33399(27-01-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  33399   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO ACTA Nº 16  

Bogotá,  D.C.,  veintisiete (27) de enero de  dos mil diez (2010).   

ASUNTO  

La Sala resuelve sobre la solicitud de cambio  de  radicación  formulada  por  la  Fiscal 11 Delegada ante la Corte Suprema de  Justicia   respecto   del   proceso   12541-11  adelantado  contra  Jairo  Alberto Llano Gómez por la presunta  comisión del delito de concierto para delinquir agravado.   

ANTECEDENTES  

Con  base  en el informe de policía judicial  del  28  de  marzo  de  2007,  la  Fiscalía  Tercera Especializada de Manizales  inició  investigación  en  contra  de  Jairo Alberto  Llano  Gómez,  por su presunta vinculación, cuando se  desempeñaba  como  alcalde  del municipio de Villamaría (Caldas), con el grupo  de  las  autodefensas unidas de Colombia, denominado “Cacique Pipintá”, que  operó en esa zona.   

Debido  a  que Llano  Gómez  ostentaba  el  cargo  de  Representante  a  la  Cámara,  el  asunto fue remitido a la Corte Suprema de Justicia por competencia  donde  se  ordenó  apertura de investigación. Sin embargo, una vez renunció a  su  cargo  de  congresista  el proceso se devolvió a la Fiscalía General de la  Nación.   

Mediante resolución del 5 de enero de 2010 la  Fiscal  11  Delegada  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  comisionada  para  adelantar   la   actuación,  formuló  acusación  en  contra  de  Jairo  Alberto  Llano  Gómez por el delito  de  concierto para delinquir agravado. En la providencia se dispuso la remisión  del  expediente a reparto de los juzgados penales del Circuito Especializados de  Manizales.   

LA  SOLICITUD   

Sostiene  la  Fiscal  que,  con  el  fin  de  garantizar  la independencia e imparcialidad de la administración de justicia y  propender  por la seguridad e integridad de los sujetos procesales, funcionarios  judiciales  y  testigos,  es  necesario  radicar  la  actuación en los juzgados  penales    del    Circuito    Especializados   de   Bogotá.   Estas   son   las  razones:   

Tal  como  lo  narró  en  la  resolución de  acusación  proferida contra Llano Gómez, el  bloque “Cacique Pipintá” llegó al departamento de Caldas y  adquirió  auge en el municipio de Villamaría, en especial durante la época en  que el acusado ejerció como alcalde.   

El desarrollo de la investigación no ha sido  fácil  pues  la  fiscalía  se  trasladó  a  Manizales para recaudar pruebas y  encontró  que  algunos testigos “se negaron a rendir  testimonio  o  adujeron temer por su seguridad”. Ello  ocurrió  con  Luis  Carlos Landázuri, Yasleidy Betancur Arango y Jairo Antonio  Vallejo,  este  último  manifestó haber sido víctima de un atentado contra su  vida.   

Los  investigadores  del  Cuerpo  Técnico de  Investigación  -CTI-  encargados  del  caso  dieron  cuenta  que  varios de los  allegados  al  grupo  del  acusado  han sido víctimas de homicidio luego de que  este último fuese capturado.   

Todavía quedan reductos del grupo “Cacique  Pinpintá” que siguen amedrantando a la población.   

Adjunta copia de la resolución de llamamiento  a  juicio,  de  los informes del CTI números 317 de diciembre 30 de 2008, 81 de  marzo  10 de 2009, 88 de marzo 17 de 2009, 123 de abril de 2009, 124 de abril 13  de  2009,  del  fechado  el  6  de  abril  de 2009 y de las declaraciones de los  señores Betancur Arango y Landázuri González.   

CONSIDERACIONES   

1.  La  Corte  es competente para resolver la  petición  presentada  dado que en ella se involucran despachos pertenecientes a  diferentes  distritos  judiciales,  pues  en  criterio  de  la  delegada  de  la  Fiscalía  es  imperioso  variar  la  competencia  hacia  un  despacho  judicial  distinto  a  los  ubicados  en  el distrito judicial de Manizales (artículo 75,  numeral 8, del Código de Procedimiento Penal de 600 de 2000).   

2. El instituto de cambio de radicación tiene  carácter   extraordinario   y   constituye   una  excepción  al  principio  de  competencia  territorial,  por  lo que solo procede en los eventos señalados en  el artículo 85 de estatuto procesal, esto es, cuando:   

“…en  el  territorio  donde  se  esté  adelantando  la  actuación  procesal, existan circunstancias que puedan afectar  el  orden público, la imparcialidad o la independencia de la administración de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o integridad personal de los sujetos procesales o de los funcionarios  judiciales”.   

De  manera que para que la autoridad judicial  competente  disponga el cambio de radicación de un proceso es preciso que en el  lugar   donde  se  adelanta  el  proceso  se  constate  la  existencia  de   circunstancias  que  entrañen  grave peligro para (i)  el   interés   público,   la   imparcialidad  o  la  independencia   de  la  justicia;  (ii)  las  garantías  procesales  o  el  interés  privado del procesado,  (iii)  la  publicidad  del  juzgamiento   o   (iv)  la  integridad   personal   de   los   sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales1.   

A pesar de que en la norma no se hace expresa  alusión  a  los  testigos,  la  jurisprudencia  ha  sostenido  que  también se  extiende a ellos pero solamente en casos específicos, en cuanto:   

“no   hay   duda   que   facilitar   la  participación  de  los  testigos  en  un  proceso  significa defender los altos  intereses  de  la  justicia,  en lo que igualmente está involucrado el interés  público,   como   que   garantizar  esa  intervención  fortalece  el  adecuado  juzgamiento      de      los      ciudadanos”.2   

Ahora  bien,  para  que la corporación pueda  disponer  el  cambio  de  radicación  no  es  suficiente con que el solicitante  exhiba  las  razones que a su juicio ameritan tal proceder -obviamente alguna de  las  previstas en la norma procesal-, sino que las mismas estén suficientemente  fundamentadas  y  soportadas  en  pruebas  que se aporten con el escrito. En ese  orden,  la  Corte  ha  sostenido  que  las  circunstancias  que  deben servir de  fundamento  al  solicitante solo tienen vocación de admisiblidad cuando cumplan  con      unas      mínimas      condiciones,      a     saber:     (i)  que  se  trate de factores exógenos  predicables    del   medio   donde   tiene   lugar   el   juicio;   (ii)   que   tengan   existencia   real,  (iii)   que   gocen   de  actualidad,  y  (iv) que sean  causa  determinante de la alteración de la condiciones requeridas para el cabal  ejercicio  de  la  tarea  de  administrar  justicia3.       

3.  Tal  como  se  verá,  ninguna  de  las  condiciones   expuestas   en   precedencia   se   verifican  en  esta  ocasión.   

El eje central de la petición consiste en que  en  Manizales  -territorio  dentro  del  cual  se  sigue  el juicio- no se puede  garantizar  la imparcialidad del juzgamiento ni la seguridad de los funcionarios  judiciales  y  de los testigos. No obstante, las exiguas razones que esboza para  sustentar   esa   apreciación   no   son   suficientes   para   demostrar   sus  dichos.   

La  mayor  dificultad  en  la búsqueda de la  verdad  y  por  ende en la práctica de las pruebas en la ciudad de Manizales no  es     motivo    que,    per    se,    conduzca  a cambiar el ámbito territorial donde deba continuarse el  juicio.  Ese  deber  de investigar asignado a la Fiscalía General de la Nación  bajo  el  sistema  penal  previsto  en  la  Ley 600 de 2000, que rige el proceso  seguido    contra    Llano    Gómez,   le  implica  a sus delegados desplegar esfuerzos dirigidos a cumplir  tal  labor.  Esa  tarea  no  siempre  es  sencilla,  demanda  un  alto  grado de  compromiso  y  un  arduo  trabajo  para la búsqueda y recopilación de pruebas,  dentro  del  cual  habrá  de  enfrentarse  con  dificultades  o  riesgos que no  constituyen,  por  sí  solos,  motivos aptos para variar el ámbito territorial  del proceso.   

Aduce la peticionaria que dos de los testigos  se   negaron   a   declarar  y  aporta  las  diligencias  correspondientes.  Tal  afirmación es insuficiente para ordenar el cambio de radicación.   

Conviene recordarle que frente a los testigos  renuentes  el  funcionario judicial cuenta con diversos mecanismos para hacerlos  comparecer  al  proceso  y,  en  el  evento  en que se comprueben amenazas en su  contra,  también  puede  acudir  a los medios dispuestos por el legislador para  garantizarles amparo, como los de protección de testigos.   

La  Corte  no  duda  que, como lo menciona la  peticionaria,   en   la   actualidad   pueda  existir  presencia  de  grupos  de  autodefensas  en  el  municipio  de  Villamaría  o  en  Manizales, empero en el  escrito  no  se explica cómo tal circunstancia podría afectar la imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia  o  la  seguridad  o  integridad personal de los funcionarios o de los testigos.   

Por   las  consideraciones  precedentes  se  desestimará  el pedimento hecho por la Fiscal 11 Delegada ante la Corte Suprema  de Justicia.   

En mérito de lo expuesto la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Negar la   solicitud  de  cambio  de  radicación  elevada  por  la  Fiscal  11  Delegada  ante  la Corte Suprema de Justicia en el  proceso  que  se  adelanta  contra  Jairo Alberto Llano  Gómez  por  el  delito  de  concierto  para delinquir  agravado.   

Comuníquese y cúmplase  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

            

SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ  

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO             

AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN  

JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS             

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

Permiso  

JULIO ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA             

JAVIER  ZAPATA  ORTIZ  

TERESA RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto del 17 de marzo del 2004,  radicado 22.077.   

2 Auto  del 13 de diciembre de 2005 (radicado 24.490).   

3 Cfr.  Auto del 25 de abril de 2007 (radicado 27.060).     

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