30186(16-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  30186   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                 DR. ALFREDO  GOMEZ QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 265   

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de septiembre  de dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Corte en relación con la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  instaurada  por  el  defensor  de  HERNEY  SANDOVAL  AMÉZQUITA,  contra  la  sentencia  del trece (13) de marzo de dos mil ocho (2008), proferida  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, que confirmó el fallo  del  27  de  abril de 2005 mediante el cual el Juzgado Noveno Penal del Circuito  de  la  misma  ciudad  condenó  al procesado a las penas de treinta y seis (36)  meses  de  prisión,  interdicción  de derechos y de funciones públicas por el  mismo  lapso  y  le  concedió la suspensión condicional de la ejecución de la  pena  por hallarlo responsable del delito de actos sexuales con menor de catorce  años.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

El  12  de  mayo de 2002, cuando la menor de  diez  años  (cuyo  nombre  se  omite por expresa prohibición legal1) estaba dormida  en  compañía  de  su prima de la misma edad e hija del procesado, SANDOVAL     AMÉZQUITA    –que   estaba  bajo  los  efectos  del  alcohol-  entró a la habitación, se acostó a los pies de la cama y comenzó a  tocar  a  su sobrina, la cogió de las piernas, intentó quitarle los interiores  y   frotó   con   su   mano   a   la   víctima…2.   

La niña refirió que por la intervención de  su  prima  (hija  del procesado) logró que cejara la agresión;  ya en las  horas  de  la  madrugada,  cuando Gloria Amparo Guayara (ex esposa del imputado)  llegó  a la casa, fue informada de lo sucedió y formuló la denuncia.  En  el proceso declararon de manera coherente las dos niñas.   

El  13  de  septiembre  de 2004 la fiscalía  delegada  ante  los  jueces  del  circuito  de  Cali  profirió  resolución  de  acusación  por  actos  sexuales  con  menor  de catorce años (Artículo 209) y  dedujo  la  circunstancia agravante prevista en el numeral segundo del artículo  211  ib.,  relacionada  con  la  particular  autoridad  del  procesado  sobre la  víctima;        La       fiscalía       no      imputó      –como  debió hacerlo- la circunstancia  específica  del  numeral  4  ib.,  según  la  cual la pena se incrementa de la  tercera   parte   a   la   mitad   cuando   la  víctima  fuere  menor  de  doce  años3.     (Fls.   112   – 122 / 1)   

El  29  de  noviembre  de  2004 la fiscalía  delegada  ante el Tribunal Superior de Cali confirmó la acusación.  (Fls.  159 – .168 / 1)   

El  Juez  Noveno  Penal del Circuito de Cali  profirió  sentencia  condenatoria el 27 de abril de 2005.  En la decisión  excluyó  la  circunstancia  específica de agravación punitiva deducida por la  fiscalía  (pág.  19  y 22 de la sentencia, fls. 304 y 307 / 2), de manera  que  sentenció  por  actos  sexuales  con  menor  de  catorce  años, artículo  209.      (Fls.    286    –   300   /   1   y   301  – 315 / 2).   

En   virtud   del  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la  defensa  del  sentenciado,  el  13  de  marzo  de 2008 fue  confirmada  la  condena  por  el  Tribunal  Superior  de  Cali.   (Fls. 345  – 351 / 2).   

LA SENTENCIA  

En  decisión  totalmente  inescindible,  el  juzgador     dio     crédito     a    la    versión    inicial    –rendida  ante  la fiscalía- tanto por  la  víctima como por su prima de la misma edad y por la denunciante (testigo de  oídas)  a quien las niñas informaron de lo sucedido la noche del 12 de mayo de  2002.   

En síntesis, a partir de los hechos narrados  por  la  víctima  (ver nota 2), el juzgador encontró penalmente responsable al  acusado.   

LA DEMANDA  

Cargo único.  Violación directa de la  Ley  sustantiva  por  falta  de  aplicación de los artículos 1 y 6 del Código  Penal,  1,6,7,8,9,13,24  y  232  del  C.  de P.P. y 29 y 288 de la Constitución  Política.   

El  impugnante interpuso el recurso bajo los  lindes  de la casación excepcional, no obstante, al sustentar la demanda alegó  violación  directa  de  la ley sustantiva por exclusión evidente de las normas  citadas  y  no  fundamentó  razón alguna que sugiera el trámite excepcional o  discrecional del recurso.  (Artículo 205 de la ley 600).   

Recordó  que la sentencia se fundamentó en  la   versión  de  las  dos  niñas  y  de  la  señora  Gloria  Amparo  Guayara  –testigo de oídas- en la  fase  de  la  instrucción  del sumario;  sin embargo alegó que en la fase  del   juicio   manifestaron   que   los   tocamientos   de   tipo  sexual  nunca  existieron.   

Y como el juzgador tuvo a su disposición dos  versiones  encontradas  (de cargo y de exculpación), “la lógica y el sentido  común”    imponen   la   absolución   por   aplicación   del   in  dubio  pro  reo y de la presunción de  inocencia,  principios legales y constitucionales que deben regular el caso ante  la falta de prueba que ofrezca certeza de la responsabilidad.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  demanda  de  casación que presentó el  defensor   se  INADMITIRÁ por dos razones:   

1)   Porque  a la luz del trámite del  recurso  extraordinario  de casación previsto en el artículo 205 de la ley 600  de   2000,  vigente  a  partir  del  25  de  julio  de  2001,  que  rigió  esta  investigación  desde su origen hasta su culminación, el recurso extraordinario  procede  “…por  los  delitos que tengan señalada  pena  privativa  de la libertad cuyo máximo exceda de  ocho              años…”.   

La conducta punible prevista en el original  artículo  209 de la ley 599 de 2000 (actos sexuales con menor de catorce años)  tiene  prevista  una  pena máxima de tres (3) a cinco  (5)  años de donde es dable concluir que no supera el  límite  punitivo para acceder al extraordinario recurso.  (Cfr. Página 22  de la sentencia de primera instancia).   

A la luz de la ley 600 de 2000 es claro que  la  casación  está  prevista  para “…delitos que  tengan  señalada  pena  privativa de la libertad cuyo  máximo   exceda  de  ocho  años,   aún   cuando   la   sanción   impuesta   haya   sido  una  medida  de  seguridad”,  de  manera  que  la  conducta de actos  sexuales   abusivos   con   menor   de  catorce  años  no  es  susceptible  del  extraordinario    recurso    por    no   satisfacer   la   condición   punitiva  mínima.   

2)   No  sobra  decir que el libelista  anunció  en  la interposición del recurso que fundamentaba la impugnación por  el  trámite  excepcional;  sin embargo, no demostró de manera sumaria al menos  que  en  el  proceso existiesen faltas que comprometan derechos fundamentales de  los  intervinientes  o  la  necesidad  de  desarrollar  el  tema a través de la  jurisprudencia.  (Artículo 205 inc. 3 de la ley 600)   

El demandante limitó el libelo a decir que  en  el juicio los testigos de cargo se retractaron y que por ello se imponía la  aplicación  de  la  duda, no obstante que, cuando el sentenciador (individual y  colectivo)  contempló  las  pruebas  del  proceso  le  dio  total crédito a la  incriminación  que  hicieron  las  testigos  ante  la  fiscalía en la fase del  sumario   y  desechó  la  retractación  por  no  pretender  cosa  diversa  que  favorecerlo.   

En suma, olvidó el libelista que el sistema  de  apreciación  probatoria es la persuasión racional o sana crítica y que la  responsabilidad  penal  o  su  exclusión  se  demuestran a través de cualquier  medio  de  prueba,  a menos que la ley exija prueba especial, respetando siempre  los  derechos  fundamentales  (artículo  237 de la ley 600).  No es cierto  que      la      retractación     del     testigo     implique     –como   regla-   la   exclusión   de  responsabilidad por aplicación de la duda.   

El juzgador consideró que el primer relato  que  brindó  la  ofendida…  “es  digno de entera  credibilidad,  al  contrario de lo que acontece con su segunda declaración y la  versión  exculpatoria  rendida  por el procesado, la cual además de ilógica e  incoherente,     no    encontró    respaldo    probatorio    alguno”,  simplemente  porque… “desde los  inicios  de esta investigación la menor … refirió sin reticencias ni ambages  de  ninguna  índole,  la  forma  como fue abordada por  HERNEY   SANDOVAL   AMÉZQUITA   a  quien  le  dicen  ‘NEGRO’…”.   Cfr. Nota 2.  (Páginas 5 y 6  del fallo del Tribunal).   

Finalmente,   es   pacífico   saber  que  “el      recurso  extraordinario  de  casación  es  un  control  constitucional y legal que busca  hacer   efectivo   el   derecho   material,   el   respeto   de  las  garantías  constitucionales  y  legales  debidas a las partes intervinientes en el proceso,  la   reparación   de  agravios  inferidos  a  éstos,  la  unificación  de  la  jurisprudencia”4;   por  ello,  cuando  la  impugnación  no se ocupa de ninguno de esos fines y se dedica a controvertir la  tesis  vencida  en  las  instancias del proceso (en este caso la invalidez de la  retractación)  la  demanda  no  podrá ser admitida5.   

No   encuentra   la   Sala   hipótesis  alguna  de compromiso de garantías fundamentales de los  intervinientes  en  el  proceso,  tampoco  advierte agravio de alguna naturaleza  inferido  a  las partes, ni la necesidad de variar la jurisprudencia relacionada  con   el  tratamiento  del  delito  de  actos  sexuales  con  menor  de  catorce  años6,  según  lo  previsto en los artículos 206 y 216 de la Ley 600 de  2000.   

La       Sala       inadmitirá   la   demanda  por  no  cumplir en lo mínimo con el requisito de fundamentación  establecido  en  los artículos 205 inciso tercero, 206 y 212 del C. de P. Penal  (Ley    600),   al   no   observar   –además-  violación  de alguna garantía fundamental que la impulse  a actuar oficiosamente.   

En virtud de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

INADMITIR   la  demanda  de  casación  presentada  por  el defensor de  HERNEY  SANDOVAL  AMÉZQUITA  contra  la sentencia del 13 de marzo de 2008, proferida por el Tribunal Superior  del Distrito Judicial de Cali.   

En  consecuencia,  devuélvase el expediente  una vez en firme esta providencia.   

La  condena  debe  ejecutarse  en  los  términos  en que lo disponen las  sentencias   y   el  Juez  del  conocimiento  debe  remitir  las  comunicaciones  referenciadas en el artículo 472 de la Ley 600 de 2000.   

Contra  este auto no procede recurso alguno,  en  virtud  a  lo  dispuesto  en  los Arts. 213 y 187, inc. 2º de la Ley 600 de  2000.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

   JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                                AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                          YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

   

JULIO      ENRIQUE      SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1El  código  de  la  Infancia  y  la  Adolescencia  garantiza  a  niños,  niñas  y  adolescentes  su pleno y armonioso desarrollo en la comunidad.  (Cfr. Arts.  1 y 47 – 8 de la Ley 1098 de 2006).   

2…“él  me pringaba con los calzones,  o  sea  me  los  halaba para tocarme la vagina, él me tocó la vagina y con los  dedos  me  hacía  así…(la  menor  junta todos los  deditos    de    la    mano   y   le   hace   movimiento   circular)…yo  sentía  y le quitaba la mano, pero él cuando yo trataba de  arroparme  me  desarropaba y volvía y me colocaba sobándome todo de aquí para  abajo  (La menor indica con su mano izquierda desde la  cintura  hacia  abajo  y  las  piernas)… Yo ese día  estuve  vestida de camisa y chilcles, cuando me fui a acostar con mi prima ambas  nos  acostamos  solo  en  calzones  porque estaba haciendo mucho calor, entonces  cuando  Negro me tocó me pringaba con los calzones me los alzaba y tiraba, pero  no  me  los  quitó,  él sí trató de bajarlos enroscándolos con la mano para  bajarlos  pero  yo  le  quitaba la mano, me alcanzó a tocar tres veces… El me  metió  la  mano  de  él  por  dentro de los calzones asi… y yo se la quitaba  (La menor coloca su mano con los dedos hacia abajo en  la  vagina  señalando  cómo  se  la  colocaba HERNEY  SANDOVAL  cubriéndose  la  vagina  totalmente con la  mano)…”   (Folios  11 y 12 / 1).   

3Para  el  momento  de  los  hechos contaba con diez (10) años y dos (2) meses de edad  (pág. 11 del fallo de primera instancia;  fl. 296 / 1).   

4Ib.  Auto del 05/10/2006, rad. 26009   

5CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Auto del 20/04/2005, rad. núm. 23517;  en el mismo  sentido,  auto del 24/11/2005, Rad. 23897;  auto del 23/03/2006, rad. núm.  24065.   

6Cfr.  Sentencia  del 8 de marzo de 1988, rad. Núm. 2037, auto del 2 de julio de 2008,  rad.  Núm.  29716;  en el mismo sentido, CORTE CONSTITUCIONAL, sentencia C  – 146 del 23 de marzo de  1994.      

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