12407 (12-11-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    COMPETENCIA/ NULIDAD  

PROCESO                                    : 12407   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado   Acta   N°158  (Noviembre  7  de  1996)   

Santafé  de  Bogotá,  D. C., Noviembre doce  (12) de mil novecientos noventa y seis.   

          La  Fiscalía  Delegada  ante  esta  Corporación,  integrada  en el  conocimiento  de  que  la  resolución  del  13 de septiembre pasado, obra de un  fiscal  regional  de  la  ciudad  de Medellín, advierte que en tal proveído se  hizo  remisión  a  la Sala de Casación Penal y no a la Fiscalía Delegada ante  la  misma,  con  el  fín  de  resolver  una “colisión de competencias” que  propuso  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Cisneros (Antioquia) y de la cual  participa  el mencionado funcionario regional.  Es la razón por la cual se  remite  el  expediente  a  la  Corte  y se procede a resolver de acuerdo con los  siguientes antecedentes:   

         

          Se  discute la competencia para conocer del delito consistente en el  porte  ilegal  de una pistola marca Colt, calibre 25, de proveedor con capacidad  para  siete  (7)  cartuchos,  cuyo  funcionamiento  inicialmente se dijo que era  automático  y  después  se  señaló  que  era  semiautomático, lo cual tiene  incidencia  en  su  clasificación de arma de fuego de defensa personal o de uso  privativo,  según  hechos ocurridos el 10 de febrero de 1992 en el municipio de  Guadalupe  (Antioquia),  que  se  atribuyen  al  ciudadano  JHON ALBERTO VANEGAS  RODRÍGUEZ.   

          Por  virtud  de  la  resolución  acusatoria proferida por el fiscal  seccional  con  sede  en el municipio de Cisneros, el juez penal del circuito de  la  misma  población asumió el conocimiento y avanzó hasta la celebración de  la  audiencia  pública.   Con  todo,  antes  que dictar la correspondiente  sentencia,  el  funcionario  judicial profirió el auto fechado el 17 de mayo de  1995,  por medio del cual irregularmente decretó la nulidad a partir del cierre  de  investigación,  inclusive,  por cuanto el ilícito se refería a un arma de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas,  de  competencia  de la jurisdicción  regional,  y  de  una  vez le propuso “colisión negativa de competencia” al  fiscal  regional que señaló como habilitado para el conocimiento de los hechos  (fs. 73 a 77).   

          El  fiscal  regional requerido como competente se propuso aclarar la  duda  sobre  la  naturaleza  jurídica  del  arma decomisada y, por medio de una  relación  pericial  -por  cuanto  no se pudo hallar el instrumento-, determinó  que   el   funcionamiento  de  armas  como  la  incautada  era  semiautomático,  clasificada  legalmente  como  de  uso  personal y, por ende, de competencia del  Fiscal  Noventa  Delegado  ante  los  Jueces  Penales  del Circuito de Cisneros,  funcionario  al cual remitió el expediente y de una vez le propuso “conflicto  negativo  de  competencia  para  que  sea  dirimido  por  los  señores Fiscales  Delegados ante la Sala Penal” (fs. 84 y ss. y 111 a 114).   

          El  fiscal  seccional  señalado  como  competente,  no obstante que  asumió  el  conocimiento  para continuar la instrucción (fs. 116), también de  manera  irregular  decidió  después que pendía la resolución de un conflicto  planteado  antes  por  el  señor  juez penal del circuito de Cisneros, supuesto  bajo  el cual decretó la nulidad del cierre de investigación que nuevamente se  había  proferido,  y  ordenó enviar el expediente a los fiscales regionales de  la  ciudad  de  Medellín,  quienes  serían  los  encargados  de  remitirlo  al  funcionario  competente  para  decidir  la  controversia  pendiente  (fs.  121 a  123).   

          Finalmente,   el  fiscal  regional  que  interviene,  por  medio  de  resolución  fechada  el  13  de  septiembre  pasado,  señala  a esta Sala como  destinataria   de   la   resolución  del  conflicto  planteado  e  inútilmente  extendido,  tal  vez  por  el reparo que hace en el sentido de que al juez penal  del circuito no le era dado decretar la nulidad (fs. 132 a 134).   

         

LA SALA CONSIDERA:  

          Es  cierto  que  en  cualquier  momento,  antes  de  tomar cualquier  decisión  final  sobre  la  relación  jurídico-procesal,  los jueces pueden y  deben  examinar  el  presupuesto procesal de la competencia, pues, de otro modo,  sería  entender  absurdamente que la resolución de acusación proferida por el  fiscal  le  señala  vinculantemente  la  competencia  al juez, cuando en verdad  ésta  se  refiere  a  la  capacidad  funcional de la jurisdicción y al derecho  fundamental  al  juez  natural  o  legal,  fenómenos  que,  por su naturaleza y  jerarquía,  deben  estar  previamente definidos por la ley y no podrían quedar  librados  al  albur del posterior pronunciamiento judicial (Const. Pol., art. 29  y  C.  P.  P.,  art.  1°).   En esta potísima realidad se fundamentan las  colisiones  o  conflictos  de  competencia,  cuya  regulación legal no tendría  sentido  si  los  jueces  estuvieran  atados a la calificación jurídica y a la  consecuente  atribución  de  competencia  que  se  hace  en  la  resolución de  acusación (arts. 97 y ss.).   

          Pero  aunque  el  juez  debe  y  puede  declararse incompetente para  conocer  de  determinados hechos delictivos, como reiteradamente lo ha sostenido  esta  Sala,  no  le  concierne  en  cambio  decretar  nulidades  dentro  de  esa  actuación  procesal  que  precisamente él señala como ajena a su competencia,  habida  cuenta  de  la manifiesta contradicción que encierra un razonamiento de  tal  jaez.   De  modo  que  el  señor  juez penal del circuito de Cisneros  simplemente  debió  declarar  su incompetencia, sin que fuera procedente anular  lo  que  él  veía  que estaba fuera de su cuerda funcional, y, como quiera que  corría  la  fase  del  juzgamiento,  proponerle la colisión de competencias al  juez  regional,  evento  en el cual se suscitaría la intervención dirimente de  esta  Sala (C. P. P., art. 68-5).  Y sólo cuando esta Corporación hubiese  discernido   la  competencia,  como  sensata  y  razonablemente  lo  señala  el  artículo  101  idem,  habría lugar a que el funcionario designado decretara la  nulidad  por  incompetencia,  si  es que tal designación llegase a recaer en un  juez distinto al que venía sustanciando el juicio.   

          Sin  embargo,  como infortunadamente ese proceder irregular del juez  penal  del  circuito  no fue cuestionado en su momento, la providencia del 17 de  mayo  de  1995  alcanzó  ejecutoria y, aunque munida de tal defecto, tampoco ha  sido  anulada por funcionario competente para hacerlo.  Es decir, a través  del  proveído  en  cuestión,  la actuación procesal regresó a la etapa de la  instrucción  y  la disputa ahora está planteada entre fiscales, porque ha sido  superada  dentro  del  proceso,  aunque  regresivamente,  la  participación del  juez.   

          Es  necesario  declarar  entonces  que  la  Sala  de Casación Penal  carece  de  competencia  para  dirimir  conflictos  que no sean entre jueces y/o  tribunales,  en  las  condiciones  señaladas en el numeral 5° del artículo 68  del   Código   de  Procedimiento  Penal.   Tampoco  se  puede  remitir  la  controversia  a  la  Sala  Plena  de  la  Corporación,  la  cual  si bien se ha  pronunciado  sobre  conflictos entre fiscales y jueces (autos de 4 de julio y 10  de  octubre  de  1996),  en virtud de la competencia residual que le atribuye el  numeral  3°  del  artículo  17  de  la  Ley  270  de  1996  (Estatutaria de la  Administración  de Justicia), no tendría facultad para hacerlo ahora, dado que  en  este caso no está vigente la oportunidad procesal para la intervención del  juez que eventualmente participa de la discusión.   

          Así  las  cosas,  se  devolverá  el  diligenciamiento al remitente  fiscal  regional,  funcionario que examinará si jurídicamente está vigente la  disputa  con  el  fiscal  seccional  y,  en el evento de que se insista en ella,  deberá  tenerse en cuenta que la solución al conflicto sólo puede dispensarla  el   funcionario   fiscal   con  facultad  vinculante  en  relación  con  ambos  disputantes.   

          Por  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE:  

          Abstenerse    de   decidir   el   conflicto   planteado   en   estas  diligencias.   En  consecuencia, devolver el expediente al remitente fiscal  regional de la ciudad de Medellín.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL  

RICARDO    CALVETE    RANGEL                           JORGE   CÓRDOBA  POVEDA   

          NO FIRMO   

CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   JORGE  ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

CARLOS   E.   MEJÍA   ESCOBAR                           DÍDIMO   PÁEZ  VELANDIA   

NILSON    PINILLA    PINILLA                          JUAN   MANUEL   TORRES  FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Secretaria.  

    

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