30149(15-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No.  30149   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 190.  

Santiago  de Tunja, julio quince (15) de dos  mil ocho (2008)   

VISTOS  

          De  plano  adopta  la  Sala  la  decisión  que  en  derecho resulte  procedente  con relación a la solicitud de cambio de radicación elevada por el  procesado      HERMAN      CRISTÓBAL      GORCIRA  CONTRERAS,  acusado  por  la presunta comisión de los  delitos   de  peculado  por  apropiación,  falsedad  ideológica  en  documento  público y prevaricato por acción.   

ANTECEDENTES   

          El  2  de  diciembre  de 2002 la Fiscalía Delegada ante el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga acusó al doctor HERMAN  CRISTOBAL GORCIRA CONTRERAS por los  punibles  mencionados  en  precedencia,  decisión  confirmada el 12 de marzo de  2003  por  la  Fiscalía  Delegada  ante  la  Corte  Suprema  de Justicia.    

El 24 de abril de dicha anualidad asumió el  trámite  del juzgamiento el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta,  fungiendo     como    ponente    el    Magistrado    José    Rafael    Labrador  Buitrago.   

El 7 de junio de 2007 el incriminado recusó  a  los  integrantes  de  la  Sala  de  aquella  Colegiatura,  compuesta  por los  Magistrados  José  Rafael  Labrador  Buitrago y Edgar Manuel Caicedo Barrera, y  por  el Conjuez Crisanto Esteban Jaimes Díaz, aduciendo que los dos primeros se  encontraban  incursos  en la causal décima, al tiempo que el último se hallaba  en  el  supuesto  de  hecho  establecido  en  las  causales  cuarta y quinta del  artículo 99 de la Ley 600 de 2000.   

Mediante providencia del 22 de junio de 2007  los  miembros  de la Sala no aceptaron la recusación propuesta por el procesado  y  dispusieron  la  remisión  de  las  diligencias a esta Colegiatura, donde se  decidió  a  través  de  auto del 27 de julio siguiente abstenerse de conocer y  devolver  el  diligenciamiento a fin de que una Sala de Conjueces se pronunciara  sobre al particular.   

          Una  vez  integrada  la Sala de Conjueces, estos decidieron mediante  auto  del  19  de  octubre  de  la  misma  anualidad  declarar  improcedente  la  recusación  planteada.  La  fase  del juicio siguió su curso, en cuyo marco se  dio comienzo a la vista pública.   

LA SOLICITUD  

El  procesado presenta un escrito en el cual  plantea  que  por  haber  denunciado  penalmente  a  los miembros de la Sala del  Tribunal  de  Cúcuta  encargada  de conocer del juicio adelantado en su contra,  cuya  investigación  cursa  en  la  Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de  Justicia,  solicita  “el  Cambio  de Radicación por  falta  de  imparcialidad  y peligro para los fines de la justicia de conformidad  con   los   artículos   85   a   88   de   la   Ley   600  de  2000”.   

          Agrega  que  el  Fiscal Juan Carlos Conde, el cual fue privado en la  fase  del sumario del conocimiento de este asunto y a quien denunció, con quien  media  grave  enemistad,  se  desempeña  en la actualidad como Magistrado de la  Sala Penal del Tribunal.   

En apoyo de su pretensión aporta constancia  acerca  del  trámite  adelantado  contra los miembros de la mencionada Sala del  Tribunal  de  Cúcuta,  en  la  cual  se indica que la solicitud de HERMAN  GORCIRA  orientada  a conseguir la  vinculación   de  aquellos  mediante  indagatoria  se  encuentra  pendiente  de  resolver   por   parte  del  Fiscal  Segundo  de  la  Unidad  Delegada  ante  la  Corte.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

De conformidad con la preceptiva del numeral  8º  del  artículo 75 de la Ley 600 de 2000 la Sala es competente para resolver  la  petición  de  cambio  de radicación formulada por el procesado, pues de su  lacónico  escrito  se  concluye  que  su  pretensión  se dirige a conseguir el  trámite  del  proceso  adelantado  en  su  contra en el Tribunal de un distrito  judicial   diverso  al  de  la  ciudad  de  Cúcuta1.   

Para  comenzar  es  necesario indicar que el  cambio  de  radicación  es  un  mecanismo residual y extremo, por cuyo medio se  alteran  las  reglas  de  competencia  en  razón  del territorio, el cual sólo  procede  cuando  se  demuestra de manera contundente que en el lugar donde cursa  la  actuación procesal existen circunstancias capaces de afectar de manera real  y  efectiva “el orden público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad  del  juzgamiento,  la seguridad o integridad personal de los sujetos  procesales   o   de   los  funcionarios  judiciales”  (artículo 85 de Ley 600 de 2000).   

Para  que tales situaciones tengan la virtud  excepcional  de  variar  el  mencionado  factor  de competencia, es preciso para  quien  las  invoca  acreditarlas  probatoriamente,  pues  de  conformidad con lo  establecido  en el artículo 87 del estatuto procesal penal tiene la carga de la  prueba.  Además,  es  necesario demostrar la aptitud suficiente, trascendente y  concreta  de  aquellas  circunstancias  en  la  vulneración  o  puesta en grave  peligro  de la función jurisdiccional en el sitio o región donde se tramita el  juicio  o  desvirtuar  la  imparcialidad  que debe regirlo, y por ende, permitan  vislumbrar  su  efectiva injerencia en el trámite cuyo cambio de radicación se  solicita.   

En  el  asunto objeto de estudio advierte la  Sala  que  los  motivos  señalados  por  el  solicitante  no  se  ajustan a las  mencionadas exigencias, por las siguientes razones:   

          De  tiempo  atrás ha señalado la Sala que el cambio de radicación  no  se  encuentra instituido para separar a los funcionarios del conocimiento de  los  asuntos  por  motivos  eminentemente individuales o particulares, pues para  ello  se  encuentran  específicamente  dispuestas las causales de impedimento y  recusación   (artículo   99   y   siguientes   del  Código  de  Procedimiento  Penal).   

          Entonces,  es  claro  que  en este asunto el incriminado no tiene en  cuenta   que   el   instituto  de  variación  de  la  radicación  procede  por  circunstancias   externas   a  los  sujetos  procesales  y  a  los  funcionarios  judiciales,  en  cuanto  se refiere a la presencia de situaciones que alteren la  administración  de  justicia  “en  el  territorio  donde se esté adelantando la  actuación  procesal” (subrayas fuera de texto) y no,  a  factores subjetivos o personales, tales como los intereses reales o supuestos  que    puedan    asistir    a   los   funcionarios   que   intervienen   en   el  trámite2.   

Resulta  evidente,  en  consecuencia, que el  cuestionamiento  formulado  por  el  peticionario  a  la  imparcialidad  de  los  funcionarios  del  Tribunal  de Cúcuta se ocupa de factores subjetivos que dice  concurren  en  estos,  caso en el cual, un tal planteamiento sólo es procedente  en  punto  del instituto de las recusaciones, cuya finalidad consiste en separar  a  dichos  funcionarios del conocimiento del proceso siempre que ello sea viable  y  se  cumplan  las exigencias dispuestas por el legislador sobre el particular,  pero sin variar la competencia por el factor territorial.   

De  otra parte se tiene que si bien tanto el  cambio  de  radicación  como los impedimentos y recusaciones pretenden asegurar  las  garantías  de  imparcialidad  e  independencia  de  la  administración de  justicia,  su  causa  es  diversa, pues aquel, como ya se advirtió, se ocupa de  las  circunstancias  que  surjan en el territorio donde debe surtirse la fase de  juzgamiento    (artículo    85   ejusdem),  en  tanto  que  los  impedimentos  y recusaciones corresponden a  situaciones  personales  que  puedan  concurrir  en el juzgador y que afectan la  recta función jurisdiccional.   

Como  en  este asunto el acusado pretende el  traslado  de  la  actuación  a  otro  distrito  judicial aduciendo para ello la  supuesta  falta  de  imparcialidad de los miembros de la Sala de Decisión Penal  ante  la  cual  se  surte  la  fase del juicio, no hay duda que tal temática le  correspondía  plantearla  a  través  del  mecanismo de la recusación y no, se  reitera, mediante la solicitud de cambio de radicación.   

De  conformidad con lo expuesto, dado que no  se  encuentran  acreditados  los  supuestos de hecho establecidos en la ley para  acceder  al cambio de radicación, se impone negar la solicitud formulada en tal  sentido.   

En mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   RESUELVE   

          NEGAR  el cambio  de  radicación  solicitado, de acuerdo con las razones expuestas en la anterior  motivación.   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

          Devuélvase a su lugar  de origen.   

          Cúmplase,   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS               AUGUSTO   J.   IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Según  el  Acuerdo  146  del  13  de  junio  de  1996  proferido  por  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  la  Sala  Penal del  Tribunal Superior de Cúcuta sólo hay 4 magistrados.   

2 Ver  providencias  del  21  de  febrero de 2007. Rad. 26927, 6 de junio de 2006. Rad.  25559,  20  de  mayo de 2003. Rad. 20755 y 19 de mayo de 2002. Rad. 19240, entre  otras.     

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