33795(21-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.° 33795  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado    Acta    No.    120   

         Bogotá  D.  C.,  veintiuno (21) de abril  de dos mil diez (2010)   

         

VISTOS  

Define  la Sala la competencia para conocer  del  asunto  seguido  en  contra  de MARIA CRISTINA GONZÁLEZ RÍOS, JOSE UBALDO  CASTRO  ACOSTA,  y  ANGELA  CONSUELO CASTRO ACOSTA, remitido por el Juez Primero  Penal del Circuito de Duitama (Boyacá).   

HECHOS  

         De  conformidad  con  lo  manifestado  por  el  fiscal 20 local del  Municipio   de  Paipa  en  escrito  de  formulación  de  acusación  que  por el delito de estafa presentó  ante  el  Juzgado  Segundo  Promiscuo  Municipal  con  funciones     de    Conocimiento    de     esa  localidad,  se  tiene que,  aprovechando  la  familiaridad  existente  entre  los  imputados  hermanos JOSÉ  UBALDO  Y ANGELA CONSUELO CASTRO ACOSTA con la novia de la víctima, Juan Carlos  Vargas  Sánchez,  le  propusieron a éste adquirir una volqueta para transporte  de  carbón,  posteriormente  le  dicen  que  lo mejor era invertir en carros de  remate  de  la  DIAN, para lo cual lo contactaron con la imputada MARIA CRISTINA  GONZÁLEZ RIOS.    

         Luego  de varias conversaciones efectuadas en las ciudades de Paipa  y  Bucaramanga a partir de diciembre de 2006, finalmente, el 9 de marzo de 2007,  Juan  Carlos  Vargas  Sánchez  le  entregó la suma de veinticuatro millones de  pesos  ($24’000.000.oo) a  MARIA  CRISTINA  GONZÁLEZ  RÍOS  en  la ciudad de Bogotá, en presencia de los  demás  indiciados.   Con el pasar del tiempo no se cumplió con ninguno de  los negocios y el dinero nunca fue devuelto.   

ANTECEDENTES  

Acorde  con  los  documentos obrantes en el  expediente,  se  tiene que en audiencia de formulación de acusación ante dicha  funcionaria  el  día  5  de  febrero  de  2010,  el  defensor de MARIA CRISTINA  GONZÁLEZ  RÍOS y a su turno el Fiscal, manifiestan la existencia de una causal  de  incompetencia  por  el  factor  territorial,  pues  en  el  mismo escrito de  acusación  se  establece  que la entrega del dinero se realizó en la ciudad de  Bogotá  y  por  ende  el  juez  de  conocimiento competente debe ser el de esta  ciudad.   

Una  vez  escuchadas las intervenciones, la  Juez    Segunda   Promiscuo   Municipal   de   Paipa  se     pronunció  frente  a la incompetencia planteada por el defensor de  MARIA   CRISTINA   GONZÁLEZ   y   coadyuvada   por   la   fiscalía,  concluyó  que  es  el Juez Penal del  Circuito  de  Conocimiento  de Duitama el competente para asumir este asunto, en  razón  a  que fue en esa ciudad donde se obtuvo el provecho ilícito y dispone,  de  manera  errada, enviar  las  diligencias  ante el “superior jerárquico” (Juez Penal del circuito de  Duitama  –Reparto)  para  que decida lo pertinente.   

Repartido  el proceso al Juez Primero Penal  del  Circuito  de  Duitama  con  funciones de Conocimiento, en vez de remitir de  plano  las diligencias al Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo,       también      de      manera  equivocada,    dispone  realizar  la  “audiencia  de  sustentación  para definir la competencia”, en  la  cual el defensor de MARIA CRISTINA GONZÁLEZ RÍOS, y el fiscal se ratifican  en  lo dicho ante el Juez Promiscuo Municipal de Conocimiento de Paipa y afirman  que  la  estafa  es  un  delito  de resultado, por tanto, como el lugar donde se  entregó  el  dinero  fue la ciudad de Bogotá, allí se consumó el delito y en  consecuencia  la  competencia  radica  en los juzgados penales municipales de la  capital.   

A  su  turno,  la  otra  parte  defensiva,  considera  que  los  hechos  consumativos de la estafa se desarrollaron en Paipa  porque  fue  allí  donde no se dio cumplimiento a la negociación, por ende, el  competente es el juez penal municipal de Paipa.   

Finalmente,  el  Juez  Primero  Penal  del  Circuito  de  Duitama  con  funciones de Conocimiento considera que el delito de  estafa  se consumó en Bogotá, por tanto hay un conflicto de competencias entre  jueces  de  diferente  distrito  judicial,  el juez de Paipa, que corresponde al  distrito  judicial  de  Santa  Rosa de Viterbo, y el juez de Bogotá  perteneciente al distrito judicial del  mismo  nombre,  en  consecuencia, de conformidad con el artículo 32-4 de la ley  906 de 2004, remite el asunto a esta Corporación.    

CONSIDERACIONES   

1. Competencia de la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia   

Aunque  lo  ocurrido  en  esta  oportunidad  resulta  ser  extraño a los lineamientos del nuevo sistema penal, pues tanto el  funcionario  judicial  de  Paipa  como  el  de  Duitama incurrieron en yerros al  tramitar  el incidente de definición de competencia previsto en el artículo 54  de  la ley 906 de 2004, la Corte no puede soslayar su estudio bajo tal pretexto,  toda  vez  que, como ella misma lo ha señalado, la intención del legislador al  consagrar  esta  figura  fue  la  de  crear  un  mecanismo  ágil y expedito que  permitiera  al  superior  funcional  en  caso  de  incertidumbre  frente  a este  presupuesto    procesal,  dilucidar    a    quién    debe   asignársele   su   competencia,   reduciendo  significativamente  el  trámite  en  términos  de  pasos  y  tiempo  frente al  anterior instituto de la colisión de competencias.   

Entonces,  admitiéndose  la posibilidad de  definir  la  competencia  no  sólo  en  los casos expresamente señalados en la  norma,  sino  también  en  el presente, sin más se remite la Corporación a la  regla   contenida  en  el  artículo  32-4  de  la Ley  906   de  2004  según  la  cual   “la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia conoce  de  la definición de competencia cuando se trate de aforados constitucionales y  legales,  o de tribunales, o de juzgados de diferentes  distritos1”.   

Como  quiera  que en este caso se evidencia  que  el  interés  del  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Duitama es que  conozca   el   Juez  Penal  Municipal  de  Bogotá,  y  no  el  Promiscuo  Municipal  de  Paipa –  Distrito  Judicial de Santa Rosa de  Viterbo-,   se   considera   plenamente  habilitada  la  Sala  para  definir  la  competencia   en   el   caso   sub   júdice.   

2. Del caso en particular  

No  está  en discusión que la competencia  para  conocer  del  delito  por  el  que se procede, según el artículo 246 del  Código  Penal,  corresponde  a  los  jueces  penales  municipales, conforme           al      artículo     37,2  de  la  Ley 906 del 20042.   

Sin   embargo,   en   razón  del  factor  territorial  contenido  en  el artículo 43 de la ley procesal penal3,  propone el  funcionario  de  Duitama su  incompetencia,    por    cuanto    aduce    que   los   hechos   sucedieron en la ciudad de Bogotá.   

Afirmación  que  la Sala comparte, pues si  bien  es  cierto  los  artificios  y  engaños  a  través de los cuales se  indujo  y  mantuvo  en  error  a  la víctima se realizaron en Paipa (Boyacá) y  Bucaramanga    (Santander),    fue    en    Bogotá  donde          se          despojó   de   su  dinero,  24  millones,  y  entró    al   haber  patrimonial  de  los  imputados  MARIA CRISTINA GONZÁLEZ, JOSÉ UBALDO Y ANGELA  CONSUELO   CASTRO  ACOSTA,  cuando  hizo la entrega.   

En  efecto,  reiterada  y  variada  es  la  jurisprudencia  de  la Sala en la que se sostiene que en relación con el delito  de  estafa,  cuya  conducta  es  de  ejecución  instantánea, la infracción se  perfecciona  en “el lugar donde el agente incorpora  a  su  haber  patrimonial bienes o derechos que hasta ese momento pertenecían a  la  víctima  o  a  un tercero, y de los cuales el estafado se desprende, no por  expresión  de  su  libre  voluntad, sino de su distorsionada comprensión de la  realidad,  situación  a  la  que  se llega a través del ardid, el engaño, las  palabras   o   los   hechos  fingidos”4,    siendo   competente   para   el  conocimiento   del   asunto   aquél   donde   se  llevó  a  cabo  la  conducta  defraudatoria.   

Así las cosas y  en  concordancia  con  el artículo 43 del Código de  Procedimiento  Penal  según  el cual “es   competente   para   conocer  del  juzgamiento   el   juez   del   lugar   donde   ocurrió  el  delito”, obligado resulta concluir en este  evento,  que  la  competencia para conocer del presente asunto radica en el Juez  penal  Municipal  de Bogotá, pues fue allí donde el  agente  incorporó  a  su  haber  patrimonial  el  dinero que hasta ese   momento   pertenecía   a   la  víctima,  lo  anterior  está  claramente  establecido desde la audiencia de  formulación         de         imputación,  donde  el  fiscal  afirma  que  Juan  Carlos Vargas (víctima),   entregó  el  dinero  ($  24’000.000)   a  los  imputados  en la ciudad de Bogotá sin que luego se haya concretado el negocio o  devuelto        el       metálico.   

         Siendo  así  la  situación, la Sala no encuentra razonable que el  fiscal  de  Paipa  a  cargo  de  formular  la acusación haya acudido para dicho  efecto,   al   de  esa  ciudad,  provocando  el  surgimiento  del  incidente  de  definición  de  competencia,  con  lo  cual entorpeció la rápida decisión de  este  asunto, cuando perfectamente pudo formular la acusación directamente ante  el    juez    de    Bogotá    si    resultaba    tan    evidente   –como  en  efecto  lo  es- la falta de  competencia   del  juez  de  esa  localidad,  conforme  lo  admitió  el  propio  funcionario  del  ente  acusador  en  el  curso  de  la audiencia de acusación.   

Es prudente recordar que el legislador, al  prever  la eventualidad de que el juez de conocimiento ante quien se presente la  acusación   manifieste  su  incompetencia,  fijó  un  procedimiento  ágil  en  desarrollo  del  cual  no  se  envía la actuación al funcionario que considera  debe  proseguirla,  sino  que  simplemente  debe expresar las razones en las que  apoya  su  declaración  de incompetencia y remitirla al superior funcional que,  de  acuerdo  con  las reglas establecidas,   debe   resolverla,   evitando   de   este  modo  la  dilación  injustificada de la actuación.   

Así,  cuando  el juez es el que considera  que   no   puede   continuar   el  conocimiento  del  asunto,  el  trámite  a seguir es el indicado en el  artículo  54 del Código de Procedimiento Penal (Ley  906  de 2004), en tanto que si los intervinientes son  quienes   la  impugnan  corresponde  aplicar  el procedimiento del artículo 341 del mismo ordenamiento,  lo  que  repercute  en  relación  con  el  funcionario que debe definirla en el  primer supuesto.   

Con        respecto  al  asunto del superior funcional  la Sala ha precisado:   

“La ley 906 de  2004  continuó  en  la  lógica  y  consustancial  obligación a los juzgados y  tribunales  de la República al momento de declararse incompetentes para conocer  de  un  asunto,  como  es la de señalar con la mayor responsabilidad jurídica,  objetividad  y argumentación, cuál es la autoridad judicial que estiman que es  la  competente,  para  de  ahí  visualizar quién debe resolver su propuesta de  incompetencia.  (Auto  del  30  de  mayo  del  2006, radicado 24.964)”5.   

         Por  lo  antes  señalado,  se dispone enviar las diligencias a los  jueces   penales   municipales   de   Bogotá   con   función  de  conocimiento  (reparto).   

Copia  de esta decisión le será remitida  al  Juez  1º.  Penal  del  Circuito  de  Duitama  y a la Juez Segundo Promiscuo  Municipal de Paipa para su conocimiento.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

        1.-   ASIGNAR   el  conocimiento  del  proceso  seguido  contra  MARIA  CRISTINA  GONZALEZ  RIOS,  JOSE UBALDO CASTRO  ACOSTA  Y  ANGELA CONSUELO CASTRO ACOSTA a los Jueces  Penales  Municipales  con  funciones de conocimiento de Bogotá (reparto), donde  se  remitirá  el  expediente,  de  acuerdo con las motivaciones plasmadas en el  cuerpo del presente proveído.   

2.- Comuníquese  lo  aquí  decidido  a  los  señores  MARIA CRISTINA  GONZÁLEZ   RIOS,  JOSÉ  UBALDO  CASTRO  ACOSTA  Y  ANGELA  CONSUELO     CASTRO     ACOSTA,    a   sus   defensores,   y   a   la   Fiscalía   que   interviene   en  este  trámite  judicial.   

3.-  Para  su  conocimiento,  remítase  copia  de este proveído al  Juez  1º Penal del Circuito de Duitama, y a la Juez  Segundo Promiscuo Municipal de Paipa.   

Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO                                          AUGUSTO   J.   IBÁÑEZ   GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                                    YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                 JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA      RUIZ     NÚÑEZ   

Secretaria    

1  Al  respecto   véanse   entre   otras   definición  de  Competencia Rad. 29035, auto de 23 de enero de 2008.   

2 “De  los  delitos  contra  el  patrimonio  económico  en  cuantía equivalente a una  cantidad  no  superior  en  pesos  en  ciento  cincuenta (150) salarios mínimos  mensuales  legales  vigentes  al  momento  de la comisión del hecho…”. Vale  anotar  por  la  Corte  que  el  salario mínimo legal  mensual  vigente para el año 2008 correspondía a la  suma de $461.500 conforme al Decreto 4565 de diciembre de 2007.   

3  “Competencia.  Es  competente  para  conocer del juzgamiento el juez del lugar  del lugar donde ocurrió el delito…”.   

4  Auto  de  colisión de 16 de diciembre de 1999, rad. 16.565, en el mismo sentido  auto de 27 de junio de 2006 radicado 24.946.   

5  Auto  de  12  de  diciembre  de  2006,  radicación  26556.     

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