29483(09-06-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29483  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Aprobado acta No. 151  

Bogotá     D.    C.,    nueve (9) de junio de dos  mil ocho (2008)   

VISTOS  

Examina   la   Corte   la   admisibilidad  del  recurso  extraordinario  de casación presentado  por  el  defensor contractual de MIGUEL ANGEL SÁNCHEZ  BECERRA  contra la sentencia del 31 de octubre de dos  mil  siete  (2007)  proferida  por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bucaramanga,  mediante la cual confirmó el fallo de primera instancia proferido  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de la misma ciudad el  30 de  marzo del mismo año.   

Sin embargo, al examinar la viabilidad de la  impugnación,  se advierte que la acción penal y civil se encuentra prescrita y  por tanto, así se declarará:   

MIGUEL  ANGEL SÁNCHEZ BECERRA fue  sentenciado  por  el  delito  de falsedad en documento privado  previsto  en  el  artículo 221 del Decreto 100 de 1980 (id. Artículo 289 de la  Ley  599  de  2000),  a  las  penas  de  veinticinco  (25)  meses  de  prisión,  inhabilitación  de  derechos  y  de  funciones  públicas  por el mismo tiempo,  indemnización  de perjuicios materiales por la suma de ocho millones doscientos  mil  ($8 200 000) pesos y le concedió el subrogado de  la   suspensión   condicional   de   la   ejecución   de  la  pena.   

HECHOS  

De  conformidad  con  lo  expuesto  en  la  sentencia  de  segunda  instancia,  se tiene que en el mes de noviembre de 1996,  MIGUEL    ANGEL   SÁNCHEZ   BECERRA   compró  a  Jesús  Contreras  una camioneta por cuatro millones de  pesos,  con  el compromiso de pagarlos de la siguiente forma:  dos millones  en kilos de pollo en pie y  el  saldo  en  efectivo  en  el  momento  en  que  se realizara el traspaso a su  nombre.   El pago en especie se cumplió, pero no el dinero en efectivo, lo  cual determinó en el vendedor la negativa a firmar el traspaso.   

En el mes de diciembre de 1996, SÁNCHEZ  BECERRA  vendió  el vehículo  por  siete millones a Jesús Evelio Tapiero y pactó un plazo para el pago hasta  el mes de febrero de 1997 cuando haría el respectivo traspaso.   

A  su  turno,  en  febrero (de 1997) Jesús  Evelio  Tapiero  vendió el vehículo por siete millones trescientos mil pesos a  Luis  Alejandro Ordóñez Quiñónez;  el saldo de cuatro millones de pesos  para  el  pago  lo  respaldó  con  una  letra  de  cambio  que vencía el 28 de  marzo.   

En   el   entretanto,   Jesús  Contreras  concurrió  a  la  Dirección de Tránsito de Bucaramanga donde constató que el  26  de junio de 1997 se hizo el traspaso del vehículo al señor Luís Alejandro  Ordóñez  Quiñones  con  un  documento  que  imitaba  su  firma  y  con él se  legalizó   ante   las   autoridades   de   tránsito   la   transferencia   del  vehículo.   

El  Juzgado  de primera instancia encontró  responsable  en  calidad  de  determinador  de  falsedad en documento privado al  señor   MIGUEL  ANGEL  SÁNCHEZ  BECERRA.   

SINOPSIS PROCESAL  

La fiscalía Seccional profirió resolución  de    acusación   el   21   de   marzo   de   2002   (Fls.   158   –  165);   la  Fiscalía Delegada  ante  el  Tribunal  confirmó la acusación el 27 de noviembre de 2002 (Fls. 186  – 190).   

El  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de  Bucaramanga  emitió  sentencia  condenatoria  de primer grado el 30 de marzo de  2007  (Fls.  298  – 313 /  1);   el  31  de  octubre de 2007 fue confirmada la condena por el Tribunal  Superior   del   Distrito   Judicial   de   Bucaramanga   (Fls.  5  – 24 / 2).   

La sentencia se notificó por edicto que se  fijó  entre  el  7  y  el  13  de  noviembre  de  2007  (fls.  25v.  a  28 v. /  2).   

El término de quince días para interponer  la  impugnación  extraordinaria  corrió  del  13 de  noviembre    hasta    el    3   de   diciembre   de   2007   según   constancia  secretarial (fl. 29).   

En  ese  lapso,  el  defensor  técnico del  sentenciado  interpuso  el  recurso extraordinario de casación que fue admitido  por  el  Magistrado  sustanciador según auto del 4 de  diciembre de 2007 (Fl. 31 / 2).   

La  demanda de casación se presentó el 18  de   febrero   de   2008   (Fls.  37  –  42  /  2),  se  repartió para estudio de admisión en la Sala de  casación  penal  de  la Corte el pasado 28 de marzo de 2008 (Fl. 2 del cuaderno  de la Corte).   

LA DEMANDA  

Cargo único.  Violación indirecta de  la Ley sustancial por error de hecho, exclusión de la duda   

Según el impugnante, el fallador incurrió  en  error en la “valoración” probatoria;  señaló que la costumbre en  este  tipo  de transferencias de vehículos enseña que en muchos casos media el  llamado  “traspaso  en  blanco”,  de manera que no puede hablarse de mala fe  del  inicial  comprador  del  automotor  (MIGUEL ANGEL  SÁNCHEZ  BECERRA) y pidió a la Corte absolverlo con  la    aplicación    del   in   dubio   pro reo.   

   

CONSIDERACIONES  

1)  La resolución de acusación quedó  en  firme  el  27  de  noviembre  de  2002  cuando la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal  confirmó  la  resolución  de  primera  instancia;   a partir de  aquella  fecha,  el  Estado  tenía  como  término  cinco  años  para proferir  sentencia  condenatoria  en  firme  y  aquel  lapso  se cumplió el 26   de   noviembre  de  2007.   En  efecto:   

La  conducta  de  falsedad  en  documento  privado,  tanto en el Decreto Ley 100 de 1980 que era el código vigente para el  momento  en  que se cometió el delito, como el código penal actual (Ley 599 de  2000)  tiene prevista una pena máxima de seis años1.   

A  partir  de  ello,  de conformidad con el  inciso  segundo  del artículo 86 de la Ley 599 de 2000, es claro que la acción  penal   prescribe   en  un  término  de  cinco  (5)  años    contados   a   partir   de   la  interrupción  del  término  prescriptivo  de  la acción con  la    ejecutoria    de    la    resolución    de  acusación.   

Igual  resolución se adoptará respecto de  la  acción civil que, también prescribe “en tiempo igual al de la respectiva  acción  penal”,  de  conformidad con el artículo 108 del Decreto 100 de 1980  (conc.  Art.  98  de  la  Ley 599 de 2000), aplicables (una u otra) por su igual  significado2.   

2)   No  deja de ser lamentable que la  acción  penal haya prescrito.  La fase investigativa del sumario ocupó un  espacio  –razonable- de  cuatro  años,  desde  que  la  Fiscalía  recibió  la  denuncia penal el 24 de  noviembre  de  1998 hasta la ejecutoria de la acusación en segunda instancia el  27 de noviembre de 2002.   

Pero  no  se puede entender cómo el señor  Juez   Décimo   Penal   del   Circuito   de   Bucaramanga,   que   avocó  el  conocimiento  de las diligencias el 11 de diciembre de  2002  (fl.  193),  que  al  día siguiente corrió el  traslado  del  artículo 400 del C. de P.P. para pedir pruebas que venció el 31  de  enero  de  2003  (las  pruebas se solicitaron de forma oportuna por la parte  civil  el  28  de  enero  de  2003,  según  oficio visible a folios 195 y 196),  sólo  hasta  el  20  de  enero  de  2005 citó para  audiencia preparatoria (fl. 199)   

Ello   quiere   decir   que  el  expediente estuvo a órdenes del señor Juez Décimo Penal del  Circuito   de   Bucaramanga   durante   dos   años   sin   hacer  absolutamente  nada     (cfr.     Folios     193     –  199),  hasta  el  23 de febrero de  2005  cuando  celebró  la  audiencia preparatoria que era el trámite obligado,  después del traslado del artículo 400 de la Ley 600.   

Con posterioridad a ello, la Sala encuentra  que  los  términos  se  cumplieron  de  manera  razonable,  con ocasión de las  vicisitudes  que  originó  -entre  otras  cosas- la implementación del sistema  acusatorio  en  el  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga desde el 1° de enero de  2006.   (Art.  530 de la Ley 906 de 2004), lo que originó la reasignación  del   proceso  al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  (Cfr.  Folios  280  y  siguientes).   

Como   la   Sala   estima   injustificada  la  mora del señor Juez  Décimo  Penal del Circuito de Bucaramanga, porque ello incidió definitivamente  en  la  prescripción  de  la  acción penal, compulsará copia de este auto con  destino  a  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del Consejo Seccional de la  Judicatura de Santander.   

3)   Para  la  fecha  del 26  de noviembre de 2007 el expediente se  encontraba  al  Despacho  del Magistrado sustanciador contabilizando el término  de   quince  días  para  interponer    la    impugnación   extraordinaria   que   corrió   del  13  de  noviembre  hasta  el  3  de  diciembre de 2007 según  constancia secretarial (fl. 29 / 2)   

En  estas condiciones, la única actuación  que  debía adoptar el Juez (de primera o de segunda instancia;  aún el de  casación),  es  declarar la extinción de la acción  penal   (y  civil),  porque  de  conformidad  con  el  artículo  39  del  Código  de  Procedimiento  Penal (L. 600) la misma no puede  proseguirse3.   (En  el mismo sentido, artículos 77 y 78 de la Ley 906 de  2004).   

El Tribunal debió decidirlo así, evitando  dilaciones injustificadas.   

3.1.   Finalmente,   no  sobra  decir   (en   Ley   600   de   2000)   que   en   los   casos  en  los  que  la  conducta  no  accede  al  extraordinario  recurso  por  la  condición  penológica,  el  demandante  debe  sustentar  el  recurso  por  el trámite excepcional  como  está  previsto de manera expresa en el inciso  tercero      del      artículo     205     ib.4,   en   suma,   porque   la  discrepancia  de  criterios entre el demandante y el juez no habilita a la Corte  para   que   examine   el   fondo  de  la  materia5.   

En  virtud de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Declarar  la prescripción de     las     acciones     penal    y  civil      seguidas      contra      MIGUEL    ANGEL    SÁNCHEZ   BECERRA  por  la  conducta  punible  de  falsedad en documento  privado.   

2.   Cesar  el  procedimiento  seguido  contra  MIGUEL ANGEL SÁNCHEZ  BECERRA   

3.  El  Juez  de  primera   instancia   deberá   cancelar   los   gravámenes   y  las  cauciones  prestadas.   

4. Remítase a la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Seccional de la Judicatura de  Santander copia de esta providencia.   

Procede el recurso de reposición (Art. 189  Ley 600 de 2000).   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

    JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                    ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE   LEMOS                                  AUGUSTO   J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

                  

             JORGE        LUIS        QUINTERO  MILANÉS                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1Artículo  221  del  Decreto 100 de 1980;  artículo 289 de la  Ley  599  de  2000.  la  pena  prevista  para  tal  comportamiento va de uno (1)  a        seis       (6)       años.   

2Conc.     ARTICULO  2536 del C.C. PRESCRIPCION DE LA ACCION EJECUTIVA  Y    ORDINARIA.    (Artículo   modificado   por   el   artículo   8  de  la  Ley  791 de 2002):  La  acción  ejecutiva  se  prescribe  por  cinco (5) años. Y la ordinaria por diez  (10).   

La  acción  ejecutiva  se  convierte  en  ordinaria  por  el  lapso  de cinco (5) años, y convertida en ordinaria durará  solamente otros cinco (5).   

Una  vez  interrumpida  o  renunciada  una  prescripción,     comenzará    a    contarse    nuevamente    el    respectivo  término.   

3En el  mismo sentido, auto del 6 de agosto de 2007, Rad. Núm. 28064.   

4CORTE  SURPEMA  DE  JUSTICIA,  auto del 09/02/2005, rad. núm. 23119;  en el mismo  sentido  autos  del  18/4/2007,  rad.  Núm.  26820;   rad. Núm. 27731 del  27/06/2007;   28223  del 28/11/2007, rad. Núm. 28442 del 28/11/2007, entre  otras.   

5CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Auto del 20/04/2005, rad. núm. 23517;  en el mismo  sentido,  auto del 24/11/2005, Rad. 23897;  auto del 23/03/2006, rad. núm.  24065.     

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