17979(17-05-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso 17979  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                Dr.    Carlos    Eduardo    Mejía  Escobar   

                            Aprobado Acta #  71   

Bogotá  D.C., mayo diez y siete (17) de dos  mil uno (2001).   

Vistos:  

Resuelve  la  Sala  la solicitud de libertad  provisional   elevada  por  la  procesada  MARIA  DEL  ROSARIO  CORTES  QUIJANO.   

Antecedentes y solicitud:  

Mediante  sentencia del 8 de agosto de 2000,  la  cual  se  encuentra recurrida en apelación ante la Corte, la mencionada fue  condenada  por  el Tribunal Superior de Bogotá a 4 años y 6 meses de prisión,  al   ser  hallada  autora  responsable  de  los  delitos  de  cohecho  propio  y  prevaricato  por  acción  (arts. 141 y 149 del C.P.), cometidos en ejercicio de  su cargo de Fiscal Seccional de la misma ciudad.   

Directamente solicita su libertad provisional  con  apoyo en el segundo inciso del numeral 2º del artículo 415 del Código de  Procedimiento  Penal.   Estima  que ha cumplido los dos tercios de la pena,  teniendo  en  cuenta la rebaja de pena a la que tiene derecho por el trabajo que  ha  realizado en la cárcel, cuya redención solicita y respecto del cual aporta  las  certificaciones  respectivas.   Sobre  la  concurrencia  de la segunda  exigencia  prevista  en el artículo 72 del Código Penal dijo que es madre y su  familia  la  necesita  para lograr su estabilización;  que durante más de  10   años   le  sirvió  honestamente  al  Estado,  cumpliendo  sus  deberes  y  obligaciones,  tal  y  como  lo afirmaron la Jefe de la Unidad de Fiscalía a la  que  pertenecía  y  sus  compañeros;  que  carece de antecedentes penales y de  policía;  que  su  conducta  carcelaria  ha  sido buena en concordancia con las  calificaciones  que  ha  obtenido  de  la  Junta de Evaluación respectiva de la  Reclusión  Nacional de Mujeres; y, por último, que a pesar de que la sentencia  condenatoria  se  expidió  el  8  de  agosto de 2000 y sólo se le notificó el  siguiente  15  de  septiembre  en  su  residencia,  en  ningún momento intentó  impedir que se produjera su traslado a la cárcel.   

El  único  reproche  que  ha  tenido  en su  ejercicio  como  funcionaria  judicial  –agrega—fue  el  del  presente  proceso.   Insiste  en  su inocencia, en la no existencia de  dolo  en  su conducta y en el hecho de que estuvo ajustada a derecho, de lo cual  aún  se  encuentra convencida.  Buena parte de su solicitud está referida  a  la discusión de los medios de prueba y de los argumentos de la sentencia que  apoyaron la conclusión de su responsabilidad penal.   

Consideraciones de la Sala:  

El régimen de libertad condicional previsto  en  el  artículo  72  A  del  Código  Penal  no  es  aplicable  en el presente  caso.   Simplemente  porque  el  delito  de  cohecho  por  el cual resultó  condenada  la  procesada  fue excluido de él, debiéndose por lo tanto resolver  la  petición  de libertad provisional con sustento en el artículo 72 del mismo  estatuto.   Este,  como  se sabe, establece como exigencias el cumplimiento  de  los dos tercios de la pena por parte del procesado y la suposición judicial  fundada  de  su readaptación social, derivada del examen de su personalidad, su  conducta carcelaria y sus antecedentes de todo orden.   

El  primer  requisito  concurre.   La  doctora  CORTES  QUIJANO fue capturada el 12 de agosto de 1998 (fl. 207 c.o. #1)  y  desde  entonces  ha  estado  privada  de su libertad.  Domiciliariamente  desde  el  28 de agosto de dicho año (fl. 119 c.o. #2) hasta el 6 de octubre de  2000,  día  en  el cual –de  conformidad     a     como    se    dispuso    en    la    sentencia—fue trasladada a la Reclusión Nacional  de  Mujeres.    Esto  significa  que  a  la  fecha  (mayo  17/2001) ha  descontado  en  privación  efectiva  de  la  libertad  33  meses y 5 días, que  sumados  a los 3 meses y 10 días a que tiene derecho como rebaja de pena por el  trabajo  carcelario  certificado  de  1.604  horas,  arroja  un  tiempo total de  detención de  36 meses y 15 días.   

Ahora bien, no obstante que tal lapso supera  los   dos  tercios  de  la  pena  que  le  impuso  la  primera  instancia  a  la  peticionaria,  no  procede  concederle  la  libertad  provisional,  dado  que  a  criterio  de  la  Sala  el  denominado  factor  subjetivo  o  segunda  exigencia  consagrada  en  el  artículo  72  del  Código  Penal,  no  se  estructura a su  favor.   Esta tiene que ver con el examen de los elementos allí contenidos  en  orden  a  verificar  si  el  fin  resocializador  de  la pena ha tenido o no  cumplimiento.    

Dicho juicio es negativo en el presente caso,  no  obstante  la  buena  conducta  procesal  y  carcelaria  de la doctora CORTES  QUIJANO,    así    como    la    ausencia    de    antecedentes    penales    y  disciplinarios.    La razón es que las conductas constitutivas de los  hechos  punibles  por  los  cuales  resultó  condenada,  que hacen parte de los  “antecedentes  de  todo  orden”  a  que  se  refiere la disposición citada,  impiden un diagnóstico contrario.   

Es muy claro que como funcionaria de la Rama  Jurisdiccional  la  procesada  tenía  confiadas grandes responsabilidades y las  defraudó  y  no  de  cualquier  manera. Desde el mismo comienzo del proceso que  adelantaba  en  contra  de  NICOLE  LOPEZ  y DIANA VASQUEZ no hizo otra cosa que  favorecerlas.   Omitió  imputarles  los delitos de porte ilegal de armas y  cohecho,  no  atendió  una petición del Ministerio Público atinente a que les  ampliara  la  indagatoria para extender la vinculación procesal a esos delitos,  y  cuando  por  razón del avaluó de los perjuicios hecho por el denunciante la  cuantía  del hurto se redujo por debajo de la que le otorgaba competencia, ahí  si  procedió  a  considerar los otros punibles y a atribuirles a las sindicadas  el  atentado  contra  la  seguridad pública, como fórmula para no desprenderse  del  proceso.  Acto  seguido, al tener lugar el trámite de sentencia anticipada  con  sustento  en  la  solicitud hecha por las procesadas, sólo les formuló el  cargo  de  hurto.   Y luego de que el Juzgado del Circuito improbó el acta  de  formulación  de  cargos  con  fundamento  en que la funcionaria instructora  violó  el  debido  proceso  al no hacer ninguna mención al porte de armas y al  cohecho,   la   Fiscal   procedió   de   “manera   torticera”  –según  el  fallo  apelado—a  precluirles la investigación por el  último  delito,  para  que  así  pudieran  obtener la libertad provisional con  sustento   en  las  causales  1ª  y  7ª  del  artículo  415  del  Código  de  Procedimiento  Penal, sobre lo cual alertó la llamada anónima que dio origen a  la investigación.   

Esa cadena de actos dirigidos a la adopción  de  una  decisión  contraria  a  derecho, su insistencia en la determinación a  pesar  de  la  decisión  del  Juzgado  del Circuito y el hecho de haber actuado  motivada   por  la  recepción  de  7  millones  de  pesos,  son  circunstancias  reveladoras  de  una  personalidad  pérfida, que no puede sino apoyar un juicio  negativo  de readaptación social, que se hace aún más evidente si se tiene en  cuenta  que la funcionaria traicionó su elevado compromiso de administradora de  justicia,   defraudando   con   ello   a   la  sociedad  y  contribuyendo  a  la  deslegitimación  del Estado al violar deliberadamente la ley,  animada por  el dinero.   

La  Corte,  entonces,  no  accederá  a  la  concesión  de  la  libertad  provisional  solicitada.   Debe advertir, sin  embargo,  que  los  cuestionamientos  hechos  por la procesada a los fundamentos  probatorios   que   condujeron   a  la  primera  instancia  a  dictar  el  fallo  condenatorio,  no podían considerarse en el marco del presente pronunciamiento.  Tal  es  el  tema  de  la  decisión del recurso de apelación interpuesto y ese  será   el  escenario   propio  para  la  discusión  respectiva.   La  solicitud  de  libertad  examinada  está  fundamentada, en consecuencia, en las  declaraciones  hechas  en  la  sentencia  condenatoria,  la  cual  goza  de  las  presunciones  de  acierto  y  de  legalidad,  que  sólo pueden ser desvirtuadas  mediante  el  fallo  de  segunda  instancia  que  en  su momento dicte la Corte.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

NO  CONCEDER  la  libertad  provisional  solicitada  por  la  procesada  MARIA  DEL ROSARIO CORTES  QUIJANO.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL       GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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