32308(09-09-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32308  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta número 283  

Bogotá,  D.C.,   septiembre  nueve  (9)  de dos mil nueve (2009).   

Define  la  Corte la colisión de competencia  negativa  provocada  por  El  Juez  Séptimo Penal del Circuito Especializado de  Bogotá,  quien  consideró  que  no  es  el competente para conocer del proceso  adelantado  contra  ARNUBIO  TRIANA  MAHECHA   por  el  delito de homicidio  agravado  conforme  con  los  numerales 4º, 6º  y 7º  del artículo  324  del  Código Penal, en concurso homogéneo y simultáneo; y aceptada por el  Juez  33  Penal  del Circuito de Bogotá, quien también declina la competencia.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

Así  fueron  relatados  en la resolución de  acusación:   

“El   13  de  abril  de  1987,  un  grupo  aproximadamente   de   90  hombres  de  las  entonces  denominadas  Autodefensas  Campesinas,  lideradas  por  el  sujeto  HENRY  DE  JESUS  PEREZ,  GONZALO PEREZ  –hoy fallecidos, ALONSO DE  JESÚS  BAQUERO  AGUDELO  alias  BLADIMIR,  MARCELINO PANESSO OCAMPO alias BETO,  alias  FERCHO, alias CHILINGO PEQUEÑO y otros, arriban a la VEREDA NUMERO SIETE  jurisdicción  del  municipio  de  Cimitarra  (Santander),  se  instalan allí y  proceden  a  someter  con violencia a la población, interrumpiendo la actividad  normal  de  la  localidad,  seleccionan  con  lista  en  mano a 14 pobladores, a  quienes  catalogan de ser colaboradores del grupo subversivo FARC que igualmente  hacen  presencia en la zona, las personas retenidas por los hombres antes dichos  fueron  conducidas a orillas del río Carare donde son asesinadas.  Algunas  víctimas   fueron  identificadas  y  sus  cuerpos  encontrados,  siendo  ellos,  HERNANDO  BUSTAMANTE,  CARLOS  ADELMO  TIRADO MONCADA, HUMBERTO QUIROGA y JESÚS  DAMIT  RENTERÍA CORREA, de las demás víctimas, de acuerdo a declaraciones que  obran   en   la   foliatura   se   predica  que  fueron  tirados  al  mencionado  río.”   

Por  tales hechos se calificó el mérito del  sumario  acusando  a  LUIS  ALBEIRO  PELÁEZ RODRÍGUEZ alias MICHIN y a ARNUBIO  TRIANA  MAHECHA  alias  BOTALÓN,  por  el  concurso homogéneo y simultáneo de  homicidios   agravados   por   las   causales   cuarta   (por   precio,  promesa  remuneratoria,  ánimo  de lucro o por otro motivo abyecto o fútil), sexta (con  sevicia),  y  séptima  (colocando a la víctima en situación de indefensión o  inferioridad,  o  aprovechándose  de  esa  situación),  del  artículo 324 del  Decreto  Ley  100  de  1980;    decisión  calendada el 14 de julio de  2008,  la  cual  fue  confirmada  por medio de decisión de octubre 24 del mismo  año.   

Mediante  providencia del 3 de junio de 2009,  la  Corte,  en  respuesta a lo solicitado por la Fiscalía, ordenó el cambio de  radicación  del  proceso  para  el  distrito  judicial de Bogotá, donde le fue  asignada  y  remitida  la  actuación  al  Juzgado  Séptimo  Penal del Circuito  Especializado,    autoridad   que   promueve   el   incidente   que   ahora   se  resuelve.   

CONSIDERACIONES  

Esta  Corporación  es  el  organismo   competente  para  desatar  la  colisión de competencia que ahora se somete a su  conocimiento,  por  virtud  de lo dispuesto en el artículo 18 transitorio de la  Ley   600   de   2000,  y  la  interpretación  que  de  dicha  norma  ha  hecho  reiteradamente  esta  Sala,  para concluir que siempre que esté en conflicto la  competencia  de un juzgado penal del circuito especializado, es éste el órgano  judicial encargado de dirimirlo.   

La  colisión  de competencia es el mecanismo  que  fijó  el Legislador para determinar, cuando existe discusión entre varios  jueces,   cuál  de  ellos  es  el  llamado  a conocer de unos determinados  hechos,  en  desarrollo  del principio de legalidad del juez, que hace parte del  plus  que  integra  junto  con  la  legalidad  del  delito,  de  la  pena, y del  procedimiento.   

Frente  al trámite de la colisión determina  el artículo  95 de la Ley 600 de 2000 que:   

“La colisión puede ser provocada de oficio  o  a  solicitud  de los sujetos procesales, cuando existan razones serias y así  lo indique el acervo probatorio.   

El  funcionario  judicial  que la proponga se  dirigirá  al  otro  exponiendo los motivos que tiene para conocer o no del caso  concreto.   Si  éste  no  lo  aceptare,  contestará dando la razón de su  renuencia,  y  en tal caso dará cuenta al funcionario judicial competente, para  que   dentro   de   los   tres   (3)   días   siguientes  decida  de  plano  la  colisión.”   

Se    observa    que    el   Juzgado    Séptimo    Penal    del    Circuito   Especializado   de  Bogotá,  por  medio  de  auto  de  3 de julio de 2009  propuso    la    colisión    negativa    de    competencia    al   Juzgado  33  Penal del Circuito de la misma  ciudad,  motivado  en  que los delitos contenidos en la acusación que se había  proferido  contra  TRIANA  MAHECHA no están asignados a dicha autoridad, razón  por  la  cual,  lo  que  por  la  vía  de  la competencia residual el llamado a  juzgarlos es el Juez Penal del Circuito.   

Una vez planteada la colisión negativa le fue  remitida  la  actuación al Juez 33 Penal del Circuito de Bogotá, autoridad que  por  auto  de  julio  24 aceptó la colisión negándose a conocer del asunto en  cuestión,  argumentando  que  en  la  calificación  del mérito del sumario se  observa   que   la  Fiscalía  erróneamente   omitió  imputar  la  causal  8ª   del  artículo  324,  por  cuanto  surge  claro que cuando 90 hombres  llegan  a  una  vereda  y  con lista en mano agrupan a varios de sus habitantes,  para  escoger  de  entre  ellos  a los que consideran auxiliadores de los grupos  subversivos,  pretenden  crear  terror  y  zozobra  en la población, con lo que  claramente  se actualiza la causal 8ª que le da la competencia al Juzgado Penal  del Circuito Especializado.   

Lo que se observa en esta discusión en torno  de  cuál autoridad judicial es la llamada a conocer del proceso en cuestión es  la     posible     existencia    de    dos    errores    en    la    providencia  calificatoria.   

De   una   parte,   un   error   sin  mayor  trascendencia,  como  es el contenido en el numeral segundo de la resolución de  acusación, según el cual,   

“En  firme  esta  decisión,  remítase  la  actuación  al  señor  Juez  penal  del  Circuito  Especializado de Bucaramanga  –Reparto-  para lo de  su  cargo.”   

   

Nótese  que  el  yerro  se origina en que el  delito  por  el  que  se acusó es el de homicidio agravado por las causales 4ª  6ª  y  7ª,   en concurso homogéneo simultáneo; siendo claro que ninguno  de  tales  numerales activa  la competencia de los jueces especializados, a  la  luz  del invocado artículo 5º transitorio de la Ley 600 de 2000, según el  cual:   

“Competencia  de  los  jueces  penales  del  circuito especializados. Los  jueces  penales  del  circuito  especializados  conocen,  en  primera instancia:   

1.   Del   delito  de  tortura  (C.P.  art.  178)   

2. Del delito de homicidio agravado según el  numeral 8º, 9º, y 10º del artículo 104 del Código Penal.   

3…”  

Frente a este error, en principio, se podría  concluir  que  como  quiera  que  no  fue  formulada ninguna de las causales que  activan  la  competencia  del juez penal del circuito especializado, como son la  8ª,  9ª  y  10ª, del artículo 104 del Código Penal, el competente sería el  juez  penal del circuito, por el factor de competencia residual, como lo propone  el promotor de este incidente.   

El   segundo   error   de   la  providencia  calificatoria,  el  denunciado  en la aceptación de la colisión por el Juez 33  Penal  del Circuito de Bogotá, consiste en la omisión del acusador  quien  no  imputó  también  como  aplicable  la  causal  8ª  de  agravación  de los  homicidios,  ya  que  resulta  evidente  que  los  homicidios  en  cuestión  se  cometieron con fines terroristas.   

La Corte debe entonces auscultar si tal causal  de  agravación  se  actualizó  con  los  hechos  punibles que se imputan a los  acusados.     

La omitida causal 8ª  del artículo 324  del  Código  Penal contenido en el Decreto Ley 100 de 1980, señala que la pena  se aumenta cuando el delito se cometa:   

“Con  fines  terroristas,  en desarrollo de  actividades  terroristas  o en persona que sea o hubiere sido servidor público,  periodista,  candidato  a  cargo  de  elección  popular, dirigente comunitario,  sindical,  político  o  religiosos;  miembro  de  la  fuerza pública, profesor  universitario,  agente  diplomático  o  consular  al  servicio  de la Nación o  acreditado  ante  ella,  por causa o por motivo de sus cargos o dignidades o por  arzón  del  ejercicio de sus funciones, o en cualquier habitante del territorio  nacional  por  sus  creencias  y opiniones políticas; o en sus parientes dentro  del   cuarto   grado   de   consanguinidad,   segundo   de  afinidad  o  primero  civil.”   

En  primer término podría concluirse que al  Juez   33   Penal   del   Circuito   lo  asiste  la  razón  en  tanto  que  las  características   de  los  hechos  investigados  claramente  invitarían  a  la  imputación de esta causal de agravación.   

Sin  embargo, dicha causal 8ª de agravación  del  artículo  324 solo apareció con la Ley 40 de 1993, vigente sólo a partir  del   20   de   enero  del  mismo  año,  la  cual,  por  virtud  del  principio  constitucional  de favorabilidad, no podía regir para el juzgamiento de delitos  perpetrados el 13 de abril de 1987.   

El  analizado artículo 324 era del siguiente  tenor:   

“ARTICULO 324. La  pena  será  de diciseis a treinta  años de prisión, si el hecho descrito  en el artículo anterior se cometiere:   

1.   En   la  persona  del  ascendiente  o  descendiente,  cónyuge,  hermano  adoptante  o  adoptivo  o  pariente  hasta el  segundo grado de afinidad.   

2.  Para preparar, facilitar o consumar otro  hecho  punible;  para ocultarlo, asegurar su producto o la impunidad, para sí o  para los partícipes.    

3.  Por medio de cualquiera de las conductas  previstas  en  los capítulos Segundo y Tercero del Título V, del Libro Segundo  de este Código.   

4. Por precio, promesa remuneratoria, ánimo  de lucro o por otro motivo abyecto o fútil.    

5.   Valiéndose   de   la   actividad  de  inimputable.    

6. Con sevicia.  

7.  Colocando a la víctima en situación de  indefensión o inferioridad, aprovechándose de esa situación.”   

En  este  orden  debe  concluirse  que  no  existiendo  una  causal de agravación como la que el conflictuante reclama, era  apenas  obvio  que  la  Fiscalía  omitiera su imputación, por lo que lo que se  denuncia  como  un  error, resulta ser el cumplimiento estricto de la ley.   La  acusación  se  aprecia  coherente  con  el horizonte normativo aplicable al  caso.   

Así,  LUIS  ALBERTO  PELÁEZ  RODRÍGUEZ  y  ARNUBIO  TRIANA MAHECHA fueron acusados por el concurso homogéneo y simultáneo  de  homicidios  agravados  conforme  a las causales 4ª, 6ª y 7ª del artículo  324  del Decreto Ley 100 de 1980, por hechos acaecidos el 13 de abril de 1987; a  todas luces de competencia de lo jueces penales del circuito.   

En  este orden, el competente para conocer de  esta  causa  es  el  Juez  Penal  del  Circuito  de  la ciudad de Bogotá,   distrito  judicial donde se radicó por decisión anterior de esta Corporación,  sin  que  la  orden  de remisión que aparece en la calificación, a todas luces  equivocada,  alcance a ser ley del proceso y en consecuencia, la colisión será  dirimida   asignando  la  competencia  al  Juzgado  33  Penal  del  Circuito  de  Bogotá.   

En  mérito  de  lo  expuesto  la    Sala   de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   

RESUELVE  

    

1. Dirimir   la   colisión   de   competencia  negativa  asignando  el  conocimiento  del  proceso  seguido  contra  ARNUBIO TRIANA MAHECHA  por el  delito  de  homicidio  agravado en concurso homogéneo y simultáneo, al Juzgado  33 Penal del Circuito de Bogotá.     

    

1. Comunicar  la  decisión  adoptada  al  Juzgado  Séptimo  Penal del  Circuito   Especializado   de   Bogotá,   remitiéndole   copia  de  la  misma.     

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Comisión de servicio  

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ           SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO         GÓMEZ   QUINTERO                 MARÍA      DEL      ROSARIO     GONZÁLEZ     DE  LEMOS        

AUGUSTO   J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                                      JORGE             LUIS            QUINTERO  MILANÉS              

Comisión de servicio  

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

            Permiso   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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