30447(24-11-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  30447   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta N° 339.  

          Bogotá   D.C.,   noviembre   veinticuatro  (24)  de  dos  mil  ocho  (2008).   

VISTOS  

Examina  la  Corte  las  bases  jurídicas,  lógicas  y  de  adecuada  fundamentación de la demanda de casación instaurada  por  el defensor del incriminado ELKIN OVEIDER GARCÍA  QUINTERO  contra  el  fallo de segundo grado proferido  por  el  Tribunal  Superior  de  Antioquia  el  16  de  mayo  de esta anualidad,  confirmatorio  del dictado por el Juzgado 3° Penal del Circuito de Rionegro con  Funciones  de  Conocimiento  el 26 de marzo anterior por medio del cual condenó  al  mencionado  como  autor penalmente responsable de los delitos de homicidio y  fabricación,  tráfico  y  porte  ilegal  de  ama  de  fuego  de  uso personal.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

En horas de la tarde del día 19 de agosto de  2007,  en  el sector de La Alambra del municipio de El Carmen de Viboral (Ant.),  se  presentó  una  discusión  entre  Diego  Alberto  Martínez       Zúñiga       y      Vladimir  Zuluaga,  en  el interior de un  establecimiento   de   comercio  de  propiedad  de  este  último,  en  la  cual  intervino ELKIN OVEIDER GARCÍA QUINTERO accionando  arma  de  fuego en seis oportunidades sobre la humanidad  del primero, ocasionándole su deceso inmediato.   

Lograda   la   captura   de   GARCÍA    QUINTERO    y   Vladimir   Zuluaga,  se  llevó  a  cabo  audiencia  preliminar  en el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal con Función de  Control  de  Garantías  de El Carmen de Viboral el 29 de septiembre de 2007, en  cuyo  desarrollo  la  Fiscalía  les  imputó  la  comisión  de  los delitos de  homicidio  agravado  y porte ilegal de arma de fuego de uso personal, los cuales  no  aceptaron.   Durante  la  misma  audiencia se decretó en contra de los  procesados  medida  de aseguramiento de detención preventiva en establecimiento  carcelario.    

   

La Fiscalía presentó escrito de acusación  el  26  de  octubre siguiente por las conductas de homicidio agravado (104-4 del  C.P.)  y  porte  ilegal  de armas (365 ib. modificado por el 38 de la L. 1142 de  2007).  El  14  de  noviembre subsiguiente se realizó ante el Juzgado 3° Penal  del  Circuito  de Rionegro con Funciones de Conocimiento la respectiva audiencia  de   formulación   de   acusación,  cuyos  cargos  no  se  aceptaron  por  los  sindicados.   

El  mismo despacho judicial, luego de surtir  las  audiencias  preparatoria  y del juicio oral, profirió fallo el 26 de marzo  del   año   en   curso,   a   través   del   cual   condenó   a  ELKIN  OVEIDER  GARCÍA QUINTERO a la pena  principal  de  diecinueve  (19)  años  y  diez  (10)  meses  de prisión y a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso.  En  el  mismo  proveído  negó la condena de  ejecución   condicional   y   el   sustituto  de  la  prisión  domiciliaria  a  GARCÍA  QUINTERO, al tiempo  que    absolvió    de   todo   cargo   a   Vladimir  Zuluaga.   

          Al  conocer  de  la  impugnación  de  la sentencia propuesta por el  defensor     de    GARCÍA    QUINTERO,  el  Tribunal Superior de Antioquia decidió confirmarla, mediante  fallo del pasado 16 de mayo.   

El defensor del acusado interpuso recurso de  casación  contra el proveído del ad quem,    para    lo    cual    oportunamente   allegó   la   respectiva  demanda.   

LA  DEMANDA   

          El  defensor  formula  una única censura contra el fallo de segunda  instancia,  con  fundamento en la causal segunda de casación, contemplada en el  artículo     181    de    la    Ley    906    de    2004    por    “desconocimiento  del  debido  proceso por afectación sustancial  de  su  estructura  o  de  la  garantía  debida  a  cualquiera de las partes”  (art.            457            ibídem).     

          En fundamento de su pretensión, el actor  recuerda  que  la Fiscalía tiene la facultad y el deber de formular imputación  cuando  a  ello  haya  lugar,  pero en tal sentido debe respetar el principio de  legalidad,  motivo  por  el  cual  “la  imputación  jurídica  no  puede  ser  veleidosa o infundada, sino que debe guardar rigurosa  coherencia con la imputación fáctica”.   

          Puntualiza  que,  en  este  caso,  la  Fiscalía,  a  través  de su  delegado,  desbordó  dicha facultad “al imputar una  causal   de   agravación   que   no   tenía  sustento  fáctico”,  refiriéndose  específicamente  a  la prevista en el numeral 4°  del  artículo  104  y  al  sostener  al mismo tiempo que el procesado no tenía  motivo  alguno  para  proceder  de  esa manera y que éste fue abyecto o fútil,  porque  “o tuvo motivo. O no lo tuvo.  Pero no  ambas cosas a la vez”.   

          En  relación  con  la  trascendencia  de la propuesta, aduce que el  proceder  consistente  en mantener tanto en la imputación como en la acusación  la  referida  agravante,  a  pesar de carecer de sustento fáctico, “asfixió  la  posibilidad  de  que  ELKIN  OVEIDER  obtuviera la  rebaja    punitiva    a    que    tenía   derecho   de   haber   aceptado   los  cargos”.   

          En  virtud  de  lo  anterior, estima, se equivoca el Tribunal cuando  niega   trascendencia   a   este   “abuso   de  la  Fiscalía”   por  considerar  que  ella  no  estaba  obligada  a celebrar un preacuerdo, pues omite considerar que la rebaja punitiva  también   podía  obtenerse  por  la  vía  del  allanamiento     unilateral del imputado.   

          Lo  expuesto  conduce al casacionista a colegir que se condenó a su  defendido   en   un   proceso   violatorio  de  una  garantía  fundamental  por  “habérsele  negado la posibilidad de ser condenado  a  una  pena  menor”, circunstancia que incide en la  necesidad  de  proferir  fallo “para el cumplimiento  de   los   fines   que   le  asigna  el  artículo  180  del  CPP”.   

          De  conformidad  con los anteriores argumentos, solicita se anule lo  actuado  desde  la  audiencia  de  formulación  de  la imputación “con  el  fin  de que ello se rehaga con respeto por el principio  de    legalidad    y   por   las   garantías   de   las   partes”.   

     

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Para  tener  por  acreditada  una  propuesta  fincada  en  la  causal  de  casación  contemplada  en  el  numeral segundo del  artículo  181  de  la  Ley  906  de 2004, esto es, por nulidad de la actuación  procesal,  resulta preciso identificar claramente la irregularidad advertida, el  motivo  de  invalidez procedente como consecuencia de ese defecto, las normas en  las  cuales  se  apoya  la  pretensión,  la trascendencia que genera bien en el  ámbito  de la estructura del proceso o en el de las garantías fundamentales de  quien  la  invoca,  y  el  momento procesal a partir del cual se debe rehacer la  actuación,  así  como la autoridad judicial a la cual corresponde el envío de  la actuación con el fin de que proceda a su enmienda.   

Lo  anterior,  valga decir, amén de que los  cargos  contengan  una  exposición  lógica  y sustentada en una argumentación  adecuada,   como surge de las exigencias contenidas en los artículos 183 y  184  de  la Ley 906 de 2004 para la admisión de la demanda, pues en atención a  la  naturaleza  rogada  del  recurso extraordinario de casación no compete a la  Sala   ocuparse   de   propuestas   ambivalentes,   confusas  e  indescifrables.   

No  obstante  lo  expuesto,  el  legislador  permite  que  con carácter excepcional la Corte entre  a  resolver  de fondo cuando la demanda no reúne los  requisitos  señalados si de  su   contexto  surge  esa  necesidad  con  el objeto de cumplir alguno o algunos  de   los   fines   para   los  cuales  se  ha  previsto  el  recurso  señalados  taxativamente en   el   artículo   180  ibídem,           cuales  son  la  efectividad del derecho  material,  el respeto de las garantías de los intervinientes, la reparación de  los    agravios    sufridos    por    éstos    y    la   unificación   de   la  jurisprudencia.   

Pues  bien,  la  demanda  presentada  por el  defensor      de     ELKIN     OVEIDER     GARCÍA  QUINTERO  no  reúne los presupuestos indicados y, por  tal  razón,  se  inadmitirá,  a  voces  de  lo  establecido en las preceptivas  citadas.   

Tal determinación se funda en los evidentes  defectos  de  argumentación  que  exhibe  el planteamiento, en tanto no resulta  compatible  con  la  atribuida violación del debido proceso ni con ninguna otra  de  las causales de invalidez previstas en el estatuto procesal (arts. 455 y ss.  de la Ley 906 de 2004).   

En  efecto,  la censura dirigida a demostrar  que  se transgredió el debido proceso por haberse imputado una circunstancia de  agravación  del  delito  de  homicidio carente de sustento fáctico que habría  imposibilitado  acudir  a  la  figura  del  allanamiento  en estadios anteriores  ocasionando  un  perjuicio notable al procesado por no haber podido beneficiarse  con  el correlativo descuento punitivo, resulta ajena a dicho instituto procesal  con  efectos  sustanciales,  pues  el  acceso  a  los  mecanismos  premiales  de  terminación   anticipada   en   cuanto   hayan   implicado  un  menor  esfuerzo  investigativo  para  el  Estado  no  se  corresponden con la actividad de surtir  íntegramente  el trámite con sus instancias, para luego de ser proferido fallo  condenatorio  ensayar  de  manera  tardía  retrotraer  la  actuación  a etapas  precedentes   y,   ahí   sí,   acogerse  a  dicha  culminación  antelada  del  diligenciamiento.   

Con una tal propuesta se pretende, entonces,  bajo  el  ropaje  de  la  violación  del  debido  proceso  postular  un tardío  acogimiento   a   sentencia   anticipada,  por  completo  ajeno  a  las  razones  político-criminales   de   dicha  figura  y  a  la  fundamentación  lógica  y  suficiente del cargo anunciado.   

Además,  desconoce  el carácter progresivo  del  proceso penal que permitió en este caso particular descartar, en beneficio  del  procesado,  la  atribución  de  la circunstancia agravante contenida en el  numeral  4°  del  artículo  104  del  C.P., ante un aparente motivo fútil del  acusado  GARCÍA QUINTERO en  el  homicidio  de  Diego  Alberto  Martínez Zúñiga  y  que,  por  lo  mismo,  lejos está de evidenciar la  reclamada  violación del principio de legalidad y de configurar un “abuso  de  la  Fiscalía”,  como  de  manera peregrina lo señala el casacionista.   

Las  reseñadas falencias argumentativas del  libelo  objeto  de  estudio  determinan  su  inadmisión, de conformidad con las  previsiones  legales  referidas,  cuya  corrección  no  es viable en virtud del  principio   de   limitación   que   regenta   este   medio   extraordinario  de  impugnación.    

Además,  por  cuanto  no  se  observa  la  necesidad  de  superar  sus  defectos  para  decidir  de  fondo  ni  que se haya  incurrido  en  vulneración  de  garantías  fundamentales que imponga a la Sala  casar el fallo oficiosamente.   

          Precisión final   

          Dado  que  contra  la  decisión  de  inadmitir el libelo procede el  mecanismo  de  insistencia de conformidad con lo establecido en el artículo 186  de  la  Ley  906  de  2004,  es oportuno precisar que como dicha legislación no  regula  el trámite a seguir para que se aplique el referido instituto procesal,  la   Sala   ha   definido   las   reglas   que  habrán  de  cumplirse  para  su  aplicación1, como sigue:   

          i)        La  insistencia  es  un  mecanismo  especial  que  sólo  puede  ser  promovido  por  el  demandante,  dentro  de  los cinco (5) días siguientes a la  notificación  de  la  providencia  por  cuyo  medio la Sala decida inadmitir la  demanda  de  casación,  con el fin de provocar que ésta reconsidere lo decido.  También  podrá  ser  provocado  oficiosamente  dentro  del  mismo término por  alguno  de  los  Delegados  del  Ministerio  Público  para  la  Casación Penal  –  siempre que el recurso  de   casación   no   hubiera   sido  interpuesto  por  un  Procurador  Judicial  –, el Magistrado disidente  o  el  Magistrado  que  no  haya  participado  en  los  debates  o  suscrito  la  providencia inadmisoria.   

          ii)                       La  solicitud de insistencia puede elevarse ante  el  Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal, ante  uno  de  los  Magistrados  que  haya  salvado  voto  en  cuanto  a  la decisión  mayoritaria  de  inadmitir  la demanda o ante uno de los Magistrados que no haya  intervenido en la discusión.   

          iii)                      Es potestativo del Magistrado disidente, del que  no  intervino  en  los debates o del Delegado del Ministerio Público ante quien  se  formula  la  insistencia, optar por someter el asunto a consideración de la  Sala  o  no  presentarlo  para su revisión, evento último en que informará de  ello al peticionario en un plazo de quince (15) días.   

          iv)                       El  auto  a  través  del  cual  se  inadmite la  demanda  de  casación  trae  como  consecuencia  la  firmeza de la sentencia de  segunda  instancia contra la cual se formuló el recurso de casación, salvo que  la insistencia prospere y conlleve la admisión del libelo.   

         En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          INADMITIR  la  demanda  presentada  por el  defensor   del   incriminado  ELKIN  OVEIDER  GARCÍA  QUINTERO,  por  las razones consignadas en la anterior  motivación.   

         Contra  esta  decisión procede el mecanismo de insistencia, en los  términos señalados.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                       ALFREDO       GÓMEZ       QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO                         J.                         IBÁÑEZ  GUZMÁN                  

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                              YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Providencia del 12 de diciembre de 2005. Rad. 24322.     

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