28742(13-02-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28742  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  Aprobado  Acta        No.  28   

Bogotá     D.    C.,    trece (13) de febrero de dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

Decide la Sala el recurso extraordinario de  casación  interpuesto por el defensor de JOSÉ AARÓN  MIRANDA  RODRÍGUEZ  contra la sentencia del treinta y  uno  (31)  de julio de 2007, que confirmó la condena  emitida  por el Juzgado 10  Penal del Circuito de Cali el seis (6) de junio  anterior,   por   el   delito  de  Actos  sexuales  abusivos  con  menor  de  14  años1  (Artículo 209 conc. Art. 14 de la Ley 890 de 2004), agravado por  cuanto   la   víctima   era   menor   de   12   años  (Art.  211  –  4  del  C.P.)  en  el momento de la  ejecución         del         comportamiento2.   

Las  penas  que  le  fueron  impuestas  al  procesado  fueron:  sesenta y cuatro (64) meses de prisión e interdicción  de  derechos y de funciones públicas por igual término;  el juzgado negó  los  subrogados  de  la  suspensión  condicional  de  la  pena  y  la  prisión  domiciliaria.   

         HECHOS   

El Juzgado los relató así:  

“El  20  de  noviembre   de   2006,  la  madre  de  la  menor  xx,  señora  Luz  Ángela López Ramírez, relata ante la  Asistente  de  Investigación  Criminalística  II Sandra Álvarez Ríos, que su  menor  hija  le  contó, que cuando ella va a la casa de su padre, se queda sola  en  la  pieza  y  el  señor JOSÉ MIRANDA,  esposo  de  la  tía  de la menor ofendida entra al cuarto donde  ella  se  encuentra  y comienza a tocarle la vagina, sin quitarle la ropa;   razón  por  la  cual  le preguntó que si le introducía los dedos a la vagina,  contestando  la niña que sí pero con los calzoncitos puestos, que no le bajaba  la   ropa.   Agrega  la  denunciante  que  conoce  al  señor  MIRANDA, porque antes de divorciarse del  padre  de  la  niña, ella vivía en la casa de éste señor, quien acostumbra a  ingerir  licor cada fin de semana;   que el padre de la ofendida se la  lleva  a  la  casa  de  éste  cada quince días, los viernes, regresándola los  domingos por la noche”.   

   

ANTECEDENTES  

El 2 de febrero de 2007 la fiscalía acusó  a   JOSÉ   AARÓN   MIRANDA  RODRÍGUEZ  por  la  conducta de actos sexuales abusivos con menor de catorce  años  y  celebrado  el  juicio  oral  y  público  el Juzgado Décimo Penal del  Circuito  de  Cali profirió condena por la misma conducta el 6 de junio de 2006  (fls.  121  – 132, que fue  confirmada  en  su  integridad por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Cali     el     31     de     julio    siguiente    (Fls.    110    – 116)   

LA    SENTENCIA  IMPUGNADA   

Los     falladores     –tanto  de  primera  como  de  segunda  instancia-   llegaron   a   la  conclusión  de  que  JOSÉ    AARÓN    MIRANDA   RODRÍGUEZ  es  responsable  de  la  conducta  de actos sexuales abusivos con  menor de catorce años:   

El  Juzgado determinó que la menor hija de  Edgar  Hernán  y Luz Ángela efectivamente fue víctima de tocamientos lascivos  auspiciados  por  el  procesado.   Llegó  a esa conclusión al apreciar la  versión  que la menor rindió y la gesticulación expresiva de la manipulación  (“…señalando  en  una  de  ellas  con su mano la  parte  del  cuerpo y la forma que se realizó el acto sexual, sobando su mano en  la      parte      genital     por     encima     de     la     ropa”).   

La   perito  psicóloga,  Dra.  Constanza  Jiménez  Rendón  explicó  en  audiencia  pública  que  la  menor  presentaba  estándares  normales  en  el campo afectivo, en la forma de relacionarse con la  personas,      en      la     espontaneidad,     sin     generar   ansiedad   y   sin   que  puedan  detectarse  fantasías  en  su  relato.   En  suma, la psicóloga sostuvo que la menor está en condiciones  de  rendir un testimonio o una versión de manera idónea, no obstante su edad y  su  deficiente  vocalización,  porque,  a  pesar de ello su lenguaje y forma de  relacionarse es comprensible.   

El  Juzgado  precisó que hay estipulación  probatoria  en  lo  que  respecta  a la identidad del procesado, luego no existe  duda  alguna  sobre  el  sujeto  pasivo de la incriminación:  JOSÉ  AARÓN  MIRANDA es el esposo de la  tía  Gladys,  quien  vive  en  la  misma  casa  donde  habita  el  padre  de la  menor.   

En  suma,  el  testimonio  de  la  víctima  apreciado   de  manera  articulada  con  la  experticia  psicológica  sobre  la  idoneidad  para  declarar  y  la confiabilidad de la versión y la exclusión de  toda  probabilidad de que hubiese error en el sujeto pasivo de la acción penal,  fueron        elementos        de       convicción       suficientes  para  determinar  la  responsabilidad  penal.   

El  Tribunal,  además  de  ratificar  la  apreciación  probatoria  del  juzgado,  precisó  que  esta especie de conducta  punible  (actos  sexuales  abusivos)  no  precisa  de  la existencia de secuelas  físicas  porque  es sabido que en el acto sexual (diverso del acceso carnal) lo  ordinario  es  que  “…no  existan  rastros  de la  manipulación  ejecutada  en el cuerpo”, no obstante  ello,   no   se  descarta  la  existencia  de  la  conducta  punible3.   

         LA IMPUGNACION   

Cargo     único.     Manifiesto  desconocimiento  de  las reglas de apreciación de la prueba, error de hecho por  falso  juicio  de  existencia  por  omisión  (no  se  apreciaron  como  pruebas  creíbles los contraindicios)   

El  libelista  critica  que la sentencia se  fundamentó   en  prueba  única  (la  versión  de  la  menor  ofendida);   transcribió  apartes  de  la versión que la menor rindió ante el psicólogo y  sostiene  que de ella “se puede colegir que la menor  fue  preparada  para  esta  diligencia”, que es una  “ofendida  sospechosa”  porque  los  hechos  que  refirió  “no  se  pueden  corroborar  exactamente” dadas las contradicciones  en  que  incurrió  cuando  rindió  su  versión  en  cámara  gessell sobre la  supuesta agresión sexual de la que fue víctima.   

Resaltó  contradicciones  del  dicho  cuando  la  ofendida  sostuvo     que     “sí     conoce”  al  procesado,  después que “no  lo  conoce”,  que “es  el     amigo”,    pero    que    “no  es  amigo”,  que “no   lo   quiere   ver”,  pero  que  “sí  lo quiere ver”,  que  “sí  la  tocó”  pero que “no la tocó”.   

Ante  ese cúmulo de contradicciones aduce  que  hay dudas insalvables que demuestran que el sentenciado no participó en la  conducta  punible  e  imponen  una  sentencia  absolutoria en aplicación del in  dubio pro reo.  En efecto:   

De  la trascripción del dicho de la menor  se    advierte    que    “no   conoce”       a      JOSÉ,  de  donde “claramente se infiere y  se   prueba  que  JOSÉ  AARÓN  MIRANDA  RODRÍGUEZ  no  participó  en  la  acción  delictual que se le  imputa”.   

El  sentenciador  individual y corporativo  restó  importancia  a  las  declaraciones de Edgar Hernán Pinzón (padre de la  menor),  Myriam  Eliza  Zambrano  (tía)  y  de  Paola  Andrea  Rincón Másmela  (prima),  del cuñado, esposa y sobrina del procesado, declarantes creíbles que  manifestaron  que  el  procesado  “…es incapaz de  llegar   a   un  acto  de  esta  naturaleza  por  el  conocimiento  de  más  de  veinte   años  y  por  convivir en la misma residencia”.   

Al apreciar esos testimonios y articularlos  con  el  dicho  contradictorio  de  la  ofendida  surge  la  duda  a  favor  del  condenado;   sin  embargo, el sentenciador incurrió en falso raciocinio al  fundamentar   y   dar   prevalencia   al   dicho   contradictorio  de  la  menor  ofendida.   

Solicitó  finalmente  casar  el  fallo  y  absolver   al   sentenciado   JOSÉ  AARÓN  MIRANDA  RODRÍGUEZ en consideración a que estima injusta la  condena.   

AUDIENCIA  DE  SUSTENTACIÓN  DEL  RECURSO  EXTRAORDINARIO DE CASACION   

DEMANDANTE  

El  impugnante complementó su demanda con  la   manifestación   de   que  no  es  creíble  el  testimonio  de  la  menor,  pues  no  fue  contundente,  no  fue  concreta en la  imputación  de  cargos  contra  el  procesado.  Por otra parte, la pericia  científica  que  se  practicó  no  llegó  a un conclusión certera y dejó la  realización  de  la  conducta  en  el  campo de las probabilidades al decir que  “es probable”, que “no se descarta” la comisión del acto.   

Reiteró  el  testimonio  del  padre de la  menor,   quien   dijo   que   no   dejaba   solos  a  sus  hijos  “en  ningún  momento”.   

Insistió en que la versión de la menor de  cuatro  años,  a  pesar  del  avanzado  léxico  en  materia sexual, no refleja  –con   certeza-  que  hubiese sido víctima de abuso sexual.   

EL FISCAL  

Sostuvo  que en  la  entrevista,  la  niña  contó  “con espontaneidad y coherencia” que fue  víctima  de  abuso  sexual;   el  dictamen  de  Medicina legal también es  coherente  con  la  determinación  del juez en el sentido de que la ausencia de  lesión  física  evidente,  no  significa  que  no  haya  existido  la conducta  punible,  puesto  que  el  acto  sexual  no implica como condición necesaria la  lesión física.   

Por    otra    parte,    la  versión de la menor de cuatro años es creíble en cuanto que  su  modo  de responder fue “bien hilado” y la apreciación del testimonio de  los  menores  obedece  a las reglas de apreciación del Código de Procedimiento  Penal,  aunque  la  técnica  del  recaudo  de  la  prueba  (cámara de gessell)  obedezca  a  ritualidades  del  Código  de la infancia y la adolescencia.   Sugirió no casar el fallo.   

El    REPRESENTANTE   DEL   MINISTERIO  PÚBLICO   

Precisó  que, a pesar de las dificultades  en  la  expresión oral de la testigo menor de cuatro años, el juzgador otorgó  crédito  al  dicho “por la descripción gestual”, en la medida que refirió  (con    tocamientos    en   sus   genitales)   que   “su   Tío   JOSÉ  AARÓN  le tocó la vagina”, y  cuándo  se le preguntó que dónde está JOSÉ AARÓN  MIRANDA  RODRÍGUEZ respondió con total claridad que  “está  en  la  cárcel  precisamente  por  eso”,  y  de  ahí  la respuesta  razonable  y  coherente  de  que “no lo consideraba su amigo”, por esa misma  causa.   

En relación con el testimonio del padre de  la  víctima,  recordó  que  la  prueba  no  fue  omitida  y que se apreció la  declaración  cuando sostuvo que él tenía confianza en el procesado;  sin  embargo,  el  Procurador recordó que esa declaración no favorece la condición  procesal  del  sentenciado  en  la  medida  que  “no  desvirtúa  la prueba de  cargo.   

Finalmente, en lo que tiene que ver con las  declaraciones  de  Myriam Elisa Zambrano (tía) y de  Paola   Andrea   Rincón   Másmela   (prima  de  la  víctima), estimó que no  son  pruebas trascendentes porque limitaron en dicho a dar razón de la conducta  antecedente del procesado.   

CONSIDERACIONES  

Es  competente la Corte Suprema de Justicia  para  resolver  el  recurso  extraordinario  de  casación  propuesto  contra la  sentencia  proferida  por  el Tribunal Superior de Cali, bajo el supuesto de que  la  finalidad  del  recurso propende por la efectividad del derecho material, el  respeto  de las garantías de los intervinientes, la reparación de los agravios  inferidos  a  éstos  y  la  unificación  de la jurisprudencia (Cfr. Artículos  32-1,180, 181 y 184 de la Ley 906 de 2004).   

Cargo    único.     Manifiesto  desconocimiento  de  las reglas de apreciación de la prueba, error de hecho por  falso juicio de existencia por omisión   

El  actor  fincó  la  impugnación en que  “no  es  confiable”  el  dicho de la víctima de  cuatro   años   de   edad  y  porque  incurrió  en  contradicciones  en  la  versión que ofreció de los hechos;  por  ello  criticó de “sospechoso”   el   dicho   de   la  ofendida,  además porque  los   actos   sexuales  abusivos  –según    precisó-   “no      se      pueden      corroborar     exactamente”.   

Concluyó    que    “JOSÉ  AARÓN  MIRANDA  RODRÍGUEZ  no  participó    en   la   acción   delictual   que   se   le   imputa”,  y  que  el juzgador debió dar crédito a quienes dijeron que  “…es   incapaz  de  llegar   a   un  acto  de  esta  naturaleza  por  el  conocimiento  de  más  de  veinte   años  y  por  convivir en la misma residencia”.   

Para  responder  la censura que a ello se  contrae,  la  Sala  encuentra  que  la  impugnación  consiste  en la particular  apreciación  de  las  pruebas  del  proceso  por  parte del libelista, quien no  demuestra  error alguno en  la  contemplación de algún medio de convicción específico (falsos juicios de  existencia       por       omisión,      falso  razonamiento):   

i)   La  verdad  es  que  tanto  el  juez  individual  como el colegiado fundamentaron la  decisión  en  dos  pruebas:   el  dicho  de  la  víctima  y  el  dictamen  de   un   profesional  especializado  (psicólogo)   que,   informado   del  antecedente,  valoró  a  la  menor y halló en Ella  (mediante  la  técnica  de  Cámaras  de  Gessell)  a una persona con capacidad  mental  y  emocional para rendir de manera idónea y comprensible la versión de  unos hechos a pesar de su corta edad.   

Las  Cámaras de  Gessell   son   salas  de  apoyo  logístico  a  las  actividades  de  investigación;   hacen  parte  de  la  Planta  física de  Laboratorios  de  Psicología;   desde  el  punto  de  vista didáctico, el  trabajo  en  la  Cámara  de  Gessell  permite  entrenar a los estudiantes en la  evaluación   psicológica  a  través  de  diversas  técnicas  de  entrevista,  observación   sistematizada   y  juego  de  roles.  Desde  el  punto  de  vista  investigativo,       puede       servir       como      apoyo,      tanto   al  operador  judicial  en  el  proceso   de   elaboración   de   tesis   para  obtener  registros  confiables,  como    en   el   desarrollo   de   investigaciones   clínicas4.   

Tal como lo recordó el señor Fiscal en la  audiencia,  la  apreciación  del  testimonio de los  menores   se   rige   por   las   disposiciones  del  Código  de  Procedimiento  Penal5,  aunque  la técnica del recaudo de la prueba requiera del apoyo  de Autoridades especializadas (como se hizo en este caso).   

El   Código   de   la  Infancia  y  la  Adolescencia  establece  los  criterios  para  recibir el testimonio en procesos  judiciales   donde  son  víctimas  los  niños,  niñas  y  adolescentes;   ciertamente  que  el  apoyo  del  Psicólogo  en  esta  investigación penal fue  trascendente  porque  “adecuó el interrogatorio a  un  lenguaje comprensible a la edad de la víctima”  y  las  respuestas que se obtuvieron por ese medio le permitieron, en su calidad  de   órgano  especializado  de  indagación  e  investigación  dictaminar  con  criterio  de  “profesional  especializado” que la  víctima    rindió    de    forma    idónea  y comprensible la versión de  unos   hechos6.   

El   testimonio   de  la  víctima  fue  absolutamente  puntual,  absolutamente claro en referir el “núcleo duro” de  la  investigación  penal  (la  existencia  de  un  abuso  contra  la  Libertad,  Integridad  y  Formación sexuales);  las respuestas fueron elocuentes como  lo   precisó   –con  acierto- el representante del Ministerio Público:   

La  víctima  refirió  “por  la  descripción  gestual” (con  tocamientos   en   sus  genitales)  que  “su  Tío  JOSÉ  AARÓN le tocó la  vagina” y cuándo se le preguntó que dónde está  JOSÉ    AARÓN    MIRANDA   RODRÍGUEZ    respondió   con   total   claridad   que   “…está    en    la   cárcel   precisamente   por   eso”,  y  de  ahí  la  respuesta  razonable  y  coherente  de  que  “…no  lo  consideraba  su  amigo  por  esa misma  causa”.   

Por modo que, a partir de la apreciación  correcta  del  testimonio de la víctima y de integrar ese dicho con la versión  de   oídas   del   Psicólogo   (órgano   de   indagación   e  investigación  especializado)  el  juzgador determinó la responsabilidad penal de JOSÉ         AARÓN         MIRANDA         RODRÍGUEZ.   

ii)         Cuando  la  censura  se  limita  a anteponer el particular modo de  apreciar  los  hechos  del  impugnante  sobre  la  manera  como  el    sentenciador   contempló   la  evidencia   del   proceso,  se  impone  repetir  que  el   libelo   no   es  suficiente para desquiciar la legalidad de la decisión:   

“Así,  lejos  de evidenciar el yerro de  juicio   en  el  juzgador,  asume  el  defensor  una  simple  oposición  a  las  conclusiones  judiciales  y  enfrenta su criterio a la fuerza de convicción del  material  probatorio  especialmente a la credibilidad que se le otorgó al menor  acerca de las manipulaciones sexuales de las que fue objeto.   

El      poder     de   persuasión   dado  a  una  prueba  es  tema   ajeno  al  recurso  extraordinario  de  casación  toda vez que no existe tarifa  legal  o asignación ex ante del mérito de las declaraciones, pues conforme con  el  sistema  de  apreciación racional el operador judicial tiene cierto ámbito  de  discrecionalidad en la valoración probatoria que sólo encuentra límite en  los    postulados    de   la   sana   crítica”7.   

iii)   A  pesar  de  todo,  la  impugnación  admitida para su  estudio,   que  trata  de  la  agresión  sexual  de  un menor de edad, brinda una vez más la oportunidad  a  la  Corte para reiterar  su  criterio  en  el  sentido de que al testimonio del  menor,  víctima  de acto sexual, se le debe otorgar una especial confiabilidad,  sin  que ello signifique demeritar la versión por la mera condición de la edad  prematura:   

“De  acuerdo  con  investigaciones  de  innegable  carácter  científico,  se  ha establecido que cuando el menor es la  víctima    de    atropellos   sexuales   su   dicho   adquiere   una   especial  confiabilidad.   Una connotada tratadista en la materia ha señalado en sus  estudios lo siguiente:         

“Debemos resaltar, que una gran cantidad  de  investigación  científica,  basada  en  evidencia  empírica,  sustenta la  habilidad  de  los  niños/as  para brindar testimonio de manera acertada, en el  sentido  de  que,  si  se  les permite contar su propia historia con sus propias  palabras  y  sus  propios términos pueden dar testimonios altamente precisos de  cosas  que  han  presenciado o experimentado, especialmente si son personalmente  significativas  o  emocionalmente  salientes  [sic]  para  ellos.  Es importante  detenerse  en  la descripción de los detalles y obtener la historia más de una  vez  ya  que  el  relato  puede variar o puede emerger nueva información. Estos  hallazgos  son  valederos  aún  para  niños  de edad preescolar, desde los dos  años   de   edad.   Los   niños   pequeños  pueden  ser  lógicos  acerca  de  acontecimientos  simples  que  tienen  importancia  para sus vidas y sus relatos  acerca  de  tales  hechos suelen ser bastante precisos y bien estructurados. Los  niños   pueden   recordar   acertadamente   hechos  rutinarios  que  ellos  han  experimentado  tales  como  ir  a  un  restaurante, darse una vacuna, o tener un  cumpleaños,  como  así  también algo reciente y hechos únicos. Por supuesto,  los  hechos  complejos (o relaciones complejas con altos niveles de abstracción  o  inferencias)  presentan  dificultad  para los niños. Si los hechos complejos  pueden  separarse  en  simples,  en unidades más manejables, los relatos de los  niños  suelen  mejorar  significativamente.  Aún el recuerdo de hechos que son  personalmente  significativos  para los niños pueden volverse menos detallistas  a través de largos períodos de tiempo.   

”Los   niños   tienen  dificultad  en  especificar  el tiempo de los sucesos y ciertas características de las personas  tales  como  la edad de la persona, altura, o peso. También pueden ser llevados  a  dar  un  falso  testimonio  de  abuso  ya  que,  como los adultos, pueden ser  confundidos  por  el  uso de preguntas sugestivas o tendenciosas. Por ej. el uso  de  preguntas  dirigidas  puede  llevar a errores en los informes de los niños,  pero  es más fácil conducir erróneamente a los niños acerca de ciertos tipos  de  información  que  acerca  de  otros.  Por  ejemplo, puede ser relativamente  fácil  desviar a un niño de 4 años en los detalles tales como el color de los  zapatos  u  ojos  de alguien, pero es mucho más difícil desviar al mismo niño  acerca  de  hechos  que  le  son  personalmente significativos tales como si fue  golpeado  o  desvestido.  La entrevista técnicamente mal conducida es una causa  principal de falsas denuncias.   

”Habrá que captar el lenguaje del niño  y  adaptarse  a  él  según su nivel de maduración y desarrollo cognitivo para  facilitar  la  comunicación  del  niño.  Por  ej.  los niños pequeños pueden  responder  solamente aquella parte de la pregunta que ellos entienden, ignorando  las  otras  partes  que pueden ser cruciales para el interés del adulto. Por lo  tanto  es  conveniente  usar  frases  cortas,  palabras cortas, y especificar la  significación   de   las   palabras  empleadas.  Los  entrevistadores  también  necesitan  tener en cuenta que, a veces, la información que los niños intentan  aportar  es  certera,  pero  su  informe  acerca  de  esto puede parecer no solo  errónea,  sino  excéntrica (burda) para un adulto. Por ejemplo, un chico puede  decir  que  “un  perro volaba” sin decir al entrevistador que era un muñeco  que él pretendía que pudiera volar.   

”El   diagnóstico  del  Abuso  Sexual  Infantil  se  basa  fuertemente en la habilidad del entrevistador para facilitar  la  comunicación  del  niño,  ya  que  frecuentemente es reacio a hablar de la  situación  abusiva [“Violencia familiar y abuso sexual”, capítulo “Abuso  sexual  infantil”,  Compilación de Viar y Lamberte, Ed. Universidad del Museo  Social de Argentina, 1998].   

”A partir de investigaciones científicas  como  la anterior, se infiere que el dicho del menor, por la naturaleza del acto  y  el  impacto que genera en su memoria, adquiere gran credibilidad cuando es la  víctima       de      abusos      sexuales”8.   

En   suma,   la   Sala   rechaza  por  infundado el cargo, porque no encuentra en la censura  cosa  diferente  que  una  tendencia  a desechar -por  sí-  el  testimonio  de  un  menor,  porque  es  una  alegación  sin  fundamento  científico,  lógico  o  de  experiencia,  fincada  exclusivamente  en  la falta de confiabilidad del dicho y con el único pretexto  de  favorecer  al  condenado  cuya responsabilidad se demostró suficientemente,  con  una  correcta  apreciación  probatoria  en  las  dos instancias judiciales  (unidad inescindible).   

El cargo no prospera.  

En  mérito  de lo anteriormente expuesto  la  Corte  Suprema de Justicia, en Sala de Casación  Penal  y administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la  Ley,   

       RESUELVE   

Primero:                NO  CASAR  la  sentencia  del 31 de julio de 2007 proferida por el Tribunal  Superior de Cali.   

Contra  esta decisión no procede recurso  alguno.   

Notifíquese,  cúmplase  y devuélvase al  Tribunal de origen.   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

                   ALFREDO              GÓMEZ  QUINTERO                       MARIA  DEL  ROSARIO GONZALEZ DE LEMOS   

             AUGUSTO         J.        IBAÑEZ  GUZMÁN                                            JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

        YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                     Permiso   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1La  Sala  omite  el nombre de la víctima por la prevención natural de no  divulgar datos que la identifiquen o  puedan  conducir  a  su  identificación.  En el  Código  del menor existía la prohibición expresa de no publicar esos datos en  las   providencias   judiciales  (artículo  301  del  Código   del  Menor,  Decreto  2737  de  1989);   sin  embargo,     el artículo 301 del C. del M. fue  derogado  por el artículo 217 de la Ley 1098 de 2006  (Código  de  la  Infancia  y  Adolescencia)  que rige a partir del 8 de mayo de  2007.   

Con  todo,  la  Sala  Penal  de  la  Corte  continúa  con  esa  línea  de  pensamiento  (no  publicar  el nombre del menor  víctima  de  delitos  sexuales)  en  razón  a que estima que la determinación  contribuye  con  la  finalidad  del  código  de  la  Infancia y la Adolescencia  relativa  a  garantizar  a  niños,  niñas  y adolescentes su pleno y armonioso  desarrollo en la comunidad.  (art. 1 de la Ley 1098 de 2006).   

2A la  investigación  se  aportó el registro civil de nacimiento que da cuenta que la  víctima  nació  el  12  de  enero  de 2002, de suerte que para la fecha de los  hechos contaba con cuatro años y diez meses aproximadamente.   

3Artículo  212.  Acceso  carnal.  Para los efectos de las conductas  descritas  en  los  capítulos  anteriores,  se  entenderá por acceso carnal la  penetración  del  miembro  viril  por  vía  anal, vaginal u oral, así como la  penetración  vaginal  o  anal  de cualquier otra parte del cuerpo humano u otro  objeto.   

4Cada  cámara  incluye  una  cabina  de  observación,  dotada con circuito cerrado de  televisión,  VHS,  videograbadora,  cabina  de  control, altavoces, deck y sala  para  observadores.   El  consultorio  de  la cámara de Gessell incluye un  sofá,  dos  sillas  y  una  mesa  baja.  (consulte esta información en la  página  de  Internet  de  la  Universidad Javeriana en la siguiente dirección:  WWW.javeriana.edu.co/psicología/departamento/infraestructura.php;     o    en   la   siguiente   dirección:    raul.oyuela@javeriana.edu.co.   

5“A la luz de los artículos 382 y 379  del  C.  de  P.P.,  en  concordancia  y  de  conformidad  con  las  técnicas de  indagación  e  investigación  (Libro II, Títulos I y II del C. de P.P.;   artículos  200  al  285)  los  elementos  materiales probatorios y la evidencia  física  (Art. 275 ib.) que recauden quienes fungen como órganos de indagación  e  investigación son medios de conocimiento y tienen  vocación  probatoria  siempre  que  su  aducción  al  proceso  penal  se  haga  respetando   los   principios   rectores   y   las   garantías   procesales   y  constitucionales.   

Los  medios del conocimiento obtenidos en  actos   de   indagación  y  de  investigación  técnica  o  científica,  como  experticias,   diagnósticos,  entrevistas,  reconocimientos,  declaraciones  de  eventuales  testigos,  interrogatorios  a indiciados, informes de investigación  de  campo,  actas  de  reconocimiento  fotográfico, huellas, manchas, residuos,  vestigios,    armas,   dineros,   mensajes   de   datos,   textos   manuscritos,  mecanografiados,  grabaciones  fonotípicas,  videos,  etc. (art. 275 literal h)  son        evidencia       probatoria       del       proceso       cuando son presentados ante el juez en  la  audiencia  de  juicio  oral  por el sujeto procesal a través del testigo de  acreditación  (fuente  indirecta  del  conocimiento  de  los  hechos) que es el  responsable    de    la   recolección,   aseguramiento   y   custodia   de   la  evidencia.   

La  validez  de  la  prueba así obtenida  está  supeditada  a  que  se  reciba  y  recaude  en  el  marco de la legalidad  (artículos  276  al  281);   en  tales  condiciones, son pruebas  del  proceso  y  por ende, apreciables de conformidad con el artículo 273 ib.;   por  manera  que  su  apreciación  se  regula  de conformidad con los criterios  establecidos  en  la  ley  para  cada  prueba  legalmente establecida, porque de  principio  “Toda  prueba  pertinente  es admisible…” (Artículo 376 ib.) y  apreciable  (art.  380  ib.)  según los criterios establecidos en el respectivo  capítulo.   

Además  de  ello,  si  el  órgano  de  indagación  e  investigación  comparece  a  la  audiencia  de juicio oral como  “testigo  de  acreditación”,  certifica  idoneidad  en  la  materia  de  la  experticia   técnica   o   científica   y   se   somete  a  la  contradicción  -interrogatorio  y  contrainterrogatorio-  de  los sujetos procesales (el debate  que  refiere  el censor), su testimonio es prueba del  proceso,   tanto   como   los  medios  de  conocimiento  que  aporte  (documentos, entrevistas, reconocimientos, actas, videos, etc.),  sencillamente  porque entran al juicio oral por el umbral de la legalidad cuando  el      juez      del      conocimiento      así     lo     declara5.   

En  ese  orden, el testimonio (de oídas)  que  rinde  deberá  ser  apreciado  y  controvertido  como  prueba  testimonial  (artículos  383  a  404);   los  dictámenes  periciales que suministre el  experto  y  su  dictamen  se  apreciarán  bajo  las  reglas  de  contemplación  jurídica  y material de esas experticias (artículos 405 al 423 ib.);  los  documentos    que    suministre    –entre  los  que  caben  los  textos  manuscritos,  las grabaciones  magnetofónicas,   los   discos   de   todas   las  especies,  los  videos,  las  fotografías,  cualquier  otro  objeto  similar… art. 424- se apreciarán como  tal  a  la  luz  de  los  artículos 425 al 434;  las pruebas de referencia  (practicadas  por fuera de la audiencia de juicio oral y que son utilizadas para  probar  o  excluir  uno o varios elementos del delito…) se valorarán a la luz  de los artículos 438 al 441 ib.   

Por  manera  que,  después  de haber sido  legítimamente  incorporado  un medio cognoscitivo (elemento material probatorio  y  evidencia  física Art. 275) de manera legítima por el sujeto procesal, bien  de  forma  directa, ora a través del órgano de indagación o de investigación  (testigo  de acreditación, fuente indirecta del conocimiento de los hechos) que  la  recaudó en la FASE DE  INDAGACION  E  INVESTIGACION  y  acreditada  la  cadena  de custodia, en fin, la  legalidad  del  medio  de  convicción  y  la  controversia (Art. 392), será un  referente        válido        –prueba-  en  el  JUICIO,  óptimo  para  definir  la  responsabilidad penal en cualquier  sentido:   condenatorio,  absolutorio,  o  declaratorio  del estado de duda  (Arts.  7  y  381del  C. de P.P.)”.  Cfr. CORTE  SUPREMA, rad. núm. 26411 del 08/11/2007.   

6Artículo  193  num.  12  y  13;   art.  194 de la Ley 1098 de  2006.   

7Auto  del 27/06/2007, rad. Núm. 27478   

8Sentencia  de 26 de enero de 2006, radicación 23706, sentencia del  30  de  marzo de 2006, rad. Núm. 24468;  ib. Auto del 28511 del 28 de nov.  de  2007;   auto  del 26/9/07, rad. Núm. 27946;  auto del 26/09/2007,  rad. Núm. 28274.     

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