34874(27-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso nº 34874  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N°056  

Bogotá, D. C., veintisiete (27) de febrero de  dos mil doce (2012).   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  revisión  presentada a través de apoderado por el sentenciado  MARTÍN  ANTONIO  FLÓREZ OSPINO, contra las siguientes decisiones: la del 19 de  mayo  de  2003  emitida  por el Juzgado Penal del Circuito del Distrito Judicial  del  Archipiélago de San Andrés, mediante el cual fue condenado junto con CRUZ  ÁNGEL  HEREDIA  ORTIZ,  a  la  pena  de  prisión de 32 años y 4 meses, al ser  hallados  responsables  de  la  comisión  del  delito  de  homicidio  en ALVARO  MOSQUERA  GARCÍA;  la  sentencia  dictada  el  26 de septiembre de 2003, por el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de San Andrés, Providencia y Santa  Catalina,  a  través de la cual se confirmó la anterior; y la sentencia del 29  de  octubre  de  2008, mediante la cual la Corte casó parcialmente la sentencia  del  Tribunal  y  redujo  las  penas  en 25 años y 10 meses respecto de FLÓREZ  OSPINO   y   en   14   años   y   2  meses  respecto  de  CRUZ  ÁNGEL  HEREDIA  ORTIZ.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL:   

1.  En cuanto a los  primeros, la Corte los delimitó en los siguientes términos:   

“En la noche del 25 de enero de 2001, en la  isla  de  San Andrés, MARTÍN ANTONIO FLÓREZ OSPINO, CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ  y  José  Ricardo  Ospino  Segovia,  quienes  se  movilizaban  en  un taxi marca  Chevrolet  Caprice  de  propiedad del primero, recogieron en el hotel Sol Caribe  Centro a Álvaro Mario Mosquera García.   

“Luego de que José Ricardo Ospino Segovia  se  apeara  del  vehículo  taxi  que  habitualmente  manejaba,  MARTÍN ANTONIO  FLÓREZ  OSPINO  asumió la conducción del mismo y, mientras transitaban por la  carretera  circunvalar  de  la  isla,  CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ disparó en dos  ocasiones  un  revólver  calibre .38 en contra de la humanidad de Álvaro Mario  Mosquera García, con lo que le produjo la muerte.   

“Posteriormente,  MARTÍN  ANTONIO FLÓREZ  OSPINO  y CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ abandonaron el cadáver en las inmediaciones  del  sitio  conocido como la Curva de la Virgen, en donde fue encontrado al día  siguiente por las autoridades.   

“MARTÍN  ANTONIO FLÓREZ OSPINO le debía  una  alta  suma  de  dinero a Álvaro Mario Mosquera García, quien por su parte  hacía  vida  marital  en  Miami  (Florida, EE. UU.) con Luz Dary Heredia Ortiz,  esposa del primero y hermana de CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ.”   

2.  En cuanto  dice con la actuación procesal:   

Iniciada  la correspondiente investigación,  la  Fiscalía  General  de  la Nación, luego de practicadas algunas diligencias  probatorias,  ordenó  la  vinculación  de JOSE RICARDO OSPINO SEGOVIA, MARTÍN  ANTONIO FLÓREZ OSPINO y CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ.   

Al calificar el mérito de la investigación,  la  Fiscalía,  profirió  cargos  en contra de MARTÍN ANTONIO FLÓREZ OSPINO y  CRUZ  ÁNGEL  HEREDIA  ORTIZ como coautores responsables del delito de homicidio  agravado,   al   paso   que   acusó   a   JOSÉ   RICARDO  OSPINO  SEGOVIA,  de  favorecimiento.   

La etapa de la causa la adelantó el Juzgado  Penal  del  Circuito  de  San  Andrés, habiendo proferido sentencia mediante la  cual  absolvió  a JOSÉ RICARDO OSPINO SEGOVIA, a la vez que condenó a MARTÍN  ANTONIO  FLÓREZ  OSPINO  y  a  CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ a la pena principal de  treinta  y  tres  años  y cuatro meses de prisión, así como a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por un  término de veinte años.   

Apelada  dicha decisión, fue confirmada por  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de San Andrés, Providencia y Santa  Catalina.   

Habiéndose interpuesto recurso de casación  por  los  procesados MARTÍN ANTONIO FLÓREZ OSPINO y CRUZ ÁNGEL HEREDIA ORTIZ,  la  Corte  decidió  casar parcialmente el fallo de segundo grado para, a partir  del  reconocimiento  de  la  reducción  de  pena  a  HEREDIA ORTIZ, por haberse  acogido  a  la  figura  de  la  sentencia anticipada, redosificarles la sanción  impuesta a los procesados.   

LA DEMANDA  

1.  La acción  de  revisión se fundamenta en la causal tercera del artículo 220 de la Ley 600  de  2000  esto es, cuando después de la sentencia condenatoria aparezcan hechos  nuevos  o  pruebas nuevas, no conocidos al tiempo de los debates que establezcan  la inocencia del condenado.   

En  apoyo  de  su  petición  presenta  el  accionante  una  declaración  con  reconocimiento  notarial en la que el señor  CRUZ  ÁNGEL HEREDIA ORTIZA, expone que es el único responsable de la muerte de  ÁLVARO  MOSQUERA  GARCÍA,  la  cual,  sostiene,  se  produjo  en  medio de una  discusión  y  bajo los efectos del alcohol. Indica que, incurrió en el delito,  sin colaboración de otra persona.   

De  otro  lado,  allega  las  declaraciones  extraprocesales  de  ISMAEL  ANTONIO  PADILLA  MARTINEZ,  LUIS  ERNESTO AMARÍS,  ALBERTO  ALVARADO  OSPINA,  quienes dan cuenta de comportamiento moral, social y  familiar,  la  actividad  laboral  de FLÓREZ OSPINO, y exponen que la muerte de  MOSQUERA  la  produjo  CRUZ ÁNGEL HEREDIA, en estado de embriaguez y cegado por  las ofensas que MOSQUERA hacía contra su hermana.   

Sostiene  el  demandante  que dichas pruebas  tienen  la  virtud de cuestionar los fundamentos de la sentencia condenatoria en  cuanto  cimentan una situación que, aunque ya discutida, la insuficiencia de la  prueba  entonces  aportada  impidió  conocer  debidamente  su real acaecimiento  sembrando  duda  sobre  la  efectiva  coautoría,  por  cuanto  no  hubo un plan  determinado, ni causal de engaño.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Conforme de  vieja       data      se      ha      sostenido1, el carácter extraordinario y  excepcional  de la acción de revisión a través de la cual se pretende remover  la  cosa  juzgada,  impone  el cumplimiento de precisos presupuestos tanto en la  forma,  como  en  el  contenido,  incidentes en la prosperidad de la acción. En  cuanto  a  lo  primero,  se  trata  de  acatar ciertas formalidades o protocolos  señalados  en  la misma ley (arts. 194 Ley 906, 222 Ley 600), los cuales tienen  que  ver  con  la determinación de las actuaciones procesales cuya revisión se  demanda,  la indicación del delito por el cual se procede, la indicación de la  causal  que  se  invoca  y  los  fundamentos  de  hecho  y  de derecho en que se  fundamenta,   la  relación  de  las  pruebas  que  sustentan  la  petición  y,  finalmente,  la  aducción  de las copias de las providencias demandadas con las  constancias de ejecutoria.   

En  lo  relativo  al  contenido se exige una  adecuada  fundamentación  de  la causal invocada, a través de la cual se pueda  establecer  la  necesidad  de  revisar  la  actuación a efecto de determinar si  efectivamente  se  ha  incurrido  en  una injusticia de tal magnitud que imponga  remover  la  cosa  juzgada, o, en otras palabra dicho, “en grado tal, que haga  nacer  de  inmediato  la  idea  de  que  se declaró penalmente responsable a un  inocente  o  que  se  condenó  a  un  inimputable como imputable”2.   

2.  En el presente  caso  se  observa que, a pesar de que se allegan unas copias autenticadas de las  decisiones  objetadas a través de la revisión, respecto de ninguna de las tres  decisiones  se  allega  la  correspondiente  constancia  que  de  cuenta  de  la  ejecutoria  de  tales decisiones. No colma ese vacío la constancia que en copia  obra  al  folio  60,  en  la  que se indica que “el presente documento es fiel  copia  tomada  de  su  original,  el cual se encuentra notificado y ejecutoriado  desde  el  6  de  octubre de 2003”, en cuanto no se indica a qué documento se  refiere  y  no  parece  corresponder  a las copias de las sentencias de primer y  segundo  grado,  en tanto, unas son autenticadas el 19 de agosto y la constancia  que  igualmente  se  refiere a la autenticidad, es del 24 de agosto de 2010. Por  demás,  la  constancia omite referencia a la sentencia de casación de fecha 29  de octubre de 2008.   

El  incumplimiento de este requisito resulta  suficiente para inadmitir la demanda, conforme lo prevé la norma.   

3.  Desde otra  perspectiva,  la  acción  es  manifiestamente  improcedente,  lo  cual conlleva  igualmente    a    la    inadmisión    de   la   demanda,   conforme   pasa   a  estudiarse:   

La  demanda  se  fundamenta  en  la  causal  tercera,  esto  es,  cuando  con  posterioridad a la sentencia, aparezcan hechos  nuevos  o  pruebas nuevas, que no fueron conocidos al tiempo de los debates, que  demuestren    la    inocencia   del   condenado   o   la   inimputabilidad   del  mismo.   

Sobre lo que debe entenderse por hecho nuevo  y por prueba nueva ha sostenido esta Corporación:   

“El  hecho  nuevo, como lo ha sostenido la  Sala  de  manera  reiterada,  “…es  aquel acaecimiento fáctico vinculado al  delito  que fue objeto de la investigación procesal, pero que no se conoció en  ninguna  de  las  etapas  de  la  actuación  judicial de manera que no pudo ser  controvertido;  no  se  trata,  pues,  de  algo que haya ocurrido después de la  sentencia,  pero  ni  siquiera  con posterioridad al delito que se le imputó al  procesado  y  por el cual se le condenó, sino de suceso ligado al hecho punible  materia  de  la  investigación  del  que,  sin embargo, no tuvo conocimiento el  juzgador  en  el  desarrollo  del  itinerario  procesal  porque  no  penetró al  expediente.”   

“Prueba   nueva  es,  en  cambio,  aquel  mecanismo  probatorio  (documental,  pericial,  testimonial)  que  por cualquier  causa  no se incorporó al proceso, pero cuyo aporte ex novo tiene tal valor que  podría  modificar  sustancialmente  el juicio positivo de responsabilidad penal  que    se   concretó   en   la   condena   del   procesado.   Dicha      prueba  puede  versar sobre evento hasta entonces desconocido  (se  demuestra que fue otro el autor del delito) o sobre hecho conocido ya en el  proceso  (muerte  de  la  víctima,  cuando  la  prueba ex novo demuestra que el  agente  actuó  en  legítima  defensa),  por  manera  que puede haber    prueba  nueva  sobre  hecho  nuevo  o  respecto  de variantes  sustanciales  de  un  hecho procesalmente conocido que conduzca a la inocencia o  irresponsabilidad del procesado.”   

“No  se dará, desde luego, esta causal de  revisión,  cuando  el  demandante  se limita a enfocar de otra manera hechos ya  debatidos  en  el  juicio  o pruebas ya aportadas y examinadas en su oportunidad  por   el   juzgador,   pues   en  tales  casos  lo  nuevo  no  es  ni  el  hecho  naturalísticamente  considerado,  ni la prueba en su estructura jurídica, sino  tal  vez el criterio con que ahora los examina el demandante, y no es eso lo que  la    ley    ha   elevado   a   la   categoría   excepcional   de   causal   de  revisión”3.   

En  el  sub  judice  no  se  cumplen  tales  supuestos  para  considerar que nos encontramos frente a hechos nuevos o pruebas  nuevas.  Ello  es  tan  evidente y así lo admite el demandante en su libelo, al  sostener  que  lo  que propone fue materia de discusión en el debate adelantado  en las instancias. Esto, de entrada, hace insostenible la demanda.   

En punto de las pruebas aducidas, adviértase  no  corresponde,  como  debería serlo, a una declaración extraproceso, rendida  previas  las  formalidades  del  caso,  bajo la gravedad del juramento, etc.; se  trata  de  un  documento  en  el cual el sentenciado HEREDIA ORTIZ consigna unos  hechos  en  escrito que posteriormente fue objeto de reconocimiento de contenido  y  firma  en  una  notaria.  Cuando  de  este tipo de pruebas se trata, esto es,  declaraciones  extraproceso,  ellas  deben cumplir con los presupuestos mínimos  de  validez (bajo la gravedad del juramento, funcionario competente etc.), de lo  cual  debe  extraerse  un  valor o eficacia mínima, que posteriormente va a ser  controvertida. En este caso, ello no se cumple.   

En relación con las declaraciones notariales  de  los  señores  LUIS  ERNESTO  AMARÍS  RUIZ, ALBERTO ALVARADO OSPINA e ISMEL  ANTONIO  PADILLA  MARTÍNEZ,  baste con advertir que, estas personas exponen que  su  conocimiento  de  los  hechos  lo adquieren de las informaciones obtenidas a  través  de  la  radio,  es  decir, no de un conocimiento o percepción directa,  sino  de  informaciones divulgadas a través de medios de comunicación. Tampoco  se  trata de declaraciones serias, espontáneas, sino previamente elaboradas con  el  mismo  formato. Amén de lo anterior, llama la atención el caso de ALVARADO  OSPINA  (a  la sazón, hermano del condenado), quien tuvo oportunidad de aportar  su  testimonio  en  el  curso  de  la  investigación, lo que descarta cualquier  novedad de la prueba.   

4.  El hecho a  partir  del  cual  se trata de demostrar la inocencia del señor FLÓREZ OSPINO,  esto  es,  el  reconocimiento  que  hace el señor CRUZ ÁNGEL HEREDIA, de haber  sido  el  único autor de la muerte de ÁLVARO MOSQUERA, para nada se constituye  en  un  hecho  nuevo,  dado  que  fue  valorado  en  las instancias y en sede de  casación  por la Corte, en donde, justamente, se le reconoció a HEREDIA ORTIZ,  las  rebajas  de  pena  correspondientes,  merced  a  la  aceptación  de cargos  mediante la figura de la sentencia anticipada.   

En  el fallo de casación se advirtió cómo  la  asunción  de  responsabilidad  que  hiciera  HEREDIA  ORTIZ, no alteraba la  participación  y responsabilidad de FLÓREZ OSPINO, dado que no se alcanzaban a  desvirtuar  todo  un  cúmulo  de  elementos  probatorios  que  determinaban  la  coautoría  de  este  último  en  el  homicidio.  No  basta  con  que  se  haya  establecido  que  quien  accionó el arma de fuego fue HEREDIA ORTIZ, por cuanto  esto  no  excluye  la participación de FLÓREZ OSPINO. Conforme se probó en el  curso  del proceso, todo obedeció a un plan previamente elaborado, que implicó  recoger  a  MOSQUERA  GARCÍA, lo cual hizo JOSE RICARDO OSPINO SEGOVIA, sobrino  de  FLÓREZ  OSPINO,  luego  OSPINO  SEGOVIA  se apeó del automotor (taxi) y se  subieron  FLÓREZ  OSPINO  y  HEREDIA  ORTIZ. Se consideró como suficientes las  motivaciones  o  móviles  del  crimen,  el  que FLÓREZ OSPINO, fuera deudor de  MOSQUERA  GARCÍA,  en  una  alta  suma de dinero que se negaba a cancelar y que  FLÓREZ  OSPINO  sostenía  una  clandestina  relación sentimental con LUZ DARY  HEREDIA ORTIZ, esposa o compañera permanente de MOSQUERA GARCIA.   

En ese orden de ideas, la improcedencia de la  demanda   resulta  manifiesta,  en  cuanto  los  elementos  de  convicción  que  sustentan  la  misma,  no  persuaden  a  la  Corte  a  cerca  de  la  pretendida  injusticia   de  la condena impuesta, de forma tal que se impone igualmente  la    inadmisión    de    la    demanda    con    fundamento   en   la   causal  presentada.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.   INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada por el apoderado del sentenciado  MARTÍN    ANTONIO    FLÓREZ    OSPINO.   

2.   ADVERTIR  que  contra esta  providencia procede el recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA                            LUÍS   BERNARDO   ALZATE  GÓMEZ   

Conjuez                                                                                                                  Conjuez   

JOSÉ  LUÍS  BARCELÓ CAMACHO                                           MAURICIO LUNA BISBAL   

         Magistrado                                                                                                                          Conjuez   

WILLIAM   MONROY   VICTORIA                                                        RICARDO POSADA MAYA   

        Conjuez                                                                                                               Conjuez   

JUAN   CARLOS  PRIAS  BERNAL                            LUIS   GUILLERMO   SALAZAR  OTERO   

Conjuez                                                                                                    Magistrado   

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCIA   

Secretaria  

    

1 C. S.  J. auto 2 de agosto de 1983.   

2 Corte  Suprema de Justicia, auto 24 de junio de 2009, Rad. 30870.   

3  Radicación 25885     

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