28364(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 28364  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 181  

Bogotá,   D.   C.,  veintiséis  (26)  de  septiembre de dos mil siete (2007).   

V I S T O S  

La  Corte  resuelve la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Pasto  y  el  Juzgado  Séptimo  Penal  Municipal  de la misma ciudad, en el  proceso   que  se  adelanta  contra  ALEXANDER  YOVANY  NARVÁEZ,  por  el  delito  de  extorsión en grado de  tentativa.   

H E C H O S  

Al  momento  de  calificar  el  mérito  del  sumario, la Fiscalía los sintetizó así:   

“El 10 de mayo de  2004  se  puso  en  conocimiento  de  la autoridad que el señor Cornelio Muñoz  Ordóñez  recibió  una  llamada  telefónica  en  la  cual  un  sujeto  que se  identificó  como  comandante  del  frente  29 de las FARC le exigió la suma de  setenta  millones  de  pesos  (70.000.000),  a  cambio  de  no atentar contra su  integridad y la de su familia.   

“Funcionarios del  GAULA  procedieron  a  prestar la asesoría del caso, instalando una grabadora e  identificador  de  llamadas.  El 11 de mayo se efectuó una llamada en la que se  reitera  la  exigencia  de setenta millones de pesos, argumentando que el dinero  sería  utilizado para la compra de armas para la organización, señalando como  plazo  para  el  pago  el  día  13  de mayo, dicha llamada se originó desde el  teléfono  7205282,  cabina pública ubicada en el barrio Aranda; luego, el día  13  se  presentó otra llamada en la cual se rebajó la  exigencia  a  treinta  millones  de pesos (30.000.000),  llamada  efectuada  desde  el  número  7205274,  cabina  pública de la avenida  IDEMA,  finalmente  se  tenía  conocimiento que para el día 14 podría existir  otra  llamada,  por  lo  cual  se  dispuso  un  operativo de vigilancia a varias  cabinas telefónicas.   

“Siendo  aproximadamente  las  14.45  horas  se produce una llamada desde la cabina de la  avenida   IDEMA,  siendo  capturado  en  este  momento  el  señor  ALEXANDER  YOVANY  NARVÁEZ y al requisarlo  se  le  encontró en su billetera en un papel anotado el número 7215150 el cual  pertenece al ofendido”.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  Iniciada, adelantada y clausurada la  investigación,   la  Fiscalía  Quinta  Especializada  de  Pasto,  el 3 de  noviembre  de  2004,  calificó  el  mérito  del  sumario  con  resolución  de  acusación    en    contra    de   Alexander   Yovany  Narváez,  por  el  delito  de  extorsión en grado de  tentativa  en  cuantía  de treinta millones de pesos ($30.000.000°°), última  suma exigida.   

Ejecutoriado el pliego acusatorio, el proceso  se    remitió    al    reparto   de   los   juzgados   penales   del   circuito  especializados.   

2.  Correspondió adelantar el juicio al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito Especializado de Pasto, despacho judicial  que,  el 29 de marzo de 2005, llevó a cabo la audiencia preparatoria, dentro de  la  cual decretó la práctica de unas pruebas, y el 26 de junio del citado año  culminó  la  diligencia  de audiencia pública, encontrándose en la actualidad  el proceso pendiente para dictar la correspondiente sentencia.   

3.   No obstante, el mencionado Juzgado  Segundo  Penal del Circuito Especializado, mediante auto del 23 de mayo de 2007,  manifestó  no  ser  competente para seguir conociendo del asunto, toda vez que,  en  su  criterio,  el  artículo  23  de la Ley 1121 del 30 de diciembre de 2006  modificó  los  numerales  6° y 7° del artículo 5° transitorio de la Ley 600  de 2000.   

Agrega      que      “teniendo  en  cuenta  que  la nueva Ley no hace distinción para el  cambio  de competencia sobre los delitos que contiene; para determinar que quien  corresponde  asumir  el  conocimiento  sobre  los  delitos  de  EXTORSIÓN,  nos  remitimos  al  artículo  37  de la Ley 906 de 2004 que ordena la competencia de  los  juzgados  penales  municipales,  de lo que se infiere que conocerán de los  delitos  de  extorsión  en  cuantía hasta 150 smlv los señores jueces penales  municipales”.   

Por  tal  razón,  remitió el expediente al  reparto  de  los  juzgados  penales  municipales de Pasto, proponiendo colisión  negativa de competencias.   

4.    Por  su  parte,  el  Juzgado  Séptimo  Penal Municipal de Pasto se apartó de aquél criterio, pues considera  que  encontrándose  el  proceso  al  despacho  para dictar sentencia, debió el  juzgado  especializado  proceder  de  conformidad,  según  así  lo  orienta el  artículo  40  de la Ley 153 de 1887 y sin importar que en dicho transcurso haya  entrado en vigencia la Ley 1121 de 2006.    

En  consecuencia,  aceptando  la  colisión  propuesta, el expediente fue remitido a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   El  presente conflicto se presenta  entre  los Juzgados Segundo Penal del Circuito Especializado de Pasto y Séptimo  Penal  Municipal  de  la  misma  ciudad,  ambos   pertenecientes  al  mismo  Distrito Judicial.   

De acuerdo con el inciso 2° del artículo 18  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), a la Sala de  Casación   Penal   de   la   Corte  Suprema  de  Justicia  corresponde  dirimir  “los  conflictos de competencia que se presenten en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal  entre  los  Jueces  Penales  de  Circuito  Especializados      y     un     Juez     Penal     del     Circuito”.   

Conforme a dicha norma la Sala, en principio,  no  tendría  competencia  para  dirimir  la presente colisión, toda vez que se  halla involucrado un juzgado municipal y no del circuito.   

Sin  embargo,  como  el punto específico no  estaría  comprendido  en  ninguna  disposición  y  dado  que el propósito del  legislador  fue  dejar  en  la  Sala  de Casación Penal de esta Corporación la  resolución  de los conflictos en donde estuviere vinculado un juzgado penal del  circuito  especializado,  procederá  a  decidirlo,  como así lo ha definido la  jurisprudencia en los siguientes términos:   

“No  obstante no  aparecer  norma expresa que faculte a la Sala de Casación Penal para conocer de  los  conflictos  de  competencia  que  se  suscitan  entre  un Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  y  un  Juzgado  Penal  Municipal  de  un mismo Distrito  Judicial,  la  Corte  ha  venido  asumiendo  su  definición,  en  razón  de la  naturaleza  del  incidente  y  en  el  entendimiento  de  que  el  artículo  18  transitorio  de  la ley 600 de 2000 apunta a establecer que todo conflicto donde  se  halle  involucrado  un  Juzgado  Especializado,  sea  resuelto por la Corte,  según  se  infiere  de  la expresión asuntos de la jurisdicción penal, que el  legislador   utiliza,   sin   distinción   de   lugar   donde   se  suscita  el  problema”.1   

2.    Es   claro  que  el  motivo  de  discrepancia  en  este caso se centra en la común  negativa  de   los    jueces    trabados    en    conflicto   en   conocer   de   la  causa  que  por  razón del delito de extorsión en  grado  de tentativa por el cual se profirió resolución de acusación en contra  Alexander  Yovany  Narváez,  pues  el  Juez  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  estima  que  de la  interpretación  de  la  Ley  1121  de  2006  se concluye que el competente para  conocer  de  la  actuación  es el Juzgado Penal Municipal, dado  que   el    conocimiento   de   la   extorsión   está   sujeta   a  la  cuantía; mientras que para este último despacho  no  es atendible el planteamiento de su homólogo, por cuanto que encontrándose  el  asunto  pendiente para dictar sentencia, debe proferirla bajo el concepto de  prórroga de competencia.   

3.   Frente a tales consideraciones, se  hace  necesario  indicar  que con la entrada en vigencia de la Ley 1121 de 2006,  se  introdujeron algunas modificaciones a la competencia de los juzgados penales  del  circuito  especializados,  como  así  se  desprende  del  contenido  de su  artículo  23,  pues, entre otros, modificó los numeral 6° y 7° del artículo  5° transitorio de la Ley 600 de 2000.   

En  efecto,  la nueva normativa textualmente  contempla:   

“ARTÍCULO  23.   Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la  Ley 600 de 2000 los cuales quedarán así:   

“Los   jueces  penales  de  circuito  especializados  conocen, en primera instancia:   

“….”.   

“6. De los delitos  de  entrenamiento  para  actividades  ilícitas (artículo 341 y 342 del Código  Penal),  de  terrorismo,  financiación  del  terrorismo,  y  administración de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas (artículos 343, 344 y 345  del  Código  Penal),  de  la  instigación  a  delinquir  con fines terroristas  (artículo  348  inciso  2º),  del empleo o lanzamiento de sustancias u objetos  peligrosos   con  fines  terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos médicos o material profiláctico con fines  terroristas  (artículo  372 inciso 4º) y del constreñimiento ilegal con fines  terroristas (artículo 185 numeral 1).   

“7. Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte,  grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión  de  control (artículo 340 del Código Penal), testaferrato (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía superior a ciento cincuenta  (150)        salarios        mínimos       mensuales       vigentes”.   

Así,  entonces,  de  la  hermenéutica  del  precepto  transcrito,  debe  inferirse  que la Ley 1121 de 2006 sí modificó el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, el cual atribuía a los Juzgados Penales  del   Circuito   Especializados  la  competencia  para  conocer  del  delito  de  extorsión  sin  sujeción  a  la  cuantía, retornando ahora la competencia por  dicha  conducta  punible  “en  cuantía  superior a  ciento    cincuenta    (150)   salarios   mínimos   mensuales”   a     los     juzgados    penales    del  circuito,  tal  como, en un  principio,   se  le  había  asignado  en  el  numeral  7°  del  artículo  5°  transitorio  de  la  Ley 600 de 2000, y no a los juzgados municipales como aquí  equivocadamente lo concluyó el juzgado especializado.   

Por ello, como recientemente lo ha precisado  la   jurisprudencia   de  la  Sala,  surge  claro  colegir  que  “la  competencia  para  el conocimiento del delito de extorsión, en  primera  instancia,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  por  tratarse  de un delito ubicado dentro de aquellos que  atentan  contra  el  patrimonio  económico,  corresponde  al  Juzgado Penal del  Circuito  de conformidad con la cláusula general de competencia contenida en el  literal  b  del  numeral  1° del artículo 77 de la Ley 600 de 2000”.2   

En  consecuencia,  teniendo  presente que en  este   caso   la   última  exigencia  extorsiva  se  fijó en treinta millones de pesos (30.000.000), cifra  que  para  la época de los hechos (mayo de 2004) representaba una suma inferior  a  los 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes (recuérdese que para el  año  de  2004  el  salario  mínimo era de $358.000), lógico es colegir que la  competencia   para  conocer  de  este  asunto  corresponde  a  los  juzgados penales de circuito.   

No  obstante,   como  quiera   que   el   proceso   actualmente   se   encuentra   para  dictar   sentencia  que  agote  la  primera   instancia,   de  acuerdo con  lo  contemplado  en   el    artículo    40    de   la   Ley   153   de    1887,   el   cual  prevé   que   “Las     leyes    concernientes    a    la   sustanciación    y    ritualidad    de  los   juicios   prevalecen   sobre   las   anteriores   desde  el   momento   en   que  deben  empezar  a  regir.  Pero  lo  términos que  hubieren   empezado   a  correr,  y   las   actuaciones   y   diligencias   que  ya  estuvieren  iniciadas,  se   regirán  por  la  ley  vigente  al  tiempo  de  su  iniciación”,  se  impone  concluir que, en este caso, la competencia se prorroga  y,  por  lo  mismo,  es  el  Juzgado  Segundo Penal de Circuito Especializado el  llamado a conocer del diligenciamiento.   

En  un  caso  similar  a  este y frente a la  prórroga de competencia, la jurisprudencia de la Corte indicó:   

“Así las cosas,  sin  dificultad  advierte  la Sala que al armonizar el citado artículo 40 de la  Ley  153  de  1887 con los referidos principios que gobiernan la administración  de  justicia,  se  impone concluir que con el propósito de evitar la migración  de  expedientes  de  un  despacho judicial a otro con ocasión de los frecuentes  cambios  legislativos,  en  seguro desmedro de la celeridad y eficiencia debidas  tanto  al usuario de la administración de justicia como a la sociedad, se tiene  que,  en  situaciones  como la que aquí ocupa la atención de la Sala, esto es,  cuando  empieza  a  correr  el  término dispuesto en la ley para proferir fallo  luego  de  culminada  la  audiencia  pública  o de recibido el diligenciamiento  después  de  realizarse  la diligencia de formulación y aceptación de cargos,  no  hay  lugar  a  variar la competencia por el advenimiento de una ley procesal  que     la    modifique,    pues    ‘los  términos que hubieren empezado a correr (…) se regirán por  la     ley     vigente     al     tiempo     de    su    iniciación.   

“Lo  anterior es  así,  dado  que  el  artículo  40  de  la  Ley 600 de 2000 dispone que una vez  realizada  la  diligencia  de formulación y aceptación de cargos, ‘las diligencias se remitirán al juez  competente  quien,  en  el término de diez (10) días  hábiles,                dictará                sentencia’  (subrayas  fuera  de   texto).   Por   su   parte,   el  artículo   410   del   mismo  ordenamiento  establece  que  ‘finalizada   la   práctica  de   pruebas   y  la  intervención  de  los   sujetos    procesales   en   la   audiencia,   el  juez  decidirá   dentro   de   los   quince   (15)  días  siguientes’   (subrayas  fuera de texto).   

“Se exceptúan del  planteamiento  anterior  aquellos  casos  en  los que la Sala Administrativa del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  ha dispuesto en virtud de sus facultades,  regladas  en los artículos 257 de la Carta Política, 19, 63 y 85 de la Ley 270  de  1996,  así  como  528  de la Ley 906 de 2004, entre otros, que funcionarios  diversos  a  los  que  tramitaron  el  juicio  procedan a proferir la respectiva  sentencia”.3   

Teniendo   en   cuenta   lo  anterior,  debe reiterarse que no obstante tratarse este proceso de un delito de  extorsión  en  grado  de  tentativa  cuya  cuantía  es inferior a 150 salarios  mínimos  legales  mensuales,  su  conocimiento  se asignará al Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de Pasto, pues agotados todos los trámites  propios  del  juicio,  en  la  actualidad  corren  los  términos para dictar la  correspondiente sentencia.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.          DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  proceso  que se adelantada contra ALEXANDER YOVANY  NARVÁEZ,  por  el  delito  de  extorsión en grado de  tentativa,  corresponde  al  Juzgado Segundo Penal del  Circuito   Especializado   de  pasto.  Por  lo  tanto,  remítasele el expediente.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese    lo    decidido    al   Juzgado   Séptimo   Penal   Municipal   de  Pasto.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                             JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                     

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                             JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                     

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                             JAVIER   ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

                                                                          Secretaria   

    

1  Ver  colisiones  19200 del 19 de marzo de 2002, 19354  del  30  de abril de 2002, 27207 del 16 de mayo de 2007, 27487 del 23 de mayo de  2007,   27600   del   13   de  junio  de  2007  y  27632  del  16  de  junio  de  2007.   

2  Ver   colisión   27059  del  9  de  mayo  de  2007.   

3  Colisión  27131  del 3 de mayo de 2007. Ver también  colisión 27130 del 16 de mayo de 2007.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *