31315(19-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 31315  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Aprobado acta No. 363                                Magistrado Ponente:   

                                     Dr.   JOSE   LEONIDAS   BUSTOS   MARTINEZ   

Bogotá, D. C., diecinueve de noviembre de dos  mil nueve.   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de   revisión   presentada   por  el  abogado  Yuri   Antonio  Lora  Escorcia  contra  la  sentencia  dictada  por  la  Sala  de  Justicia  y  Paz del Tribunal Superior de  Barranquilla  el  28 de noviembre de 2006, mediante la cual confirmó la emitida  por  el  Juzgado  Sexto Penal del Circuito de la misma ciudad el 19 de diciembre  de   2005,   que   condenó   al   accionante  por  el  delito  de  fraude procesal.   

Hechos.  

En el mes de septiembre de 1998, Yuri  Antonio  Lora  Escorcia  inició  un  proceso  ejecutivo  de  mayor  cuantía  contra  la  firma  FRANCO  & ROVIRA  CONSTRUCTORES   LIMITADA,   con   fundamento   en   un   cheque   por  valor  de  $23’800.000, girado por la  señora  Cecilia  Rosa  Rovira  Muñoz,  en  condición de subgerente y supuesta  representante  legal  de  la  referida  empresa, logrando que un juzgado dictara  mandamiento  de  pago, del cual se declaró notificada la supuesta representante  legal  mediante  escrito  en  el  que  además  renunció  a  los términos para  proponer  excepciones.  Estos  hechos  fueron  puestos  en  conocimiento  de  la  fiscalía   por  GERMAN  FRANCO RESTREPO, gerente de la empresa, el primero  de noviembre de 1998.   

Actuación  procesal  relevante.   

1.  La Fiscalía vinculó al proceso mediante  indagatoria  a  Yuri Antonio Lora Escorcia y  Cecilia  Rosa Rovira Muñoz, y el 17 de octubre de 2000 calificó  el   mérito  del  sumario  con  acusación  en  su  contra  por  el  delito  de  fraude  procesal,  decisión  que  fue  confirmada  por la Delegada ante el Tribunal 18 de febrero de 2003. En  el  trámite  del  juicio,  el  juzgado  ordenó cesar procedimiento respecto de  Cecilia Rosa Rovira Muñoz, por muerte.   

2.  El  19  de  diciembre de 2005, el Juzgado  Sexto   Penal   del   Circuito   de   Barranquilla   condenó   a   Yuri  Antonio  Lora  Escorcia  a  la  pena  principal  de doce (12) meses de prisión y las accesorias de inhabilitación de  derechos  y  funciones  públicas y suspensión en el ejercicio de la profesión  de  abogado por el mismo término, como autor responsable del delito imputado en  la  acusación.  El  Tribunal  revisó  este  fallo  en  virtud  del  recurso de  apelación  interpuesto  por  el procesado y lo confirmó mediante el suyo de 28  de noviembre de 2006.   

3. El acusado recurrió en casación, pero la  Corte,  mediante  proveído de 5 de diciembre de 2007, inadmitió la demanda por  no  cumplir  las  exigencias  mínimas  para  su  estudio  de fondo y ordenó la  devolución  del proceso al tribunal de origen. Ahora, el acusado, quien ostenta  la      condición      de      abogado,      intenta      la     acción     de  revisión.       

Fundamentos    de    la    demanda    de  revisión.   

Se  sustenta en la causal sexta del artículo  220  Ley  600 de 2000, que textualmente dice: “cuando mediante pronunciamiento  judicial,  la  Corte  haya  cambiado  favorablemente  el  criterio jurídico que  sirvió para sustentar la sentencia condenatoria”.   

Argumenta  que los nuevos pronunciamientos de  la   Corte  cambiaron  favorablemente  el  criterio  jurídico  respecto  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  en  delitos  de ejecución permanente, al  disponer  que la contabilización del término prescriptivo debe iniciarse “no  a  partir  del  último acto sino a partir de la ejecutoria de la resolución de  acusación”,   citando,  en  apoyo  de  su  tesis,  varias  decisiones  de  la  Sala.   

Afirma  que  frente  a esta nueva postura, la  acción   penal   habría   prescrito,    porque   la  fiscalía  profirió  resolución  de  acusación “el 7 de octubre de 2000”, y la Delegada ante el  Tribunal  la  confirmó  “el 09 de mayo de 2002”, y que desde entonces hasta  el  5  de diciembre de 2007, cuando la Corte inadmitió la demanda de casación,  transcurrió   un   tiempo   superior   al   requerido   para   que  operara  la  prescripción.       

Con el fin de demostrar los hechos básicos de  su  pretensión  adjuntó,  entre  otros documentos, copias de las sentencias de  primera  y  segunda  instancia,  copia  del  auto  mediante  el  cual  la  Corte  inadmitió  la  demanda  de casación, certificación expedida por el juzgado de  conocimiento  donde  se hace constar la expedición de estas decisiones, y copia  de  una  constancia secretarial y un auto dictado por el mismo juzgado, donde se  informa     de    la    pérdida    del    expediente    y    se    ordena    su  reconstrucción.   

SE        CONSIDERA:   

1.           Competencia.   

La  Corte  es  competente  para conocer de la  acción  propuesta,  de  acuerdo con lo dispuesto en el artículo 75.2 de la Ley  600  de  2000,  por  hallarse  dirigida  contra una sentencia dictada en segunda  instancia    por   un   Tribunal   Superior,   que   hizo   tránsito   a   cosa  juzgada.   

2.           Decisión.   

La acción promovida se sustenta en la causal  sexta,   que   autoriza  la  apertura  a  trámite  cuando  la  Corte,  mediante  pronunciamiento  judicial,  haya  cambiado  favorablemente el criterio jurídico  que  sirvió  para  sustentar la sentencia condenatoria, siempre que este viraje  tenga  incidencia  en la declaración de responsabilidad del sentenciado o en la  aplicación de la pena.   

De  acuerdo  con el contenido de esta causal,  quien  intenta  la  acción de revisión con fundamento en ella debe probar, (i)  que  la  Corte  cambió  favorablemente  la  jurisprudencia  en relación con un  determinado  tema,  y  (ii)  que este cambio, aplicado al caso contra el cual se  dirige  la  pretensión rescisoria, excluye de responsabilidad al sentenciado, o  determina modificaciones sustanciales en la punibilidad.    

El  primer  presupuesto  aparece  claramente  establecido,  pues  la  Corte,  como  lo  afirma el actor, varió su criterio en  torno  al  tema  de  la  prescripción  en los delitos permanentes, al acoger la  tesis  de  que  el  término  prescriptivo en esta clase de ilícitos, cuando la  conducta  continúa  ejecutándose  durante el adelantamiento del juicio, debía  contarse,  no a partir del último acto, sino desde la fecha de la ejecutoria de  la       resolución       de       acusación.1   

No ocurre lo mismo con el segundo presupuesto,  pues  analizada  la  nueva doctrina frente al caso concreto, se establece que su  aplicación   en   nada   varía  la  situación  del  sentenciado  Yuri   Antonio   Lora   Escorcia,  porque  contabilizado   el   término   de  prescripción  desde  la  ejecutoria  de  la  resolución  acusatoria, se llega a la conclusión de que el fenómeno extintivo  no alcanzó a consolidarse.   

La prescripción de la acción penal opera en  un  término igual al máximo de la pena privativa de la libertad fijada para el  delito  por  el  que  se  procede, contados a partir de su consumación, y en la  mitad  de  este  término  cuando  media  resolución  de  acusación  en firme,  contabilizados  a  partir  de  su  ejecutoria, sin que en ningún caso pueda ser  inferior      de      cinco      (5)      años.2   

El fraude procesal  se  encontraba sancionado en el Código Penal de 1980,  estatuto  bajo  cuya  vigencia ocurrieron los hechos, con pena máxima privativa  de  la  libertad  de  cinco  (5)  años de prisión.3  Esto  quiere  decir  que  el  término  de  prescripción para este ilícito en la fase del juicio es de cinco  (5)  años,  por  tratarse  del  tiempo  mínimo  previsto  en la ley para estos  efectos,  contabilizados  a  partir  de  la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación.    

La  decisión  acusatoria,  de acuerdo con la  información  que  contiene  la  documentación  aportada,  fue dictada el 17 de  octubre  de  2000  y confirmada el 18 de febrero de 2003. Contado desde entonces  el  término prescriptivo, se concluye que se cumplió el 18 de febrero de 2008,  mucho  tiempo  después  de  haber  causado  ejecutoria  la  sentencia,  pues la  decisión  de  la  Corte, que puso fin al proceso, fue dictada el 5 de diciembre  de 2007.   

El accionante propone la acción de revisión  sobre  la  base  de que la resolución de acusación fue dictada el 7 de octubre  de   2000  y  confirmada  el  9  de  mayo  de  20024, datos que permitirían pensar  en  la materialización de la prescripción, pero la Corte se atiene, para estos  efectos,  a la información consignada en la sentencia de segunda instancia y en  la  providencia  mediante  la  cual la Corte inadmitió al recurso de casación.   

En  la  sentencia  de  segunda  instancia, el  tribunal afirma:   

“El 25 de mayo de 2000 se declaró cerrada  la  investigación y luego, a través de resolución de  17   de   octubre  del  mismo  año,  el  funcionario  instructor  calificó  el  mérito  del  sumario,  imputándole a los sindicados  CECILIA  ROSA  ROVIRA MUÑOZ DE RODRIGUEZ y YURI ANTONIO LORA ESCORCIA el delito  de  fraude  procesal,  decisión  que  fue  confirmada  por la Fiscalía Segunda  Delegada  ante  el Tribunal Superior de Barranquilla el  18  de  febrero  de  2003  al  resolver el recurso de  apelación  que interpuso el sindicado acusado YURI ANTONIO LORA ESCORCIA, luego  de    que    se    negara   la   reposición   por   el   a   quo”.         

Y  en  la  providencia  de  inadmisión de la  demanda de casación, la Corte precisó:   

“Luego  de  clausurada  la  instrucción,  el 17 de octubre de 2000, se  profirió  resolución  acusatoria  en contra de los sindicados por el delito de  fraude  procesal,  determinación  confirmada  por la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal  Superior de Barranquilla, el 18 de febrero de  2003”.   

Siendo  esta  la  realidad  que la actuación  muestra,  se  concluye  sin  mayores  esfuerzos  que  la  demanda  no cumple las  exigencias   mínimas  de  orden  sustancial  requeridas  para  su  admisión  a  trámite,  y  que  la  decisión, por tanto, debe ser adversa a este propósito.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R   E   S   U   E   L   V   E:   

Inadmitir  la demanda de revisión presentada  por     el    sentenciado    Yuri    Antonio    Lora  Escorcia.    

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

JOSE LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ  

Magistrado  

WILLIAM           MONROY  VICTORIA           ALFONSO  DAZA GONZALEZ   

                     Conjuez                                       Conjuez    –   Excusa  justificada                    

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL      ABEL  DARIO  GONZALEZ  SALAZAR      

        Conjuez-  Excusa  justificada                                Conjuez    –   Excusa  justificada   

YESID            REYES  ALVARADO                      LUIS GONZALO VELÁSQUEZ P.   

                Conjuez                                                           Conjuez                                             

DIEGO       EUGENIO       CORREDOR  B.            PATRICIA  CASTRO  DE CARDENAS   

                   Conjuez                                                          Conjuez   

                    

Teresa Ruiz Núñez  

SECRETARIA  

    

1 C.S.  J.  Casación  19915, 20 de junio de 2005. Casación 22813, 30 de marzo de 2006,  entre otras.   

2  Artículos  80  y  86  del  Decreto 100 de 1980 y  83 y 86 de la Ley 599 de  2000.   

3  Artículo 182.   

4 En el  primer  escrito  asegura  que la acusación fue dictada el 22 de marzo de 2001 y  confirmada el 9 de mayo de 2002.     

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