30595(08-10-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso No 30595  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado    acta    N°    288   

Bogotá  D.C., ocho (8) de octubre de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

La  Corte  decide el impedimento manifestado  por    el    doctor    DAVID    HUMBERTO    PASTRANA  ALARCÓN,  Magistrado de la Sala de Decisión Penal de  Descongestión  del  Tribunal Superior de Bogotá, quien invoca la causal quinta  del  artículo  56 de la Ley 906 de 2004 para apartarse del conocimiento de este  asunto.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  La  Fiscalía  Veintiséis  de la Unidad  Nacional  Antinarcóticos e Interdicción Marítima de Bogotá, el 22 de febrero  de  2008, presentó escrito de acusación ante el Juez Quinto Penal del Circuito  Especializado  con  funciones  de  conocimiento  de la misma ciudad en contra de  Pauxelino  Latorre  Gamboa,  Leobardo  Evangelista  Latorre  Latorre  y  Héctor  Eduardo  Celis Lozano, como coautores de los delitos de concierto para delinquir  agravado,  lavado  de  activos,  cohecho propio, fraude procesal y testaferrato.   

2.  Se aclara que la Sala de Casación Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia mediante auto del 26 de marzo de 2008, otorgó  la  competencia  para conocer del juzgamiento del procesado Leobardo Evangelista  Latorre  Latorre  a la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, en la medida  en  que  cuando  el  citado acusado incursionó en las actividades delictivas se  desempeñaba como Fiscal Seccional.   

3. El 28 de abril de 2008, el Juzgado Quinto  Penal  de  Circuito  Especializado con funciones de conocimiento de Bogotá, dio  inicio  a  la audiencia preparatoria seguida contra Pauxelino Latorre Gamboa por  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  agravado  y  lavado de activos y a  Héctor   Eduardo   Celis   Lozano   por  los  punibles  de  fraude  procesal  y  testaferrato.   

4.  El 29 de agosto de 2008, ante el mentado  juzgado  y  en  continuación  de  la  diligencia  preparatoria,  se  pronunció  respecto  a la admisibilidad, pertinencia y utilidad de los elementos materiales  probatorios  deprecados  por  las  partes  y  la  exclusión  solicitada  por la  Fiscalía,  acto  en  el  cual  negó  algunas  de las peticiones hechas por los  mentados  intervinientes,  motivo  por  el cual la representante de la Fiscalía  General  de  la  Nación y la defensa de Pauxelino Latorre Gamboa, interpusieron  recurso de apelación.   

3. Remitido el proceso a la Sala de Decisión  Penal  de  Descongestión  del Tribunal Superior de Bogotá, el diligenciamiento  correspondió   por   reparto  al  Magistrado  doctor  David  Humberto  Pastrana  Alarcón,  quien mediante auto sin fecha, manifestó su impedimento para conocer  del asunto, con base en los siguientes argumentos:   

“En  efecto  en  el  caso  sub examine, se  evidencia  el  vínculo,  entre  el  suscrito y la representante de la Fiscalía  General  de  la  Nación,  María Cristina Muñoz Gutiérrez, toda vez que somos  progenitores  de  Andrés  David  Pastrana  Muñoz,  tal  y  como  se  encuentra  acreditado   con   el   registro   de   nacimiento  que  aporto  a  la  presente  manifestación de impedimento.   

“Al  asumir  en  mi  calidad  de  padre la  crianza  y  cuidado del menor en condiciones de igualdad con la madre y a su vez  Delegada  en  este proceso del ente instructor, se ha constituido con ella, como  es  obvio,  un  trato  personal  y  permanente que ha generado un sentimiento de  confianza  mutua  y  ayuda  reciproca,  situación  que  si bien es cierto no me  impide  actuar  dentro  de  los  parámetros legales, si pueda en algún momento  malinterpretarse  por  los otros sujetos procesales o interferir sobre el asunto  a decidir.   

“Por lo anterior y en aras de garantizar la  imparcialidad,  independencia,  lealtad  y  ecuanimidad  que  es  exigible a los  administradores   de   justicia,   considero   que   debo  ser  apartado  en  mi  calidad   de   Magistrado  de  la  Sala  de Decisión del trámite del  proceso  en  comento,  por  estar  impedido  para  conocer  junto  con las otras  integrantes  de  la  Sala  los asuntos sometidos a consideración de este Cuerpo  Colegiado”.   

Lo anterior conllevó a la suspensión de la  actuación  y  a  la  remisión  del  expediente  a  esta Corporación, el 22 de  septiembre de 2008, para decidir lo pertinente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  En  la  medida  en  que  el  funcionario  judicial  que  manifestó  su  impedimento para conocer del asunto es Magistrado  del  Tribunal  Superior de Bogotá, de conformidad con el artículo 57 de la Ley  906  de  2004,  es la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia la  competente para resolverlo de plano.   

2. Como lo ha dicho la jurisprudencia de la  Sala,   el   instituto  de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y   obligatoria  que   hacen   los   funcionarios   judiciales   con  el  fin  de  apartarse       del       conocimiento      de      un   determinado    asunto,    cuando   advierta   que   su   imparcialidad     se    encuentra    en    entredicho,   en   tanto  que  en  ellos se estructura una de las causales  de impedimento consagradas en la ley.   

Por   manera   que  el  instituto  de  los  impedimentos  tiene como propósito el de garantizar la eficacia del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906.   

Ahora,  respecto  de  lo  que  es materia de  controversia,  la  Sala  en diversas oportunidades ha expresado que el instituto  de  los  impedimentos  y las recusaciones tiene una clara fuente constitucional,  pues,  de  un  lado,  el  artículo  228  de  la  Carta Política dispone que la  administración  de  justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son  independientes,  y,  de  otro,  el  artículo  230 de la misma prevé que en sus  providencias   los   jueces  sólo  están  sometidos  al  imperio  de  la  ley.   

Así,    en  desarrollo    del    principio   de   imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la  legislación  procesal  ha  previsto  una  serie de causales de orden objetivo y  subjetivo  en  las  cuales  el  juez  debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando    a   las   partes,   a   terceros     y     a     demás     intervinientes    las    formas    propias    de    cada  juicio.   

Empero,  como  a  los  jueces  no  les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y a las partes no les está dado escoger libremente el juzgador, las  causas  que  dan  lugar  a  separar del conocimiento de un caso determinado a un  juez  o  magistrado  no  pueden  deducirse  por  analogía,  ni  ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de reglas con carácter de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de que son éstas  y  no otras las circunstancias fácticas que impiden que un funcionario judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de continuar vinculado a la decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal                  imparcial.1   

3.    La  circunstancia    impediente    invocada    por    el   Magistrado   de   la   Sala   de  Descongestión  del  Tribunal    Superior    de    Bogotá   para  apartarse  del  conocimiento de este asunto, es la consagrada  en  el ordinal 5° de la Ley 906 de 2004 (causal   5ª  del  Artículo  99  de  la Ley 600 de 2000).   

El  primer  precepto  citado establece como  causal  de impedimento “Que exista amistad íntima o  enemistad  grave entre alguna de las partes, denunciante, víctima o perjudicado  y el funcionario judicial”.   

En particular, el Magistrado que manifestó  su  impedimento,  lo  basó  en  que  “se  evidencia el vinculo, entre el suscrito y la representante de la  Fiscalía  General  de  la  Nación, María Cristina Muñoz Gutiérrez, toda vez  que somos progenitores de …”.   

Como dicha noción contenida en el estatuto  procesal  del año 2000 fue literalmente reproducida en la legislación adjetiva  que  rige  el  sistema  oral  acusatorio,  la doctrina que la Corte ha elaborado  sobre  el  mentado  concepto  por  conservar  su  entera  vigencia,  es menester  reiterarla para efecto de la definición de este asunto.   

Sobre el tópico, la Sala ha precisado que el  motivo  de  amistad  íntima  alude a un vínculo entre personas que, además de  dispensarse   trato   y   confianza   recíprocos,   comparten   sentimientos  y  pensamientos que hacen parte del fuero interno de los relacionados.   

En este sentido, la Corporación ha manejado  con  amplitud la admisión de esta clase de expresiones impeditivas, merced a su  marcado  raigambre  subjetivo,  sólo a cambio de que el funcionario exponga con  claridad  los  fundamentos  del  sentimiento  de  transparencia  y seguridad que  quiere  transmitir  a  las  partes  y  a la comunidad, a fin de que el examen de  quien  deba  resolver  no  sea  un  mero acto de cortesía sino la aceptación o  negación  de  circunstancias  que  supuestamente ponen en vilo la imparcialidad  del   juicio2.   

En  el presente caso, el magistrado que hace  la   manifestación   de   impedimento   sostiene  que  “se  ha  constituido  con  ella,  como  es  obvio,  un  trato  personal  y  permanente  que  ha generado un  sentimiento  de  confianza  mutua y ayuda reciproca…si puede en algún momento  malinterpretarse  por  los otros sujetos procesales o interferir sobre el asunto  a decidir”.   

Dicha   aseveración,   entonces,  resulta  suficiente  para  verificar  mínimos elementos de juicio a partir de los cuales  emitir  el  concepto  que  demanda  la  ley,  por  cuanto plantea una condición  objetiva  de  cercanía  que permite auscultar cómo ello puede incidir sobre el  juicio  o  imparcialidad  del  funcionario  o, cuando menos, de qué forma puede  influir  esa  cercanía  personal en la confianza de los sujetos procesales y la  comunidad en general acerca de la justicia.   

Por  lo anterior, se declarará fundado el impedimento aludido.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

DECLARAR FUNDADO el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  de  la Sala de Decisión Penal de  Descongestión  del   Tribunal  Superior  de  Bogotá,  doctor DAVID         HUMBERTO         PASTRANA         ALARCÓN,  de acuerdo con  las motivaciones plasmadas en el cuerpo de este proveído.   

En  consecuencia, se le declara separado del  conocimiento de este asunto.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                           Comisión de servicio   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  de 19 de octubre de 2006, Rad.26.246.   

2 Auto  del 13 de abril de 2005, Rad. 23.213.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *