30653(19-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30653  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado   Acta   N°  41   

Bogotá,  D.  C., jueves, diecinueve (19) de  febrero de dos mil nueve (2009).   

VISTOS:  

Decide  la Sala acerca de la extemporaneidad  del  recurso  de  apelación  presentado por el Fiscal Primero Delegado ante los  Tribunales  de  Santa  Rosa  de  Viterbo y Yopal, contra la sentencia de primera  instancia  proferida  el  6 de agosto de 2008 por el Tribunal Superior de Yopal,  que  absolvió  a  Javier  Alberto Rodríguez Rosales del delito de prevaricato  por  acción  del  que  fuera  acusado por la Fiscalía.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL:   

1. Los sucesos que  dieron  lugar a la sentencia de absolutoria atacada se refieren a la resolución  de  17  de agosto 2005 proferida por el doctor Javier Alberto Rodríguez Rosales  en  su condición de Fiscal Cuarto Especializado de Yopal, cuando dispuso dentro  de  un  proceso  que  tramitaba,  sin  mediar prueba sobreviniente, declarar una  nulidad,  revocar  unas  medidas  de  aseguramiento  y  conceder unas libertades  caucionadas.   

2.  La  Fiscalía  Primera  Delegada  ante los Tribunales de Santa Rosa de Viterbo y Yopal con base  en  la  información  entregada por la Dirección Seccional de Fiscalías, el 28  de  noviembre  de 2005 ordenó la iniciación de investigación previa en contra  del  fiscal  especializado Rodríguez Rosales, posteriormente, el 16 de enero de  2006,  ordenó la apertura formal de instrucción, lo escuchó en indagatoria el  24  de  febrero  siguiente  y  le  impuso medida de aseguramiento consistente en  detención preventiva intramural sustituida por la domiciliaria.   

3.  La  orden  de  privación  de  la  libertad fue revocada mediante resolución de 26 de marzo de  2007  proferida  por  un  Fiscal  Delegado ante la Corte Suprema de Justicia, al  considerar  que la misma resultaba improcedente a la luz del artículo 313 de la  Ley 906 de 2004, precepto aplicado por favorabilidad.   

4.  Concluido  el  ciclo  Instructivo,  el  8  de  noviembre  de  2006  se  profirió en contra del  procesado  resolución acusatoria como posible autor responsable de un delito de  prevaricato   por  acción,  decisión  que  al ser apelada fue materia de confirmación mediante resolución  de  26  de  marzo  de  2007 suscrita por un Fiscal de la Unidad Delegada ante la  Corte Suprema de Justicia.   

5.  Cumplidas  las  audiencias  preparatoria y de juzgamiento, el Tribunal Superior de Yopal el 6 de  agosto  de  2008  profirió  sentencia  absolutoria  de  primer grado, decisión  apelada  por el delegado fiscal encargado de sustentar la acusación en busca de  su revocatoria y de la emisión de un fallo de condena.   

6.   Como   no  recurrentes  acudieron  el  defensor  del  procesado  y la agente del Ministerio  Público.  El  primero  solicitó  que  el  recurso  fuera  declarado desierto y  subsidiariamente  la  confirmación  del fallo impugnado, y la segunda coadyuvó  lo expresado por el delegado fiscal.   

7. Mediante auto de  15  de  septiembre  de  2008  se  concedió  en  el efecto suspensivo el recurso  presentado    por   la   Fiscalía   y   se   remitió   el   proceso   a   esta  corporación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. Antes de entrar a  resolver  los  problemas  jurídicos  propuestos  por  el  recurrente  la  Corte  examinará   si   el   recurso   de   apelación  fue  presentado  y  sustentado  oportunamente.   

2.  Es bien sabido  que  los  términos  procesales  se encuentran regulados por la ley y atienden a  una  exigencia  de  organización  de  las  actividades  judiciales  para que se  cumplan  de  manera  rápida  y  ordenada y dentro del plazo prescrito. Así, en  consideración  al  debido  proceso  y  con  él  al  principio  de la economía  procesal,  es  posible que en un ambiente de igualdad y seguridad jurídica, las  partes  sometidas al asunto materia de litigio tengan certeza del límite dentro  del  cual pueden hacer uso de los instrumentos necesarios para la defensa de sus  intereses,   por   lo   que   resulta   inocuo  cualquier  esfuerzo  procesal  o  argumentativo  en  busca  de  pronunciamiento  judicial  cuando  el  término ha  fenecido1.   

3. Con arreglo a la  ley  es  que  las  partes deben cumplir sus cargas dentro del proceso, siendo en  todo  caso inoponible ante una conclusión de extemporaneidad en el ejercicio de  las  mismas  un  error  secretarial,  circunstancia  que  ha llevado a la Sala a  reiterar  desde  antaño  que  tales yerros no tienen el efecto de convalidar la  actuación  de  las  partes e intervinientes cuando son realizadas sin sujeción  al        principio       de       oportunidad2.   

4.  Ha reiterado la  jurisprudencia que   

Es obligación de cada sujeto procesal estar  atento   a   los   términos  procesales,  llevando  personalmente  las  cuentas  respectivas  de  acuerdo  con  lo  establecido por la normatividad. La ley, para  cada  caso,  es  la  única  guía  que  debe  seguir  para  las  intervenciones  procesales.   Por  tanto,  yerros  cometidos  por  los  funcionarios  judiciales  respecto  al inicio, duración o vencimiento de los términos, no son materia de  excusa   para   una   actuación   extemporánea   de   las   partes3,   

razón  por la cual ninguna incidencia puede  tener  en  la  determinación  del  plazo  legal  una constancia secretarial que  informe  sobre  traslados,  resolución  o  auto  que  aluda  a  un  término de  ejecutoria  no  previsto  en la legislación vigente, para el caso la Ley 600 de  2000,  ni el trámite impartido por el Tribunal consistente en conceder mediante  auto  el recurso4.   

5.  Lo anterior es  así  porque  de conformidad con lo previsto por el artículo 187 del Código de  Procedimiento  Penal,  las providencias cobran ejecutoria tres días después de  notificadas  si  no  se  han  interpuesto  los  recursos  de  ley;  a su vez, el  artículo  186  ibídem  señala  que  los recursos deben interponerse por quien  tenga  interés jurídico desde la fecha en que se haya proferido la providencia  hasta  cuando  hayan  transcurrido  tres  días, contados a partir de la última  notificación.   

6. La notificación  personal  constituye  uno  de  los  actos  de  comunicación  procesal  de mayor  efectividad,  en  cuanto  garantiza  el  conocimiento  real  de  las  decisiones  judiciales  con el fin de dar aplicación concreta al debido proceso mediante la  vinculación   de   aquellos   a   quienes   concierne   la  decisión  judicial  notificada5.   

7. En los supuestos  de  notificación  de  las sentencias ha de observarse con rigor lo ordenado por  el  artículo  178  de  la  Ley  600  de  2000,  precepto en el que se impone la  notificación  personal  al  procesado privado de libertad, al Fiscal General de  la  Nación  o  su  delegado  y  al Ministerio Público dentro de los tres días  siguientes  a  su  fecha, lo cual no impide que se realice por edicto a aquellos  sujetos  procesales  a  quienes no es obligatorio comunicársela personalmente y  que  luego  o simultáneamente se proceda a aquella, pues respecto de éstos sí  existe  el  medio  sucedáneo  que  no  puede  aplicarse  en  relación  con los  primeros6.   

8. De acuerdo con lo  anterior,  sin  que  importe  cuál  fue  la  última notificación, bien sea la  personal  a  las  partes e intervinientes citados en el artículo referenciado o  la  efectuada  mediante  edicto  según  las  voces  del  artículo 180  ibídem,  no  puede caber duda que el  término  de  tres  días  para  interponer  el recurso de apelación contra una  sentencia  de  primer  grado  se  cuenta a partir del día siguiente de sucedida  aquella,  resultando  obligatorio  para  los  recurrentes  sustentar  el recurso  dentro  de  un  plazo  adicional  de  cuatro  días  (artículo 194 idem)7.   

9.  La  sentencia  proferida  por  el  a quo el 6  de  agosto  de  2008  objeto  del  recurso  de  apelación  fue notificada de la  siguiente manera:   

–En  la  citada  calenda  a  la Procuradora  Judicial             Penal            2228;   

–El  mismo  día  se  libraron  oficios  al  procesado         y        su        defensor9 y a la parte civil10  requiriéndolos   para   que   comparecieran  a  notificarse  personalmente  del  fallo.   

–Ese  6  de  agosto  se  remitió  despacho  comisorio  para  notificar  personalmente  de  la  sentencia  al  Fiscal Primero  Delegado  ante  los  Tribunales  de  Santa  Rosa  de Viterbo y Yopal11.   

–El   13   de   agosto  pasado  se  fijó  edicto12,     dejándose     constancia     sobre     su     fijación     y  desfijación13.   

–El  abogado  defensor  remitió oficio por  vía  electrónica al Tribunal y respecto de una eventual sentencia condenatoria  se  notificó  por  vía  concluyente  al  advertir  que  presentaba  recurso de  apelación14.   

–El  Fiscal  recibió  notificación  de la  sentencia  y  una  copia  de  la  misma  el  15  de  agosto  de 200815.   

–El delegado fiscal acudió el 15 de agosto  de  2008  a  la secretaría del Tribunal para allegar oficio en el que declaraba  (i)  estar  notificado  personalmente  del fallo, (ii) que presentaba recurso de  apelación  y  (iii)  que oportunamente sustentaría su impugnación16.   

–La  Fiscalía  Primera  Delegada  ante los  Tribunales  de  Santa  Rosa de Viterbo y Yopal presentó la anunciada apelación  contra   la   sentencia,  siendo  radicado  el  escrito  correspondiente  en  la  Secretaría   del  Tribunal  de  Yopal  el  29  de  agosto  de  200817.   

–La   Secretaría   del   Tribunal  dejó  constancia  sobre  el  traslado  surtido  al  recurrente  entre el 1° y el 4 de  septiembre    de    2008   (artículo   194   del   Código   de   Procedimiento  Penal)18    y    a    los    no    recurrentes19.   

10. Aceptando, como  lo  ha  señalado  la  jurisprudencia constitucional, que la notificación es el  acto  mediante  el  cual  se  pone  en conocimiento de los sujetos procesales el  contenido  de  las  providencias  que  se  produzcan  dentro del proceso, que su  finalidad  consiste  en  garantizar  los derechos de defensa y de contradicción  como  nociones  integrantes  del  concepto  de  debido  proceso  y  que con ella  también  se  cumple  el  propósito  de  asegurar  los principios superiores de  celeridad  y  eficacia  de  la función judicial al establecer el momento en que  empiezan  a  correr  los  términos  procesales,  se  ha  de  concluir que en el  presente  asunto  la notificación de la sentencia se hizo legal y oportunamente  el 15 de agosto de 2008 a todas las partes e intervinientes.   

11. Lo anterior es  así  porque  a  quienes  debía  ser  notificada personalmente la sentencia, la  Procuradora  y el Fiscal, conocieron el contenido de la providencia el 6 y el 15  de  agosto  de 2008, respectivamente, y al segundo adicionalmente se le entregó  copia de lo resuelto.   

12. Agréguese que  la  Fiscalía  debe  tenerse  por notificada no sólo en el momento en que se le  enteró  de  lo  resuelto  por  parte  del  juzgado  comisionado para el efecto,  comisión  que  solamente  se autoriza para notificar al procesado privado de la  libertad  (artículo  183  de  la  Ley  600  de  2000),  sino  que  por  la vía  concluyente  también  aparece  informada  porque  el  15  de agosto el delegado  acudió  al Tribunal a ratificar que estaba enterado del fallo absolutorio y que  en contra del mismo presentaba recurso de apelación.   

13. En los términos  del   artículo   181  del  estatuto  procesal  la  notificación  por  conducta  concluyente  ocurre  cuando la comunicación no se ha cumplido o se ha producido  en  forma irregular, pero se entiende cumplida, entre otros supuestos, cuando se  interpone  recurso  contra la decisión que debía notificarse, como ocurrió en  el presente asunto.   

14. Es cierto que la  ley  procesal  dispone  cómo se debe hacer la notificación al Fiscal General o  sus  delegados,  pero  como  la esencia de tal mecanismo es la publicidad de las  decisiones  resulta  plausible aceptar que cualquiera de las partes que deba ser  notificada  personalmente  de  la  sentencia  pueda  expresarle  directamente al  funcionario  que  se  encuentra  oportunamente  notificada  y  que en tal virtud  promueve  recursos  o  renuncian a los términos de ejecutoria de una decisión,  más  cuando  en  el  supuesto  de  la  conducta  concluyente  la misma no está  prohibida  ni  se  determinó  que  quedaran  excluidos  de  ella los diferentes  sujetos procesales.   

15.  La  anterior  interpretación   permite   tener   como   válidas   y   legítimas  todas  las  notificaciones   de  sentencias  hechas  a  fiscales  delegados  y  agentes  del  Ministerio  Público  cuando  se realizan mediante la utilización de los medios  tecnológicos  e  informáticos  contemporáneos,  de  modo  que  estos  sujetos  también  pueden  ser  noticiados  de  los fallos mediante remisión de su texto  vía  fax  o por correos electrónicos, porque el derecho no puede repugnar sino  aproximarse   y   hacerse   compatible  en  su  aplicación  con  los  progresos  tecnológicos,  todo  lo  dicho  siempre y cuando se garantice la recepción del  mensaje  porque  el  fin buscado es que la comunicación procesal sea efectiva y  que  permita  a  las  partes o intervinientes conocer prontamente lo decido para  examinar  la  conveniencia  o  no  de  promover  los recursos de ley20.   

16.  De lo anterior  se  desprende  que  en  el  sub  examine  todos  los  sujetos procesales fueron notificados el 15 de agosto de  2008,  uno  personalmente (agente del Ministerio Público), otro personalmente y  por  conducta concluyente (delegado fiscal) y los demás por medio de edicto, de  donde  resultaba  imperativo anunciar la presentación del recurso de apelación  desde  el  mismo  momento  de  haber recibido la noticia del fallo y hasta el 21  siguiente  (tres  días  siguientes  a la última notificación), supuesto en el  cual  se  debía  allegar  el escrito sustentatorio de la impugnación dentro de  los  cuatros días siguientes (hábiles eran los días 22, 25, 26 y 27 del mismo  mes  y  año), de modo que el plazo fenecía el 27 de agosto de 2008, resultando  extemporánea   cualquier   alegación   presentada  en  fecha  posterior  a  la  mencionada.   

17.  Como  en  el  presente  asunto  si  bien  el  recurso fue anunciado oportunamente pero como la  sustentación  se  realizó  por  fuera  del plazo legal -ya se advirtió que el  escrito  se  allegó a la Secretaría del Tribunal el 29 de agosto de 2008-, por  extemporáneo  se  inadmitirá.  La  consecuencia inmediata de lo anterior es la  firmeza del fallo de primer grado.   

A   mérito   de  lo  expuesto, la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1°.  Inadmitir por  extemporáneo  el recurso de apelación presentado por el delegado fiscal contra  la  sentencia  de  primera  instancia  proferida  el  6 de agosto de 2008 por el  Tribunal  Superior  de  Yopal,  conforme  la  cual  se  absolvió  del  cargo de  prevaricato  por  acción  al  procesado        Javier       Alberto       Rodríguez       Rosales.   

2°.  Declarar  que  queda  en  firme  la  sentencia absolutoria de primer grado proferida a favor de  Javier Alberto Rodríguez Rosales.   

3°.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

  JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                                                 SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                           MARIA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

  AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.     

1  Véase  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  sentencia de  casación, 18 de diciembre de 2000, radicación 17203.   

2  Véase  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto de casación,  23 de julio de 2001, radicación 17082.   

3  Véase  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto de casación,  15 de febrero de 1993, radicación 8127.   

4  Véase  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto de casación,  24 de septiembre de 2002, radicación 17480.   

5 Corte  Constitucional, sentencia C-472/92.   

6  Véase  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, auto de casación, 5  de agosto de 1999, radicación 16036.   

7 En el  mismo  sentido  y con referencia al recurso de casación véase Corte Suprema de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  auto  de casación, 5 de agosto de 1999,  radicación 16036.   

8 Folio  347 del cuaderno principal N° 2.   

9 Folio  348 del cuaderno principal N° 2.   

10  Folio 350 del cuaderno principal N° 2.   

11  Folio 349 del cuaderno principal N° 2.   

12  Folio 352 del cuaderno principal N° 2.   

13  Folios 351 y 352 vuelto del cuaderno principal N° 2.   

14  Folio 353 del cuaderno principal N° 2.   

15  Folio 361 del cuaderno principal N° 2.   

16  Folio 362 del cuaderno principal N° 2.   

17  Folios 363 a 384 del cuaderno principal N° 2.   

18  Folio 385 del cuaderno principal N° 2.   

19  Folio 386 del cuaderno principal N° 2.   

20 En  el  mismo  sentido  y  respecto  de  los  actos  administrativos  véase:  Corte  Constitucional,  sentencia  C-1114/03.  Legislativamente se debe resaltar que en  el  Código  Disciplinario Único se autorizó que las  decisiones  que  deban notificarse personalmente podrán ser enviadas al número  de  fax  o  a  la  dirección  de  correo  electrónico  del investigado o de su  defensor,  si  previamente  y  por escrito, hubieren aceptado ser notificados de  esta    manera   (Ley   734   de   2002,   artículo  102).     

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