organismos  competentes.  ”   (Resaltado  de  la  Sala).     

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