31548(13-04-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31548  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 107  

Bogotá,  D.  C., trece (13) de abril de dos  mil nueve (2009).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Por tercera oportunidad, la Sala se pronuncia  sobre  la  colisión  de competencias suscitada entre los Juzgados 1° Penal del  Circuito   de   Barrancabermeja  y  1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga   para   adelantar   el   juzgamiento   en  contra  de  Jaime  Mantilla  Hernández,  Deibis   Antonio   Manrique   Hernández,  Jorge    Eliécer    Suserquía   Montes,   Álvaro   Muñoz   Pérez,   Albeiro  Villazón  Hoyos  y  Luis Enrique Reyes Ospina,  a quienes la Fiscalía 4ª Especializada de aquella ciudad acusó  como  coautores  responsables  de  la  conducta  de  concierto  para  delinquir,  prevista  en  el  inciso 2° del artículo 340 del Código Penal, agravado (para  los tres últimos) según el artículo 342 del mismo Estatuto.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES  

1.  El  23  de  marzo  del  2004  la  Unidad  Investigativa  de  Policía  Judicial de Barrancabermeja puso en conocimiento de  la   Fiscalía   que  desde  años  atrás  integrantes  de  grupos  denominados  “paramilitares”  se  habían radicado en diferentes barrios del municipio de  Puerto  Wilches  (Santander),  dedicándose  a  la  extorsión, las amenazas, el  secuestro,  la  desaparición  o  desplazamiento de personas y a la comisión de  homicidios selectivos.   

Anexó  declaraciones  de  testigos, quienes  bajo  la  gravedad  del  juramento señalaron a varias personas, entre ellas las  atrás   relacionadas,   como   integrantes   de   las  Autodefensas  Unidas  de  Colombia.   

2.  Adelantada  la  investigación, el 28 de  abril  del  2005  la  fiscalía  acusó  a  los  procesados como coautores de la  conducta  descrita.  El  18 de julio siguiente la fiscalía de segunda instancia  se   abstuvo   de   conocer   la   apelación   interpuesta,   por  ausencia  de  sustentación.   

3. El expediente correspondió al Juzgado 1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  despacho  que  el  14  de  septiembre  inició la fase del juzgamiento, ordenando el traslado del artículo  400 del Código de Procedimiento Penal.   

4.  El 1° de noviembre siguiente envió las  diligencias  al  reparto  de los Juzgados Penales del Circuito, con propuesta de  conflicto  negativo  de  competencia.  Argumentó que se imponía calificar como  sedición  el comportamiento  investigado,  de  conformidad  con  el  artículo  71  de  la  Ley 975 del 2005,  conducta delictiva de conocimiento de los últimos funcionarios.   

5.  El  30 de noviembre el Juzgado 1° Penal  del  Circuito de Barrancabermeja aceptó la colisión y rechazó la competencia.  Afirmó   que   no   todas   las  asociaciones  para  conformar  grupos  armados  estructuraban  sedición  y  que  como  en  el  caso  concreto fue imputada para  cometer  delitos  comunes, se adecuaba al concierto por el que fue calificado el  proceso.   

6. Mediante auto del 24 de enero del 2006, la  Corte  asignó la competencia al Juez 1° Penal del Circuito de Barrancabermeja,  con  el argumento central de que la aplicación favorable del artículo 71 de la  Ley  975  del  2005  hacía  que la tipificación de los hechos se hiciera en el  delito  de  sedición,  cuyo  conocimiento  la  ley  lo  entrega  a  ese tipo de  funcionarios (radicado 24.839).   

7.   El   Juez  del  Circuito  asumió  el  juzgamiento,   practicó  la  audiencia  preparatoria  y  fijó  fecha  para  la  pública.   

El  4 de julio del 2006, con nueva propuesta  de  conflicto  negativo,  ordenó  el  reenvío  del  proceso  al especializado.  Afirmó  que  la  declaratoria de inexequibilidad del artículo 71 de la Ley 975  del  2005  (sentencia  C-370 de la Corte Constitucional), tornaba la adecuación  al concierto para delinquir.   

8.  El  18 de julio el Juzgado Especializado  admitió  la  colisión,  porque  estimó  que  la  determinación  del Tribunal  Constitucional  no  producía efectos retroactivos, sino al futuro, de tal forma  que    el    presente    asunto    debía   culminar   en   los   términos   ya  resueltos.   

9.  Nuevamente  el  asunto fue remitido a la  Corte,  que  en  auto del 29 de agosto de 2006 (radicado 25.884) concluyó en la  necesidad de estarse a lo dispuesto en el proveído inicial.   

Para resolver, la Sala dijo:  

“2.   Los   efectos   de  un  fallo  de  inexequibilidad,  por  regla  general,  se surten hacia el futuro. De tal manera  que  con  la  sentencia  C-370  del  18  de  mayo  del 2006, mediante la cual se  declaró  contrario a la Carta Política el artículo 71 de la Ley 975 del 2005,  no  podía  suceder  cosa  diferente, como, además, expresamente lo declaró la  Corte Constitucional.   

La Sala se ha pronunciado en esos términos.  Ha  dicho,  por ejemplo, que las consecuencias del fallo de inconstitucionalidad  rigen  hacia  el  futuro, pero que los beneficios del artículo 71 de la Ley 975  del  2005,  declarado  inexequible,  “se  mantienen  y  no afectan situaciones  consolidadas  bajo  su  imperio”  (auto  del  11  de  julio del 2006, radicado  25.190).   

3.   A   partir  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  de  esa  disposición,  la  Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia ha señalado que las definiciones de competencia adoptadas  cuando  aquella  estaba  en  vigor  conservan  plena  validez,  de manera que el  juzgado  al que en su oportunidad le fue asignado el conocimiento debe seguir su  trámite,   a   menos  que  circunstancias  sobrevinientes,  diferentes  de  las  examinadas  en  anterior  ocasión,  determinen  la variación de la competencia  (auto del 8 de agosto del 2006, radicado 25.796).   

4. También ha dicho que si con anterioridad  al  fallo  de la Corte Constitucional no se había discutido la competencia para  conocer    procesos   por   la   conformación   de   los   denominados   grupos  “paramilitares”,   ella  corresponderá  a  los  jueces  especializados,  en  atención    a    la   denominación   de   esa   conducta   como   concierto  para  delinquir, funcionarios  que  estarán  obligados  al  juicio  y  aplicación  de  las  normas penales, y  procesales  de  efectos sustanciales, favorables (auto del 8 de agosto del 2006,  radicado 25.797).   

El expediente volverá al Juzgado 1° Penal  del Circuito de Barrancabermeja”.   

10.  En  los más de dos años transcurridos  desde  entonces,  el  Juzgado  del  Circuito realizó la audiencia pública, que  culminó el 2 de noviembre de 2008.   

Encontrándose  pendiente  el fallo, en auto  del  23 de enero de 2009 dispuso plantear nuevo conflicto de competencia al Juez  Especializado,  para  hacer  lo  cual, básicamente citó la providencia de esta  Sala del 12 de marzo de 2008 (radicado 29.195).   

11.  El  19  de  febrero  de  2009  el  Juez  Especializado  rechazó  la  competencia,  insistiendo  en que la determinación  adoptada   por   la   Corte  en  los  dos  autos  previos  debía  tenerse  como  definitiva.   

El  asunto,  otra  vez, volvió a la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

12.  La  Sala  observa  que no existe razón  alguna   para   variar   la  postura  planteada  en  las  providencias  previas,  especialmente  en la del 29 de agosto de 2006 (radicado 25.884), toda vez que no  han     sobrevenido     circunstancias     nuevas     que     modifiquen    esos  fundamentos.   

Obsérvese:  

(I)  Si  lo  que  se pretende novedoso es la  declaratoria  de  inexequibilidad  que  la  Corte  Constitucional  declaró  del  artículo  71  de  la Ley 975 del 2005 (sentencia C-370 del 18 de mayo de 2006),  es  claro que para cuando se decidió el conflicto por segunda vez (29 de agosto  de  2006),  el  fallo  de constitucionalidad no solamente existía, sino que fue  expresamente  considerado  en  ese  entonces, para precisar que no modificaba la  situación  de  competencia  en  este  caso  y  que cualquier decisión sobre su  aplicación  benéfica,  si  había  lugar a ella, correspondía hacerla al juez  competente.   

(II)  La  decisión del 12 de marzo del 2008  (radicado  29.195),  que sirve de apoyo al Juez del Circuito, dejó en claro que  en  asuntos  como  el  que hoy ocupa la atención de la Sala, en donde solamente  está  pendiente  de  proferirse el fallo que ponga fin a la actuación, razones  de  celeridad  y  eficacia  aconsejaban  que el funcionario que ha adelantado el  juicio, culminase el mismo. Allí se dijo:   

“como  está  pendiente  la  realización  tanto  de  la  audiencia preparatoria como el debate público, ninguna razón de  orden  legal, y menos de conveniencia práctica en función de los principios de  celeridad  y  economía procesal, impide que la actuación sea adelantada por el  funcionario  que  es  su juez natural de conformidad con la directriz trazada en  la resolución de acusación que se halla en firme”.   

(III)  Finalmente,  cabe  precisar  que  en  esencia  no  existe  ninguna diferencia de fondo, sustancial, material, entre el  juez  penal  del  circuito  y  el  especializado,  como  para tener que acudir a  profundas  disquisiciones y reclamar faltas al debido proceso en este asunto. En  efecto, se tiene que:   

“A mas de lo expresado por los artículos  91  y  7º  transitorio de la ley 600 del 2000, no existe diferencia sustancial,  de  fondo,  entre  el  juez del circuito y el especializado. Ambos son “jueces  penales  del  circuito”  y  el  agregado  de  “especializado”  al último,  obedece  exclusivamente  a la circunstancia de que, como medida temporal, de los  delitos  que por regla general siempre conoce aquél, algunos fueron adjudicados  a éste.   

Los  dos  funcionarios  deben  cumplir  los  mismos   requisitos  para  acceder  al  cargo;  tienen  los  mismos  derechos  y  obligaciones;  están  compelidos  a respetar el debido proceso, el derecho a la  defensa   y   demás  garantías  fundamentales;  y  tienen  el  mismo  superior  funcional,  el  Tribunal  Superior”  (auto  del 10 de agosto de 2005, radicado  23.871).   

13.  El  expediente  volverá al Juzgado 1°  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja,  con  la sugerencia respetuosa de que  aplique  la  diligencia  necesaria,  no  para ahondar en argumentos a efectos de  “quitarse”   el  proceso,  sino  para  ponerle  fin  mediante  la  sentencia  respectiva.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  Estarse  a lo  decidido     en    las  providencias  del  24  de  enero  y  29  de  agosto de  2006,    mediante    las  cuales  se  asignó  la competencia para adelantar el  juzgamiento   seguido  en  contra  de  Jaime  Mantilla  Hernández,  Deibis  Antonio  Manrique  Hernández,  Jorge  Eliécer     Suserquía     Montes,    Álvaro   Muñoz   Pérez,   Albeiro  Villazón  Hoyos  y  Luis  Enrique  Reyes  Ospina al Juez 1° Penal del Circuito de Barrancabermeja.   

2.  Informar esta  determinación     al     1°    Penal    del    Circuito    Especializado    de  Bucaramanga.   

Comuníquese y cúmplase.  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ              SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

                                  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN           JORGE LUIS  QUINTERO     MILANÉS                     

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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