28973(23-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 28973  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                               

          Magistrado Ponente:   

ALFREDO    GÓMEZ    QUINTERO                           Aprobado acta No. 7   

                                       

Bogotá,  D. C., veintitrés (23) de enero de  dos ocho (2008)   

VISTOS  

Resuelve la Sala el conflicto de competencias  negativo  suscitado  entre los Juzgados Segundo Penal del Circuito de Sogamoso y  el  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa  Rosa  de Viterbo, dentro del  proceso  que por el delito de concierto para delinquir se adelanta contra MIGUEL  ANGEL  CABRERA  VILLA,  JUAN  MISAEL  CASTAÑEDA MARTÍNEZ y EDWAR MONROY BUENO.   

ANTECEDENTES.  

Mediante  resolución de acusación del 15 de  diciembre  de  2005  la Fiscalía 27 de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y  Derecho  Internacional  Humanitario,  acusó a JUAN MISAEL CASTAÑEDA MARTÍNEZ,  MIGUEL  ANGEL  CABRERA  VILLA  y  EDWAR  MONROY  BUENO como presuntos autores de  delito  de  concierto  para  delinquir  agravado  por  promover  grupos  armados  ilegales,   descrito   en   el   inciso   2º  del  artículo  340  del  Código  Penal.   

Ejecutoriada  tal  decisión  y  efectuado el  reparto  correspondiente,  fue  asignado  el mismo al Juzgado Penal del Circuito  Especializado  de  Santa  Rosa  de Viterbo, para efectos de surtirse la etapa de  juzgamiento,  autoridad  que  luego  de haber surtido el traslado previsto en el  art.  400 del C. de P.P. y fijado fecha para celebrar audiencia preparatoria, se  declaró  -mediante  auto  del 25 de agosto de 2005- carente de competencia para  adelantar  dicha  causa  por encontrar que de conformidad con el artículo 71 de  la  Ley  975  de 2.005 el delito de concierto para delinquir agravado del que la  derivaba  se  tipifica  como  sedición  cuyo  conocimiento concierne al Juzgado  Penal   del   Circuito   de  Sogamoso  –Reparto-   a   donde   remitió  el  proceso  proponiendo  colisión  negativa.   

Recibido  el  asunto  por  el Juzgado Segundo  Penal  del Circuito de Sogamoso,  igualmente éste se declaró incompetente  para  conocer  del  juicio  considerando  que  el  proceso  no  cumple  con  los  presupuestos  señalados  en  la  ley  975  y  por  consiguiente  no  pueden los  procesados acceder a sus beneficios.   

El  conflicto  fue  dirimido  por  esta  Sala  mediante   proveído   del   27  de  octubre  27  de  2005  atribuyéndosele  el  conocimiento  al Juzgado Penal del Circuito de Sogamoso, al hallar acertados los  argumentos del Juzgado Especializado.   

A raíz de la declaración de inexequibilidad  del  artículo  71  de la ley 975 de 2005, contenida en la Sentencia de la Corte  Constitucional  C-370  de  18  de  mayo  de  2006,  el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  de  Sogamoso,  luego de haber llevado a cabo diligencia de aceptación  de  cargos  del  señor  Miguel  Ángel  Cabrera  Villa -ordenando la respectiva  ruptura  de  unidad  procesal-  e iniciado la audiencia pública respecto de los  otros   procesados,   se   declaró   incompetente   para   continuar   con   el  trámite1,  dado  que  tal  declaratoria  dejó sin piso la asignación de la  competencia  a  su  despacho,  por  cuanto  la  conducta volvía a constituir el  delito   de   concierto   para   delinquir,   de   competencia   de  los  jueces  especializados.   

El   Juzgado   Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa  Rosa  de  Viterbo  rechazó  los  argumentos  del Juez  remitente  y  ordenó  nuevamente  el  envío  del  proceso  a  la Corte para la  resolución  del  conflicto, manifestando que la decisión de inexequibilidad de  la  Corte  Constitucional  regía  hacia  el  futuro y que los casos que venían  siendo  juzgados  por  el delito de sedición debían continuar siéndolo por el  referido  ilícito,  así  como  los  procesos  tramitados  por  el  funcionario  competente  para  conocer  de ellos, es decir, los juzgados Penales del Circuito  ordinarios,   así  como  en  virtud  del  principio de favorabilidad.   

CONSIDERACIONES  

De  acuerdo  con  lo  dispuesto  en el inciso  segundo  del  artículo  18  transitorio de la ley 600 de 2000, corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  conocer de los  conflictos  de competencia que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal  entre  los  juzgados  Penales del Circuito Especializados y Penales del Circuito  ordinarios.   

La colisión de competencias resuelta por esta  Sala  en  decisión  de  27  de  octubre de 2005,  donde fueron actores los  mismos  Juzgados  que  ahora  promueven  el  nuevo  conflicto, para ese entonces  origen  de la controversia fue la entrada en vigencia de la ley 975 de 2005, que  en  su  artículo  71  dispuso:  “Sedición.  Adicionase  al artículo 468 del  código  penal  un inciso del siguiente tenor: También incurrirán en el delito  de  sedición  quienes  conformen  o  hagan  parte  de  grupos guerrilleros o de  autodefensa  cuyo  accionar  interfiera  en  el  normal funcionamiento del orden  constitucional  y  legal.  En este caso, la pena será la misma prevista para el  delito de rebelión”.   

La Corte en decisión mayoritaria, estimó que  el  conocimiento  de  los  asuntos  adelantados  por conductas constitutivas del  delito  de  concierto  para  delinquir  que  pasaban  a  ser  sedición  debían  continuar  siendo  juzgados  por  los  jueces  ordinarios,  salvo  que la única  actuación  pendiente  de  ser cumplida fuese la sentencia, en cuyo caso operaba  el  principio  de  prórroga  o retención de competencia. Múltiples fueron los  pronunciamientos en este sentido.   

Ahora,  con  ocasión  de  la declaratoria de  inexequibilidad  del  referido  artículo  71  de la ley 975 de 2005, el Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de Sogamoso -despacho al que la Corte le asignó el  conocimiento  del  asunto-  plantea de nuevo el conflicto, con la pretensión de  que  la  Sala  estudie  el  punto  y  reasigne  el proceso al Juzgado Único del  Especializado   de   Santa  Rosa  de  Viterbo, afirmando  que los  motivos  que  determinaron  la  asignación  de  la  competencia  a su despacho,  perdieron  vigencia con la exclusión del ordenamiento jurídico de la norma que  redefinía el delito de sedición.     

Con  lo  anterior  se  determina  que  dicho  despacho  –Juzgado Segundo  del  Circuito  de  Sogamoso-  está equivocado, pues la sentencia C-370 de 18 de  mayo  de 2006, por medio de la cual la Corte Constitucional declaró inexequible  el  artículo  71  de  la  ley  975  de  2005  por vicios de procedimiento en su  formación,  dejó  en claro que esta decisión y las demás que se adoptaron en  el  referido  fallo regían hacia el futuro y por tanto, que eran aplicables las  reglas   generales  sobre  efecto  inmediato  de  las  decisiones  de  la  Corte  Constitucional, de conformidad con su jurisprudencia.   

Esto   significa  que  la  declaración  de  inexequibilidad  del citado precepto no cambia las situaciones consolidadas bajo  su  vigencia y por ende que el motivo que determinó el cambio de competencia en  el  presente  caso  -la  conducta  dejó  de  ser  concierto  para  erigirse  en  sedición-,  se  mantiene  inalterable.  De  suerte  que  las  decisiones que se  tomaron  en  materia procesal, relacionadas con la definición de la competencia  por  el  factor  funcional,  no  pueden menos de conservar su validez jurídica,  siendo  los  Juzgados  a  los  cuales  se  les  atribuyó  en  su oportunidad la  competencia  por  el  referido  motivo  los  llamados a seguir conociendo de los  procesos  adjudicados, a menos -desde luego- que sobrevengan situaciones nuevas,  diferentes  de  las  estudiadas,  que  determinen  su variación. Sobre el punto  precisó la Sala en ocasión anterior:   

“Finalmente debe dejar en claro la Corte que  todas  aquellas  colisiones  (numerosas  por  cierto)  que  con  anterioridad al  reseñado  fallo  de inconstitucionalidad fueron definidas por esta Corporación  mantienen  plena  vigencia,  como  que  (i)  fueron  adoptadas  por la autoridad  judicial   llamada  por  la  ley  a  ello,  (ii)  tuvieron  como  fundamento  la  legislación  aplicable  en su momento y (iii) esa asignación de competencia no  se  opone hoy día con los efectos benéficos que a lo largo de esta providencia  se             han            precisado”2.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

Estarse  a  lo  resuelto  en  decisión  de  veintisiete  de  octubre  de  2005, donde se declaró competente para conocer de  este asunto al Juzgado Segundo Penal del Circuito de Sogamoso.   

Entérese  de esta decisión al Juzgado Penal  del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo.   

Contra   este   auto  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese, devuélvase y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

       ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO             MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

      AUGUSTO     J.     IBAÑEZ  GUZMÁN                JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                                       

        YESID       RAMÍREZ  BASTIDAS                  JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                             

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

1 Auto  del 22 de octubre de 2007   

2  Colisión 25797, 8 de agosto de 2.006     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *