30848(27-01-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30848  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado    acta   N°  017   

Bogotá,     D.    C.,    veintisiete (27) de enero de dos mil nueve (2009).   

V I S T O S  

Decide   la  Corte  el  recurso  de  queja  interpuesto  por  el apoderado de WISTON LEONEL TORRES  MORENO.   

A  N  T E C E D E N T E  S   

1.-  El  Juzgado  2° Penal del Circuito de  Quibdó    adelanta    proceso    penal    contra    el    señor   WISTON  LEONEL  TORRES  MORENO, luego que  la  Fiscalía  lo  acusara como presunto autor del delito de estafa. Proceso que  se adelanta conforme la Ley 600 de 2000.   

2.-   Ante ese despacho judicial y una  vez  finalizada  la audiencia preparatoria, el apoderado de la defensa solicitó  cambio  de radicación. Argumentó la imposibilidad de asistir su defendido a la  ciudad  de  Quibdó,  en  tanto  ha  sido amenazado y es extorsionado por grupos  armados ilegales conocidos como las “águilas negras”.   

Por esta razón el Juzgado decide enviar las  diligencias al Tribunal Superior.   

3.-  Mediante  decisión del 10 de julio de  2008,  el  Tribunal  Superior  de  Quibdó,  devolvió la solicitud de cambio de  radicación,  pues  encontró  que  el  Juzgado  no  efectuó análisis alguno a  efectos  de  determinar  si  la  situación anómala denunciada por el libelista  podía  ser conjurada al interior del distrito judicial o si acaso correspondía  a  otro  distrito,  para  con ello establecer si era esa Corporación o la Corte  Suprema la competente para dirimirla.   

4.-  El  Juzgado  2° Penal del Circuito en  auto  del 1° de agosto siguiente, entró a analizar las circunstancias alegadas  por  el  defensor  en  la  solicitud  de cambio de radicación, luego de lo cual  concluyó  que  conforme la documentación aportada por el libelista consistente  en  informe  del  GAULA  Chocó  y del Secretario de Gobierno de Quibdó, podía  deducirse  que  los supuestos hechos anormales frente a la seguridad del acusado  se  presentarían  en esa ciudad capital mas no en otras zonas del departamento,  razón  por  la  cual  envía la petición al Tribunal Superior por considerarlo  competente para resolver.     

5.- El 26 de agosto de 2008, la Sala Única  del  Tribunal  Superior  de Quibdó negó el cambio de radicación al considerar  que  las  razones  alegadas  por  el  defensor  no  impiden la comparecencia del  procesado  a  la  restante  fase  culminativa  del  juicio,  las  cuales  con la  implementación   de   algunas   medidas   de   seguridad  pueden  perfectamente  conjurarse.   

6.- El 3 de septiembre el defensor solicita  la  nulidad  de  la decisión que resolvió el impedimento por considerar que se  encuentra  viciada  de  nulidad  por  falta  de competencia, pues el Tribunal no  podía  pronunciarse en tanto las circunstancias anormales de inseguridad por la  presencia  de  la  “águilas  negras”  son en todo el departamento, por ello  pretende  el cambio de radicación a otro distrito, siendo la Corte la llamada a  resolverla de fondo.   

Recaba   la   necesidad   del  cambio  de  radicación  y  la demostración de las circunstancias motivadoras a través del  informe  del  GAULA  y  de  la  Secretaría  de Gobierno de Quibdó.     

7.- El 21 de octubre el Tribunal Superior de  Quibdó  niega  la  solicitud de nulidad, en tanto de conformidad con las normas  del  Estatuto  de  Procedimiento  Penal,  sumado a las líneas jurisprudenciales  trazadas   por   la   Sala   Penal   de   la  Corte1,  la competencia para conocer  la  solicitud  de  cambio  de  radicación  es  a prevención, dependiendo de la  escogencia  del  interesado,  igualmente  se  exige un análisis del funcionario  judicial  a  fin  de  establecer si la situación anómala es solucionable en el  mismo  distrito  o  en  uno  diferente  para  de  ahí  resolverlo o enviarlo al  competente.   

8.- Contra  esta  decisión   el     defensor    interpone    recurso    de    apelación.  Alega    que    las    razones   de   inseguridad   no   son   solucionables   al  interior del mismo distrito y  debe  ser  llevado  a  otro, tal como lo enseñan autoridades como la SIJIN y el  DAS al catalogarlo de persona en alto riesgo.   

En razón a esto debe trasladarse el proceso  a  otro distrito judicial, motivo por el cual no podía el Tribunal pronunciarse  y por ello apela la determinación.   

9.-  En  auto  de  sustanciación del 27 de  octubre,  el  Tribunal  Superior  de  Quibdó  rechaza  de plano la apelación y  concluye  que  dada  la  solicitud  de  cambio   de  radicación   esa   Corporación ha actuado como juez de segunda instancia y por tanto no  hay posibilidad de aceptar otra  impugnación.   

10.-  Contra  esta  decisión  el  defensor  interpone  recurso  de  queja  a través del cual alega que el Tribunal erró al  concluir  que  por  virtud  de la solicitud de cambio de radicación actuó como  juez  de  segunda  instancia,  cuando  conforme al artículo 86 de la Ley 600 de  2000  simplemente lo hizo como superior funcional encargado de la resolución de  la petición de variación de radicación.   

En  este  caso,  dice  el  quejoso, no hubo  decisión  de  primera  instancia,  luego  mal  puede  hablarse  de  una segunda  instancia  y,  por  ende, la decisión que niega la nulidad es interlocutoria de  primera  instancia  y  admite  apelación,  por  ello  solicita  se  conceda  la  misma.   

         LA      CORTE  CONSIDERA   

Para     resolver     la    particular  situación                generada  a  raíz de la solicitud de  cambio    de    radicación   elevada   por   el   apoderado   de   WISTON   LEONEL   TORRES   MORENO,  debe  empezar  por  advertir  la  Sala que las decisiones y  actuaciones  que  se  suscitaron  a  partir  del  momento en que se resolvió la  solicitud   de   cambio   de   radicación   por   el   Tribunal   Superior   de  Quibdó  en auto del 26 de  agosto  de  2008  no  debieron ni podían producirse  en  este     trámite     que     se    ha    dilatado  injustificadamente.   

En   efecto,  el  cambio  de radicación, acorde con los artículos  85  y  siguientes  de  la  Ley  600  de 2000 es un trámite incidental expedito,  sumario,    breve    y,   especialmente,     de     resolución     inmediata,  en  otras  palabras,  de única instancia.  Tal  característica  se  devela  en  dichas disposiciones, pero  especialmente  en  el artículo 87 al consagrar: “La  solicitud  debe  ser  motivada  y  a ella se acompañarán las pruebas en que se  funda.   El   superior   tendrá   tres   (3)  días  para  decidir,  mediante auto contra el cual no procede  recurso alguno.” (destaca la Sala).   

Quiere  decir  lo  anterior que la     decisión    es    de      plano     o     ipso   facto  y  por  ende  finaliza   la   discusión,   siendo  lo  pertinente   remitir  de  inmediato  las diligencias al juzgado correspondiente  para  que  prosiga  el  trámite  sin que con esto se  lesione     o     viole     presupuestos  del debido  proceso  pues  conforme  al  artículo 29 de la Carta  Política  y el artículo 18  de       la      Ley      600      de      20002    el    legislador   puede  excepcionar   las  providencias  y  autos  que  no admiten impugnación, como pasa  con la decisión de la solicitud de cambio de radicación.   

Por    ello,    era    manifiestamente  improcedente,  por  falta de competencia,  seguir con la discusión ya resuelta  por  el Tribunal en auto del 26 de agosto y más aún  con  una  propuesta  de  nulidad  que  acudía a los  mismos  argumentos presentados en la inicial solicitud de cambio de radicación,  tal  como  lo  hizo  el  defensor,  razón  por  la  cual no debió la  Corporación entrar a resolverla de  fondo  con auto motivado,  pues   con   ello   se   desencadenó  una  serie  de  peticiones,  decisiones  y  recursos  para  llegar ahora al de queja, el cual  no   queda   otra   salida   que   desestimarlo  por  improcedente.   

Ahora,  para  claridad  del  defensor  de  WISTON     LEONEL    TORRES    MORENO,    no    es   caprichosamente   el  peticionario  quien  señala  la necesidad de cambiar  la  radicación  de un distrito a otro como para que  sea   la   Corte  la  que  deba  pronunciarse  al  respecto,  sino  la  realidad  objetiva,   analizada   y   evaluada   por  cualquiera  de  los  funcionarios  judiciales        que        entran  a  resolverla, quienes han  de  determinar  si  la situación  puede  conjurarse  o  solucionarse  en  un  mismo  o  diferente      distrito     judicial.   

Al   efecto,  expuso      esta  Corporación   en  el  antecedente  citado  por  el  Tribunal de Quibdó:   

“  2. De la interpretación sistemática  de  los  artículos 75-8 y 76-4, y  85 al 88 de la ley 600 de 2000, la Sala  ha  concluido  de  tiempo atrás, que la competencia para conocer de los cambios  de  radicación  impetrados en aquellos eventos en los cuales las circunstancias  en  las  que  se  afianza la petición puedan ser superadas en el mismo distrito  judicial  es  del  Tribunal  Superior  correspondiente y, de esta Sala, si quien  conoce  de  la  actuación  es un Tribunal, igual que cuando los motivos que los  cimientan  pueden  ser  conjurados  únicamente  con  el  cambio a otro distrito  judicial.   

“En  ese  orden  de ideas, la Sala tiene  dicho,  que  si  la  solicitud la eleva el juez de conocimiento está obligado a  establecer  si  los  factores perturbadores de su serenidad y ecuanimidad pueden  ser  solucionados  dentro  del  mismo  distrito  judicial,  caso  en  el cual la  remitirá  al  Tribunal respectivo quien al decidir puede enviarla a la Corte de  considerar  que  dichos  motivos sólo se podrán eludir radicando la actuación  en  un  lugar  diferente al de su jurisdicción. Pero si el juez concluye que el  único   camino  para  superar  las  circunstancias  que  ponen  en  peligro  su  imparcialidad  e  independencia  es  tramitando  la  actuación en otro distrito  judicial, la debe remitir directamente a la Corte.   

“Si el cambio es demandado por uno de los  sujetos  procesales,  podrá  hacerlo  a  la  Corte,  ante  el Tribunal Superior  correspondiente, o ante el juez de conocimiento.   

“Si  la presenta a la Sala, ésta podrá  abstenerse  de  conocerla  si  el  escrito no pide la radicación en un distrito  judicial  distinto,  o  de  cursar  el proceso en la fase de instrucción. En el  primer  evento,  la remitirá al Tribunal correspondiente y, en el segundo, a la  Fiscalía  General  de  la  Nación.  Si  decide y la niega, y considera que los  aspectos  de  perturbación  del  normal  juzgamiento pueden ser superados en el  mismo  distrito  judicial  en  el  que cursa, dispondrá su traslado al Tribunal  respectivo  para  que adopte la decisión correspondiente en el territorio de su  jurisdicción.   

“Si  la  postulación  es  presentada al  Tribunal,  la resolverá y si encuentra conveniente que el proceso se radique en  otro  distrito  judicial, lo remitirá a la Corte para que profiera la decisión  correspondiente.   

“Pero, si la demanda es formulada ante el  juez  de  conocimiento,  al  margen  de que el sujeto procesal inste el cambio a  otro   distrito   judicial,  el  funcionario  está  compelido  a  examinar  las  circunstancias  que le sirven de sustento para resolver si la envía al Tribunal  de  ser  solucionables  dentro  del territorio de su jurisdicción, o a la Corte  Suprema  de  Justicia  en  la  hipótesis  de  que ese propósito sólo se pueda  obtener situando la actuación en un distrito judicial diferente.   

Se insiste, entonces, la resolución de la  solicitud  de cambio de radicación da por finalizado el incidente sin que pueda  alegarse   o  proponerse  con   posterioridad   y   dentro   de  su  contexto  una nulidad, mucho menos si ésta, como aquí         sucede,  lleva inmerso prolongar la     controversia    ya dirimida.   

Razones  por  las  que la Sala desestima el  recurso de queja por manifiesta improcedencia.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,   en  SALA      DE      CASACION     PENAL,   

R  E  S  U  E  L  V  E   

1.-    Desestimar  por  improcedente  el  recurso de queja interpuesto por el apoderado de  WISTON     LEONEL    TORRES    MORENO,  de  acuerdo  con  lo  expuesto  en  la  parte  motiva  de  esta  decisión.   

2.-   Contra  esta providencia no cabe recurso alguno.   

Cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                         SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                       MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                        JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                     JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                             

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del 18 de julio de 2007 Rad. 27.361   

2  “Art.     18.     Doble    instancia.   Las  sentencias  y  providencias  interlocutorias  podrán  ser  apeladas salvo las excepciones que consagre la ley.”     

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