25996(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25996  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                          

          Magistrado  Ponente   

          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

          Aprobado Acta No. 042   

                                                                           

Bogotá D. C., veintiuno (21) de marzo de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

La  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América   solicitó  la  extradición  del  ciudadano  colombiano  JUAN  MANUEL  RODRÌGUEZ   GIRALDO,   para   que   comparezca   en   juicio   por  delitos  de  narcóticos.   

Surtido  el  traslado  que  establece  el  artículo  518  del  Código  de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, decide la  Sala  sobre  la  solicitud  de práctica de pruebas elevada por la defensora del  ciudadano requerido.   

ANTECEDENTES   

1.  Con  la  Nota Verbal No. 1155 del 15 de  mayo  de  2006,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de América solicitó la  detención  provisional con fines de extradición, del ciudadano colombiano JUAN  MANUEL  RODRÍGUEZ  GIRALDO,  para comparecer en juicio por delitos federales de  lavado de  narcóticos.   

2. Recibida la Nota Verbal, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  copia  a  la  Fiscalía General de la Nación,  entidad  que  mediante  resolución  de  junio 5 de 2006, ordenó la captura con  fines  de  extradición del requerido.  Este fue notificado de la decisión  en  la  Penitenciaría  Nacional  Villa  de  las Palmas de Palmira (Valle) donde  descuenta  condena  por  el  delito  de  narcotráfico  y,  en junio 8 del mismo  año,    la   Policía   Nacional   lo   dejó   a   disposición   de   la  Fiscalía.   

3.  Con  la  Nota  Verbal No. 1940 del 4 de  agosto  de  2006,  la  Embajada  de los Estados Unidos de América formalizó la  solicitud  de extradición, en la cual se extractan los hechos y las pruebas que  fundamentan  las  imputaciones delictivas contenidas en la Acusación No. 04-465  (RMC),  dictada  el  21 de octubre de 2004, en la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito de Columbia, indicando que el requerido es miembro de  una  organización  que  opera  desde Colombia con el envío de  miles  de kilogramos de cocaína.   

Se  indica  que  desde enero de 2003, hasta  octubre  de  2004  viene  operando  la  organización  delictiva, en la que Juan  Manuel  Rodríguez  Giraldo  es  piloto de avión, e iba a ser  el piloto o  co-piloto  del  avión  incautado el 13 de junio de 2003, con 1.000 kilogramos a  bordo.   

Afirma,  que  todas  las  acciones  fueron  ejecutadas   por   el   acusado   con   posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997.   

Con  la  nota diplomática fueron remitidos  los  siguientes  documentos,  autenticados  y  traducidos  al  castellano,  para  sustentar la solicitud de extradición:   

3.1.  Declaración  jurada rendida el 22 de  octubre  de  2004,  por  NEIL J. GALLAGHER, HIJO, Fiscal de Tribunales, quien se  refiere   al   procedimiento  cumplido  por  el  Gran  Jurado  para  dictar  la  acusación,  presenta  una  síntesis  de  los  hechos  que  dieron  lugar  a  la solicitud de extradición,  concreta   los  cargos  formulados  contra MARÍA ISABEL BARBOSA PEÑALOZA,  precisa  los elementos integrantes de cada delito y aporta los datos allegados a  la    investigación    sobre   la   identidad   del   requerido.   (Folios 91 y ss. cdno. anexo)   

3.2  Transcripción  de  las  disposiciones  penales   sustantivas   supuestamente   transgredidas   por   el   requerido  en  extradición  con  las  conductas  que  se le endilgan.  (Folios 98 y ss.  cdno. anexo)   

3.3.  Acusación No. 04-465 CR-136, dictada  el  21 de octubre de 2004, en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para  el  Distrito  de  Columbia.  Los cargos formulados  contra JUAN MANUEL  RODRÍGUEZ GIRALDO fueron los siguientes:   

“-CARGO  UNO:  Comenzando  en  enero  de 2003 o alrededor de esa época, siendo la fecha exacta  desconocida  para el Gran Jurado, y con continuación desde entonces hasta   y  inclusive la fecha en la que se dicta esta acusación, en México, Guatemala,  Venezuela,    Colombia    y    otros   lugares,   los   acusados,   HUGO   ALBERTO   ROJAS   YEPES,   alias  “Hugo  de  Jesús  Reyes  Zuluaga”,  alias “Cholo”, WILLY NORMAN SCHAFER MEDRANO, alias “Billy”,  alias  “Gigante”,  GUSTAVO  ADOLFO  PÉREZ SALAZAR, alias “Flaco”, alias  “Tavo”,   JUAN   CAMILO  TANGARIFE  MAYA,  alias  “Tanga”,  TITO  MOLINA  BERMÚDEZ,  DANILO  CASTAYEDA  (sic)  LANCHEROS, JUAN MANUEL RODRÍGUEZ GIRALDO,  FABIO   ENRIQUE   GRACIA   MONTES   y   FARID   FERIS  DOMÍNGUEZ,  alias  “el  Doctor”,   y  otros  integrantes del concierto  que  no  se  encuentran  acusados  en  la  presente, con conocimiento de causa e  intencionada   e   ilícitamente   combinaron,   concertaron,   confederaron   y  concordaron  el uno con el otro y con personas tanto conocidas como desconocidas  para  el  Gran  Jurado  para  distribuir cinco kilogramos o más de una mezcla y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible de cocaína, una sustancia  controlada  de  la  Tabla  II,  con el conocimiento y la intención de que dicha  sustancia  sería  importada  ilícitamente  hacia Estados Unidos, en violación  las  Secciones  959  y  960  del Título 21 del Código de Estados Unidos.    

(Concierto para fabricar y distribuir cinco  kilogramos  de  cocaína  o  más  con el conocimiento y la intención de que la  cocaína  sería  importada ilícitamente hacia los Estados Unidos, en  violación  a  las  Secciones 959, 960 y 963 del Título 21 del  Código  de  Estados  Unidos  e  Instigar  y  Ayudar,  en  violación  a  la  Sección  2 del Título 18 del  Código de Estados Unidos)   

(…)  

CARGO TRES:   El  13 de junio de 2003 o alrededor de esa fecha, en Venezuela, Colombia y otros  lugares,  los  acusados JUAN MANUEL RODRÍGUEZ GIRALDO  y  FABIO  ENRIQUE  GRACIA  MONTES con conocimiento de  causa,   e   intencionada  e  ilícitamente  distribuyeron  e  hicieron  que  se  distribuyeran  cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  y sustancia que  contenía  una  cantidad perceptible de cocaína, una sustancia controlada de la  Tabla  II,  con  el  conocimiento  y la intención de que dicha sustancia sería  importada ilícitamente hacia los Estados Unidos.   

(Distribución de  cinco  (5)  kilogramos  de cocaína o mas con el conocimiento y la intención de  que  la  cocaína  sería  importada  ilícitamente  hacia  los  Estados Unidos,  en  violación  a  la Sección 959 del Título 21 del  Código   de   los   Estados   Unidos  e  Instigar  y  Ayudar,  en violación a la Sección 2 del Título 18  del  Código  de  los Estados Unidos).” (Folios 108 y ss. cdno. anexo)   

3.4.  Copia de la orden de captura expedida  en  contra  de  JUAN  MANUEL RODRÍGUEZ GIRALDO (folio  115 cdno anexo).   

3.5.  Declaración  jurada rendida el 14 de  abril  de 2005, por  LUIS A. MIRANDA, agente especial de la Administración  Antinarcóticos  (DEA),  en  la  que  informa  que  ha  estado  a  cargo  de  la  investigación  que  se  adelanta  contra  JUAN MANUEL RODRÍGUEZ GIRALDO,   señala  los  antecedentes de la investigación y las pruebas que comprometen al  solicitado  (incautaciones  de  cocaína  y  aviones  en  Guatemala,  México  y  Colombia,  grabaciones  de  conversaciones  telefónicas  que  fueron legalmente  interceptadas,   según  la  legislación  colombiana,  prueba documental y  testigos       colaboradores).       (Folios 130 y ss.  cdno. anexo)   

3.6.   Fotografía  de  JUAN  MANUEL  RODRÍGUEZ  GIRALDO.  (folio  126 cdno anexo)   

4. El Ministerio del Interior y de Justicia  estimó  que el expediente se encontraba completo y la solicitud de extradición  formalizada,  por  tanto,  lo  envió a la Sala de Casación Penal para lo de su  competencia.   Adjuntó   el   concepto rendido por el Jefe de la  Oficina  Jurídica  del  Ministerio Relaciones Exteriores, en el sentido que por  no  existir  tratado  de extradición aplicable entre Estados Unidos y Colombia,  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  ordenamiento  jurídico penal colombiano.   

5.    El    requerido  designó  defensora  de  confianza  y ésta presentó  solicitud de pruebas, mientras  que el Ministerio Público guardó silencio.   

DE   LAS   PRUEBAS  SOLICITADAS   

1.   La  apoderada  de  JUAN  MANUEL  RODRÍGUEZ     GIRALDO      solicita     tener     como     pruebas     las  siguientes:   

1.1. La declaración jurada del señor NEIL  J.  GALLAGHER,  ciudadano  Estadounidense,  residente en el Distrito de Columbia  (Washington),  abogado en la sección contra Estupefacientes y drogas peligrosas  de  la  División  de  lo  penal,  del  Departamento  de Justicia de los Estados  Unidos,  aportado  como  apoyo de la solicitud de extradición, en la que afirma  en el numeral 7:   

“…El ahora reclamado no ha sido juzgado  ni  condenado  por  ninguno de los delitos formulados en la acusación, ni se le  ha impuesto pena alguna a purgar en relación con este caso.”   

En  el numeral 10 para determinar el tiempo  de prescripción, se refiere a la ocurrencia de los hechos, así:   

“…ocurrieron  desde  o  aproximadamente  desde  enero  2003 y hasta la presentación de la acusación el 21 de octubre de  2004…”   

1.2.   La  declaración  de  LUIS  A.  MIRANDA,  Agente de la DEA, sobre la forma como fueron detenidos entre otros, el  piloto   JUAN   RODRÍGUEZ,    el   13   de  junio  de  2003  en  Magangué  (Colombia),    pues   se   demostrará  que  por  tales  hechos  ya  fueron  investigados  y  juzgados en nuestro país, y desde entonces, su representado se  encuentra detenido.   

1.3.   La  copia  auténtica  de  la  sentencia  de  primera instancia proferida el 10 de enero de 2006 por el Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de Cartagena de Indias,  radicado  No.  05-053,  por los hechos ocurridos en junio 13 de 2003.  JUAN  MANUEL  RODRÍGUEZ  GIRALDO  fue  condenado  por  los  delitos  de narcotráfico  agravado  y  falsedad material en documento público, a diecisiete (17) años de  prisión  y  multa  de  1.000  salarios mínimos vigentes al 2003 y aunque no se  encuentra  ejecutoriada,  sí  acredita  que  los hechos fueron juzgados y no es  posible   su   entrega   en  extradición  por  el  principio  del  non  bis  in  idem.   

2.   Solicita  oficiar  al  Tribunal  Superior  de Cartagena, Sala Penal,  para que allegue copias auténticas de  los siguientes apartes procesales:   

–   Copia auténtica de la Resolución  de  Acusación  emitida  por  la  Fiscalía  13 Especializada  de la Unidad  Nacional  de  Antinarcóticos  de  Bogotá, que adelantó la instrucción de los  hechos mencionados.   

–   Copia  de las declaraciones de los  miembros  de la Fuerza Aérea Colombiana, donde se relatan los hechos que dieron  origen al juzgamiento de su defendido (hoy condenado).   

– Las demás que permitan demostrar que los  hechos  en  cuestión  ya  fueron objeto de un juicio penal en contra del señor  JUAN MANUEL RODRÍGUEZ GIRALDO.   

3.   Solicitar  al  Instituto Nacional  Penitenciario    y    Carcelario    –INPEC-  certificación  sobre  el  período  de  reclusión  de  su  defendido,  para  determinar la ubicación física desde el 13 de junio de 2003,  toda  vez  que  la  extradición  sólo  procede  por  delitos  cometidos  en el  exterior.   

Cuestiona   que   el   concierto   para  delinquir   pueda  concederse como delito autónomo,  pues si no está  acompañado  de una conducta que realmente ponga en peligro la estructura social  o  política del país solicitante, se estaría vulnerando el artículo 18 de la  Ley   599,  la  Constitución  misma  y  la  independencia  judicial  como  acto  soberano;   por  tanto,  señala que la Corte Suprema de Justicia debe  pronunciarse  marcando  el  camino  de  la  seguridad  jurídica y el fundamento  dogmático del ordenamiento jurídico.   

Sostiene que no pretende efectuar un juicio  de  responsabilidad  sobre  los  cargos endilgados a su cliente,  pero debe  hacerse  una  valoración  jurídica  del  asunto  para  determinar  que  existe  vulneración  al  principio del non bis in idem;  de ahí que corresponda a  la  Corte  Suprema de Justicia determinar si se vulneraron principios rectores o  fundamentales del solicitado.   

En  caso  de  negarse  el  decreto  de  las  pruebas,  solicita  que  se estudie la situación jurídica de su defendido y se  permita  la  aplicación  del principio de oportunidad, mediante la renuncia del  Estado  Colombiano  a   la  persecución penal,  ya que es inaceptable  que  un  país  extraño  lo  juzgue  por  los mismos hechos que no sólo fueron  perseguidos en el país, sino cometidos en él.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Debido   a   que  no  existe  tratado  de  extradición  aplicable  entre  los  Estados Unidos de Norteamérica y Colombia,  según  lo  informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, y porque los hechos  ocurrieron  hasta  junio  13 de 2003 inclusive, como se afirma en la acusación,  este   trámite   de  extradición  se  rige  por  Código  Penal,  Ley  600  de  2000.   

1.  De conformidad con el artículo 520 del  Código  de  Procedimiento  Penal, Ley 600 de 2000, la Corte Suprema de Justicia  debe  fundamentar  su  concepto  exclusivamente  en: (i) la validez formal de la  documentación  presentada,  (ii)  la  demostración  plena  de la identidad del  solicitado,  (iii) el principio de la doble incriminación, (iv) la equivalencia  de  la  providencia  dictada en el extranjero y, (v) cuando fuere el caso, en el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

Lo anterior significa que el análisis sobre  la  pertinencia  y conducencia de los medios probatorios solicitados,  debe  dirigirse  exclusivamente  a  demostrar  los  aspectos  relacionados  con dichos  temas,   pues  cualquier  otro  aspecto  que  se  quiera acreditar, resulta  impertinente.   

2.  No corresponde entonces a la Sala,  en  el  trámite de extradición, evaluar los aspectos relacionados con  la  validez  y  mérito  de  las  pruebas, la verificación de las circunstancias de  tiempo,  modo  y  lugar en que ocurrieron los hechos investigados,  tampoco  debe  decidirse  sobre  la  tipicidad o antijuridicidad  de la conducta, ni  sobre  la responsabilidad del ciudadano requerido,  pues ello corresponde a  las  autoridades  judiciales  del  país  extranjero  en  el  que se adelanta el  proceso penal.   

El trámite de extradición en Colombia, no  es  jurisdiccional,   sino  mixto,  pues  intervienen las autoridades de la  Rama  Judicial  y Ejecutiva, con el fin de establecer únicamente, si se cumplen  los  requisitos  formales  que  permiten  la  aplicación de este instrumento de  cooperación  internacional;     por  tanto,   se insiste en  que  los  elementos  de  la conducta delictiva y de la responsabilidad penal, no  son  objeto  de  análisis,  porque adentrarse en esos aspectos implicaría  desconocer la soberanía del país requirente.   

Resulta  necesario establecer la diferencia  entre  el   proceso  penal y el trámite de extradición,  tal como lo  señaló la Corte Constitucional en sentencia C-700 de 2000:   

“La persona requerida en extradición, que  puede  ser  nacional  o extranjera, no está sujeta, en cuanto al juzgamiento de  su  conducta,  a  las  normas  de  nuestra  legislación, puesto que no va a ser  procesada  ni  juzgada  por  autoridades nacionales. Además, dentro del proceso  que  ya  se  adelantó  y  culminó  el  Estado  requirente,  o  que  cursa  con  resolución   de   acusación   en   su   contra,   ha   dispuesto  –se  presume-  o  deberá disponer, de  oportunidad  para su defensa y de todas las garantías procesales, como también  las    tiene    en    Colombia    al    ser    solicitada    y    tramitada   la  extradición.   

….  

La  extradición  demanda  un procedimiento  diferente  al  ordinario,  pues  es claro que el individuo reclamado no va a ser  juzgado  en  Colombia,  ni  con  nuestra legislación, ni se le va a evaluar, en  consecuencia,  su  responsabilidad penal por parte de autoridades nacionales. Se  trata  de  delitos  cometidos  en  el exterior, cuyos juicios se adelantan o han  adelantado en otro Estado”.   

3.    Efectuadas   las   anteriores  precisiones,   surge  evidente  que  no  corresponde  a  la Sala valorar la  prueba  que  sustenta  la  solicitud  de  extradición,  tal como lo solicita la  defensa,    pues  esa  constituye  una  tarea  que  corresponde  de  manera  exclusiva  al  funcionario  que  adelanta  la  investigación  penal en el país  extranjero.   

Es que la evaluación de la responsabilidad,  la  verificación  de  que  se  ha  garantizado  tanto el debido proceso como el  derecho  de  defensa  y, el cuestionamiento sobre la validez de las pruebas, son  aspectos   que   debe   resolver   el   funcionario   que  adelanta  el  proceso  penal.   

4.  Tampoco  es  procedente acreditar en el  presente  trámite,  que  el  solicitado  en extradición debe ser investigado y  juzgado  por  las  autoridades colombianas, o está siendo investigado o juzgado  en  Colombia  o  ya lo fue, por los mismos hechos o conexos a los que motivan el  requerimiento,  pues  ello  no  impide  a la Corte Suprema de Justicia emitir el  correspondiente    concepto.      En    este    sentido,    la    Sala  indicó:   

“Tampoco  es  fundamento  del  concepto que ha de rendir la Corte, el tema de la jurisdicción  del  Estado  requirente.  El  análisis  que  la  ley señala debe hacerse de la  documentación  es  meramente  formal,  lo  que  excluye  temas  como  el que el  requirente  pretende  que  se  pruebe.  Ese  aspecto  – el de la jurisdicción –  también  le  corresponde  al  Gobierno  Nacional  como  parte de su facultad de  extraditar.  Ese  precisamente  es el tema al que hacía referencia el declarado  inexequible  artículo  527  del Código de Procedimiento Penal, cuando ordenaba  que  ‘no habrá lugar a la  extradición  cuando  por  el  mismo  hecho la persona cuya entrega se solicita,  haya     sido     o     esté    siendo    juzgada    en    Colombia’.  En  tales  casos  la jurisdicción  colombiana    ha   sido   ejercida   –  ‘ha  sido  juzgado’  –  o  se está  ejerciendo  – ‘está   siendo   juzgada’,   y   por  ello  no  hay  lugar  a  extradición  en  cuanto  en cualquiera de esos dos supuestos de hecho, ya se ha  definido  que  la República de Colombia tiene jurisdicción sobre el hecho y la  autoridad  judicial  que  actúa  en  su nombre ha obrado de conformidad. En tal  situación   la   concesión   de  la  extradición  significaría  declinar  la  jurisdicción  nacional  en favor del Estado extranjero al que se prefiere en el  juzgamiento  del  hecho  que  ya había sido juzgado en Colombia o que lo estaba  siendo.  Pero  el  análisis  de  los  supuestos  de  hecho  que conduzcan a esa  conclusión  le  corresponde  al  Gobierno  Nacional  por  mandato expreso de la  Constitución  y  la ley, pues esa es la autoridad encargada del ejercicio de la  soberanía    exterior    y    de    la    dirección    de    las    relaciones  internacionales”.1   

Acorde  con  lo expuesto,  el Gobierno  Nacional  deberá  determinar lo concerniente al ejercicio de la jurisdicción y  decidir si concede, difiere o niega la extradición.   

Finalmente,  debe aclararse que tampoco  corresponde  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia dar aplicación al principio de  oportunidad que solicita la defensa.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.  Negar   la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas   por   la   defensora   del   requerido,   JUAN  MANUEL  RODRÍGUEZ  GIRALDO.   

2.  De conformidad  con  el  artículo  518  del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, se  dispone  correr  traslado del expediente a los intervinientes para que presenten  alegatos.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                         ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                      

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                             JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

        Excusa  justificada   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                JULIO  ENRIQUE   SOCHA   SALAMANCA                

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 Auto  de 18 de enero de 2002. Radicación 16309     

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