31801(27-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31801  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO ACTA Nº. 228  

Bogotá,  D.C., veintisiete (27) de julio de  dos mil nueve (2009).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala examina los presupuestos jurídicos,  lógicos   y   argumentativos   expuestos   por   el  defensor  de  Cristian  Aldana  Vera,  con  el  fin  de  resolver  sobre  la  admisión  de  la  demanda de casación promovida contra la  sentencia  dictada  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Bucaramanga  el    9   de   diciembre  de  2008,  que  confirmó  la  proferida  por  el  Juzgado   4  Penal  del  Circuito de la misma ciudad que lo condenó por el  delito de receptación.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.   El  día  8  de mayo de 2003, en el  sitio  denominado La Renta, sobre la vía que de Bucaramanga (Santander) conduce  a  Barrancabermeja,  personal acantonado del Ejército Nacional perteneciente al  Batallón  de  Infantería  No.  40, en momentos en que efectuaban operativos de  retén,   detuvieron  el  vehiculo  camión,  marca  Ford  600,  placas  IAG-532  conducido    por    CRISTIAN   ALDANA   VERA.   En  su  interior  se encontró un tanque hechizo en la  carrocería  con  capacidad  para  19  pimpinas de cinco galones de gasolina y 3  pimpinas   adicionales   en   el   asiento   del   conductor  sin  autorización  alguna.    Igualmente   al   practicársele   las  respectivas  pruebas  al  combustible  se  pudo  determinar  que el  incautado no poseía marcador ni  contenía plomo, características propias de la gasolina ilícita.   

2. El 9 de mayo del mismo año la Fiscalía 4  Unidad  de  Reacción  Inmediata  de  Barrancabermeja  dispuso  la  apertura  de  instrucción  y  ordenó la vinculación mediante indagatoria de Cristian Aldana  Vera1.   

3.  Por  resolución  del  10  de    septiembre  de  2004  la  Fiscalía  15  Delegada  ante  los  Jueces Penales del  Circuito           de           Bucaramanga2   lo llamó a juicio como  presunto  autor  del  punible  de receptación, tipificado  en el artículo  447     del     Código     Penal     de     20003.  No se interpuso recurso  alguno contra esta determinación luego adquirió firmeza.   

4. El 10 de  diciembre de 2007 el Juzgado  4    Penal    del    Circuito    de    Bucaramanga4  profirió sentencia en la que  lo  declaró  penalmente  responsable,  en  calidad  de  autor  del  punible  de  receptación,  imponiéndole  una  pena principal de 24 meses de prisión, multa  de  $1.660.000;  así  como  a  la  pena  accesoria  de  inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas por el mismo término de la pena  principal.   

5.  La decisión fue apelada por la defensa y  confirmada  el  9  de  diciembre de 2008 por la Sala de Decisión Penal del  Tribunal    Superior    de    la    misma    sede5.   

LA DEMANDA  

Único cargo: nulidad.  

Como    único    cargo    –así  lo  expuso- con fundamento en el  artículo   207   del  Código de Procedimiento Penal, causal tercera,  el  defensor  acusó  la  sentencia  por haber sido dictada dentro de un proceso  viciado de nulidad.   

Manifestó que se quebrantaron los artículos  234,  13,  8,  254,  255,  393, 396, 306, 40l  del Código de Procedimiento  Penal.  El sustento:   

i)   Falta de defensa técnica.  No  fue  integral,  ni técnica, ni material, por el contrario fue interrumpida toda  vez  que  permaneció sin su protección desde el 15 de junio de 2003 hasta el 4  de  febrero  de  2004.   Más  adelante  extiende el período hasta el 6 de  agosto de 2004.   

     

i. Durante  ese  lapso  se practicaron  pruebas  omitiéndose  por  parte  de  la  Fiscalía   correr  el  traslado  ordenado  en  el  artículo  154  del  Código  de  Procedimiento  Penal, lo que  pretermitió el derecho de contradicción.     

     

i. Se  vulneró  por  parte  del  funcionario  instructor el artículo 393 del Código de Procedimiento Penal toda  vez  que  “cierra la investigación mediante auto de  fecha  6  de Agosto del año 2.004, y el día 10 de Agosto del año 2.004, dicta  resolución  de  acusación”; adicional a ello no se  notificó en debida forma.     

El juez de la causa desconoció la aplicación  del  artículo  401 del Código de Procedimiento penal, esto es, la celebración  de   audiencia   preparatoria,   la   que   le   hubiere   permitido  sanear  el  expediente.   

LAS CONSIDERACIONES  

La  Sala  inadmitirá  la  demanda  por  las  siguientes razones:   

1.  Obligatoriedad  de invocar la casación  discrecional.   

     

1. la  presente  investigación  se  adelantó  bajo  el  gobierno  de  la  Ley  600 de 2000, tan ello es así que la  resolución  de  apertura de instrucción es del 9 de  mayo de 2003, lo que  implica   que   el  recurso  de  casación  será  bajo  su  resorte6.     

     

1. Según lo establecido en el artículo  205  del  Código de Procedimiento Penal de 2000, la casación ordinaria procede  contra   las  sentencias  de  segunda  instancia  dictadas  por  los  tribunales  superiores  de  distrito  judicial  en aquellos procesos adelantados por delitos  que  tengan  señalada pena privativa de la libertad cuyo máximo exceda de ocho  años.     

Confrontada  la  penalidad  establecida en el  artículo  447  de  la  Ley 599 de 2000, vigente al momento de los hechos y bajo  cuyo  resorte se le profirió resolución de acusación, fácilmente se advierte  que   su máximo no supera los 8 años de prisión, lo de entrada impide la  casación por la vía ordinaria.   

1.3.   Al  casacionista  le  resultaba  forzoso  proponer  la impugnación por el trámite de la casación discrecional,  evento  en  el cual le correspondía expresar que era necesaria la intervención  de  la  Corte  “para  el desarrollo de la jurisprudencia o la garantía de los  derechos  fundamentales”,  lo  que  obliga  a la Sala a desestimar la demanda.   

De  ninguna  forma  podría  sostenerse  que  postuló  una  demanda  de casación excepcional o discrecional y aún cuando el  carácter   expreso  de   tal  exigencia  podría  eventualmente   ser  obviado,   de   encontrarse   compromiso  de  derechos  fundamentales,  también  entendido  como  fin de la casación discrecional, es que la Sala se aviene a su  estudio.   

1.4.  Adicional  a   lo dicho y como una  razón   más:  se  encuentran  ausentes  los  fines   perseguidos  con  la  impugnación7  los  que  le  resultaba  de  forzosa satisfacción al casacionista  poner  de  presente,  sin  embargo  no  lo  hizo, lo que constituye un argumento  adicional   para   desestimar   la   demanda.   Tampoco  se  ocupó  de  la  identificación    de   los   sujetos   procesales8.   

2. Único cargo.  

2.1.  Conforme a lo dispuesto en el artículo  212   del   Código  de  Procedimiento  Penal,  el  libelo  debe  contener  unas  condiciones  mínimas  para  que la Corte pueda abordar su estudio de fondo. Esa  formalidad  encuentra  justificación  en  la  naturaleza misma de la casación,  pues  no  fue  prevista  como  instancia  adicional a las ordinarias, por lo que  resulta  desacertado  intentarla  con  el  propósito de continuar con el debate  surtido     en     las     instancias,     o     para     hacer     –como lo efectuó el casacionista- toda  clase  de  cuestionamientos  en forma abierta y desordenada. Su esencia es la de  ser  una  herramienta  extraordinaria  destinada  a  adelantar  un  juicio a las  sentencias  sobre  la  base  de  argumentos  lógicos,  concatenados, sólidos y  coherentes.   

2.2.  Cuando para cuestionar una sentencia se  escoge  la  vía  de  la  causal  tercera  del  artículo  207  del  Código  de  Procedimiento  Penal es imprescindible que el censor identifique de manera clara  cuál  es  la  clase  de  nulidad  que  invoca, exhiba los fundamentos en que se  apoya,  exprese  cómo la irregularidad denunciada repercutió indefectiblemente  en  la  afectación  del trámite surtido, determine cuál es su trascendencia y  señale    desde   qué   momento   procesal   debería   declararse9.   

El   recurrente  tiene  la  obligación  de  demostrar  la existencia de una anomalía, de exponer de manera fundada cuál es  el  perjuicio  que  por  esa   sufrió  el procesado y de explicar cómo se  afectaron  sus  garantías  o  las  bases fundamentales de la instrucción o del  juzgamiento.  En  esos eventos no puede olvidar que para que opere la nulidad se  requiere  la  producción de un daño y quien la alega tiene la carga de exhibir  cuál    sería    la    ventaja    que   obtendría   el   procesado   con   su  declaratoria.   

Si   la  nulidad  se  presenta  por  varias  hipótesis,  es  ineludible  que  cada  una se proponga en capítulos separados,  carga  que  no  cumplió  el  censor, atendiendo el principio de prioridad y sin  entremezclar  en  forma indebida los elementos relativos a cada error sustancial  que se plantea.   

2.3.  No  reparó el casacionista en que para  una  adecuada  formulación  se  requiere  que  los  fundamentos  sean  claros y  precisos  y  es  justamente ello de lo que adolece el libelo. Sus planteamientos  son  confusos,  repetitivos  y  desordenados,  lo  que  imposibilita  a la Corte  abordar su estudio.   

Adicionalmente,  una  de  las  propuestas  de  ataque,  a  términos  de  su  enredada  tesis, debió haber sido por la vía de  violación  a  la investigación integral, destacando cómo se quebrantó,   no  limitándose,  como  lo  hizo, a matizar la necesidad de repetir las pruebas  practicadas   y   relacionada   específicamente   con   el   análisis   de  la  sustancia.   

2.4.   Otro  aspecto,  que  la  Sala  se  permite  destacar,  es  el  equívoco  del  casacionista  cuando sostiene que se  vulneraron  los  términos  de traslado dispuestos en el estatuto procesal   una  vez  se  decreta  el  cierre  de  investigación,  al haberse proferido, el  primero  el  6  de agosto de 2004, en tanto que el segundo el 10 del mismo mes y  año,  cuando  lo  cierto  es que la calificación del mérito del sumario es de  fecha     10     de     septiembre     de    200410.   

2.5.   En  lo relacionado con la defensa  técnica  la Corte no advierte que el recurrente hubiere probado quebrantamiento  a  tan expresa garantía y es que como bien lo ha señalado la jurisprudencia de  la  Sala,  la   circunstancia  de que concurra al trámite un nuevo letrado  con  tesis  distintas  a  las  trazadas  por  su  antecesor,  o,  de  cara  a su  inactividad,  ello  no conlleva por esa sola circunstancia su vulneración, toda  vez  que  la  inactividad del abogado puede llegar a constituir parte de su  estrategia   y   el   censor   no   prueba  que  en  este  evento  hubiere  sido  diferente.   

2.6.  En lo relacionado con la audiencia  preparatoria,  y  aún  cuando expresamente no lo demandó, la Sala –como  bien  lo  señaló  el  Tribunal  Superior-  ha  tenido  la  oportunidad  de  desarrollar  dicha  temática  y  ha  sostenido  que  su  no  celebración  no constituye un quebranto a la estructura  propia  del  debido  proceso,  en  la  medida  en  que si ninguno de los sujetos  procesales  invocó  alguno  de  los  aspectos allí establecidos y el juez a su  turno,  igualmente,  no  requiere  de  su  práctica11 nada le impide abstenerse de  convocarla12   

.  

Finalmente, la Sala no ha encontrado causales  de  nulidad  ni  flagrantes violaciones de derechos fundamentales, razón por la  cual no puede penetrar al fondo del asunto oficiosamente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación    Penal    de    la    Corte    Suprema    de    Justicia,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de  casación  presentada  por el defensor de Cristian  Aldana Vera.   

En     consecuencia,     DEVOLVER  la  actuación  al  Tribunal de  origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

         

         JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

            

SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ  

ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO             

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS  

AUGUSTO    J.   IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE    LUIS   QUINTERO  MILANÉS  

YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS             

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Se  llevó   a   cabo   el  día  9  de  mayo,  cfr.  folios  8  y  9  del  cuaderno  principal.   

2  A  quien  previamente  y  por  razón  de  competencia  territorial le habían sido  remitidas las diligencias.   

3 “El  que  sin  haber  tomado  parte en la ejecución de la conducta punible adquiera,  posea,  convierta  o transfiera bienes muebles o inmuebles, que tengan su origen  mediato  o  inmediato  en  un delito, realice cualquier otro acto para ocultar o  encubrir  su origen ilícito, incurrirá en prisión de dos (2) a ocho (8) años  y  multa  de  cinco  (5)  a quinientos (500) salarios mínimos legales mensuales  vigentes,  siempre  que  la  conducta  no  constituya delito sancionado con pena  mayor…”.   

4 Folio  47 cuaderno 2.   

5 Folio  5 cuaderno del Tribunal.   

6 Sala  de  Casación  Penal, radicación 30503, 30 de septiembre de 2008: “…Si bien  la  jurisprudencia  de la Sala venía considerando que la normatividad aplicable  a  la  casación,  salvo los casos en que la favorabilidad resultara procedente,  era  la vigente para el momento en que por razón del proferimiento del fallo de  segunda  instancia  se  ejercitaba  el  derecho  de  impugnación,  el  cual  se  vinculaba  inescindiblemente a la naturaleza rogada del recurso y por tanto a la  facultad  dispositiva  atribuida a las partes de perseguir el desquiciamiento de  la  sentencia, con ocasión del agravio inferido, con la entrada en vigencia del  artículo  6 de la Ley 906 de 2004, según el cual nadie podrá ser juzgado sino  “conforme  a las ley procesal vigente al momento de los hechos”, llevó a la  Corte  a  sostener  que  será  ésta  preceptiva  la que regula la impugnación  extraordinaria.  (…)  3.  Los  sucesos  investigados  en  este asunto tuvieron  ocurrencia  el  29  de  junio de 2002, de manera que la normativa aplicable a la  casación es la ley 600 de 2000…”.   

7 Sala  de  Casación  Penal,  radicación 26009, 5 de octubre de 2006: “…El recurso  extraordinario  es un control constitucional y legal que busca hacer efectivo el  derecho  material,  el  respeto  de  las  garantías  constitucionales y legales  debidas  a  las  partes intervinientes en el proceso, la reparación de agravios  inferidos  a éstos, la unificación de la jurisprudencia, y si el escrito no se  ocupa  de  ninguno de esos fines, sino de una discusión probatoria insultar, no  puede ser admitido para su estudio…”.   

8  Artículo  212. Requisitos formales de la demanda.  La demanda de casación  deberá  contener: 1.  La identificación de los sujetos procesales y de la  sentencia demandada…”.   

9  Sentencia del 29 de agosto de 2000 (radicado 15.338).   

10 Cfr.  folio  42.   

11  Artículo   401   del   Código   de  Procedimiento  Penal,  Ley  600  de  2000:  “…Audiencia  preparatoria.   Finalizado el término de traslado común,  y  una  vez  se  haya   constatado  que la competencia no corresponde a una  autoridad   judicial  de  mayor  jerarquía,  el  juez  citará  a  los  sujetos  procesales  para  la realización de una audiencia dentro de los cinco (5) días  siguientes,  donde  se  resolverá  sobre  nulidades y pruebas a practicar en la  audiencia  pública,  incluyendo  la  repetición  de  aquellas  que los sujetos  procesales no tuvieron posibilidad jurídica de controvertir…”.   

12  Sala  de Casación Penal, radicación 28726, 23 de junio de 2008.  “…8.  La  Sala  encuentra  propicia  esta oportunidad para ratificar en el ámbito del  recurso  extraordinario  de  casación, su postura jurisprudencial expresada con  motivo  de  una  acción  de  tutela,  según  la  cual,  si dentro del traslado  previsto  en  el  artículo  400 del Código de Procedimiento Penal (Ley   600  de  2000),  ninguno  de  los  sujetos  procesales  solicita  el  decreto  de  nulidades  y/o  la  práctica de  pruebas,  ni  el  Juez  las  dispone  de oficio, la audiencia preparatoria no es  obligatoria  y,  por  ende,  su  no  realización  no  constituye  irregularidad  sustancial     con     entidad    para    generar    la    invalidez    de    lo  actuado…”.     

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