31036(16-09-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31036  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 295  

                                            

Bogotá, D. C., septiembre dieciséis (16) de  dos                                   mil                                  nueve  (2009).             

V I S T O S:  

Emite la Corte concepto sobre la solicitud de  extradición  del  ciudadano colombiano  Marcial Sánchez Cuero,   elevada  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, a través de su Embajada en  Colombia.   

A N T E C E D E N T E S:  

1.  Mediante  Oficio No OFI08-38360-DIJ-0100  del  11  de  diciembre  de  2008,  el  Ministerio  del   Interior     y     de     Justicia     comunicó    a   esta  Corporación,    que   el   Gobierno  de  los  Estados   Unidos,   por   conducto  de  su Embajada en Colombia, mediante Nota Verbal  No.  1191 del 8 de mayo del año pasado, solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano Marcial Sánchez Cuero,  para   comparecer   a   juicio   por  delitos  federales  de  narcóticos.    

2.   El  solicitado  Sánchez Cuero fue  capturado  el  7  de  octubre  de  2008 en la ciudad de Buenaventura (Valle), en  cumplimiento  de  la resolución expedida por el Fiscal General de la Nación el  4 de junio  del año pasado.   

3. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de  su homólogo de Relaciones Exteriores, según Oficio OAJ.E  2456  de 5 de diciembre anterior, sobre la inexistencia de convenio aplicable al  caso,  remitió  a  la  Corte  la  documentación enviada por la Embajada de los  Estados  Unidos,  debidamente  traducida  y  autenticada,  consciente  de que la  normatividad   que   rige   el   trámite   en  este  caso  es  el  ordenamiento  procesal  penal colombiano.   

4.  Mediante  auto  de 12 de febrero de este  año  se  le  reconoció  personería  al  defensor  del solicitado y se dispuso  correr  el  traslado  previsto  por  el  artículo  500 de la Ley 906 de 2004 al  requerido  y  a  su  abogado,  para que solicitaran las pruebas que consideraran  necesarias dentro del presente trámite.     

5.  En  decisión  de  22 de abril pasado se  resolvió,   entre   otras   cosas,    negar  parcialmente  las  peticiones  probatorias  presentadas  por  el  defensor   del requerido en extradición  Marcial  Sánchez  Cuero  y  ordenar  la  práctica  de un medio de conocimiento  documental.   

          6.    Obtenida la prueba solicitada se corrió el traslado  para  que  las  partes  presentaran  los  alegatos  previos al concepto que debe  emitir  la  Corte,  sin embargo,  solamente el Ministerio Público  se  pronunció al respecto.   

ALEGATOS DEL PROCURADOR TERCERO DELEGADO PARA  LA CASACIÓN PENAL   

    

          1.  Indica  que  de  acuerdo con lo manifestado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  mediante  comunicación OAJE. 2456 de 5 de diciembre de  2008,  el  trámite  de las extradiciones solicitadas a Colombia por el Gobierno  de  los  Estados Unidos se rige por los requisitos formales contenidos en la Ley  906  de  2004  y  se  remite  a  los  fundamentos contenidos en el artículo 502  íbidem.   

          2.               Adicionalmente,  existen presupuestos de orden constitucional que es  necesario  verificar  tales  como  si los hechos  que fundamentan al pedido  ocurrieron  con  anterioridad  al  16 de diciembre de 1997,  las garantías  que   se   deben   otorgar   al   extraditado   y  según  las  nuevas  posturas  jurisprudenciales   se  debe  establecer  “…si  el  requerido  ha  sido  juzgado  en  el  país por los mismos hechos que motivan la  solicitud   de   extradición…”      

         

          3.    Luego  de  relacionar  la  documentación  anexada  a  la  solicitud  de  extradición   encuentra  satisfecha  la  exigencia sobre su  validez  formal  porque el Estado requirente pidió la captura de Sánchez Cuero  con  fines  de extradición mediante la Nota Verbal número 1191 de 8 de mayo de  2008  y  a  través de similar documento diplomático distinguido con el número  3322   de   4  de  diciembre  siguiente  se  formalizó  el  pedido  extranjero,  acompañado  de  los  instrumentos  que  lo soportan  y  las firmas de  quienes  los  suscriben  fueron  autenticadas  debidamente  por  las autoridades  respectivas  de  los  Estados  Unidos  y  por la consular colombiana en el mismo  país.   

4.  Encuentró  demostrada   la   identidad  del  solicitado   porque  la persona reclamada en los documentos  allegados  para   sustentar   la  extradición  como  Marcial Sánchez  Cuero  es  ciudadano  colombiano,  nacido el 20 de abril de 1952, portador de la  cédula  colombiana  No.  5.302.198  ,  es  la   misma  a  quien se le  notificó  la orden de captura con fines de extradición el 7 de octubre de 2008  debido  a  que  en  ese  acto  se  identificó de esa manera y es el mismo   documento que ha utilizado durante el trámite de extradición.   

          5.  Después  de  remitirse a la trascripción de los dos (2) cargos  formulados  en  la  acusación  No.  8:07-CR-  524-  T-26-TBM  dictada  el 12 de  diciembre  de  2007   en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Medio  de Florida,  concluye que se cumple el principio de la  doble  incriminación  porque  las  conductas  imputadas  al  solicitado Marcial  Sánchez  Cuero, también aparecen tipificadas en los artículos 340 y  376  de  la Ley 599 de 2000 bajo las denominaciones de “concierto para delinquir”  y     “tráfico,     fabricación     o     porte    de    estupefacientes”,  respectivamente,    sancionados  con penas superiores a los cuatro (4)  años de prisión.   

          6.  Indicó  que  la  acusación  proferida por el Gran Jurado de la  Corte  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Medio de Florida  contra  Sánchez  Cuero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza vinculante que  el   pliego de cargos del sistema procesal penal colombiano porque informan  al  requerido  los  comportamientos  constitutivos  de los diversos delitos, las  fechas  en que fueron cometidos, la calidad en la cual intervino el acusado, las  pruebas  que  sirvieron  de  fundamento  para  establecer  la  acusación  y las  disposiciones penales infringidas.   

          7.  Adicionalmente  consideró  necesario  referirse a dos aspectos:   

El primero, para establecer si el delito por  el  cual  es pedido en extradición Sánchez Cuero  fue cometido dentro del  territorio  colombiano y, el segundo, si los hechos que motivan el requerimiento  fueron juzgados por las autoridades colombianas.      

          7.1  Apoyado en las declaraciones del Fiscal de la causa y en la del  Agente  Antidrogas  de  los  Estados  Unidos,  así  como  en  la documentación  aportada  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito Especializado de Pasto,  sostiene  que  “…  la interceptación de la lancha  donde  se  movilizaba  el requerido se hizo en aguas internacionales al este del  Océano  Pacifico  colombiano…”,  por  tanto,  los  hechos  que  fundamentan  el  requerimiento  no  tuvieron ocurrencia  en el  territorio nacional.       

          7.2     Con   fundamento   en   la   jurisprudencia1,  expresó  que  la  Corte  debe  emitir  concepto desfavorable a la extradición de Marcial  Sánchez Cuero por las siguientes razones:      

         

7.2.1  Luego de transcribir los dos (2)  cargos  contenidos  en  el indicment  No.   8:07-CR-   524-  T-26-TBM,  dictado  el  12  de  diciembre  de  2007   en  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Medio  de  Florida,  y  de  compararlos  con  los  hechos  consignados  en la sentencia  condenatoria  proferida  por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado  de  San  Juan  de  Pasto el 29 de octubre de 2008, concluyó que se trata de los  mismos  actos  que  generaron  la  solicitud  de  extradición  de  Marcial  Sánchez Cuero.   

          7.2.2    Los   implicados  celebraron  un  pre-acuerdo  con  la  Fiscalía  el  3  de  diciembre  de  2007,  el  cual  fue  aprobado por el   mencionado Juzgado el 2 de mayo de 2008.   

          7.2.3  Lo  anterior  indica que cuando se produjo la  solicitud  de  captura de Marcial Sánchez Cuero para efectos del trámite de extradición,  esto  es,  el  8  de  mayo  de  2008,  la  justicia  colombiana  había ejercido  jurisdicción  sobre  los  capturados  y  existía  un pronunciamiento sobre los  acuerdos celebrados.    

          7.2.4   La  sentencia  condenatoria se emitió el 29 de octubre  de  2008  y  la  solicitud  de  extradición  se  formalizó  el  4 de diciembre  siguiente.   

          7.2.5  Sostiene  que  “…el hecho de que  el  Señor Sánchez Cuero haya sido juzgado en Colombia por los mismos hechos, y  las  decisiones  pertinentes  se  hayan  adoptado antes de que se formalizara la  solicitud  de  extradición,  constituye  una  causal  de  improcedencia  de  la  extradición   (…)   en  aplicación     del     principio    de    non    bis    in    ídem…”   

CONCEPTO      DE     LA   CORTE   

1.       Aspectos  previos.   

Conforme al artículo 35 de la Constitución  Política,  modificado por el Acto Legislativo 01 de 1997 y el artículo 490 del  Código  de Procedimiento  Penal, y en razón de haberse  cometido los  delitos  comunes  por  los cuales es solicitado en extradición Marcial Sánchez  Cuero,  así:  (Cargo  Uno)  Comenzando desde una fecha desconocida, continuando  hasta  en  o  hacia el 5 de noviembre de 2007; (Cargo Dos), comenzando desde una  fecha  desconocida  y continuando hasta en o hacia el 5 de noviembre de 2007, la  normatividad  procesal penal aplicable en este caso es la Ley 906 de 2004.    

           2.        Cuestiones de fondo.   

     La     inexistencia   de    tratado   de   extradición  aplicable   en   el ordenamiento  interno  entre  Colombia  y   los    Estados    Unidos,  según  información  suministrada  por  el  Ministerio   de  Relaciones  Exteriores  dentro  de  este  trámite,  impone  la  sujeción  a  las normas superiores y a las previsiones de la Ley 906 de 2004, y  por  ello  corresponde  a  la  Sala,  realizar  el respectivo análisis sobre el  cumplimiento de los aspectos allí determinados.   

  La Corte tiene definido que a la hora  de  conceptuar  sobre  una petición de extradición debe examinar unos aspectos  básicos2,  que  comprenden  lo  dispuesto  en  la  preceptiva  superior y se  complementan  con  la comprobada validez formal de la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el  cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos  (Ley  906 de 2004,  artículo 502).   

De lo anterior se sigue que esta Corporación  para  emitir   concepto  a la solicitud de extradición, debe estudiar  el  alcance  que  rige  en el ordenamiento jurídico colombiano, y por ello, por  ejemplo,  el  extraditado no podrá ser sometido en el extranjero a las penas de  muerte  o  prisión  perpetua.  Igualmente,  en  cumplimiento  de la función de  opinar  la Corte debe establecer que la decisión favorable no resulte contraria  a  otras  normas  constitucionales  -incluidas las del  bloque  de  constitucionalidad- o legales, porque ellas  irradian   legalidad  y  legitimidad  a  las  decisiones  judiciales3.   

Las  anteriores  previsiones  han  permitido  afirmar  a  la  Sala,  unánime y retiradamente, que el concepto de extradición  debe     tener     en     cuenta     los    tratados  internacionales,  no  sólo los referidos al instituto  de  la colaboración internacional dirigidos a la lucha contra la impunidad sino  todos  aquellos  que  se  refieren  a  los  derechos  y garantías, tanto de los  extraditables como de los asociados.   

También   se   ha   precisado   que   la  responsabilidad  de  la Corte en el cumplimiento de sus funciones no se agota en  la  emisión  del  Concepto,  sino que dentro de la órbita de sus competencias,  está   obligada,   como   toda   autoridad,   a   velar   por  el  respeto  irrestricto  de  las  garantías  fundamentales.  Dicha  obligación de garante de los derechos fundamentales no se  limita  a  los  del  solicitado,  pues  en casos concretos puede observar que la  extradición  atentaría  contra  derechos  fundamentales  de  terceros  que  al  ponderarlos   con  el  interés  particular  del  país  solicitante  se  tornan  intangibles,   caso   en   el   cual  puede  emitir  concepto  condicionando  la  extradición,  y  en  supuestos  extremos, negándola4.   

                      3. Lugar de  las conductas imputadas   

          Las  conductas  atribuidas  por  las  autoridades  judiciales de los  Estados   Unidos   a   Marcial   Sánchez   Cuero   traspasaron   las  fronteras  colombianas   porque  el legislador para  determinar la aplicación de  la  ley  penal  en  el  espacio  acogió  la  teoría  mixta  o  de la ubicuidad  (artículo  14  de  la  Ley  599  de  2000),   y,  según la acusación No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM  dictada el 12 de diciembre de 2007 en la Corte Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito Medio de Florida, el citado acusado  junto   con   otras   personas   son  objeto  de  las  siguientes  imputaciones:  (Cargo uno) Comenzando desde  una  fecha  desconocida, continuando hasta en o hacia el 5 de noviembre de 2007,  estando  a  bordo  de  una  embarcación  sujeta  a la  jurisdicción  de  los  Estados  Unidos,  (Cargo  dos)  comenzando  desde  una  fecha desconocida y continuando hasta en o hacia el 5 de  noviembre  de 2007, estando a bordo de una embarcación  sujeta  a  la jurisdicción  de los Estados Unidos  (Énfasis agregado).     

En  la  declaración de Glenn Dutton, Agente  Especial  de  la  Administración  para  el Control de Drogas -DEA-, otorgada en  apoyo de la solicitud de  extradición  se expresa que:   

           “El 5 de noviembre de 2007, una aeronave patrullera  detectó  una  lancha  rápida  en  aguas  internacionales  al  Este del Océano  Pacífico   por   la  Costa  de  Colombia.  La  lancha  rápida   no  desplegó  ninguna  bandera  o  identificación  alguna de la  nacionalidad.  Luego   de  haber sido detectada, la lancha rápida reversó  en  dirección  opuesta  a  la  Costa  colombiana. Subsiguientemente, la Guardia  Costera  Colombiana  interceptó  la  embarcación  de  cincuenta  pies, la cual  estaba  equipada  con  cuatro  motores  de  200  caballos  de fuerza (Énfasis agregado).     

               Una  requisa  posterior de la embarcación reveló que  ésta    llevaba    2750    kilogramos    de    cocaína   aproximadamente.   La  tripulación      consistía    de    los    acusados     Marcial  Sánchez-  Cuero, José Felipe Estupiñan-Estupiñan, alias  “José  Estupiñán-Estupiñán”,   Ubernei  Sánchez  Montaño  y Omar  Cetre-Portocarrero…”    

Además,  en las Notas Verbales No. 1191  de  8  de  mayo, y 3322 de 4 de diciembre, ambas de 2008, mediante las cuales se  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  de Marcial  Sánchez  Cuero  y  se  formalizó  el  pedido  extranjero,  respectivamente, se  consignó que,      

               “…Desde  por  lo  menos  1999,  y  continuando  hasta  por lo menos el 12 de  diciembre   de   2007,   fecha   en  que  se  dictó  la  acusación,    Marcial    Sánchez-Cuero,   José   Felipe  Estupiñán-Estupiñán,       Ubernei       Sánchez-Montaño,      y      Omar  Cetre-Portocarrero  participaron  en una organización  internacional  de tráfico de narcóticos  que se concertó para poseer con  la  intención  de  distribuir  múltiples  kilogramos  de  cocaína  llevándola  a  los  Estados  Unidos  desde  Colombia.  La  organización  utilizaba lanchas rápidas para transportar la  cocaína…”     (Énfasis    agregado).   

De  lo anterior surge nítidamente que, como  también  lo  sostiene  el  Procurador  Delegado,  se satisface la condicionante  regulada  en  el  artículo 35 Constitucional de que el hecho haya sido cometido  en el exterior.   

    

4.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

El Gobierno de los Estados Unidos elevó la  solicitud  de  extradición  No.  3322  de  4  de  diciembre  de  2008  por vía  diplomática  con  los  documentos  traducidos al castellano y cuya autenticidad  fue   certificada    por   la   autoridad   reclamante   en   los   términos   fijados por los  artículos 495 de la  Ley  906  de  2004  y  259 del Código de Procedimiento Civil, modificado por el  artículo 1, numeral 118 del Decreto Extraordinario 2282 de 1989.   

En efecto, la mencionada petición  fue  acompañada  de  copia  auténtica  de  la  acusación No. 8:07-CR- 524-T-26-TBM  dictada  el  12  de  diciembre  de 2007   en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de Florida donde se incluyen dos (2)  cargos  contra  el requerido Marcial Sánchez Cuero, el lugar y las fechas de su  ejecución, así como las normas que los consagran.   

         

Entre  la  documentación  enviada obran las  declaraciones  juradas   en  apoyo  de  la  solicitud de  extradición  rendidas  por  María  Chapa  López,  Fiscal  Auxiliar Federal para el Distrito  Central  de la Florida, y de Glenn Dutton, Agente Especial de la Administración  para  el Control de Drogas -DEA-,  ambas rendidas el 17 de octubre de 2008,  quienes  conocen  los actos y la investigación  que sustentan la petición  de extradición.   

Fueron  enviadas  las transcripciones de las  normas  penales  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  aplicables  para  este  asunto.   

Los   anteriores  documentos  cumplen  las  condiciones  de  validez  que  demanda  la ley procesal colombiana que establece  los    procedimientos   para   la  legalización  de  documentos  otorgados   

en  el exterior que vayan a producir efectos  en   Colombia,   como  quiera  que  el  material  fue  remitido  por  el  Estado  requirente,     Estados    Unidos,    a    través    de    su    Embajada,  debidamente                autenticado              e    idóneamente    traducidos   por   sus autoridades,  al  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de este país, y por tanto, este requisito  también se satisface.   

5. Identidad plena  del solicitado en extradición.   

Dicha exigencia hace relación a la identidad  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada por el Estado requirente y la  aprehendida   con   fines  de  extradición.  Bajo  este  contexto,  esa  es  la  identificación sobre la cual se pronunciará la Sala.   

En  la Nota Diplomática No. 1191  de 8  de  mayo  de  2008, el Estado requirente solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición  de Marcial Sánchez Cuero, ciudadano colombiano, nacido  el  20  de  abril  de 1952, portador de la cédula de ciudadanía No. 5.302.198.   

Para  dar  curso  a  la  señalada  medida  precautelar,  la  Fiscalía  General  de la Nación mediante resolución de 4 de  junio  de  2008  ordenó la captura del  solicitado y según  el   informe  de  7  de  octubre  de  2008  expedido  por  la Fiscalía General de la  Nación,   Seccional   Buenaventura,   el   requerido   Marcial   Sánchez   Cuero,    identificado  con  la  cédula de ciudadanía No. 5.302.198,  fue  capturado  el 7 de octubre de 2008, siendo las 16:30 horas, en el centro de  la  mencionada  ciudad,   con la observación de allegarse las actas de los  derechos del capturado y de la  notificación personal.    

Concordante con lo dicho en  el acta de  notificación  de  la  resolución   de  4  de  junio  de 2008,    expedida    por la Fiscalía General de la Nación de 7 de octubre del  año  pasado  y  elaboradas  por   funcionarios de la Policía Judicial, se  desprende  que  corresponde  a Marcial Sánchez  Cuero quien se identificó  con  la  cédula  de  ciudadanía   No. 5.302.198, la misma incluida en los  documentos de extradición.   

De  otro lado, en la carpeta de extradición  reposa  la  fotografía  del   requerido, a la cual se refiere dentro de su  declaración  Glenn  Dutton,  Agente  Especial  de  la  Administración  para el  Control   de  Drogas  -DEA-,                informando  que los agentes del orden público  de  Colombia confirman que la persona incluida en el documento como prueba 1, es  la  misma que tripulaba la lancha rápida interceptada el 5 de noviembre de 2007  donde   se   transportaban   aproximadamente   2750  kilogramos  de  cocaína  y  corresponde  a  aquella  que  fue privada de la libertad por la orden de arresto  provisional emitida por esta causa.     

Además,  dentro  de  la  actuación  el  requerido  nombró  defensor  y  al suscribir el respectivo poder  se  identificó  con el señalado   documento, debido a lo cual estima  la Corte colmado así mismo este requisito.   

    6. El  principio de la doble incriminación.   

De acuerdo con lo previsto en el artículo  493,  numeral  1  de  la   Ley  906  de 2004, para conceder la extradición  es   presupuesto  indispensable  que  el hecho que la motiva también esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

El  ciudadano  colombiano  Marcial  Sánchez  Cuero  es  requerido  para que comparezca al juicio adelantado por la acusación  No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM dictada el 12 de diciembre de 2007  en la Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida, dentro de la  cual se incluyen los siguientes cargos:   

     

CARGO UNO  

       

                  Comenzando  desde una fecha desconocida,  continuando  hasta  en o hacia el 5 de noviembre de 2007, estando a bordo de una  embarcación   sujeta   a   la   jurisdicción   de   los  Estados  Unidos,  los  acusados,   

Marcial Sánchez-  Cuero   

(…)  

      Cada  uno  de  los  cuales primero fueron traídos a un punto en el  Distrito   Central  de  la  Florida  en  los  Estados  Unidos,    con    conocimiento    de    causa,    e  intencionalmente,  se  confederaron,  se  asociaron  delictivamente, y acordaron  entre  ellos  y  con  otras  personas, tanto conocidas como desconocidas al Gran  Jurado,   y   si   lo   hicieron,   para   poseer   con   la  intención  de  distribuir cinco (5) kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia  conteniendo  una  cantidad detectable de  cocaína,  una  sustancia  controlada  de  la  Lista II.       

        Todo   lo  anterior  en contravención del Título 46 del Código de los Estados Unidos, de  la  Sección  70503  (a)  y 70506 (a) y (b), y del Título 21 del Código de los  Estados Unidos, Sección 960 (b)(1)(B)(ii).    

CARGO DOS  

      Comenzando  desde  una fecha desconocida  y  continuando  hasta en o hacia el 5 de noviembre de  2007,  estando  a  bordo  de  una  embarcación sujeta a la jurisdicción de los  Estados Unidos, los acusados,   

Marcial Sánchez Cuero  

(…)  

        Cada  uno  de los cuales primero fueron traídos a un  punto  en  el  Distrito  Central  de la Florida en los  Estados   Unidos,   con  conocimiento  de  causa,  e  intencionalmente,  ayudaron  e  incitaron,  entre  ellos  y,  con otras personas,  tanto  conocidas  como  desconocidas al Gran Jurado, y  si  lo  hicieron,  para  poseer  con  la intención de  distribuir  cinco  (5) kilogramos o más de una mezcla  o  sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable  de cocaína, una sustancia  controlada de la Lista II.       

         

        Todo  lo  anterior  en contravención del Título 46 del Código de los Estados Unidos, de  la  Sección  70503  (a);  y   70506  (a):  y Título 18 del Código de los  Estados  Unidos,  Sección  2;  y del Título 21 del Código de los Estados  Unidos, Sección  960 (b)(1)(B)(ii).    

        Las conductas  de  “…poseer  y  distribuir…”  cinco  (5)  kilogramos o más de una mezcla y  sustancia   que   contenía  una  cantidad  detectable  de  cocaína,  una  sustancia  controlada de la Lista  II, se encuentran sancionadas  en  nuestro ordenamiento en el artículo 376 del Código Penal como “tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes”:   

       

         Artículo  376.-Tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie   o  suministre  a  cualquier  título  droga que  produzca  dependencia,  incurrirá    en  prisión  de   ocho   (8)   a   veinte  (20) años y multa de mil (1.000) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

       Si la  cantidad  de  droga  no  excede  de  mil (1.000) gramos de marihuana, doscientos  (200)  gramos  de  hachís,  cien  (100)  gramos  de  cocaína  o  de  sustancia  estupefaciente   a   base   de  cocaína  o  veinte  (20)  gramos  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200)  gramos  de  metacualona  o droga  sintética,  la  pena  será  de cuatro (4) a seis (6) años de prisión  y  multa   de   dos   (2)   a   cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

         

       Si la  cantidad  de droga excede los límites máximos previstos en el inciso anterior,  sin  pasar  de diez mil (10.000) gramos de marihuana, tres mil (3.000) gramos de  hachís,  dos  mil  (2.000)  gramos  de cocaína o de sustancia estupefaciente a  base     de     cocaína     o    sesenta    (60)   gramos   de   derivados  de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos  de  metacualona  o  droga sintética, la pena será de seis (6) a ocho (8) años  de  prisión  y  multa  de  cien  (100)  a mil (1.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

           Los   cargos   de  conspiración  entre  varias  personas  para  cometer  delitos  de narcotráfico  tienen  su  correspondencia  en el Código Penal colombiano, específicamente en  el  artículo  340,  inciso 2º, modificado por los artículos 8º de la Ley 733  de  2002,  14  de la Ley 890 de 2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006, preceptiva que  establece lo siguiente:   

Concierto  para  delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años.   

INC.         2º—Modificado.   L.   1121/2006,   art.  19.  Cuando  el concierto sea para cometer delitos de  genocidio,  desaparición  forzada de personas, tortura, desplazamiento forzado,  homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias    sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  financiamiento  del  terrorismo  y  administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas, la pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18)  años  y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta mil (30.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

De  lo  expuesto se tiene por satisfecho el  requisito  de  la  doble  incriminación porque los comportamientos imputados al  requerido   también   son   considerados   como   delitos  en  la  legislación   

colombiana  y  están  reprimidos  con penas  privativas  de  la  libertad  no  inferiores  a  cuatro  (4)  años de prisión.   

7. Equivalencia de la providencia proferida  en    el           extranjero   con   la  acusación del sistema procesal colombiano.   

Se  encuentra que la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  Florida,  el  12 de diciembre de  2007      profirió  la  acusación No. 8:07-CR-524-T-26-TBM  contra  Marcial  Sánchez  Cuero,  acto procesal que junto con la documentación  allegada  a  la petición de extradición contienen la indicación exacta de los  actos  que  determinan  la  solicitud de extradición y del lugar y fecha en que  fueron  ejecutados, que encuentra correspondencia con las exigencias formales de  la   acusación    reguladas  por  el  artículo  337  de  la  Ley  906  de  2004.   

Además,   se   utiliza   un   lenguaje  comprensible,  y  se  incluyen las normas extranjeras aplicables para este caso,  base    suficiente    para    que    la    Sala    encuentre   satisfecho   este  requisito.     

8.  Respuesta  a  la  solicitud de concepto  desfavorable.   

       

       8.1 El  Procurador  Tercero  Delegado   considera que la Corte debe emitir concepto  adverso  al  pedido  de extradición de Marcial Sánchez Cuero con fundamento en  que  antes  de  que  se realizara la reclamación por el Gobierno extranjero, el  requerido   ya  había  sido  juzgado  en  Colombia por los  mismos  hechos  y  las  decisiones pertinentes se adoptaron previamente a que se  formalizara  la  petición de extradición, tema sobre el cual tiene dicho   la  jurisprudencia  que  para  que  esa  posibilidad  sea  viable  es  necesario  que   el ejercicio de la jurisdicción haya   culminado   con   decisión   que   tenga  el  carácter  de  cosa  juzgada  con  anticipación  a  la solicitud de captura con fines de  extradición5.   

8.2  En  esos  términos,  inicialmente  se  podría  afirmar  que  en  este  evento  no  tendría  razón la Procuraduría y  debería  emitirse concepto favorable a la solicitud de extradición de Sánchez  Cuero,   teniendo  en  cuenta  que  el  pedido  de  la  detención  provisional  con  fines de extradición por  el   país   requirente   es   de   8   de   mayo  de  2008, y se hizo efectiva el 7 de octubre siguiente con  la  captura  del  requerido,  mientras que la sentencia  condenatoria  proferida  en su contra por el delito de  “tráfico,   fabricación   y   porte   de   estupefacientes”   se  dictó  el  29 de octubre de 2008, cuya  ejecutoria  ocurrió  dentro  de  la  misma  audiencia   de lectura de  fallo  por   no  haberse interpuesto el recurso ordinario de apelación, es  decir,  el  fallo  se profirio después de la fecha del mencionado requerimiento  diplomático.           

8.3  No obstante, como lo tiene establecido  la  Sala,   la  extradición de nacionales colombianos por nacimiento no se  limita  al cumplimiento de los requisitos regulados por los artículos 490, 493,  495  y  502  ibídem,  y el artículo 35 de la Carta Política, sino, además de  ellos,  comprende  la  exigencia  de  que  la jurisdicción ordinaria de nuestro  país  no  se esté ejerciendo o se  haya ejercido respecto del mismo hecho  que    fundamenta    el   pedido    extranjero6   

.  

8.4  Tomando  en  cuenta ese criterio y las  particularidades  de este caso en el sentido de que la sentencia contra Sánchez  Cuero  se expidió siguiendo los ritos de la Ley 906 de 2004, y específicamente  mediante  un  mecanismo  anticipado  de  terminación  del  proceso penal,   normatividad  aplicable  porque  los hechos a que se contrae tuvieron ocurrencia  el  5  de noviembre de 2007, se hace necesario revisar la exigencia contenida en  el  artículo  29  Constitucional  relacionada  con  la prohibición de la doble  incriminación,  al  expresar,  entre otras cosas,  que quien sea sindicado  tiene  derecho  a no ser juzgado dos veces por el mismo  hecho, y su incidencia en la solicitud de extradición  de Sánchez Cuero.   

Dicho   mandato   superior    está  desarrollado  en  la  legislación  penal  nacional7   y   concretamente   en   el  artículo 21 de la Ley 906 de 2004, al disponer que,   

      “Cosa  juzgada.  La persona cuya situación  jurídica  haya sido definida por sentencia ejecutoriada o providencia que tenga  la  misma fuerza vinculante, no será sometida a nueva  investigación  o  juzgamiento  por  los mismos hechos,  salvo  que  la  decisión  haya  sido obtenida mediante fraude o violencia, o en  casos  de  violaciones  a  los derechos humanos o infracciones graves al derecho  internacional  humanitario,  que  se  establezcan  mediante  decisiones  de  una  instancia  internacional de supervisión y control de derechos humanos, respecto  de  la  cual  el  Estado  colombiano  ha  aceptado formalmente la competencia”  (Énfasis agregado).   

8.5 El principio de la prohibición de doble  incriminación  también  está  regulado  en  diferentes  convenios  y tratados  internacionales   que  vinculan  a  Colombia,  y que reconocen la garantía  mínima  fundamental a no ser juzgado ni sancionado por un acto punible respecto  del  cual  se  ha  dictado  sentencia  condenatoria  o absolutoria dentro de los  cánones  legalmente  establecidos, según lo establecido en el artículo 93 del  mandato                  fundamental8.      

Así, por ejemplo, el artículo 14, numeral  7  del  Pacto  Internacional  de  Derechos Civiles y Políticos, adoptado por la  Asamblea  General  de  la Naciones Unidas celebrada el 16 de diciembre de 1966 y  aprobado por la Ley 74 de 1968, dispone que,    

               Nadie  podrá  ser  juzgado ni sancionado por un delito por el cual haya sido ya  condenado  o  absuelto  por  una  sentencia  firme  de  acuerdo  con la ley y el  procedimiento penal de cada país.   

8.6   La Corte Constitucional respecto  al   principio   del   non  bis  in  ídem,  ha dicho que,     

“Las  excepciones   quedaron   señaladas   de   manera   expresa   en   el   precepto  constitucional:  no  procede  la  extradición por delitos políticos ni tampoco  cuando  se  trate  de  hechos  cometidos con anterioridad a la promulgación del  Acto Legislativo.   

“Además, en virtud de una interpretación  sistemática  con  las  garantías  consagradas  en  el  artículo  29  y en los  tratados  internacionales  sobre  derechos  humanos, esta Corte estima necesario  advertir  -lo  que  resulta  aplicable  a  la interpretación y ejecución de la  norma   objeto   de  demanda-  que  tampoco  cabe  la  extradición  cuando la persona solicitada por las autoridades de otro Estado es  procesada  o  cumple  pena por los mismos hechos delictivos a los que se refiere  la     solicitud”9.   

Fuera   de   estas   dos   restricciones  específicas   consagradas  expresamente  por  el  constituyente,  surgen  otras  generales  derivadas  del  texto  constitucional,  como  se  sugiere  en la cita  anterior,  que  limitan la facultad discrecional de decidir si se extradita o no  a  un  individuo.  Estas  son,  obviamente  el  respeto  a  los derechos de toda  persona,   como   el   derecho   a   la   defensa  (artículo  29)  o  al debido proceso (artículo 29), así  como  el  acatamiento  de  prohibiciones  consagradas en la Carta, tales como la  relativa  a la imposición de la pena de muerte (artículo 11) o al sometimiento  a tortura (artículo 12).   

Dichas  limitaciones  también  encuentran  amparo  en  el  derecho internacional de los derechos humanos ya que éste, como  es  bien  sabido,  protege  los  derechos  mencionados  y  consagra también una  prohibición   contra   la   tortura   y   otros   tratos   crueles.10 En  el  contexto europeo, por ejemplo, la Corte Europea de Derechos  Humanos  sostuvo que un Estado no podía extraditar a una persona, por un delito  sancionado  con  pena  de  muerte a los Estados Unidos debido a que someter a un  individuo,  en  caso  de  que  fuere condenado, a una larga espera en la llamada  fila  de  la muerte constituía una forma de tortura11.   

También  hay  limitaciones  propias  del  derecho  que  rige  el  instrumento  de  cooperación correspondiente, entre los  cuales   se   destaca  el  principio  de  doble  incriminación  en  materia  de  extradición12   

(Énfasis agregado).  

         8.7     En este orden, resulta claro que el principio  de  la cosa juzgada y el de prohibición de doble incriminación son causales de  improcedencia  de  la  extradición,  además,  si  bien  es cierto que  el  único  facultado  en  nuestro  ordenamiento  para  extraditar  es  el  Gobierno  Nacional,  también  es  verdad  que  solo  la  Corte  Suprema de Justicia está  autorizada  para  determinar los requisitos jurídicos de procedencia del citado  mecanismo   a   través   del   concepto   que  de  ella  se  demanda  en  estos  asuntos.   

8.8 La señalada restricción opera siempre  y  cuando  concurran los presupuestos establecidos por la jurisprudencia para la  existencia de la cosa juzgada penal como son:     

(i)  cuando  exista  sentencia  en  firme o  providencia  que  tenga  su  misma  fuerza  vinculante,  también en firme, (ii)  cuando  la  persona  contra  la cual se adelantó el proceso sea la misma que es  solicitada  en  extradición,  y (iii) cuando el hecho objeto de juzgamiento sea  naturalísticamente     el     mismo     que     motiva    la    solicitud    de  extradición.   

En los demás casos, verbigracia, cuando no  se  ha iniciado proceso, o cuando habiéndose iniciado no ha concluido, o cuando  la  persona  solicitada no es la misma, o cuando no existe correspondencia entre  los  hechos  de  la  extradición  y  los  de la decisión en firme, el Gobierno  Nacional  goza  de  total  libertad  para  tomar la decisión que considere más  acertada,    en    aplicación    de   los   criterios   de          conveniencia     nacional     y     cooperación  internacional13   

.  

8.9 En las anteriores circunstancias resulta  conveniente  señalar algunas hipótesis donde es posible aplicar los principios  de  prohibición  de  la  doble  incriminación  y de cosa juzgada, así como la  virtual   solución   dependiendo   del  estado  en  el  cual  se  encuentre  la  investigación  penal  seguida  en  Colombia  por  los   mismos  hechos que  fundamentan  el  pedido extranjero, y el momento en el cual se halle el trámite  de extradición:   

         8.9.1  Si  antes  de  recibirse la petición de captura con fines de  extradición  existe  en  Colombia  decisión  en  firme,  con carácter de cosa  juzgada,  por los mismos hechos que fundamentan la solicitud de envío fuera del  país,  el  concepto será desfavorable con el fin de respetar los principios de  cosa   juzgada   y  de  non  bis  in  idem  (artículos 29 Constitucional, 19 de la Ley 600 de 2000 y 21 de la  Ley 906 de 2004).           

8.9.2 Si hasta antes de emitirse la opinión  por  esta  Corporación  existe en Colombia investigación por los mismos hechos  que  sustentan  la solicitud de extradición, el concepto podrá ser favorable y  se  advertirá al Presidente de la República que tiene la opción de diferir la  entrega  hasta  cuando  se  juzgue o cumpla la pena, en caso de condena, o hasta  que  por  preclusión  de la instrucción o sentencia absolutoria haya terminado  el  respectivo  proceso  (artículos  522 de la Ley 600 de 2000 y  504  de la Ley 906 de 2004).   

8.9.3 Si la providencia de fondo adquiere el  carácter  de  cosa  juzgada  en  Colombia después del pedido de extradición y  antes  de  emitirse el concepto, este último será desfavorable en los casos de  cesación  de  procedimiento,  preclusión  de  la  investigación  y  sentencia  absolutoria,   debido   a   que   en   estos  eventos  se  ha  ejercido  la  jurisdicción  por  nuestro país y, de llegarse a someter los hechos a un nuevo  juzgamiento,  se  desconoce  el  principio  de  la   prohibición  de doble  incriminación   o  de  non  bis  in  idem .   

8.9.3.1   En  los  eventos  de  sentencia  condenatoria se pueden distinguir varias hipótesis:   

Cuando  el  fallo  se  dictó  dentro de un  proceso  penal  que  agotó  regularmente todas las etapas y quedó ejecutoriado  antes  de  pronunciarse  el  respectivo  concepto,  éste  será desfavorable en  virtud  a  los principio de buena fe, eficacia en la administración de justicia  y  lealtad  procesal  (artículos  83 de la Carta Política, 10 y  12 de la  Ley  906  de 2004) teniendo en cuenta que el procesado se ha sometido a la   justicia nacional.   

Si  la sentencia se profiere como resultado  de  la  aplicación  de una de las formas de terminación anticipada del proceso  penal  ((Vr.gr.  sentencia  anticipada  -artículo  40  de  la Ley 600 de 2000-,  aceptación  de  la imputación, pre-acuerdos -artículos 293 y 348 Ss.  de  la  Ley  906 de 2004- etc.), el concepto será desfavorable, siempre y cuando se  demuestre  inequívocamente  que  con  anterioridad al pedido de extradición se  llevó  a  cabo  la  manifestación libre, consciente y voluntaria por parte del  procesado  de acogerse a  uno cualquiera  de esos institutos; la misma  se  plasmó  en  una acta con el total cumplimiento de los requisitos formales y  sustanciales  para  tal efecto; y  esa actuación condujo indefectiblemente  al  fallo  de condena en los mismos y exactos términos en los cuales se aceptó  o   convino  la  responsabilidad  del  solicitado  en  extradición,    siempre   y  cuando,   -se  reitera-,  que la sentencia quede en firme  antes          de          que         la         Corte         emita         su  opinión.          

Lo anterior,  porque de lo contrario se  facilita   que  esas  figuras  sean  utilizadas  indebidamente  para  evadir  la  extradición  en  violación  de  los  principios  de  buena  fe, eficacia en la  administración  de  justicia,  lealtad  procesal  (artículos  83  de  la Carta  Política,  y  10  y  12  de  la  Ley  906  de  2004), así como de cooperación  internacional  en  la  lucha  contra  la  criminalidad  (artículo 189 ibídem).   

Con dicha exigencia no se aplica un trato  desigual  a  quienes  se acogen a esos mecanismos con posterioridad al pedido de  extradición  teniendo en cuenta que se trata de situaciones de hecho diferentes  que  ameritan  soluciones diversas  debido a que en los citados eventos los  procesados   han  participado  eficazmente  en  la  definición  de  su  caso  y  contribuido  a  una  pronta  y cumplida justicia desde antes de la intervención  extranjera  confiando en la recta y cumplida justicia colombiana (artículos 348  de  la Ley 906 de 2004 y  4 de la  Ley 270 de 1996 o Estatutaria de la  Administración de Justicia).   

   

         8.10  En  este  caso  el  requerido  Sánchez Cuero, junto con otros  procesados,   suscribieron  un pre-acuerdo con la  Fiscalía  el 3 de diciembre  de  2007 aceptando su responsabilidad por el delito de  “tráfico,  fabricación  o porte de estupefacientes”  tipificado en el  artículo  376  del  Código Penal, agravado por la circunstancia prevista en el  artículo  384,  numeral  3  íbidem,  con el incremento punitivo previsto en el  artículo  14  de  la  Ley  890  de 2004,  por los  hechos sucedidos el 5 de noviembre de 2007.     

                  Dicho convenio  fue  aprobado por el Juzgado Primero Penal del Circuito  Especializado  con  Función  de Conocimiento de San Juan de Pasto, en   audiencia   celebrada   el  2  de  mayo  de  2008,  y el   29   de   octubre   siguiente   se   profirió   la   sentencia  condenatoria,  entre  otros,  contra  Sánchez  Cuero  imponiéndole  la  pena  principal  de  140 meses y 8 días de prisión,  y  multa  de  1100  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.  Esta última  decisión  quedó  ejecutoriada  en  la misma audiencia de lectura de fallo toda  vez  que  ninguna  de  las partes interpuso el recurso de apelación14.   

8.11 La solicitud de detención provisional  con  fines de extradición contra Sánchez Cuero se elevó mediante Nota Verbal No. 1191 de 8 de mayo de 2008.   

Es decir, que con anterioridad al pedido de  detención  con  fines de extradición se llevó a cabo la manifestación libre,  consciente  y  voluntaria  por parte del procesado Sánchez Cuero de celebrar un  pre-acuerdo  con  la  Fiscalía;   la  misma  se plasmó en una acta con el  cumplimiento  de  los requisitos formales y sustanciales para tal efecto; y, esa  actuación  condujo al fallo de condena en los mismos términos en los cuales se  convino  la responsabilidad del solicitado en extradición, como se desprende de  lo  consignado  en  la  certificación  y  la  copia  del fallo remitidas por el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Pasto,  este  último  amparado por la presunción de legalidad y acierto.    

8.12     En    relación    con    la  identidad  naturalística que  debe  existir  entre  el  hecho  objeto de juzgamiento en Colombia con aquel que  motiva  la solicitud de extradición se debe precisar que de lo consignado en el  sentencia  de  29  de octubre de 2008 proferida por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  Especializado  de  Pasto,  se desprende claramente que los actos a los  que  se  refiere esa providencia  corresponden a la incautación y decomiso  de  un  cargamento  de  narcóticos realizado el 5 de noviembre de 2007 en aguas  internacionales  del  Océano  Pacífico Oriental en los que participó Sánchez  Cuero.   

Ahora bien: las Notas Verbales No. 1191 de 8  de  mayo  y  3322  de  4  de  diciembre,  ambas  de 2008, mediante las cuales se  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  de Marcial  Sánchez  Cuero  y  se  formalizó  el pedido extranjero, respectivamente,   consigna que,   

               

               (…)  Desde  por  lo menos 1999, y continuando hasta  por  lo  menos  el  12  de  diciembre  de  2007,  fecha  en  que  se  dictó  la  acusación,   Marcial  Sánchez-Cuero,   (…),    participaron  en una organización internacional de tráfico  de  narcóticos   que  se  concertó  para  poseer  con  la  intención  de  distribuir   múltiples   kilogramos   de   cocaína  llevándola  a  los  Estados Unidos desde Colombia. La  organización  utilizaba lanchas rápidas para transportar la cocaína (Énfasis  agregado).   

Lo  anterior  indica un período durante el  cual  el  requerido,  junto con otras personas, ejecutaron el tráfico de drogas  ilícitas,       sin       embargo,        tanto       el      indicment   como  las  declaraciones  que  apoyan  la  solicitud de extradición   se  refieren   concretamente   a  la incautación de los  narcóticos llevada a cabo el 5 de noviembre de 2007.   

En   efecto,  en  los  cargos Uno y Dos de la acusación   No. 8:07-CR- 524-T-26-TBM, dictada  el  12  de  diciembre  de 2007  en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para el Distrito Medio de Florida, se expresa que,    

    

        Comenzando  desde una fecha desconocida y  continuando  hasta  en  o hacia el 5 de  noviembre   de   2007,   estando  a  bordo  de  una  embarcación  sujeta  a  la  jurisdicción    de    los   Estados   Unidos,   los  acusados (Énfasis agregado).   

En  ese  mismo  sentido  el Agente Especial  Glenn   Dutton,    cuando   se   refiere   a   los  “Antecedentes  de  la  Investigación”  manifiesda que,    

El  5  de  Noviembre  de 2007, una aeronave  patrullera  detectó  una  lancha rápida  en aguas internacionales al Este  del  Océano  Pacífico  por  la  Costa de Colombia. La  lancha  rápida  no  desplegó ninguna bandera o la identificación alguna de la  nacionalidad.  Luego  de  haber  sido  detectada,  la lancha rápida reversó en  dirección  opuesta a la Costa colombiana. Subsiguientemente, la Guardia Costera  colombiana  interceptó  la  embarcación  de  cincuenta  pies,  la  cual estaba  equipada  con  cuatro  motores  de  200  caballos  de  fuerza.      

Una  pesquisa  posterior de la embarcación  reveló  que  esta  llevaba  2750  kilogramos  de  cocaína  aproximadamente. La  tripulación   consistía   de   los   acusados  Marcial  Sánchez  –Cuero,   José   Felipe  Estupiñán-  Estupiñán,   alias   “José   Estupiñán-Estupiñán”,  Ubernei  Sánchez  Montaño  y  Ómar  Cetre-Portocarrero. Alguna de la cocaína que fue decomisada  estaba  envuelta  en  cinta  de  “Ron  Canela”, y llevaba la marca de “Ron  B”.  Otros paquetes estaban marcados con el sello de una figura humana con los  brazos  levantados.  Una  revisión  de  la base de datos de la DEA que contiene  información  sobre  decomisos  anteriores  reveló  que  la  marca  y  el sello  encontrados  en  los  paquetes  a  bordo  de la lancha rápida que estaba siendo  operada  por  los  acusados el 5 de noviembre de 2007, eran los  mismos que  se  encontraron  en  otra  cocaína  decomisada  en  los Estados Unidos o en sus  puertos             de             entrada15   

(Énfasis agregado).  

         

En  la declaración de María Chapa López,  Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos, se dice que,    

               Como  se  expuso  en más detalle en la declaración jurada del Agente Especial,  Glenn  Dutton,  de  la DEA ( Agencia para el Control de Drogas), a partir de una  fecha  desconocida  y continuando hasta cuando menos el 12 de diciembre de 2007,  la  fecha  de  la emisión de la acusación formal, los acusados participaron en  una  organización  de  narcóticos  que se asoció delictivamente para tener en  posesión  con  la intención distribuir (sic) cantidades de (sic) múltiples de  kilogramos  de  cocaína,  mientras  se  encontraban a bordo de una embarcación  sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos.   

               El  5  de  noviembre  de  2007,  una  nave área de patrulla detectó una lancha  rápida  en  aguas internacionales al Este del Océano Pacífico por la Costa de  Colombia. Luego de haber sido  detectada,  la  lancha  rápida  reverso  en dirección opuesta a la Costa y fue  interceptada  por las autoridades de las fuerzas del orden público colombianas.  Una   requisa  posterior  de  la  embarcación  revelo  que  esta  llevaba  2750  kilogramos  de  cocaína aproximadamente, los acusados se encontraban a bordo de  la embarcación (Énfasis agregado).   

Puede  concluirse  que los hechos objeto de  juzgamiento  por  las  autoridades  colombianas  mediante  la sentencia de 29 de  octubre   de   2008   proferida  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado   con   Función  de  Conocimiento  de  San  Juan  de  Pasto,  son  naturalísticamente  los  mismos  que  motivaron la solicitud de extradición de  Marcial  Sánchez  Cuero respecto del cargo dos (2) y en concreto por los hechos  sucedidos  el  5  de  noviembre  de 2007 y sobre este acto se configura  la  cosa juzgada.   

8.14   Para  este  caso,  respecto  de  los  hechos  sucedidos  el  5  de  noviembre de 2007  que       se       corresponden      parcialmente   con    el  cargo dos (2) contenido en la Acusación  No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM dictada el 12 de diciembre de 2007  en la Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida  el  concepto  de  la Sala es  DESFAVORABLE,  teniendo en cuenta que la  aplicación  de  la   prohibición  de  doble incriminación o principio de  non  bis in idem y de la cosa  juzgada   impiden  que  el Estado colombiano renuncie a la jurisdicción ya  ejercida a favor del país requirente.   

8.15   Salvedad:   

En el evento de que la sentencia de  29  de  octubre  de 2008 proferida, entro otros, contra el requerido en extradición  Marcial  Sánchez  Cuero  pierda  ejecutoria  o el carácter de cosa juzgada por  virtud  de  una  acción  de  revisión,  o  cualquier  otro supuesto similar al  anterior,  quedan sin fundamento los argumentos que ahora han llevado a la Corte  a  emitir  un  concepto desfavorable a la petición de extradición por los hechos sucedidos el 5 de noviembre de 2007.   

De   darse   alguna   de  las  anteriores  hipótesis,  desaparecen  las  razones que en este momento no permiten autorizar  la  entrega  de  Sánchez  Cuero  al  Estado requirente, surgiendo así para las  autoridades   competentes   la   posibilidad   de  reintentar  la  solicitud  de  extradición.   

10.  Concepto  favorable  por  el delito de  concierto  para  delinquir  y  parcialmente  por  el de tráfico, fabricación o  porte de estupefacientes.   

            

         Respecto    a   la  imputación  por  “conspiración”  contenida en el cargo uno (1) de  la  Acusación  No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM dictada el 12 de diciembre de 2007   en  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida  se     emite    CONCEPTO  FAVORABLE   teniendo en  cuenta  que  el solicitado Marcial Sánchez Cuero únicamente aceptó cargos por  el  delito  de  “tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes”  regulado en el artículo 376 del  Código  Penal  respecto de los hechos sucedidos el 5 de noviembre de 2007 y por  esa   imputación   se   dictó  el  fallo  de  29  de  octubre  de  2008.    

         Para   ello,  se   toma  en  cuenta  que  el   artículo  340,  inciso  1  íbidem  prevé  que  “…cuando  varias personas se concierten con el fin  de   cometer   delitos,   cada   una   de   ellas   será  penada,  por   esa  sola  conducta…”,  con  la  sanción   ahí    prevista,  descripción  típica  que  coincide  con  lo  expresado  en  la  declaración rendida por María Chapa López, Fiscal Auxiliar  Federal  para  el  Distrito  Central  de  la  Florida  en  el  sentido  de  que,   

               (…)  El  Cargo  Uno  de  la  acusación  formal  alega  que  los  Acusados  se  involucraron  en  una asociación delictuosa. Según la  ley  de los Estados Unidos, una asociación delictuosa es simplemente un acuerdo  para  infringir  otro  estatuto penal. En otras palabras, el hecho de ponerse de  acuerdo  o llegar a un entendimiento mutuo entre una o más personas para tratar  de  cometer  un  plan  ilícito y en conjunto ya es un delito en sí.  Dicho  acuerdo  no necesita ser formal y simplemente puede ser un  entendimiento  oral  o  implícito  entre  los   miembros de la asociación  delictuosa.  Debido  a que la esencia del delito de asociación delictuosa es la  creación  de  la  confabulación  en  sí,  no  es  necesario  que la fiscalía  establezca  si  los  miembros  de  la  asociación delictuosa fueron exitosos en  cometer       su       plan       ilícito…”16   

(Énfasis agregado).  

         

En   relación   con   lo   anterior   la  jurisprudencia ha dicho que,   

“3.2.  El delito de concierto para  el  tráfico  de  estupefacientes  endilgado  a  (…),  es  también punible en  Colombia,  pues  configura el injusto de concierto para  delinquir  previsto  en el artículo 340, inciso 2 del  Código  Penal  -Ley 599 de 2000-, modificado por la Ley 1121 de 2006, artículo  19,  que  sanciona  con  prisión de 8 a 18 años a quienes se concierten con el  fin de cometer delitos de tráfico de estupefacientes.   

El  vocablo  concertar,  según  su tercera  acepción  vista  en  el  Diccionario  de la Lengua Española, Vigésima Primera  Edición,  significa  pactar, ajustar, tratar, acordar un negocio, razón por la  cual  las  dos  formas  de  concierto,  la nacional y la estadounidense, guardan  similitud,  pues  consisten  en  el  acuerdo de voluntades entre varias personas  para perpetrar delitos.   

A su vez, en el artículo 376 de la ley 599  de  2000,  el  ilícito  de  tráfico de estupefacientes se encuentra definido y  sancionado  con  una pena mínima, que dependiendo de la cantidad de droga puede  oscilar  entre 4 y 6 años de prisión” 17   

.  

         11.  El  cargo  dos  (2)  del  indicment  señala  que  la  ayuda  e  incitación  para  “poseer”  con  la  intención  de  “distribuir”  cinco (5) kilogramos o más de una mezcla  o  sustancia  que  contenía  una cantidad detectable de cocaína sucedió en un  periodo,   

       

      Comenzando  desde  una  fecha desconocida  y  continuando  hasta en o hacia el 5 de noviembre de  2007, estando a bordo de una embarcación sujeta a la  jurisdicción    de    los   Estados   Unidos,   los  acusados.(Énfasis agregado)   

              (…)   

         Esa  temporalidad se precisa con las Notas Verbales No. 1191 de 8 de  mayo  y  3322 de 4 de diciembre, ambas de 2008, mediante las cuales se solicitó  la  detención provisional con fines de extradición de Marcial Sánchez Cuero y  se  formalizó  el  pedido  extranjero, respectivamente, donde se  consigna  que,   

               

               (…)  .Desde  por lo menos 1999, y continuando hasta  por  lo  menos  el  12  de  diciembre  de  2007,  fecha  en  que  se  dictó  la  acusación,   Marcial  Sánchez-Cuero,   (…),    participaron  en una organización internacional de tráfico  de      narcóticos      que     se     concertó     para     poseer  con la intención de distribuir   múltiples   kilogramos  de  cocaína  llevándola a los  Estados  Unidos desde Colombia. La organización utilizaba lanchas rápidas para  transportar la cocaína (Énfasis agregado).   

11.1  Ahora:  como en la sentencia de 29 de  octubre  de  2008  dictada,  entre  otros,   contra  el solicitado Sánchez  Cuero,  se  juzgaron  únicamente  los  hechos  de 5 de noviembre de 2007 por el  delito  de “tráfico, fabricación o porte de estupefacientes” tipificado en  el  artículo  376  del  Código Penal,  el concepto será favorable por la  misma  categoría  de  actos punibles  contenidos en el cargo dos (2)   pero  sucedidos  con anterioridad a esa fecha, es decir,  5 de noviembre de  2007.    

12.   En  esas  circunstancias  no  se  comparte  totalmente  la  opinión de la Procuraduría Delegada en el sentido de  que   esta   Corporación   emita   concepto  desfavorable  a  la  solicitud  de  extradición de Marcial Sánchez Cuero.   

13.  Como   se   verificó  que  concurren  los  requisitos  para  opinar  favorablemente  respecto  del  cargo  uno  (1)  y parcialmente del cargo dos (2)  contenidos  en  la  Acusación  No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM  dictada  el  12  de  diciembre  de  2007   y  al  observarse  que  no  se procede por delitos de  carácter    político,    la   Sala   conceptúa   A  FAVOR de la extradición solicitada.   

13.1 Como  quiera  que  según   las  transcripciones  de las normas  penales  del  Código  de  los  Estados  Unidos relevantes para este asunto y lo  dicho  en  la  declaración  rendida  por  la Fiscal   auxiliar María  Chapa  López18,   la   pena    máxima   para cada uno de  los  delitos  por  los cuales se acusa a Marcial Sánchez Cuero, es la “cadena  perpetua”     y     ella      en      Colombia      está   prohibida     (artículo    34   Constitucional),   el   Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar la entrega de la  persona  solicitada,  en  el evento de que acceda a la extradición, a que dicha  pena  no sea impuesta. Y también  a que el  requerido no puede ser en  ningún    caso    juzgado    por    un    hecho    anterior    ni    distinto   a  los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido,  en  caso de condena, a penas crueles,  inhumanas, degradantes o la pena de muerte.   

     

13.2   Del  mismo  modo,  en  orden  a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  deberá  imponer al  Estado  requirente  la  obligación  de  facilitar  los  medios  necesarios para  garantizar  su repatriación en condiciones de dignidad y respeto por la persona  humana,  en caso de llegar a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable, o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de  manera semejante en el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su liberación una vez cumpla  la  pena  allí  impuesta por sentencia condenatoria originada en los cargos que  motivaron la extradición.   

   

13.3   Adicionalmente,  el  Gobierno  Nacional  debe  advertir  a  su  homólogo del Estado requirente, que la persona  solicitada  en extradición ha permanecido privada de la libertad, en detención  preventiva, por razón de este trámite.   

                 13.4  Así  mismo,   debe  condicionar  la  entrega de Marcial Sánchez Cuero, a que se le respeten -como a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas las garantías debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sentencia  pueda  ser  apelada ante un Tribunal Superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social  (Artículos  29  de  la  Carta;  9  y 10 de la Declaración Universal de  Derechos  Humanos;  5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos; 9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15  del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

    Igualmente,   el  Gobierno  debe  condicionar  la  entrega  a  que  el país reclamante, conforme a sus políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y reales para  que  el  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus  familiares más  cercanos,  habida  cuenta  de  que la Constitución de 1991, en su artículo 42,  reconoce  a  la  familia  como  núcleo  esencial  de  la sociedad, garantiza su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con  la  protección  adicional que a ese núcleo le otorgan la Convención Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición, es  misión  del  Estado,  por  medio  del  ámbito  de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículos  9 y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con   apoyo   de   la   Procuraduría  General  de  la  Nación  (artículo  277  Constitucional)  y  de  la Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

  13.5  La Sala considera oportuno  destacar  que  en  virtud de lo dispuesto en el artículo 189, numeral 2º de la  Constitución  Política,  le  corresponde  al Presidente de la República en su  condición    de    Jefe    de   Estado   y    Director  de la política exterior y de las relaciones internacionales, realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de  la  extradición y la determinación de las consecuencias que se  deriven de su eventual incumplimiento.   

14. Cuestión final.  

Así las cosas, la Sala es del criterio que  el   Gobierno  colombiano  puede  extraditar  al  ciudadano  colombiano  Marcial  Sánchez  Cuero,  por  razón  del  cargo uno (1) contenido en la acusación No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM  dictada el 12 de diciembre de 2007 en la Corte Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida conforme lo solicita el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, pues como viene de demostrarse, se satisfacen  los requisitos establecidos por la ley procesal colombiana.   

También   el   concepto   es   favorable  parcialmente  por  las  imputaciones  contenidas en el cargo dos (2) de la misma  acusación   referidas  al  delito  de  “tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes”   por   hechos  sucedidos   con  anterioridad  al  5  de  noviembre de 2007.   

A Merito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

       CONCEPTÚA     FAVORABLEMENTE    a    la  extradición  del  ciudadano colombiano Marcial Sánchez Cuero, identificado con  la  cédula  de  ciudadanía  número 5.302.198 de Mosquera (Nariño), formulada  por  vía  diplomática  por el Gobierno de los Estados Unidos, en relación con  el    cargo   uno   (1)   contenido  en  la  acusación  No.  8:07-CR-  524-T-26-TBM  dictada  el 12 de diciembre de 2007  en la Corte Distrital de  los Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida.   

También   el   concepto   ES       FAVORABLE       PARCIALMENTE    por   las   imputaciones  contenidas  en  el  cargo  dos (2) de la misma acusación referidas al delito de  “tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes” por hechos sucedidos  con anterioridad al 5 de noviembre de 2007.   

CONCEPTÚA  DESFAVORABLEMENTE  a   la   extradición  del  ciudadano  colombiano  Marcial  Sánchez  Cuero,  identificado con la  cédula  de  ciudadanía  número  5.302.198  de Mosquera (Nariño),    solicitado  por  los  Estados  Unidos  de  América  por  el cargo  dos (2)  contenido  en la Acusación No. 8:07-CR- 524-T-26-TBM dictada el 12 de diciembre  de  2007   en  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito  Medio  de  Florida,  por  los hechos sucedidos el 5 de  noviembre de 2007.   

La    Secretaría    comunicará   esta  determinación  al  solicitado  Marcial Sánchez Cuero, a su defensor, al Agente  del  Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación, para lo de su cargo.   

Y  se devolverá la  actuación  al  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia   para  lo de su  competencia.   

Cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                   SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS         

Salvamento parcial de voto  

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN              JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANES                       

YESID          RAMÍREZ  BASTIDAS                                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 CORTE  SUPREMA    DE   JUSTICIA,   SALA   DE   CASACION   PENAL   Penal,   Concepto  de 19 de febrero de 2009,  radicación número 30.374.   

2  La  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN  PENAL,  mediante  Auto  de  segunda  instancia, 10 de abril de 2008, radicación 29472, señaló: (i) Que se  trate  de  hechos  cometidos  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de 1997  (Constitución  Política,  artículo 35 y Ley 906 de 2004, artículo 490); (ii)  Que  no  se trate de delitos políticos (Constitución Política, artículo 35 y  Ley  906  de  2004,  artículo  490);  (iii) Que el hecho que la motiva también  esté  previsto  como  delito en Colombia y reprimido con una sanción privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea inferior a cuatro (4) años (Ley 906 de  2004,  artículo  493-1); y (iv) Que por lo menos se haya dictado en el exterior  resolución  de  acusación o su equivalente (Ley 906 de 2004, artículo 493-2).   

3  En  este  sentido  véanse:  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN PENAL,  Auto de segunda instancia,  10     de     abril     de     2008,     radicación     29472;     Concepto   de   2  de  abril  de  2008,  radicación  28643;  y, Auto  de segunda instancia, 22 de abril de 2008, radicación 29559.   

4 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    SALA    DE    CASACIÓN    PENAL,    Auto  de  segunda instancia, 22 de abril  de 2008, radicación 29559.   

5 CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA,    SALA    DE    CASACION    PENAL,    Concepto  de  19  de  febrero  de  2009,  radicación  30.374.  Criterio  reiterado  por  esta  Corporación   en  el  Concepto  de  6 de mayo de  2009,  radicación  30.373   y  en  el  Auto  de  1  de  julio  de 2009, radicación   31  286.   

6  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,  Concepto  de  6 de mayo de  2009, radicación 30.373.        

7  Similar  consagración de este principio se halla contenido por el artículo 8º  de la Ley 599 de 2000, y artículo 19 de la Ley 600 de 2000.   

8   Declaración  Universal de los derechos Humanos (arts. 8, 10 y 11); Pacto de San  José  (art.  8),  aprobado  por  la Ley 16 de 1972; Pacto Internacional de  Derechos  Civiles y Políticos (arts. 9, 14, 15 y 26), aprobado por la Ley 74 de  1968  ;  Convención sobre los derechos del niño (art. 42), aprobada por la Ley  12  de 1991; Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (art. 32), aprobado  por  la  Ley  35  de  1961;  Convención contra la Tortura y otros tratos y  penas  crueles, inhumanas o degradantes (arts. 6 y 7), aprobado por la Ley 70 de  1986);  Convenios  I,  II,  III  y IV de Ginebra, aprobados por Ley 5ª de 1960;  Protocolos I y II Adicionales, aprobados por la Ley 11 de 1992.   

9 Corte  Constitucional,   Sentencia   C-622/99,  M.P.,  Dr.  José  Gregorio  Hernández  Galindo,  demanda  de inconstitucionalidad (parcial) contra el artículo 560 del  Decreto  2700  de 1991 (Código de Procedimiento Penal), declarado exequible. En  igual  sentido,  en  la  sentencia  C-740/00,  M.P.  Dr.  Eduardo Cifuentes  Muñoz,  en  el que se declaró la constitucionalidad del artículo 17 (parcial)  del Decreto 100 de 1980.   

10 La  Convención  contra la tortura de 1984 dice claramente que “ningún Estado Parte  procederá  a  la  expulsión,  devolución o extradición de una persona a otro  Estado  cuando  haya  razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser  sometida a tortura”. (Artículo 3 (1)).   

11  Caso  Söering  vs Reino Unido. Corte Europea de Derechos Humanos, 7 de julio de  1989, Serie A, Nº 161: 333.   

12          Corte        Constitucional,       sentencia   C-621 de 2001, criterio  reiterado  en  sentencia  T-1736  de 2000; sentencia C-780 de 2004; y, sentencia  SU-110 de 2002, entre otras.   

13  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA,   SALA   DE   CASACION   PENAL,   Concepto   de   6   de  mayo  de  2009,  radicación 30.373.   

14 Fl.  57 y 69 Cuaderno de la Corte.   

15FL.  55 Cuaderno de Extradición.   

16  fl.82 cuaderno de Extradición.   

17  CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL, concepto  del 5  de diciembre de 2007, Radicación 27.799.   

18 fl.  80 cuaderno de extradición.         

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