29783(17-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29783  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

          Aprobado Acta N° 267.   

Bogotá  D.C.,  septiembre diecisiete (17) de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

Se pronuncia la Sala sobre la solicitud de la  defensora     de     RAMÓN     JOSÉ    SARMIENTO  PALOMO,  a  través  de  la  cual interpone recurso de  reposición  contra  el  auto  proferido  por  esta  Colegiatura el pasado 25 de  junio,  por  cuyo  medio  se  inadmitió  el  libelo  de  casación  excepcional  presentado por la misma sujeto procesal.   

ANTECEDENTES   

Mediante  fallo de segundo grado dictado por  el  Juzgado  23  Penal  del Circuito de Bogotá, de fecha octubre 31 de 2007, se  confirmó  la dictada por el Juzgado 57 Penal Municipal de la misma ciudad el 17  de    abril    anterior,    mediante    la    cual   condenó   a   SARMIENTO  PALOMO  como  autor penalmente  responsable   del   delito   de  estafa  a  las  penas  principales de treinta (30) meses de prisión y multa  por  valor  de  56 salarios mínimos legales mensuales vigentes y a la accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por  igual  lapso  al  de  la  pena  privativa  de  la libertad, así como al pago de  perjuicios  materiales  por  suma equivalente a 73.322 salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Contra   la   sentencia  del  ad-quem,  promovió  recurso  extraordinario  de  casación  la  defensora  del  mencionado.   La  Sala,  a través de auto del pasado 25 de  junio, inadmitió la demanda presentada en sustento del recurso.   

Notificada   la   anterior  decisión,  la  profesional   allegó  memorial  a  través  del  cual  manifiesta  “interponer   el  recurso  único  de  reposición”  en  contra  de dicha determinación con el objeto sea revocada, el  cual fundamenta en los siguientes argumentos:   

    

1. El  recurso  incoado es procedente  porque  si  bien  la  inadmisión  del  libelo  corresponde  a  una decisión de  trámite     no    pierde    su    naturaleza    interlocutoria,    “pronunciamiento  de fondo que comporta el carácter definitivo y  por  esta  razón  hago  uso del medio ordinario de impugnación” (memorial de interposición del recurso).   

2. El origen del conflicto en el cual  se  encuentra  involucrado  su defendido, emergió de un negocio jurídico, cuya  regulación  corresponde a los Códigos Civil y Comercial y no al ámbito penal,  “por     esta     razón,     al    (sic)  responsabilidad  civil contractual  no  puede  confundirse  con la extracontractual emergente de la conducta punible  calificada de estafa”.     

De  esa  forma,  la  sentencia  de  segunda  instancia  está viciada “por haberse quebrantado el  principio  de  legalidad  y  consecuentemente componente del debido proceso y de  igualdad  de  trato  para  acceder  a la administración de justicia, garantías  todas   de   rango   constitucional  y  por  tanto  consideradas  como  derechos  fundamentales”.    

3.   En  sede  de  casación  debe  ser  suficiente   con   demostrar   la  violación  de  ley  sustancial  “sin  que  la  Corte pueda menospreciar el cargo por no indicarse  si  se  trata  de  una  violación  directa o indirecta, por error de hecho o de  derecho” porque con ello se estaría irrespetando la  prevalencia  de  las  normas  sustantivas  sobre  las meramente procedimentales,  desconociendo el canon 228 constitucional.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

         

1.  Improcedencia del recurso de reposición  contra el auto inadmisorio de la demanda de casación:   

          De  manera  reiterada ha señalado la Sala que de conformidad con la  preceptiva  del  artículo  210 de la Ley 600 de 2000:  “si la demanda se presenta  extemporáneamente,  el  Tribunal así lo declarará mediante auto que admite el  recurso  de  reposición”,  entendiéndose  por  tal  “la  inobservancia  de los términos para presentar  la  demanda,  no  la  inobservancia  de los términos para la interposición del  recurso”1.   

Por  su  parte,  según el artículo 213 del  mismo  ordenamiento  procesal,  corresponde  a  la  Corte inadmitir el libelo de  casación  cuando se constata que el demandante carece de interés para acudir a  esta  sede o cuando la demanda no reúne los requisitos taxativamente señalados  en el artículo 212 de dicho estatuto procesal penal.   

En  virtud de lo anterior se colige que para  el  legislador de 2000 existen dos actos procesales claramente diferenciables en  punto  del  trámite  del  recurso  extraordinario  de  casación.  Por una  parte,  el  de  la  concesión  del  medio de impugnación y, por otra, el de la  calificación de la demanda presentada en sustento del mismo.   

El primero compete al funcionario de segunda  instancia,  quien  determinará si concede o no el recurso, para lo cual deberá  analizar  “todos  los requisitos de procedencia del  recurso,  con  excepción  de los que solamente pueden establecerse a partir del  contenido        de        la       demanda”2.    

Y,  un acto ulterior, cuya competencia está  atribuida  de  manera  exclusiva y excluyente a la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema,  luego  de  superadas  las fases de interposición, concesión y  sustentación  del recurso, en el cual determina si la demanda presentada cumple  las exigencias legales previstas para su admisión.   

Contra la decisión de no conceder el recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto por alguno de los sujetos procesales,  el  texto  de  la  ley no ofrece duda en el sentido de que procede el recurso de  reposición,  situación  que  no  se verifica en relación con el proveído por  cuyo medio se inadmite la demanda de casación.   

En  cuanto a esta última determinación, se  ha  insistido  en  que si bien debe ser notificada para efectos de garantizar el  principio  de publicidad de las decisiones judiciales, conforme a lo establecido  en  la  sentencia  C-641  de  2002   proferida por la Corte Constitucional,  citada  por  la impugnante en el memorial de interposición del recurso, y que a  partir  de  dicha  fecha  de notificación surte sus efectos jurídicos, no así  constituye  interregno para  abrir  paso  a un medio de impugnación, pues con ello se contrariaría el mismo  texto  de  la  ley,  habida cuenta que el inciso 2º del artículo 187 de la Ley  600  de  2000  es claro en señalar que dicha decisión cobra ejecutoria el día  en  el  cual es suscrita por los Magistrados integrantes de la Sala de Casación  Penal, poniendo fin al trámite casacional.   

Así  las cosas, con el proferimiento de tal  decisión   también   adquiere   firmeza   el   fallo  objeto  de  impugnación  extraordinaria  sin  que,  por  tanto,  sea  viable un diligenciamiento ulterior  frente  a  una sentencia que ha hecho tránsito a cosa juzgada y que sólo puede  ser   removida   mediante   procedimientos   especiales   como   la  acción  de  revisión.   

De acuerdo con las razones esbozadas, la Sala  en  múltiples  ocasiones  ha  rechazado la pretensión de interponer recurso de  reposición    contra    el   auto   en   mención3,  sin  que  pueda  constituir  excepción  la propuesta elevada ahora en ese mismo sentido por la defensora del  procesado  RAMÓN  JOSÉ SARMIENTO PALOMO.   

    

1. Cuestión final:     

No  obstante  lo  anotado  en  el  acápite  precedente,  de  suyo suficiente para desestimar la pretensión de la defensora,  la  Sala conviene en precisar que el sustento de la impugnación distorsiona los  términos  exactos  de  la  decisión  contra  la  cual  promueve el recurso, en  especial  al  señalar que no es dable “menospreciar  el  cargo  por  no  indicarse si se trata de una violación directa o indirecta,  por  error  de  hecho  o  de derecho”, lo cual, en su  criterio,  condujo  a  que  no se haya dado prevalencia a las normas sustantivas  sobre  las  procedimentales,  en desapego a lo normado en el artículo 228 de la  Carta Política.   

Empero, si se consulta objetivamente el texto  fiel  de la decisión, fácil se observa que esa razón no soportó la decisión  de  inadmitir  el  libelo  presentado  con  el  objeto  de  sustentar el recurso  extraordinario  por la vía excepcional, sino porque la única censura formulada  no  persuadió  a  la Corte sobre la necesidad de admitirla discrecionalmente de  cara  a  alguno  de  los  motivos legalmente previstos para ello en virtud de la  temática planteada.   

Tanto fue ello así que en la parte final de  ese   interlocutorio   se   consignó   que   tal   circunstancia   “impide  que la Sala entre a ocuparse de los presupuestos para su  admisibilidad  atinentes  al  cumplimiento  de  sus  presupuestos  de  lógica y  adecuada  argumentación”, es decir, no otros que los  contemplados  en  el artículo 212 del ordenamiento adjetivo penal, en donde sí  corresponde  examinar  la  claridad  y precisión de la causal invocada y de sus  fundamentos normativos (numeral 3°).     

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

RECHAZAR   por  improcedente    la    impugnación    interpuesta    por    la   defensora   del  procesado  RAMÓN  JOSÉ SARMIENTO PALOMO  contra  el  auto  proferido  por  esta Colegiatura el pasado 25 de  junio,    de    acuerdo    a    las    razones    expuestas   en   la   anterior  motivación.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                       ALFREDO       GÓMEZ       QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO                         J.                         IBÁÑEZ  GUZMÁN                  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS                              YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1 Auto  de fecha junio 22 de 2005. Rad. 23701.   

2  Ibídem.   

3Cfr.  providencias  del  21 de mayo de 2002, rad. 17487; del 3 de agosto de 2005, rad.  23309 y del 20 de abril de 2007, rad. 27124, entre otras.     

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