33339(28-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.° 33339  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Aprobado acta No. 128  

Bogotá  D.  C., veintiocho (28) de abril de  dos mil diez (2010)   

VISTOS  

Una  vez cumplido el trámite previsto en el  artículo  500  del Código de Procedimiento Penal, emite la Sala concepto sobre  la  solicitud  de  extradición presentada por el Gobierno de los Estados Unidos  de   América   en   relación   con   el   ciudadano   colombiano  Oscar Laureano Benito Revollo Balseiro.   

           

Antecedentes:  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No.  2631  fechada  el 21 de octubre de 2009, el Gobierno de los Estados  Unidos   de   América   solicitó  la  detención  provisional,  con  fines  de  extradición,  del  ciudadano  Oscar  Laureano  Benito  Revollo  Balseiro,  en  razón  de  ser  sujeto  de la  acusación  No.09-20505-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER dictada el 12 de junio de 2009 en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Sur de Florida,  mediante  la  cual  se  le  acusa  de los delitos de concierto para distribuir e  intento de distribuir cocaína en los Estados Unidos.   

2.  Fundado  en tal  requerimiento,  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores remitió a la Fiscalía  General  de  la  Nación  la  referida  Nota Verbal, decretándose la captura de  dicho  ciudadano  mediante resolución del 23 de octubre de 2009, determinación  que  le  fue notificada a Oscar Laureano Benito Revollo  Balseiro  el día 26 de dicho mes en la Penitenciaría  Nacional de Cartagena (Cárcel de Ternera).   

3.  Enviadas  las  diligencias  a  la  Corte,  a través de oficio No. OFI10-371-DVJ-0300 del 12 de  enero  de  2010  el señor Viceministro de Justicia remitió los antecedentes de  este  caso  a la Sala Penal de la H. Corte Suprema de Justicia, con la finalidad  de  que la Corporación emita el correspondiente concepto, señalándose además  que  la Embajada de los Estados Unidos de América, mediante Nota Verbal No.3121  del  22  de  diciembre  de  2009  formalizó  la  solicitud  de extradición del  ciudadano     Oscar    Laureano    Benito    Revollo  Balseiro.   

           

3.1.  Son  hechos  reseñados en la referida nota diplomática:   

“En noviembre de  2008,  la Agencia para el Control de las Drogas (DEA) inició una investigación  enfocándose     en     cuatro     hermanos    conocidos    como    ‘Los        Galleros’,  quienes  a  lo largo de una década  estuvieron  involucrados  en  un  delito  de concierto para traficar cocaína en  Colombia.  Finalmente, la investigación estableció que…Oscar Laureano Benito  Revollo  Balseiro…dirigían  una organización que recibía grandes cantidades  de  cocaína  destinada a ser despachada por vía marítima cerca de la costa de  Colombia,  y  empacaban  la  cocaína  con  el  objeto  de  prepararla  para tal  despacho.  La  organización  luego  almacenaba  la  cocaína hasta que recibía  instrucciones  de otras personas de transportarla hasta donde los individuos que  tenían  el  encargo  despacharla  vía  marítima  desde  la costa de Colombia.  Durante  el  curso  de  aproximadamente  10  años, esta organización recibió,  reempacó  y  distribuyó miles de kilogramos de cocaína, los cuales finalmente  fueron  importados a los Estados Unidos”.   

3.2.  Documentación  

Con   la   Nota  Verbal  de  solicitud  de  extradición,  el  Gobierno de los Estados Unidos anexó autenticada y traducida  la siguiente documentación:   

3.2.1 Declaración  jurada  en  apoyo  de  la solicitud de extradición rendida el 4 de diciembre de  2009  por  Alejandro  O.  Soto,  Fiscal  Federal Auxiliar en el Distrito Sur del  Estado  de  La  Florida,  División de lo Penal, Departamento de Justicia de los  Estados  Unidos  de  Norteamérica, dentro de la cual, de manera pormenorizada y  detallada,  precisa  las  funciones  de  su  cargo,  las  disposiciones  legales  aplicables  al  caso,  el procedimiento del Gran Jurado y los cargos imputados a  la persona requerida.   

3.2.2 Traducción de  las  normas correspondientes a este caso, esto es, de la Secciones 853, 959, 960  y  963 del Título 21; Secciones  2, 3282 del Título 18 del Código de los  Estados Unidos.   

3.2.3  Acusación  No.09-20505-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  dictada  el  12 de junio de 2009 en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Florida, mediante la  cual  se  acusa  -entre  otros-,  al requerido, de los delitos de concierto para  distribuir  e  intento de distribuir cocaína en los Estados Unidos de América.   

3.2.4 Declaración  jurada  en  apoyo  suscrita  por  Michael  Grainger fechada el 4 de diciembre de  2009,  dentro  de  la  cual,  en  su  condición  de  Agente especial de la  oficina  de  Administración  para  el Control de Estupefacientes de los Estados  Unidos   DEA,   en  la  ciudad  de  Miami,  Florida,  a  cuyo  cargo  estuvo  el  adelantamiento   de   las   pesquisas   seguidas,  entre  otros,  en  contra  de  Oscar  Laureano  Benito  Revollo  Balseiro,   mostrándose   conocedor   de   los   supuestos  del  caso,  sus  antecedentes,  las  investigaciones  y  las  pruebas acopiadas dentro del mismo,  todo  lo  cual  sirvió  de  fundamento  en  la  estructuración  de  los cargos  imputados.   

4.  Remitidas  las  diligencias  a  la  Corte, una vez el requerido otorgó poder a un abogado de su  confianza,   se   inició  el  trámite  respectivo,  corriéndose  inicialmente  traslado  con  miras  a  las  pruebas que los sujetos tuvieran a bien solicitar,  habiéndose  recibido  memorial  en  dicho  sentido  por parte del apoderado del  solicitado  -cuya  negativa  resolvió  la  Corte  por  auto  de  tres  de marzo  anterior-,   aun   cuando   oficiosamente   dispuso  allegar  constancias  sobre  investigaciones  de  similar  índole  seguidas  en  nuestro  país en contra de  Oscar  Laureano  Benito  Revollo  Balseiro.   

Finalmente,  corrido traslado con miras a la  presentación  de  alegatos  de  fondo,  sólo aportó escrito en dicho orden el  Ministerio Público.   

4.1. En criterio de  la  Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal, concurre la totalidad  de  presupuestos  conducentes a deprecar que el concepto sea favorable, pues los  documentos  anexos  al  pedido  de  extradición  -cuya  autenticidad destaca al  provenir  de  autoridades  que  los  rubrican  y  dan  fe  de  ellos-,  han sido  debidamente  traducidos,  no  existiendo  el  menor  resquicio  de duda sobre la  identidad  del ciudadano reclamado, ni sobre el hecho de haberse proferido en su  contra  decisión  acusatoria  por  delitos  que comportan esa misma categoría,  acorde  con  los  artículos  340   y  376 del C.P., teniendo esa decisión  equivalencia  a  aquella  que  análogamente  configura  el  pliego de cargos en  Colombia.    

Se  detiene  a  espacio  la  Procuradora  en  estudiar  si  el  hecho  de  seguirse  en  contra del requerido proceso penal en  nuestro  país por los mismos hechos configura una causal de improcedencia de la  extradición.   

A  este respecto, apunta que por las pruebas  allegadas  se  conoce  que  dicho expediente se encuentra a despacho del Juzgado  Único  Penal  del  Circuito Especializado de Cartagena desde el 14 de enero del  año  en  curso  para  el  proferimiento  de  sentencia  de  primera instancia y  comprende  los mismos hechos de decomiso de estupefaciente cocaína acaecidos el  2  de  marzo y 2 de octubre de 2007, lo que sin embargo no obsta para que, en su  criterio,   el   concepto   sea   favorable  atendiendo  a  las  pautas  que  la  jurisprudencia ha sentado sobre el particular y cuya cita emplea.   

CONSIDERACIONES  

Conocido que no existe con los Estados Unidos  tratado  de  extradición  aplicable  con la República de Colombia, tal como lo  expresó  el  señor  Jefe  de  la  Oficina  Asesora Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  en  el  oficio  No.  DAJI.E. 2953 del 23 de diciembre de  2009,  es  lo  pertinente  actuar  de  conformidad  con  la  ley  procesal penal  actualmente  en  vigor  y  para  este  trámite,  pues  las  conductas objeto de  imputación  se  cometieron con posterioridad a la entrada en vigencia del nuevo  Código de Procedimiento Penal.   

A  este  propósito  es  también  necesario  precisar  que  la  extradición  de nacionales por nacimiento (tal es el caso de  Oscar  Laureano  Benito  Revollo  Balseiro)  está  autorizada  por  la Constitución Política de conformidad  con  el  artículo 35, modificado por el artículo 1°  del  Acto  Legislativo No. 1 de 1997, siendo de destacar así mismo que a partir  de  la  vigencia  de  la  reforma a la Constitución Política es jurídicamente  posible   conceder   la  extradición  por  delitos  cometidos  en  el  exterior  considerados  como  tales  en  la  legislación  penal  colombiana, salvo que se trate de delitos políticos  y   de  conductas  cometidas  con  anterioridad  a  la  promulgación  del  Acto  Legislativo el 17 de diciembre de 1997.    

I.  Validez formal de la documentación   

El  pedido  de  extradición  de Oscar  Laureano Benito Revollo Balseiro fue  acompañado  por  la  documentación ya referida en el acápite 3.2., comenzando  por  la Acusación No. 09-20505-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER dictada el 12 de junio de  2009  en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de  Florida;  las  declaraciones  de  apoyo  suscritas por Alejandro O. Soto, Fiscal  Federal  Auxiliar  en  el Distrito Sur del Estado de La Florida, División de lo  Penal,  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  de Norteamérica y  Michael  Grainger,  Agente  Especial  de  la  Administración para el Control de  Estupefacientes   de  los  Estados  Unidos DEA, en la ciudad de Miami, así  como  las  disposiciones  penales  del  Código  de  los  Estados Unidos que son  aplicables al caso.   

La  validez  formal  de  la  documentación  aludida   está   garantizada   por   la  certificación  expedida  por  el  señor  Thomas C. Black, Director  Asociado  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos de Norteamérica, a través de  la  cual adjunta las declaraciones juradas del Fiscal Soto y del Agente Especial  Grainger  cuyas  copias  se mantienen en los archivos oficiales del Departamento  de Justicia en Washington.    

Por  su parte, el señor Eric H. Holder Jr.,  Procurador  de  los  Estados  Unidos,  certificó que efectivamente Thomas  C. Black se desempeña en el cargo  de  Director  Asociado de la Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal,    del    Departamento   de   Justicia   de   los   Estados   Unidos   de  Norteamérica.   

La  documentación que sustenta la solicitud  de  extradición  fue  avalada por la señora Hillary Rodham Clinton, Secretaria  de  Estado  de  los  Estados Unidos, quien la certificó y le fijó el sello del  Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos, a su turno refrendada por el  funcionario  de  autenticaciones  Sonya  N. Johnson, cuya condición interna fue  ratificada por el Consulado de Colombia en Washington.   

Dadas estas condiciones, es doctrina en esta  materia   predominante  y  entre  nosotros  de  regulación  legal,  aquella  de  conformidad  con  la  cual  los  documentos  públicos  otorgados  en  un  país  extranjero  por  uno  de  sus  funcionarios  o con su intervención, presentados  debidamente  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la República  (o,  en su defecto, por el de una nación amiga) hacen presumir que se otorgaron  de  acuerdo  con la ley del respectivo país, en forma tal que la validez de los  mismos  está  plenamente acreditada (artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil, modificado por el Decreto 2282 de 1989).   

II.    Identidad   de   la   persona  solicitada   

La  solicitud  de  detención  con  vista al  formal  pedido de extradición de Oscar Laureano Benito  Revollo  Balseiro y la posterior nota diplomática con  este  cometido  remitida  por el Gobierno de los Estados Unidos de América, dan  cuenta  de  tratarse de un individuo con ese nombre  identificado, conocido  también   como   “Oscar  Benito  Revollo Balseiro” o  “Gordo”,  nacido  el  29  de abril de 1965 en  Colombia     y    ser    portador    de    la    cédula    No.    9’040.079.   

Bajo  tales  características e identificado  con  el  documento  referenciado,  se notificó a Oscar  Laureano   Benito   Revollo   Balseiro  el  pedido  de  extradición  en  su  contra  elevado  por  el gobierno de los Estados Unidos de  América,  en forma tal que no existe a este respecto el menor resquicio de duda  sobre   la   identidad  de  la  persona  solicitada,  encontrándose  por  tanto  establecida plenamente su identidad.   

III.     Principio    de    doble  incriminación   

La  doctrina tiene definido este elemento en  el  estudio  de  los  requisitos  con  miras al pedido de extradición, en tanto  tiene  por  cometido  esencial  confirmar  que la conducta o conductas objeto de  imputación  en el extranjero también se encuentran previstas como delito en la  ley  penal  patria  y que además tengan señalada como pena la de prisión, que  en  ningún  caso sea inferior a cuatro (4) años; al tiempo que se exige que se  haya  dictado  en  el  exterior,  por  lo  menos,  resolución  de  acusación o  decisión equivalente  (Art. 493 Ley 906 de 2004).   

La  formal acusación impartida en contra de  Oscar  Laureano  Benito  Revollo  Balseiro  involucra  los  delitos  de concierto para distribuir e intento de  distribuir  cocaína  en  los  Estados  Unidos,  esto  es,  que está referido a  actividades  de  narcotráfico,  sendas  delincuencias  que  en  la  regulación  nuestra  corresponden  a  los  punibles  tipificados  por los arts. 340 del C.P.  (modificado  por el art. 8° de la Ley 733 de 2002 y el art. 14 de la Ley 890 de  2004),  con  una sanción punitiva entre 8 y 18 años de prisión y art. 376 id.  (modificado  por  el  art.  14  de  la  Ley  890 de 2004), esto es, el delito de  tráfico  de  sustancias  para el procesamiento de narcóticos, con una sanción  entre 8 y 20 años de prisión.   

IV.  Equivalencia  de  la  acusación  en el  sistema colombiano   

Sobre este particular, ciertamente el pliego  de  cargos  elevado  por  las  autoridades  judiciales  de los Estados Unidos de  Norteamérica,  hace evidente una perfecta correspondencia con la imputación de  cargos  entre  nosotros  -entendida  como  aquella  providencia que establece el  marco  jurídico  y fáctico determinante del juicio-, toda vez que contiene una  narración   precisa   en   aspectos  fáctico,  jurídico  y  personal  de  los  comportamientos   investigados,   con   un   completo   señalamiento   de   las  circunstancias  de  lugar,  tiempo,  modo  que  los  especifican,  y  permite al  requerido   asumir   su   defensa   con  antelación  al  proferimiento  de  una  sentencia.   

Siendo  ello  así,  es  un  hecho  que  la  acusación  No.09-20505-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER dictada el 12 de junio de 2009 en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Sur de Florida,  mediante  la  cual  se  le  acusa  de los delitos de concierto para distribuir e  intento  de  distribuir  cocaína  en  los  Estados Unidos, dentro de la cual se  materializan  los  cargos contra el reclamado en extradición emerge equivalente  a   la   resolución  de  acusación  del  sistema  procesal  penal  colombiano,  satisfaciéndose por ende también este presupuesto.   

Finalmente,  como  con  acierto lo apunta la  señora  Procuradora  Delegada en lo Penal, los supuestos de este caso en que el  procesado  viene  siendo  sometido  a  juzgamiento  por  autoridades  judiciales  colombianas  por  los  mismos hechos que sustentan el pedido de extradición por  el  gobierno  de los Estados Unidos de América, no enerva, en manera alguna, el  carácter   positivo  del  concepto,  habida  cuenta  que  el  estado  de  dicha  actuación  -a  despacho  del juez de conocimiento desde el 14 de enero anterior  para  emitir  sentencia-,  no  se  acompasa  con los supuestos que para la Corte  hacen  posible aplicar los principios de prohibición de la doble incriminación  y de cosa juzgada.   

En efecto, la Sala ha señalado:  

“Cotejando  los  principios  de  la  cosa  juzgada  y de prohibición de la doble incriminación,  advertida  la  Corte  de la necesidad de verificar en cada caso si los supuestos  en  que  se  han cimentado los mismos – tanto en la normatividad interna como en  la  supranacional-  no  resultan socavados en aquellos eventos en que la persona  pedida  en  extradición  ha  sido  o es sujeto de investigación por los mismos  hechos  en  que se basa la solicitud y en razón a que podría configurar causal  de  improcedencia  de  la extradición, entre otras decisiones, hubo la Corte de  precisar   en  torno  a  tal posibilidad cuando se ha provocado mediante la  aceptación  de  cargos  la  anticipación  de la condena, en concepto 31036/09,  que:     

”Si la sentencia  se  profiere  como  resultado  de  la  aplicación  de  una  de  las  formas  de  terminación   anticipada   del  proceso  penal  ((Vr.gr.  sentencia  anticipada  -artículo   40  de  la  Ley  600  de  2000-,  aceptación  de  la  imputación,  pre-acuerdos  -artículos  293  y 348 Ss.  de la Ley 906 de 2004- etc.), el  concepto  será desfavorable, siempre y cuando se demuestre inequívocamente que  con  anterioridad  al  pedido de extradición se llevó a cabo la manifestación  libre,  consciente  y voluntaria por parte del procesado de acogerse a  uno  cualquiera   de  esos  institutos;  la  misma se plasmó en una acta con el  total  cumplimiento  de  los requisitos formales y sustanciales para tal efecto;  y   esa  actuación  condujo  indefectiblemente  al fallo de condena en los  mismos   y   exactos   términos   en   los  cuales  se  aceptó  o  convino  la  responsabilidad  del  solicitado  en  extradición,    siempre  y  cuando,   -se  reitera-,  que  la  sentencia quede en firme antes de que la  Corte     emita     su     opinión”.   

Dos  son,  pues,  los  elementos  temporales  concurrentes  que  posibilitan  a  la  Corte absolver y configurar como eventual  motivo  de  improcedibilidad  de  la extradición en situaciones análogas a las  que  en la hipótesis reseñada alude la jurisprudencia: que antes del pedido de  extradición   -con  mayor  precisión  de  la  solicitud  de  captura  con  los  destacados  fines  se  apunta en otro aparte del mismo proveído-, haya existido  acogimiento  a  alguno  de  los  supuestos  inherentes  a la anticipación de la  sentencia  y  estén  recogidos  en  el  acta  correspondiente y que, en segundo  término,  que dicho acto conduzca al proferimiento de sentencia condenatoria en  sus  exactos términos, siempre y cuando la decisión falladora cobre ejecutoria  antes que la Corte emita concepto.   

La  consideración  de  estos  casos  la  ha  encontrado   la   Sala   forzosa  en  atención  a  los  principios  destacados,  estableciendo   cierto  marco  tempo-espacial  que  posibilite  precaver  cierta  manipulación  en  los  supuestos  enervantes de la extradición por parte de la  persona requerida.   

De ahí que también la Corporación hubiera  llamado  la  atención  en  orden  a  evitar el abuso a que podría dar lugar el  motivo  de  improcedibilidad  de  la  extradición,  cuando  el  mismo se emplea  estratégicamente  para  enervar un trámite ya instado por el país requirente,  cuando  no  ha  sido  esa  la motivación de la causal condicionante” (31827/09).   

Por lo tanto, en casos como el presente goza  el  Gobierno  Nacional de plena libertad para tomar la decisión que estime más  acertada   en   aplicación   de   los  criterios  de  conveniencia  nacional  y  cooperación  internacional,  estando  dentro  del  ámbito  de sus atribuciones  determinar  si  concede  la  extradición,  determinando,  en caso positivo, los  efectos jurídicos que su decisión alcanza en el derecho interno.   

V.   Condiciones  a  imponerse  por  el  Gobierno Nacional si autoriza la extradición:   

En condiciones semejantes y dada la eventual  determinación  positiva  por  parte del Gobierno Nacional y sin desmedro de las  competencias    funcionales    como   supremo   director   de   las   relaciones  internacionales  en  esta materia discernida por la Constitución Política y la  Ley,  la  Corte  considera  pertinente  puntualizar  que  la  extradición  debe  ceñirse  a  los  siguientes  condicionamientos que deberán ser asumidos por el  país requirente:   

Excluir  las  penas  de muerte, la condena a  prisión  perpetua,  el sometimiento a desaparición forzada, torturas, tratos o  penas   crueles,   inhumanos   o   degradantes,  la  sanción  de  destierro,  o  confiscación  para los delitos autorizados, pues esas condenas están excluidas  del  ordenamiento  jurídico colombiano de conformidad con los fundamentos de la  Constitución  Política (artículos 11, 12 y 34); recordar al país solicitante  la  prohibición  política  de  juzgar  al  ciudadano  solicitado por conductas  anteriores  al  17  de  diciembre  de  1.997 y diversas de las que originaron la  solicitud  de  extradición,  como se señaló en la parte introductoria de este  concepto;  que  a  partir  de  los  postulados  axiológicos de la Constitución  Política,  el Gobierno Nacional está en el deber de disponer lo necesario para  que  el  servicio  exterior  de la República realice un detallado seguimiento a  los  condicionamientos referidos; recordar al país solicitante que Oscar  Laureano  Benito Revollo Balseiro ha  permanecido   privado  de  libertad por virtud de este trámite y  que  por  consiguiente  ese  término debe  ser  tenido  en  cuenta  como parte de la condena, si esa fuere la  determinación  del  Juez  que  lo requiere; por último y en orden a garantizar  los  derechos  fundamentales del requerido, si el Gobierno Nacional lo considera  pertinente,  el  Estado requirente deberá garantizar la permanencia en el país  extranjero  y  el retorno al de origen, en condiciones de dignidad y respeto por  la  persona  humana,  cuando el extraditado llegare a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable  o eventos similares, incluso después de su liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere impuesta en la sentencia de condena, en  razón  de  los  cargos  que  motivaron  la  solicitud de extradición y por los  cuales ésta hubiere sido concedida.       

Por  tanto,  cumplidos  los  requisitos  del  Código  de  Procedimiento Penal y establecido que los acontecimientos imputados  al   solicitado   ocurrieron   también   en  país  extranjero,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN PENAL   emite   CONCEPTO  FAVORABLE    al   pedido   de   extradición   del   ciudadano   Oscar     Laureano     Benito    Revollo    Balseiro    identificado  con  la  cédula  de ciudadanía número 9’040.079 elevado por el Gobierno de los  Estados Unidos.   

Comuníquese esta determinación al requerido  Oscar  Laureano  Benito  Revollo  Balseiro,  a  su defensor, al Ministerio Público y al señor Fiscal General  de la Nación para lo de sus competencias.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aclaración de voto  

JOSÉ             LEONIDAS             BUSTOS  MARTÍNEZ                           SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

             

   

           ALFREDO       GÓMEZ  QUINTERO                          AUGUSTO                                J.                                IBAÑEZ  GUZMÁN                             

JORGE          LUIS          QUINTERO  MILANÉS                          YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                        

              

JULIO          ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA                               JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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