29919(27-10-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29919  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 309  

Bogotá, D.C., octubre veintisiete (27) de dos  mil ocho (2008).   

                                                                       

V I S T O S  

Emite la Corte concepto sobre la solicitud de  extradición   del   ciudadano  colombiano  Jardinario  de  Jesús  Cortés  Amaya    elevada  por  el Gobierno de los Estados Unidos, a través de  su Embajada en Colombia.   

A N T E C E D E N T E S  

1.     Mediante     Oficio    No   OF108-15072-DIJ-0100    del   29   de   mayo   de    2008,    el   Ministerio    del    Interior   y   de   Justicia   comunicó  a  esta  Corporación,   que  el  Gobierno  de los Estados   Unidos   de   América,   por   conducto   de   su  Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota  Verbal No 0628 del 10 de marzo de 2008,  solicitó   la   detención   provisional   con   fines   de   extradición  del  ciudadano   colombiano Jardinario  de  Jesús  Cortés   Amaya,   para  comparecer  a  juicio  por delitos federales de narcóticos.   

2. El solicitado Cortés Amaya fue capturado  el  26  de  marzo  de  2008  en la ciudad de Bogotá D.C., en cumplimiento de la  resolución  expedida  el 13 de marzo del mismo año por el Fiscal General de la  Nación.   

3. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores, según oficio OAJ.E.  1005  del  23  de  mayo  de 2008, sobre la inexistencia de convenio aplicable al  caso,  remitió  a  la  Corte  la  documentación enviada por la Embajada de los  Estados  Unidos,  debidamente  traducida  y  autenticada,  consciente  de que la  normatividad   que   rige   el   trámite   en  este  caso  es  el  ordenamiento  procesal  penal colombiano .   

4. Mediante auto del 5 de junio  de 2008  se  le  comunicó  a  Jardinario  de  Jesús  Cortés Amaya que tenía derecho a  nombrar  un  abogado  o  en su defecto la Corte le nombraría uno de oficio, sin  embargo,   otorgó  poder   a  un profesional del derecho.     

5.  En  providencia  del   16   de junio siguiente se dispuso correr traslado por el término de   10   días,  al  requerido  en  extradición  y a su defensor, a fin de que  solicitaran   las   pruebas   que   consideraran   pertinentes   y  conducentes.   

7.  Las  pruebas solicitadas por el defensor  fueron   negadas  en  decisión  del  2  de  septiembre  de  pasado.     

8. La Procuraduría  Delegada presentó  sus alegaciones de fondo.   

MATERIAL PROBATORIO RECAUDADO  

Conforme a la Nota Verbal No. 1390  del  22  de mayo de 2008, el Gobierno de los Estados Unidos, a través de su Embajada  en   Colombia,    solicitó    formalmente   la  extradición  de  Jardinario  de  Jesús Cortés Amaya, para  cuyo efecto aportó debidamente  autenticados y traducidos, entre otros, los siguientes documentos:   

1. La Nota Verbal No. 0628 del 10 de marzo de  este  año,  por  medio  de  la  cual  dicha  Embajada  solicitó  la detención  provisional   con   fines  de  extradición  de  Jardinario  de  Jesús  Cortés  Amaya.   

2.  La  orden  de  detención  fue impartida  contra  el  acabado de nombrar por la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Medio  de Florida, el 10 de enero de 2008,  por ser el sujeto  de  la  acusación  formal  No  6:08-CR-4-ORL-22-KRS   dictada  en la misma  fecha.   

3. La resolución proferida por la Fiscalía  General  de  la Nación el 13 de marzo de 2007, que ordenó la captura con fines  de   extradición  de  Jardinario  de  Jesús  Cortés  Amaya,  con  cédula  de  ciudadanía No 98.502.506.   

4.    El     informe    N°    648  GRUIC-PROHE-DIRAN   del  26 de marzo de 2008 mediante el cual  la  Policía   Nacional   de  Colombia,  Dirección  de  Antinarcóticos,  Área  de  Interdicción,  Grupo  de  Investigación Criminal, Proceso Control de Heroína,  deja  a  disposición  del  Fiscal  General  de la Nación a  Jardinario de  Jesús  Cortés  Amaya  identificado   con  la  cédula  de ciudadanía No.  98.502.506,   con  la  observación  de  allegarse   las  actas de los  derechos  del  capturado  y  de  la notificación personal de la resolución con  fines de extradición.   

5.    La    acusación    formal    No  6:08-CR-4-ORL-22-KRS       dictada  el  10  de enero de  2008  por  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  Florida,  en   la   cual    se  le  endilgan   al   solicitado  Jardinario  de  Jesús Cortés Amaya   los   delitos  de  concierto  para poseer  con la intención de distribuir y para  distribuir  100  gramos  o  más  de  heroína,  y 500 gramos o más de cocaína  (cargo uno).    

6. Las declaraciones juradas  en apoyo a  la  solicitud  de  extradición  rendidas  el 16 de abril de 2008 por Vincent A.  Citro,  Fiscal  Federal  Auxiliar de los Estados Unidos para el Distrito Central  de  la  Florida,  y   Denis  P.   Smith,   Agente  Especial de la  Administración para el Control de Drogas (DEA).      

7.  Se recibió la fotografía de   Jardinario de Jesús Cortés Amaya.   

8. Fueron  enviadas las transcripciones  de  las  normas  penales del Código de los Estados Unidos, relevantes para este  asunto.   

ALEGATOS DE LA PROCURADORA TERCERA    DELEGADA PARA LA CASACIÓN PENAL   

1.  Precisa  que  la  oficina  Jurídica del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores mediante el oficio No OAJ.E de fecha 23 de  mayo  de  esta  año, dirigido al Ministerio del Interior y de Justicia declaró  que  no  existe  convenio aplicable al caso y, por tanto, esta Corporación debe  emitir  el  concepto ajustado a lo previsto en el artículo 502 de la Ley 906 de  2004.       

Además,  deben verificarse otras exigencias  que  de  presentarse  conducirían  a un concepto desfavorable tales como que el  mínimo  de  la  pena privativa de la libertad fuere inferior a 4 años, el acto  punible  se  haya  cometido con anterioridad al 16 de diciembre de 1997 y que se  trate de un delito político.     

Señala    que    debe    existir   pronunciamiento  sobre  las  garantías que deben otorgarse al extraditado en el  país   requirente  y  seguidamente  procede  al  análisis  de  los  documentos  allegados   de  acuerdo  con lo dispuesto por el artículo 495 del Estatuto  Procesal Penal.      

2.  Relaciona  la  documentación  aportada  con   la  Nota  Verbal No 1390 del 22 de mayo del presente año con la cual  se  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de   Jardinario  de Jesús  Cortés   Amaya   y   estima  que  se  encuentra  acompañada  de  las  certificaciones  sobre  el cumplimiento de los requisitos de autenticidad por lo  que se puede afirmar que aparece formalmente válida.    

3.  Luego  de  transcribir   los cargos  formulados  en la acusación formal No  6: 08-CR-4-ORL-22-KRS dictada el 10  de  enero  de 2008 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Medio  de  Florida,    concluye que se cumple el principio de la doble  incriminación  y  el  mínimo de la pena exigida para emitir concepto favorable  sobre  la  extradición  del solicitado Cortés Amaya  porque las conductas  punibles  y  las  normas que describen los delitos en la legislación del Estado  requirente  tienen  en  nuestra  legislación su equivalente en el artículo 376  del  Código  Penal  denominado “trafico de estupefacientes” para el cual se  prevé  una sanción privativa de la libertad superior a los cuatro años.    

4. Encuentra  demostrada  la   identidad  del solicitado  porque tanto en la acusación formal como en las  Notas  Verbales  que  se  adjuntaron  el requerido es señalado con el nombre de  Jardinario       de      Jesús      Cortés      Amaya,      conocido      como  “Chucho”,      ciudadano  colombiano,  nacido  el  30 de  enero  de 1964, portador de la cédula de ciudadanía 98.502.506 que corresponde  a    la  misma persona contra la cual  la Fiscalía General de la  Nación  expidió la orden de captura correspondiente que se hizo efectiva el 26  de  marzo  de  2008  y  al  momento  de  su  notificación se identificó con el  documento citado.    

5.   Fueron   enviadas  las  disposiciones  pertinentes  que  forman  parte  del  Código  de  los Estados Unidos y aparecen  citadas  en  la  acusación  que sirvió de fundamento al requerimiento por vía  diplomática.   

6. De acuerdo con lo anterior opina que esta  Corporación  debe  conceptuar a favor de  la extradición de Jardinario de  Jesús Cortés Amaya.   

CONCEPTO      DE     LA   CORTE   

1.       Aspectos  previos:   

Conforme al artículo 35 de la Constitución  Política,  modificado  por el Acto Legislativo 01 de 1997 y el artículo 490 de  la  Ley  906  de  2004,  y  tomando en cuenta que los hechos que constituyen los  cargos  por  los cuales es solicitado en extradición  Jardinario de Jesús  Cortés  Amaya sucedieron a mas tardar a principios de mayo de 2006 hasta por lo  menos  enero  de  2008,  la legislación aplicable para este caso es el Estatuto  Procesal Penal de 2004.   

2.       Cuestiones    de  fondo:   

La  inexistencia  de Tratado de extradición  aplicable  en  el  ordenamiento   interno   entre  Colombia   y   los  Estados  Unidos, según información suministrada por el  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  dentro de este trámite, impone  su  sujeción  a  las   previsiones  de  la  Ley  906  de  2004, y por ello  corresponde          a       la       Sala,    según    lo    indicado   en  el    artículo   502  del  referido   ordenamiento,  realizar el respectivo  análisis sobre el cumplimiento de los aspectos allí determinados:   

2.1.           Validez  formal  de  la  documentación  presentada:   

Este requisito concierne a los procedimientos  de  autenticación  por  el Cónsul o Agente Diplomático de la República o, en  su  defecto,  por  el de una Nación amiga; el abono de la firma del funcionario  que   certifica  por  parte  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores;  y  la  correspondiente  traducción  fiel  de  todos  los documentos,  tal como lo  disponen  los artículos 259 y 260 del Código de Procedimiento Civil modificado  por   el   artículo  1,  numeral  118  del  Decreto  2282  de  19891   

,  aplicable   por  el  principio  de  integración  normativa previsto en el artículo 25 de la Ley 906 de 2004,   debiéndose  adicionar  que  es  la  propia  ley la que le otorga presunción de  autenticidad  y legalidad a los documentos otorgados por autoridades extranjeras  o  con  su intervención, en la medida que por haber sido presentados ante sedes  diplomáticas  colombianas o de una Nación amiga, han de tenerse como expedidos  conforme a la ley del respectivo país.   

Precisado   lo anterior, se encuentra  que   el   Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  remitió  por  vía  diplomática,  mediante  Nota  Verbal  No  1390  del  22  de  mayo  de  2008, la  documentación  que soporta la solicitud de extradición debidamente autenticada  y traducida de la siguiente manera:        

El  17  de abril de 2008, Thomas C. Black,  Director  Asociado  de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal,  del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos de Norteamérica,  certificó  que  fueron  enviadas  las declaraciones de Vincent A. Citro, Fiscal  Federal  Auxiliar  de los Estados Unidos para el Distrito Central de la Florida,  y   Denis  P.  Smith,  Agente Especial de la Administración para  el  Control de Drogas (DEA), ambos juramentados  ante un Juez Magistrado de  los  Estados Unidos, cuyas copias  fieles reposan en los archivos oficiales  del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  de  América  en  Washington D.C.   

A  su  turno,   Michael  B.  Mukasey,  Procurador  de  los  Estados  Unidos, el 18 de abril de este año certificó que  Thomas  C.  Black,  en  la  fecha que firmó el anterior documento y actualmente  ocupa  el  cargo  de  Director  Asociado,  Oficina  de  Asuntos Internacionales,  División  de  lo  Penal,  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos, en  Washington D.C., debidamente comisionado y calificado.   

Por  su  parte,   Condoleezza  Rice,  Secretaria  de Estado de los Estados Unidos, con fecha 21 de abril de 2008   certificó  que  al documento anexo se le ha fijado el sello del Departamento de  Justicia  de  los  Estados Unidos y que dicha impresión  merece plena fe y  crédito,  cuya  firma  igualmente  es  autenticada  por  Patrick  O.  Hatchett,  Funcionaria Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de Estado.   

El 22 de abril  siguiente Julio César  Aldana  Bula,  Cónsul  de  Colombia  en Washington, D.C., autentica la firma de  Patrick  O. Hatchett, la cual aparece al pie de los documentos relacionados como  soporte de la extradición.   

Adicionalmente,  el Jefe de Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia  abonó la firma del  agente  consular, el 23 de mayo de  2008,  como se constata al reverso  del documento suscrito por éste.   

     La  acusación  formal  No.  6:08-CR-4-ORL-22-KRS       dictada  el  10  de enero de  2008  por  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  Florida  contra  el requerido, en la cual se especifica el lugar y las fechas de  ejecución de los actos que motivan la extradición.   

            La  documentación  allegada  fue  traducida  por  María Mercedes  Uricoechea  T,  autorizada  mediante  resolución  No.  10607  de  1981 expedida  por  el Ministerio de Justicia.   

Fue enviada una reproducción  de las  normas  del  Código  Penal  de  los  Estados  Unidos   aplicables al caso.   

   Los  anteriores escritos cumplen las  condiciones  de validez que demanda la ley procesal colombiana que establece los  procedimientos  para la legalización de documentos otorgados en el exterior que  vayan  a  producir  efectos en Colombia, como quiera   que    el     material    fue    remitido   por   el  Estado  requirente,   Estados Unidos de América, a través de su Embajada,  debidamente                autenticado              e    idóneamente     traducido   por  las autoridades   al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de este país,  por tanto, este  requisito se satisface.   

2.2.            Identificación    plena   del   solicitado:   

Dicha exigencia hace relación a la identidad  que debe existir   

entre  la  persona solicitada por el Estado  requirente  y  la aprehendida con fines de extradición. Bajo este contexto, esa  es la identificación sobre la cual se pronunciará la Sala.   

En la Nota Diplomática N° 0628  del 10  de  marzo  de  2008  el  Estado requirente solicitó con fines de extradición a  Jardinario  de Jesús Cortés Amaya, ciudadano colombiano, nacido el 30 de enero  de 1964, portador de la cédula de ciudadanía No. 98.502.506.   

Para  dar  curso  a  la  señalada  medida  precautelar,  la  Fiscalía General de la Nación mediante resolución del 13 de  marzo  de  2008  ordenó la captura del  solicitado y según  el   informe  N°  648  GRUIC-PROHE-DIRAN   del   26  de  marzo  de 2008 la  Policía   Nacional   de  Colombia,  Dirección  de  Antinarcóticos,  Área  de  Interdicción,  Grupo  de  Investigación Criminal, Proceso Control de Heroína,  dejó   a   disposición   del   Fiscal   General   de   la   Nación   a  Jardinario de Jesús Cortés Amaya identificado  con  la   cédula  de  ciudadanía No. 98.502.506  de Puerto Nare  (Antioquia),   con  la  observación  de  allegarse   las actas de los  derechos del capturado y de la notificación personal.   

Concordante con lo dicho en  el acta de  notificación   de   la   resolución    del   13   de  marzo  de  2008,    expedida    por la Fiscalía General de la Nación,  así  como  en  la  de los derechos del capturado, ambas de fecha 26 de marzo de  2008,   realizadas   por    funcionarios  de  la  Policía  Judicial,   elaboradas  con  ocasión  de  la  aprehensión  del requerido, se desprende que  corresponde  a  Jardinario  de  Jesús Cortés Amaya,  quien se identificó  con  la  cédula  de ciudadanía No 98.502.506  de Puerto Nare (Antioquia),  la misma incluida en los documentos de extradición.   

De  otro lado, en la carpeta de extradición  reposa  la  fotografía  del   requerido, a la cual se refiere dentro de su  declaración  Denis  P.  Smith,  Agente Especial de la Administración  para  el Control de Drogas (DEA)  informando que ha sido reconocida por una  fuente  confidencial  como  uno  de  los tres individuos con quien se reunió en  febrero  de 2007 en Bogotá, Colombia, para discutir la importación de heroína  y  cocaína a los Estados Unidos y los agentes de la fuerza del orden colombiana  han  confirmado que la persona de la Prueba 2 es la misma  detenida en este  caso.       

   Además,  dentro de la actuación el  solicitado  nombró   defensor   y   al  suscribir  el respectivo  poder  se  identificó  con  el  señalado    documento,  por  lo  anterior,  se encuentra satisfecho este requisito.   

2.3.              Principio     de     la     doble  incriminación:   

De  acuerdo  con lo previsto en el artículo  493,  numeral  1  de  la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es  requisito  indispensable que el hecho que la motiva también esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

El ciudadano colombiano Jardinario de Jesús  Cortés  Amaya   es  requerido para que comparezca al juicio adelantado por  la  acusación  formal  No. 6:08-CR-4-ORL-22-KRS  dictada el 10 de enero de  2008  por  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  Florida dentro de la cual se incluye el siguientes cargo:   

CARGO I  

“Comenzando  en  una  fecha desconocida al  Gran  Jurado,  pero  al  (sic)  más  tardar  a  principios  de  mayo  de  2006,  continuando  hasta  la  fecha  aproximada de la presentación de esta acusación  Formal,  en  el Condado de Orange, Florida, en el Distrito Central de Florida, u  otros lugares,   

(…)  

Jardinario de Jesús Cortés Amaya  

Alias “Chucho”  

(…)  

los acusados aquí en adelante, a sabiendas e  intencionalmente  se  juntaron,  conspiraron,  reunieron y consintieron juntos y  con  otros,  ambos  conocidos  y  desconocidos  al  Gran Jurado de poseer con la  intención  de distribuir y de distribuir una mezcla y una sustancia conteniendo  una  cantidad detectable de heroína, una sustancia controlada de la Lista I del  Título  21  del Código de los Estados Unidos, Sección 812, y una mezcla y una  sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable  de  cocaína,  una  sustancia  controlada  de  la  Lista  II  del Título 21 del Código de los Estados Unidos,  Sección  812,  en  violación  del Título 21 del Código de los Estados Unidos  Sección 841(a)(1).   

Conforme  al  Título  21 del Código de los  Estados  Unidos, Sección, 841 (b)(1)(B)(i), la cantidad de heroína involucrada  era  de  100  gramos  o  más. Conforme al Título 21 del Código de los Estados  Unidos,  Sección  841 (b)(1)(B)(ii), la cantidad de cocaína involucrada era de  500 gramos o más.       

Todo en violación de Título 21 del Código  de los Estados Unidos, Sección 846.   

Dichas   modalidades   delictivas  guardan  concordancia  con  la  conducta que penalmente se ha reprimido en Colombia en el  artículo  340  del  Código  Penal, modificado por los artículos 8° de la Ley  733  de  2002  y  19  de  la  Ley  1121  de  2006,  denominado “concierto para  delinquir”,  que  incrementa  la pena de prisión de 8 a 18 años cuando tiene  relación   con  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas:   

“Concierto  para  delinquir: Cuando varias  personas   se   concierten   con  el fin de cometer delitos,  cada  una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de tres (3)  a seis (6) años.   

         

        Cuando  el   concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición   forzada   de   persona,    tortura,  desplazamiento forzado,  homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias       sicotrópicas,       secuestro,       secuestro      extorsivo,  extorsión,   enriquecimiento     ilícito,           lavado         de     activos         o      testaferrato       y               conexos,             o    financiamiento            de      terrorismo     y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

La   pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

Las  conductas   de  “poseer  con  la  intención  de distribuir y de distribuir una mezcla y una sustancia conteniendo  una  cantidad  detectable  de  heroína”  y  “cocaína”   también se  encuentran  sancionadas  en nuestro ordenamiento en el artículo 376 del Código  Penal como “tráfico, fabricación o porte de estupefacientes”:   

        Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin permiso de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis  para  uso  personal,  introduzca  al  país,  así  sea en tránsito o saque de él, transporte, lleve  consigo,   almacene,   conserve,   elabore,   venda,   ofrezca,  adquiera,   financie   o suministre a cualquier título droga que produzca dependencia,  incurrirá    en   prisión   de   ocho  (8)   a   veinte  (20) años y multa de mil (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

        Si la  cantidad  de  droga  no  excede  de  mil (1.000) gramos de marihuana, doscientos  (200)  gramos  de  hachís,  cien  (100)  gramos  de  cocaína  o  de  sustancia  estupefaciente   a   base   de  cocaína  o  veinte  (20)  gramos  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200)  gramos  de  metacualona  o droga  sintética,  la  pena  será  de cuatro (4) a seis (6) años de prisión  y  multa   de   dos   (2)   a   cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

        Si la  cantidad  de  droga excede los límites máximos previstos en el inciso anterior  sin  pasar  de diez mil (10.000) gramos de marihuana, tres mil (3.000) gramos de  hachís,  dos  mil  (2.000)  gramos  de cocaína o de sustancia estupefaciente a  base     de     cocaína     o    sesenta    (60)   gramos   de   derivados  de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos  de  metacualona  o  droga sintética, la pena será de seis (6) a ocho (8) años  de  prisión  y  multa  de  cien  (100)  a mil (1.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes”.   

Se  destaca que la Ley 890 de 2004 aumentó  el mínimo y máximo de la pena indicada.   

         

De  lo  expuesto se tiene por satisfecho el  requisito  de  la  doble  incriminación porque los comportamientos imputados al  requerido   también   son   considerados   como   delitos  en  la  legislación   

colombiana  y  están  reprimidos  con  pena  privativa   de  la  libertad  no  inferior  a  cuatro  (4)  años  de  prisión.   

2.4.   Equivalencia         de         la        providencia        proferida        en  el             extranjero  con  la acusación del sistema procesal colombiano:   

La  Corte  Distrital de los Estados para el  Distrito  Medio  de  Florida, el 10 de enero de 2008 dictó la acusación formal  No.  6:08-CR-4-ORL-22-KRS  contra  Jardinario  de  Jesús  Cortés  Amaya,  acto  procesal  que  guarda  equivalencia  con  el  contenido  de  la  resolución  de  acusación   prevista   en   el   artículo   337   de   la    Ley  906  de  2004.   

Dichos  documentos  contienen  la   relación  clara  y  sucinta  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes, en un  lenguaje  comprensible, y las normas extranjeras aplicables para este caso, base  suficiente  para  que  la  Sala encuentre satisfecho este requisito.     

2.5. Ahora,  como  la Procuradora  Tercera  Delegada para la Casación Penal también verificó los requisitos para  opinar  favorablemente,   y  al observarse que no se procede por delitos de   

carácter  político,  la Sala conceptuará a  favor de la extradición solicitada.   

La  Corporación  ha  venido  sosteniendo a  través  de su jurisprudencia que le  corresponde  al  Presidente  de la República,   

Como    Director    de   las   relaciones  internacionales,  decidir en definitiva si concede o niega la extradición, o si  eventualmente  la  otorga   difiriendo la entrega del solicitado (artículo  512   de  la  Ley  906 de 2004), como quiera que está facultado para obrar  según   las   conveniencias  nacionales,  y,  por  tanto,  de  acuerdo  con  su  competencia,   es   el   llamado   a  establecer  si  en  Colombia  se  adelanta  proceso   contra   la   persona   requerida,   si   se   trata  o  no de los mismos hechos por los cuales se solicita  la  extradición  y si ello es así, debe proceder de acuerdo con sus facultades  constitucionales          o          legales2.   

3.          Puntos adicionales:   

   El  Gobierno Nacional está en  la  obligación de condicionar la entrega de la persona solicitada, en el evento  de  que  acceda  a  la  extradición,  a  que el  requerido no puede ser en  ningún    caso    juzgado    por    un    hecho    anterior    ni    distinto   a  los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido,  en  caso de condena, a penas crueles,  inhumanas,    degradantes,     la    cadena   perpetua   o   la   pena   de  muerte.   

También  debe  estipular  la  entrega  de  Jardinario   de  Jesús  Cortés  Amaya,  a  que  se  le  respeten  –como  a cualquier otro nacional en las  mismas   condiciones-   todas   las   garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga  acceso  a  un proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  a  que se presuma su inocencia, a que cuente con un  intérprete,  a  que  tenga un defensor designado por él o por el Estado, a que  se  le  conceda  el tiempo y los medios adecuados para que prepare la defensa, a  presentar  pruebas  y  controvertir  las  que  se  aduzcan  en  contra, a que su  situación  de  privación de la libertad se desarrolle en condiciones dignas, a  que  la  eventual  pena  que se le imponga no trascienda de su persona, a que la  sanción  pueda  ser  apelada ante un tribunal superior, a que la pena privativa  de  la  libertad  tenga  la finalidad esencial de reforma y readaptación social  (Artículos  29  de  la  Carta;  9 y 10 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos;  5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición, es  misión  del  Estado,  por  medio  del  ámbito  de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

En caso de que Jardinario de Jesús Cortés  Amaya   sea  absuelto  o sobreseído por cualquier vía legal de los cargos  que  dieron  origen a su extradición y dejado en libertad, si desea regresar al  país  de origen, el Estado requirente deberá asumir los gastos de transporte y  manutención  del  extraditado de acuerdo con su dignidad humana (artículos 1 y  93 de la Constitución Nacional).   

Adicionalmente,  el  Gobierno Nacional debe  advertir  a  su  homólogo  del  Estado requirente, que la persona solicitada en  extradición  ha permanecido privada de la libertad en detención preventiva por  razón de este trámite.   

La  Sala considera oportuno destacar que en  virtud  de  lo dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Presidente de la República en su condición   de    Jefe    de    Estado   y    Director  de  la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  la  determinación  de  las  consecuencias que se deriven de su  eventual incumplimiento.   

4.  Conclusión final:  

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  EMITE   CONCEPTO   

FAVORABLE  a la solicitud de extradición del  ciudadano  Colombiano  Jardinario  de  Jesús Cortés Amaya, identificado con la  cédula  de ciudadanía No. 98.502.506  de Puerto Nare (Antioquia), elevada  en  sede diplomática por el Gobierno de los Estados Unidos, en relación con un  (1)   cargo   penal   a   que   se   contrae   la  solicitud,  contenido  en  la  resolución   de  acusación  formal No. 6:08-CR-4-ORL-22-KRS  dictada  el  10  de  enero  de  2008 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito    Medio    de    Florida   contra   Jardinario   de   Jesús   Cortés  Amaya.   

Por  la  Secretaría,  se  comunicará esta  determinación  al  requerido  Jardinario de Jesús Cortés Amaya,  a   su  defensor  y al representante del Ministerio Público, al igual que al Fiscal  General de la Nación,  para lo de sus cargos.   

Igualmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   para   los  trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ  

Excusa justificada  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

Permiso  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS      AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

    

1  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN  PENAL,   auto  del  15  de  agosto del año 2000,  Rad. 16.708.   

        2    CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Conceptos  del 28 de julio  de  2004, rad. No. 21.990; del 8 de noviembre de 2005, rad. N° 23.760; y del 24  de enero de 2006, rad. N° 24.072, entre otros.     

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