CP097-2016(46802)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP097-2016  

Radicación No.: 46802  

Acta No. 194  

Bogotá D.C., veintinueve (29) de junio de dos  mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  CÉSAR    DANIEL    ANAYA    MARTÍNEZ,  elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Notas Verbales No. 1076 y 1084 del 30 de junio de 2015, el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  por conducto de su Embajada en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  preventiva  con fines de extradición de CÉSAR DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ,  ciudadano colombiano requerido para  comparecer  a  juicio  por  delitos  federales  de  narcóticos,  según: (i) la  Acusación  Sustitutiva  No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada el 5 de noviembre de  2014  en  la  Corte  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  la  Florida1,  y  (ii) la Acusación No. 15 CR 20403-WPD proferida el 4 de junio  de  2015  en  la  Corte  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de la  Florida.2   

2.  En  atención a dichas solicitudes, el Fiscal General de la Nación  mediante  resoluciones del 10 de julio de 2015, decretó la captura con fines de  extradición  de  ANAYA MARTÍNEZ, las cuales le fueron notificadas el  15  de  julio  y  5  de  agosto  de  2015,  por  miembros de la  Dirección    de   Investigación   Criminal   e   Interpol   de   la   Policía  Nacional.   

3.  A    través   de   Nota   Verbal   No.  1642   del  8  de septiembre de 2015, la referida   representación  diplomática  formalizó  el requerimiento de extradición de CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ por virtud de la Acusación  sustitutiva No. 8:14-CR-376-T-33TGW, dictada en la Corte  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  la  Florida    y    aportó    la    documentación pertinente para el trámite.   

No  obstante, en  cuanto a la segunda acusación, precisó:   

La Embajada ahora tiene el honor de informar  al  Ministerio  que  los Estados Unidos no solicitará la extradición de César  Daniel  Anaya Martínez con base en los cargos presentados en la Corte Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida, acusación No. 15 CR  20403-WPD/LSS.   

Por  lo  tanto,  los  Estados  Unidos ahora  únicamente  solicitan  la  extradición  de  César  Daniel  Anaya  Martínez  con  base en los cargos presentados en su contra en la  Corte   Distrital   de   los   Estados   Unidos   para   el  Distrito  Medio  de  Florida3.   

4.  El Ministerio  de   Relaciones   Exteriores   conceptuó   que   para   el   caso  «…se   encuentra   vigente  para  las  Partes,  la  “Convención  de  Naciones  Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas”  suscrita  en  Viena  el 20 de  diciembre    de    1988,…».    Así   mismo,  la  «Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra  la Delincuencia Organizada Transnacional»  y  además,  que  en  los  aspectos no  regulados     por     las    Convenciones  aludidas,  el  trámite  debe  regirse  por  los  artículos  491  y  496  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004).   

Del    mismo    modo,    remitió   las  notas  verbales          referidas  y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  entidad  que  a  su  vez  dispuso  el envío del expediente a la  Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

5. Con auto del 28  de    septiembre    de    2015,    se   dio   inicio   al   trámite   en   esta  Corporación4.  El  7  de  octubre de 2015 se reconoció personería jurídica al  abogado     de     la     Defensoría    Pública5 y al momento de notificarle de  ello  al  requerido,  éste  se negó a firmar y manifestó que tenía su propio  representante.   

Para el 14 de octubre de la misma anualidad,  se  radicó  en  esta  Corporación  el memorial por medio del cual ANAYA  MARTÍNEZ,  le  confería  poder a  Luis Eduardo Ávila Gómez como su abogado de confianza.   

6. El 19 de octubre  siguiente    se    ordenó    correr    el  traslado  contemplado  en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004  para  presentar  pruebas,  oportunidad  en  la  que  el  defensor  de oficio del  requerido6  comunicó  que no formularía ninguna solicitud y que se atenía a  los elementos probatorios obrantes en el expediente.   

Por  su  parte,  el defensor de confianza de  ANAYA MARTÍNEZ y el Procurador Segundo Delegado para  la  Casación Penal solicitaron la práctica de algunas  pruebas,   las   que   se   ordenaron  mediante  auto  del  2  de  diciembre  de  20157.   

7. Agotada la etapa  probatoria,  mediante auto del 8 de marzo de 2016 se ordenó correr traslado por  el  término  de  cinco  (5)  días  para que los intervinientes presentaran los  alegatos,  de  conformidad con lo preceptuado en el inciso 3° del artículo 500  de  la Ley 906 de 2004. Se pronunciaron el Delegado del Ministerio Público y la  defensa.   

8.  Dentro de dicho  término,        además,        mediante        oficio        OFI16—0006165-OAI-1100  del  10 de marzo del  año  en  curso,  el  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho  remitió a esta  Corporación  documentación  mediante la cual el Gobierno de los Estados Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal  No.  1828  del  25  de septiembre de 2015  formalizó,   a   través  de  su  embajada  en  nuestro  país,  «solicitud   adicional  de  extradición»  contra  CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ, requerido para comparecer a juicio según  la  Acusación  Sustitutiva  No. 14-0625 (S-3) (DLI), dictada el 12 de agosto de  2015,  por  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Este de  Nueva   York8.   

9.  En virtud de lo  anterior,  a  través  de  auto  del  17  de  marzo  de 2016, se ordenó que por  secretaría   de  la  Sala,  se  sometiera  a  reparto  la  nueva  solicitud  de  extradición,  teniendo  en  cuenta  que  dicho  requerimiento  era  ajeno  a la  actuación  que  ya  cursaba  bajo  el radicado de la referencia, y ya se había  agotado  la  totalidad  de  los  términos previstos9.   

10.  Sin  embargo,  según  la constancia suscrita por el Auxiliar Judicial del Despacho10,  por  error  involuntario,  dentro  del  segmento  procesal  correspondiente al traslado para  presentar  alegatos de conclusión,  equivocadamente se prestó al Delegado  del  Ministerio  Público  el  indictment  correspondiente  a la actuación que se ordenó someter a reparto.  Documentación  sobre  la  cual,  en efecto, se pronunció el Procurador Segundo  Delegado para la Casación Penal.   

11.  Ante  dicha  situación,  la  Sala, mediante auto del 6 de abril de 2016, declaró la nulidad  de  lo  actuado  a  partir  del auto del 8 de marzo de 2016, y ordenó correr de  nuevo   el   traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días,  para  que  los  intervinientes   presentaran   alegatos   conclusivos,  de  conformidad  con  lo  preceptuado  en el inciso 3° del artículo 500 de la Ley 906 de 2004 y con base  en  el  indictment objeto de  este                 diligenciamiento11.   

12. Dentro de dicho  término   se  pronunció  la  defensa  de  ANAYA  MARTÍNEZ,  mientras  que  la  Procuraduría    General    de    la    Nación   guardó   silencio12.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

De la defensa  

Como  pretensión  principal,  solicita  el  apoderado   judicial  de  CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ  que  se  decrete  el  “archivo”  del trámite  de  la referencia, por cuanto según lo informado por el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América mediante Nota Verbal No. 1828 del 25 de septiembre de 2015,  ya  no  es  de  su  interés  que el solicitado “sea  llevado  y  presentado  ante  la Corte del Distrito Medio de la Florida, y en su  lugar  lo sea ante la Corte del Distrito Este de Nueva York cuyo conocimiento ya  se  ha  asignado  por el reparto al (…) Señor Magistrado Doctor EYDER PATIÑO  CABRERA”.   

Dice  el  abogado  que  se  presentó  una  “sustitución”13 de  solicitudes  de extradición y por ese motivo: (i) la Acusación No. 15 CR 20103  –WPD/   LSS   no  puede  producir  ningún  efecto  y  (ii) la presencia de ANAYA MARTÍNEZ en ese país,  ahora  solo  obedece  al  pedimento de la Corte del Distrito Este de Nueva York,  según  la  Acusación  Sustitutiva  No.  14-0625  (S-3)  (DLI) dictada el 12 de  agosto de 2015.   

En  subsidio de lo anterior, pide el abogado  la  emisión  de  concepto desfavorable en relación con los cargos I y II de la  acusación,  por  cuanto  argumenta  que ANAYA MARTÍNEZ fue juzgado en Colombia  por esos hechos.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

    

1. Cuestión previa     

1.1   Visto  el  contenido   de   la  Nota  Verbal  No.  1642  del 8  de  septiembre  de  2015 proveniente de la Embajada de  los  Estados Unidos de América, allegada regularmente por la vía diplomática,  a  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia no le asiste duda  en   cuanto   a   que   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  retiró   la  solicitud  de  entrega  en  extradición  del  ciudadano  colombiano CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ requerido  para  comparecer a juicio por delitos federales de narcóticos por la Acusación  No.  15  CR 20403-WPD proferida el 4 de junio de 2015 en la Corte de los Estados  Unidos para el Distrito Sur de la Florida.   

Sin embargo, a través esa misma Nota Verbal,  la      referida  representación    diplomática    formalizó   el  requerimiento  de extradición de ANAYA MARTÍNEZ por  virtud    de    la    Acusación   Sustitutiva   No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada en la Corte de los Estados Unidos para el Distrito  Medio   de   la   Florida   y   aportó   la   documentación  pertinente  para  el  trámite.   

En esas condiciones, no le asiste razón al  defensor      del      requerido     al     pretender     el     “archivo”  de   esta   actuación   toda  vez  que  el  gobierno estadounidense mantuvo en  firme   el  segundo  pedido  de  extradición  denotado  y  fue  por  éste  que  formalizó      la  correspondiente  solicitud,  allegó  la  documentación pertinente, y la Corte,  previa     remisión    del    expediente    por    parte    del    Ministerio     de     Justicia     y    del    Derecho,  surtió el trámite de la referencia.  Por   tal   motivo,   le  corresponde  entonces  a  la  Sala  emitir   concepto   sobre  la  solicitud  de  extradición   de  ANAYA  MARTÍNEZ, elevada por el  Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América,  según  la Acusación Sustitutiva dictada por la Corte  de los Estados Unidos para el Distrito Medio de la Florida.   

1.2 De otra parte,  en  cuanto  al  señalamiento  que  hace  el  abogado  defensor con relación al  expediente  repartido  al Despacho del H. Magistrado EYDER PATIÑO CABRERA, debe  la  Sala  aclarar  que  éste  obedece,  como  así  lo indicó el Ministerio de  Justicia    mediante   oficio   OFI16-0006165-OAI-1100,   a   una   “solicitud        adicional”14  de extradición elevada por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América, según la Acusación Sustitutiva  No.  14-0625  (S-3)  (DLI),  dictada  contra  ANAYA  MARTÍNEZ y otros, el 12 de  agosto  de  2015  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Este  de  Nueva  York;  petición, que en manera alguna sustituye o reemplaza la  que es objeto del presente trámite.   

Además,  como  quiera  que  el  trámite de extradición debe hacerse  –en    el    caso  específico-  conforme a las reglas establecidas en la  Ley  906  de  2004,  ningún  impedimento  se encuentra para que la Sala se pronuncie de manera separada sobre  cada  una  de las solicitudes de extradición, y ante el vacío legal que existe  en  la  materia  -una misma persona es objeto de dos  solicitudes  de extradición por parte del mismo Estado, pero según acusaciones  dictadas  por  Cortes Federales diferentes-, se aplique  de  manera  analógica  el  artículo  505  ibídem15,   y  en  caso  de  que  en  aquellas  se conceptúe de manera favorable,  sea el Gobierno Nacional el que determine el orden de prelación  al momento de proceder a la entrega del reclamado.   

          2.   Inexistencia   de  motivos  impedientes  de  la  solicitud  de  extradición   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que de  acuerdo  con  la  Acusación Sustitutiva No. 8:14-CR-376-T-33TGW dictada el 5 de  noviembre  de  2014  en la Corte de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  la  Florida,  las imputaciones que recaen sobre CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ no  ostentan  el  carácter de delitos políticos, pues se refieren es a la presunta  comisión   de   infracciones   de  narcóticos  en  los  Estados  Unidos.    

También  se  aclaró  en  el  indictment,  que los hechos ocurrieron en  ese  país,  concretamente «en el Distrito Central de  Florida     y     en     otros     lugares…»16,  y además, se precisó que  los  hechos  investigados  tuvieron lugar «desde  una  fecha  desconocida,  continuando  hasta  e incluso la  fecha   de   esta   Acusación   de   Reemplazo”17.   

En tales condiciones, frente a estos aspectos  no  aparece  motivo  constitucional  impediente de la extradición. No obstante,  ante  la  indeterminación temporal de los hechos que fundamentan la acusación,  surge  necesario indicar que la extradición de ANAYA MARTÍNEZ debe supeditarse  a  los  sucesos  ocurridos  con  posterioridad  al  17  de diciembre de 1997, de  acuerdo a lo anotado en precedencia.   

3.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

El   Cónsul  de  Colombia  en  Washington  autenticó  los  documentos  aportados  en apoyo de la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ, de conformidad con lo  dispuesto en el artículo 251 del Código General del Proceso.   

Así, el mencionado funcionario certificó la  firma  de  Veda  Mattews, Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de Estado  de  los  Estados  Unidos de América, quien a su vez avaló la del Secretario de  Estado,  John  F.  Kerry  y  éste, la rúbrica de Loretta E. Lynch Procuradora,  quien  acreditó la de Magdalena A. Boynton, Directora Asociada de la Oficina de  Asuntos  Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia de  los  Estados  Unidos,  encargada  de  dar  cuenta  de  la  autenticidad  de  las  declaraciones  de  María  Chapa  López,  Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Sur de la Florida y Carlos I. Galloza, Agente Especial de la  Administración para el Control de Drogas.   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece  la  Acusación  Sustitutiva  No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada el 5 de  noviembre  de  2014  contra  CÉSAR  DANIEL  ANAYA MARTÍNEZ y otros18,  así como  la  orden  de  arresto librada por la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el     Distrito     Medio     de    La    Florida19.   

Del   mismo   modo,  figuran  las  copias,  traducidas  en  debida  forma,  de  las disposiciones penales del Código de los  Estados     Unidos     aplicables     al     caso20  y  la cartilla decadactilar  del   requerido,   expedida   por   la   Registraduría   Nacional   del  Estado  Civil21.   

En consecuencia, la documentación presentada  en  respaldo  del  pedido  de  extradición  de  ANAYA  MARTÍNEZ es formalmente  válida, por lo que se encuentra reunido este requisito.   

4.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

De  acuerdo  con  las  notas  diplomáticas  números  1076  y  1642, CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ es ciudadano de Colombia,  nació  el  30  de  abril  de 1981 y se identifica con la cédula de ciudadanía  78.768.80722.   

Aunque el reclamado se negó a firmar el acta  de   notificación   personal   de   la   orden   de   captura   con   fines  de  extradición23,  su  nombre  completo, número de identificación personal y firma  aparecen  consignados en el memorial mediante el cual confirió poder al abogado  que             lo             representa24.    

Además,  un  funcionario  de  la  Policía  Nacional   constató   la   plena   identidad   del   requerido,  a  través  de  confrontación    dactiloscópica    hecha   entre   las   huellas   tomadas   a  “quien  manifestó  llamarse ANAYA MARTÍNEZ CÉSAR  DANIEL,          c.c.         78.768.807”25  y  las  obrantes  en  el  registro  de  consulta web expedido por la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil.  Igualmente  obra informe de investigador de campo  correspondiente a la reseña fotográfica del referido ciudadano.   

En consecuencia, no hay duda alguna en cuanto  a la plena identidad de la persona pedida en extradición.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Como   lo   ha   reiterado   en   diversas  oportunidades  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, se  cumple  con el requisito en mención, acatando lo previsto en el numeral segundo  del   artículo   493   de   la   Ley   906  de  2004,  es  decir,  «que  por  lo  menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación o su equivalente».   

En el presente evento, el 5 de noviembre de  2014,  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Medio de La  Florida,  profirió  la Acusación Sustitutiva No. 8:14-CR-376-T-33TGW, con base  en  los  delitos  allí  señalados,  acto  procesal  que  equivale  al  escrito  acusatorio del artículo 337 de la Ley 906 de 2004.    

Tales   providencias,   si  bien  no  son  idénticas,  guardan similitudes que las tornan equivalentes, pues contienen una  narración  sucinta  de  las  conductas investigadas, con especificación de las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar;  tienen como fundamento las pruebas  practicadas  en  la  investigación; califican jurídicamente las mismas, con la  invocación  de  las  disposiciones  penales aplicables y tal cual sucede con el  proferimiento  del  escrito  de  acusación  en nuestro ordenamiento interno, el  indictment marca el comienzo  del  juicio,  en  el  cual el procesado tiene la oportunidad de controvertir las  pruebas y los cargos dictados en su contra.   

Por lo anterior, este requerimiento también  se cumple a cabalidad.   

6.    El   principio   de   la   doble  incriminación.   

De acuerdo con el numeral 1º del artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la doble incriminación se presenta  cuando   el   hecho   que   es   motivo  de  la  extradición  está  «previsto  como  delito en Colombia y  {es}  reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años».   

La Corte tiene dicho que para establecer si  la  conducta  que  se  le  imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante  es  considerada  como  delito  en  Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace  con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las domésticas no son las que operarán en el extranjero. Lo que a este  propósito   determina  el  concepto  es  que,  sin  importar  la  denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea igualmente considerado como delictuoso en el territorio patrio.   

Pues  bien,  de  acuerdo  con  el  resumen  contenido   en   las   notas   verbales   y   la   Acusación   Sustitutiva  No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada  el  5  de  noviembre  de  2014 en la Corte de los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de la Florida, contra CÉSAR DANIEL ANAYA  MARTÍNEZ  se  formularon  los  siguientes  cargos26:   

El    Gran    Jurado    imputa    lo  siguiente:   

CARGO UNO  

Desde  una  fecha desconocida, continuando  hasta  e  incluso  la  fecha  de  esta  Acusación  de Reemplazo, en el Distrito  Central de Florida y en otros lugares, los acusados:   

(…)  

CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ  

alias Tierra  

alias Peter Pan  

alias Flaco  

(…)  

Con  conocimiento  y  deliberadamente  se  unieron,  conspiraron y acordaron con otras personas, cuyos nombres los conoce y  desconoce  el  Gran  Jurado  para  distribuir cinco (5) kilogramos o más de una  mezcla  o  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable de cocaína, una  sustancia  controlada  de  la Categoría II, sabiendo y con la intención de que  dicha   sustancia   se   importara   ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  en  contravención  de  la  Sección  959  del Título 21 del Código de los Estados  Unidos.   

Todo en contravención de las Secciones 963  y    960(b)(1)(B)(ii)    del   Título   21   del   Código   de   los   Estados  Unidos.   

CARGO DOS  

Desde una fecha desconocida, y continuando  hasta  e  incluso  la  fecha  de  esta  Acusación  de Reemplazo, en el Distrito  Central de Florida y en otros lugares, los acusados:   

(…)  

CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ  

alias Tierra  

alias Peter Pan  

alias Flaco  

(…)  

Con  conocimiento  y  deliberadamente  se  unieron,  conspiraron  y  acordaron  con otras personas conocidas y desconocidas  para  el  Gran  Jurado,  para  poseer  con la intención de distribuir cinco (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia  que  contenía  una cantidad  detectable  de cocaína, una sustancia controlada de la Categoría II, estando a  bordo  de  una  embarcación sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos, en  contravención  de  las  Secciones  70503(a) y 70506(a) y (b) del Título 46 del  Código  de  los  Estados  Unidos, y la Sección 960(b)(1)(B)(ii) del Título 21  del Código de los Estados Unidos.   

Soporta el pliego de cargos, la declaración  jurada  de  Carlos  I. Galloza, Agente Especial de la Oficina de Administración  para   el   Control   de  Drogas  de  los  Estados  Unidos,  quien  refirió  lo  siguiente:   

La   investigación  reveló  que  Anaya  Martínez  es  miembro de “Los Urabeños”, una organización narcotraficante  (DTO)  dirigida  por  el  cómplice  Dairo Antonio Usuga David (Usuga David) que  ofrece  servicios  de transporte marítimo a propietarios de cocaína que desean  transportarla  a través de aguas internacionales del Mar Caribe, principalmente  de  Colombia  a  Honduras,  para  su  importación  final  y distribución a los  Estados   Unidos.  La  organización  narcotraficante  usa  lanchas  rápidas  y  embarcaciones  semisumergibles autopropulsadas (SPSS) para transportar cocaína.  Según  varios  testigos  cooperadores,  Usuga  David  dividió la organización  narcotraficante  en zonas y asignó comandantes a cada zona. Anaya Martínez fue  el  comandante  de  una de las zonas, propietario parcial de varios embarques de  cocaína,    y    a    cargo   del   fondo   operativo   de   la   organización  narcotraficante.   

(…) El 29 de octubre de 2011, la Guardia  Costera  de  los  Estados Unidos, (USCG) interdictó (sic) una lancha rápida en  aguas    internacionales    en   el   Mar   Caribe   e   incautó   1.710   kilogramos   de  cocaína.  Los  miembros   de   la  tripulación  de  la  de  la  embarcación  identificaron  a  Anaya  Martínez  como uno  de   los   miembros  de  la  organización  narcotraficante  responsable  de  la  operación  de  contrabando  de  drogas y propietario parcial de la cocaína, la  cual estaba destinada a los Estados Unidos.   

El 16 de mayo de 2012, la USCG interdictó  (sic)  una  embarcación  SPSS  en  aguas  internacionales  en el Mar Caribe. La  embarcación  SPSS  se  hundió,  pero  la  Guardia  Costera pudo rescatar a los  miembros  de  la  tripulación.  Los  miembros  de la tripulación dijeron a los  investigadores    que   la   embarcación   SPSS   iba   cargando   7.540  kilogramos  de  cocaína que estaba destinada a los Estados  Unidos;  no  se  recuperó  nada  de la cocaína. Los  miembros  de  la  tripulación  identificaron a Anaya  Martínez   como   uno   de   los   miembros  de  la  organización  narcotraficante  responsables  de la operación de contrabando de  drogas y propietario parcial de la cocaína.   

Los   agentes   de  los  Estados  Unidos  interrogaron  a  un testigo cooperador (CW-1) varias veces en el 2013 y el 2014,  CW-1    se   identificó   como  un  narcotraficante  colombiano  de  nivel  intermedio,  y  dijo  que  del 2009 al 2012, había organizado 11 operaciones de  contrabando  marítimo  de  cocaína con Anaya Martínez, y otros miembros de la  organización   narcotraficante,  incluso  la  coordinación  de  los  embarques  interdictados  (sic)  el 29 de octubre de 2011 y el 16 de mayo de 2012, escritos  anteriormente.  CW-1  dijo que Anaya Martínez era el  comandante  de  la  organización  narcotraficante  en  el municipio de Turbo en  Colombia,  y  que  todos  los  traficantes  de  Turbo  tenían   que   coordinar  con  Anaya  Martínez  antes  de  realizar  cualquier  operación  de  contrabando  de  cocaína  en  el  área,  incluso  el  pago  de  impuestos.  CW-1 se reunió varias veces con Anaya Martínez y otros miembros de  la  organización  narcotraficante en el 2011 y el 2012 para planear operaciones  de  contrabando  de  cocaína.  CW-1  dijo  que  Anaya Martínez era propietario  parcial  de  la  cocaína en cada embarque que él, CW-1, organizaba, y que cada  embarque   tenía   como   destino   final   los  Estados  Unidos.  (Negrilla ajena al texto original).   

La  Sección 959 del Título 21 del Código  de Estados Unidos refiere lo siguiente:   

     

a. Fabricación  o  distribución  con fines de importación ilícita.  Será   ilegal  que  cualquier  persona  fabrique  o  distribuya  una  sustancia  controlada  de  la  Tabla  I  o  II, flunitrazepam, o sustancia química listada  –       

1. Con  la  intención  de  que esa sustancia o esa sustancia química  sea  importada  ilícitamente  a  Estados  Unidos o a las aguas dentro de las 12  millas de la Costa de Estados Unidos; o   

2. Con  conocimiento  de  que  esa  sustancia química será importada  ilícitamente  a  Estados  Unidos  o  a  las aguas dentro de las 12 millas de la  costa de Estados Unidos.     

     

a. Posesión,  fabricación,  o  distribución  por persona a bordo de  una  aeronave. Será ilícito para cualquier ciudadano estadounidense a bordo de  cualquier  aeronave, o cualquier persona a bordo de una aeronave perteneciente a  un   ciudadano   estadounidense   o   registrada  en   Estados  Unidos,  el  –       

1. Fabricar   o   distribuir  una  sustancia  controlada  o  sustancia  química listada; o   

2. Poseer  una  sustancia  controlada o sustancia química listada con  la intención de distribuirla.     

     

a. Actos   realizados   fuera   del   territorio  de  Estados  Unidos;  competencia territorial.     

Esta  Sección está pensada para extender  la  competencia  a  actos  de  fabricación  o distribución cometidos fuera del  territorio  de los Estados Unidos. Quien viole esta sección será juzgado en el  tribunal  de  distrito de los Estados Unidos competente para el punto de entrada  en  donde  esa  persona  ingrese  a Estados Unidos, o en el Tribunal de Distrito  para el Distrito de Columbia.   

La Sección 960 establece:  

     

a. Actos ilícitos     

El       que       –     

1. En  violación de las Secciones 952, 953 o 957 de este título, con  conocimiento  de  causa  o  intencionadamente  importe  o exporte una substancia  controlada,     

(2)  En  violación  de la Sección 955 de  este  título,  con  conocimiento  de  causo  o intencionadamente trate de posea  (sic)   a  bordo  de  una  embarcación,  aeronave  o  vehículo  una  sustancia  controlada, o   

(3)  en  violación  de la Sección 959 de  este  título,  fabrique  posea  con intenciones de distribuir, o distribuya una  sustancia controlada,   

Será castigado de acuerdo con lo previsto  en la subsección (b) de esta sección.   

(b) Las penas  

(1)  En  caso  de  una  violación  de  la  sub-sección (a) de esta sección, que trata de   

(B)  5  kilogramos  o más de una mezcla o  sustancia que contenga una cantidad perceptible de   

(ii)  cocaína,  sus  sales, sus isómeros  ópticos y geométricos, y las sales de los isómeros…   

El  que  cometa  tal  violación de la ley  será  castigado  con  la  pena  de  prisión por un término de cuando menos 10  años  y  no  mayor  que  la  cadena  perpetua,…  con una multa que no deberá  exceder   de   lo   autorizado   en   el   Título   18,   o   US$10’000.000  si el reo es individuo… o  con  ambas penas… cualquier sentencia impuesta bajo este párrafo… incluirá  un  término  de  libertad  supervisada  de  por  lo  menos  5 años además del  término de prisión.   

La Sección 963 dispone:  

El  que intente o concierte para perpetrar  cualquier  delito  definido  en este subcapítulo será castigado con las mismas  penas  que  se  prevén  para  el  delito  cuya  comisión era el objetivo de la  tentativa o el concierto.   

Además, la Sección 70503 del Título 46 de  la misma codificación señala:   

     

a. Se   prohíbe   que   una  persona,  de  forma  conciente  (sic)  o  intencional,  posea,  con  intención  de distribuir, una sustancia controlada a  bordo de –        

1. Una   nave  de  los  Estados  Unidos,  o  que  esté  sujeta  a  la  jurisdicción de los Estados Unidos.     

Y  la  Sección  70506  del  mismo  título  establece:   

Penas     

a. Una  persona  que  infrinja la Sección 70503 de este Título será  penalizada  según lo dispone la sección 1010 de la Ley Integral de Prevención  y  control  del Abuso de Drogas (Comprehensive Drug Abuse Prevention and Control  Act),  de  1970  (Sección  960  del  Título  21,  del  Código  de los Estados  Unidos).   

b. Tentativas  y Conciertos –  Una persona que intente o confabule para violar la sección 70503  de  este título estará sujeta a las mismas infracciones que se proveen para la  violación de la sección 70503.     

Ahora bien, los anteriores cargos tienen su  correspondencia  en  el  Código  Penal  Colombiano27,   específicamente  en  el  inciso      2º      del      artículo      34028, así:   

ARTÍCULO    340.    CONCIERTO   PARA  DELINQUIR.  Cuando  varias personas se concierten con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas  será penada, por esa sola  conducta, con prisión de tres (3) a seis (6) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…lavado  de  activos…la  pena  será  de prisión de ocho (8) a  dieciocho  (18)  años  y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta treinta mil  (30.000) salarios mínimos legales mensuales.   

Y también encuentran correspondencia en el  artículo  376  del Código Penal, modificado por el artículo 11 de la Ley 1453  de   2011,  que  tipifica  el  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,   con  la  circunstancia  de  agravación  prevista en el numeral 3º del artículo 384 del  Código Penal, de la siguiente manera:   

ARTICULO 376. TRAFICO, FABRICACION O PORTE  DE  ESTUPEFACIENTES.  El que sin permiso de autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

(…)  

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

ARTICULO 384. CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACION  PUNITIVA.  El  mínimo  de las penas previstas en los  artículos anteriores se duplicará en los siguientes casos:   

(…)  3. Cuando la cantidad incautada sea  superior  a mil (1.000) kilos si se trata de marihuana; a cien (100) kilos si se  trata  de  marihuana  hachís;  y  a  cinco  (5) kilos si se trata de cocaína o  metacualona   o  dos  (2)  kilos  si  se  trata  de  sustancia  derivada  de  la  amapola.   

Ahora  bien, como la Acusación Sustitutiva  No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada  el 5 de noviembre de 2014 en la Corte de los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de la Florida, contra CÉSAR DANIEL ANAYA  MARTÍNEZ  incluye  la  alegación  de  decomiso  de  los  bienes  objeto de las  conductas  reprochadas,  es  preciso  indicar  que  tal afirmación no puede ser  entendida en estricto sentido como un cargo.   

En efecto, como lo ha venido expresando esta  Corporación  respecto de situaciones semejantes, el señalamiento de esa figura  no  comporta  imputación  alguna,  pues se trata del anuncio de la consecuencia  patrimonial  que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea respecto de los  bienes  involucrados en el delito, de cuya comisión se acusa al requerido, tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la cual no se encuentra  comprendido  dentro  de los aspectos por analizar en el concepto a emitir por la  Sala.   

Para concluir, como las conductas contenidas  en  los  cargos  uno y dos del indictment,  se  encuentran  penalizadas  en  los  dos países y corresponden a  tipos  penales  con pena mínima superior a los 4 años de prisión, se verifica  cumplida   la   exigencia   de   la   doble   incriminación   en   el  presente  asunto.   

7.     Prohibición     de     doble  juzgamiento   

Para  evitar  la  posible  vulneración del  principio   del   non  bis  in  ídem¸  es  imprescindible  confrontar  los hechos de la acusación foránea  con  los  de  la  sentencia  condenatoria  proferida  en  Colombia  contra ANAYA  MARTÍNEZ.   

En   el   trámite   de  extradición  se  estableció  que  previa  celebración  de  preacuerdo  con la Fiscalía, CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ  fue condenado el 26 de mayo de 2015 por el Juzgado 2º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Antioquia  a  las penas principales de:  “Trece (13) años y (sic)  ciento  cincuenta  y seis (156) meses de prisión y multa de dos mil setecientos  (2.700)   S.M.L.M.V,  como  autor  penalmente  responsable  de  las  conductas  de  Concierto para Delinquir  Agravado  (Art.  340  inc.  2 y 3); Fabricación, Tráfico, Porte Tenencia   (sic)  de  Armas de Fuego de Uso Privativo de las Fuerzas Armadas Agravado (art.  366  #  3  del artículo 365 del C.P.); y Fabricación, Tráfico, Porte Tenencia  (sic) de Armas de Fuego Agravado (Art. 365 # 3 del C.P.)”.   

La sentencia condenatoria indicó respecto a  la situación fáctica:   

El operativo que se realizó el día 07 de  septiembre  de  2014,  que  terminó  con  la  captura  del  señor CÉSAR  DANIEL  ANAYA MARTÍNEZ y otros,  se  dio  luego  de  que por fuente humana, no formal, persona que se identificó  con  el  alias  “Maicol”,  aportara  información acerca de que en la Vereda  Cope   del   Municipio  de  Turbo,  Antioquia  había  un  campamento  donde  se  encontraban   integrantes   de  la  banda  criminal  “Autodefensas        Gaitanistas        de        Colombia        –       AGC       y/o       Los  Urabeños”,  estas  personas, manifiesta la fuente,  estarían  custodiando  uno  de  sus principales cabecillas de la organización,  conocido    como   alias   “Tierra”,  además  indicó  que  esta  persona tendría varias órdenes de  captura  y  que se encuentra huyendo de las autoridades, toda vez que en la zona  de  Urabá la fuerza pública venía adelantando fuertes operativos en contra de  los  grupos  armados  ilegales;  dentro de la información aportada, indica, que  estas  personas se encontrarían portando armas de fuego de diferentes calibres,  en  el  evento  de  presentarse  algún  tipo  de operación policial, deberían  repeler haciendo uso de las armas de fuego que portan.   

Así las cosas, se coordina una operación  helicoportada,  por  parte  de los funcionarios de la Policía Judicial, quienes  se  encargarían de realizar labores de campo que permitieran la recolección de  elementos  materiales  probatorios,  así  como  la  individualización  de  los  autores  o  partícipes   de la conducta a investigar, los cuales estarían  acompañados  del  grupo  de  Operaciones Especiales (GRATE) de la Dirección de  investigación  Criminal  e  Interpol;  la  diligencia  se  llevó a cabo en las  coordenadas       No.      08º09’41’’,  W.76º42’53.1’’,  de la Vereda el Cope del municipio de Turbo (Ant.).   

En el operativo helicoportado se presentó  un  cruce  de  fuego  entre  los  funcionarios  del Estado y las personas que se  encontraban  en  tierra, luego al ingresar a la zona, encontraron a 20 metros de  las  coordenadas aportadas por la fuente, un cuerpo sin vida de quien respondía  al   nombre   de  Julián  Alberto  Holguín  Gallo;  identificado  con  C.C.  #  71.985.625,  quien  presentaba  varias  heridas con características similares a  las  producidas  con  arma  de  fuego;  se encontró una pistola color plateado,  empuñadura  de  color  negro  que  tenía  en  una  de  sus esquinas un cordón  amarrado;  dicha  arma  se  encontró  cerca al occiso; de igual manera cerca al  cuerpo sin vida se hallaron otros elementos.   

Posteriormente,   se  lleva  a  cabo  la  persecución  en  tierra  en  contra  de  personas  que  emprenden  la  huida al  percatarse  de  la  presencia  policial y es allí donde se logra interceptar al  señor   CÉSAR   DANIEL   ANAYA  MARTÍNEZ,  alias  “Tierra”,   quien   luego   de   ser  ubicado  e  identificado  plenamente  se  realiza  una revisión de la ruta que esta persona  había  empleado  para  intentar huir de la fuerza pública, ubicando un arma de  fuego  tipo  pistola marca Ruger calibre 22 LR, número serial 14-2089, arma que  fue  empleada por el señor ANAYA MARTÍNEZ para disparar en repetidas ocasiones  contra  el  personal  de la policía y la aeronaves; posteriormente esta persona  es  conducida  a  un  lugar de mayor control, por parte de los funcionarios, una  vez  allí  se  le practica una requisa y en una maleta tipo morral marca Yeeos,  color  gris  que  portaba  esta persona, se encuentra una pistola Prieto Beretta  9mm  con  decorados  color  amarillo,  varios documentos con grados y nombres de  personas  que  hacen  parte,  al parecer, de la fuerza pública en la región de  Urabá  y  al  frente  cifras  de  dinero,  un  libro de doctrina militar de las  AUTODEFENSAS  GAITANISTAS  DE  COLOMBIA,  dinero  en efectivo, distribuido en 56  billetes  de  50.000  pesos  y un billete de 10.000 pesos, al preguntarle por la  procedencia  del  dinero  y  el  permiso para el porte del arma de fuego, no dio  razón  alguna,  manifestó  llamarse  CÉSAR DANIEL  ANAYA   MARTÍNEZ,  que  es  conocido  con  el  alias  de  “TIERRA”  indicando  además  que  “él  era  la  persona  que estaban  buscando”,  esta  persona  estaba  herida  al  parecer por arma de fuego en la  cabeza.   

De igual manera, en el sitio de los hechos,  se  observó  a  un  sujeto  que  vestía jeans, sin camisa, quien se encontraba  herido  en  el  brazo  derecho  y  corría  en  dirección  opuesta  a la de los  policías,  sin  perderlo  de vista, en la persecución intenta deshacerse de un  elemento  el cual es lanzado a la maraña, lográndose establecer que se trataba  de  un  fusil de asalto color negro con número serial L203766, esta persona fue  identificada  como Manuel Enrique Begambre Ortega; en el sitio y en la búsqueda  se  encuentran  otros  elementos  como  un  IPAD  y un fusil Galil 5.56 con tres  proveedores calibre 5.56.   

Continuando con la operación se observa a  tres  sujetos  disparando  a las aeronaves en las que se transportaba apoyo  de  la  policía,  realizando maniobras de avance, se logra observar a un sujeto  de  contextura gruesa sin camisa y quien al percatarse de la presencia policial,  arrojó  un  elemento  con  las características de una pistola, de esta persona  también  se logró el control la cual se identificó con el nombre de Darío de  Jesús  Osorio Pereira; al inspeccionar se encontró un cartucho en la recamara,  un cargador con munición para la misma.   

En  la  zona  se hallan cuatro proveedores  para fusil calibre 7.62 y vainillas calibre 5.56.   

De  igual  manera  fue  captura Rolando De  Jesús  Herrera  Salgado  quien  fue  visto  por  parte del personal en tierra y  pilotos  como  uno  de los sujetos que realizaba disparos en contra del personal  de   la   policía;   recolectándose   un   fusil   Galil   5.56.  (Negrillas propias de la Sala).   

         Por  tal  acontecer  delictivo,  según da cuenta el fallo proferido  por  el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Conocimiento  de  Antioquia,  CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ suscribió preacuerdo en virtud del  cual  aceptó  su  responsabilidad  penal  “por los  delitos  de  Concierto  para Delinquir Agravado, con  fines    de   homicidio  y     tráfico    de  estupefacientes(…)  en  concurso  heterogéneo  con  fabricación,  tráfico,  porte  de armas, municiones de uso restringido, de uso  privativo  de  las Fuerzas Armadas o explosivos con el agravante del numeral 3º  del  artículo  365 (…) y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de  fuego,  accesorios,  partes  o  municiones,  Art.  365 agravado por el numeral 3  (…).”     (Negrilla     ajena     al     texto  original).   

        Además,  en  el  acápite  de  consideraciones,  anotó  el juzgado  cognoscente:    “De   los   elementos   materiales  probatorios  anteriormente  mencionados se puede establecer que el señor CÉSAR  DANIEL   ANAYA   MARTÍNEZ,   pertenece  a  la  organización  criminal  de  las  Autodefensas  Gaitanistas  de Colombia, la cual tiene una jerarquía establecida  y  que  se  dedica  a  los  homicidios  selectivos, al cobro de extorsiones y al  narcotráfico  entre  otros,  además  que  tiene  injerencia en el Municipio de  Turbo”.   

         

De  lo expuesto surge entonces que  CÉSAR  DANIEL  ANAYA MARTÍNEZ fue  investigado  y  condenado por los delitos de concierto  para  delinquir  agravado;  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas  Armadas  o  explosivos;  y  fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de  fuego,   accesorios,   partes   o   municiones,  pero  en  ningún  momento  fue  judicializado   por   el   delito   de   tráfico  de  estupefacientes en el proceso que adelantó el Juzgado  2º Penal del Circuito Especializado de Conocimiento de Antioquia.   

Ahora  bien,  la  solicitud  de captura con  fines  de  extradición  de  CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ,  proveniente  del  Gobierno  de los Estados Unidos se produjo a través de Nota Verbal No. 1076 del  30  de  junio  de  2015. Así mismo, la solicitud formal de extradición aparece  contenida  en  la  Comunicación Diplomática No. 1642 del 8 de septiembre de la  misma anualidad, que específicamente tiene como soporte:   

Los  hechos  del  caso  indican  que  los  acusados  son  miembros  de “Los Urabeños” una organización de tráfico de  narcóticos  (DTO),  liderada  por Dairo Antonio Usuga David, la cual suministra  servicios  de  transporte  marítimos a propietarios de cocaína, quienes desean  transportar  cocaína  a  través  de  aguas  internacionales  del  mar  caribe,  principalmente   desde   Colombia   hacia   Honduras,  para  su  importación  y  distribución  final  en  los  Estados Unidos. La DTO utiliza lanchas rápidas y  embarcaciones  auto-propulsoras  semi-sumergibles  (SPSS)  para  transportar  la  cocaína.  De  acuerdo  con  varios  testigos  que  cooperan  en  el caso, (…)  César Daniel Anaya Martínez está encargado de los  fondos operacionales de la DTO.   

EL  29  de  octubre  de  2011,  la Guardia  Costera  de  los  Estados  Unidos (USCG) interceptó una lancha rápida en aguas  internacionales  en  el  mar Caribe e incautó 1.710 kilogramos de cocaína. Los  tripulantes   de   la   embarcación  identificaron  a  los  acusados  como  los  responsables  de  la  operación  de  contrabando de  narcóticos,  manifestando específicamente que Usuga  David,  Sánchez  Bustamante  y  Anaya Martínez eran  copropietarios  de la cocaína y que la cocaína tenía como destino los Estados  Unidos.  El  16  de mayo de 2012, la USCG interceptó  una  SPSS  en  aguas  internacionales  del mar Caribe. La  SPSS se hundió,  pero  la  USCG  pudo rescatar a los miembros de la tripulación, los tripulantes  informaron  a  los  investigadores  que  la  SPSS  llevaba  7.640  kilogramos de  cocaína   con  destino  a  los  Estados  Unidos,  de  los  cuales  ninguno  fue  recuperado.  Los  tripulantes  también manifestaron que todos los acusados eran  responsables   de  la  operación  de  contrabando  de  narcóticos.29  (Destaca la Sala).   

         

Información que también encuentra respaldo  en  la  declaración  juramentada  rendida  por  el  agente  de la DEA Carlos I.  Galloza, transcrita en precedencia.   

En  consecuencia,  con soporte en la prueba  documental  arribada  al  trámite  de  extradición, encuentra la Corte, que el  hecho  del  concierto  para  delinquir que motiva el pedido de entrega de CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ  respecto a las circunstancias fácticas a las que hace  relación  la  Acusación  Sustitutiva  No. 8:14-CR-376-T-33TGW, dictada el 5 de  noviembre  de  2014  en la Corte de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  la Florida, ya fue juzgado en Colombia.   

Reitérese que, la sentencia emitida por el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  Especializado de Antioquia con la acusación  extranjera,  presentan  similitud  en  los  hechos  descritos en las actuaciones  judiciales  referidas  y  que  se  relacionan  con  el  delito de concierto para  delinquir  de  la  empresa  delincuencial  a la cual pertenecía ANAYA MARTÍNEZ  “Los  Urabeños”,  cuya  finalidad  ilícita  era,  entre  otros,  exportar  drogas estupefacientes desde  Colombia   hacia   otros   países,   entre   los   que   se   incluye,  Estados  Unidos.   

En consecuencia debe admitirse que opera el  non  bis  in  ídem  por el  delito  de  concierto  para  delinquir  respecto  de la reclamación que por ese  reato  se  hace  para CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ, porque por tales hechos fue  juzgado y condenado en Colombia.   

Sin  embargo, lo  expuesto  en precedencia no aplica para los hechos relacionados con el delito de  tráfico      de     estupefacientes.  En  estas diligencias no se demostró  que  ese injusto haya sido objeto de imputación en aquella oportunidad, y menos  aún,  que  exista condena en contra del requerido por esa conducta punible, por  la  que  también  es reclamado por el Gobierno de los Estados Unidos, según la  Acusación  Sustitutiva  No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada el 5 de noviembre de  2014  en  la  Corte  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  la  Florida.   

Por  consiguiente,  no  existe  impedimento  legal  para  que  la  Corte  conceda  la  extradición de ANAYA MARTÍNEZ por el  delito  de  tráfico  de  estupefacientes.   

8. Concepto.  

Por   los   razonamientos   expuestos  en  precedencia,       la       Corte       emitirá      concepto      DESFAVORABLE  a la petición de entrega en  extradición  del ciudadano colombiano CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ  por el delito de concierto para delinquir  y  FAVORABLE por el delito de  tráfico  de estupefacientes, cargos contenidos en la Acusación Sustitutiva No.  8:14-CR-376-T-33TGW,  dictada  el  5  de  noviembre  de  2014 en la Corte de los  Estados Unidos para el Distrito Medio de la Florida.   

8.1.  La  Corte  considera  pertinente  precisar,  en orden a proteger los derechos fundamentales  del  requerido, que el Estado solicitante deberá garantizarle la permanencia en  el  país  extranjero  y  el  retorno  al de origen en condiciones de dignidad y  respeto  por  la  persona  humana,  cuando  llegare a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable  o eventos similares, incluso después de su liberación  por  haber  cumplido  la  pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que  motivaron la solicitud de extradición.   

Igualmente,  surge necesario indicar que la  extradición  CÉSAR  DANIEL  ANAYA  MARTÍNEZ  debe  supeditarse  a  los hechos  ocurridos  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997,  de acuerdo a lo  dispuesto en el artículo 35 de la Constitución Política.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por el país solicitante30.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  CÉSAR   DANIEL   ANAYA   MARTÍNEZ   a   que   se   le   respeten  –como  a  cualquier  otro nacional en  las  mismas condiciones –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso  a  un  proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  se presuma su inocencia, cuente con un intérprete,  tenga  un  defensor designado por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los   medios   adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  presente  pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación de  la  libertad  se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que se  le  imponga  no  trascienda  de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal superior, a que la sanción privativa de la libertad tenga la  finalidad    esencial    de    reforma    y   readaptación   social31.   

Además,  no  puede ser condenado dos veces  por  el  mismo  hecho,  por  mandato  de  la  Carta  Política,  ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo   esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección32.   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el tiempo que CÉSAR DANIEL ANAYA MARTÍNEZ haya permanecido privado  de la libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

8.2.  Por  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  CONCEPTÚA  DESFAVORABLEMENTE  a  la  petición  de  entrega  en  extradición  del ciudadano colombiano CÉSAR  DANIEL  ANAYA MARTÍNEZ por el  delito   de   concierto  para  delinquir  y  FAVORABLE  por  el  delito de tráfico de estupefacientes, cargos  contenidos  en  la  Acusación Sustitutiva No. 8:14-CR-376-T-33TGW, dictada el 5  de  noviembre  de  2014 en la Corte de los Estados Unidos para el Distrito Medio  de la Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación,  para  lo de su cargo.  Devuélvase el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

   

    

1  Carpeta Original. Folio 33.   

2  Ibíd. Folio 42.   

3  Ibíd. Folio 57.   

4  Cuaderno Corte. Folio 7.   

5  Cuaderno Corte. Folio 13.   

6 Que  al  parecer  no  conoció  que fue desplazado por el nombramiento del abogado de  confianza      de      CÉSAR     DANIEL     ANAYA  MARTÍNEZ.   

7  Ibíd.   Folios   54   –  63.   

8  Ibíd.   Folios   142  –  144.   

9  Ibíd. Folio 121.   

10  Ibíd. Folio 173.   

11  Ibíd.   Folios   147  –  179.   

12  Ibíd. Folio 208.   

13  Ibíd. Folio 186.   

14 En  este   sentido, el oficio OFI16-0006165-OAI-1100 del Ministerio de Justicia  suscrito     el     10    de    marzo    de    2016,    indicó:    “Solicitud   adicional  de  extradición  del  ciudadano  César  Daniel  Anaya  Martínez. El Gobierno de los Estados  Unidos  de  América mediante Nota Verbal No. 1828 del 25 de septiembre de 2015,  solicitó  la  detención provisional con fines de extradición de César Daniel  Anaya  Martínez,  identificado  con  cédula  de  ciudadanía  No.  78.768.807,  requerido  ahora  en  la acusación sustitutiva No. 14-0625 (S-3) (DLI), dictada  el  12  de  agosto  de 2015 en el Distrito Este de Nueva York, para comparecer a  juicio   por  participar  en  una  empresa  criminal  continuada  y  delitos  de  narcóticos.  (…)  Mediante  Nota  Verbal  No. 0413 del 8 de marzo de 2016, la  Embajada   de  los  Estados  Unidos  de  América  formalizó  la  solicitud  de  extradición, allegando la documentación traducida y legalizada.   

15 Ley  906  de  2004.  “ARTÍCULO  505.  PRELACIÓN EN LA  CONCESIÓN.  Si  una  misma  persona fuere objeto de  solicitudes  de  extradición  por  parte  de  dos  (2)  o  más  Estados, será  preferida,  tratándose  de  un  mismo  hecho,  la  solicitud  del país en cuyo  territorio  fue  cometida  la infracción; y si se tratare de hechos diversos la  solicitud  que  versare  la  infracción  más grave. En caso de igual gravedad,  será   preferido   el   Estado   que   presentó   la   primera   solicitud  de  extradición.   

Corresponde al gobierno establecer el orden  de  precedencia  cuando  hubiere  varias  demandas  de  extradición”. (Destaca la Sala).   

16  Carpeta Original. Folio 133.   

17  Ibíd. Folio 129.   

18  Ibíd. Folios 133 – 137.   

19  Ibíd. Folios 133 – 137.   

20  Ibíd. Folio 139.   

21  Ibíd. Folios 119 – 131.   

22  Ibíd.  Folios  36  – 37 y  61.   

23 Ver  informe  del  CTI,  de  fecha  6  de  agosto  de  2015.  Folios  15 – 18.   

24  Cuaderno Corte. Folios 17 y 206.   

25     Informe   Investigador   de  Laboratorio.      Policía      Nacional      de      Colombia      –   Dirección   de   Investigación  Criminal  e  Interpol  –  Laboratorio  de  Dactiloscopia  Forense. Fecha 20 de enero de 2016. Suscrito por  el      Intendente     John     Fredy     Villada     Sánchez.     “Interpretación  de resultados: Teniendo en cuenta el análisis  de   orden  técnico  al  material  allegado  y  recolectado  para  estudio,  se  verifica    que   la  identidad de la persona a  la  cual  le corresponden las impresiones dactilares registradas en el documento  descrito  en  el ítem 3.2, es ANAYA MARTÍNEZ CÉSAR  DANIEL,   identificado  con  Número  de  Documento  (NUIP). 78.768.807”. Folio 130.   

26  Carpeta   Original.   Folios   133   – 136.   

27 CSJ  CP051-2016,   Rad.  44.939.  “Revisada  la  línea  jurisprudencial  de  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia  desde  el  2013  a la fecha, en relación con los cargos en los que se imputa al  reclamado  en  extradición  los  artículos  959,  960 y 963 se ha adoptado por  admitir  que  los  cargos corresponden en Colombia al concierto para delinquir y  al  tráfico  de  estupefacientes,  de  que  tratan los artículos 340 y 376 del  C.P.,  con las modificaciones de la Ley 733 de 2002, 890 de 2004 y 1121 de 2006,  en los conceptos emitidos en los siguientes radicados:   

47057;  46495; 46916; 46497; 44764; 45115;  46344;  44512;  46347;  46348;  46498; 45742; 46343; 46258; 46221; 46055; 45932;  45953;  46558;  46494;  46355;  45954; 46224; 46009; 46223; 46190; 46072; 46008;  46129;  44765;  45785;  45838;  44938; 45840; 45933; 45688; 45640; 45157; 45931;  43800;  45531;  44521;  45275;  45279; 45276; 44937; 44784; 44019; 38988; 45272;  44763;  45116;  44964;  44989;  44786; 43168; 44914; 44017; 43911; 42114; 42809;  42972;  42503;  42504;  42776;  42580; 41274; 40303; 40530; 40488; 46960; 46957;  45449;  46346;  46560;  46342;  46222; 45448; 45169; 46341; 45409; 44913; 44762;  44987;  44260;  41805;  42167;  42797;   42976; 42974; 42952; 42956; 42587;  42979;  42608;  42583;  42811;  42571; 42640; 42413; 42409; 42411; 42574; 42572;  42169;  42412;  42687;  41474;  42586;  41289;  41335;  40345; 40304 y 40051”.  (Se destaca).   

28  Modificado  por  los artículos 8º de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de  2006.   

29  Capeta    Original.    Folios   59   – 60.   

30 De  conformidad  con  lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia   

31  Como  lo  disponen  los  Artículos  29  de  la  Constitución;  9  y  10  de la  Declaración  Universal de los Derechos Humanos; 5-3.6, 7-2.5, 8-1.2 (a) (b) (c)  (d)  (e)  (f)  (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención Americana de Derechos Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos)   

32  Postulado  que  encuentra  respaldo  en  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23)     

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