10880 (17-10-95)

1995

Asistente Jurídico Inteligente

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    RECURSO     DE  HECHO/  APELACION   

El recurso de hecho asignado por competencia a  la  Corte  solo  procede cuando la negativa a conceder el de apelación proviene  del  Tribunal  Superior  del Distrito o del Tribunal Nacional en procesos de que  conocen  en primera instancia, con lo que se garantiza el principio rector de la  doble  instancia  consagrado en los artículos 31 de la Carta Política y 16 del  Código de Procedimiento Penal.   

Proceso No. 10880  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                    Magistrado Ponente   

                                       NILSON  PINILLA PINILLA   

                                                    Aprobado Acta No. 150   

Santafé de Bogotá D.C., diecisiete (17) de  octubre de mil novecientos noventa y cinco (1995).   

          V I S T O S:   

Resuelve  de  plano  la  Corte el RECURSO DE  HECHO   interpuesto  por  el  defensor  del  procesado  JORGE  ENRIQUE  ALVARADO  DOMINGUEZ  contra  la  providencia de trece de julio pasado, mediante la cual el  Tribunal  Superior  de  Santafé  de  Bogotá  le  negó  la  suspensión  de la  detención preventiva.   

          ANTECEDENTES   

El  diez  de  marzo  del  año  en curso, el  Tribunal  Superior  de  Santafé  de  Bogotá confirmó en segunda instancia, la  sentencia  dictada  por  el  Juzgado  68  Penal  del  Circuito  de  esta ciudad,  modificándola  en  el  sentido  de condenar al procesado Jorge Enrique Alvarado  Domínguez  a  la  pena  principal  de  ciento  treinta  y  seis  (l36) meses de  prisión,  por  hallarlo  responsable de los delitos de propagación de epidemia  en  concurso  con  homicidio,  prediables  a título de dolo eventual; decisión  contra la que se interpuso recurso de casación que fue concedido.   

Surtiéndose   el   trámite  del  recurso  extraordinario,   el   procesado   constituyó  nuevo  defensor  quien  una  vez  reconocido,  solicitó  la  suspensión  de la detención preventiva que pesa en  contra  de  su  representado, con fundamento en el artículo 407-1° del Código  Penal,  por  ser  mayor  de  65  años  y resultar aconsejable la medida dada su  personalidad  y  la  naturaleza  y modalidades  de los hechos investigados;  petición  denegada por auto de trece de julio postrero, en consideración a que  no  obstante  darse  el  requisito  objetivo  de la edad, las circunstancias que  rodearon  el  comportamiento del procesado Alvarado Domínguez no aconsejaban la  suspensión de la detención.   

Argumentó el Tribunal Superior que pese a la  preparación  científica  del acusado y su experiencia en el cargo desempeñado  “con  riesgo  no solo para los posibles receptores de la sangre y hemoderivados,  sino  también  para  el mismo personal médico y paramédico; omitió hacer las  pruebas  a  la  sangre  que  recolectaba,  con  lo que puso en peligro a toda la  comunidad;  convirtiéndose  en  un  comportamiento  muy  grave  y recriminable.  Colocar  el  sello  o  certificado  de  calidad, sin haber efectuado las pruebas  exigidas   jurídica   y   éticamente,  implicaba  precisamente  acrecentar  la  posibilidad  de contagio, como evidentemente sucedió; lo que se resolvió en un  concurso  de  infracciones,  la de homicidio con la de propagación de epidemia,  siendo  ésta  ultima  una  infracción de máxima gravedad, como que se atentó  contra  un  bien  jurídico  de  amplio  espectro  social,  como  lo es la salud  pública..”.   

Inconforme  el  señor  defensor  con  tal  pronunciamiento  interpuso recurso de apelación, el cual le fue negado por auto  de  dos  de  agosto pasado, solicitando copias de lo pertinente para recurrir de  hecho ante la Corte.   

          LA IMPUGNACION   

Oportunamente el señor defensor sustentó la  impugnación  aduciendo en síntesis, que la providencia denegatoria del recurso  de  apelación  interpuesto  contra  el  auto  que  no  suspendió la detención  preventiva  de  su cliente fue proferida nó en segunda instancia, como pretende  hacerse  creer,  sino  en  primera  instancia,  por  lo  que  la  jurisprudencia  transcrita  por  el  Tribunal  en  apoyo del proveído de dos de agosto postrero  (auto  de  marzo  l0  de  l994,  M.P. doctor Gustavo Gómez Velásquez), resulta  desavenida al caso.   

Explica que las providencias dictadas por el  ad-quem  para resolver la apelación o la consulta son las únicas que no pueden  ser  objeto  de  nueva  apelación  porque en nuestro procedimiento penal no hay  tercera  instancia, más no aquéllas que, como la concerniente a la suspensión  de  la  detención  preventiva del procesado, debe ser proferida por el Tribunal  ante   el   que   se  formuló  la  petición,  siendo  equivocado  afirmar  que  encontrándose  el  proceso  en  apelación  ante dicha Corporación, cualquiera  decisión que se tome lo es en segunda instancia.   

Aludiendo  al  tema  del  ejercicio  de  los  derechos  y  a  la prevalencia del derecho sustancial consagrado en el artículo  228  de  la  Constitución  Nacional,  expresa  que la Corte a través de varias  providencias   -que menciona-, especialmente la de 3l de mayo de l994 (M.P.  doctor   Juan   Manuel  Torres  Fresneda),  en  desarrollo  de  dicho  principio  fundamental  ha  previsto  la  posibilidad  de  recurrir  en  apelación  de  la  providencia  del  Tribunal  que  niega  la  suspensión  de  la  detención  del  procesado por el motivo ya señalado.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

De acuerdo a los términos del artículo 207  del  Código  de  Procedimiento  Penal, el recurso de hecho procede cuando no se  conceden  los  recursos  de  apelación o de casación, a fin de que el superior  decida si fue legalmente denegado.   

Por su parte, el artículo 68-4° de la misma  codificación,  atribuye  competencia  a  esta Corte para conocer del recurso de  hecho   en   los  procesos  que  conocen  en  primera  instancia  los Tribunales Superiores de Distrito y el  Tribunal  Nacional,  y  el  202  ibidem,  establece  que  salvo  disposición en  contrario,   el  recurso  de  apelación  procede  contra  la  sentencia  y  las  providencias     interlocutorias     de     primera  instancia.   

La claridad de estos preceptos legales, pone  de  manifiesto  que el recurso de hecho asignado por competencia a la Corte solo  procede  cuando  la  negativa  a conceder el de apelación proviene del Tribunal  Superior  de  Distrito  o  del  Tribunal  Nacional  en  procesos  de que conocen  en  primera  instancia, con  lo  que se garantiza el principio rector de la doble instancia consagrado en los  artículos  3l  de  la  Carta  Política  y  l6  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Las  decisiones  tomadas  por  el  Tribunal  Superior  de  Santafé  de  Bogotá  dentro  del proceso adelantado contra Jorge  Enrique  Alvarado  Domínguez,  en  virtud del recurso de apelación interpuesto  contra  la  sentencia  de  primera instancia dictada por el Juzgado 68 Penal del  Circuito  de  esta  ciudad capital, surgen dentro de un trámite de segunda instancia.   

Por  eso  la  providencia  dictada por dicha  corporación  el  dos  de agosto pasado, mediante la cual negó por improcedente  la  apelación  interpuesta  contra  el  auto  que  denegó la suspensión de la  detención  preventiva del procesado Alvarado Domínguez, no puede equipararse a  decisión   de   primera   instancia,   resultando  fuera  del  tema  las  citas  jurisprudenciales  traídas  por  el  impugnante en apoyo de su pretensión, por  corresponder  a  pronunciamientos  de  la  Corte frente a asuntos que no guardan  similitud  con  el  caso  examinado,  especialmente  el  de  3l de mayo de l994,  originado  en  la reiteración de un pedimento de libertad presentado en sede de  casación  por  el defensor del procesado, que no tiene el sentido y alcance que  se le atribuye.   

De  manera  que si por expreso mandato de la  ley,  el  recurso de apelación únicamente procede contra las decisiones que lo  admiten,  tomadas  en  primera instancia, estadio procesal que no corresponde al  de  la  decisión  tomada por el Tribunal Superior, respecto a la suspensión de  la  detención preventiva del procesado Alvarado Domínguez, durante el trámite  de  notificación  de  la  sentencia  de  segunda  instancia y admisibilidad del  recurso  de  casación,  síguese  que  la  providencia  que  le  negó  a dicha  determinación  el  recurso  de  apelación  por su manifiesta improcedencia, es  correcta y debe mantenerse.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia en Sala de Casación Penal,   

         R E S U E L V E   

DECLARAR  bien  denegado  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  defensor  del procesado Jorge Enrique Alvarado  Domínguez,  contra la providencia del Tribunal Superior de Santa Fe de Bogotá,  que  se  negó  a  suspenderle  la  detención  preventiva  y  ordenar  que  las  diligencias formen parte del respectivo expediente.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

NILSON PINILLA PINILLA, FERNANDO E. ARBOLEDA  RIPOLL,  RICARDO  CALVETE  RANGEL, CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE, CARLOS E. MEJIA  ESCOBAR,DIDIMO   PAEZ   VELANDIA,   EDGAR   SAAVEDRA  ROJAS,JUAN  MANUEL  TORRES  FRESNEDA.   

Patricia   Salazar   Cuellar,SECRETARIO   

     

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