26302(02-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26032  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No 348.  

Bogotá, D. C., dos (2) de Diciembre de dos  mil ocho (2008).   

ASUNTO  

La  Corte  Suprema  de  Justicia de Colombia  emite  concepto  sobre la solicitud de extradición formulada por el Gobierno de  los  Estados Unidos de América, a través   de su Embajada en nuestro  país,  respecto  del ciudadano colombiano PEDRO PABLO  LEMOS CASTILLO.   

VISTOS  

1.  Mediante  Nota  Verbal No. 1347 del 6 de  junio de 20061   

,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de  América  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del  ciudadano     colombiano    PEDRO    PABLO    LEMOS  CASTILLO,  petición que formalizó con la Nota Verbal  No.    2057    del    18   de   agosto   de   20062.   

2. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable  al caso, el 29 de agosto de 2006 remitió a la Corte la  documentación  enviada  por  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América,  debidamente traducida y autenticada.   

3.  El  8  de  septiembre  de  2006 la Corte  Suprema  de  Justicia  Sala  de Casación Penal, informó al señor PEDRO  PABLO  LEMOS  CASTILLO, que tenía  derecho  a nombrar un defensor; por lo que el 15 de septiembre de 2006 presentó  poder otorgado a la doctora DORIS MARIA CASTAÑO DE JARAMILLO.   

4.  Transcurrido  el traslado para presentar  pruebas,  solamente  la  defensa  presentó memorial solicitando la práctica de  algunas pruebas.   

La  Sala,  mediante  auto del 27 de marzo de  2007,   dispuso  no  practicar  las  pruebas  solicitadas por la defensa, y  correr  traslado,  para  que los intervinientes presentaran sus estudios previos  al concepto de fondo.   

Situación que fue recurrida por la defensa y  que  se  resolvió  mediante auto del 23 de abril de 2008 por esta Corporación,  donde se determinó no reponer la providencia impugnada.   

Resuelto lo anterior, se corrió el traslado  previsto  en  el  inciso  final  del  artículo 518 del Código de Procedimiento  Penal  Ley  600, para que los intervinientes presentaran sus estudios previos al  concepto,  lapso durante el cual se pronuncio la defensa y el Procurador Primero  Delegado para la Casación Penal.   

DOCUMENTOS  ALLEGADOS   

Con la Nota Verbal No. 2057 del 18 de agosto  de  2006,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América  aportó, con su  respectiva traducción, los siguientes documentos:   

1.  Nota  Verbal  No. 1347 del 6 de junio de  2006,  por  medio  de  la  cual la Embajada del Estado peticionario solicitó la  detención    provisional    con   fines   de   extradición   de   PEDRO PABLO LEMOS CASTILLO.   

2.  Orden de captura del 16 de junio de 2006  proferida  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación3.   

3.  Declaraciones  en  apoyo de la solicitud  rendidas  bajo  juramento  el  25 de julio de 2006 ante el Tribunal del Distrito  Sur  de  Nueva  York  por  Daniel L. Stein,  Fiscal  Asistente  de  los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Nueva   York4,   y   por   Jarod   Forget,  Agente Especial de la Administración para el Control de Droga de  los         Estados         Unidos        DEA5.   

4.   Acusación   del   Gran   Jurado  No.  S2-05-Cr-965,  con  fecha  del  9  de  marzo de 20066,  en la que se formula 1 cargo  al  señor  PEDRO  PABLO LEMOS CASTILLO, por delitos federales de narcóticos.   

5. Orden de arresto proferida por el Tribunal  del  Distrito  Sur  de  Nueva York, contra PEDRO PABLO  LEMOS  CASTILLO7.   

6. Trascripción de las disposiciones legales  aplicables.   

7.  Certificación de la cónsul de Colombia  en   Washington  sobre  la  autenticidad  de  la  firma  de  Sonya  N.  Johnson,  quien    se   desempeña   como   Auxiliar    de  Autenticaciones  del  Departamento de Estado de los Estados Unidos.   

ESTUDIO  DE  LA DEFENSA.   

Insiste  en  los  mismos  argumentos  que ha  expuesto  en  el transcurso de toda la actuación procesal, en el sentido que si  el  concepto  rendido  por  la  Corte  es  favorable  para la extradición de su  poderdante,  se  lesionarían  seriamente  sus  derechos  fundamentales, pues el  Estado  que  requiere  al  señor  PEDRO  PABLO LEMOS  CASTILLO,  sanciona  severamente  el  delito que se le  imputa,  pues  puede  llegar  a  imponerse  la cadena perpetua, situación   contraria   a  nuestra  legislación,  pues  en  Colombia  está  prohibida  esa  sanción;  de  otro  lado  argumenta que su núcleo familiar se vería afectado,  pues  desde  el momento en que se inició todo el procedimiento de extradición,  les  cancelaron  la  visa, y con ello el ingreso a los Estados Unidos, país que  requiere   al   señor   LEMOS  CASTILLO   para   que  responda  en  juicio  por  delitos  relacionados  con  narcotráfico.        

                                             MINISTERIO PÚBLICO   

Propone  el Procurador Primero Delegado para  la  Casación  Penal, emitir concepto favorable a la extradición del requerido,  por  reunirse  las  exigencias  del  artículo  520 del Código de Procedimiento  Penal  Ley 600 de 2000, y tratarse de actos punibles cometidos con posterioridad  a  la  promulgación  del  Acto  Legislativo  No.  01 de diciembre de 1997, y no  tratarse de delitos políticos.   

CONSIDERACIONES.  

La  Sala emitirá concepto favorable para la  extradición  del  ciudadano  colombiano  PEDRO PABLO  LEMOS   CASTILLO,  pues  se  reúnen  los     requisitos    legales exigidos para ello:   

1.  Validez formal  de la documentación presentada.   

La  normatividad  procedimental exige que la  solicitud   de   extradición  se  haga  por  vía  diplomática,  o  de  manera  excepcional   por   la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  acompañada  la  información  de  los  siguientes  documentos,  en  la  forma  establecida en la  legislación  del  Estado requirente: (I) copia o trascripción auténtica de la  acusación  o  del  fallo dictado en el país extranjero, o su equivalente; (II)  indicación  de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  señalamiento  del  lugar  y la fecha en que fueron ejecutados; (III) inclusión  de  los datos que sirvan para establecer la identidad de la persona reclamada; y  (IV)  la  reproducción  certificada  de las disposiciones penales aplicables al  caso8.    

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el 1°, numeral 118 del Decreto 2282 de 1989, establece,  a  su  vez,  que  los documentos públicos otorgados en país extranjero por sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  Cónsul  o  Agente Diplomático de la República, o en su  defecto  por  el  de  una  nación  amiga.  Y  que la firma del Cónsul o Agente  Diplomático  debe  ser  abonada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticarán  previamente  por  el  funcionario  competente  del mismo y los de  éste      por     el     Cónsul     colombiano9.      

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  hallan    debidamente    reunidas    en    el   caso   analizado;   Jason  E.  Carter, Director Asociado de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales del Departamento de Justicia, División en  lo  Penal,  certificó  las firmas de quienes suministraron las declaraciones de  apoyo  a  la  solicitud  de  extradición;  el Procurador de los Estados Unidos,  Alberto R. Gonzales, hizo lo  propio   con   aquélla   y  el  Director  Adjunto  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  autenticó  la  de  éste,  todo  lo  cual  fue certificado por  Condoleezza Rice, Secretaria  de   Estado,   y  por  Sonya  N.  Johnson,   Funcionaria Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de  Estado.  Así  mismo,  la Cónsul de Colombia en Washington D. C., cuya firma es  refrendada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, dio fe, que  en   efecto   quien   suscribe  el  documento  es  el  funcionario  auxiliar  de  autenticaciones del Departamento de Estado.   

En las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos  formales de legalización de la documentación que sirve de  sustento  a  la  solicitud  de  extradición, exigidos por las normas del Estado  requirente  y el Estado colombiano, se surtieron plenamente en el presente caso,  y  que  desde  esta  perspectiva los documentos aportados con tal fin, se tornan  aptos  para  ser considerados  por la Corte en el estudio que debe preceder  el concepto.    

2. Plena identidad de la persona reclamada en extradición.   

El Gobierno de los Estados Unidos informó en  su  petición  que  el  nombre  del requerido es PEDRO  PABLO  LEMOS  CASTILLO, ciudadano colombiano nacido el  15  de  febrero  de  1952,  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  No.  14.980.992,  datos  que corresponden a quien permanece  privado  de  la  libertad  con  fines  de  extradición  desde el 21 de junio de  200610.   

Además,   coinciden  con  los  documentos  consignados  en  el  poder  otorgado,  en  el acta de derechos del capturado, en  la   notificación  de  la  resolución de la orden de captura con fines de  extradición  y  en  el  informe de laboratorio sobre verificación de identidad  elaborado por la Fiscalía General de la Nación.   

En  consecuencia, se satisface el segundo de  los  presupuestos  a  los que alude el artículo 502 de la Ley 906 de 2004, para  que  la  extradición  pueda  otorgarse.   

3.     Principio    de    la    doble  incriminación.   

Este  postulado  impone  verificar  que  los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la  persona  reclamada  en  el  país  solicitante  estén  previstos  como  delito  en Colombia, y que tengan adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años. Se analizarán, por tanto, estos requerimientos.    

PEDRO  PABLO  LEMOS  CASTILLO, es  solicitado en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos  de  América, para que comparezca a responder en juicio por delitos federales de  narcóticos,  según   lo  establece  el  contenido  de  la  Acusación  de  extradición  No. S2-05-Cr-965. El cargo formulado en su contra es del siguiente  tenor:11   

CARGO UNO  

(Concierto   para   importar  heroína  y  cocaína)   

El Gran Jurado acusa que:  

    

1. Comenzando  en  o alrededor de julio de 2004 a más tardar, hasta e  inclusive  el  30  de  enero  de  2006  o alrededor de esa fecha, en el Distrito  Meridional  de  Nueva  York y en otros lugares, los acusados, (…) PEDRO  PABLO  LEMOS  CASTILLO  (…),  y  otros  conocidos  y  desconocidos,  con  conocimiento  de causa e intencionada e  ilícitamente  se combinaron, concertaron, se confederaron y acordaron entre sí  y juntos para violar las leyes antinarcóticas de Estados Unidos.     

    

1. Como  parte y objeto del concierto, los acusados (…) PEDRO  PABLO  LEMOS  CASTILLO  (…),  y  otros  tanto conocidos como desconocidos, importaban y de hecho importaron hacia  Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera  del  país una sustancia controlada, a  saber,  un  kilogramo y más de mezclas y sustancias que contenían una cantidad  perceptible   de   cocaína,  en  violación  a  las  secciones  812,  952(a)  y  960(b)(1)(A)    del    Título    21    del    Código   de    Estados  Unidos.     

    

1. Como  parte  y objeto adicionales del concierto, los acusados (…)  PEDRO    PABLO    LEMOS    CASTILLO    (…),  y  otros tanto conocidos como desconocidos, importaban y de  hecho  importaron  hacia  Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera del país una  sustancia  controlada,  a saber, cinco kilogramos y más de mezclas y sustancias  que  contenían  una  cantidad  perceptible  de  cocaína,  en  violación a las  secciones  812,  952(a)  y  960(b)(1)(B)  del  Título  21  del Código de   Estados Unidos.     

Alegación para la extinción de dominio en  relación con el Cargo Uno   

10. Como consecuencia de haber perpetrado el  delito  de  sustancias  controladas  que  se  les imputa en el Cargo Uno de esta  acusación,  en  virtud  de  lo  previsto  en  la Sección 853 del Título 21del  Código    de    Estados   Unidos,   los   acusados   (…)    PEDRO   PABLO   LEMOS   CASTILLO  (…),  cederán  a favor de Estados Unidos todos y cualesquier bienes que constituyan o  sean  derivados  de  cualesquier  ganancias  que  el  acusado  obtuvo  directa o  indirectamente  como resultado del mentado delito, así como todos y cualesquier  bienes  que  se  utilizaron  o  se  pensaron  utilizar  de cualquier manera o en  cualquier  parte para perpetrar o facilitar la perpetración del delito imputado  en  el  Cargo  Uno de esta acusación, a incluir mas no limitarse a, un monto de  dinero  que  equivale a US$10 millones, el cual monto representa el valor de las  ganancias  que  se  obtuvieron  como  resultado del delito que se describe en el  Cargo Uno  de esta acusación.   

11.  Si cualesquier bienes que se describen  arriba  y que son sujeto a la extinción de dominio, como resultado de cualquier  acto u omisión por parte del acusado:   

     

a. no   pueden   ser   localizados   al   agotarse   las   diligencias  debidas;   

b. se    han    transferido   o   vendido   a,   o   depositado   con,  terceros;   

c. se han colocado fuera del alcance del tribunal;   

d. se   ha   disminuido  su  valor  de  una   manera  sustancial;  o   

e. se  han  mezclado con otros bienes de modo que ya no pueden dividir  sin dificultades;     

es la intención de  Estados Unidos, en  virtud  de  la  Sección  853(p)  del  Título 21 del Código de Estados Unidos,  solicitar  la extinción de dominio sobre cualesquier otros bienes propiedad del  acusado,  hasta  alcanzar  el  valor  de  los  bienes  sujeto a la extinción de  dominio que se describen arriba.   

(Secciones  841(a)(1)  y 853 del Título 21  del Código de Estados Unidos)   

                  

Las conductas atribuidas por el Tribunal del  Distrito  Sur  de  Nueva York, se describen en la legislación penal colombiana,  así:   

    

* La  conducta  descrita  en  el  cargo  1,  se  encuentra contenida en el  artículo   340   del Código  Penal  expedido  mediante  la Ley 599 de 2000 bajo la denominación de concierto  para  delinquir, modificado por el artículo 8º de la Ley 733 de 2002, y por la  Ley 890 del 7 de junio de 2004 de la siguiente manera:     

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas  será penada, por esa sola  conducta, con prisión de tres (3) a seis (6) años.   

         

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de   genocidio,  desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico de drogas  tóxicas,  estupefacientes o sustancias sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo, extorsión enriquecimiento ilícito,   lavado de activos o testaferrato  y   conexos,   o  financiamiento  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) y multa de dos  mil  setecientos  (2700)  hasta  treinta  mil  (30000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

    

De  lo  anterior  se  puede extractar que el  delito  por  el  cual el Gobierno de los Estados Unidos requiere la extradición  de   PEDRO   PABLO   LEMOS   CASTILLO   está  contemplado  como  tipo  penal  en  nuestra legislación, por  tanto se cumple con este presupuesto.    

        

4. Equivalencia de las decisiones  

Este  requisito  impone  establecer  que  la  decisión  que  contiene  el  cargo contra la persona reclamada en extradición,  corresponda  en sus aspectos formal y sustancial al acto procesal conocido en la  legislación    colombiana   como   resolución   de  acusación  y/o  escrito  de acusación, es decir, a la  decisión  que sirve de introducción a la fase del juicio, a través de la cual  el  Estado acusa a una persona determinada de violar la ley penal, discrimina el  cargo  que  le  imputa,  consigna  los  hechos  que  le  sirven  de fundamento y  determina  la  época y el lugar de comisión del ilícito o ilícitos, para que  el   acusado   tenga   la   posibilidad   de  conocerlos  y  enfrentarlos.    

La acusación emitida por el órgano judicial  de  los  Estados  Unidos,  contiene los requisitos formales de la resolución de  acusación  previstos  en  el  artículo  398 de la Ley 600 de 2000,  pues,  consigna  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar en que se realizó la  conducta  punible,  su  descripción  típica,  las pruebas en que se apoya, las  normas  sustanciales  aplicables  al  caso,  y, además, también permite que se  inicie el debate al interior del juicio.   

La  providencia  dictada en el exterior y la  regulada  en  la  legislación  nacional  son equivalentes. Por tanto, se cumple  este requisito.   

5. Condiciones que debe imponer el Gobierno  si autoriza la extradición.   

Ante la eventual determinación positiva del  Gobierno  Nacional,  en  todo  caso respetando la órbita de su competencia como  supremo   director   de  las  relaciones  internacionales,  la  Corte  considera  pertinente   recordar   que  debe  someter  la  extradición  a  los  siguientes  condicionamientos al país requirente:   

5.1. Excluir las penas de muerte, la condena  a  prisión  perpetua, el sometimiento a desaparición forzada, torturas, tratos  o   penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  la  sanción  de  destierro,  o  confiscación  para los delitos autorizados, pues esas condenas están excluidas  del  ordenamiento  jurídico colombiano de conformidad con los fundamentos de la  Constitución Política (artículos 11, 12 y 34).   

5.2.  Recordar  al  país  solicitante  la  prohibición   política   de  juzgar  al  ciudadano  solicitado  por  conductas  anteriores  al  17  de  diciembre  de  1.997 y diversas de las que originaron la  solicitud de extradición.   

5.3. A partir de los postulados axiológicos  de  la  Constitución  Política,  el  Gobierno  Nacional  está  en el deber de  disponer  lo necesario para que el servicio exterior de la República realice un  detallado    seguimiento    a    los   condicionamientos   referidos12.   

Respecto  de  los  alegatos  que  propone la  defensa,  es  preciso aclarar que los conceptos proferidos por esta Corporación  han  venido  presentando  algunos  cambios  o  modificaciones, lo que se podría  proponer  como  una  “evolución”   del concepto, a tal punto que en el  numeral  5º  del asunto sub-judice se aclaran las inquietudes propuestas por la  defensa,  pues  se  recalca,  el  requerido  no  podrá ser condenado a prisión  perpetua,  tratos  crueles  e  inhúmanos  ni  demás  situaciones descritas con  anterioridad a este párrafo.        

De otro lado, el tema que alega la defensa en  cuanto  a  la  lesión  que  la  extradición  puede  ocasionar a la familia del  requerido  pues  perderían todo contacto directo, es un tema que no le impide a  la  Corte  proferir  concepto,  pues  tal  situación debe ser reclamada ante la  Corte     que     requiere    al    señor    LEMOS  CASTILLO.   

                                       CAUSALES DE IMPROCEDENCIA.   

El   artículo   35  de  la  Constitución  Política,   modificado  por  el  primero  del  acto  legislativo  01  de  1997,  ordena:   

“La  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto con  la ley.   

“Además,   la   extradición   de  los  colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior,  considerados como tales en la legislación penal colombiana”.   

“La extradición no procederá por delitos  políticos”.   

“No  procederá la extradición cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma”.   

De  acuerdo  con  esta  disposición,  son  causales  de improcedencia de la extradición, las siguientes, (i) que el delito  por  el cual se procede sea de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  de  la  referida  norma,  y (iii) que el delito haya sido cometido en territorio  colombiano.   

Ninguna de estas prohibiciones concurre en el  caso  analizado.  Los delitos, imputados a PEDRO PABLO  LEMOS   CASTILLO   en  la   Acusación,  son  de  naturaleza  común,  no  política,  y los hechos en los cuales se sustentan las  imputaciones  ocurrieron  desde  julio  de 2004 hasta el 30 de enero de 2006, es  decir,       después       de       la       promulgación       del       acto  legislativo.         

El  lugar de comisión de los hechos tampoco  se  erige  en  causal  de  improcedencia.  El  estudio de la acusación y de las  declaraciones  de  apoyo  permite  establecer  que el solicitado en extradición  hacía  parte  de  una  organización  criminal transnacional, que traficaba con  narcóticos,    a    través   de   una   sofisticada   red   en   los   Estados  Unidos:   

“11.     (…)    PEDRO  PABLO  LEMOS  CASTILLO  (…)  se  encontraban  entre  los  líderes  de  la  organización que ejercía el control  administrativo   general   sobre   las   actividades   de  narcotráfico  de  la  organización.   En  general,  los  oficiales  de  orden  público  de  Colombia  interceptaron   numerosas   comunicaciones   electrónicas  que  demuestran  que  LEMOS  CASTILLO  recibió  información  de  los  administradores quienes estaban directamente involucrados  en    los   envíos   de   narcóticos   ilegales.   A   su   vez   LEMOS  CASTILLO  (sic), proporcionó esa  información a MÁRQUEZ SERNA.   

12. Por ejemplo, como se describe arriba, el  1º  de noviembre de 2005 o alrededor de esta fecha, llegó un envió de muebles  a  una  bodega de Port Everglades, Florida. El mismo día, los agentes de la DEA  asignados  al  Grupo  Operativo,  junto  con  otro oficiales del orden público,  inspeccionaron   los   muebles   y   encontraron   ocultados   en   su  interior  aproximadamente  25  kilogramos  de  heroína  y  6  kilogramos de cocaína. Sin  embargo,  como la investigación estaba en curso, la DEA avisó a los remitentes  de  los  muebles  que  se  habían  encontrado  narcóticos  ilegales,  sino que  esperaron   para  ver  quién  venía  a  recibir  el  envió.  De  acuerdo  con  conversaciones  telefónicas  legalmente  interceptadas  en  Colombia, numerosas  comunicaciones   electrónicas   interceptadas  por  las  autoridades  de  orden  público  de  Colombia  establecieron  que PEDRO PABLO  LEMOS  CASTILLO  estaba  en  contacto cercano con los  otros  integrantes  de  la  organización  que eran directamente responsables de  enviar  este  embarque  de  muebles  del  1º de noviembre de 2005 a los Estados  Unidos.    (Negrillas    fuera   de   texto)”   13   

Esta  reseña de la actividad ilícita, deja  en   claro   que   los   hechos   por   los   cuales  se  acusa  a  PEDRO  PABLO LEMOS CASTILLO, trascendieron  las  fronteras  del  territorio  colombiano,  y  que  por  tanto  se  cumple  el  condicionamiento  constitucional  de  que  la conducta haya sido realizada en el  extranjero,  cualquiera  sea  la teoría que se aplique para determinar el lugar  de   comisión   del   ilícito   (de   la   acción,  del  resultado  o  de  la  ubicuidad).   

Reunidas  las  exigencias  previstas  en  el  estatuto  procesal,  el  concepto de la Corte es favorable a la extradición del  señor   PEDRO   PABLO   LEMOS  CASTILLO,  se prevendrá al Ejecutivo para que, si  la  otorga,  condicione  su  entrega  a  que  el  extraditado no sea juzgado por  delitos  distintos  a los que motivaron el pedido de extradición, ni por hechos  anteriores  al  año  1997,  ni  sometido  a  prisión perpetua, pena de muerte,  tratos   crueles,   inhumanos   o   degradantes,  ni  a  penas  de  destierro  y  confiscación;  y  además,  para  que lleve a cabo un  seguimiento   orientado   a  determinar  si  el  Estado  requirente  cumple  los  condicionamientos   a   los  que  pueda  estar  sujetada  la  concesión  de  la  extradición,   y   establezca  las  consecuencias  que  se  derivarían  de  su  incumplimiento.   

De igual modo, lo requerirá para que frente  a  situaciones  de  absolución,  retiro  de  cargos,  sobreseimiento  o eventos  similares,  o  el cumplimiento de la pena impuesta por los cargos que motivan la  extradición  en  el  evento  de  ser  condenado,  garantice  la permanencia del  solicitado  en  ese  país  y su retorno a Colombia en condiciones de dignidad y  respeto por la persona humana.   

Por  otra  parte,  se  solicita  al Gobierno  Nacional  que  recomiende  al Estado peticionario que, en caso de condena, tenga  en  cuenta como parte de la pena el tiempo que el solicitado haya estado privado  de  la  libertad  con  motivo  del  trámite de extradición, o bien sea por que  está  purgando  una  pena  por  los mismos hechos que generaron la petición de  extradición.   

Por ultimo, cabe advertir que en cuanto a la  petición  de  los  bienes  que  formula  el  Gobierno de los Estados Unidos, en  cuanto   se   refiere  a  “la  alegación  para  la  extinción  de dominio en relación con el Cargo Uno”  con   las   disposiciones   legales   del   país   requirente,  “las  cuales  buscan  el  decomiso  de todos los bienes que se hayan  derivado  de ingresos obtenidos como resultado de la comisión de los anteriores  delitos.  Si  dichos  bienes  no  estuvieren  disponibles, las normas anteriores  permiten   que   otros   bienes   del   acusado   sean   decomisados”,  preciso  es señalar que dicha mención no puede ser entendida  en estricto sentido como un cargo.   

En  efecto,  como  ya  ha tenido ocasión de  expresarlo    esta    Corporación    en    situaciones    similares14,    el  señalamiento  de  la pena de decomiso no comporta imputación alguna, sino a lo  sumo   el  anuncio  de  la  consecuencia  patrimonial  que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto de los bienes involucrados en los delitos por  cuya  comisión se acusa al requerido, tema ajeno a la solicitud de extradición  y  que  por tanto, no se encuentra comprendido dentro de la temática de la cual  debe ocuparse el concepto que corresponde emitir a la Sala.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal:   

1.  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  la solicitud de extradición del ciudadano colombiano PEDRO  PABLO  LEMOS CASTILLO, por el cargo  formulado  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América mediante Nota  Verbal  No.  2057  del  18  de  agosto  de  2006, imputados en la Acusación No.  S2-05-Cr-965,  dictada  el  9  de  marzo  de  2006  en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito Sur de Nueva York.   

Por    la   Secretaría   de   la   Sala  entérese  de esta decisión  a  los  interesados e intervinientes, así como al Fiscal General de la Nación,  para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio del  Interior  y de Justicia, para lo que concierne en adelante al Gobierno Nacional.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Comisión    de  servicio   

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ                                            ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                              AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                            

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                                                                 YESID RAMÍREZ BASTIDAS    

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

       TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

      Secretaria     

1  Folios 3 al 5 carpeta anexa   

  Traducción oficial folios 6 al 8.  

2Folios  37 al 40 carpeta anexa   

Traducción oficial 41 al 44.  

3  Folios 22 al 25 carpeta anexa.   

4  Folios 50 al 65 carpeta anexa.   

Traducción   oficial   folios  137  al  152   

5  Folios 97 al 124 carpeta anexa   

Traducción oficial folios 181 al 208  

6  Folios 78 al 93 carpeta anexa.   

Traducción oficial folios 166 al 177.  

7 Folio  179 carpeta anexa.   

8  Artículo 495 de la ley 906 de 2004.   

9 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración         normativa   previsto   en  el  artículo 23 del estatuto procesal penal.   

10  Folio 19 Carpeta anexa.   

11  Folios 45 al 49 carpeta anexa.   

12“…es   preciso   advertir   que   como  el  instrumento  de  la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de   un  instrumento  internacional  que  regule  los  motivos  de  procedencia,  requisitos,   trámite   y   condiciones,   por  las  normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  508  a  533  de  la Ley 600 de 2000), cuando recae sobre ciudadanos  colombianos  por  nacimiento  -si  es  pasiva-,  es  imperioso  que  el Gobierno  Nacional  haga  las exigencias que estime convenientes en aras a que en el país  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a su  calidad  de  colombiano  y  de procesado, en especial las contenidas en la Carta  Fundamental  y  en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93 de la Constitución, Declaración  Universal  de Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos Humanos, Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de  protección  a  esos derechos que para todas las autoridades públicas emana del  artículo 2º ibídem.   

Los  condicionamientos  en cuestión tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de  un ciudadano colombiano por  nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito  que  dio lugar a su entrega a un país  extranjero,  no  implica  que  pierda su nacionalidad ni los derechos que le son  anejos  a  tal  calidad.  Por  tanto, el deber de protección de las autoridades  colombianas  se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país  reclamante  se le respete los derechos y garantías tal como si fuese juzgado en  Colombia.  A lo que renuncia el Estado que accede a la entrega de un connacional  es  a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga  siendo  súbdito  de  Colombia,  conserva  a  su  favor todas las prerrogativas,  garantías  y  derechos  que emanan de la Constitución y la ley, en particular,  aquellos  que se relacionan con su calidad de procesado y que tienen que ver con  la dignidad humana”.   

(Concepto  de  Extradición    del    05/09/2006,    rad.    núm.  25625)   

13  Folios 187 y 188 Carpeta Anexa.   

14  Conceptos  del 8 de junio de 2005. Rad. 23293 y del 8 de noviembre de 2005. Rad.  24126, entre otros.     

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