29927(13-06-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29927  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.158   

Bogotá, D. C., trece (13) de junio de dos mil  ocho (2008)           

VISTOS  

De  conformidad  con  los  artículos  56  y  siguientes  de  la  Ley  906  de  2004  se pronuncia la Sala en relación con el  impedimento  expresado  por  el doctor Juan Manuel Tello Sánchez, Magistrado de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Cali, Valle, para conocer de la acción  de  revisión  presentada a través de apoderado por el sentenciado GINO ALBERTO  MONTOYA RAMÍREZ.   

ANTECEDENTES  

1.    Los  hechos  por  los  cuales  el  Juzgado Décimo Penal del Circuito de Cali, Valle,  profirió   sentencia   de   condena  en  contra  de  MONTOYA  RAMÍREZ,  fueron  sintetizados en el fallo de instancia, así:   

“Tuvieron  ocurrencia  el  12  de abril de 2006, según relato realizado por el menor L. A.  C.  a  la  Fiscalía,  cuando  se  digirió en una motocicleta en compañía del  acusado  a  la  casa  de  este  para traer un celular que le había vendido a su  madre.  Lugar  al que arribaron encontrándose solos en el inmueble en el que se  dirigieron  a  la  pieza  en  donde están los juguetes de la hija del acusado y  allí  procedió  a mostrarle el pene pidiéndole que se lo “chupara” y ante  la  negativa  de  su víctima, lo tomó de la cintura, le bajó la pantaloneta y  trató  de  introducirle  el  miembro  viril,  desistiendo de su empeño, lo que  conllevó  a que el joven le manifestara que la contaría a su mamá, por lo que  se  asustó  y   llamó a la casa de esta (sic) para indicarle que en cinco  minutos  estaría  de  vuelta,  lo  que efectivamente hizo para luego retirarse,  momento  en  el  que  el  ofendido  le manifiesta a su progenitora lo sucedido y  deciden  poner  el  asunto en conocimiento de la policía, la que se dirige a la  residencia    del    acriminado    y    le    dan    captura   iniciándole   la  investigación.”   

2.  Con base en  los  anteriores sucesos la Fiscalía General de la Nación acusó a GINO ALBERTO  MONTOYA  RAMIREZ  por  el  delito  de  acto sexual con  menor  de  catorce años tipificado en el artículo 209  del  Código  Penal.  Así,  agotado  el juicio oral, contradictorio, público y  concentrado  el  Juzgado  Décimo Penal del Circuito de Calí, con fundamento en  la  prueba recaudada dentro del mismo, profirió sentencia condenando a aquél a  la  pena  de cuarenta y ocho meses de prisión como autor penalmente responsable  del delito referido.   

3.   Durante  la  audiencia  preparatoria  el  juez  a  quo  no  admitió  como  prueba de la Fiscalía el dictamen pericial de  psiquiatría  forense efectuado al menor L. A. C., decisión que fue apelada por  el  delegado  del  ente  acusador y confirmada por el Tribunal Superior de Cali,  por  la  Sala  que presidida por el Magistrado que ahora se declara impedido, en  cuanto  consideró:  i) la Fiscalía no cumplió el deber de descubrir la prueba  en  tiempo  oportuno,  tal  como  lo  manda  el  artículo  344  del  Código de  Procedimiento  Penal.  ii)  El  procedimiento  vigente  no  permite anunciar que  posteriormente,  en  un tiempo determinado se va a tener una prueba, cuando esta  no  se  tiene. iii) La prueba es inocua porque cuando se trata de actos sexuales  con  menor  de catorce años, no se admite prueba en contrario, ya que la ley no  le  reconoce   a los menores de tal edad libertad y voluntad para acceder a  los   actos  sexuales  que  se  practiquen  con  ellos.  iv)  El  examen  de  la  personalidad  practicado  a un menor de catorce (14) años, con independencia de  sus  tendencias,  no tiene ninguna relevancia para el resultado del proceso, sin  que  ello  traduzca  un resultado desfavorable a los intereses del acusado, o se  haga alusión al convencimiento más allá de toda duda razonable.   

4.  El defensor  interpuso  recurso  de  apelación contra la sentencia, pero no compareció ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cali  a  sustentar el motivo de su  inconformidad,  por  lo  que  la  alzada  fue  declarada desierta y el fallo, en  consecuencia, quedó ejecutoriado.   

5. El sentenciado por  intermedio  de  apoderada  inició  acción  de  revisión  contra  la sentencia  dictada  por  el  Juzgado  Décimo  Penal  del  Circuito  de  Cali,  Valle, cuyo  conocimiento  fue  asignado  a  la  Sala  de  Decisión  Penal  que  integra  el  Magistrado  Juan  Manuel  Tello  Sánchez,  quien  ahora se declara impedido con  fundamento en el artículo 56.6 de la Ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES  

Corresponde  a  la  Corte  en  virtud  de  lo  dispuesto  en los artículos 57 y 341 de la Ley 906 de 2004, resolver acerca del  impedimento  manifestado  por  un magistrado de un tribunal superior de distrito  judicial, por ser esta Corporación su superior jerárquico.   

En  el  caso  bajo  estudio,  la  causal  de  impedimento  invocada  por  el   Magistrado  del Tribunal Superior de Cali,  Valle,  está   contemplada  en el numeral 6 del artículo 56 de la Ley 906  de 2004, del siguiente modo:   

“6.  que  el  funcionario  haya  dictado  la  providencia  de  cuya  revisión  se  trata, o hubiere  participado  dentro  del  proceso,  o  sea  cónyuge o  compañero   o   compañera  permanente  o  pariente  dentro  del  cuarto  grado  consaguinidad  o  civil,  o  segundo  de afinidad, del funcionario que dictó la  providencia      a      revisar.     (Subrayas ajenas al texto).   

La   Sala  reiterada  y  pacíficamente  ha  sostenido  que  dicha  causal  opera  sólo  cuando  se  trata  de una verdadera  participación   del  funcionario  dentro  de  la  actuación,  entendida  como:  la   intervención   con   entidad  suficiente  para  comprometer   su   imparcialidad   y   su  criterio1.   

Lo  anterior  impone  evaluar en el caso bajo  examen  si  el por el conocimiento que tuvo el funcionario durante el desarrollo  del  proceso  penal adelantado contra GINO ALBERTO MONTOYA RAMÍREZ comprometió  su   criterio   o  emitió  concepto  de  los  cuales  se  comprometa  ahora  su  imparcialidad.   

En  tal  sentido,  se  observa que la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cali,  Valle,  presidida  por  el  Magistrado   Juan  Manuel  Tello Sánchez, conoció en segunda instancia de  la  apelación interpuesta por la Fiscalía General de la Nación contra el auto  por  medio  del  cual  el  Juez  Décimo  Penal  del  Circuito  con funciones de  conocimiento  de  esa  ciudad, rechazó el testimonio del psiquiatra forense que  examinó  al  menor  ofendido, cuyo peritaje fue descubierto por la Fiscalía en  la  audiencia  preparatoria del juicio oral, decisión que confirmó con base en  las  razones  anotadas  en  el numeral “3” de los antecedentes de esta providencia.   

Igualmente,  le correspondió a la misma Sala  conocer  del  recurso de apelación interpuesto contra el fallo condenatorio, el  cual   finalmente   declaró   desierto,   por   las   razones  reseñadas  más  arriba.   

Lo  anterior,  obliga  a  recordar  que en el  sistema  de  procesamiento penal con tendencia acusatoria contemplado en el Acto  Legislativo  No.  3 de 2002, por medio del cual se modificó el artículo 250 de  la  Constitución  Política e implementado gradualmente a partir de la vigencia  de  la  Ley  906  de  2004, la audiencia de juicio oral es el escenario donde se  discute  la  culpabilidad  o  inocencia del acusado, pues en ella es donde   con  primacía se desarrollan los principios de concentración, contradicción e  inmediación,  pues  en  su  desarrollo  se esgrimen los argumentos orientados a  confirmar  o  probar  la  teoría  del  caso,  lo  que  conlleva  una  verdadera  participación  del juez de primer grado, o de segundo grado cuando conoce de la  impugnación interpuesta contra la sentencia   

Sin embargo, la intervención del funcionario  en  parte  del  trámite,  como  ocurrió  en  este  caso,  apenas  es  un hecho  delimitado   por   lo   que   en   ese  momento  constituía  el  objeto  de  su  participación,  en  la  cual  no  hizo,  porque no era el momento procesal para  ello,  ninguna  apreciación  en  torno  de  la  responsabilidad o inocencia del  acusado,  de  modo  que por sí misma no es motivo eficiente para fundamentar el  impedimento  contemplado en el artículo 56.6 de la Ley 906 de 2004, pues sería  tanto  como  admitir que el juez ante quien la Fiscalía formula la acusación y  desarrolla  la  audiencia  preparatoria, queda con obstáculo legal adelantar el  juicio oral y proferir el fallo que en derecho corresponde.   

En  tal  sentido  la  jurisprudencia  de esta  Corporación  es  amplia  en  precisar que la declaración de impedimento es una  excepción  a  la obligación de los encargados de administrar justicia, la cual  obedece  a  causales  taxativamente contempladas en el ordenamiento jurídico no  admitiéndose  en consecuencia interpretaciones laxas, que como en este caso, no  revisten    relevancia                   que comprometan la imparcialidad en el ejercicio  de la función judicial.   

De  allí  que se concluya que las actuación  del  doctor   Juan  Manuel Tello Sánchez en su condición de Magistrado de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Cali, no significa una participación  esencial  en  el trámite del proceso en la medida en que no quedó comprometido  su  criterio en relación con la culpabilidad o inocencia del ahora sentenciado,  quien  a  través  de  apoderado  pretende  la  revisión  de  la  sentencia que  actualmente    se    encuentra    ejecutoriada    y    con   efectos   de   cosa  juzgada.   

Conforme a lo dicho en precedencia como no se  configuran  los  presupuestos  exigidos por la causal invocada por el Magistrado  para  declararse  impedido,  se  tiene  por  infundado  el  motivo  alegado para  separarse del conocimiento de la presente acción de revisión.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la    Corte    Suprema    de   Justicia   en   Sala   de   Casación  Penal,   

RESUELVE:  

DECLARAR INFUNDADO el impedimento manifestado  en  este  asunto por el doctor Juan Manuel Tello Sánchez, Magistrado de la Sala  Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali.   

Devuélvanse  de inmediato las diligencias al  Tribunal de origen.   

Contra   este  auto  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Comisión    de  servicio   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ                                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                               AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

Permiso   

                   

   JORGE LUIS  QUINTERO  MILANÉS                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

            

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Radicado 19300, auto del 7 de mayo de 2002.     

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