27166(30-05-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 27166  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado  Acta  No.  105    

Bogotá,  D.C., treinta (30) de abril de dos  mil ocho (2008)   

D   E   C   I   S   I  Ó  N   

Procede  la  Sala a resolver de fondo   el   recurso   de  casación,  interpuesto  contra  el fallo  emitido  por el Tribunal Superior de Distrito Judicial  de  Bogotá, el 10 de julio de 2006, que confirmó   la  sentencia  adoptada  por  el Juzgado Segundo Penal del  Circuito   Especializado   de   Depuración   de   la  misma  ciudad,   el  26  de  agosto  de  2005;  en  el  proceso  seguido  contra  CHUNG SHIA CHOU “SUSSY”,  quien  la condenó a la pena principal de 53 meses de  prisión,  por  los  punibles  de falsedad material de  particular   en  documento  público,  a  título  de  autora   del   pasaporte  colombiano  y  de  cómplice  por  tráfico de migrantes y  falsedad   material   de   particular  en  documento  público,  respecto  de  los  pasaportes portugueses.   

H    E    C    H   O   S   

Fueron  resumidos  por  las instancias de la  siguiente manera:   

“Obra  en  estas  diligencias,  que  por  diversidad  de circunstancias, los ciudadanos de nacionalidad China SHI LING, KE  CHENG  XIANG,  RONG  HUANG,  JIANG  XING y DE LONG XIA, optaron por abandonar su  país  con  destino  a  Panamá, para cuyos efectos se contactaron con un señor  que  dijo  llamarse  WANG  TO  TO,  quien  les ofreció gestionar los trámites,  pasajes  y viajes necesarios por un valor total de ocho mil (U.S. $8.000) a diez  mil  (U.S.  $10.000) dólares, por persona, con el compromiso de ubicarlos en su  lugar  de  destino,  luego  de  gestionar  cada uno su pasaporte de nacionalidad  China,  WANG  TO TO, en la ciudad de Beijing, sin mayor explicación les informa  que  la  visa  está  autorizada  no  para  Panamá  sino para la República del  Ecuador,  al  tiempo  que  les  suministra  a  cuatro  de  ellos un Pasaporte de  nacionalidad  Portuguesa,  emprenden  estos  su  viaje,  arribando  a  Guayaquil  Ecuador  el  8  de  agosto de 2002, ZHENH XIANG y RONG HUANG, siendo alojados en  una  residencia a donde también arriban el 17 de septiembre del mismo año, SHI  LING  LING,  KE  CHENG,  JIANG  XING  ZHOU y DE LONG XIA; pasados algunos días,  guiados  por  un  ciudadano  para  ellos  desconocido,  a través de la frontera  ecuatoriana,  en  un viaje vía terrestre, ingresaron  a Colombia de manera  irregula,  llegando  al  centro  de  la  ciudad  de  Bogotá,  siendo  atendidos  inicialmente  en  su  restaurante  por  MICHAEL  LUENG LO, ciudadano también de  origen  Chino, quien en seguida los aloja en su residencia ubicada en la Carrera  9  No.  21-41,  apartamento  801,  a la espera de emprender su marcha a Panamá,  siendo  aprehendidos  en  el  curso  de  la  diligencia  de allanamiento el 9 de  octubre  de  2002,  como  resultado  de  una  investigación  adelantada  por la  Coordinación  de  Verificación  Migratoria  de  la  Subdirección  de  Asuntos  Migratorios  del DAS Bogotá, dirigida por la Fiscalía, tras la observación de  irregularidades  movimientos  migratorios  de  ciudadanos  de  origen  Chino  en  Buenaventura  para la época del mes de abril y en Cúcuta para el mes de agosto  hogaño,  detectándose la operatividad e una RED DE TRAFICO DE MIGRANTES, en la  que  resultan comprometidos el prenombrado ciudadano MICHAEL LUENG LO, su esposa  CHUNG  SHIA “SUSSY” CHOU, su cuñada ZONG MEI “JESSICA” ZHOU, su cuñado  ZONG  LIN  “GERMAN”  ZHOU,  JOSÉ  EAFAEL  (sic)  BAEZ  RUIZ  y PABLO ARROYO  CHEN”.    

A C T U A C I Ó N    P R O C E  S A L   

1. El 8 de mayo de  2003,  la  Fiscalía  246  Delegada ante los Juzgados  Penales  del Circuito de Bogotá, adscrita a la Unidad  investigativa   de  delitos  contra  la  libertad  y  otras  garantías,  dictó  resolución  de  acusación  contra   CHUNG   SHIA   CHOU  “Sussy”,  ZONG  MEI ZHOU “Jessica”, ZONG LIN  ZHOU  “Germán”  y PABLO  ARROYO    CHEN,    como  coautores  del  concurso de  conductas  punibles de Tráfico de Migrantes, Falsedad  Material   en   documento   Público   y  Concierto  para  Delinquir.   A  MICHAEL  LUENG LO,  como  probable  responsable  en calidad de autor del concurso de  delitos  de  Falsedad Material en Documento Público y  Concierto   para   Delinquir.  Decisión  que  cobró  ejecutoria el 20 de mayo de 2003.   

2. El 26 de agosto  de  2005,  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de Depuración de Bogotá, condenó a CHUNG  SHIA  CHOU  “SUSSY”, a cincuenta y tres (53) meses  de  prisión,  multa de 50 smlmv, e inhabilitándola en el ejercicio de derechos  y  funciones  publicas  por  el  mismo  período  de  la  pena  principal;  como  autora     penalmente  responsable   del  delito  de  falsedad  material  de  particular  en  documento  público  y, en calidad de  cómplice,  por los delitos  de     tráfico    de    migrantes    y  falsedad  material  de  particular en  documento  público: le concedió libertad condicional  y    la    absolvió    por    el   concierto   para  delinquir; entre otras decisiones.    

3.  El  10  de  julio  de  2006,  el Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial de Bogotá, en virtud  de   la   apelación   sustentada   por  la  defensa  técnica  de  CHUNG    SHIA    CHOU   y   ZONG  LIN  ZHOU  “Germán”,  confirmó la  sentencia proferida por el Juez.   

4.  Inconforme  con  esa  determinación,  la defensora de CHUNG   SHIA   CHOU,  interpuso  recurso  extraordinario   de   casación,  sustentándolo  con  la  presentación  de  la  respectiva  demanda  el  18  de  octubre de 2006, la cual tuvo una calificación  mixta  el  20  de  febrero  de  2008,  al  haber  rechazado  la Corte la censura  presentada  por  violación  al  derecho  de  defensa  y  admitido  el cargo por  incongruencia  entre  la  resolución  de acusación y el fallo del Tribunal. En  este  orden,  luego  de  recibirse  el  proceso  proveniente  de la Procuraduría    Segunda   Delegada   para   la   Casación   Penal  Delegada,  la  Sala  se  pronuncia  de  fondo  sobre  las pretensiones expuestas  en el libelo.   

L A    D E M A N D A  

Con  base  en  la Ley 600 de 2000, artículo  207,  numeral  2,  la  actora  atacó  el  fallo  expedido  por  el Tribunal  de  Bogotá,  por inconsonancia  entre  la imputación y la  sentencia de segundo nivel.    

Sostuvo  que el artículo 398 del Código de  Procedimiento  Penal,  determina  los  requisitos  formales de la resolución de  acusación,   “y  en  esa  calificación  jurídica  provisional  debe  decirse  de  manera  clara  y concreta cuál o cuales son los  delitos  que  generan  la  acusación porque es respecto de ellos que el acusado  debe efectuar su defensa y no sobre otros”.   

Para la libelista, no resultó ser tan clara  la  resolución de acusación del 8 de mayo del 2003, pues en su sentir contiene  graves   fallas,   que   la   Sala  puntualiza  de  la  siguiente  manera:    

(i) En lo relativo  al   delito  de  falsedad  en  documentos,  consideró  el  ente  Fiscal  que  su prohijada no tenía ni los  conocimientos   ni  la  habilidad  suficiente  para  tramitar  el  pasaporte  de  contenido   falso;   no   obstante   ello,   la   acusó   como  autora  de  tal  ilícito.   

(ii) Habida cuenta  que  no  se  varió  la  calificación  jurídica  en  la  etapa del juicio, era  imposible   adicionarle   “otros   delitos   a  la  acusación”,   como  se  determinó  al  imputarle  también   a   título   de   cómplice  el   punible  de  falsedad  material  de  particular  en  documento  público,  de  los  pasaportes portugueses, como lo declararon los fallos de instancia.   

(iii) Afirmó que la  incongruencia  se  concretó, “respecto de los otros  delitos  de falsedad, vale decir, de los pasaportes portugueses”, porque   a   su   mandante   le   imputaron   cargos   “en       forma       ambigua,      tanto      fáctica      como  jurídicamente”, en el entendido que la resolución  de   acusación   lo   fue   únicamente   por   el   delito   de   falsedad  material  de particular en documento público,  en  lo tocante al pasaporte que ella usó a nombre de LUZ MARINA  AVELLANEDA     NIETO;     pero     nunca     se     le    acusó    –insistió-   en  relación  con  los  pasaportes  portugueses;  no  apareciendo  nada  concreto  por este cargo, en la  citada providencia.   

Termina   aduciendo   que  a  CHUNG    SHIA    CHOU,   “NO  SE  LE  ACUSO de haber falsificado NI  de  haber  participado en la falsificación de los pasaportes portugueses. Y por  estos  hechos  se  le condenó, violando esa coherencia necesaria, esa relación  lógica   que   debe  existir  entre  la  acusación  y  la  condena”.  Solicita,  por  tanto, se absuelva a su mandante del cargo no  imputado,  con  la  consecuente  modificación  del  quantum  punitivo impuesto.  (Subrayado en el texto)   

M I N I S T E R I O    P Ú B L  I C O   

El    señor  Procurador  Segundo  Delegado para la Casación Penal,  después  de  realizar  un resumen de los hechos, la actuación procesal y de la  demanda   de   casación,   conceptuó   no  casar  la  sentencia, por los siguientes motivos:   

(i) A la demandante  no  le  asiste  razón  en  su ataque “puesto que la  acusación  fue  clara al imputar a la procesada la falsedad de los 4 pasaportes  portugueses…,    además   del   colombiano…”;  aclarando    que   a   CHUN   SHIA   CHOU,  se le imputaron los cargos de un concurso heterogéneo de hechos  punibles,  los  cuales fueron precisados en  los fallos; haciendo recaer la  falsedad  sobre  los  cuatro  pasaportes:  uno  colombiano  y  tres portugueses.   

(ii)  El Procurador  citó  algunos  apartados  tanto  de  la  resolución  de acusación como de los  fallos  de  instancia,  a fin de demostrar que en tales actos procesales, sí se  imputó la falsedad de todos los pasaportes.   

(iii)   Tampoco  acertó      la     demandante     –sostiene   la   Delegada-   en  demostrar  la  ambigüedad  de  las  motivaciones  de  las  sentencias  referidas  al pasaporte colombiano, hecho que  admitió y no cuestionó.   

(iv)   Concluyó  “que   no  tiene  razón  la  casacionista  cuando  reprocha  que  la  acusación  no incluyó dentro de la imputación por falsedad  aquella  que  recayó  en  los  4  pasaportes,  puesto  que la referencia en ese  sentido  es  clara  y  explicita”;  concretando que  tanto  la  imputación  fáctica como jurídica condensadas en la resolución de  acusación,  respecto  del  punible contra la fe pública; por un lado,  se  consumó  respecto  de  todos  los  pasaporte  y,  en  lo  atinente,  al segundo  presupuesto,  entre  acusación  y  fallo  identificaron  el  delito en comento,  imputado   en   concurso  heterogéneo  con  otros  punibles  degradados  a  los  procesados.   

(v)  El Tribunal al  resolver  el recurso de apelación impetrado por los defensores, en atención al  tema  demandado,  informó  que  no había incongruencia, pues en la resolución  “sí  se  imputó  a  la aludida ciudadana china el  delito  de  falsedad material de particular en documento público que recayó en  un  pasaporte  colombiano”; mas por el principio de  limitación,  no  resolvió  la  incongruencia  alegada  en  casación,  por los  documentos  extranjeros,  al  no  haber sido motivo de ataque en instancias; por  tanto, pidió que el cargo no debía prosperar.   

Solicitud   del  Procurador  de  Casación  oficiosa.   

La    sustentó    por    incongruencia  entre  la  resolución  de  acusación  y  el fallo en lo atinente a las causales de mayor punibilidad, pues  los  juzgadores  al  individualizar  la pena, la ubicaron en los cuartos medios,  sin que la imputación hiciera mención a las mismas.    

Afirmaron   los   falladores  que  por  la  imputación  de  las  causales de mayor punibilidad previstas en el artículo 58  de  la  Ley 600 de 2000, la pena para todos los punibles, tenía que ubicarse en  el  segundo  cuarto,  como  lo  expuso  la  fiscalía  en  la  acusación.    

Ese  actuar,  es errado, según el Delegado,  “porque  en  verdad no se observa que la acusación  hubiera  endilgado causales de mayor punibilidad… de hecho, llama la atención  que  de manera ambigua y genérica el juzgador no hubiera precisado cuáles eran  en particular esas circunstancias de mayor punibilidad”.   

Por   tanto,   el   Juez  al  realizar  la  dosificación  punitiva,  pensó  equivocadamente  que  la imputación contenía  causales  de  mayor  punibilidad  y  por  tal  situación  comenzó  la tarea de  fijación  de  pena  desde  los  cuartos  medios, en contra de lo expuesto en el  artículo 61, inciso 2 del Código sustantivo.   

Siendo  ello  así,  la  Corte  en  variados  pronunciamientos,  enseña  que  no se logra la mera descripción de un hecho si  no  existe  precisión  respecto a su imputación. Es claro, entonces, que en la  resolución  de  acusación,  no  se  halló  causal de mayor punibilidad,   quizás   la  única  que podría  responder a algún agravante, es la  contenida  en  el  numeral  10  del citado artículo 58 del Código Penal, en el  entendido   que   se   habla  de  diversas  personas  que  pudieron  obraron  en  participación  criminal;  “pero ello no basta para  entender  imputada  la  causal puesto que no se advierte a los procesados que el  haber  actuado  en  cooperación con otros era un (sic) circunstancia de la cual  habrían  de  defenderse en el juicio y que podría representarles un incremento  punitivo”;  por  esa circunstancia, el sentenciador  no  logró  concretar  las causales de mayor punibilidad, violando, como se pudo  establecer,  “el  principio  de congruencia… y de  allí   al  dosificar  la  pena  más  allá  del  primer  cuarto”,  lo  llevó  a  la imposición de una pena de prisión más alta,  afectando  el  resultado punitivo y las consecuencias accesorias de la sanción.  Por  ello,  solicitó,  se  reajuste  la  punibilidad  para todos los procesados.   

Si  no fuere aceptada la anterior petición,  sugiere   que   se  le  individualice,  sin  errores,  la  pena  de  prisión  a  CHUNG    SHIA    CHOU,  “porque  la  rebaja  punitiva  por  razón  de  la  complicidad  se  efectúa al determinar el ámbito de movilidad punitiva y antes  de  determinar  la  extensión de los cuartos, por el contrario, el juzgado hizo  el  descuento  punitivo  como  si  se  tratara  de  un  fenómeno  postdelictual  (confesión, indemnización, sentencia anticipada)”.   

Si  la  Corte  no comparte los razonamientos  esbozados        sobre       la       incongruencia,       la       Procuraduría solicita se le redosifique  la   pena   impuesta   a   la   procesada  CHUNG  SHIA  CHOU, en su exacta dimensión legal.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   SALA   

Advierte  la  Corte  que, al ser admitida la  demanda  de  casación,  en  lo  atinente  al  cargo  elevado  por  incongruencia  entre la resolución de acusación y la sentencia del  Tribunal,   se   superaron   los   defectos  lógico  argumentativos  que  exhibía,  con  el  único  propósito  de analizar a fondo  aquellas  falencias  que  ameritan  una  reflexión  jurídica  atenta,  por las  posibles  fallas  a  las garantías fundamentales que pudiese revelar lo actuado  en  instancias;  sin  que  ello,  irremediablemente desencadene su declaratoria,  máxime  si se constata todo lo contrario, es decir, que no se presentó ninguna  vulneración  de  entidad trascendente establecida por la ley y desarrollada por  la jurisprudencia de esta Sala.     

Con  el  objeto  de  dilucidar  el  problema  jurídico   planteado   por   la   demandante,  la  Sala  hará  las  siguientes  precisiones:   

1.  La  resolución  de acusación1  se   formuló   contra:   (a)  CHUNG SHIA CHOU “Sussy”,     (b)  ZONG    MEI    ZHOU   “Jessica”,   (c)       ZONG       LIN       ZHOU  “Germán”,              (d)   PABLO  ARROYO        CHEN        y        (e)   MICHAEL  LUENG   LO;   a  título  coautores, del concurso   de  delitos  de  Tráfico  de  Migrantes,  Falsedad Material en documento Público y  Concierto  para Delinquir, aclarando que al último de  los  citados  no  se le imputó el punible de Tráfico  de Migrantes.   

2.  El     artículo    188    de   la   Ley  599  de  2000,   Modificado   por   la   Ley   747  de  2002.  Del  tráfico   de   migrantes.  “El   que   promueva,  induzca,  costriña,  facilite,  financie,  colabore  o de cualquier otra forma participe en la entrada o salida de personas  del  país,  sin  el  cumplimiento  de  los requisitos legales, con el ánimo de  lucrase  o  cualquier  otro  provecho  para  si  o  otra  persona, incurrirá en  prisión  de  seis  (6)  a  ocho  (8)  años  y  multa de cincuenta (50) a (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  al  momento  de  la  sentencia  condenatoria”.   

3.  Artículo    287    de  la   Ley   599   de  2000.  Falsedad  material  en documento público.  “El que falsifique documento público  que  pueda  servir  de  prueba,  incurrirá  en  prisión  de  tres  (3)  a  (6)  años.   

4.  Artículo      340      de   la   Ley  599  de  2000.  Concierto  para  delinquir,  modificado  por  la  Ley  733 de 2002, artículo 8. “Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres     (3)     a     seis     (6)     años”2.   

5.  La  resolución de acusación  sustentó  los  cargos en variados apartados, en especial, cuando  sostuvo:  “Como puede apreciarse, el comportamiento  de   CHUNG  SHIA  “SUSSY”  CHOU,  ZONG  MEI  “YESSICA”  ZHOU,  ZONG  LIN  “GERMÁN”,  ZHOU  y  PABLO ARROYO CHEN, se adecua típicamente en el código  penal”, a los delitos referidos.   

En  el  inmueble,  anunció  la  Fiscalía,  ubicado  en  la  carrera  9ª   No.  21-41,  en donde residían los esposos  MICHAEL  LUENG  LO  y CHUNG SHIA CHOU, el 9 de octubre de 2002, en diligencia de  allanamiento  “se  hallaron  cuatro  pasaportes  de  origen  portugués  FALSOS (como lo informa el señor Embajador de Portugal… a  nombre  de  KE  CHENG  SHI LING LING, JIANG XING ZHOU y LONG XIA, quienes en sus  respectivas  indagatorias  confesaron  que dichos documentos no habían sido por  ellos tramitados”.   

Sobre   todo   cuando   allí   se  habló  “del  concurso  heterogéneo de conductas punibles,  por  cuanto  incurren además los mencionados ciudadanos junto con MICHAEL LUENG  LO,  en  el  delito de FALSEDAD MATERIAL EN DOCUMENTO PUBLICO, del cual trata el  Código  Penal,  artículo  287, pues como ya se advirtió, en la ejecución del  hecho   utilizaron   documentos   públicos   como  lo  son  los  pasaportes  de  nacionalidad  china  y  Portuguesa, los cuales fueron objeto de adulteración…  en   dichos   pasaportes   se  registraron  movimientos  migratorios  ficticios,  utilizando  sellos  que  a  la  postre  fueron objeto de incautación, y como lo  certificó  el  Embajador  respectivo  frente  a  la  falsedad de los pasaportes  portugueses”.   

6.  En   ese  orden  de  ideas,  el  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito Especializado de Depuración de Bogotá,  condenó  a  CHUNG SHIA CHOU “SUSSY”,  a  cincuenta  y tres (53) meses de prisión, multa de 50 smlmv, inhabilitándola  en  el  ejercicio  de  derechos y funciones publicas por el mismo período de la  pena  principal;  como autora  penalmente   responsable   del   delito  de  falsedad  material  de  particular  en  documento público y, en  calidad  de  cómplice, por  los  delitos  de  tráfico  de migrantes y  falsedad  material  de  particular en  documento  público: le concedió libertad condicional  y    la    absolvió    por    el   concierto   para  delinquir.    

Sentenció,  así  mismo,  a  MICHAEL  LUENG LO a la pena de 65 meses de  prisión,   por   los   punibles  de  concierto  para  delinquir  y  falsedad  material de particular en documento público;      a      ZONG      LIN      ZHOU  “GERMÁN” a la pena de 108 meses de prisión, por  tráfico   de  migrantes,  y  falsedad  material  de  particular  en  documento  público   y   concierto   para  delinquir  y  demás  accesorias.   

Y  absolvió a ZONG  MEI     ZHOU     “JESSICA”    y    PABLO  ARROYO CHEN, de los tres cargos que  le fueron imputados.   

6.1.  El  fallo de primera  instancia,  también se refirió al  tema  en  estudio,  cuando aseveró que “la falsedad  pública  que  se  le  endilga  a  los  procesados recae sobre los pasaportes de  nacionalidad  China  y  Portuguesa… pero frente a esta última situación, los  ciudadanos   extranjeros   afirman   no   los   conocían  ni  los  tenían  los  documentos…   otro  es  el  pasaporte  colombiano  a nombre de LUZ MARINA  AVELLANEDA  NIETO…   el  que  CHUNG SHIA  “SUSSY” admite haberlo  tramitado    de    manera    personal   ante   el   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores…    y  es  lo  que acontece,  CHUNG SHIA tramitó el  pasaporte  utilizando  una  cédula de ciudadanía que no le pertenecía pues su  real  titular  es la señora AVELLANEDA NIETO”.    

7.  ¿Qué   manifestó   al   respecto   el   Tribunal?   “no  le  asiste  razón a la atacante cuando afirma que el delito  de  falsedad  sobre  el  pasaporte  colombiano,  no le fue imputado a CHUNG SHIA  “SUSY”  CHOU  en  la  resolución  acusatoria,  pues  basta con efectuar una  simple  lectura  el  párrafo  tercero  (3º) de la resolución del 8 de mayo de  2003…  así  las  cosas,  deviene evidente que la fiscalía imputó fáctica y  jurídicamente  a  CHUNG SHIA… el delito de falsedad material de particular en  documento  público  por  razón  de  la adulteración del mencionado pasaporte,  contrario  a  lo  sostenido  por  la  recurrente en el escrito sustentatorio del  recurso   vertical,   razón  suficiente  para  despachar  desfavorablemente  su  pretensión  de  anular  la  sentencia  por  la  pregonada  incongruencia con la  resolución de acusación”.   

3.  Principio  de  congruencia  (fáctica  y  jurídica)  entre  la  resolución  de  acusación  y  el  fallo  del  Tribunal:  aplicaciones  y conclusiones.    

3.1.  El  proveído  en  el que se funda la acusación, trae consigo, una  carga  argumentativa mixta: por un lado, debe estar acreditada la ocurrencia del  hecho  (imputación  fáctica)  y, por otro, es imprescindible una calificación  jurídica  provisional (imputación jurídica). Desde luego que tales exigencias  no  son  por  capricho  de  la  jurisprudencia,  sino por requerimientos legales  (Artículos  397  y  398  de  la  Ley  600  de  2000);  cuyo desarrollo lo viene  cultivando  esta  Sala,  en  el  entendido  que  la resolución de acusación se  traduce  en uno de los cimientos o pilares estructurales en el que descansa todo  el  proceso  penal,  constituyéndose  en  el acto condición donde el Estado le  garantiza  –dentro de un  tiempo   determinado-  a  sus  conciudadanos,  cuál  es  el  resultado  de  sus  investigaciones,   cuáles   son  los  hechos  ilícitos  demostrados,  de  qué  conductas  punibles  se le acusa y cuáles son los medios probatorios en los que  fundamentó  esa  decisión;  dividiendo  el  esquema  procesal colombiano entre  investigación  o  instrucción y juicio o causa, bajo cuya dirección estuvo el  Fiscal,  un Delegado o la Corte cuando actúa con atribuciones de Juez de única  instancia,  para reconocerle a los funcionarios aforados todas las garantías en  pro de un derecho penal de acto.    

En consecuencia, la determinación fáctica y  jurídica  impone  identificar  en forma clara y precisa los hechos relevantes y  el  injusto  típico en el que se sustenta la acusación junto con los criterios  y  reglas  para  la determinación de la pena como las circunstancias de menor y  mayor  punibilidad –si hay  lugar  a  ellas-  que  lo  modifican;  constituyéndose tal marco conceptual, en  garantía  frente a los fallos de instancia. Es por tanto, un límite normativo,  con  el  fin de evitar desmanes en la administración de justicia, constatar que  la  imputación  se  convierte  en  ley  para las partes y, a su turno, sirve de  termómetro defensivo.   

3.1.  Respecto al  caso  en  reflexión,  la  Sala viene demostrando que la demandante equivocó su  juicio,  porque  tanto  la imputación fáctica como la jurídica, sí la elevó  el  ente  fiscal;  de  ella  se  sirvieron los juzgadores para imponer las penas  atrás  determinadas. En otras palabras: no se extracta del plexo probatorio, ni  del  análisis  que de él hicieron las instancias, menos aún de las normas que  se   aplicaron   al   caso,   que   el   principio  de  congruencia  hubiera  sufrido menoscabo alguno, en lo  tocante  a la motivación plasmada en el libelo, signado a favor de CHUNG                     SHIA                     CHOU.          

Se   le  endilgó  cargos  a  CHUNG  SHIA CHOU, por falsedades tanto del  pasaporte       colombiano       –conducta  ilícita  aceptada  por  ella-  como  de los Portugueses;  inclusive,  se  habló de otros pasaportes Chinos, los cuales, no tuvieron mayor  relevancia  para  los  falladores, entendiendo que fácticamente se les imputó,  también,  tal  hecho. Olvidó por completo la demandante, por otra parte,   que  la imputación se elevó por un concurso de conductas punibles a título de  autora   y   cómplice   y,  desde  luego,  se  identificó  como  heterogéneo;  demostrándose  con ello, la variedad de reatos, en donde se hizo énfasis en el  específico   punto  de  los  pasaportes  portugueses,  motivo  concreto  de  la  demanda.   

Por ende, sí se individualizaron los hechos  con  el  fin de adecuarlos a las normas y, por dicha vía epistemológica,   se  conformó  la  mixtura  legal  obligatoria fáctico-jurídica que soporta la  acusación   y,  que  de  contera,  limita  la  actuación  de  los  juzgadores;  precisamente,  porque  a partir de ahí no se le puede adicionar o sumar ningún  otro  tipo  penal  o agravante que cambie de cualquier forma la estructura de la  imputación.  Desde  luego,  que  no  habrá  inconsistencia  entre acusación y  fallo,       cuando       los       juzgadores,      concluyen      –por   ejemplo-  que  un  determinado  delito  debe  ser  a título de cómplice en cambio de autor, o que ya no es por  dolo  sino  por  culpa,  en  los  delitos  que  la  admiten, o que no aplica una  agravante  genérica  o  especial,  o  que  uno  de los punibles imputados no se  consumó  sino  que  operó  la  tentativa o quizás absolverlos: circunstancias  jurídicas   favorables   que   no   se   pueden   valorar  como  inconsonancia,  precisamente, por ser en beneficio de los procesados.   

En  consecuencia,  la  censura  no  prospera.   

Casación oficiosa.  

El   Ministerio  Público  solicitó  casar oficiosa y parcialmente el  fallo  impugnado, por incongruencia entre la acusación  y  el  fallo  último,  en atención a las agravantes  genéricas  previstas  en el artículo 58, inciso 10 del Código Penal; pues los  juzgadores  al  individualizar  la  pena, la ubicaron en los cuartos medios, sin  que  se  hubiese  elevado  imputación  alguna de las mismas. Beneficio que debe  extenderse a todos los condenados.   

En su segunda propuesta, la Delegada indicó  que  de no ser acogida la inconsonancia se le redosifique la pena a CHUNG  SHIA CHOU, porque la complicidad le  fue  aplicada  al  final  de  la tasación de la pena, cuando ello se hace es al  inicio de tal operación dosimétrica.   

La Sala casará de oficio el fallo impugnado  por los siguientes argumentos jurídicos:   

I. Precisiones fáctico-jurídicas:  

1. La Fiscalía  246  Delegada  ante los Juzgados Penales del Circuito de  Bogotá,  dictó resolución  de  acusación  contra CHUNG  SHIA  CHOU  “Sussy”, ZONG  MEI  ZHOU “Jessica”, ZONG LIN ZHOU “Germán” y  PABLO    ARROYO    CHEN,  como  coautores    del    concurso   de   conductas   punibles   de   Tráfico  de  Migrantes,  Falsedad Material en documento Público y  Concierto   para   Delinquir.   Y,  respecto  de  MICHAEL   LUENG  LO,  como  probable   responsable   en   calidad  de  autor  del  concurso  de  delitos  de  Falsedad  Material  en Documento Público y Concierto  para Delinquir.   

2.  El  Juzgado  de conocimiento al cuantificar la pena correspondiente  a    CHUNG   SHIA   CHOU  “Sussy”,  ZONG  LIN  ZHOU “Germán”,   y   MICHAEL   LUENG   LO,  determinó los límites punitivos para el delito de tráfico  de  migrantes  en (72   a   96   meses;   6   a  8  años),  por   el   concierto      para     delinquir   (36   a  72  meses;  3  a  6  años)   y   respecto  a  la   falsedad  material  en  documento  público  (36   a   72   meses;   3   a   6  años);  partió  de  la conducta más grave, atendiendo el contenido del  artículo 31 del Código Penal.   

3.  Indicó   la   Juez  además  que  “la  Fiscalía  involucró  natural  y  jurídicamente, agravantes del orden general,  contenidos  en  el  artículo  58  ley  599 de 2000, que dan cuenta jurídica de  ellos,  de  suerte  que  con  ocasión  del tráfico de migrantes concierto para  delinquir,   y   falsedad   material   en   documento   público,   la  pena  privativa  de  la  libertad  supera  el primer cuarto del  espectro  sancionatorio  fijado  por  la ley, bajo el método de la norma 61 del  nuevo  Código  Penal,  o  sea  que  se  ubicará,  entre  78  y 90 meses la que  corresponde  al  tráfico  de migrantes, entre 45 y 63 meses los que atañen con  el  concierto  para  delinquir,  y  45  y  63  meses  para el delito de falsedad  documental   pública”   (Subrayado  fuera  de  texto)   

4.  Fijó  el  cuantum  punitivo,  dentro  de  los  extremos  aducidos,  trascribiendo  la  norma que comprende los factores específicos de cada delito,  su  mayor  o menor gravedad, el daño real o potencial creado, la intensidad del  dolo,  la naturaleza de las agravantes o atenuantes si las hubiere, la necesidad  de  pena  y  la función que la misma debe cumplir; por  tanto,  a  cada  uno de los procesados le asignó la siguiente pena:   

4.1.  A    CHUNG    SHIA    CHOU,  le aplicó 79  meses    por    el    delito    de    tráfico  de migrantes y 27 meses por las  falsedades,  para un total  de  106 meses de prisión;  pero  como  tales conductas, excepto la referida al pasaporte colombiano, fueron  imputadas  a  titulo  de  cómplice,  la  pena se le redujo a la mitad, esto es,  53     meses     de  prisión.   

4.2.  A    MICHAEL    LUENG   LO:       por      el      concierto          45    meses    y    la    falsedad   20  meses,  para  un  total  de  65  meses  de  prisión.   

4.3.  A ZONG LIN ZHOU:  por   el   tráfico   de  migrantes 79 meses y por los restantes 28 meses, para  un total de 107 meses de prisión.   

4.4. ZONG    MEI    ZHOU    y   PABLO  ARROYO,  fueron  absueltos por los  tres delitos imputados.   

5. El Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de  Bogotá,  con  base  en  la  apelación  sustentada  por  la  defensora de  CHUNG    SHIA   CHOU   y  ZONG  LIN ZHOU, confirmó   en   todas  sus  partes,  la  sentencia proferida por la Juez.   

6. El artículo 58  de  la  Ley  599  de  2000,  disciplina las circunstancias de mayor punibilidad,  “siempre  que  no  hayan  sido  previstas  de  otra  manera”,  las  que en sus 16 numerales, ninguna fue  imputada  en la resolución de acusación contra los sentenciados. No existiendo  coherencia  sustancial  en  cuanto  a  la punibilidad aplicada a los procesados,  pues  ni fáctica y menos aún jurídicamente se les degradó. Siendo ello así,  en   esas   condiciones,   jamás  podían  los  juzgadores  haberlas  impuesto.   

7.  Desde  luego,  existe  desarmonía  punitiva entre la resolución de acusación y los fallos de  instancia,  respecto  a  las  circunstancias genéricas de mayor punibilidad, lo  que  motiva a la Sala a ajustar de oficio y parcialmente la pena, a fin de dejar  incólume  su  legalidad,  en  el  entendido  que  se omitirá de las decisiones  judiciales,  el  incremento  aludido, por no tener sustentó fáctico-jurídico.   

II. Determinación de las penas:  

Como  metodología  la  Sala  realizará  el  ejercicio  de  individualización  de  las  penas  aplicadas  a  cada uno de los  sentenciados,  a  fin  de demostrar los yerros en que incurrieron los juzgadores  cuando  las  dosificaron,  pues  con  tal  actuar,  violentaron  el principio de  legalidad  de  la  pena,  por  el  evidente y ostensible  caos punitivo que  crearon,  las  desventajas  entre unos y otros por la disparidad de criterios al  fijar   las   sanciones   correspondientes  y  los  absurdos  y  contradictorios  argumentos  que  identifican  el  fallo  de  primer  grado;  el que de paso, fue  confirmado  por  el  Tribunal,  sin  que  tales  desatinos  le generaran el más  mínimo reparo.   

1. A CHUNG SHIA CHOU  “Sussy”:  le  elevaron  cargos   por   concierto  para  delinquir,   tráfico  de  migrantes  y   Falsedad   Material   en   documento  Público,  en  calidad  de  coautora.  ¿Cómo fallo el  Juez?  (i)  la absolvió   por   el   concierto   para  delinquir,    (ii)   la  condenó,   a  título  de  cómplice    por    el  tráfico  de migrantes y por  las     falsedades    materiales    en    documentos  públicos   de   los  tres  pasaportes  Portugueses,  (iii)   la   condenó,  así  mismo, como autora  respecto  de  la  falsedad material en  documento  Público por el pasaporte colombiano.    

Es   de   anotar   que   a   SHIA  CHOU por haber entendido la Juez que  la  Fiscalía  le  había imputado el agravante genérica prevista en el numeral  10º  del  artículo  58  del  Código  Penal,  tomó  como  base  el  delito de  tráfico  de  migrantes, por  ser  de  mayor entidad y ubicó la pena en el segundo cuarto, el cual determinó  en   78   a   90   meses,  imponiéndole  79  meses por  el  punible  referido;  así mismo, le adicionó por las falsedades 27  meses,  para un total de 106  meses, los que redujo a la mitad por  el  grado  de  participación en complicidad, resultando finalmente 53  meses,  como  pena  de prisión final  impuesta.                        

       El  proceso  de  individualización  de  la  sanción  penal  comporta  diversos  matices  y debe  realizarse      consultando      pormenorizadamente      la     ley     y     la  jurisprudencia3.  Es por ello que la Sala considera pertinente reconfeccionar todo  el  ejercicio  dosimétrico  para  restablecer  los  derechos y garantías   fundamentales  cercenadas  por  las  instancias,  concretando en qué momento se  presentaron  los yerros y definiendo qué pena le correspondería a CHUNG   SHIA   CHOU,  en  derecho  y  en  acatamiento al principio de legalidad de la pena.    

Verificadas las sanciones correspondientes a  las   conductas   punibles   por   las   que  fue  condenada   CHUNG  SHIA  CHOU,  se  advierte  que  el  delito   de   mayor  entidad  es  el  de  tráfico  de  migrantes,  cuya  pena  oscila  entre 6 a 8 años, es  decir,  de  72  a  96  meses.  Estos  guarismos  se examinan para determinar los  extremos      respecto      a     la     participación     por     complicidad consagrada en el artículo 30  del  Código  Penal  en  armonía  con  el   60,  inciso  5º  de  la misma  normatividad,  es  decir,  la mitad del límite punitivo mínimo (72) y la sexta  parte  al  máximo (96), resultando los guarismos de 36  a 80 meses.   

Luego,  se  pasa  a  la  precisión  de  los  cuartos,  para  lo  cual  se  debe fijar el ámbito de movilidad que surge de la  siguiente  operación  aritmética: 80 (-) 36 para un total de 44 meses, los que  deben  ser equitativamente asignados en cada cuarto (11  meses):   

Mínimo  cuarto             

Segundo  cuarto             

Tercer  cuarto             

Máximo  cuarto  

Meses:    36   a  47             

47,   1   día   a  58             

58,   1   día   a  69             

69,   1   día   a  80  

Ahora  bien,  como  el  A  quo  dedujo  una  circunstancia  genérica  de  agravación  identificada en el artículo 58 Penal  (circunstancias   de   mayor  punibilidad)  inciso  10  (Obrar en coparticipación  criminal)  del  Código Penal, que no fue imputada en  la  resolución  de  acusación y sólo concurren circunstancias de atenuación,  es  claro  que no debió fijar la pena en los cuartos medios sino en el primero:  36   a   47   meses.    

Por  tanto,  estaba  obligado  a  partir  de  36  y  no  de  78  meses  como  lo  hizo,  pero  como le  agregó  un  mes  a  esa  cifra,  el  resultado  dosimétrico  para el delito de  tráfico  de  migrantes  lo  fijó  al  final en 79 meses;  luego  entonces, se hace necesario respetar la graduación cualitativa del daño  que  hizo; o sea, el mes adicional que al margen de los 78 meses, equivale en su  justa  proporción  a 0.46 meses, es decir, 13.67 días, los que, a su turno, se  adicionan  a  36  meses  para un total de 36.46  meses  o 36 meses 13 días.    

Como   por   los   punibles  concursantes,  falsedades   imputadas  a  título   de  coautoría  y  complicidad, el A quo impuso  el  monto  de  27  meses de  prisión,  es necesario establecer la proporción respectiva, teniendo en cuenta  que  la  pena  fijada  para el delito base, disminuyó; arrojando como sanción,  por   este   concepto,   la   cantidad  de  12.46  meses,  o  sea,  12 meses, 13 días.   

En síntesis, se advierte que el a quo sumó  la  circunstancia  de mayor punibilidad y por ello erró al establecer el cuarto  dentro  del  cual  debía  fijar  la  pena,  dejando  de  deducir  el  grado  de  participación   criminal   al   establecer   el  delito  base,  no  le  agregó  adecuadamente  los  guarismos  punitivos  por  los concursos e inexplicablemente  terminó   por   reducir  la  mitad  de  la  pena  al  final  de  la  operación  dosimétrica,  por  la  participación en complicidad, cuando como se dijo, ello  debe hacerse al inicio de la ecuación punitiva.   

Por   ende,  la  pena  que  finalmente  le  corresponde  descontar  a  la procesada, equivale a 36.46 meses por el delito de  tráfico  de  migrantes  y  12.46   meses   por   los   punibles   contra   la  fe  pública  que concursan con el primero, para un total  de   48.92   meses   de   prisión   (48  meses  y  27  días).   

Los  juzgadores  atribuyeron  a CHUNG  SHIA  CHOU la pena de 53  meses  de  prisión;  guarismo errado  atendiendo   la  dosificación  punitiva  realizada  por  la  Sala  en  páginas  anteriores.  En  consecuencia,  se impone casar oficiosa y parcialmente el fallo  recurrido, conforme a las siguientes   

Conclusiones:  

1.   En   la  imputación,  en  su  doble  connotación   fáctica  y jurídica, no se le  formuló  la  circunstancia de mayor punibilidad, consagrada en el artículo 58,  numeral  10  del  Código Penal; por tanto, la Sala en la dosificación punitiva  la  excluye, respetando las ecuaciones realizadas por la Juez y convalidadas por  el Tribunal, con todos los errores detectados.   

2.  Los yerros en  los      que     incurrieron     los     juzgadores     fueron:     (i)  haberle adicionado una circunstancia  genérica   de   mayor  punibilidad,  (ii)  no  modular adecuadamente la pena en atención a los concursos de  conductas  punibles,  (iii)  desconocer  de  manera ostensible el método para dosificar la participación en  complicidad     de     los     diversos    injustos    típicos,    (iv)   haber   olvidado   realizar   la  cuantificación   por  las  falsedades  imputadas  a  título  de  coautoría  y  complicidad,  y (v) aunque la  Juez  estimó  que  la  procesada debía responder a título de cómplice por el  punible  de  tráfico  de migrantes, al individualizar la pena, la tasó como si  fuera coautora.   

Ahora,  frente  a  la  pena  de multa,     que    para    CHUNG  SHIA  CHOU se fijó en 50 salarios  mínimos   legales   mensuales   vigentes,   es   necesario  efectuar  el  mismo  procedimiento    dosimétrico    practicado    referente    a    la    pena   de  prisión.   

Para el efecto, corresponde establecer cuál  es  el  delito  base, según el monto de la cuantía en cada uno de los punibles  concursantes.   

Como  CHUNG  SHIA  CHOU  fue  condenada  por los delitos de tráfico   de   migrantes  y  falsedad  material  de  particular  en  documento  público  y,  absuelta por el de concierto  para  delinquir,  una vez revisadas las cuantías de cada tipo penal, es posible  concluir  que  la  única  pena a imponer por este concepto, es la relativa a la  primera  de  las  infracciones  mencionadas,  toda  vez que la segunda, no tiene  prevista pena principal de multa.   

Sin embargo, observa la Sala que la cuantía  fijada  por  el  A  quo  excedió  la que legalmente le corresponde.  Esto,  porque       olvidó      deducirle      el      grado      de      complicidad  al acto sancionado.  En  efecto,  debió aplicar los artículos 30 y 60.5 del Estatuto Penal para definir  los  límites  de  la  multa  (25  a 83.33)   y   proceder   a   tasar   el  monto  definitivo  aplicable  al  caso.   

Habida consideración que la Juez impuso como  límite  inferior de la multa por el delito de tráfico  de  migrantes: 50 smlmv, compete a la Sala determinar  como  sanción  pecuniaria,  la cantidad de 25 salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

2. No recurrentes:  

2.1    MICHAEL    LUENG    LO,   fue   condenado  por  concierto  para  delinquir   a   45   meses   y   por   falsedad  material  de  particular en documento público a 20, para un total de 65 meses de prisión.    

El  concierto para  delinquir  tiene  una  punibilidad  de 36 a 72 meses;  éste  le fue imputado a título de coautor  y  a diferencia de lo ocurrido con CHUNG  SHIA   CHOU   no   fue   modificado   el   grado  de  participación.  Los  cuartos,  con  base  en  el  procedimiento atrás indicado  son:   

Mínimo  cuarto             

Segundo  cuarto             

Tercer  cuarto             

Máximo  cuarto  

Meses:    36   a  45             

45,   1   día   a  54             

54,   1   día   a  63             

63,   1   día   a  72  

Al  verificar  el  ejercicio  de dosimetría  elaborado  por  el  A  quo,  es  posible  determinar  dos  hipótesis de trabajo  posibles,  teniendo  en cuenta que tasó una pena de 45 meses de prisión.    

En  sentido estricto, acogiendo los límites  trazados  inmediatamente  atrás,  se  podría  concluir  que  la Juez impuso el  máximo  del  límite  ubicado en el primer cuarto (es decir 45 meses) sin   justificar   de   alguna   manera   tal  operación4, cuando para los coparticipes  inició  en  el  límite  mínimo  del segundo cuarto.  Esto implicaría un  trato  desigual  entre ellos, por lo que la Sala se inclina a pensar que quizás  lo   que   el  juzgador  intentó  hacer  fue  ubicarse  en  el  segundo  cuarto  –que   concretamente  empieza  en  45  meses  1  día-  imponiendo  el mínimo (45 meses), teniendo en  cuenta  la  circunstancia de mayor punibilidad por la coparticipación criminal,  no deducida en la acusación.   

En  este orden, y considerando que no podía  deducir  la  circunstancia  de  mayor  punibilidad  debió ubicarse en el primer  cuarto   y   de   allí  imponer  el  límite  mínimo  es  decir,  36  meses,  pues  en  el  segundo  cuarto  también lo había hecho al fijar la pena en 45 meses.   

Ahora bien, el A quo impuso como pena por los  delitos       concursantes       –falsedad  material  de  particular en documento público-  20  meses,  luego  es  indispensable  establecer la cantidad que  proporcionalmente  corresponde  al  haber  bajado el monto de pena por el delito  base,  el  cual equivale a 16  meses.   

Por  manera  que  la  pena  base debe ser de  36  meses,  que  sumada  al  concurso   por   las   falsedades,  de  16  meses,  da como resultado final 52 meses  de   prisión,   en   cambio   de  los  65 que le fueron impuestos.   

Finalmente,  aunque  de  la revisión de los  fallos  es  dable  constatar que no se impuso pena de multa para este procesado,  lo  cierto  del  caso  es  que  el  juzgador  nuevamente  violó el principio de  legalidad  porque  al  haber  sido  condenado  por los delitos de concierto para  delinquir   y  falsedad  material  de  particular  en  documento  público,  era  obligatorio  deducirle  la  pena  de multa que por el primer delito se encuentra  fijada  entre  2000  y  20.000  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes,  sanción  que  no  impondrá la Sala en procura de garantizar la prohibición de  reforma en perjuicio.   

2.2.  ZONG LIN ZHOU  “Germán”,    fue  sentenciado  por  los  tres  punibles  estudiados,  a  la  pena  de 108  meses  de prisión. Como delito base  escogió   el   tráfico   de   migrantes  a  título  de  coautoría, cuyos  extremos  punitivos son   

Mínimo  cuarto             

Segundo  cuarto             

Tercer  cuarto             

Máximo  cuarto  

Meses:    72   a  78             

78,   1   día   a  84             

84,   1   día   a  90             

90,   1   día   a  96  

Toda vez que, dedujo la agravante consagrada  en  el  artículo 58, numeral 10 del Código Penal, escogió el segundo cuarto y  le  impuso  79  meses,  cuando  lo  correcto era tasar la pena dentro del primer  cuarto.  En  ese orden, la Sala debe fijarla dentro de este cuarto respetando el  mes  que  el  juzgador  agregó  al mínimo, pero de acuerdo con el principio de  proporcionalidad.   Tal  monto  es   equivalente  a  0.91 meses (27.34  días),  que  sumados  al  extremo  mínimo  (72  meses)  es igual a 72.91 meses  (72  meses  y  27  días).   

Ahora,  es del caso proceder a determinar la  proporción   por   el   resto   de   los   delitos   concursantes  –concierto  para  delinquir  y falsedad  material   de   particular  en  documento  público-,  teniendo en cuenta que el A quo impuso por esta parte, 28 meses.   

Efectuado  el  ejercicio  proporcional,  tal  cantidad  es  equivalente  a  25.84  meses, esto es, 25  meses, 25 días.   

Así las cosas, la pena queda definitivamente  establecida  en  98.75 meses de prisión (98 meses y 22  días),  resultado  de sumar 72.91, más 25.84 meses.   

Es  de  anotar,  además,  que  en  la parte  considerativa   la   Juez   manifestó   que   lo   condenaría  a  1075   meses   y   en   la   resolutiva   lo   hizo   por  108  meses, como un nuevo yerro que se le  suma a los ya descritos con anterioridad.     

Por  último,  tal  como  se indicó atrás,  respecto    de    la    pena   de   multa,  la  Sala  revisará  la legalidad de la cuantía impuesta a este  procesado,  para  lo  cual  debe  volver  a  establecer el delito base entre las  conductas  por  las que resultó condenado (tráfico de  migrantes,  concierto  para  delinquir  y  falsedad  material  de  particular en  documento  público),  dependiendo de la cuantía que  resulte más alta.   

Entre los punibles descritos, el de falsedad,  no  tiene  fijada  pena de multa, luego el concurso se establece entre las otras  conductas  punibles, que como sanción pecuniaria para el delito de tráfico  de  migrantes está determinada  entre  50  y  100  smlmv  y  para  el  de  concierto para delinquir entre 2000 y  20.000.   

Como  es  obvio,  el ilícito base, es el de  concierto  para  delinquir,  por  lo  que  el  A  quo  estaba obligado a tasar la cuantía entre los extremos  citados  y  a imponer otro tanto por el concurso heterogéneo con el de tráfico  de  migrantes.   No  obstante,  impuso  la sanción de 50 smlmv y con ello,  volvió a cercenar el postulado de la legalidad de la pena.   

Siendo ello así, en esta ocasión tampoco se  puede  restablecer  el  aludido principio, toda vez que prima el postulado de no  reformatio in pejus.   

Con  las modificaciones plasmadas a favor de  CHUNG   SHIA   CHOU,   MICHAEL  LUENG  LO   y   ZONG   LIN   ZHOU,   en  acatamiento del artículo 52 del Código Penal, en lo referente  a  las  penas  accesorias  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y  funciones   públicas,   ellas   serán   por  el  mismo  lapso  que  las  penas  principales,  respectivamente.   

Con  fundamento en lo expuesto, la   Sala   de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,  administrando  justicia  en  nombre  de la  República y por autoridad de la ley,   

R   E   S   U   E   L  V  E   

Primero:     Casar     oficiosa     y  parcialmente el fallo de segundo grado de fecha 26 de  agosto  de  2005, en consecuencia, se le impone a CHUNG  SHIA    CHOU,    la   pena   de    48   meses   y   27  días  de  prisión,  a   ZONG  LIN  ZHOU, la  pena    98   meses   y    22   días   de   prisión   y   a   MICHAEL  LUENG  LO  la  pena  de 52 meses de  prisión,  tal  y  como  quedó  plasmado en la parte  final del presente proveído.   

Segundo:  Imponer   a  CHUNG  SHIA  CHOU  la  pena  de  multa de  veinticinco  (25)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, atendiendo lo  esbozado en la parte motiva de esta providencia.   

Tercero:     Decretar     que  los  demás  puntos  jurídicos  de  la sentencia impugnada se  mantienen    incólumes,    en   virtud   de   lo   argumentado   en   párrafos  precedentes.    

Cuarto:  Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Quinto: Cópiese,  notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                      AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

                     

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID    RAMÍREZ    BASTIDAS               

Permiso  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                          JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                   Secretaria   

    

1  Folio 177, cuaderno original 4.   

2  Como  no  se  adecuan  fáctico-jurídicamente,  los  incisos  respectivos  de  los  artículos  287 y 340 del Código Penal,  se  omite su transcripción.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia:  radicados 17.308 del 18 de diciembre de 2003; 20.642 del  27 de mayo de 2004; 24.026 del 20 de octubre de 2005.   

4  La  Sala  ha  sido  consistente  en  establecer  que  es  necesario  fundamentar  la  individualización  de  la pena.  Sobre el particular véase, Corte Suprema  de Justicia. Sentencia del 27 de mayo de 2004. Radicado 20642.   

5 Ver  cuaderno original número 7, páginas 230 y 234.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *