AP1888-2016(47834)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado ponente  

AP1888-2016  

Radicación n° 47834  

(Aprobado Acta No. 105)  

Bogotá  D.C.,  seis  (6) de abril de dos mil  dieciséis (2016).   

  OBJETO     DEL  PRONUNCIAMIENTO   

Se     pronuncia     la    Corte  sobre la  colisión  negativa  de  competencias  suscitada entre  el  Juzgado  12     Penal     del    Circuito    de  Cali    y      el     Juzgado     4º  Penal del Circuito Especializado del  mismo  lugar,  en virtud de  la  cual  rehúsan  el  conocimiento de la actuación  surtida   contra   JULIÁN  VILLATE  LEAL,  MARCO FIDEL  RIVERA     JAIMES    y  HUGO  ALFONSO DEL MILAGRO ABONDANO MICÁN,  por  su presunta responsabilidad, en calidad de coautores, en el  delito     de     concierto     para     delinquir  agravado.   

HECHOS  

Los  fundamentos  fácticos  por  los  que se  procede  fueron  narrados de la siguiente manera en la resolución de acusación  de segunda instancia:   

La  presente investigación, se originó en  la  denuncia  penal  presentada  el  25  de  agosto  de  2004  por  el  entonces  Representante  a  la Cámara y asesor del sindicato SINTRAEMCALI Alexander Lopez  [sic]  Maya, quien puso en  conocimiento  de  la  Fiscalía  que sabía que se estaba fraguando un plan para  asesinarlo    a   él   y   a   otros   congresistas   de   quien   [sic]  no  aportó  nombres.  Narró que  planeaban  matar  a  Berenice  Celeyta  de  la Organización de Derechos Humanos  “NOMADES”,  a  miembros  de la CUT Seccional Valle del Cauca y a integrantes del  sindicato     de     la     [sic]     empresas  municipales  de  Cali-EMCALI, entre ellos a su Presidente  Luis    Antonio    Hernandez    [sic]   Monroy.   En   la   denuncia,  el  congresista  Lopez  [sic]  Maya,  narró  que  estando en la  ciudad  de  Cali,  una  persona  (cuyo  nombre  no  brindó)  se le acercó y le  informó  de  los  seguimientos  que le estaban haciendo a él y, a las personas  mencionadas  anteriormente,  que  estaban  recaudando  información de carácter  personal,  familiar  y  social  de  ellos;  así  como  información  sobre  sus  desplazamientos,  horarios  y  actividades. Dijo de otra parte que el informante  le  había  dicho “que de esa semana no pasaba” su asesinato y que para ayudarlo  le  dio  la  dirección  de  dos  apartamentos, uno en Cali y otro en Medellín,  desde  donde  se  coordinaban  estos  actos,  y  que  el responsable de toda esa  actividad  era  el  coronel  ®  del  ejercito  [sic]  JULIAN  [sic] VILLATE.   

A  raíz  de  la denuncia, la Fiscalía 287  seccional  destacada ante la Dirección Nacional del CTI, ordenó la APERTURA DE  LA   INVESTIGACION   PREVIA   y  decretó  diligencia  de  allanamiento  en  las  direcciones  suministradas  por el denunciante con el propósito de verificar el  contenido de la denuncia.   

El  allanamiento  de  la ciudad de Cali fue  atendido   por   el  teniente  coronel  JULIAN  [sic]  VILLATE  LEAL,  y  en aquella diligencia se encontró  una  carpeta  identificada  en su primera pagina [sic]  con  la  palabra SECRETO, CENTRAL DE INTELIGENCIA DEL  EJERCITO  [sic] REGIONAL DE  INTELIGENCIA  MILITAR  No,  3,  en  su interior tres folios correspondiente a un  contrato    de    prestación    de    servicios;    al   adverso   [sic]   en   la   ultima   [sic]       pagina      [sic]  un escrito que decía: “OPERACIÓN  DRAGON” [sic].   

Así mismo, se encontró una agenda en color  [sic] cuero color negro con  la  inscripción  UPJ  o  HM,  en  la que se relaciona el nombre de las personas  aludidas,   teléfonos,   numero  [sic]  de  cédula, en las ultimas paginas [sic]  información  similar, y tres documentos que detallan  los  despidos  masivos  de  militantes  de  SIMTRAEMCALl, un pedazo de papel que  inicia:      sede      campaña      de     Alexander     Lopez     [sic],  Cra.  25  A  con  calle  14 C, y  contiene la descripción del inmueble.   

Además  de lo anterior, a través de dicho  allanamiento   se   descubrió   que   JULIAN   [sic]  VILLATE LEAL tenía en su poder documentos en los que  averiguaba  incluso  por el esquema de seguridad de los sindicalistas, así como  sus  vehículos,  colores  de  estos, placas, direcciones, nombres y colegios de  sus hijos etc…   

ANTECEDENTES PROCESALES  

Por tales hechos, el 25 de agosto de 2004 la  Fiscalía  ordenó  la  iniciación de investigación previa. Una vez dictada la  resolución  de  apertura  de  instrucción,  varias  personas, incluyendo a los  ciudadanos  previamente  mencionados,  fueron  vinculadas mediante diligencia de  indagatoria.   

El  8  de  junio  de  2013, la Fiscalía 2ª  Especializada  de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional  Humanitario,  a la que había sido reasignado el plenario, profirió resolución  de       acusación      contra      JULIÁN    VILLATE    LEAL,  MARCO  FIDEL RIVERA JAIMES, HUGO ALFONSO  DEL   MILAGRO   ABONDANO   MICÁN   y   Huber  de  Jesús  Botello  Duarte, como  coautores  de  concierto para delinquir agravado (Art.  340, Inc. 2º y 342 del Código Penal).   

Al desatar la apelación interpuesta por la  defensa,  el  15  de  agosto  siguiente, la   Fiscalía  1ª  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  revocó parcialmente  la  decisión,  en  el  sentido de precluir  la  investigación  a favor del último ciudadano mencionado, y  acusar  a  los tres restantes por el mismo punible aludido, pero en la modalidad  contemplada  en  el primer inciso de la norma en cita,  aunque      mantuvo      la     circunstancia     de     agravación.   

Los  Juzgados  4º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cali y su homólogo 10º de Bogotá del  “Programa  OIT”  trabaron  una colisión negativa de competencias finalmente  resuelta  por  esta  Sala mediante proveído CSJ AP, 28 Oct 2015, Rad. 46956. En  aquella  oportunidad,  la  Colegiatura  consideró  que  el  asunto  debía  ser  asignado  a  la  justicia  ordinaria  pues  en  la  resolución de acusación de  segundo  nivel,  la  cual  fija el marco fáctico y jurídico del proceso, no se  atribuyó  a  los  enjuiciados  ningún delito de homicidio u otro acto violento  contra  sindicalistas,  condición  necesaria para habilitar el conocimiento por  parte   del  régimen  excepcional  de  los  juzgados  OIT.   

Entre   tanto,  el 23 de febrero de 2016 la  Sala   Penal   del  Tribunal  de  Cali  resolvió  los  recursos  de  apelación  instaurados  por  la  bancada  de  la  defensa  y  el  apoderado   de   la   parte   civil  contra  el  auto  que  negó  una  solicitud  de nulidad y decidió las  postulaciones   probatorias   de   las   partes,   el   cual  fue  integralmente  confirmado.   

Cumplido  lo  anterior,  el  expediente fue  remitido  al  Juzgado 12 Penal del Circuito de la capital vallecaucana, despacho  que  se  declaró incompetente por cuanto el  delito  de  concierto  para  delinquir, incluso en la modalidad  contemplada  en  el inciso 1º del artículo 340 del Código Penal, está   legalmente   asignado   a   los  despachos       especializados.      Por  su  parte,  el  Juzgado  4º  Especializado  del  mismo  lugar  también   rehusó   el   conocimiento  del  asunto,  aduciendo que en este caso concreto tal discusión ya  se   encuentra   zanjada  por  el  anterior  pronunciamiento  de  la Corte.   

El   plenario  fue  enviado  al  Tribunal  Superior    de   Cali,  colegiatura          que         -tras  resolver  la  manifestación  de  impedimento  de  uno  de  sus integrantes-,  remitió el  expediente   a   Sala  de  Casación     Penal     para    que    dirima    la  controversia.   

CONSIDERACIONES  

Al  tenor  de  lo normado en el artículo 18  transitorio  de  la  Ley  600  de 2000, bajo cuya égida se adelanta la presente  actuación,  la  Sala  es  competente para desatar la colisión de competencias,  por  cuanto  involucra  a  un  juzgado  penal  del  circuito  y uno del circuito  especializado.   

En el cometido de dilucidar la solución del  asunto  examinado,  conviene  en  primer  término  recordar  que  en el esquema  original  de  la  Ley  600  de  2000, su artículo 5-7 transitorio asignó a los  jueces  especializados los delitos de «concierto para  cometer  delitos de terrorismo, narcotráfico, secuestro extorsivo, extorsión o  para  conformar  escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada o bandas de  sicarios,  lavado  de  activos  u omisión de control (artículo 340 del Código  Penal),  testaferrato  (artículo 326 del Código Penal); extorsión en cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  mensuales».   

Por tanto, como en este texto no se mencionó  el  concierto consagrado en el primer inciso del canon 340 del Código Penal (el  realizado  genéricamente  «con  el  fin  de cometer  delitos»),   su   juzgamiento  correspondía  a  los  despachos  del circuito, en virtud de la cláusula residual de competencia (Art.  77-1-B del estatuto adjetivo).   

Posteriormente  fue  expedida  la Ley 733 de  2002,  cuyo artículo 14 dispuso que «[e]l   conocimiento   de   los  delitos  señalados  en  esta  ley  le  corresponde   a  los  jueces  Penales  del  Circuito  Especializados».  Como  el  canon  8º  de  la  norma  se  refiere  al punible de  concierto  para  delinquir -en todas sus modalidades-, éste pasó a integrar el  catálogo de aquellos atribuidos a la justicia especializada.   

Luego, la Ley 1121 de 2006, concretamente el  artículo  23, modificó el 5-7 transitorio del Código Procesal del 2000, antes  reseñado.  En  esencia, mantuvo la redacción original, salvo porque agregó el  punible de concierto para la financiación del terrorismo.   

La  jurisprudencia  de  esta Corporación ha  sido  enfática en señalar que el artículo 14 de la Ley 733 de 2002 no derogó  el  7-5  transitorio  del  estatuto  adjetivo, sino que lo adicionó, por tanto,  «la  competencia de los jueces especializados estaba  dada   por   [estas]  dos  normas»,  la  cual  no  sufrió variación alguna por  parte  del  canon  23  de  la  Ley  1121  de 2006. La Sala lo ha explicado así,   

…          [D]icha   norma   de  la  Ley  1121  no  significó  modificación  a  las  competencias  que  regían  hasta antes de su  expedición.  Simplemente,  ratificó  que  el  conocimiento  del concierto para  delinquir  agravado  correspondía  a  los  jueces  especializados,  y que de su  resorte   también   es   el   punible   de   financiación   del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, que por  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  artículo  19  de  la precitada ley adquirió  también el carácter de concierto para delinquir agravado.   

Por  lo  anterior,  la  competencia para el  conocimiento  del  concierto  para delinquir básico o simple quedó intacta. La  norma  que  radicó  su  conocimiento  en los jueces especializados, esto es, el  artículo  14  de  la  Ley  733 de 2002, no sufrió en ese sentido modificación  alguna  con ocasión de la expedición de la Ley 1121 de 2006, cuyo artículo 23  no  hizo  sino ratificar la competencia de los jueces especializados en punto al  concierto  para  delinquir  agravado,  competencia  que,  como  quedó visto, ya  estaba  asignada  a  los  referidos funcionarios por el original numeral 7º del  artículo 5º transitorio.   

Se   concluye  de  lo  considerado  que,  actualmente,  sigue siendo del resorte de los jueces especializados todo tipo de  concierto  para  delinquir,  sin  importar  su  modalidad,  esto  es,  básica o  agravada.  (CSJ  AP, 25 Abr  2007,  Rad.  27152,  en  el mismo sentido, entre otros CSJ AP, 03 Jun 2015, Rad.  46080. Énfasis propio).   

El criterio expuesto continúa vigente, como  consecuencia  de  lo cual, en las actuaciones surtidas bajo el imperio de la Ley  600  de  2000,  el  conocimiento  del  punible  de concierto para delinquir, sin  importar   de   cuál   modalidad   se   trate,   corresponde  a  los  despachos  especializados.   

Por   tanto,   se  asignará  el  presente  diligenciamiento  al  Juzgado  4º Penal del Circuito  Especializado  de  Cali,  a  donde  se  remitirá de  inmediato.  Esta decisión  será     comunicada    a    la    otra    oficina  judicial            involucrada en este incidente.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.             ASIGNAR  el  conocimiento  de  la  presente    actuación    al   Juzgado   4º  Penal  del Circuito Especializado de  Cali,   a   donde   se  remitirá de inmediato el diligenciamiento.   

2.             COMUNICAR  la      presente  determinación  al  Juzgado 12 Penal del Circuito de  Cali.   

Comuníquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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