23649(22-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  23649   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente:  HERMAN GALÁN  CASTELLANOS   

Aprobado  en  acta  No.  051   

Bogotá D.C., veintidós (22) de junio de dos  mil cinco (2005)   

Decide la Sala sobre la admisibilidad de las  demandas   de  casación  presentadas  por  los  defensores  de  los  procesados  GONZALO  DE  JESÚS  BEDOYA  PINILLO  y MARIO ALBERTO  LOPERA  HENAO  contra la sentencia proferida el 27 de  mayo  de  2004  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Medellín, que  modificó  parcialmente  la  dictada  en  los  procesos  acumulados por  el  Juzgado  2º  Penal del Circuito Especializado de Descongestión, en la que  se  condena  al  primero  a  6  años  de prisión y multa de 2.49 SMLM, por los  delitos  de  hurto agravado, falsa denuncia y concierto para delinquir;  al  segundo  a 18 años de prisión, multa  de 356.4 SMLM  por los delitos  de  concierto para delinquir a título de líder, falsa denuncia, hurto agravado  y  calificado  y  secuestro, y les impuso la  accesoria de interdicción de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  de  la pena principal,  sentencia que vincula a 10 personas mas.   

I  ANTECEDENTES   

1.  De  acuerdo  con la síntesis que de los  hechos  hiciera  la  Fiscalía 113 Delegada ante los Jueces Penales del Circuito  de  Medellín  en  la  resolución  calificatoria  del  28 de agosto de 2002, se  advierte   que  la  Policía Judicial tuvo conocimiento que desde los bares  Club  Social  Oro  Luz  y  los  Dos  Socios,   de  esa  ciudad, operaba una  organización  delincuencial  dedicada  al  hurto  de  automotores  cargados con  mercancías,  las  que  posteriormente  eran vendidas. Informada la Fiscalía de  esta  situación,  en  resolución  del  4  de  junio de 2001, dispuso adelantar  indagación  preliminar para  individualizar e identificación las personas  involucradas.   

Adelantadas     las     averiguaciones  pertinentes,   la  Policía Judicial en informe del 6 de noviembre de 2001,  concluyó  en  la  presunta  comisión  de  los  siguientes ilícitos, según lo  expresado por el Fiscal Delegado en la acusación:   

“1.El 21 de septiembre de 2001 CARLOS VERA  FLÓREZ  denunció  que  transportaba mercancía de PRODUCTOS FAMILIA a las 9:30  de   la  mañana  y a la altura del río Medellín cerca del Sector de  Zamora  dos  hombres en una motocicleta lo intimidaron y lo obligaron a conducir  el  rodante  hasta el parqueadero, sitio en el que se encontraba cuando llegaron  los policiales.   

2..  El  14  de  septiembre  de 2001, JORGE  WILLIAM  MESA  DURANGO  a  las  5:00  horas  conducía  un vehículo cargado con  mercancías  varias  cuando  transitaba por la vía conocida como la variante de  Bello  a  la  altura  del  puente sobre Autopista (sic) Medellín-Bogotá varios  hombres  lo intimidaron, le ordenaron descender del rodante y lo retuvieron a la  orilla  del  río  hasta  las  7:30  horas  cuando  le  permitieron abandonar el  lugar.   

3.  El  4  de septiembre de 2001, NELSON DE  JESÚS  TABORDA  BEDOYA, a las 10:00A.M. se desplazaba por el barrio Guayabal de  esta  ciudad  y  varias  personas  lo  amenazaron  y  despojaron de un automotor  cargado    con    telas    y    encajes,    reteniéndolo   durante   una   hora  aproximadamente.   

4. El 20 de agosto de 2001 a las 8:00 ROMÁN  DARÍO   MUÑOZ   VARELA   fue  despojado  de  un  vehículo  cargado   con  electrodomésticos,  tejas  de  Eternit  y  alambre de púas por parte de cuatro  personas  que  lo  intimidaron  y retuvieron a él y al señor MARDOQUEO MOSCOSO  durante dos horas aproximadamente.   

5. El 26 de septiembre del dos mil uno a las  cinco  de  la  mañana, JAIME ANTONIO MURILLO ZAPATA conducía un automotor a la  altura  de  la  estación  del  Tren  Metropolitano  del  barrio  Acevedo cuatro  personas  que  se  desplazaban  en  motocicletas  lo  intimidaron con un arma de  fuego,   lo  despojaron  del  rodante  cargado  con  vasos desechables y lo  retuvieron hasta las siete y treinta de la mañana.   

6. Al practicar diligencia de allanamiento y  registro  a  la  residencia  de  MARIO ALBERTO LOPERA HENAO y RICAURTE DE JESÚS  VARGAS  ESTRADA  se  encontraron  bienes  consistentes  en Baxter Dianeal y unos  Minicaps  que  habían  sido hurtados al señor OSCAR DE JESÚS DUQUE DUQUE el 5  de  julio  del  presente  año (2002) a las 8:45 A..M. en el barrio Laureles por  parte  de  cuatro personas que se desplazaban en dos motocicletas, reteniéndolo  a él y al ayudante.   

7. El 7 de septiembre del dos mil uno a las  9:45  horas  en el municipio de Bello GILBERTO DE JESÚS ESTRADA OLAYA conducía  el  vehículo  de  placas  TKH  058  a  la  altura  de  la  estación  del  Tren  Metropolitano  fue  víctima del hurto de productos alimenticios La Comarca, por  parte  de  tres  personas,  dos  de  ellos  se  desplazaban  en motocicletas; lo  retuvieron  a  él  y  sus dos compañeros: ELIAS y ALFONSO hasta las once de la  mañana, aproximadamente.” (fl. 2010 c.o.4).   

2.  El 13 de noviembre de 2001, la Fiscalía  98  Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del Circuito ordenó la apertura de la  investigación,   siendo   vinculados   mediante  indagatoria  Francisco  Javier  Sánchez    Henao,     MARIO   ALBERTO   LOPERA  HENAO,   GONZALO  BEDOYA  PINILLO,  Pedro  Nelson  Bedoya Pinillo, Wilder   Arley  de  Jesús García Quiceno, Ricaurte de Jesús Vargas Estrada, Gabriel de  Jesús  Montoya  Arias,  Nicolás  Enrique  Palacio Moreno, Gustavo Alberto Ciro  Quintero,  Dayron  de  Jesús  Espinal  Salazar,  Deybin Alberto Gaviria Bedoya,  Mario  Antonio  Barrera, Luz  Stella  González,  Carlos  Vera Flórez (1832), y ,a través de declaratoria de  persona ausente, Francisco Elías Palacio Macías (1825).   

3.   Adelantada   la  investigación,   se  dispuso  el    cierre  de la investigación  mediante   resolución    de  julio  8  de  2002   (fl.  1931  c.o.4).   

El  28  de  agosto de 2002, la Fiscalía 113  Delegada   al   calificar  el  mérito  del  sumario  profirió  resolución  de  acusación en contra de:   

MARIO   ALBERTO  LOPERA  HENAO  por los delitos de hurto y falsa denuncia en el caso de productos  Familia  (1) en concurso con  hurto  y  secuestro  simple  en  el  caso de Papelería, pinturas Pintuco, botas  Grulla  (2), hurto simple y  secuestro   simple   en   el   caso   de   los  vasos  desechables  (5),  hurto  y doble secuestro simple en  el  caso  de  los  laboratorios Baxter (6),  hurto  y  triple secuestro  en el caso de Pastas La Comarca  (7)   y  concierto  para  delinquir agravado por ser líder o dirigente.   

GONZALO   BEDOYA   PINILLO   como  coautor  de  los delitos de hurto y falsa denuncia en el caso  de  Productos  Familia (1) y  concierto para delinquir.   

Pedro Nelson Bedoya Pinillo por las conductas  punibles  de secuestro simple en el caso del hurto de Botas Grulla, papelería y  pinturas  Pintuco  (2)  en  concurso  con  secuestro simple en el caso de los vasos desechables (5).   Este   procesado  se  acogió  a  sentencia anticipada por el delito de hurto en ambos casos.   

Francisco  Javier  Sánchez  Henao  por  los  delitos  de  hurto  y doble secuestro simple en el caso de las telas, láminas y  electrodomésticos  (4), en  concurso  con  hurto  y  secuestro  simple  en el hurto de los vasos desechables  (5)   y  concierto  para  delinquir.   

Ricaurte  de  Jesús  Vargas Estrada por las  conductas  delictivas  de hurto y doble secuestro simple en el caso de productos  Baxter  (6) y concierto para  delinquir.   

Francisco  Elías  Palacio  Macías  por los  delitos  de  hurto y falsa denuncia en el caso de productos Familia (1)  en  concurso  con  concierto  para  delinquir.   

Wilder  Arley de Jesús García Quiceno  y  Gustavo  Alberto  Ciro  Quintero  como coautores del delito de concierto  para delinquir.   

Dayron  de  Jesús  Espinal  Salazar  como  cómplice   en   el   hurto   agravado   de   productos   Familia   (1).   

Mario Antonio Barrera como coautor  de  hurto  y  triple  secuestro  simple en el caso de Pastas La Comarca (7)  en  concurso  con  concierto para  delinquir.   

Carlos  Vera  Flórez como coautor de hurto  agravado  en  concurso  con  falsa  denuncia  en  el  caso  de productos Familia  (1).   

Luz  Stella  González Ángel como coautora  del      delito      de     receptación     en     el     caso     (1) de productos Familia.   

Nicolás   Enrique  Palacio  Moreno  como  determinador  del  delito  de  falsedad  material  de  particular  en  documento  público, agravado por el uso.   

De    otra    parte,    precluyó    la  investigación   a  favor  de Nicolás Enrique Palacio Moreno, Wilder Arley  de  Jesús  García Quiceno, Dayron de Jesús Espinal Vargas, Ricaurte de Jesús  Vargas  Estrada,  Mario  Antonio  Barrera y Gustavo Alberto Ciro Quintero por el  hurto  de  la  papelería,  pinturas  Pintuco,  botas  Grulla  y  artículos  de  ferretería     (2).   

Igual  decisión tomó respecto de Nicolás  Enrique  Palacio  Moreno,  Gabriel de Jesús Montoya Arias, Mario Alberto Lopera  Henao,  Ricaurte  de  Jesús Vargas Estrada y Pedro Nelson Bedoya Pinillo por el  hurto   de   las  telas  y  encajes  (3).   

En  sentido  similar,  se  pronunció  la  Fiscalía  al  precluir  la investigación a Nicolás Enrique Palacio Moreno por  el   hurto  de  pastas  La  Comarca  (7).  Además,  precluyó  la  investigación a Palacio Moreno,   Dayron  de  Jesús  Espinal  Salazar, Gabriel de Jesús Montoya Arias y a Deybin  Alberto   Gaviria   Bedoya   por     concierto  para  delinquir.    

El pliego de cargos cobró ejecutoria el 31  de  octubre  de  2002,  al  ser  confirmado  por  la  Fiscalía Delegada ante el  Tribunal Superior de Medellín.   

4. La etapa de juzgamiento correspondió al  Juzgado  16  Penal  del  Circuito,  despacho que avocó  conocimiento el 21  de   noviembre  de  2002, llevó a cabo la audiencia preparatoria y la  de   juzgamiento.   Proceso   que   fue   remitido  26  de  mayo  de  2003,  por  competencia,   a  los  Jueces  Penales  del Circuito Especializados, al ser  declarada  la  inexequibilidad   del  Decreto  245 del 5 de febrero de 2003  (mediante   el   cual   se   había   prorrogado   el   estado   de   conmoción  interior).   

5.  El Juzgado 2º  Penal del Circuito  Especializado  de  Descongestión   de  Medellín profirió sentencia el 18  de  diciembre de 2003, en los siguientes términos:   

Condenó a MARIO  ALBERTO  LOPERA  HENAO a 19 años de prisión por los  delitos  de  concierto  para  delinquir,  a título de líder o dirigente; falsa  denuncia,   hurto   agravado  en  el  caso  de  productos  Familia  (1);  concurso  de  hurto calificado y  agravado  y  secuestro  simple,  en  el  caso de la papelería, Pintuco, calzado  Grulla,  Ferretería  (2),  en  el  caso de los vasos desechables (5),  en  el  caso  de  Laboratorios  Baxter  y Minicaps (6)  y  pastas La Comarca (7).   

Condenó a Mario Antonio Barrera  a 13  años  de  prisión,   como  coautor  de  los delitos de hurto calificado y  agravado  por  su  participación  en  el caso de pastas La Comarca (7)      y      concierto     para  delinquir.   

Condenó a Ricaurte de Jesús Vargas Estrada  a  12  años  de  prisión  como  coautor  de  los delitos de hurto calificado y  agravado  y  secuestro  simple  por  la  ilícita  apropiación  en  el  caso de  Laboratorios   Baxter   y  Minicaps  (6) y concierto para delinquir.   

Condenó  a Pedro Nelson Bedoya Pinillo a 7  años  de  prisión,  como  coautor  del  delito de secuestro simple en concurso  homogéneo  en  los casos de la papelería, Pintuco, calzado Grulla (2)   y   de  los  vasos  desechables  (5).   

Condenó a Francisco Javier Sánchez Henao a  14  años de prisión como coautor de los delitos de hurto calificado y agravado  en  concurso  con  secuestro simple atenuado por la apropiación ilícita de los  productos     de    Laboratorio    Baxter     y    Minicaps    (6)   y   concierto  para  delinquir.   

Condenó a Francisco Elías Palacio Macías  y    a    GONZALO    BEDOYA    PINILLO    a  6  años  de  prisión  como  coautores  del  concurso  heterogéneo    de    hurto    agravado    y    falsa    denuncia   (1)   y concierto para delinquir.   

Condenó  a Luz Stella González Ángel a 3  años   y    6   meses  de  prisión   como  coautora  del  delito  de  receptación.   

Condenó a Nicolás Enrique Palacio Moreno a  3  años y 6 meses de prisión como determinador del delito de falsedad material  de particular en documento público, agravado por el uso.   

Condenó a Carlos Vera Flórez a 5 años de  prisión  a  titulo  de  coautor  del  concurso heterogéneo de hurto agravado y  falsa   denuncia   (1).   

Condenó a Dayron de Jesús Espinal Carvajal  a  2  años  y  6 meses como cómplice de hurto agravado en el caso de productos  Familia (1).   

Condenó a Wilder Arley de Jesús García y  a  Gustavo  Alberto  Ciro  Quintero  a  41  meses  de  prisión por el delito de  concierto para delinquir.   

6. Contra la sentencia interpusieron recurso  de   apelación   los   procesados   GONZALO  BEDOYA  PINILLO,  Pedro  Nelson  Bedoya  Pinillo,  Francisco  Javier  Sánchez  Henao,  sus defensores, el sindicado Ricaurte de Jesús Vargas  Estrada    y  los  defensores de MARIO  ALBERTO  LOPERA HENAO, Wilder Arley de Jesús García  Quiceno,  Gustavo  Alberto  Ciro  Quintero,  Mario  Antonio Barrera, Carlos Vera  Flórez y Luz Stella González Ángel.   

7. El 27 de mayo de 2004, la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de  Medellín   profirió  la  sentencia  de  segunda  instancia,  en  la  que  modificó  la pena impuesta a varios de los procesados,  confirmando  el  fallo en lo demás. Es así como, redujo a 18 años de prisión  la   sanción   impuesta   a  MARIO  ALBERTO  LOPERA  HENAO, a Carlos Vera Flórez le impuso 4 años 1 mes  de  prisión,  a Mario Antonio Barrera  le determinó una pena de 11 años,  a  Ricaurte  de  Jesús  Vargas Estrada le impuso 10 años, a Pedro  Nelson  Bedoya  Pinillo  le  redujo  la  pena  principal a 5 años 6 meses y a Francisco  Javier Sánchez Henao le fijó como pena 13 años.   

8.  Por auto del 2 de  agosto de 2004,  el  Tribunal  concedió  el  recurso extraordinario de casación interpuesto por  Ricaurte  de  Jesús Vargas Estrada y Francisco Javier Sánchez Henao, así como  por  los defensores de  GONZALO DE JESÚS BEDOYA  PINILLO      y      MARIO     ALBERTO     LOPERA     HENAO.   

La  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de  Medellín,  en providencia del 13 de abril de 2005, declaró desierto el recurso  de  casación interpuesto por los procesados Ricaurte de Jesús Vargas Estrada y  Francisco  Javier  Sánchez  Henao, y ordenó la remisión de la actuación para  que  la  Corte  conociera  de  las demandas presentadas en favor de GONZALO  DE  JESÚS  BEDOYA  PINILLO   y   MARIO ALBERTO  LOPERA HENAO.   

II.  DE LA  DEMANDA  PRESENTADA    POR   EL   DEFENSOR   DE   GONZALO DE JESÚS BEDOYA PINILLO   

Con  fundamento  en  la  causal  primera  de  casación,    cuerpo   segundo,   el   defensor   del   procesado   GONZALO  DE JESÚS BEDOYA PINILLO impugna  la   sentencia  de  segunda  instancia,  alegando   la  existencia  de  una  “violación  indirecta por ostensible oposición o  divorcio   entre   la   prueba   procesal   y   las  conclusiones”.   

El demandante sostiene que la prueba aportada  al  protocolo permite inferir que el procesado GONZALO  DE   JESÚS   BEDOYA   PINILLO  “únicamente  tuvo  participación  en  las  informaciones  suministradas  a su hermano acerca de la  recuperación    de    los   productos   Familia”,  recuperación   que se produjo cuando los bienes estaban siendo sacados del  vehículo,  sin  que  esté  demostrada su participación en los otros ilícitos  por  los  cuales  fue  condenado,  por  lo  que  no  surge la imputación por el  concierto.   

Señala  que  de  acuerdo  con  un  diálogo  telefónico  en  el que se indica que el chofer debe formular denuncia penal, la  insinuación  que parte de  Mario Alberto Lopera y que se dirigía a Nelson  Bedoya   Pinillo,   por   lo  tanto,  GUSTAVO  BEDOYA  PINILLO  es ajeno a la imputación de falsa denuncia,  pues  éste  únicamente  hizo  referencia  a  la huida de los hurtadores y a la  recuperación de la mercancía.   

Afirma que el delito de hurto no se consumó,  ya  que  la  mercancía fue recuperada en el momento en que el conductor, Carlos  Vera  Flórez, la entregaba a las personas que  pretendían hurtársela, es  decir,  que  aún  estaba  bajo  la  custodia  de  la  persona  a la que su  propietario la había confiado.    

El recurrente señala  que se incurrió  en  un  error  de  hecho al haber apreciado de manera incorrecta las pruebas, lo  que  dio  lugar a aplicar indebidamente el artículo 340 del Código Penal donde  no  hay  concierto  para delinquir y se dejó de aplicar el artículo 27 ibídem  que prevé la tentativa.   

Se    indica    que    “con  el  análisis  conjunto  y  lógico  del acervo probatorio se  concluye  en  oposición  al  mismo”, esto es, en la  comisión  del  delito  de  falsa  denuncia, en el que no intervino el procesado  GONZALO  BEDOYA  PINILLO,  dando lugar a una responsabilidad objetiva vedada por  el  legislador,  como  quiera  que  “el juzgador de  instancia  dio  a las pruebas una estimación valorativa que no corresponde a lo  que   lógica   y   jurídicamente   se   desprende  de  las  que  obran  en  el  expediente”,  dando  lugar   a  la  violación  mediata de las normas sustanciales ya señaladas.   

Luego de concluir que la sentencia proferida  es  violatoria  de  una  norma  de derecho sustancial proveniente de error en la  apreciación  de las pruebas, solicita a la Sala  case la sentencia y   dicte                                    la                                   de  reemplazo.                                                                 

III.   DEMANDA  PRESENTADA  POR  LA  DEFENSORA DE MARIO ALBERTO LOPERA HENAO   

Al amparo de la causal primera, la defensora  del  procesado  acusa  la  sentencia de violar  indirectamente  la ley  sustancial,  al  haber  incurrido  el  juzgador  en  un error de hecho por falso  juicio      de      identidad,      en      la     modalidad     “aditiva”.   

Bajo tal contexto, propone seis cargos en los  casos  señalados  como  números:  1,2,5,6,7  (pág. 2) y por la imputación de  concierto para delinquir.   

Y  de  manera  subsidiaria,  con apoyo en la  misma  causal, cuestiona el fallo como violatorio de la ley sustancial, en forma  indirecta,  al  haber  incurrido  el  juzgador  en  un  error de hecho por falso  raciocinio, planteando, también, seis cargos en los mismos casos.   

II CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

1.  DE  LA  DEMANDA PRESENTADA POR EL  DEFENSOR DE GONZALO DE JESÚS BEDOYA PINILLO   

1.1.  Dada   la  naturaleza  que   ostenta  el  recurso  extraordinario  de  casación, el cual permite realizar un  juicio   de   constitucionalidad   y   legalidad   a  la  sentencia  de  segunda  instancia   para  determinar que se ajusta a los postulados que orientan el  proceso  penal,  en  cuanto   preserva  las garantías fundamentales de los  sujetos  procesales y de las víctimas, lo cual permite señalar que los ataques  que  se  formulen deberán estar orientados a la demostración de los errores en  que  haya incurrido el juzgador bajo el amparo de cualquiera que de las causales  previstas  para plantear el instituto de la casación.   

Es  decir,  que la demanda  que en tal  sentido  se formule deberá cumplir, entonces, con  las exigencias formales  previstas      en     el  Código     de  Procedimiento  Penal, entre ellas, la  relativa a que el impugnante señale  la  causal  que  invoca  y la formulación del cargo,  además, expresar de  manera  clara y precisa los fundamentos  de su estructuración y las normas  que  considera  infringidas,  análisis  que  igualmente  deberá  orientarse  a  demostrar  la  violación, a señalar la trascendencia  y la incidencia del  yerro  que  se  plantea  en el fallo cuestionado, incumplimiento que dará lugar  a  la inadmisión de la demanda.   

1.2.    La  Sala  tiene  ampliamente  definido  que  al  plantear  la  causal  primera de casación el demandante debe  optar  por  una  de las dos vías de su estructuración, la violación directa o  la  indirecta,  de  tal  manera, que si  plantea la segunda, relativa a los  errores  en que pudo incurrir el juzgador en la apreciación probatoria, deberá  expresar  qué  tipo  de  errores   tienen  cabida,  esto es, si pueden ser  considerados como de derecho o de hecho.   

Los  primeros  referidos  a que el fallador  admitió   y  confirió valor probatorio a un medio de convicción allegado  irregularmente  al  proceso o  desconoció y negó alcance probatorio   a    pruebas    válidas    (falso    juicio    de  legalidad),   o  le asignó un valor probatorio  distinto  al  establecido  por  la  ley  o  le  negó el que legalmente se le ha  conferido  (falso juicio de convicción);  en  tanto  que  los  segundos,  esto es,  errores de hecho,  relativos  a  cuando  el  juez  ignora  una  prueba  que obra válidamente en el  proceso    o   supone   como   existente   una   no   incorporada   (falso  juicio  de existencia) o cuando  distorsiona  o tergiversa su contenido fáctico atribuyéndole efectos que no se  derivan     de     ella     (falso    juicio    de  identidad),  igualmente, se podrá atribuir al fallo  que  se cuestiona la transgresión indirecta de la ley, cuando en la asignación  del  mérito  probatorio  que  se  deriva  de la prueba válidamente allegada al  proceso,  el  juzgador desconoce los postulados de la sana crítica como método  de      apreciación      probatoria      (falso  raciocinio),   en  cuyo  caso,  el  censor  deberá  señalar  si  tal  yerro  se  produjo  por  desconocimiento  de  las leyes de la  ciencia,  de  los principios de la lógica, de las reglas de la experiencia  o los dictados del sentido común.   

1.3. Aplicando los presupuestos aludidos al  caso  que  ese  estudia,   se colige que la demanda de casación presentada  por  el  defensor de GONZALO DE JESÚS BEDOYA PINILLO  presenta   evidentes   deficiencias   técnicas   y  argumentativas  que  resultan  insuperables  y que dada la naturaleza rogada del  recurso no pueden ser subsanadas por la Sala.   

En  efecto,  el  recurrente  enuncia  como  fundamento   de   la  demanda   la  causal  primera  de  casación,  cuerpo  segundo,   por  error  de  hecho,   pero  no   expresa  de manera  concreta  ni  se  colige  del  escrito  demandatorio   cual es el cargo que  formula  en  contra   del  fallo,  ya  que  no  identifica  el yerro que le  atribuye  al Tribunal,  pues aunque precisó que el ataque se orientaba por  un  supuesto  error  de  hecho  por  la  errada  valoración probatoria, le  resultaba  imprescindible  que  a  continuación  señalara  la modalidad a  través  de la cual se produjo la violación indirecta de la ley, esto es, si el  juzgador   incurrió   en  un  falso  juicio  de  existencia  de  la  prueba,  o  distorsionó  su contenido fáctico o desconoció alguno de los postulados de la  sana crítica.   

Y  aunque  del  planteamiento general de la  demanda  pareciera  deducirse  que el cuestionamiento se encamina a señalar que  el  juzgador  no  respetó  los  criterios  de  la  sana  crítica, el censor no  precisó  los  desaciertos  del  Tribunal,  cual  fue  su incidencia en la parte  resolutiva   del  fallo acusado, cual hubiera sido la apreciación correcta  de  las  pruebas  válidamente  allegadas  al proceso y finalmente, cual hubiera  sido el sentido del fallo a que tal análisis conducía.   

Este  raciocinio  se  echa  de  menos en la  demanda,  la  que  se  limita  a  puntualizar  que de haberse realizado  un  análisis  lógico del conjunto probatorio se hubiera concluido que el procesado  GONZALO   DE  JESÚS  BEDOYA  PINILLO  no  incurrió  en  los  delitos de falsa denuncia y concierto para  delinquir  y   que  el  hurto  se  quedó  en la mera tentativa, sin que el  recurrente   identificara  en  cada caso en qué consistió la  errada  apreciación  probatoria del Tribunal, el medio a través del cual se produjo el  desconocimiento  de  los  postulados  de  la sana crítica (leyes de la ciencia,  principios  de  la  lógica,  las  reglas  de  la experiencia o los dictados del  sentido  común), la  incidencia del mismo en el resultado del fallo y cual  hubiera  sido  la  apreciación  correcta  de  los medios de prueba válidamente  allegados  al  proceso  para  arribar  a  cada una de las conclusiones  que  reclama.   

Expresiones   como   que   ‘el  juzgador de instancia dio a las  pruebas  una  estimación valorativa que no corresponde a lo que  lógica o  jurídicamente  se  desprende  de  las  que  obran  en el expediente’,  la  cual  es  reiterada  en  la  demanda,   no  constituyen  mas que afirmaciones genéricas,  un punto  de  vista  de  la parte que representa, que carece de desarrollo argumentativo y  demostrativo,  defecto  que  no  puede   suplir  la  Sala  en  virtud de la  presunción  de  acierto  y  legalidad  que  ampara  el  fallo  cuestionado y al  carácter rogado del recurso extraordinario de casación.   

En otro aparte de la demanda, se plantea que  el  fallador  distorsionó el contenido de las interceptaciones telefónicas, ya  que  éstas  no  darían  lugar  a  señalar  que  la  insinuación  para que se  formulara  una  falsa  denuncia  no  está  dirigida  al  procesado GONZALO  BEDOYA  PINILLO sino a su  hermano   PEDRO  NELSON  BEDOYA  PINILLO,   cuestionamiento   que  como  los  anteriores  no  pasa  de  su  enunciado,  en  la  medida en que la defensa pese a  indicar el diálogo al  que  se  refiere,  no señaló porqué erró el Tribunal al darle dicho alcance,  en  definitiva,  de  qué  manera  se  desconoció  el  contenido fáctico de la  prueba,  quedándose  el  discurso en un mero alegato de instancia que no cumple  los  cometidos  propios  del  recurso  propuesto,  que  no  están  orientados a  constituirse  como  lo ha sostenido, de manera reiterada, la Sala en una tercera  instancia,  no  siendo  por  consiguiente, un ejercicio adecuado para obtener la  anulación  de  la  sentencia  acusada, como quiera que el debate sobre el valor  probatorio  de  los medios de convicción allegados al proceso quedó agotado en  las instancias.   

Por consiguiente, la postulación se ofrece  como  inconclusa e incoherente con la pretensión de absolución reclamada, pues  confunde  el  censor  el recurso formulado con un alegato de instancia  con  el  ánimo  de  revivir  el  debate  probatorio  para   desconocer  la  valoración  efectuada  por  el  juez  de instancia, en el que apenas esboza una  situación,     sin     ahondar    en    su    desarrollo,    demostración    y  trascendencia.   

Las  falencias  técnicas  y argumentativas  enunciadas  dan  lugar  a  rechazar  la demanda y a declarar desierto el recurso  propuesto  en  nombre  de  GONZALO  DE JESÚS BEDOYA  PINILLO.   

2.    DEMANDA   PRESENTADA  POR  LA  DEFENSORA DE MARIO ALBERTO LOPERA HENAO   

La  demanda  presentada  por la defensora de  MARIO    LOPERA    ALBERTO    HENAO    contra   la   sentencia   de  segunda  instancia   se  declara  ajustada, por reunir en su aspecto formal los requisitos legales.   

En  consecuencia,  se  correrá  traslado al  señor  Procurador  Delegado  en  lo  Penal por el término de veinte (20) días  para que rinda concepto.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

1.   Inadmitir  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  GONZALO  DE JESÚS  BEDOYA  PINILLO,  por  las razones expresadas en esta  providencia.   

2.   Contra   esta   decisión   no   procede   recurso   alguno,  de  conformidad  con  lo previsto por los  artículos 213 y 187 inciso 2º de la Ley 600 de 2000.   

3. Declarar ajustada la demanda de casación  presentada  por  la  defensora de MARIO ALBERTO LOPERA  HENAO.  Se  correrá  traslado al Procurador Delegado  por el término de veinte (20) días para que emita concepto.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                  HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                      EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                 

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                 JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                     MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *