32919(18-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 32919  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta   Nº   360   

         

Bogotá,   D.   C.,    dieciocho (18) de noviembre de dos mil nueve (2009).   

       

V   I   S   T   O  S   

Sería  del  caso que la Corte procediera a  calificar  la  demanda  de  casación  presentada  por  el apoderado de la parte  civil  contra  la  sentencia  dictada por el Tribunal  Superior  de  Bogotá, si no se advirtiera que la acción penal se ha extinguido  por razón de la prescripción.   

  H   E   C   H   O  S     

El  juzgador  de  segunda  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“Mediante  denuncia  del  24  de  agosto  de  2000, ORLANDO BELTRÁN ZAPATA sostiene que en  febrero  de  1999  firmó  una letra de cambio junto con OMAIRA CONDE PRADA para  garantizar,   a   12   meses,   el   pago   de   un   mutuo  por  $1’.800.000=,  dejando  los  espacios en  blanco  y consignando únicamente la referida cifra en números, a favor de LUIS  ALFREDO  NIVIA NIVIA, a quien le fueron pagados $600.000= el 07 de enero de 2000  y,     a    través    de    FLOR    DE    MARÍA    MONZOQUE,    $1’.200.000=  el 24 de mayo de 2000, sin  que  éste  devolviera  a  los  suscriptores  el referido título valor, que fue  adulterado  posteriormente  en  su  tenor  numérico  y literal, convirtiendo el  monto   en  $11’.800.000  para  luego  iniciar  con dicho documento un proceso ejecutivo de menor cuantía  contra  el  quejoso  y  OMAIRA  CONDE  PRADA, cuyo conocimiento correspondió al  Juzgado  42  Civil Municipal que ordenó el embargo y secuestro sobre los bienes  de éstos”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Por los anteriores hechos, la Fiscalía  Ochenta  y  Cuatro  de  la  Unidad  Primera contra el Patrimonio Económico y Fe  Pública  de  Bogotá,  el  31  de  diciembre  de 2002, calificó el mérito del  sumario  con  preclusión  de  la  investigación  a favor de Luis Alfredo Nivia  Nivia y Flor de María Monzoque Muñoz.   

Contra la anterior decisión el apoderado de  la  parte  civil interpuso recurso de apelación, el cual al ser desatado por un  Fiscal  Delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá, el 3 de junio de 2004, la  revocó  y,  en  su  lugar,  acusó a Luis Alfredo Nivia Nivia y a  Flor de  María  Monzoque Muñoz por los delitos de falsedad en documento privado, fraude  procesal  y  estafa  en grado de tentativa, providencia que adquirió firmeza el  24 de junio del mismo año.   

2. El Juzgado Dieciséis Penal del Circuito  de  Bogotá,  el  28 de agosto de 2008, dictó sentencia de primera instancia en  la  que  absolvió a Luis Alfredo Nivia Nivia y a Flor de María Monzoque Muñoz  por los delitos atribuidos en la resolución de acusación.   

3.  Apelado el fallo por el apoderado de la  parte  civil,  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  el  18 de junio de 2009, lo  confirmó en su integridad.   

Contra  la anterior decisión, el apoderado  de     la     parte     civil     interpuso recurso de casación.   

Presentada   la   demanda  de  casación,  el  proceso  arribó  a  la  Sala el 21 de octubre de  2009 para la calificación de la demanda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  el  anterior recuento  procesal,  surge  claro  que  la  acción penal en este asunto se extinguió por  razón  de  la  prescripción  respecto de las conductas punibles de falsedad en  documento  privado,  fraude  procesal y estafa en grado de tentativa, motivo por  el   cual   la  Sala  se  abstendrá  de  pronunciarse  sobre  la  admisibilidad  de    la   demanda   de  casación  y, en su lugar,  ordenará cesar todo procedimiento a favor de los procesados.   

Ahora  bien,  con  estricto  apego  en  lo  consagrado  en  el  artículo  83  de la Ley 599 de 2000, se sabe que la acción  penal  prescribirá  en  un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley,  “si fuere privativa de la libertad, pero en ningún  caso   será   inferior   a   cinco   (5)   años,   ni   excederá   de  veinte  (20)…”,  salvo,  entre  otros,  lo atinente a las  conductas  de  genocidio,  desaparición  forzada,   tortura   y   desplazamiento      forzado,      que     será     de   treinta  (30) años.   

En  los  asuntos  en  que se haya proferido  resolución  de  acusación, como aquí ocurrió, el término prescriptivo de la  acción  se  interrumpe  y  “comenzará a correr de  nuevo  por  un tiempo igual a la mitad del señalado en el artículo 83. En este  evento  el término no podrá ser inferior a cinco (5) años, ni superior a diez  (10)”,  según así lo contempla el artículo 86 de  la misma Ley 599 de 2000.   

Aclarado  lo  anterior, recuérdese que los  procesados  fueron  acusados  por  los delitos de falsedad en documento privado,  fraude  procesal y estafa en grado de tentativa.  Así las cosas, aplicando  el  principio  de  favorabilidad  se  sabe que las anteriores conductas punibles  comportan las siguientes penas:   

a) La falsedad en documento privado, según  lo  previsto  en  el  artículo  289  de  la Ley 599 de 2000 una pena máxima de  prisión de 6 años.   

b)   El   fraude  procesal,  conforme  lo  establecido  en el artículo 182 del Decreto 100 de 1980,  una pena máxima  de prisión de 5 años.   

c)  y, la estafa en grado de tentativa,  de  acuerdo  con  los  artículos  27 y 246 de la Ley 599 de 2000, una pena  máxima de 6 años de prisión.   

En  tales  circunstancias,  resulta nítido  inferir  que  en este evento, por encontrase el diligenciamiento en la etapa del  juicio,  el  término  de  extinción  de  la  acción  penal  por  razón de la  prescripción  para los tres delitos sería de 5 años, plazo que en este evento  se cumplió.   

En efecto, como quiera que a los procesados,  el  3  de  junio  de 2004, se les profirió resolución de acusación en segunda  instancia  por  las  conductas  punibles en precedencia citadas, providencia que  cobró  ejecutoria  el  24  de junio del mismo año, es acertado concluir que el  mentado  término  ya  trascurrió, lapso que ocurrió días después de haberse  proferido la sentencia de segunda instancia.   

De manera que la Sala declarará extinguida  la  acción penal y, consecuentemente, cesará todo procedimiento a favor de los  enjuiciados por los delitos señalados anteriormente.   

2.  Así  mismo,  el  Tribunal  de  origen  procederá  a  cancelar las órdenes de captura, las cauciones que hubieren sido  prestadas  y  las  restricciones  impuestas a los inculpados. Además, de ser el  caso,  informará  lo  aquí  resuelto  a las mismas autoridades a las que se le  comunicó  la  medida  de  aseguramiento,  el  calificatorio  del  sumario  y la  sentencia de primera y segunda instancia.   

3.  En la medida en que en este trámite se  ejerció  la acción civil, según los artículos 98 y 99 de la Ley 599 de 2000,  también se ordenará su extinción.   

4. Por último, la Sala expedirá copias del  proceso  con destino al Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca, para  que  se investigue disciplinariamente al juez de primera instancia, en tanto que  la etapa de juicio en ese despacho duró más de 4 años.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

         

R E S U E L V E  

1.    Abstenerse  de  emitir pronunciamiento sobre la admisibilidad de la  demanda   de  casación  presentada  por  el  apoderado   de  la  parte  civil.   

2.   Declarar      que  las    acciones   penal  y  civil  a  que se contrae  este      trámite     por      las  conductas  punibles     de  falsedad   en   documento  privado,   fraude   procesal   y   estafa   en   grado   de  tentativa   se   encuentran extinguidas por razón de  la  prescripción.  En  consecuencia, se ordena cesar todo procedimiento a favor  de   Luis  Alfredo  Nivia  Nivia  y   Flor   de  María     Monzoque  Muñoz.   

3. Contra esta decisión procede el recurso  de reposición.   

4. Disponer que el juzgador de segundo grado  realice  las  anotaciones,  devoluciones,  cancelaciones  y  medidas  a que haya  lugar,  como consecuencia de la extinción de las acciones penal y civil, según  lo expuesto en la parte motiva de esta decisión.   

5.  Por  Secretaría de la Sala, expídanse  las  copias  con  destino  a  la  Sala Disciplinaria del Consejo Seccional de la  Judicatura de Cundinamarca, para lo de su cargo.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

Comisión    de   servicio                                                        Permiso   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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