21765(02-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21765  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado acta No. 046  

Bogotá,  D. C.,  dos de junio del año  dos mil cuatro.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal   de   la   demanda   de   revisión   presentada  por  el  defensor  del  sentenciado  JULIO o TULIO MEDINA BANQUEZ,  contra  el  fallo proferido el trece de diciembre de dos mil dos  por  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial del Departamento Archipiélago  de  San  Andrés, Providencia y Santa Catalina, mediante el cual confirmó el de  primera  instancia  dictado  por  el  Juzgado  Penal del Circuito , en el que lo  condenó  a  la  pena principal de treinta (30) años de prisión a consecuencia  de  hallarlo responsable del concurso de delitos de homicidio agravado, lesiones  personales  y  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  de fuego de defensa  personal.   

          La demanda.   

Con  apoyo  en  la  causal  quinta, el   defensor   del   sentenciado  JULIO  o  TULIO  MEDINA  BANQUEZ   solicita  la  revisión  de  la  sentencia  proferida por el Tribunal.   

Sustenta  su  petición  en  sostener que su  asistido  fue  condenado  en virtud del testimonio rendido por Cindy Medoza, Ana  Lizeth  Cruz,  Cindy  Víctor  Pardo,  Charles  Enrique  Buelvas  y Esteban  Gutiérrez,  quienes  no  estuvieron  presentes  cuando ocurrió el hecho, y sin  embargo    declararon    haber    visto    la    manera    como    éste    tuvo  desarrollo.   

Esto  se  acredita,  dice,  por  los propios  testimonios  de  las  personas  antes  mencionadas,  y  la  declaración de Ader  Murillo  Martínez  y  Elva  Castro, “reconocidas personas que declaran que el  día  de  los  hechos, no se encontraban los primeros testigos, y que lo afirman  por  haber  estado  estos  últimos  presentes  y  conocer  personalmente  a los  otros”.   

Concluye  manifestando  que  de  lo anterior  claramente  resulta  “que se presenta la causal 5ª del artículo 220 del CPP,  por haberse fundado la sentencia en testimonios falsos”.   

Adjunta  el  poder en cuyo ejercicio actúa,  fotocopia  de  los  fallos de primera y segunda instancias y la constancia de su  ejecutoria,  así  como  las  declaraciones  rendidas con fines extraproceso por  Elva Castro y Ader Murillo.   

Estos  dos  ciudadanos  sostienen  que  la  madrugada  del  28 de octubre de 2001, en la entrada del barrio Las Tablitas, se  suscitó  una  riña entre Francisco Javier Espinosa y Fabio Ruiz, en desarrollo  de  la cual el primero agredía con un cuchillo al segundo. En el momento en que  intervino  TULIO  MEDINA  BÁNQUEZ para defender a su cuñado Fabio, a aquél se  le     salió    un    tiro    e    hirió    a    Espinosa    causándole    la  muerte.        

                         SE  CONSIDERA:   

Como  quiera  que  la  acción  de revisión  ostenta  el  carácter  de  instrumento  extraordinario  a  través  del cual se  pretende  remover  los  efectos de la cosa juzgada judicial, resulta consecuente  con  tal finalidad la exigencia de que la demanda a través de la cual se ejerce  reúna  estrictamente  los  presupuestos  de  admisibilidad  establecidos por el  artículo  222  del  Código  de procedimiento penal. De no cumplirse esta carga  por    el   accionante,   inexorablemente   conduce   a   la   inadmisión   del  libelo.     

En este sentido es de reiterarse que el actor  no  solamente  tiene  el  deber  de  seleccionar  cuidadosamente  el  motivo que  pretenda  invocar en apoyo de su pretensión y las pruebas en que se funde, sino  que,  además,  dado  el  carácter  eminentemente  técnico  y  rogado  que  la  revisión  ostenta,  es  su  obligación  indicarle  a  la  Corte,  mediante  la  presentación  de  una  exposición  lógica  y  racional,  de  qué  manera  se  demuestra  la  configuración  de  la  causal  escogida, y cómo los fundamentos  fácticos  y  jurídicos  que  presenta,  dan  lugar  a  derruir  el  fallo cuya  remoción persigue.   

Si el ejercicio de la acción se apoya en el  motivo  quinto  de  revisión,  esto  es “cuando se demuestre, en sentencia en  firme,  que  el  fallo objeto de pedimento de revisión se fundamentó en prueba  falsa”   lo pertinente es que al accionante se  le   exija   la   demostración,   mediante  la  aducción  de  una  providencia  ejecutoriada  con  carácter  de  cosa juzgada en que se declare que el fallo se  fundamentó en una prueba falsa.   

Acorde con los desarrollos jurisprudenciales  en  torno al punto, precisa la Corte que el concepto de prueba falsa, a que esta  causal  se  refiere,  no  puede confundirse con el de prueba falsamente valorada  por  el juzgador. Por esta razón, resulta inadmisible aducir, como en este caso  se  sugiere  por  el  actor,  que  el  material  probatorio  carece  del mérito  persuasivo  conferido en los fallos de instancia.  Contrario al parecer del  demandante,  lo que se debe demostrar es que el contenido material de los medios  en  que se sustentó el fallo no es veraz o auténtico porque así se determinó  judicialmente mediante decisión en firme.   

En  este evento, los elementos de prueba que  el  demandante aduce para buscar la rescisión de la sentencia con fundamento en  la  causal  quinta,  están  representados  por testimonios allegados durante el  proceso  en  que  MEDINA  BANQUEZ  resultó  condenado y declaraciones con fines  extraprocesales  rendidas  ante  Notario,  los  cuales,  de cara a la causal que  aduce,  resultan  inidóneos  para los fines que persigue, pues resulta evidente  que  el  alegato  no se apoya en la existencia de un pronunciamiento judicial en  firme  en  el que se declare que el fallo que combate hubiere sido proferido con  fundamento   en  prueba  falsa,  en  los  términos  exigidos  por  el  estatuto  procesal.   

Dichos requisitos establecidos por el Código  de  Procedimiento  Penal para las demandas de revisión, no resultan reunidos en  este  caso, ni siquiera si la Corte llegara a tomar en cuenta el memorial que de  último   momento  el  actor  presenta,  con  el  cual  allega  la  declaración  extraproceso  rendida  por  Alejandrina  Espinosa  Pérez  en  donde  manifiesta  desistir  de  cualquier  acción  penal  o  civil  en contra del sentenciado por  considerar  que éste no es responsable de la muerte de su hijo Francisco Javier  Espinoza  Pérez,  de  quien  el  actor  adjunta asimismo fotocopia del registro  civil  de  nacimiento,  pues  tales medios de convicción no tienen la capacidad  jurídica  de  acreditar  el  supuesto  fáctico  en  que  se apoya la causal de  revisión        que        invoca,        como        se        ha       dejado  visto.         

Se tiene, entonces, que como el libelo no se  aviene  a  las exigencias de admisibilidad normativamente previstas, la Corte no  tiene más alternativa que inadmitirlo.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

PRIMERO. Reconocer  como  defensor  del  sentenciado JULIO o TULIO MEDINA  BANQUEZ,    al    doctor    PEDRO    PABLO   PULGAR  NÚÑEZ  en  los términos  del poder a él conferido.   

SEGUNDO.  INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada a nombre del sentenciado JULIO o  TULIO MEDINA BANQUEZ.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE        A.        GÓMEZ  GALLEGO              ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO            ALVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN           JORGE  L. QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS             MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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