28591(13-02-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28591  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.28  

Bogotá  D.C.,  trece (13) de febrero de dos  mil ocho (2008).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  acerca  de la solicitud de  incorporación  y  práctica  de  pruebas  presentada  por  el defensor de JAIME  ALFONSO SALGUERO PÉREZ   

ANTECEDENTES   

         

1. JAIME ALFONSO SALGUERO PÉREZ es requerido  para  que  comparezca a juicio “por delitos federales  de  narcóticos”  ante  la  Corte  Distrital  de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de  Nueva  York, con fundamento en la  acusación  sustitutiva  No. 07-774 (S-1) (JG), dictada por  el Gran Jurado  el  18  de  mayo de 2007, por los hechos sintetizados en el único que cargo que  le formula, del siguiente modo:   

“Cargo  Uno:  Concierto  para distribuir y  poseer  con la intención de distribuir un kilogramo o más de una sustancia que  contenía  heroína, lo cual es contra el Título 21, Sección 841 (a) (1) y 841  (b)  (1)  (A)  (i) del Código de los Estados Unidos, y del título 18, sección  3551  etseg. del Código de  los  Estados  Unidos,  en violación del Título 21, Sección 846 del Código de  los Estados Unidos”.   

2. El Ministerio del Interior y de Justicia,  mediante  oficio  No. OFI07-29664-DIJ0100 de 16 de octubre de 2007,  envió  a  esta  Corporación  el expediente relacionado con el trámite de extradición  de  JAIME  ALFONSO  SALGUERO  PÉREZ  a  quien  la Policía Nacional, Dirección  Antinarcóticos,  Área  de  Interdicción,  Grupo  Policía  Judicial,  Proceso  Control  Heroína,  capturó  el 14 de agosto de 2007 en la ciudad de Bogotá en  cumplimiento  de  la  Resolución de 8 de Agosto de 2007 proferida por el señor  Fiscal  General  de  la  Nación,  conforme se solicitó en la Nota Diplomática  2272  de  2  de  agosto de 2007 enviada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América, a través de su embajada en Colombia.   

3.   La   petición  de  extradición  fue  formalizada  a  través  de  la nota diplomática 3100 de 10 de octubre de 2007,  acompañada  de  la  documentación  correspondiente,  en  torno  de  la cual el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  por no existir convenio  aplicable  al  caso,  es  viable  acudir  a las normas del ordenamiento procesal  penal colombiano.   

         

4. En aplicación del artículo 500 de la ley  906  de  2004  se  corrió  traslado  a  los intervinientes para que solicitaran  pruebas,   oportunidad   en  la  cual  el  defensor  del  requerido  pidió  las  siguientes:   

4.1.  Se  tenga  en  cuenta  al  momento  de  proferir decisión de fondo, las siguientes:   

a)  Certificación expedida por la Alcaldesa  de Guaduas (Cundinamarca).   

b)  La  declaración juramentada de Gilberto  Posada   Jaramillo  representante  legal  de  la  empresa  Agroindustria  Posada  Jaramillo.   

4.2.   Escuchar   en  declaración  a  las  siguientes personas:   

a)  Hernando  Melo  Hernández  acerca de la  conducta del requerido.   

b)  Gilberto  Posada  Jaramillo  para  que  ratifique  lo  afirmado  por  él  en  la declaración juramentada aportada como  prueba documental.   

4.3.  Teniendo  en cuenta, que en su sentir,  las  pruebas  hasta ahora descubiertas por la Fiscalía de los Estados Unidos de  América  no  son  lo  suficientemente  claras,  demanda se solicite a ésta por  intermedio  de  la  Embajada  de  los  Estados Unidos para que allegue todas las  pruebas  que  tenga  en  contra  de  su  representado,  así  como los elementos  materiales que lo favorezcan.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De acuerdo con el concepto del Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  al  no existir convenio vigente con los Estados Unidos,  en  este  asunto  rigen  los  preceptos del estatuto procesal penal —Ley    906    de    2004— que en su artículo 373 establece que  los  hechos  y circunstancias de interés para la solución correcta del caso se  podrán  probar  por  cualquiera  de  los  medios  establecidos  en  ella  o por  cualquier  otro  medio  técnico  o  científico,  que  no  viole  los  derechos  humanos.   

El  artículo  376  del  mismo ordenamiento,  consagra  que  toda  prueba  pertinente  es  admisible,  salvo cuando: a) exista  peligro  de  causar  grave  perjuicio  indebido;  b)  probabilidad de que genere  confusión  en  lugar  de  mayor  claridad  al  asunto,  o  exhiba  escaso valor  probatorio y, c) que sea injustamente dilatoria del procedimiento.   

En tratándose del trámite de extradición,  las   pruebas  aportadas  y  solicitadas  por  los  intervinientes  deben  tener  relación  con  los  aspectos  que la Corte debe abordar al momento de emitir su  concepto.   

La   Corte  negará  la  incorporación  y  práctica  de  las  pruebas  pedidas  por  el  defensor, porque ninguna de ellas  guarda  relación  con  el  objeto  del  concepto,  el  cual  está  orientado a  establecer:  (i)  la  validez  formal  de  la documentación presentada; (ii) la  demostración  de la plena identidad del solicitado; (iii) el principio de doble  incriminación,  conforme  con  el  cual  el  hecho que motiva la petición debe  estar  previsto  como  delito  en  Colombia y reprimido con pena privativa de la  libertad  cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años; (iv) la equivalencia  de  la  providencia  emitida  en  el  extranjero con la acusación emitida en el  derecho  procesal  interno  y  (v)  cuando fuere del caso, el cumplimiento de lo  previsto en los tratados públicos..   

La  Jurisprudencia  de  la  Corte  ha  sido  reiterativa  en  precisar  que  el  trámite  de  extradición contemplado en el  Código  de  Procedimiento  Penal  es  de  contenido  estricto,  por  lo que las  autoridades  administrativas y judiciales que intervienen en él, necesariamente  deben  sujetarse  a lo que dispone la ley, pues no les es dable introducir otros  requisitos o prescindir de los existentes.   

En lo que concierne al decreto y práctica de  pruebas  en el trámite de extradición, subsisten los criterios de conducencia,  pertinencia  y  utilidad  del  medio  probatorio  acorde  con lo previsto en los  artículos 495 y 502 de la ley 906 de 2004.   

En  este  orden  de  ideas,  ninguna  de las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa  tiene relación alguna con el objeto del  concepto,  pues,  la  declaración  rendida  extraprocesalmente  por  el  señor  Gilberto  Posada  Jaramillo, cuyo contenido, que persigue sea ratificado ante la  Corte,  da  cuenta  de  los  pagos  que  le  hizo  al requerido durante el lapso  comprendido  entre  los  años 2001 a 2007 por compra de leche; y, de otro lado,  la  certificación  de  la  Alcaldesa  del  municipio  de Guaduas, Cundinamarca,  simplemente  hace referencia a su buena conducta anterior, que también pretende  demostrar con el testimonio del señor Hernando Melo Hernández.   

En  relación  con  el descubrimiento de las  pruebas  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  hará  valer en contra del  requerido  se advierte que la defensa persigue con ellas controvertir los cargos  que  le  hace  la justicia norteamericana a su procurado, aspectos acerca de los  cuales  la  jurisprudencia de la Sala ha sido reiterativa en señalar que forman  parte  del  objeto  de  la  investigación  que  adelanta  la justicia del país  solicitante,  en  este  caso,  la  estadounidense, por lo que es al interior del  respectivo  proceso,  en las oportunidades respectivas y ante las autoridades de  ese  país  donde debe controvertir la validez de las pruebas aducidas y aportar  las  que  considera  pertinentes,  en cuanto no hace parte del concepto que debe  emitir  la  Corte  determinar  el  grado acierto de la decisión extranjera como  tampoco la responsabilidad penal del solicitado.   

Las  anteriores razones son suficientes para  negar   la  incorporación  y  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor.   

Finalmente  no observándose la necesidad de  ordenar  la  práctica de pruebas de oficio, se dispondrá correr el traslado de  que  trata   el  inciso final del artículo 500 de la ley 906 de 2004, para  que los intervinientes presenten sus alegaciones.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:   

PRIMERO.         NEGAR  por  improcedentes  las  pruebas  solicitadas   por   el   defensor  del  requerido  en  extradición,   señor  JAIME ALFONSO SALGUERO PÉREZ.   

SEGUNDO. De conformidad con el inciso final del  artículo  500  de  la  Ley  906  de 2004,     CORRER     TRASLADO,  por  el  término de cinco (5) días a  los     intervinientes,    para    que    presenten  alegatos previos al concepto de la Corte.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

         

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

                                                                                                                                                  

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

Permiso  

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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