31174(27-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31174  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado   Acta   N°  228   

Bogotá, D. C., julio veintisiete (27) de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS:  

Decide la Sala la admisibilidad de la demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de los procesados Marisol Vargas y  Pedro  Julio  González  Cuevas contra la sentencia proferida el 11 de agosto de  2008  por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá, que los condenó, junto con Luis  Alberto  González,  Artimes  Densi  López Sánchez, Juan Francisco Ariza Mesa,  Myriam  Patricia Baquero Alfonso, Ramiro Vera Sánchez y Milber Edilfre Vera, al  considerarlos  coautores  de  los  delitos de concierto  para   delinquir   en   concurso   con   falsedad     material    en    documento    público    agravada por el uso, en concurso homogéneo y sucesivo.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL:   

1. El 23 de abril de  2007  fue  allanado  el  inmueble  ubicado en la calle 17 N° 7-92, oficina 203,  encontrándose  gran  cantidad  de  documentos  falsos (certificados judiciales,  visas,  cédulas  de  ciudadanía,  etc.),  motivo por el cual fueron capturados  Marisol  Vargas,  Pedro  Julio González Cuevas, Luis Alberto González, Artimes  Densi  López  Sánchez,  Juan  Francisco  Ariza  Mesa,  Myriam Patricia Baquero  Alfonso, Ramiro Vera Sánchez y Milber Edilfre Vera.   

2.   Luego   de  celebradas  las  audiencias  preliminares  se  legalizaron  las  diligencias  de  allanamiento  y registro al inmueble y se declaró la legalidad de los elementos  incautados  y  la  captura  de  los  indiciados.  A  los  aprehendidos le fueron  imputados    los    delitos    de    concierto   para  delinquir     en    concurso    con    falsedad     material    en    documento    público    agravada  por  el  uso,  en  concurso homogéneo y sucesivo (Código  Penal, artículos 340, 287 y 290), cargos que no aceptaron.   

3. A partir del 14  de  mayo de 2007 la Fiscalía General de la Nación empezó a presentar actas de  preacuerdo  con los procesados y el 22 de agosto de 2007 el Juzgado 32 Penal del  Circuito de Bogotá los improbó.   

4.   Un   nuevo  preacuerdo  suscrito  con  todos los procesados fue presentado el 3 de diciembre  de  2007,  y  luego  de  celebrada  la audiencia de individualización de pena y  sentencia  el citado Juzgado emitió el fallo de condena el 16 de abril de 2008,  imponiendo  a  Marisol  Vargas,  Pedro  Julio  González  Cuevas,  Luis  Alberto  González,  Artimes  Densi  López  Sánchez,  Juan Francisco Ariza Mesa, Myriam  Patricia  Baquero  Alfonso, Ramiro Vera Sánchez y Milber Edilfre Vera, prisión  de  48  meses  e inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por el  mismo lapso.   

5. El fallo anterior  fue  apelado  por  la  defensa  de  los  procesados y el 11 de agosto de 2008 el  Tribunal  Superior  de Bogotá lo modificó para reducir las penas de prisión e  inhabilitación   de   los  procesados  a  42  meses.  En  contra  del  anterior  pronunciamiento  se interpuso por el defensor de los procesados Marisol Vargas y  Pedro Julio González Cuevas el recurso de casación.   

LA DEMANDA:  

Dice  el  libelista  que  con  base  en  las  causales  2ª  y  3ª  del  artículo  181  del  Código  de Procedimiento Penal  encuentra  que  la  sentencia  es  violatoria  del derecho de defensa, porque el  fallo  no se produjo en un proceso en el que se hubiera descartado la duda sobre  la responsabilidad de los procesados.   

Agrega  que si bien los procesados aceptaron  la  comisión  de  los  delitos  materia  de  condena  en  todo  caso no aparece  evidencia  del  uso  de  los  documentos  públicos, y que el juez de control de  garantías   no   ausculto  profusamente  sobre  la  voluntariedad,  libertad  y  espontaneidad del allanamiento a los cargos.   

La  anterior situación llevó a que la pena  impuesta  a  los  procesados  resultara  lesiva  a sus intereses, más cuando el  quantum de la misma impidió  el reconocimiento de beneficios procesales.   

Solicita casar el fallo impugnado y que en su  reemplazo se dicte el que en derecho corresponda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

          1. La casación es un medio extraordinario  de  impugnación  y,  por  tanto, no constituye sede adicional para prolongar el  debate  probatorio  cumplido  en  las  instancias  ordinarias y concluido con el  fallo  de segundo grado, por el contrario, exige para la admisión de la demanda  el  cumplimiento  de  específicos  requisitos formales orientados a demostrar a  través  de  un  juicio  técnico  jurídico  que en la declaración de justicia  allí  contenida  -la  cual llega a esta sede amparada de la dual presunción de  acierto  y legalidad-, se incurrió en errores de hecho o de derecho ostensibles  y  relevantes  o  se  profirió en un juicio viciado, ocurrencias una y otra que  reclaman para sí el necesario correctivo.   

2. La posibilidad de  admisión  de  una  demanda  de  casación  pasa  por  el  cumplimiento  de  dos  presupuestos:  el  primero, que se refiere al respeto de los requisitos formales  establecidos  en los artículos 183 del Código de Procedimiento Penal, esto es,  que  el  escrito  exhiba  de  manera  precisa  y  concisa  la  causal o causales  invocadas  y  desarrolle  sus  fundamentos;  y,  el  segundo, previsto en el 184  inciso  2° ibídem, en el que  se  indica  que  la  selección  será  posible  siempre  y  cuando  que: (i) el  demandante  tenga  interés,  (ii)  se  señala  la  causal  invocada,  (iii) se  presente  un  desarrollo  concreto -adecuado y suficiente- de los cargos, y (iv)  se  advierta  por la Sala la notoria pertinencia del asunto para cumplir algunas  de  las  finalidades  de la casación (efectividad del derecho material, respeto  de  las  garantías de los intervinientes, reparación de los agravios inferidos  a éstos y la unificación de la jurisprudencia).   

3.   En   estos  términos  resulta necesario que la demanda que sustente el recurso de casación  se  caracterice  por  permitir  colegir  sin  temor a equivocaciones los errores  cometidos  en  las  instancias,  de  donde  se tiene que el cuestionamiento a la  sentencia  acusada  debe  ser  de objetiva comprensión, porque así lo exige la  naturaleza   y   alcance   de   las   normas   que   gobiernan  la  impugnación  extraordinaria.   

4.  Las causales de  casación  son las que dimensionan la forma como se debe estructurar la denuncia  sobre   la   inconstitucional  e  ilegalidad  de  la  sentencia  impugnada;  por  consiguiente,  la  admisibilidad  al trámite y la prosperidad de la pretensión  queda  condicionada  al  cumplimiento de unos requisitos formales mínimos, pero  no  sólo  a  ellos,  sino  que  se  debe  demostrar  el interés del censor, la  correcta  selección  de  las  causales,  la  coherencia  de los cargos que a su  amparo  pretenda  aducir  y  la  debida  fundamentación fáctica y jurídica de  éstos,  además  de  la necesidad de acreditar de qué manera con su estudio se  cumplirán uno o varios de los fines de la casación.   

5. De lo expuesto se  sigue  que la Corte está facultada para inadmitir o no seleccionar las demandas  formalmente   correctas   cuando   advierta   que   su   pronunciamiento  no  es  imprescindible  para  los  fines  de  la  casación; y viceversa, también puede  ocurrir  que  la  Sala  vislumbre  la  necesidad  de  decidir de fondo el asunto  atendiendo  la  preceptiva  del  artículo  184.3 de la Ley 906 de 2004 y con el  propósito  de  mantener  la intangibilidad de los fines de la casación, empece  de  estar  ante  una  demanda  que formalmente no reúne los requisitos mínimos  mencionados.   

6. El anterior marco  teórico  permite  afirmar  que  el  escrito  presentado  por el recurrente para  expresar  su  inconformidad  no  revela  un  especial  esfuerzo  para postular y  desarrollar  el cargo propuesto, y las carencias de la demanda afloran cuando se  observa  que  no se advirtió a la Sala sobre la palmaria pertinencia del asunto  para  cumplir  alguna  de las finalidades de la casación, bien porque el asunto  ameritara  hacer  realidad  la  efectividad  del  derecho material, ya porque se  hiciera  necesario  hacer  respetar las garantías constitucionales y legales de  los  intervinientes,  ora  que  fuera  necesaria  la reparación de los agravios  inferidos  a  éstos, y menos hizo alusión a la necesidad de unificación de la  jurisprudencia,  el  desarrollo  de  la  misma o la consolidación de una línea  interpretativa,  lo  que  lleva  a  tenerlo  como  absolutamente  insuficiente e  inidóneo como para que la Corte lo pueda considerar ajustado.   

7.  A  pesar de la  carencia  de  requisitos  de la demanda se ha de señalar que por tratarse de un  proceso  en  el que los procesados celebraron un preacuerdo con la Fiscalía que  aprobó  el  juez  de conocimiento, surge palmaria la carencia total de interés  en  los  recurrentes  para  someter  a debate cualquier cambio en la adecuación  típica de las conductas materia de condena como lo reclaman.   

La limitación a la posibilidad de discutir o  controvertir  los  términos  del  allanamiento  a los cargos y de los acuerdos,  expresamente  regulada  por  la  ley  a  través  de  lo  que  la  doctrina y la  jurisprudencia    ha    denominado    principio   de  irretractabilidad1,   comporta  la  prohibición  de   desconocer  lo  aceptado o el convenio realizado, ya en forma directa,  como  cuando se hace expresa manifestación de deshacer el convenio, o de manera  indirecta,   como  cuando  a  futuro  se  discuten  expresa  o  veladamente  sus  términos,  pues  el  mismo  tiene un carácter vinculante tanto para las partes  como para el juez.   

El hecho de haber admitido los procesados la  responsabilidad  por  los comportamientos imputados, implicó una aceptación de  condena  por  los  mismos  y  la renuncia al derecho de controvertir el fallo en  relación  con  los  aspectos  unilateralmente  admitidos,  de  donde  surge  la  inexistencia  de  interés  jurídico  para  impugnar  las  sentencias por estos  motivos2.   

8. Y respecto de la  alegada  violación del derecho de defensa ha de afirmarse que ello no ha tenido  lugar  porque  la  constatación  de los registros permite concluir, sin lugar a  duda  alguna,  que  el acuerdo celebrado entre la Fiscalía y los procesados fue  suscrito  en  forma  libre,  consciente, voluntaria y  debidamente informada.   

9. Como la Corte no  puede  suplir  las  deficiencias  ni  corregir  las imprecisiones de la demanda,  unido  a  la  carencia  de interés del demandante, se impone su inadmisión. Y,  adicionalmente,  como la Sala no observa con ocasión del trámite procesal o en  el  fallo  impugnado  violación  de  derechos  o  garantías de los procesados,  tampoco  hará  ejercicio  de  la  facultad  legal oficiosa que le asiste porque  ninguna de las finalidades de la casación se cumpliría.   

10. Cuestión final:  

Contra  la decisión de inadmitir la demanda  procede  el  mecanismo  de  insistencia  de conformidad con lo establecido en el  artículo  184  de  la  Ley 906 de 2004, cuyas reglas ha definido la Sala en los  siguientes términos:   

         

          10.1.  La  insistencia  es  un  mecanismo  especial  que  sólo  puede ser promovido por el demandante, dentro de los cinco  (5)  días  siguientes  a  la  notificación de la providencia por cuyo medio la  Corte  decida no seleccionar la demanda de casación, con el fin de provocar que  reconsidere  lo  decido.  También podrá ser propuesto oficiosamente por alguno  de  los  Delegados  del Ministerio Público para la Casación Penal -siempre que  el  recurso  de  casación no haya sido interpuesto por un Procurador Judicial-,  el  Magistrado  disidente o el Magistrado que no haya participado en los debates  y suscrito la providencia inadmisoria.   

          10.2. La solicitud se puede presentar ante  el  Ministerio  Público  a  través de sus Delegados para la Casación Penal, o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  haya salvado voto en cuanto a la decisión  mayoritaria  de  inadmitir  la demanda o ante uno de los Magistrados que no haya  intervenido en la discusión.   

          10.3.   Es   potestativo  del  Magistrado  disidente,  del  que  no  intervino en los debates o del Delegado del Ministerio  Público  ante  quien  se  formula la insistencia, optar por someter el asunto a  consideración  de la Sala o no presentarlo para su revisión, evento último en  que   informará   de   ello   al  peticionario  en  un  plazo  de  quince  (15)  días.   

         

          10.4.  El  auto  a  través del cual no se  selecciona  la  demanda  de  casación  trae  como consecuencia la firmeza de la  sentencia  de  segunda  instancia  contra  la  cual  se  formuló  el recurso de  casación,  salvo  que  la  insistencia prospere y conlleve a la admisión de la  demanda.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

          1°.              INADMITIR         la        demanda  presentada.   

2°.  ADVERTIR  que  contra  la  presente  decisión  procede  el  mecanismo  de  insistencia  en los  términos a que se hizo alusión en las motivaciones.   

Notifíquese  y  cúmplase.   

  JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                                                 SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                           MARIA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

  AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.     

1  El  actual   artículo   293  de  la  Ley  906  de  2004  congrega  los  desarrollos  jurisprudenciales  elaborados  por  ésta  Sala  en  relación con la Ley 600 de  2000,  artículo  40,  Ley  81 de 1993, artículo 5° y el Decreto 2700 de 1991,  artículo 37.   

2  La  Corte  reitera  lo  expresado  por  en  las  radicaciones 24026 (20/10/2005), 25864  (23/08/2006),  25765           (07/09/2006),           25863 (07/09/2006), 26002  (12/10/2006),  25248           (05/10/2006),           26379 (23/11/2006), 26645  (11/04/2007),  28221           (12/09/2007),           28161 (10/10/2007), 28397  (17/10/2007),  28070     (24/10/2007)     y     Casación     28433   (24/10/2007),  entre  otras.     

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