18478(05-12-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18478  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

         Dr.  EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO   

         Aprobado Acta No. 153   

Bogotá D. C.,cinco (5) de diciembre de dos  mil dos (2002).   

  VISTOS  

Debería  la  Corte  calificar  el  aspecto  formal  de las demandas de casación excepcional presentadas por el defensor del  procesado  LUIS  ENRIQUE OSTOS FONSECA y por la apoderada del tercero civilmente  responsable  Luis del Carmen Ostos, respectivamente. No obstante, ha acaecido el  fenómeno jurídico de la prescripción, la cual debe declararse.   

  HECHOS  

Aproximadamente  a las diez de la noche del  viernes  6  de  octubre  de  1995,  en la carrera 78 con calle 74 de Bogotá, se  produjo  un  accidente  de  tránsito,  cuando  la buseta de transporte público  conducida  por  JUAN  BAUTISTA  PINZÓN  PEÑUELA  colisionó  con  la camioneta  particular   que   guiaba   LUIS  ENRIQUE  OSTOS  FONSECA,  quien  presuntamente  desatendió una señal de pare.   

La   señorita  Eleuteria  Leyva  Zabala,  pasajera  de  la  buseta,  padeció  lesiones  que  le  depararon  35  días  de  incapacidad   definitiva,   quedándole  como  secuela  una  deformidad  física  corporal de carácter permanente.   

  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  La  instrucción  estuvo  a cargo de la  Fiscalía  Doscientos  Cuarenta  y  Ocho  Local  adscrita a la Unidad Primera de  Lesiones  Personales,  Despacho  que  adelantó el asunto hasta la calificación  del sumario inclusive.   

2.  Abierta la investigación, la señorita  Eleuteria  Leyva  Zabala  confirió  poder  a un abogado para que en su nombre y  representación se constituyera en parte civil.   

3.  Con  base  en  el  mandato otorgado, el  abogado  de  la lesionada presentó demanda de parte civil contra los sindicados  LUIS  ENRIQUE  OSTOS  FONSECA  y  JUAN  BAUTISTA PINZÓN PEÑUELA; y en el mismo  escrito   solicitó   la   vinculación   en   calidad  de  terceros  civilmente  responsables  a  los propietarios de los vehículos, a la empresa que afiliaba a  la buseta y a una compañía de seguros.   

4. Mediante resolución del 24 de octubre de  1996,  la  Fiscalía  instructora  admitió  a Eleuteria Leyva Zabala como parte  civil;  y vinculó como terceros civilmente responsables a Luis del Carmen Ostos  y Yolanda Gutiérrez Leal.   

Más adelante, el 21 de noviembre del mismo  año,  extendió  la  vinculación  como  tercero  civilmente  responsable  a la  empresa Transportes Flota Blanca S.A.   

5.  Al calificar el mérito del sumario, el  10  de  junio  de  1997,  la Fiscalía Local profirió resolución de acusación  contra  los  señores LUIS ENRIQUE OSTOS FONSECA, conductor de la buseta, y JUAN  BAUTISTA  PINZÓN  PEÑUELA, conductor de la camioneta particular, en calidad de  autores   del   ilícito   de  lesiones  personales  culposas  (folio  83  cdno.  2).   

El defensor de PINZÓN PEÑUELA interpuso el  recurso  de  apelación  contra  dicha providencia; sin embargo, no lo sustentó  dentro  del  término  legal, de modo que fue declarado desierto, el 21 de julio  de  1997,  quedando  en  esta  fecha  ejecutoriada  la resolución de acusación  (folio 113 cdno. 2).   

6. Culminada la audiencia pública, mediante  sentencia  del  16  de  noviembre  de 2001, el Juzgado Quince Penal Municipal de  Bogotá  condenó  al  señor  LUIS  ENRIQUE  OSTOS  FONSECA,  por  el delito de  lesiones  personales  culposas,  a  la  pena principal de cuatro (04) meses más  veinticuatro  (24)  días  de  prisión, a interdicción de derechos y funciones  públicas  por  igual  termino, a suspensión por el lapso de seis (06) meses en  el  ejercicio  de  la  conducción  de vehículos, a pagar solidariamente con el  tercero  civilmente  responsable Luis del Carmen Ostos los perjuicios materiales  y  morales  causados  con  la  infracción;  y  le  concedió el subrogado de la  condena de ejecución condicional.   

De  otra  parte,  absolvió a JUAN BAUTISTA  PINZÓN  PEÑUELA  de toda responsabilidad en el ilícito de lesiones personales  culposas.   

7. Al desatar la apelación interpuesta por  el  defensor  del  condenado  a  pena de prisión y por el apoderado de la parte  civil,  con  fallo  del  5  de  abril  de  2001,  el Juzgado Cincuenta Penal del  Circuito  de  Bogotá  confirmó  la  sentencia  de  primera  instancia,  con la  modificación  consistente  en  revocar  la absolución del señor JUAN BAUTISTA  PINZÓN  PEÑUELA,  para  en  su  lugar  condenarlo  por  el  delito de lesiones  personales  culposas a idénticas penas que al otro conductor; y le concedió el  mismo subrogado.   

8.  El  defensor del procesado LUIS ENRIQUE  OSTOS  FONSECA y la apoderada del tercero civilmente responsable Luis del Carmen  Ostos  interpusieron  el  recurso  extraordinario  de  casación  excepcional  y  allegaron sendas demandas.   

9. Mediante auto de sustanciación del 2 de  mayo  del  año  en  curso,  la  Sala  de  Casación  Penal  dispuso devolver el  expediente  al  Juzgado  Cincuenta  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  para que  subsanara   las   irregularidades  cometidas  respecto  de  los  términos  para  interponer  la  impugnación  extraordinaria,  la  concesión  del recurso, y el  traslado  a  los  no recurrentes, todo lo cual debió sujetarse a las reglas del  artículo   224   del   Código   de   Procedimiento   Penal,  Decreto  2700  de  1991.   

10.  Verificado  lo  anterior,  el  19  de  septiembre  de  2002,  el Secretario del Juzgado Cincuenta Penal del Circuito de  Bogotá  envió  por  segunda  vez el expediente a la Corte Suprema de Justicia,  donde  se  encuentra  para  la  calificación  de  los  aspectos formales de los  libelos.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  La Sala debería pronunciarse sobre los  aspectos  formales  de  las  demandas  de  casación;  sin  embargo,  declarará  prescrita  la  acción  penal derivada de la comisión del delito imputado a los  señores  LUIS ENRIQUE OSTOS FONSECA y JUAN BAUTISTA PINZÓN PEÑUELA, por haber  operado  dicho  fenómeno  extintivo  de  la  potestad  punitiva  del Estado, de  acuerdo  con lo previsto en los artículos 83 y 86 del Código Penal (Ley 599 de  2000).   

En  efecto,  la  resolución  de acusación  quedó  ejecutoriada el veintiuno (21) de julio de 1997, cuando la Fiscalía 248  Local   de  Bogotá,  declaró  desierto  el  recurso  de  alzada  contra  dicha  providencia.   

2.  Así las cosas, en aquella fecha quedó  interrumpida  la  prescripción  de  la  acción  penal,  y  a  partir  del día  siguiente  se  reanudó  el  cómputo  para  efectos  de  la  misma, en la forma  establecida  en  el  artículo  86  del  Código  Penal,  que  es  del siguiente  tenor:   

“Interrupción y  suspensión  del  término prescriptivo de la acción.  La   prescripción  de  la  acción  penal  se  interrumpe  con  la  resolución  acusatoria o su equivalente, debidamente ejecutoriada.   

Producida  la  interrupción  del  término  prescriptivo,  éste  comenzará  de  nuevo  por  tiempo  igual  a  la mitad del  señalado  en el artículo 83. En este evento el término no podrá ser inferior  a cinco (5) años, ni superior a diez (10) años”.   

3.   Trasladado   tal  precepto  al  caso  examinado,  se  tiene  que  el  lapso  de  prescripción  es de cinco (5) años,  contados  a  partir  de  la  fecha  en que quedó ejecutoriada la resolución de  acusación,  puesto que el punible de lesiones personales culposas tipificado en  los  artículos  332,  333  y  340  del  Código Penal, Decreto 100 de 1980, era  sancionado   con   un   máximo   cinco   (5)  años  más  tres  (3)  meses  de  prisión.   

En   este   orden  de  ideas,  el  cotejo  cronológico  permite  evidenciar que el Estado ya no puede continuar ejerciendo  la  acción  penal  en  este  caso, pues contando cinco años a partir del 21 de  julio  de  1997, fecha de ejecutoria de la resolución de acusación, se infiere  que  la  prescripción  del  punible de lesiones personales culposas acaeció el  veintiuno  (21)  de julio de 2002, cuando el expediente aún se encontraba en el  Juzgado  Cincuenta Penal del Circuito de Bogotá, en la corrección del trámite  del recurso extraordinario.   

En  tales  condiciones,  ninguna actuación  diversa  a  la declaratoria de la extinción de la acción penal resulta viable.  La  Corte  así  lo  declarará  y  cesará  el  procedimiento  respecto  de los  encausados; el expediente será devuelto al Despacho de origen.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.   DECLARAR  prescrita  la  acción  penal en el presente proceso,  adelantado  por  el  delito  de lesiones personales culposas contra los señores  LUIS ENRIQUE OSTOS FONSECA y JUAN BAUTISTA PINZÓN PEÑUELA.   

2.           DECRETAR    cesación    de    todo  procedimiento  con  ocasión  del  mismo  delito,  a  favor de los señores LUIS  ENRIQUE OSTOS FONSECA y JUAN BAUTISTA PINZÓN PEÑUELA.   

Cópiese,  notifíquese,  y devuélvase al  Juzgado de origen y Cúmplase,   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                            JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS                            CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ  GALLEGO                                        EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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