20588(23-09-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20588  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado   acta   No.  106            

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA   

Bogotá,   D.   C.,   veintitrés  de  septiembre del año dos mil tres.   

Conceptúa  la  Corte  sobre la solicitud de  extradición    del    ciudadano    Libanés   RAHDI  ZEITER  alias  DAVID  ASSI  ÁLVAREZ,    formalizada   por   el   Gobierno   de  Francia.   

          1.- LA SOLICITUD:   

1.1.- El Gobierno de Francia, a través de su  Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota Verbal No. 194/MRE del 22 de abril de la  pasada  anualidad,  solicita la extradición del ciudadano Libanés RAHDI    ZEITER   alias   DAVID  ASSI  ÁLVAREZ,  para  que cumpla  “una  condena de ocho años de prisión proferida el 6 de abril de 2001 por el  Tribunal   de  Gran  Instancia  de  Bobigny”  en  razón  de  los  delitos  de  “complicidad  en  importación,  transporte  y  detención  no  autorizada  de  estupefacientes…”(fls. 112  carpeta anexa).   

Para  tales  efectos,  anexa  los siguientes  documentos  debidamente  traducidos  al castellano y legalizados por el Tribunal  de   Gran  Instancia  de  Bobigny,  el  Procurador  General  para  la  Corte  de  Apelaciones  de  París,  el  Ministerio  de Justicia y el Ministerio de Asuntos  Extranjeros de la República Francesa:   

1.1.1.-    “Orden    de    Detención  Internacional”  expedida  el 30 de enero de 2001 por Jocelyne Lambert, Juez de  Instrucción  en  el  Tribunal de Gran Instancia de Bobigny, en contra de ZEITER  Rahdi  “nacido  el  02/05/1971  en LIBANO”, alias ASSI ÁLVAREZ David, alias  Zeiter Shobi, con base en lo siguiente:   

“El  21  de enero del 2000, NARANJO MUÑOZ  Mabel  Katherine  fue  detenida  por  los  agentes  de  Aduana del aeropuerto de  Roissy.     Esta    transportaba    –in corpore- unas cuarenta bolas de cocaína.   

“Oída por  los Oficiales de policía  de  OCRTIS,  manifestó  que estando de vacaciones en Quito, conoció un llamado  JOSÉ  que  le  propuso transportar droga con el destino de Alemania. Necesitaba  dinero,  ella  aceptó.  JOSÉ le presentó entonces a ALEJANDRO y SANTIAGO. LEO  le  entregó sus billetes, pasajes de avión con destino de BOGOTÁ donde debía  ingerir la droga, también los de destino de Dusseldorf.   

“La  noche  anterior  de  su  salida  para  Bogotá,  Ali  ASSI  GARCÍA se encargó de ella, en casa del cual ella pasó la  noche,  y  el  día  siguiente  la  acompañó  al  aeropuerto y le remitió 900  dólares.  Debía  ser esperada por ALEJANDRO a su llegada en Bogotá. Allí fue  esperada    por    Alejandro    y    ‘Casser’  Martínez;    fue    conducida    en    una    aparta-hotel    y    ‘Casser’  le  entregó  las  bolas  que ésta  ingirió.    Éste    la   acompañó   al   aeropuerto   donde   Alejandro   la  esperaba.   

“NARANJO  MUÑOZ  declaró  que  una  vez  llegada  en  París, ella debía llamar por teléfono a Alejandro antes de tomar  su  vuelo  para Dusseldorf; éste debía entonces informar a su hermano para que  fuese y se juntase con ella en el Hotel National.   

   

“Los policías colombianos informaron a los  servicios  del  OCRTIS que los individuos presentes en el Hotel de Bogotá donde  fue  NARANJO  MUÑOZ  para  ingerir  las  bolas  de cocaína y que la vigilaban,  fueron  identificados  después  de  un  control  de  identidad realizado por el  Departamento  Administrativo  de Seguridad de Bogotá. Las tarjetas de identidad  eran  a nombre de ASSI ÁLVAREZ David, HAMED Scharlie Said y MARTÍNEZ Kasem. La  fotocopia  de  la  fotografía de ASSI ÁLVAREZ  David llegó en la OCRTIS.  NARANJO  MUÑOZ  lo reconoció como siendo uno de los individuos presentes en el  aparta-hotel  de  Bogotá  en  el  momento  en  que ella ingería las bolas. Él  estaba    en    compañía    de    ‘Casser’  MARTÍNEZ.   

“ASSI ÁLVAREZ David sería susceptible de  identificarse  como siendo ZEITER Rahdi nacido el 02/05/1971 o bien ZEITER Shobi  nacido el 20/02/1966 en el Líbano” (fls. 49-50 carpeta anexa).   

1.1.2.-   Sentencia  proferida  el 6 de  abril  de  2001  por  el Tribunal de Gran Instancia de Bobigny dentro del juicio  seguido  en  contra de Rahdi Zeiter y otros por los delitos de “complicidad de  IMPORTACIÓN      NO      AUTORIZADA     DE     ESTUPEFACIENTES     –    TRÁFICO,    complicidad    de  ADQUISICIÓN  NO  AUTORIZADA  DE  ESTUPEFACIENTES,  complicidad de TRANSPORTE NO  AUTORIZADO   DE  ESTUPEFACIENTES,  complicidad  de  TENENCIA  NO  AUTORIZADA  DE  ESTUPEFACIENTES,  CONTRABANDO  DE  MERCANCÍA  PROHIBIDA, TENENCIA DE MERCANCÍA  PELIGROSA   PARA   LA   SALUD,   LA  SEGURIDAD  O  LA  MORALIDAD,  IMPORTADA  DE  CONTRABANDO”.   

Mediante  esta  sentencia se declara a Rahdi  Zeiter   alias   ALVAREZ   Assi   “CULPABLE  por  los  hechos  calificados  de  “complicidad  de  IMPORTACIÓN  NO AUTORIZADA DE ESTUPEFACIENTES- Tráfico”;  “complicidad    de    TRANSPORTE    NO   AUTORIZADO   DE   ESTUPEFACIENTES”;  “complicidad    de   TENENCIA   NO   AUTORIZADA   DE   ESTUPEFACIENTES”;   y  “PARTICIPACIÓN  INTERESADA  EN CONTRABANDO DE MERCANCÍA PROHIBIDA”, según  “hechos  cometidos  el 21 de enero de 2000 desde tiempo no prescrito en ROISSY  sobre el territorio nacional”.   

Por  razón  de lo anterior, se le condena a  ocho  años  de encarcelamiento “sin remisión en razón de la gravedad de las  infracciones  y  para evitar que pueda sustraerse a la decisión de la justicia,  mantener  los  efectos  de  la  orden  de detención contra él” (fls. 28 a 47  carpeta anexa).       

1.1.3.-  A la actuación se allegó copia de  las  disposiciones sustanciales aplicadas al caso, así como de la prescripción  de la pena impuesta en caso de condena (fls. 1-27 carpeta anexa).   

1.2.-  Conforme lo previsto por el artículo  514  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley 600 de 2000), el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  dio  traslado  de  la  documentación  al  Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho  y  conceptuó,  además, que el Convenio aplicable al  presente  caso  es la Convención de Extradición de Reos suscrita en Bogotá el  9  de  abril  de  1850 y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y Sustancias Sicotrópicas firmada en Viena el 20  de  diciembre  de  1988,   los cuales se encuentran aprobados y ratificados  por las Repúblicas de Colombia y Francia (fl. 114 carpeta).   

1.3.-  El  Fiscal General de la Nación, por  medio  de  resolución  fechada  el 14 de enero del 2003, ordenó la captura con  fines  de  extradición  de  la persona solicitada (fls. 118-125 carpeta anexa),  pero hasta la fecha no ha sido posible su cumplimiento.   

1.4.- Mediante oficio número 01559 del 26 de  febrero  de  2003,  el Ministerio del Interior y de Justicia, de conformidad con  lo  dispuesto  por  el  artículo  517  del  Código de Procedimiento Penal, dio  traslado  de  la  documentación  correspondiente  a  la  Corte, tras considerar  reunidos  los  requisitos  formales exigidos en los Convenios aplicables al caso  (fls. 1 y ss. cno. Corte).   

   

1.5.-  Previa  designación  de defensor del  oficio  (fl.  21), la Corte dispuso el traslado que para pedir pruebas prevé el  artículo  518  del  Código de Procedimiento penal (fl. 53), durante el cual el  Profesional  del  Derecho  que atiende los intereses del requerido solicitó las  siguientes:   

1.5.1.-  “…se  oficie  al  Departamento  Administrativo  de  Seguridad DAS, sección de emigración e inmigración con el  fin  de  que se certifique si alguna persona registrada con los nombres de RAHDI  ZEITER  o DAVID ASSI ÁLVAREZ ha entrado o salido del país y en caso afirmativo  para  cualquiera  de  dichas  eventualidades,  para  qué época y con destino o  procedencia de qué país”.   

1.5.2.-  Librar  despacho  rogatorio  por  intermedio  del  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia a su similar en  la  República de Venezuela, a fin de establecer la veracidad de la información  contenida  en  la  orden  de  detención  internacional expedida por la Corte de  apelación  de  París,  Tribunal  de  Gran  Instancia  de  Bobigny, en donde se  informa  que  el  último  paradero  del  requerido  es la Prisión La Planta en  Caracas.   

Si la información resulta positiva, se debe  establecer  desde  cuándo se halla detenido, por orden de cuál autoridad y por  qué  delito.    En  caso  de  que en la actualidad no se encuentre en  prisión,  pero  lo  haya  estado, considera necesario establecer cuánto tiempo  duró  privado  de  la  libertad,  por  qué  delito  y las circunstancias de su  liberación (fls. 30 y ss. cno. Corte).   

1.6.- Estas pretensiones fueron denegadas por  la  Corte  mediante  providencia  del  quince de julio último, al considerarlas  improcedentes.  Sin  embargo,  en  dicho  pronunciamiento,  de oficio se dispuso  solicitar  al  Coordinador de Verificaciones Migratorias, de la Subdirección de  Asuntos   Migratorios  de  la  Dirección  General  Operativa  del  Departamento  Administrativo  de Seguridad (DAS), el envío de copia del informe No. 106 de 11  de  julio  de  2002  y  documentos anexos a él o aquellos en que se soporta, en  relación  con  el  señor  RAHDI ZEITER, también  conocido  como  DAVID  ASSI ÁLVAREZ, ZEAITER SAMIR SOBHI  o   ZEAITER  RADY,  a que se hace referencia en la resolución proferida el  14  de  enero  último  por  el Fiscal General de la Nación (fls. 34 y ss. cno.  Corte)   

1.7.-  Una  vez allegada esta documentación  (fls.  47-71  Cno.  Corte),  por  auto  proferido el quince de agosto último se  dispuso  correr  traslado, por el término de cinco días, para la presentación  de alegatos previos al Concepto (fls. 73 ).   

         2- ALEGATOS DE CONCLUSION.   

Durante   el  término  previsto  por  el  artículo  518  del Código de Procedimiento Penal, hicieron uso de este derecho  el  Procurador  Segundo  delegado para la casación penal  y el defensor de  oficio  del  requerido  en  extradición señor RAHDI  ZEITER  alias  DAVID ASSI  ÁLVAREZ.   

2.1.-   Del  Procurador    Segundo    Delegado    para    la    Casación   Penal.   

El  Delegado  de la Procuraduría considera  que  la  documentación  aportada  como soporte de la solicitud de extradición,  fue  allegada  por  vía diplomática, por conducto de la Embajada de Francia en  Colombia  y  se  halla  debidamente  autenticada  y  legalizada,  por lo cual se  satisface  el  primero  de  los requisitos establecidos por el artículo 520 del  Código de Procedimiento Penal.   

En  relación  con el requisito de la plena  identidad  del  solicitado  en  extradición, manifiesta que se halla demostrado  que  la  persona requerida en extradición es el ciudadano libanés RAHDI  ZEITER, toda vez que a la   actuación  se  allegó  el  informe  elaborado  por  el  Grupo de Verificación  Migratoria  del  DAS,   el  que se indica que DAVID ASSI ÁLVAREZ obtuvo la  cédula  de  ciudadanía  con  fundamento  en  un  registro  civil  falso,  y se  determinó  que  es la misma persona que se identificó ante la Subdirección de  Asuntos   Migratorios   como   ZEAITER   SAMIR   SOBHI   (nombre   de  un  primo  suyo).   

Se  allegó  además,  fotocopia  de  las  impresiones  dactilares  y  los  datos  biográficos  con  las  correspondientes  fotografías     de     filiación     de    RAHDI  ZEITER. Esta información coincide con la registrada  en  el  auto de mandamiento de detención internacional y la sentencia proferida  en su contra.   

Precisa,  además,  que  aún  cuando  el  requerido  no  ha  sido  capturado,  ello  resulta  indiferente  para  emitir el  concepto  en  razón a que su aprehensión no es un requisito de validez sino de  eficacia del instrumento.   

En cuanto tiene que ver con el principio de  la  doble incriminación, considera que las conductas por las que en Francia fue  sentenciado  RAHDI ZEITER  alias     DAVID     ASSI     ÁLVAREZ,    no   sólo   se  hallan  previstas  como  delito  en  la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes   y   Sustancias   Sicotrópicas,   sino   que   corresponden  a  comportamientos  igualmente  punibles  en  el  Código Penal Colombiano donde se  define   y   sanciona   el   tráfico,   la   fabricación   o   el   porte   de  estupefacientes.   

En cuanto se refiere a la equivalencia de la  providencia  proferida en el país requirente, señala que el Estado solicitante  aportó  la  providencia proferida el 6 de abril de 2001 por el Tribunal de Gran  Instancia  de  Bobigny  donde  se  precisan las conductas imputadas RAHDI    ZEITER,   se   describe   la  naturaleza  y  gravedad  de los hechos, así como las disposiciones infringidas.  Adicionalmente,  remitió  copia  del auto proferido el 30 de enero de 2001, por  medio  del cual se dictó el mandato de detención internacional, con lo cual se  cumple  el  requisito  exigido  por  el  artículo  3º  de  la  Convención  de  Extradición de Reos.   

Anota,  finalmente,  que  los hechos no son  constitutivos  de  delito  político,  la  conducta imputada al solicitado no se  encuentra  prescrita, y se procede por un delito cometido en el exterior, acorde  con lo previsto por el artículo 35 de la Carta Política.   

Con fundamento en lo expuesto, considera que  debe  conceptuarse  favorablemente  a  la  extradición  del  ciudadano Libanés  RAHDI   ZEITER   alias  DAVID  ASSI  ÁLVAREZ, no  sin  antes  advertir  que  la extradición no se acordará sino luego de que las  autoridades  del  país de origen del requerido hayan sido consultadas y puestas  en  aptitud  de  hacer  saber  los  motivos  que puedan tener para oponerse a la  misma,  tal  como  lo  dispone el artículo 5º de la Convención suscrita entre  Colombia y Francia (fls. 83 y ss. cno. Corte).   

     

2.2.-   Del  defensor     de     oficio    del    requerido    en    extradición.   

Comienza  por  considerar  que  nada  puede  discutirse  en  lo  referente  a  la existencia de una sentencia condenatoria en  contra  de  RAHDI  ZEITER  alias     DAVID     ASSI     ÁLVAREZ,     que    desde    luego    abriría    el    camino    a    la  extradición.   

No  obstante, de conformidad con el Tratado  suscrito  entre Colombia y Francia,  dos elementos impiden la extradición:  el  primero,  que  no  se  trate de nacionales de los países signatarios; y, el  segundo,  que  se  trate  de  prófugos  refugiados  en  uno de los dos países.   

En   relación  con  el  primer  aspecto,  considera  que  existe  duda  sobre  la  nacionalidad del requerido, al punto de  llegar  a  afirmarse  como  de  “nacionalidad no determinada”, o que ostenta  cédula de ciudadanía colombiana.   

Se  ha afirmado que el requerido es natural  del  Líbano,  pero también que es oriundo de la ciudad de Bogotá el 5 de mayo  de  1966.  Y no obstante que la Dirección General Operativa de la Subdirección  de  Asuntos  Migratorios del Departamento Administrativo de Seguridad se refiere  a  falsedad de documentos sobre el estado civil de dicha persona, no estableció  con seguridad que su nacionalidad colombiana sea falsa.   

Por  lo  anterior,  es  del criterio que no  estando  establecida  plenamente  la  nacionalidad  de  su representado, resulta  improcedente  conceptuar  favorablemente sobre la viabilidad de su extradición.   

Asimismo,  en  cuanto  toca  con el segundo  aspecto,  manifiesta  que  no  solamente  existe  duda  sobre  la  presencia del  requerido  en suelo colombiano, sino que por el contrario parece probatoriamente  seguro que no lo está.   

Esto  si  se  toma  en  cuenta  que  en  la  documentación  remitida  por  la  Embajada  de  Francia, se indica como último  domicilio  la  prisión  de  La Planta en Caracas, con lo cual no puede tener el  rango de refugiado en Colombia.   

Con fundamento en lo anterior considera que  no  es  posible  disponer  la  extradición  de RAHDI  ZEITER   o  DAVID  ASSI  ÁLVAREZ,  y que consecuentemente el concepto que al  respecto  se  entregue  al  Gobierno  Nacional  sobre  la  procedencia de ésta,  debería ser negativo (fls. 77 y ss. cno. Corte).   

     

            SE   CONSIDERA:      

1.- Conforme a las previsiones del artículo  35  de  la Carta Política -modificado por el Acto Legislativo No. 01 de 1997- y  el   artículo   18   del   Código   Penal,  la  extradición  se  solicitará,  concederá,   u  ofrecerá  de acuerdo con los tratados públicos y a falta  de   éstos   el   Gobierno  procederá  según  lo  establezca  el  Código  de  procedimiento penal.   

El  Ministerio  de Relaciones Exteriores de  Colombia  conceptúa que los instrumentos internacionales aplicables al caso son  la   Convención   de   Extradición   de  Reos   suscrita  entre  los  dos  Gobiernos   en Bogotá el 9 de abril de 1850,  y la Convención de las  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Sicotrópicas,  suscrita  en  Viena  el  20  de diciembre de 1988, los cuales se  encuentran  aprobados  y  ratificados  por  las  Repúblicas  de  Colombia  y de  Francia.   

De este criterio participa la Corte, puesto  que   si   bien   resulta   cierto   que  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  estupefacientes  no  figura contemplado dentro de la Convención de Extradición  de  Reos  suscrita en 1850 como de aquellos hechos punibles que ameritan la  medida,  también  aparece  claro  que  “la  producción,  la  fabricación,  la  extracción,   la   preparación,  la  oferta,  la  oferta  para  la  venta,  la  distribución,  la venta, la entrega en cualquiera condiciones, el corretaje, el  envío,   el   envío   en  tránsito,  el  transporte,  la  importación  o  la  exportación  de  cualquier  estupefaciente  o sustancia sicotrópica…”, y “la  posesión   o   la   adquisición   de   cualquier  estupefaciente  o  sustancia  sicotrópica”  con  el  objeto  de  realizar  cualquiera  de  estas actividades,  constituyen  delito  que  da “lugar a extradición en todo tratado vigente entre  las  Partes”,  a voces de los artículos 3 y 6 de la Convención de las Naciones  Unidas   contra   el   tráfico   ilícito   de   estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas de 1988.   

         

El    segundo   de   los   instrumentos  internacionales  mencionados  prevé  que el trámite de la extradición, en los  respectivos  países  signatarios,  se  rige por la legislación interna de cada  uno de ellos.   

Así, la Ley 67 de 1993 (mediante la cual se  aprueba  la  Convención  de  las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes   y  sustancias  sicotrópicas,  suscrita  en  Viena  el  20  de  diciembre  de  1988),  establece  en  el  párrafo  5o.  del artículo 6 que “La  extradición  estará  sujeta a las condiciones previstas por la legislación de  la  Parte requerida o por los tratados de extradición aplicables, incluidos los  motivos  por  los  que  la  Parte  requerida  puede  denegar  la  extradición.”   

           

Así  entonces,  es de acatarse la voluntad  expresada  en  las  convenciones  a  que  se  ha  hecho  referencia,  resultando  imperiosa  la  aplicación de aquellas disposiciones del estatuto procesal penal  colombiano    que    no    contrarían    los    instrumentos    internacionales  mencionados.   

2.- La Corte, en ejercicio de su competencia  a  estos  efectos  atribuida  por  los referidos instrumentos internacionales, y  conforme  a  las  previsiones  del  artículo  520  del Código de Procedimiento  Penal,  las cuales se integran a los Tratados Públicos aplicables al caso, como  se  deja  visto,  debe emitir su concepto con fundamento en la validez formal de  la  documentación  presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  resolución  proferida  en  el  país  requirente y, cuando fuere el caso, en el  cumplimiento  de  lo  dispuesto por los tratados públicos, aspectos éstos cuyo  estudio abordará seguidamente.   

2.1.- LA VALIDEZ  FORMAL DE LOS DOCUMENTOS PRESENTADOS.   

Revisada  la  documentación  allegada a la  Corte,  se  tiene  que  ella  se  presentó  por  vía diplomática, conforme lo  establece  el artículo 1º de la Convención para la Recíproca Extradición de  Reos,  y  debidamente  certificada  mediante el “APOSTILLE” establecido  por  la  Convención  sobre  la  abolición  del requisito de legalización para  documentos  públicos  extranjeros, suscrita en La Haya el 5 de octubre de 1961,  vigente  para  Colombia con ocasión de la expedición de la ley 45 de 1998 y la  Sentencia  C-164/99  del Tribunal Constitucional que declaró su conformidad con  la Carta Política.   

En  razón de lo anterior, la Corte tendrá  los  documentas  allegados al trámite por la vía diplomática, como aptos para  servir de prueba de aquello que ellos contienen.   

2.2.-          DEMOSTRACION PLENA DE LA IDENTIDAD DEL REQUERIDO.   

En  la  orden  de  detención internacional  proferida  el  30 de enero de 2001 por Joselyne Lambert, Juez de Instrucción en  el  Tribunal  de  Gran Instancia de Bobigny (fl. 50 carpeta anexa), la sentencia  proferida  el  6  de  abril  siguiente por dicho Tribunal y  la nota verbal  mediante  la  cual  el Gobierno de Francia formaliza la solicitud, se indica que  el  requerido  se  identifica  como ZEITER RAHDI, nacido el 2 de mayo de 1971 en  Líbano;  también  conocido  como  DAVID  ASSI ÁLVAREZ, nacido el 5 de mayo de  1966  en Bogotá; y también conocido como SHOBI ZEITER, nacido el 20 de febrero  de 1966 den Líbano.   

En  el  Informe  No. 106 del 11 de julio de  2002,  rendido  por  Investigadores  del Grupo de Verificación Migratoria de la  Subdirección   de   Asuntos  Migratorios  del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad de Colombia, se indica lo siguiente:   

“El  día  27 de septiembre de 1999 en el  aeropuerto   El  Dorado,  fue  capturada  en  flagrancia,  una  persona  que  se  identificó  como  DAVID  ASSI  ÁLVAREZ con pasaporte colombiano No. AF 135254,  cédula  de ciudadanía No. 11. 510.114 por el delito de falsedad ideológica en  documento;  al  momento  de  su retención manifestó que su verdadero nombre es  ZEAITER  SAMIR  SOBHI  de nacionalidad Libanesa, pasaporte No. 0844903, fecha de  nacimiento   5   de   marzo   de   1966   en  Riha  Líbano,  hijo  de  Sobhi  y  Toufica.   

“Según cotejo  dactiloscópico  se  concluyó  que  las impresiones  dactilares   tomadas  a  la  persona  que  dijo  llamarse  DAVID  ASSI  ÁLVAREZ  corresponden  a  las  de una persona que se identificó ante la Subdirección de  Asuntos   Migratorios  como  ZEAITER  SAMIR  SOBHI  cuando  fue  sancionado  por  permanencia  ilegal;  así  mismo  posee  registro  en  Interpol por tráfico de  estupefacientes.  Según  el  oficial  de enlace de la Embajada Alemana, con las  mismas   huellas   aparece   registrada  una  persona  de  nombre  ZEAITER  RADY  nacionalidad  Libanesa,  fecha de nacimiento 10 de mayo de 1971 en Riha Líbano,  hijo  de Sobhi y Toufika. Según información suministrada por una persona a las  autoridades  alemanas  luego de observar las fotografías de quien dice llamarse  DAVID  ASSI ÁLVAREZ manifestó que efectivamente su verdadero nombre es ZEAITER  RADY”.   

Concluye el informe que ZEAITER RADY nacido  el  10 de mayo de 1971 en Riha / Líbano, es la misma persona que se identificó  ante  la  subdirección  de  Asuntos  Migratorios  con documentos a nombre de un  primo  suyo  llamado ZEAITER SAMIR SOBHI, fecha de nacimiento febrero 20 de 1966  en  Riha/Líbano,  registrado  con  el  RG  No.  146289,  y  es  el mismo que se  identifica  como  DAVID  ASSI  ÁLVAREZ  titular  de  la  cédula de ciudadanía  colombiana   No.   11.510.114   obtenida  fraudulentamente,  persona  igualmente  vinculada  con  el  tráfico  de  estupefacientes  hacia  Europa,  lo  que le ha  generado   antecedentes   judiciales  en  varios  países”  (fls.  49-50  cno.  Corte).    

Además,  en la actuación obra copia de la  cédula  de  ciudadanía  y  la  tarjeta  de  preparación  de  ésta,  expedida  fraudulentamente  a  nombre  de  DAVID  ASSI ÁLVAREZ (fls. 53 a 55 cno. Corte),  así  como las fotografías y huellas dactilares tomadas a ZEAITER RADY (fls. 56  a 57 cno. Corte).      

Por  razón de lo anterior se establece que  la  persona sometida a este procedimiento, es la misma cuya extradición pide el  Gobierno    de   la   República   Francesa   y   corresponde   a   RAHDI   ZEITER,  alias  ZEAITER  RADY,  alias     DAVID     ASSI     ÁLVAREZ,  nacido en Riha/Líbano, como en igual sentido se conceptúa por  el Ministerio Público.   

         

Si  bien  la  defensa  manifiesta que en el  presente  caso no está acreditada la nacionalidad del reclamado, con fundamento  en  que  en  la  solicitud  de  extradición se indica que se trata de “ZEITER  Radhi,  nacido  el 12 de mayo de 1971 en Líbano alias David ASSI ALVAREZ nacido  el  5  de mayo de 1966 en Santa Fe de Bogotá de nacionalidad no determinada”,  ello  obedece  a  que  el  requerido  fraudulentamente ha obtenido documentos de  identificación  con  diferentes fechas de nacimiento, como ello se establece en  el informe del Departamento Administrativo de Seguridad.   

En  dicho  informe  se aclara, asimismo, su  verdadera   identidad   y  nacionalidad  Libanesa,  por  lo  que,  contrario  al  planteamiento  de  la  defensa,  en este caso no opera la condicionante prevista  por    el   artículo   1º   del   Instrumento   Internacional   aplicable   al  caso.   

Es  de  anotar,  que  para  efectos  de  la  procedencia  de  la  extradición,  no  se  requiere  que  el reclamado se halle  privado  de  la  libertad,  siendo ello tan sólo un requisito de eficacia, pues  así  se  establece de lo dispuesto por el artículo 4º de la Convención del 9  de  abril  de  1850,  según  el  cual “cuando haya  lugar   a   la   extradición,  todos  los  objetos  aprehendidos  que  puedan  servir  para averiguar el delito o delitos, así como  los  efectos  robados,  se  entregarán  a  la potencia reclamante, ya   sea  que  la  extradición  pueda  verificarse,  por  haberse  aprehendido  al reo, o ya sea que ella no pueda efectuarse, por haberse escapado  nuevamente  dicho  acusado  o  reo”  (se destaca).  Ésta  precisamente  es  la  situación  que aquí se presenta, sin que por ello  pueda   descartarse   la   probabilidad   de   que  el  requerido  se  encuentre  “refugiado”   en  Colombia,  máxime  que en este país ha obtenido fraudulentamente documentos de  identificación,  incluso  ha  sido aprehendido por razón de dichas conductas y  sancionado  por permanencia ilegal, como así se indica en el mencionado informe  del DAS.    

         

Además, es de recordarse que la  plena  identidad  que  exige  la norma (art. 520 del Código de  Procedimiento  Penal),  se  refiere  es  a  la  coincidencia  entre  la  persona  procesada   en   el   extranjero  y  la  reclamada  o  capturada  con  fines  de  extradición,  no  a  la verdadera identidad de aquella o de ésta, pues “para  los  efectos aquí perseguidos, basta que el procesado o sentenciado en el país  requirente  sea  el  mismo  individuo  que  se encuentra sometido al trámite de  extradición”    (Cfr.   auto   de   extradición   de   sept.   18/95.   Rad.  10564).   

Se  cumple,  por  tanto,  el  requisito  en  mención.   

2.3.-  PRINCIPIO  DE LA DOBLE INCRIMINACION.   

Según  el  artículo 1º de la Convención  para  la Recíproca Extradición de Reos, “el Gobierno granadino y el Gobierno  francés  se  comprometen  a  entregarse  recíprocamente,  a  excepción de sus  nacionales,  todos  los  individuos  prófugos de la Nueva Granada refugiados en  Francia,  y  los  prófugos  de Francia refugiados en la Nueva Granada, que sean  perseguidos   o   condenados   por   los  Tribunales  competentes,  como  autores  o cómplices de alguno de los delitos enumerados en  el  artículo  2º  de  la presente Convención; y la  extradición  tendrá  lugar,  en  vista  de  la reclamación que uno de los dos  Gobiernos dirija al otro por la vía diplomática” (se destaca).   

Y  si  bien  el  artículo  10  del  citado  instrumento,  establece  que  la  extradición  “sólo  puede tener lugar para  perseguir  y  castigar  los delitos comunes especificados en el artículo 2º”  entre  los  que no se encuentra el tráfico de sustancias estupefacientes, es lo  cierto  que  tales  comportamientos  se  hallan  previstos  como  delito  en los  artículos  3  y  6  de la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico  ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas de 1988.   

El  artículo  6º  de  esta  convención  establece,  asimismo,  que  “cada  uno  de  los delitos a los que se aplica el  presente  artículo  se  considerará incluido entre los delitos que den lugar a  extradición  en  todo  tratado  de  extradición  vigente entre las Partes. Las  Partes  se  comprometen  a  incluir tales delitos como casos de extradición que  concierten entre sí…”    

A    RAHDI  ZEITER  alias  DAVID ASSI  ÁLVAREZ,   las  autoridades  francesas le  imputan   responsabilidad   penal   en   el   tráfico  ilícito  de  sustancias  estupefacientes.   Los   hechos   de   que  se  ocupa  la  orden  de  detención  internacional  y  la  sentencia  proferida  en  su  contra, se relacionan con la  imputación  por complicidad en importación, transporte, tenencia y contrabando  de  estupefacientes (417.1 gramos de cocaína), según conductas llevadas a cabo  el  21  de  enero  de  2000  en  Roissy,  sobre el territorio nacional Francés.   

Así  entonces, se observa que el delito de  tráfico  ilícito  de drogas, a que se refiere la medida de detención y por la  cual  se  concreta  la  solicitud  de  extradición,   en  la  legislación  francesa  se enmarca dentro de la descripción legal que como tipo penal básico  recoge  el  artículo  222-37  del  Código  Penal  Francés,  allegado  con  la  solicitud,  cuyo tenor es el siguiente:   

“El transporte, la detención, la oferta, la  cesión,   la   adquisición  o  el  empleo  ilícitos  de  estupefacientes  son  castigados  de diez años de encarcelamiento y de 50.000.000 FF de multa” (fl.  26).   

Igualmente, el artículo 222-36 del Código  Penal  Francés,  precisa  que “la importación o la exportación ilícitas de  estupefacientes  son castigados de diez años de encarcelamiento y de 50.000.000  FF de multa”.   

Similares disposiciones se encuentran en el  ordenamiento  penal  colombiano,  específicamente  en  el  inciso  primero  del  artículo 376 de la ley 599 de 2000, que establece:   

“ART.  376.- Tráfico, fabricación o porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente, salvo lo  dispuesto  sobre  dosis  para  uso  personal,  introduzca  al país, así sea en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,  lleve  consigo,  almacene, conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie o suministre a cualquier título  droga  que  produzca  dependencia,  incurrirá  en prisión de ocho (8) a veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1000) a cincuenta mil (50000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes”.      

Por lo anterior, tanto en lo que respecta a  la  ilicitud  de  la  conducta  por  la cual se pide la extradición, como en lo  relativo  a la procedencia de ella atendiendo el delito por el cual se solicita,  se  satisface  el  requisito  bajo  estudio,  sin  que  para  el  efecto resulte  jurídicamente  relevante  en  la  emisión del concepto, la cuantía de la pena  mínima  o  máxima del tipo penal, toda vez que dicha condicionante no se halla  incluida en los mencionados instrumentos internacionales.    

2.4.-          EQUIVALENCIA    DE    LAS    PROVIDENCIAS    PROFERIDAS    EN   EL  EXTRANJERO.   

El  artículo 3º de la Convención para la  recíproca  extradición de reos suscrita en Bogotá el 9 de abril de 1850 entre  los  Gobiernos de Colombia y Francia, exige únicamente “el mandato de arresto  librado  contra  los acusados, conforme a las leyes del país cuyo Gobierno pide  la  extradición,  o  cualesquiera otras piezas que por lo menos tengan la misma  fuerza  que  dicho mandato, y en las cuales también se indiquen la naturaleza y  gravedad  de  los  hechos  que  haya ocasionado la demanda de extradición, y la  disposición penal aplicable a estos hechos”.   

El   presupuesto  mínimo,  la  Corte  lo  considera  satisfecho.  Con la documentación se allegó copia de la “orden de  detención  internacional”  proferida  el  30  de  enero  de 2001 por Jocelyne  Lambert,  Juez  de  Instrucción  en  el  Tribunal de Gran Instancia de Bobigny,  donde  se  precisa  la  identidad  del  reclamado,  los hechos por los cuales se  solicita  su detención, la gravedad de éstos, y las disposiciones sustanciales  aplicables al caso.   

También copia de la sentencia proferida el  6  de  abril  de  2001 por el Tribunal de Gran Instancia de Bobigny, mediante la  cual  le  impuso   a  RAHDI  ZEITER  alias DAVID ASSI ÁLVAREZ  “ocho años de encarcelamiento”  y mantiene los efectos  de la orden de detención (búsqueda y captura).   

En  consecuencia,  se  tiene  acreditado el  requisito,  sin  que resulte necesario establecer la equivalencia con respecto a  la  resolución  de  acusación  nacional,  en  la  forma y términos del inciso  segundo  del  artículo 511 del Código de Procedimiento Penal, toda vez que, en  materia  de  extradición,  este  estatuto  constituye  apenas una fuente formal  subsidiaria,  por  cuanto  su  pertinencia  sólo  surge “en defecto” de los  Tratados Públicos.    

2.5.-          CUMPLIMIENTO  DE  LO PREVISTO EN LA CONVENCIÓN PARA LA RECÍPROCA  EXTRADICIÓN  DE  REOS  SUSCRITA  EN  BOGOTÁ EL 9 DE ABRIL DE 1850.   

2.5.1.-  Acorde  con  lo  dispuesto  en  el  artículo   7º   del  referido  instrumento  internacional,  “La  demanda  de  extradición  no  será  admitida,  si  después  de ocurridos los hechos que se  imputen,  o  de practicado el proceso, o pronunciada la condenación, se hubiere  adquirido  la prescripción de la acción o de la pena, conforme a las leyes del  país en que el extranjero se encuentre”.   

La conducta que las autoridades francesas le  imputan  a  RAHDI  ZEITER  alias     DAVID     ASSI     ÁLVAREZ,  tuvo  realización  el  21  de  enero de 2000. Según prevé el  artículo  83 del Código Penal Colombiano, la acción penal prescribe cuando ha  transcurrido  un término igual o superior al máximo de la pena privativa de la  libertad señalada en el tipo realizado.   

En  este punto, se advierte que frente a la  legislación  colombiana la acción penal no se encuentra prescrita, pues la ley  que  actualmente  rige  prevé  un  máximo  de veinte años de prisión para el  delito  de  tráfico de estupefacientes, los que aún no se han cumplido, con lo  cual se  satisface el requisito en mención.   

Igual  sucede  en relación con la eventual  prescripción  de  la  pena  impuesta  en la sentencia. Independientemente de si  ésta  se  halla  o  no  ejecutoriada, es claro que aún de contabilizarse dicho  término  a  partir de su proferimiento el 6 de abril de 2001 por el Tribunal de  Gran  Instancia de Bobigny, todavía no han transcurrido los ocho años que como  pena     privativa     de     la     libertad    le    fueron    impuestos    al  requerido.         

2.5.2.-   Según  el  citado  Instrumento  Internacional,  la  extradición  procede  por  alguno  de  los delitos a que se  refiere el artículo 2.   

En  este sentido, ya fue dicho por la Corte  que   si   bien   resulta   cierto   que  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  estupefacientes   no  figura  contemplado  dentro  de  la  Convención  para  la  Recíproca  Extradición de Reos suscrita en Bogoyá el 9 de abril de 1850 entre  los  Gobiernos  de  Colombia  y  Francia,  como  de aquellos hechos punibles que  ameritan   la   medida,   también   aparece   claro  que  “la  producción,  la  fabricación,  la  extracción,  la  preparación,  la oferta, la oferta para la  venta,  la  distribución,  la  venta,  la entrega en cualquiera condiciones, el  corretaje,  el  envío, el envío en tránsito, el transporte, la importación o  la  exportación de cualquier estupefaciente o sustancia sicotrópica…”, y “la  posesión   o   la   adquisición   de   cualquier  estupefaciente  o  sustancia  sicotrópica”  con  el  objeto  de  realizar  cualquiera  de  estas actividades,  constituyen  delito  que  da “lugar a extradición en todo tratado vigente entre  las  Partes”,  de  acuerdo  con  los  artículos  3 y 6 de la Convención de las  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito de estupefacientes y sustancias  sicotrópicas  de  1988,  integrándose  de  esta  manera  los  dos instrumentos  internacionales  aplicables  al  caso  conforme  lo  certifica  el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  de donde surge que el presupuesto en mención se cumple  a cabalidad.   

2.5.3.-   El Instrumento Internacional  que  se invoca como marco normativo de la solicitud, precisa que la extradición  no  procede  por  los  crímenes  y  delitos políticos”  (artículo 10º  ).   

La conducta que se le imputa a RAHDI   ZEITER   alias   DAVID  ASSI  ÁLVAREZ como realizada en  territorio  francés,   nada  tiene  que  ver con esta categoría de hechos  punibles  en  la  legislación  nacional, lo cual indica el cumplimiento en este  caso del presupuesto de procedencia que se enuncia.   

2.5.6.- De conformidad con el artículo 6º  de  la  Convención  Recíproca de 1850, “Si el individuo cuya extradición se  reclama  estuviere  acusado  o hubiere sido condenado por crímenes cometidos en  el  país  en  que  se  haya refugiado, no podrá ser entregado sino después de  haber  sido  juzgado,  absuelto o indultado; y en caso de condenación, después  de haber sufrido la pena pronunciada contra él”.   

En este caso, según se indica en el informe  106  del  11  de julio de 2002 emanado del Grupo de Verificación Migratoria del  DAS,  en  la  Fiscalía   110  Seccional  Delegada ante el DAS en contra de  RAHDI   ZEITER   alias  DAVID        ASSI        ÁLVAREZ,   cursa  un proceso por el delito de falsedad en documentos  y  que  igualmente  se  halla  vinculado  con  tráfico de estupefacientes entre  Colombia,  Ecuador  y Europa (fl. 48), sin que se tenga conocimiento que hubiere  sido acusado o condenado por estos hechos.   

Con    todo,    es   de   decirse   que  independientemente  de  la situación jurídica en que se encuentre el requerido  ante  las  autoridades  judiciales de Colombia, ello no impide a la Corte emitir  concepto  favorable  a  la  solicitud,  toda  vez  que  corresponde  al Gobierno  Nacional  definir  al  momento  de  la extradición del ciudadano extranjero, lo  pertinente   de  acuerdo  con  las  conveniencias  nacionales  respecto  de  los  crímenes que hubiere cometido en territorio nacional.    

2.5.7.-  Finalmente,  en  relación  con lo  manifestado  por el Ministerio Público sobre el particular, compete asimismo al  Gobierno  Nacional,  dar  aplicación a lo preceptuado en el artículo 5º de la  Convención  para la Recíproca Extradición de Reos suscrita en Bogotá el 9 de  abril  de  1850,  en relación con el requerido RAHDI  ZEITER  alias  DAVID ASSI  ÁLVAREZ,  toda  vez  que,  como  se  trata  de  un  ciudadano  extranjero  (Libanés),  la  extradición  no puede acordarse “sino  luego  que el Gobierno del país a que pertenezcan los extranjeros reclamados, o  el  Representante  de  dicho  país, haya sido consultado y puesto en aptitud de  hacer  saber  los  motivos  que  pueda tener para oponerse a la extradición”.   

2.6.-   EL  CONCEPTO.   

La Corte es del criterio que la extradición  del   ciudadano  Libanés  RAHDI  ZEITER  alias DAVID ASSI ÁLVAREZ,  por  los  delitos  de  complicidad en importación, transporte,  tenencia  y  contrabando  de  estupefacientes,  solicitada por el Gobierno de la  República  de Francia mediante Nota Verbal Número 194/MRE, es viable en cuanto  se  satisfacen  los  requisitos  preestablecidos  a estos efectos, como viene de  demostrarse.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE   a   la   extradición   del   ciudadano  Libanés  RAHDI   ZEITER   alias   DAVID  ASSI  ÁLVAREZ,  solicitada  al  Gobierno  de  Colombia  por  su  homólogo de la República del Francia mediante  Nota Verbal Número 194/MRE del 22 de abril de 2002.   

Por  la  Secretaría  de la Sala, comunicar  eventualmente  esta determinación al requerido RAHDI  ZEITER  alias  DAVID ASSI  ÁLVAREZ, y en todo caso a su defensor de oficio, al  Agente  del  Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación para lo de su  cargo.   

Devolver  el  expediente  al Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  para  lo de ley, pero  se   previene  al  Gobierno  Nacional  que  en  este  caso  debe  cumplirse  con  los  preceptos  de  los  artículos  5º y 6º  de la Convención para la Recíproca Extradición de  Reos  suscrita  en Bogotá el 9 de abril de 1850 entre los Gobiernos de Colombia  y Francia.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Excusa  justificada   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS     CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE        A.        GÓMEZ  GALLEGO            EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO        O.        PÉREZ  PINZÓN                MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE        L.       QUINTERO  MILANÉS                MAURO         SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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