27339(30-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 27339  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ Aprobado Acta N° 206   

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de mayo de dos  mil doce (2012).   

          Adopta  la  Sala  la  decisión  que  corresponde, en atención a lo  resuelto  por  la  Sala  Plena  de  la  Corte  Constitucional,  en  sentencia SU  – 195 de 2012, emitida el  doce (12) de marzo del presente año.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1. El 16 de julio de  2007,  con  fundamento en documentos remitidos por la Contraloría General de la  República1   y   la  Procuraduría  Regional  de  Guainía,  la  Sala  inició  investigación   previa  en  contra  de  la  entonces  Congresista  SANDRA ARABELLA VELASQUEZ SALCEDO.   

Posteriormente,  ordenó  la  apertura de la  instrucción2,  durante  la  cual  vinculó  a  la aforada mediante indagatoria y  definió  su  situación  jurídica  con  medida  de aseguramiento de detención  preventiva,  por  los  punibles  de  falsedad ideológica en documento público,  agravada  por  el  uso  y  estafa  agravada,  cometidos en concurso homogéneo y  heterogéneo,  conductas  cuya  punibilidad  se  consideró  modificada  por  el  artículo    14    de   la   Ley   890   de   20043.   Practicadas   las  pruebas  necesarias  para calificar el mérito del sumario, clausuró esa etapa y emitió  resolución   de   acusación   donde   atribuyó   a  la  procesada  idénticos  cargos4.   

Ejecutoriada  esa  providencia,  inició  la  etapa  del  juicio,  durante la cual la defensa solicitó declarar extinguida la  acción  penal  respecto de la estafa agravada y cesar el procedimiento en favor  de  la  acusada,  con  fundamento  en  que  ésta  indemnizó  integralmente los  perjuicios  ocasionados  con  ese  delito,  solicitud atendida favorablemente en  auto del 18 de mayo de 2009.   

Surtida la audiencia pública de juzgamiento,  el  17 de junio de 2009 profirió sentencia por cuyo medio declaró a la doctora  VELÁSQUEZ     SALCEDO  penalmente   responsable  del  punible  de  falsedad  ideológica  en  documento  público,   agravada   por   el   uso,   cometido  en  concurso  homogéneo.  En  consecuencia,  atendida  la  punibilidad  definida por el artículo 14 de la Ley  890  de  2004,  le  impuso  la  pena principal de setenta y cuatro (74) meses de  prisión  e  inhabilitación  de  derechos  y  funciones  públicas  durante  un  término  de  noventa (90) meses; de igual forma declaró que la condenada no se  hacía  acreedora  a la suspensión condicional de la ejecución de la pena y no  sustituyó la pena de prisión intramural impuesta.   

2.  Aduciendo  la  vulneración  de  sus  derechos fundamentales al debido proceso, a la defensa, a  la  libertad  personal,  a  la  igualdad,  al  acceso  a  la  administración de  justicia,  a  la  participación  política,  al buen nombre y a la honra, entre  otras  razones  por  la  aplicación a su caso del artículo 14 de la Ley 890 de  2004,   la  doctora  VELÁSQUEZ  SALCEDO,  a  través de apoderado,  presentó ante la Sala de Casación  Civil  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, acción de tutela en contra de esta  Sala,      la      cual      fue      inadmitida5.   

Instauró,    entonces,    la    acción  constitucional  ante  la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional  de  la  Judicatura de Cundinamarca, donde mediante sentencia del 21 de agosto de  2009  se  negó  el  amparo por considerar que no se estructuraba ninguno de los  defectos planteados.   

    

          Recurrida  esta  sentencia,  el  trámite  fue  asumido  por la Sala  Jurisdiccional  del  Consejo Superior de la Judicatura, que el 26 de octubre del  mismo   año   revocó   la   decisión   del  a  quo  y,  en  su  lugar,  tuteló los derechos fundamentales  invocados  por  el  accionante,  dejó sin efecto y valor jurídico la sentencia  proferida  por  la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia y  profirió  fallo  absolutorio  en  favor  de  la  ex  Congresista, cuya libertad  inmediata dispuso.   

          En  ejercicio  de  la competencia que le otorgan los artículos 86 y  241  numeral  9  del Ordenamiento Superior y 33 y siguientes del Decreto 2591 de  1991,  la  Corte  Constitucional  asumió  la revisión del fallo emitido por la  Sala  Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, trámite que culminó  con  la  sentencia SU – 195  de 2012.   

          En  ella,  la  Sala Plena de dicha Corporación revocó la sentencia  proferida  el 26 de octubre de 2009 por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del  Consejo  Superior  de  la Judicatura y negó el amparo solicitado, al considerar  que  no  se estructuraban los defectos alegados en la demanda. Pero, respecto de  la  aplicación  del  artículo 14 de la Ley 890 de 2004 en procesos regidos por  la  Ley  600  de  2000,  como  el adelantado en contra de la accionante, dispuso  remitir  el expediente a esta Sala para que, dado el cambio de su jurisprudencia  en ese preciso punto, adoptara la decisión correspondiente.   

          3. Sobre el particular debe precisarse que  en  el  auto  del  17  de  septiembre  de  2008,  por  cuyo medio se definió la  situación   jurídica   de   la  doctora  VELÁSQUEZ  SALCEDO, esta Sala señaló los fundamentos jurídicos  y  fácticos  que hacían procedente aplicar a la aforada los aumentos punitivos  previstos   en  el  artículo  14  de  la  Ley  890  de  2004,  pese  a  que  la  investigación  en  su contra se tramitaba bajo los parámetros de la Ley 600 de  2000  y  no  por  los  previstos  en  el  modelo de investigación y juzgamiento  impuesto  por  la  Ley  906  de  2004,  con  la cual se asocia la expedición de  aquella normativa.   

          El  criterio expresado en esa oportunidad, no varió al calificar el  mérito  del  sumario  ni  cuando  se  profirió la sentencia de condena a la ex  Representante  y  fue  reiterado  en otros casos sometidos al conocimiento de la  Sala6.   

          Sin  embargo,  el  18  de  enero de 2012, esta tesis cambió por las  razones  plasmadas  en  las  sentencias  emitidas  en los procesos 32764 y   274087,  decisiones  donde  se  sostuvo  la  improcedencia  de aplicar, en  procesos  regidos por la Ley 600 de 2000, los aumentos punitivos establecidos en  el  artículo  14  de  la  Ley  890 de 2004. Idéntica postura se planteó en la  sentencia  proferida  por  esta  Sala  el  23  de  mayo  último,  en el proceso  30682.   

          La nueva interpretación, conforme dedujo  la  Corte  Constitucional en la sentencia comentada, implica un tratamiento más  favorable  que,  por  las  razones expresadas en ella, debe cobijar a la doctora  VELÁSQUEZ SALCEDO.   

          Además,     dicha    Colegiatura    precisó    que    “…en  aras  de  garantizar  la  efectividad,  la celeridad y la  eficacia  en  la administración de justicia, especialmente cuando involucra los  (sic)  protección  de los  derechos  fundamentales  a  la libertad y al debido proceso, máxime si se tiene  en  cuenta  que  de  no adoptarse una pronta decisión, la providencia objeto de  impugnación  en  la  tutela  adquiriría  plena  vigencia  y  obligaría  a  su  cumplimiento,  aún  (sic)  cuando  ella contenga una decisión desfavorable atendiendo la nueva postura del  ente   accionado,   se  hace  imperativo  remitir  el  presente   asunto  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  para que adopte  la  decisión  que  corresponda  en observancia de la  aplicación  de  la  posición  más  beneficiosa  e  igualdad en las decisiones  judiciales8(Negrilla ajena al texto)   

          Por  ello,  si  bien  podría suponerse que la labor indicada por el  Juez  Constitucional  puede  ser  asumida  por  el  Juez  de ejecución de penas  correspondiente,  la  preservación de los aludidos principios determina que, en  estricto  acatamiento  de  lo dispuesto en la sentencia SU 195 de 2012, sea esta  Sala  quien  precise  que los aumentos punitivos previstos en el artículo 14 de  la  Ley  890 de 2004 no resultan aplicables en este caso y, como consecuencia de  ello,  proceda  a  tasar  nuevamente la pena a imponer a la doctora VELÁSQUEZ  SALCEDO,  excluyendo el canon  citado.   

Por   metodología,   a  continuación  se  reproducen  en  su  integridad los argumentos que, en la sentencia, justificaron  imponer  a  la  ex  Congresista  las  penas  de  setenta  y cuatro (74) meses de  prisión  y  noventa  (90)  meses  de  inhabilitación  de  derechos y funciones  públicas,   pero   adecuándolos  al  ámbito  punitivo  vigente  antes  de  la  expedición de la norma aludida, así:   

Determinación de la punibilidad.  

El  artículo 286 del Código Penal, vigente  para   la  época  de  estos  hechos,  establece  para  el  delito  de  Falsedad  Ideológica  en  documento  público  una pena de cuatro (4) a ocho (8) años de  prisión,  e  inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas de  cinco (5) a diez (10) años.   

Atendida  dicha  preceptiva,  la sanción de  prisión  para  este ilícito oscila entre cuarenta y ocho (48) y noventa y seis  (96)  meses  y  la  inhabilidad  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,    se   sitúa   entre   sesenta   (60)   y   ciento   veinte   (120)  meses.   

La  concurrencia de la causal de agravación  prevista  en  el artículo 290 obliga a variar estos parámetros, en tanto dicha  norma  prevé  un  aumento  hasta  en  la  mitad,  aplicable, conforme el inciso  segundo  artículo  60  del  Código Penal, al límite máximo de la infracción  básica,  con  lo  cual  en  el  caso  de  la prisión este se extiende a ciento  cuarenta  y  cuatro (144) meses y en el de la inhabilidad a ciento ochenta (180)  meses.   

El  ámbito  punitivo  de  movilidad  es  de  veinticuatro  meses (24) meses, tratándose de la pena privativa de la libertad.  Entonces,  los  cuartos  a  que se refiere al artículo 61 del Código Penal son  los  siguientes:  un  primer  cuarto  comprendido  entre  cuarenta y ocho (48) y  setenta  y  dos (72) meses; dos cuartos medios entre setenta y dos (72) y ciento  veinte  (120)  meses  y,  un  último  cuarto entre ciento veinte (120) y ciento  cuarenta y cuatro (144) meses de prisión.   

Tratándose  de  la  pena de inhabilitación  para  el  ejercicio  de  los  derechos  y  funciones  públicas,  el  ámbito de  movilidad  es  de  treinta (30) meses. Por tanto, el cuarto mínimo oscila entre  sesenta  (60)  y  noventa  (90)  meses,  los cuartos medios entre noventa (90) y  ciento  cincuenta (150) meses y el cuarto máximo entre ciento cincuenta (150) y  ciento ochenta (180) meses.   

A   su   turno,   para   efectos   de   la  individualización  de  la  pena que ha de imponerse a la procesada, se advierte  que  en  la  acusación  se incluyó como atenuante la ausencia de antecedentes.   

Debe,  no  obstante, precisarse que, como ha  sido       decantado      por      la      Sala9   

,   en   este   caso  no  procede  deducir  consecuencias  penales ligadas a la posición distinguida de la enjuiciada en la  sociedad  en  razón de su cargo, como quiera su calidad de servidor público ya  fue  tenida  en  cuenta  como  elemento  típico  de  la falsedad ideológica en  documento  público  atribuida; por tanto, insistir en la mencionada investidura  en   el   proceso   de  individualización  punitiva  implicaría  infringir  la  prohibición de doble valoración de idéntica circunstancia.   

Estas  razones permiten ubicar la sanción a  imponer   dentro  del  cuarto  mínimo,  esto  es la pena de prisión entre  cuarenta  y  ocho  (48)  y  setenta  y  dos  (72)  meses y la inhabilitación de  derechos   y   funciones   públicas   entre   sesenta   (60)   y  noventa  (90)  meses.   

Atendidos los intereses tutelados en la norma  penal  a  la  cual  se  adecua la conducta de la procesada, indudable resulta su  gravedad  pues  ésta,  prevalida  de  su  condición  de  miembro de Cámara de  Representantes  y  Primera  Vicepresidente  de  la misma corporación, optó por  favorecer  sus  personales intereses, recurriendo para ello a la elaboración de  documentos   públicos,   causando   grave   deterioro   a   la   imagen  de  la  administración  pública  que  encarnaba y, además a la Fe Pública, entendida  como  la  confianza  que  generan  los  instrumentos  expedidos  por  quienes se  encuentran vinculados al máximo órgano del legislativo.   

Igualmente,   resulta   trascendente   la  intensidad  del  dolo  de la incriminada dada su trayectoria como en la función  pública  y  la  defraudación voluntaria de la confianza depositada en ella por  el  pueblo  para  representarlo  en  el  Congreso,  desde donde estaba llamada a  convertirse  en  reflejo  de  las  buenas  costumbres políticas, no de las más  cuestionables.   

No es posible, entonces, calcular la sanción  a  partir  del  mínimo  previsto  por  la  ley  y, por tanto, se impondrán las  siguientes  penas  principales:  cincuenta y dos (52) meses de prisión, la cual  se  aumenta  en seis (6) meses en razón del concurso homogéneo de infracciones  en  contra  de  la Fe pública atribuido, para un total de cincuenta y ocho (58)  meses  de  prisión; e inhabilitación de derechos y funciones públicas durante  un  término de sesenta y cuatro (64) meses, que se incrementa en seis (6) meses  por   razón   del   aludido   concurso,   para   un   total   de  setenta  (70)  meses”.   

          Ahora  bien, esta nueva situación impone referirse a los mecanismos  sustitutivos de la pena privativa de la libertad.   

          Al  respecto  debe  indicarse  que  no  es  posible  reconocer  a la  sentenciada  la  suspensión  condicional de la pena, por cuanto no se cumple el  primero  de  los  requisitos  exigidos  para ello en el artículo 63 del Código  Penal,   esto   es   que  la  pena  de  prisión  impuesta  no  exceda  de  tres  años.   

          En  relación  con  la  prisión domiciliaria como sustitutiva de la  intramural,  la  Sala  advierte  que  en  virtud  de  la tasación efectuada, se  concreta,  ahora,  el  supuesto  objetivo que para concederla señala el numeral  1°  del  artículo 38 del estatuto penal, por cuanto la sentencia se impone por  una   conducta   cuya   pena   mínima   no   supera  los  cinco  (5)  años  de  prisión.   

          En  cuanto  al segundo de tales supuestos, la actuación muestra que  con   excepción   de  los  hechos  reprochados  en  este  proceso,  la  doctora  VELÁSQUEZ SALCEDO ha tenido  un  desempeño  personal,  laboral,  familiar  y  social  respetuoso  del  orden  jurídico  y  de las normas de convivencia, a partir del cual puede asumirse que  no va a colocar en peligro a la comunidad.   

Además, la ex Representante siempre mostró  su  disposición  de  acudir  ante las autoridades y acató las obligaciones que  contrajo  en  virtud  de la detención domiciliaria por la cual se sustituyó la  detención  intramural que se le impuso al definir su situación jurídica. Todo  ello  permite  colegir,  razonablemente,  que  no evadirá el cumplimiento de la  pena que se le impone.   

En  ese  orden, resulta procedente sustituir  por  prisión  domiciliaria  la  prisión  intramural  dispuesta  respecto de la  condenada.   

Para ello, en el término de cinco (5) días,  debe  prestar  caución  en  cuantía  de  diez  (10)  salarios mínimos legales  mensuales  vigentes  y concurrir a la Secretaría de la Sala para suscribir acta  en  la cual se comprometa a cumplir con las obligaciones previstas en el numeral  3° del artículo 38 del Código Penal.   

El control de esta medida se ejercerá en los  términos  del  inciso  2° de la misma preceptiva, por el juez de ejecución de  penas  correspondiente,  con  el  apoyo  del  Instituto Nacional Penitenciario y  Carcelario,  entidad  que  adoptará  las  medidas  necesarias para verificar el  cumplimiento de la pena.   

Por  último,  corresponde  precisar que las  decisiones  que aquí se adoptan se integran a la sentencia emitida en contra de  la ex Representante el 17 de junio de 2009.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

         Primero:     DECLARAR     que  los  hechos  por los cuales se profirió sentencia condenatoria  en  contra  de  la  doctora  SANDRA ARABELLA VELASQUEZ  SALCEDO,   encuentran   adecuación   típica  en  el  artículo  286 del Código Penal, en concordancia con el artículo 290 del mismo  estatuto,  sin las modificaciones introducidas por el artículo 14 de la Ley 890  de 2004.   

         Segundo:  PRECISAR  que como consecuencia  de  ello,  la condena impuesta a la doctora VELÁSQUEZ  SALCEDO  corresponde  a  las  penas  principales  de  cincuenta  y  ocho  (58)  meses  de  prisión  e  inhabilitación  de derechos y  funciones públicas durante un término de setenta (70) meses.   

             

         Tercero:  DECLARAR             que  la  doctora  SANDRA   ARABELLA   VELÁSQUEZ   SALCEDO   no  se  hace  acreedora  a  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena.   

         Cuarto:           SUSTITUIR  por prisión domiciliaria, la  prisión  intramural  impuesta  a la misma ex Congresista, quien para ello, debe  constituir  caución  en el término y la cuantía señalados en la parte motiva  de  esta  decisión  y suscribir, además, el acta de compromiso señalada en la  misma oportunidad.   

         Quinto:  SEÑALAR  que lo aquí resuelto  se integra a la sentencia del 17 de junio de 2009.   

         Para  lo  pertinente,  infórmese  esta  decisión  a la Sala Plena   

de la Corte Constitucional y a las partes en  el proceso.   

         Contra lo resuelto no procede recurso.   

         Comuníquese y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                       MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                                                             LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                                      JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

   

    

1  Delegada para el sector Defensa, Justicia y Seguridad.   

2  Mediante auto del 23 de enero de 2008.   

3  El  artículo  14 de la Ley 890 de 2004 dispone que “Las  penas  previstas  en  los  tipos  penales  contenidos  en  la Parte Especial del  Código  penal se aumentarán en la tercera parte en el mínimo y en la mitas en  el máximo…”.   

4 Autos  del 17/09/08 y 02/12/08.   

5  La  reseña  de  la  actuación  que  aquí  se  efectúa se toma de la Sentencia SU  – 195 del 12 de marzo de  2012, atrás mencionada.   

6  Procesos  26708  contra  Rubén Darío Salazar Orozco;  Proceso 29267 contra Rubén  Darío   Salazar   Orozco;   Proceso   29389  contra  Fabio   Arango   Torres;  Proceso    27703   contra   Héctor   José   Ospina  Avilés.   

7  Procesos      contra      Luis     Alberto     Gil  Castillo    y  Oscar  Josué Reyes Cárdenas.   

8 Cfr.  Fls.   62   y   63   Sentencia   SU   – 195 de 2012.   

9 Cfr.  Sent.   23/02/05, Rad.19762; Sent. 06/04/05 Rad. 22099; Sent. 30/03/06 Rad.  23972     

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