AP8441-2016(48992)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MAGISTRADO PONENTE  

AP8441-2016  

Radicación No. 48992  

Aprobado con Acta No. 387  

Bogotá D.C., treinta (30) de noviembre de dos  mil dieciséis (2016).   

ASUNTO  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la demanda de  revisión  presentada  por  el  condenado  William  Montoya  Muriel,  contra  la  sentencia  proferida  el  6  de noviembre de 2014 por la Sala Penal del Tribunal  Superior  de Medellín, que confirmó la condenatoria emitida el 21 de agosto de  esa  anualidad,  por  el  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  con funciones de  conocimiento  de  esa  ciudad,  por  el  delito  de  actos sexuales con menor de  catorce años.   

ANTECEDENTES   

1.  Fácticos.   

           Según  lo  declarado  en el  fallo    de    segunda    instancia,   el   27  de  diciembre  de  2012,  en  la  tienda  denominada  “Las  Escalas”  ubicada  en  la  calle  56  A  No  14b-35 del  barrio   Villa   Tina   en  la  ciudad  de  Medellín,  William   Montoya   fue  sorprendido  por  su  cónyuge  realizando tocamientos de carácter sexual a una  menor,  quien  luego  de ser  interpelada  por  su  progenitora  indicó  que  el  mencionado le acariciaba la  vagina  y  la  obligaba  a  tocarle su miembro viril, situación que ocurrió en  varias oportunidades.   

         2.  Procesales.   

2.1.  El  5  de  noviembre  de  2013  la  Fiscalía  General  de  la Nación presentó escrito de  acusación  contra  Montoya  Muriel  como  autor  responsable del delito de acto  sexual con menor de catorce años.   

2.2.  Agotado  el  debate  oral  y  público,  el  21  de agosto de 2014 el Juzgado Sexto Penal del  Circuito  con  funciones de conocimiento de Medellín condenó a William Montoya  Muriel    a   una   pena   de   126   meses   de   prisión   por   el   punible  referenciado.   

2.3.  El  19  de  noviembre  de  2014,  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Medellín  confirmó en su integridad la providencia impugnada.   

2.4.   Mediante  escrito  adiado  19  de  septiembre  de la anualidad, el peticionario allegó la  demanda,  sin aportar copia de las sentencias de primera y segunda instancia. La  presentó  ante  el Tribunal Superior de Medellín, Corporación que la remitió  a la Corte, por competencia.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

         

De conformidad con lo dispuesto en el numeral  2°  del  artículo  32  de la Ley 906 de 2004, la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  es  competente para conocer la presente acción de  revisión,  dirigida  contra  la sentencia de segunda instancia proferida por el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín.   

En  atención  a que la demanda de revisión  busca  derruir  la  intangibilidad  de  la  cosa juzgada, es preciso cumplir las  exigencias  que  tal normativa determina, entre otros la legitimación, dado que  por  su  especial  naturaleza,  persigue  esencialmente remediar una injusticia.   

En el caso bajo examen, a través de escrito  de  19  de  septiembre  de  2016,  se  evidencia la pretensión del condenado de  promover  la revisión de la sentencia emitida en contra, pues a su juicio estas  ostentan   falencias   de   carácter   probatorio   que   hacen   evidente   su  inocencia.   

Empero lo anterior, encuentra la Sala que el  peticionario  carece  de legitimidad para concurrir a este trámite excepcional,  dado que no ostenta la condición de abogado.   

En tal efecto, el artículo 193 de la Ley 906  de  2004,  establece  que  están  legitimados  para  presentar  la  acción  de  revisión,  el  Fiscal,  el  Ministerio  Público  y  el defensor, cuando tengan  interés  jurídico y hayan sido reconocidos dentro de la actuación penal. Así  mismo,   permite   la  disposición  que  la  demanda  sea  presentada  por  los  «demás  intervinientes»  (condenado)    siempre    y    cuando     acrediten    ser    abogados   en  ejercicio.   

Al  respecto, la Sala en providencia CSJ AP,  20 de agosto de 2002, Rad. 18807, precisó lo siguiente:   

Obedece esta limitante, a que la acción de  revisión  corresponde  a una actividad posterior a la culminación del proceso,  que  comprende  a  una  actividad  posterior  a la culminación del proceso, que  comprende  la  elaboración  de  libelo  según precisos requisitos formales, la  invocación  de  concretas  causales  legales,  el correcto señalamiento de los  fundamentos  jurídicos   y  fácticos,  la relación de las pruebas que se  aportan  para  demostrar  los  hechos  básicos  de  la petición y una adecuada  sustentación  compatible  con la naturaleza de la causal que se invoca, todo lo  cual  es,  evidentemente,  materia  de especiales conocimientos jurídicos, como  igual  se  exige en casación (art.209 del Código de Procedimiento Penal), pues  el  hecho  de no haberse contemplado expresamente para la revisión, como sí lo  estaba  en  el  Decreto  2700  de  1991 (art.233), no puede entenderse que dicha  exigencia  hubiere dejado de regir, ya que a estos efectos el inciso último del  artículo    127    del    estatuto    procesal   establece   que   ‘En  todo  caso  si el sindicado fuere  abogado  titulado  y estuviere autorizado legalmente para ejercer la profesión,  podrá  de  manera  expresa  aceptar  y  ejercer la profesión, podrá de manera  expresa    aceptar    y   ejercer   su   propia   defensa   sin   necesidad   de  apoderado’, significando,  entonces,  contrario  sensu, que en caso de no contar con dicha calidad, siempre  deberá estar asistido por quien sí la tenga.   

Así  las  cosas, este mecanismo precisa del  concurso  de  un  profesional  del  derecho,  pues  es  claro  que por su propia  naturaleza,  la  presentación  de  la  demanda  está  reservada  a  un abogado  titulado  como acto de postulación, precisamente por el carácter eminentemente  técnico  y  rogado  de la acción, ejercida a través de un trámite autónomo,  independiente  y  diverso  de  aquél  propio de las instancias (Cfr. CSJ AP, 20  ago. 2002, rad 18807 y CSJ AP 25 sep. 2006, rad. 23026).   

En esas condiciones, en el caso bajo examen,  quien  actúa  como  accionante en revisión no está legalmente autorizado para  promover  dicho  trámite,  dado que se trata del propio sentenciado, quien, por  no  acreditar  que  ostenta  la calidad de profesional del derecho en ejercicio,  carece  de  legitimación  para  actuar  en  su propio nombre y representación.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

          RECHAZAR   por  falta  de  legitimidad  y  devolver  la  demanda  de revisión interpuesta en nombre propio por   William   Montoya  Muriel  de conformidad  con   las   razones   consignadas   en   la   anterior   motivación.   

Notifíquese y cúmplase,  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  

JOSÉ  LUIS BARCELÓ CAMACHO

Magistrado   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *