27010(09-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27010  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 069  

Bogotá, D. C., nueve (9) de mayo de dos mil  siete (2007).   

V I S T O S :  

Decide la Sala sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del procesado EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA, quien fuera condenado por el delito de homicidio en grado de  tentativa,  en  sentencia  proferida de manera anticipada por el Juzgado Segundo  Penal    del    Circuito    y   confirmada   por   el   Tribunal   Superior   de  Bucaramanga.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.          Los  primeros fueron sintetizados en el  fallo de segunda instancia en los siguientes términos:   

“En la noche del 9 de mayo de 2005, en el  barrio  El  Refugio del Municipio del Playón, fue herida con arma de fuego a la  altura  de  la  mejilla izquierda BLANCA LUZ IGLESIAS ABRIL, por el Agente de la  Policía  EFRAÍN  BOCANEGRA GARCÍA, quien fuera excompañero permanente, luego  de  que éste en horas de la tarde estuviera ingiriendo licor con algunos amigos  y   hubiera   amenazado   en   reiteradas   oportunidades   a  la  ofendida  por  celos.”   

2.             Abierta     la    correspondiente  investigación  y  vinculado  al  proceso  EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA, mediante  indagatoria   realizada  el  12  de  mayo  de  20051,  la  Fiscalía al resolverle  la  situación  jurídica  le  impuso  la  medida de aseguramiento de detención  preventiva  bajo  imputación  de  homicidio  en  grado de tentativa2.   

3.          Cerrada la instrucción por la Fiscalía  Veintiuna  Delegada  ante los Juzgados Penales del Circuito de Bucaramanga, el 5  de         septiembre         de         20053   profirió  resolución  de  acusación  contra  BOCANEGRA  GARCÍA  como  presunto  responsable de homicidio  agravado   por  recaer  sobre  su  “compañera  permanente”,  de  imperfecta  consumación  (artículo  103  y  14  de  los Códigos Penal de 2000 de 2004, en  concordancia  con  el  artículo  27 de la primera obra citada), en concurso con  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego y municiones (artículo 365  del Código Penal de 2000).   

La  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de Bucaramanga al resolver el recurso de apelación interpuesto contra  el  pliego  de  cargos, mediante providencia del 20 de enero de 20064 le impartió  confirmación  parcial  en  cuanto  suprimió el agravante reconocido en primera  instancia  y  cesó  procedimiento  por  la conducta punible contra la seguridad  pública.   

4.          Correspondió  al Juzgado Segundo Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga  adelantar  el juicio y en su desarrollo celebró  audiencia  preparatoria  el  30  de  marzo  de  20065, durante la cual decretó los  testimonios  de  dos  agentes  de  policía  que intervinieron en la captura del  acusado  y  el  de  la  víctima  a  quien  remitió  a  valoración  física  y  psicológica,  así  como  otras pruebas orientadas a establecer la veracidad de  las  amenazas  inferidas  a la ofendida para que desistiera de la acción penal.  En  el  mismo  acto  negó  la  ampliación  del  dictamen psiquiátrico forense  practicado  al  justiciable,  decisión  contra  la  cual  si  bien es cierto el  defensor  interpuso los recursos legales ordinarios, desatado el de reposición,  desistió de la apelación.   

5.           A  continuación,  por  solicitud  del  procesado,    el    13    de    junio    de   20066   se   llevó   a   cabo  la  diligencia  de  formulación  de  cargos  para  sentencia anticipada, los cuales  fueron  aceptados  en  su  integridad  por  BOCANEGRA  GARCÍA,  asistido  de su  defensor.   

6.          El  30 del mismo mes y año7, se profirió  el  fallo  respectivo  en el cual se impuso al acusado la pena principal de seis  (6)  años  y  cuatro (4) meses de prisión como autor penalmente responsable de  homicidio  en  grado  de  tentativa,  las  accesorias de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por período igual al fijado para  la  sanción privativa de la libertad y, por un término de nueve (9) años, las  prohibiciones  de  tener  y  portar  armas  de  fuego,  y  de  consumir  bebidas  alcohólicas.   Además,   le  fue  negada  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de las penas irrogadas.   

Igualmente  se  ordenó  el  decomiso  del  revólver  marca  Llama, calibre 38 Special (L), serie N° IM7916J  a favor  del Ministerio de Defensa Nacional.   

A  BOCANEGRA  GARCÍA  le  fue  impuesta,  también,  la  obligación  de  pagar  a  favor de Blanca Luz Iglesias Abril 255  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes ($408.014.00) como indemnización  por  los perjuicios morales durante los dos (2) años siguientes a la ejecutoria  de esta providencia.   

7.          El  fallo anterior fue recurrido por el  defensor  de  BOCANEGRA  GARCÍA  y el Tribunal Superior de Bucaramanga, el 2 de  octubre  de 20068   lo  confirmó,  pronunciamiento  contra  el  cual  dicho  sujeto  procesal   interpuso   y  sustentó  el  recurso  extraordinario  de  casación.   

  LA    DEMANDA  :   

El casacionista postula dos cargos contra la  sentencia   proferida   por  el  Ad  quem, así:   

Primer reparo:  

Lo  enmarca  dentro de la causal tercera de  casación  prevista  en  el artículo 207 del Código de Procedimiento Penal por  considerar  que  la  sentencia  se  dictó  en  un juicio viciado de nulidad, de  acuerdo  con lo previsto en el artículo 306, numerales 2° y 3° del Código de  Procedimiento  Penal,  esto es, por violación del debido proceso (artículo 1°  del Estatuto procesal Penal) y del derecho de defensa.   

La afectación al procedimiento que predica  del   Ad─quem  la  hace  consistir  en  la  omisión  de  análisis  de  las  pruebas  que  invocó  como  fundamento  de  la  conducta  punible  endilgada  al  justiciable  y en “…la  arbitrariedad  de  la Policía Nacional y la descuidada conducta de la Fiscalía  Seccional,  que  comprometió fundamentales derechos humanos garantizados por el  artículo  29  de  la  Constitución  Nacional  y  los  tratados internacionales  ratificados  por  Colombia…”,  empero  no precisó las razones de la última  afirmación.   

Estima  que  la  trascendencia  de  dichas  falencias  con  mutua  incidencia  lesiva  en  los  derechos fundamentales de su  representado,  se  refleja en la condena de seis (6) años y cuatro (4) meses de  prisión  que  se  le  impuso  en  contravía  de  los principios de legalidad y  seguridad jurídica, tesis que no explicó.   

En  consecuencia, solicita se case el fallo  impugnado  y  se anule este procedimiento a partir de la indagatoria rendida por  EFRAÍN  BOCANEGRA GARCÍA, así como la remisión del expediente a la Fiscalía  General  de  la  Nación  para  que rehaga la actuación con ajuste a la ley, lo  cual  estima  conlleva  a  la liberación inmediata de su asistido, derecho cuyo  reconocimiento también depreca.   

Segundo ataque:  

Lo formula al amparo de la causal primera de  casación,   consagrada  en  el  artículo  207,  numeral  1°  del  Código  de  Procedimiento  Penal, por estimar que el juzgador de segundo grado al momento de  valorar  el caudal probatorio recaudado, incurrió en violación indirecta de la  ley  sustancial  (artículos  232  y 7° del Código de Procedimiento Penal) por  error de hecho por falso juicio de identidad.   

Inicia la sustentación del cargo predicando  del  Ad─quem distorsión y  fragmentación  de  los  elementos  de  prueba  recopilados,  especialmente  los  utilizados  para  la  construcción  de  los  indicios  con  base  en los cuales  edificó  la sentencia condenatoria “…bajo la presunción de culpabilidad de  EFRAÍN BOCANEGRA GARCÍA…”   

Sin   embargo,   al   avanzar   en   la  fundamentación,   se   abstiene   de  concretar  cuáles  fueron  los  indicios  indebidamente  confeccionados y se dedica a sintetizar el contenido de numerosos  elementos  probatorios,  a  su juicio, demostrativos de la inimputabilidad de su  representado  causada por trastorno mental transitorio proveniente del estado de  embriaguez  aguda  en el cual se hallaba al momento de atentar contra la vida de  Blanca  Luz  Iglesias  Abril,  sin  vínculo  marital  de  hecho  con  él, pues  mantenía  vigente  la  unión  matrimonial  con María Josefina Jaimes Delgado,  quien  depuso  al  respecto,  prueba  que  menciona  para derrumbar el agravante  específico  del  homicidio  (artículo  104,  numeral  1° del Código Penal de  2000)  imputado  en  la  resolución  acusatoria, planteamiento que evidencia el  desconocimiento  de  su  supresión,  decretado  por la Fiscalía que desató la  apelación de dicha providencia.   

Al  desarrollar  dicha tesis se refiere: Al  informe  policivo  suscrito  por  el  ST.  Hugo  Ferney  Guzmán  Patiño;  a la  declaración  de  Rosalba  Abril Pimiento, madre de la víctima y denunciante de  los  episodios  investigados;  a  los  testimonios  de  la  agredida  Blanca Luz  Iglesias  Abril, y a los de Jhon Edison Pinzón Ordóñez y Janeth Páez Pabón;  a  la indagatoria del procesado y al dictamen de alcoholemia a él practicado el  1°  de  junio  de 2005, medios que, a juicio del libelista, permiten establecer  el  elevado  grado de embriaguez etílica en que se hallaba BOCANEGRA GARCÍA al  momento  de  los  hechos  y  su  incidencia en la imposibilidad de comprender la  ilicitud de los mismos.   

Adicionalmente  cita  doctrina  sobre  la  descripción  de  los  síntomas  inherentes  a la “toxicidad en la ingestión  aguda  de  alcohol”,  fuente  de  la cual también extrae las definiciones del  dolo  y  del  trastorno  mental  transitorio  para  concluir que en dicho estado  EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA cometió el delito que se le endilga y, por ende, no  está  comprobada  su culpabilidad, planteamiento en el cual menciona a “…la  señora  juez…”,  como  destinataria  de  sus  disquisiciones  y  como si se  tratara  de  un  alegato  de  los presentados ante los funcionarios de instancia  ordinaria.   

Incluye críticas al dictamen psiquiátrico  forense  practicado  al  acusado  el 10 de agosto de 2005 por haber sido emitido  sin  consultar  los  testimonios de “Yaneth y Jhon”, y al crédito negado al  escrito  de  desistimiento  del  ejercicio de la acción civil presentado por la  lesionada  Blanca Luz Iglesias Abril pues estima infundada la afirmación de que  medió  coerción  para  que  lo  suscribiera  si en cuenta se tiene que EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA  estaba  privado  de la libertad en el Comando de Policía de  Santander, lugar a donde ella estuvo visitándolo periódicamente.   

Finalmente asegura que el error de hecho en  el  cual  incurrieron  los  juzgadores  impidió que las dudas existentes fueran  resueltas  a  favor del incriminado y pide que se case la sentencia impugnada y,  en su lugar, se profiera una de carácter absolutorio.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA  :   

1.          El  primer  presupuesto  a  analizar al  momento  de  decidir  sobre la admisibilidad de la demanda de casación puesta a  consideración  de  la  Sala  en  esta  oportunidad,  es  si  el  defensor tiene  interés   jurídico  para  atacar  la  sentencia  de  segundo  grado  emitida  por  el Tribunal Superior de  Bucaramanga,   el  2  de  octubre  de  2006,  en  cuanto  confirmó  la  dictada  anticipadamente  por  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito de la misma ciudad,  el 30 de junio inmediatamente anterior.   

La  Corte  ha establecido que si de acuerdo  con  el  artículo  40,  inciso  9° del  Código de Procedimiento Penal de  2000,  el  ámbito  de  apelación  de la sentencia anticipada está restringido  a   temas  como la dosificación de la pena, los mecanismos sustitutivos de  la  pena  privativa de la libertad y la extinción del dominio sobre los bienes,  igual      ocurre      para     la     casación9.   

2.          Esta Corporación ha considerado que el  mecanismo  de la sentencia anticipada extingue para quien se acoge  a dicho  trámite  la  posibilidad  de retractación o negación de la responsabilidad de  quien  libre  y  voluntariamente  la  reconoce o el desconocimiento de la prueba  soporte  de  los  cargos  aceptados, sin embargo, excepcionalmente, fuera de los  casos  autorizados  en la regla procesal antes invocada, también ha admitido la  posibilidad  de promover el recurso de casación contra la mencionada especie de  providencias,  cuando el ataque apunta a la defensa de garantías fundamentales,  según se pasa a ver:   

“Como  lo  ha  sostenido  la  Sala, en la  sentencia  anticipada  el  procesado acepta la responsabilidad de los cargos que  se  le  formulan,  es  decir, conciente el perjuicio que le causa la resolución  desfavorable,  siendo  tal  admisión  irretractable. Por consiguiente, no puede  posteriormente  pretender  modificar su estado de imputabilidad con que cometió  el  hecho  delictual  y  que fue aceptado de manera libre y voluntaria.  En  otras  palabras,  renuncia al interés para impugnar la sentencia con fundamento  en la negación de ese aspecto.   

         (…)   

No  desconoce  la  Sala que en determinados  eventos  puede  presentarse  que  la  falta  de  la  práctica de una experticia  siquiátrica  antes  del  trámite  de  sentencia  anticipada  puede  generar la  violación  del  principio  de  investigación  integral  que  se  erige  en una  garantía  de  un  derecho  fundamental,  caso en el cual el recurrente tendría  interés  para  impugnar la decisión por ese aspecto, puesto que de tratarse de  un  inimputable,  el acusado no podía acogerse a este instituto.”10   

         Recientemente sobre el mismo tema, la Corte apuntó:   

“Debe señalar la Sala, inicialmente, que  al  censor  le asiste interés jurídico para promover el recurso extraordinario  de  casación  en  los  términos expuestos en la demanda, habida consideración  que   en   el   planteamiento   de  fondo  discute  la  eventual  condición  de  inimputabilidad  que presentaba el procesado (…) al momento de la comisión de  los  hechos,  por  cuanto,  el  instituto  de  la sentencia anticipada opera con  exclusividad  para  los  imputables como destinatarios de la acción penal y sus  consecuencias  punitivas,  toda  vez  que se parte de la consciente voluntad del  procesado   en   solicitar   anticipadamente  la  terminación  del  proceso,  a  condición  de  una  rebaja de pena; aspectos que no se pueden predicar de quien  no  tiene  la  capacidad  de  comprender su ilicitud o de autodeterminarse en el  momento   de   cometer  la  conducta  típica  y  antijurídica,  por  inmadurez  psicológica,  trastorno  mental, diversidad socio cultural o estados similares,  conforme  a  la  preceptiva  del  artículo 33 del Código Penal.”11   

         3.                      Para  establecer,  entonces,  si  el  libelista  cuenta  en  este  caso  con  interés  jurídico  para recurrir en casación, se  verificará  si  los  reproches  formulados  al  fallo  impugnado los orientó a  denunciar  que  el Ad─quem  incurrió  en algún error in iudicando o in procedendo que lo hubiera llevado a  conculcar   alguna   garantía  procesal  y/o  a  desconocer  la  condición  de  inimputable  de  su  representado, y si al desarrollarlos se ciñó a las pautas  técnicas fijadas por la Sala.   

3.1.           En   relación  con  el  primer cargo:   

La  jurisprudencia  de  la  Corte  tiene  establecido  que  la  proposición  de  nulidades  en sede de casación no puede  soslayar   el   cumplimiento   de  los  requisitos  que  orientan  no  sólo  la  impugnación  extraordinaria  sino  el instituto mismo, de modo que en relación  con  la  causal tercera el casacionista no está relevado de su observancia como  quiera  que  este recurso no es en modo alguno de libre postulación12,  ni  le  está  permitido a la Sala suplir las deficiencias argumentativas o corregir los  desatinos del libelo.   

El  actor  considera  que  se  vulneró el  debido  proceso  mediante  la confección del fallo de segundo grado con base en  una  serie  de pruebas de cuyo análisis en momento alguno se ocupó el juzgador  al  discernir responsabilidad penal a EFRAÍN BOCANEGRA GARCÍA por un delito de  homicidio  en grado de tentativa, pero ocurre que la denuncia genérica de dicho  motivo,  sin  respaldo  argumentativo alguno, al no permitir establecer si dicha  omisión  conllevó  a la vulneración de alguna garantía procesal específica,  deja  al defensor sin interés jurídico para recurrir en casación la sentencia  anticipada,  sobre  todo,  si  se  tiene  en  cuenta que a dicho pronunciamiento  precedió  el  reconocimiento  libre  de  responsabilidad  en la comisión de la  señalada  conducta  punible  por  parte  del acusado, fáctica y jurídicamente  determinada  en  la  resolución  acusatoria  ejecutoriada,  y  contando  con la  asistencia del defensor.   

Además,  la  vaguedad  del reproche no le  permitió  al recurrente precisar la trascendencia de la nulidad invocada e hizo  que  la trasladara genérica y deshilvanadamente a la decisión de condena, todo  lo  cual  revela  el  escaso  dominio  de  la  técnica  casacional,  obstáculo  insalvable para examinar la censura.   

         3.2.                     Respecto  del  segundo  reproche:   

Su  formulación dentro del contexto de la  causal  primera  de  casación,  cuerpo  segundo, y su sustentación orientada a  demostrar   que   por  errores  de  ponderación  probatoria  el  Ad─quem  omitió reconocer la condición  de  inimputable  de  EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA,  le  otorga  al  defensor,  en  principio,  interés jurídico para demandar en casación el desquiciamiento del  fallo  impugnado,  en  cuanto al estar acreditado el mencionado estado no podía  el  procesado  acogerse  al  instituto  de  la  sentencia  anticipada por no ser  potencial  sujeto  de penas sino de medidas de seguridad, en ningún caso objeto  de  disposición  por  parte del Estado si se tiene en cuenta que éstas cumplen  funciones  de  protección,  curación,  tutela y rehabilitación (artículo 5°  del Código Penal).   

Sin  embargo,  la  falta  de  precisión y  coherencia  en  la postulación de la tacha, propuesta en la demanda a partir de  la  denuncia  de  la  violación  indirecta  del  artículo  7°  del Código de  Procedimiento  Penal,  única  norma  de  contenido  sustancial  incluida  en la  proposición  jurídica  integrada  por  el  censor, empieza por tener falencias  técnicas   dada  la  inadecuada  inclusión  del  artículo  232  ibídem  cuyo  carácter  instrumental  es  irrebatible,  como quiera que pone de manifiesto la  desatención  del  artículo  212, numeral 3° del citado Estatuto Procesal, que  tiene  su razón de ser en los fines de esta extraordinaria impugnación y en el  principio  de  limitación  de  la  casación,  porque si el ataque radica en la  trasgresión  de  normas  sustanciales  no puede la Corte rebasar la pretensión  casacional  examinando  aspectos  no denunciados o acogiendo motivos ajenos a la  causales  legales  de  casación,  de  ahí  el deber de libelista de relacionar  todos   los   preceptos  sustanciales  que  incidan  en  la  definición  de  la  controversia                planteada13  que,  de  acuerdo  a  los  argumentos  expuestos,  en  su  caso  debió abarcar las reglas sustanciales que  definen  la  inimputabilidad y la culpabilidad, en ningún momento invocadas por  el recurrente.   

La  deficiencia  técnica de la demanda se  extiende  al  desarrollo  del cargo, pues al atribuir al juzgador plural errores  de  hecho  por  falso juicio de identidad en la ponderación de numerosos medios  probatorios  por  haberlos “distorsionado y fragmentado”, estaba obligado el  actor  a  comparar  el  contenido literal de los medios de prueba cuyo contenido  sintetizó    en    el   libelo,   con   la   forma   como   el   Ad─quem,   se   supone,  dijo  que  los  entendía,  labor  de  imposible ejecución en este caso pues dada la naturaleza  de  la  sentencia  impugnada,  fue  omitida  la  valoración probatoria sobre la  responsabilidad  del  acusado  en  razón  de  haberla aceptado anticipadamente,  además, en debida y legal forma.   

Justificó el resumen personal de los   medios  de  prueba  en  la  necesidad  de  convencer  a  la  Corte que cuando su  representado  atentó  contra  la  vida  de Blanca Luz Iglesias Abril lo hizo en  estado  de  inimputabilidad  generado por el trastorno mental transitorio que le  causó  el avanzado estado de embriaguez etílica en el que se hallaba, pero sin  presentar  argumentos  lógicos  dirigidos a demostrar que por el error de hecho  por  falso  juicio  de  identidad  enunciado superficialmente, el Ad─quem    hubiera   arribado   a   la  conclusión  de  la  plena  responsabilidad  penal  de  su asistido, falencia de  técnica casacional insuperable por la Corte.   

Similar  obstáculo  tuvo  al  criticar la  errónea  construcción  de  indicios  por  parte  del  juez corporado, labor en  ningún momento acometida por dicho funcionario.   

4.          En conclusión, por carecer de interés  jurídico   el  casacionista  para  postular  el  primer  cargo  (artículo  213  del    Código  de  Procedimiento  Penal) y al  no ceñirse a los  requisitos  de forma (artículo 212 del  Código de Procedimiento Penal) en  la   presentación   y  desarrollo  del  segundo  reproche,  se  inadmitirá  la  demanda.   

5.          No considera la Sala que deba intervenir  oficiosamente  en  defensa de garantías fundamentales, en gracia de discusión,  para  preservar  el principio de investigación integral, pues observa que antes  del  trámite  de la petición de sentencia anticipada, específicamente durante  el  ciclo instructivo, se allegó dictamen emitido por el psiquiatra forense del  Instituto  de  Medicina  Legal  y  Ciencias  Forenses de Bucaramanga14,  en  los  siguientes términos concluyentes:   

“Para  el momento de los hechos (EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA)  no  presentó  alteración  mental  alguna que le impidiera  darse  cuenta  de  la  ilicitud de su conducta y autodeterminarse de acuerdo con  esa comprensión.”   

Además,  el  defensor  en  el curso de la  audiencia  preparatoria desistió del recurso de apelación que interpuso contra  la  decisión del A─quo de  negar  la  ampliación  del  mencionado  experticio  por  no haber sido objetado  dentro        del        término        legal15.   

Por  tanto:  debidamente  establecida  la  imputabilidad  de  EFRAÍN  BOCANEGRA  GARCÍA, es evidente que estaba facultado  para  acogerse  al  dispositivo  procesal  citado,  luego, en estas condiciones,  ninguna  vulneración  a  la  señalada  garantía fundamental se vislumbra como  para proceder a su protección oficiosa.   

Sólo   resta   declarar   desierta   la  impugnación,   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

1.           INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  en  defensa  del procesado EFRAÍN BOCANEGRA  GARCÍA   y,   en  consecuencia,  declarar  desierto  el  recurso  de  casación  interpuesto. Y,   

2.           ADVERTIR  que  contra esta providencia no procede ningún recurso.   

Notifíquese,  devuélvase  al Tribunal de  origen y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                            ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                              JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  C.  orig. N° 1, fls. 11-13.   

2  C.  orig. N° 1, fls. 25-26   

3  C.  orig. N° 1, fls. 151-157.   

4  C.  orig. N° 1, fols. 195-206.   

5  C.  orig. N° 1, fols. 242-245.   

6  C.  orig. N° 1, fols. 268-269.   

7  C.  orig. N° 1, fols. 280-287.   

8 C. de  Segunda Instancia, fols. 5-20.   

9 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, Autos  del  9  de  febrero de 2006, rad. N° 20.201; y del 17 de agosto del mismo año,  rad. N° 21.600.   

10  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sent. del 2 de octubre de 2003, rad. N° 15.898.   

11  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sent. del 23 de agosto de 2006, rad. N° 21.055.   

12  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Auto  del 23 de febrero de 2005, rad. N° 23.166; criterio reiterado en  la  Sent. del 13 de junio de  2006, rad. N° 21.138.   

13  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sent, del 22 de junio de 2000, rad. N° 11.742.   

14 C.  orig. N° 1, fol. 124.   

15 C.  orig. N° 1, fol. 2c44.     

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