23896(31-08-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23896  

CORTE SUPREMA DE JUTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                               Aprobado acta  No. 64   

                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                 Dr.  MAURO  SOLARTE PORTILLA   

Bogotá D. C., treinta y uno de agosto de dos  mil cinco.   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de casación discrecional presentada por el defensor del Agente  de  la  Policía  Nacional   José Gregorio Varela  Alvarez,  en  el  proceso  que  se  le adelanta por el  delito  de centinela, descrito en el artículo 131 del Código de Justicia Penal  Militar.     

Antecedentes.   

1.  El  25  de  octubre  de 2002, en Trinidad  (Casanare),  siendo  las  6:35  horas  de  la  mañana,  el  Subintendente de la  Policía  Nacional Edwin Enrique Coronado González, sorprendió en el parque de  la  localidad  al  Agente José Gregorio Varela Alvarez  en  una motocicleta, no obstante encontrarse prestando  primer  turno  de  centinela.  Indagado  el  Comandante  de Guardia sobre lo que  ocurría,  manifestó  que  el  Agente  Varela Alvarez  se  hallaba ingiriendo licor (ron) y desplazándose en  la  motocicleta de un lado para otro, y que al llamarle la atención para que se  retirara   del   servicio   y  guardara  el  armamento,  le  manifestó  que  no  interfiriera en su vida que él respondía por sus actos.    

2.  El  Juzgado  152  de  Instrucción  Penal  Militar,  adscrito  al  Departamento de Policía Casanare, abrió investigación  por  estos  hechos  (fls.155/1)  y  vinculó  al  implicado mediante indagatoria  (fls.186/1).  El  24 de agosto de 2004, la Fiscalía 144 Penal Militar calificó  el  sumario con resolución de acusación por el delito de centinela y cesación  de  procedimiento por el delito de abandono del puesto (fls.401/2). La Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal revisó esta decisión por vía de apelación, y la  confirmó,  con  la  aclaración  de  que  el  delito  de abandono del puesto se  subsumía en el de centinela (fls.460/2).   

3.  El 20 de diciembre de 2004, el Juzgado de  primera  instancia  condenó  al  Agente José Gregorio  Varela  Alvarez  a la pena principal de un (1) año de  arresto,  como  autor responsable del delito imputado en el pliego de cargos, le  negó   la   condena  de  ejecución  condicional  por  no  concurrir   los  requisitos  normativos,  le  concedió  la  libertad  condicional a partir de la  ejecutoria  del  fallo,  y  dispuso  que  continuara  mientras tanto en libertad  provisional (fls.560-567/2).   

4.  Apelado  este  fallo  por el defensor del  procesado,  por  considerar  que  no  existía  prueba de la delictuosidad de la  conducta,  el  Tribunal  Superior  Militar, mediante el suyo de 28 de febrero de  2005,  lo  confirmó,  con dos modificaciones, (1) revocó el otorgamiento de la  libertad  condicional por no encontrarse la pena impuesta al procesado dentro de  los  marcos  punitivos  establecidos  en  la  norma,  y  (2) revocó la libertad  provisional  por  no  tener  derecho  a  ella  a  la  luz  de lo dispuesto en el  artículo 71 numeral 3° del Código Penal Militar (fls.588/2)   

La         demanda.   

Con fundamento en lo dispuesto en el artículo  368  del  Código  Penal  Militar (205 de la ley 600 de 2000), el actor presenta  dos  cargos  contra  la  sentencia, ambos al amparo de la causal primera, cuerpo  primero.   

Cargo   primero:  Sostiene  que la decisión del Tribunal viola, de manera directa, por exclusión  evidente,  los  artículos  31 de la Constitución Nacional y 208 del Código de  justicia  Penal  Militar,  que  consagran  el  principio  de  prohibición de la  reforma  en  peor en materia penal, cuando se es apelante único. Explica que en  virtud  de esta norma, el Tribunal no podía, como lo hizo, revocar el subrogado  penal  de  la  libertad condicional que el juez le otorgó al procesado, por ser  éste el único apelante.      

Cargo  segundo:  Lo  presenta  en  el  carácter de subsidiario. Afirma que la sentencia del Tribunal  viola  directamente,  por  falta de aplicación, los artículos 6°, 11 y 18 del  Código  Penal  Militar,  y  64  del  Código  Penal  (ley  599de  2000),  y por  aplicación  indebida,  el  artículo 75 del Código Penal Militar, que trata de  la libertad condicional.   

Explica que el Tribunal, al dar aplicación al  artículo  75  del  Código  de  Justicia  Penal  Militar,  y  revocar al Agente  José Gregorio Varela Alvarez  el   subrogado   penal   de   la   libertad  condicional,  por  no  cumplir  los  requerimientos  punitivos establecidos en la norma (que hubiere sido condenado a  pena  de  arresto mayor de tres años, o de prisión mayor de dos) omitió tener  en  cuenta  que  la  Corte  Constitucional, en sentencia C-806 de 2002, declaró  inexequible  las expresiones que en idéntico sentido traía el artículo 64 del  Código   Penal  de  2000,  que  regula  el  mismo  instituto.      

   

Argumenta  que con este cargo persigue que la  Corte  fije  el  alcance  de  los  efectos de la declaración de inexequibilidad  parcial  del  artículo  64 del Código Penal, frente al contenido del artículo  75  del  Código  de  Justicia  Penal Militar, y desarrolle la jurisprudencia en  este  punto.  Agrega  que la sentencia C-709 de 2002, alude a la restricción de  la  libertad  provisional  y a la condena de ejecución condicional para ciertos  delitos  de  la jurisdicción penal militar, pero no hace pronunciamiento alguno  en torno al instituto de la libertad condicional.   

Apoyado en estos razonamientos pide a la Corte  casar  parcialmente el fallo impugnado, en relación con la decisión de revocar  el  otorgamiento de la libertad provisional y del subrogado penal de la libertad  condicional,   y   mantener,   en   su   lugar,   la   decisión   del  juez  de  instancia.   

SE CONSIDERA:  

El artículo 205 del Código de Procedimiento  Penal  establece,  a  título  de  regla  general,  que  el recurso de casación  procede   contra   las  sentencias  proferidas  en  segunda  instancia  por  los  tribunales  Superior  de  Distrito Judicial, y el Tribunal Penal Militar, en los  procesos  que  se  hubieren  adelantado  por  delitos  que tengan señalada pena  privativa  de  la  libertad cuyo máximo exceda de ocho años (artículo 368 del  Código de Justicia Penal Militar)   

La misma norma, en su tercer apartado, faculta  a  la  Corte  para  que  por  vía de excepción, y de manera discrecional,  admita  la  casación contra sentencias de segunda instancia, en casos distintos  a  los anteriormente indicados, cuando lo considere necesario para el desarrollo  de  la  jurisprudencia,  o  la  preservación  de  las garantías fundamentales,  siempre que reúna los demás requisitos exigidos en la ley.    

Las  exigencias  asociadas  con  el  origen y  naturaleza  de  la  decisión  impugnada, y demás requisitos de procedencia, se  cumplen  en  el caso sometido a consideración de la Sala, puesto que el recurso  se  dirige  contra una sentencia de segunda instancia, proferida por el Tribunal  Superior  Militar,  contra  la cual no procede la casación común, por no tener  adscrita  pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  máximo exceda de ocho años.   

También   se  cumplen  los  requerimientos  relacionados  con  los  fines  de protección de los derechos fundamentales y de  utilidad  para el desarrollo de la jurisprudencia, que deben sustentar esta vía  especial  de impugnación, por tratarse de situaciones vinculadas, de una parte,  con  la posible violación de las garantías fundamentales de prohibición de la  reformatio  in  pejus  y  de legalidad, y de otra, con el estudio de los efectos  que  puede tener la sentencia C-806 de 2002 de la Corte Constitucional, mediante  la    cual    se    declaró   inconstitucional   la   expresión   mayor   de   tres  años  que  traía  el  artículo  64  de  la  ley  599  de 2000, en la aplicación del artículo 75 del  Código Penal Militar.         

En  su  aspecto  formal, la demanda satisface  igualmente  los  requisitos  mínimos  requeridos  para  su aceptación, pues el  actor  plantea separadamente dos cargos, uno principal y otro subsidiario, ambos  al  amparo  de  la  causal  primera,  cuerpo  primero, con indicación clara del  sentido  de  la violación, y de las razones que los sustentan. Por tanto, se la  admitirá  y  se ordenará correr traslado al Ministerio público para concepto.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

ADMITIR la casación  que  por  vía  discrecional  presenta  el  defensor  del procesado José Gregorio Varela Alvarez.   

Córrase   traslado  al  señor  Procurador  Delegado para lo de su cargo.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

   

MARINA  PULIDO  DE BARON   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ                   ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                  ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON   

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANES           YESID    RAMIREZ   BASTIDAS   

                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa  Ruiz  Núñez   

Secretaria  

   

    

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