CP007-2015(44017)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado  Ponente   

CP007-2015   

Radicación    No.  44017   

(Aprobado acta N° 23)  

         

Bogotá D.C., veintiocho (28) de enero de dos  mil quince (2015).   

Por  el trámite simplificado, la Corte emite  concepto  respecto  de  la  solicitud de extradición de la ciudadana colombiana  CLAUDIA      PATRICIA      FRANCO,     formulada    por    el   Gobierno   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

ANTECEDENTES  

El  Gobierno  de  los  Estados  de Unidos de  América,  a  través  de su embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No. 0557  del       8      de      abril      de      20141,   solicitó   la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana CLAUDIA  PATRICIA  FRANCO,  a  efectos de «comparecer a juicio  por delitos federales de narcotráfico».   

Atendiendo  esa solicitud, el Fiscal General  de  la  Nación  emitió  la  correspondiente orden de captura el 10 de abril de  20142,  la  cual  se  materializó el día siguiente, según consta en el  acta      de      derechos      del     capturado3.   

La  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través  de  Nota  Verbal  1025 del 9 de junio de 20144, formalizó la  referida solicitud de extradición.   

Documentos  aportados  con  la solicitud de  extradición, debidamente traducidos:   

i)     Acusación     formal     No.  6:14-Cr-50-Orl-36TBS,  dictada el 12 de marzo de 20145  ante  el Tribunal de Distrito  de  los  Estados Unidos, Distrito Medio de Florida, División de Orlando, contra  CLAUDIA  PATRICIA  FRANCO  por  los  delitos  de: 1) concierto para importar una  sustancia  controlada,  2)  intento  para importar una sustancia controlada y 3)  distribuir  una  sustancia  controlada con el conocimiento de que dicha heroína  sería  importada  ilegalmente  a los Estados Unidos, o ayuda o facilitación de  dicho delito.   

ii)  Declaraciones  juradas  rendidas  por  Bruce  S.  Ambrose,  Fiscal  Auxiliar  de  la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Medio de  Florida6,    y    Terence   Nicolas,  Agente  del  Departamento  de Policía de Altamonte Springs en el  estado             de             Florida7.   

iii)  Listado  y reproducción de las normas  aplicables             al             caso8.   

iv) Certificación expedida por Libia   Mosquera   Viveros,  Cónsul  de  Colombia  en  Washington  en  la  que  se  indica  que es auténtica la firma de  Patrick  O.  Hatchett, quien  para  el  02  de  junio de 2014 se desempeñaba como Auxiliar de Autenticaciones  del        Departamento        de        Estado9.   

v)  Documentos  con sus respectivos sellos y  cintas   de  seguridad,  debidamente  suscritos  por  el  Secretario  de  Estado  John  F.  Kerry   y el  Procurador  General  de  los  Estados  Unidos  Eric H.  Holder    Jr10.   

vi) Certificación expedida por David  Warner,  Director  Asociado  de la  Oficina  de  Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de  Justicia   de   los   Estados   Unidos,   sobre   las   declaraciones   rendidas  por Bruce S. Ambrose, Fiscal  Auxiliar  de  la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Medio de  Florida,   y  Terence Nicolas, Agente del Departamento  de  Policía  de  Altamonte  Springs  en  el  Estado  de Florida, en apoyo de la  solicitud  para  la extradición formal a los Estados Unidos de CLAUDIA PATRICIA  FRANCO.11   

vii)  Orden  de  arresto impartida contra la  solicitada  por  las  autoridades  judiciales  de los Estados Unidos12.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas.   

El 16 de junio de 2014, la Jefe de la Oficina  de  Asuntos  Internacionales del Ministerio de Justicia y del Derecho allegó la  actuación   a   la   Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

La  requerida y su defensor manifestaron, de  manera  formal, acogerse al trámite de extradición simplificada previsto en el  parágrafo  1º del artículo 500 del Código de Procedimiento Penal, adicionado  por   el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de  201113.   

En  razón  de  ello,  se  dispuso  correrle  traslado  al Ministerio Público, quien, luego de practicar la respectiva visita  y     elaborar     la     correspondiente     acta14,  aseguró  que la petición  no   desconoce   los   derechos   fundamentales   de   la  requerida15, la coadyuvó  y  solicitó  a  la Corte emitir concepto de plano respecto de la extradición a  los  Estados  Unidos  de la ciudadana CLAUDIA PATRICIA FRANCO, al considerar que  se     cumplen     los    requisitos    constitucionales    y    legales    para  concederla16.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Marco normativo.    

El  artículo   35   de   la   Carta   Política,   modificado   por   el  artículo  1º  del  Acto  Legislativo No. 01 de 1997, establece  que   la   extradición  se  solicitará,   concederá  u  ofrecerá  de acuerdo con los tratados públicos y  a    falta   de   estos   el   Gobierno   procederá  según  lo  establecido en la Ley.   

La  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento,  continua  la  norma,  se  concederá  por  delitos  cometidos en el  exterior,  considerados  como  tales  en  la  legislación  penal colombiana, no  procederá  por  delitos  políticos ni por hechos cometidos con anterioridad al  17 de diciembre de 1997.   

Por  su  parte, el  artículo  502  de  la  Ley  906  de 2004, estatuto llamado a regular el caso en  virtud  de  la fecha en que ocurrieron los hechos, establece que el concepto que  corresponde  emitir  a  la  Corte  debe  fundarse en, i) la validez formal de la  documentación  presentada,  ii)  la  demostración  plena  de  la identidad del  solicitado,   iii)   el   principio   de  la  doble  incriminación,  iv)  la  equivalencia  de la providencia  proferida  en  el  extranjero con la resolución de acusación del sistema penal  colombiano,  y  v)  el  cumplimiento  de  lo  previsto en los tratados públicos  cuando fuere necesario.   

Por  separado  serán estudiadas cada una de  estas  condiciones,  con el fin de establecer si concurren en el caso analizado,  y  seguidamente,  como  se  señaló,  las  que  consagra  en  forma  expresa la  Constitución  Política,  relacionadas  con  las  causas de improcedencia de la  extradición  por  razón  de la fecha en que ocurrieron los hechos, el lugar de  comisión  de  los delitos, su naturaleza común o política, y la existencia de  cosa juzgada, si fuere necesario.   

El cumplimiento de los aspectos indicados se  examinará en los siguientes apartados.   

2.   Validez   formal  de  los  documentos  aportados.   

El estatuto procesal penal de 2004 prevé que  la  solicitud  de  extradición  se  formule  por vía diplomática, o de manera  excepcional  por  la  oficina  consular  o  de  gobierno a gobierno (artículo   495),   la   cual   deberá  acompañarse  de  la  siguiente información y documentación de acuerdo como lo  establece  la  legislación  del  Estado  requirente:  (i) copia o trascripción  auténtica  de  la  sentencia, de la resolución de acusación o su equivalente;  (ii)   indicación   exacta   de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  del lugar y fecha en que fueron ejecutados; (iii) inclusión de  todos  los  datos  que  sean  útiles para establecer la identidad de la persona  reclamada;  y,  (iv)  reproducción  certificada  de  las  disposiciones penales  aplicables al caso.    

Lo  que  concierne  a  documentos  en idioma  extranjero  y  otorgados  en  el  extranjero,  los incisos segundo y último del  artículo  251  del Código General del Proceso, a través del cual se modificó  el   259   del   Código   de   Procedimiento  Civil17,   dispone    que  los  documentos  públicos  otorgados  en país extranjero por funcionario de éste o  con   su  intervención,  se  aportarán  apostillados  de  conformidad  con  lo  establecido  en  los  tratados  internacionales  ratificados por Colombia. En el  evento   de   que  el  país  extranjero  no  sea  parte  de  dicho  instrumento  internacional,  los  mencionados  documentos  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente diplomático de la República de Colombia  en dicho país, y en su defecto por el de una nación amiga.   

La  firma del cónsul o agente diplomático,  continúa  la  norma,  se abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por el cónsul colombiano.   

Los documentos que cumplan con los anteriores  requisitos,  finaliza  tal  precepto, se entenderán otorgados conforme a la ley  del respectivo país.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  hallan  debidamente  reunidas en el caso analizado. La solicitud de extradición  fue  tramitada  por  vía diplomática, y adjunta a la misma aparece copia de la  acusación  formal No. 6:14-Cr-50-ORI-36TBS, dictada el 12 de marzo de 2014 ante  la  Corte  para  el  Distrito  Medio de Florida, contra CLAUDIA PATRICIA FRANCO,  decisión  en  la  cual  aparecen  relacionadas  las conductas que determinan la  solicitud, los lugares y lapso de su ejecución.   

Se  allegó  copia  de  la  orden de arresto  emitida  contra  FRANCO por las autoridades judiciales de los Estados Unidos; de  las  declaraciones  juradas  rendidas  por  Bruce  S.  Ambrose,  Fiscal  Auxiliar  para  el Distrito Medio de  Florida,  quien explica el procedimiento de la acusación emitida por el jurado,  hace   un  recuento  de  los  hechos  junto  con  los  cargos  imputados;  y  de  Terence  Nicolas, Agente del  Departamento  de  Policía  de  Altamonte Springs en el Estado de Florida, quien  refiere igualmente la cuestión fáctica del caso.   

Todos  estos documentos fueron aportados con  traducción   al   español   y  se  encuentran  debidamente  autenticados.  Las  declaraciones   de   Bruce   S.  Ambrose,    y    Terence   Nicolas,  se encuentran  certificadas     por    David    Warner,  Director  Asociado  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales,  División  de lo Penal, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, cuya  firma    fue   refrendada   por   Eric   H.   Holder  Jr.,   Procurador  de  los  Estados Unidos, quien  ordenó  estampar  el sello del Departamento de Justicia y solicitó al Director  adjunto   de   la   Oficina   de   Asuntos   Internacionales   dar   fe   de  su  firma.   

Respecto  de  la  imposición  del sello del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  en  el referido documento,  certifica  a  su  vez  el Secretario de Estado John F.  Kerry,  quien  en  prueba  hizo  fijar  el  sello  del  Departamento  de  Estado  y que suscribiera su nombre el funcionario auxiliar de  Autenticaciones  de  dicho  Departamento  Patrick  O.  Hatchett.  Por  su  parte, el Consulado de Colombia en  Washington dio fe de la autenticidad de la firma de esta última.   

Se concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  colombiano,  efectivamente  se  cumplen  y  que  por  esa  razón los documentos  aportados  para  tal  fin  son  aptos  para  ser considerados por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

3.   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

Del examen de la documentación aportada por  el    Gobierno    de    los    Estados    Unidos    de   América   -solicitud  de  detención  provisional  con fines de extradición,  solicitud   formal   de   extradición,  la  acusación  y  los  testimonios  de  apoyo-,  se  establece  que  la  persona  reclamada es  CLAUDIA  PATRICIA  FRANCO, ciudadana colombiana nacida el 21 de febrero de 1972,  identificada con la cédula de ciudadanía No. 60.006.672.   

Estos  datos coinciden plenamente con los de  la  persona aprehendida por virtud del presente trámite de extradición, según  aparecen  consignados  en  el  acta  de derechos del capturado, diligencia en la  cual   se   efectuó   confrontación  dactiloscópica  verificándose  así  su  identidad.    

Adicionalmente,  con  esos datos ha suscrito  las  actas  donde se le comunicaron sus derechos, también las notificaciones de  las  actuaciones  surtidas  ante  la  Sala de Casación Penal y el pedimento del  trámite simplificado.   

Por lo tanto, no existe duda alguna respecto  de  que  la detenida es la ciudadana pedida en extradición. En consecuencia, se  satisface  el segundo de los presupuestos contemplados en el artículo 502 de la  Ley 906 de 2004.   

4.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  principio  impone  verificar  que  el  comportamiento  delictivo  imputado  a la ciudadana reclamada en extradición en  el  país  solicitante,  esté previsto como delito en Colombia y tenga adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años  –artículo 493 del  Código de Procedimiento Penal del 2004-.   

Pues bien, se encuentra que el marco fáctico  que  dio  origen  a  la  acusación  es  expuesto  en  la  solicitud  formal  de  extradición  (Nota  verbal  1025 del 9 de junio de  2014) en los términos  que se pasan a ver:   

Los hechos del caso indican que los acusados  son  todos miembros de una organización de tráfico de narcóticos dirigida por  Steven  Ramírez  Torres (la DTO Ramírez Torres) que envía heroína y cocaína  desde  Bogotá,  Colombia,  hacia  los Estados Unidos, en particular al Distrito  Medio de Florida.   

En   noviembre  del  2012,  con  base  en  conversaciones  telefónicas  interceptadas  legalmente por la Policía Nacional  de  Colombia  (CNP),  agentes se enteraron de un cargamento de cocaína planeado  desde  Cali,  Colombia, hacia Tampa, Florida. Steven Ramírez Torres suministró  el  dinero para comprar la cocaína, Jos (Sic) Manuel Hurtado Delgado moldeó la  cocaína  simulando  pequeños  dulces,  empacados  individualmente,  los cuales  él   puso dentro de paquetes sellados y con etiquetas como de una marca de  dulces  de Colombia y Jack Leitner González Londoño coordinó el envío. El 21  de  noviembre de 2012, agentes de la Agencia para el Control de las Drogas (DEA)  en  Tampa,  interceptaron  un  paquete  de  Federal  Express,  el cual contenía  aproximadamente  un  kilogramo  de cocaína, empacada para asemejarse a la marca  de dulces de Colombia referida.   

(…)  

Alvarado  accedió  otra  vez  con Ramírez  Torres  a  transportar  heroína desde Bogotá hacia Orlando el 26 de septiembre  de  2013.  Ese  día  ella  se  reunió  con  Torres  Ferrerosa  y  Claudia  Patricia  Franco  en un hotel en  Bogotá.  Ellos le dieron una faja que conteía gránulos de heroína ocultos en  distintos  paneles  [sic] de la prenda. Alvarado se quejó de que la faja estaba  muy  abultada  y  era  incómoda,  así  que  Torres Ferrerosa retiró todos los  paquetes  a  excepción  de  uno que contenía heroína. En la mañana del 27 de  septiembre  de  2013,  agentes de la CNP interceptaron legalmente conversaciones  telefónicas   entre   Franco   Franco  y  Hurtado  Delgado  y también entre Nestor Alexander Paz Sarria y  Hurtado  Delgado,  en  las que todos hablaban sobre la dificultad para ajustarle  la faja a Alvarado.   

(…)  

En   noviembre  de  2013,  con  base  en  conversaciones  telefónicas interceptadas legalmente por la CNP, autoridades de  Colombia  tuvieron  conocimiento  de  un  cargamento  de heroína planeado desde  Cali,   Colombia,   hacia   Orlando,   Florida.   Ramírez  Torres  y  González  Londoño  coordinaron  el  envío y Hurtado Delgado se encargó del empaque.   

El  18 de noviembre de 2013, agentes de la  CNP  interceptaron  un  paquete  en  el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla  Aragón  cerca  de  Cali, Colombia. El paquete estaba dirigido a una vivienda en  Orlando  y  contenía  una máquina de purificación de aire. En una inspección  más  detallada  se  encontraron  aproximadamente  4.66  kilogramos  de heroína  moldeada para simular goma de aislamiento dentro del aparato.   

En   febrero   del  2014,  con  base  en  conversaciones  telefónicas  interceptadas  legalmente  por  la CNP, agentes se  enteraron  de  un  cargamento  de  aproximadamente un kilogramo de heroína dese  Cali   hacia   Orlando.   Ramírez   Torres   y  González  Londoño  coordinaron  el  pago  y  el  envío y  Hurtado  Delgado  se  encargó  del empaque. El 6 de febrero de 2014, un paquete  fue  enviado  desde  Colombia  a  una  dirección  en Orlando. Agentes de la CBP  inspeccionaron  el  paquete  a  su  entrada  a los Estados Unidos en Cincinnati,  Ohio.  El  paquete  contenía  almohadas cervicales de viaje que parecían estar  llenas  de  gránulos  normales  de espuma de poliestireno. Tras una inspección  más  detallada,  agentes  de  la  CBP  determinaron  que  los gránulos estaban  mezclados  con  pequeños  trozos  de  un  material  similar  a la goma, el cual  arrojó  resultado positivo de heroína. El peso aproximado de la mezcla de goma  y     espuma    de    poliestireno    fue    de    1.5    kilogramos.   

Por  lo  reseñado, y de conformidad con la  documentación   aportada   por   el   Estado   requirente,   CLAUDIA   PATRICIA  FRANCO   es  sujeto  de  la  Acusación  formal  No. 6:14-Cr-50-ORI-36TBS dictada el 12 de marzo de 2014 ante  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos, Distrito Medio de Florida,  División de Orlando, por los siguientes cargos:   

CARGO UNO  

A  partir de una fecha desconocida pero no  posterior  al 29 de octubre de 2012 y continuando hasta el 19 de febrero de 2014  o  alrededor  de  esa  fecha,  en  el condado de Orange, Florida, en el Distrito  Medio de la Florida, Colombia, Suraméria y entre otros lugares,   

STEVEN RAMÍREZ TORRES  

JOSÉ MANUEL HURTADO DELGADO  

NÉSTOR ALEXANDER PAZ SARRIA  

JACK LEITNER GONZÁLEZ LONDOÑO  

OMAR ALONSO TORRES FERROSA  

CLAUDIA PATRICIA FRANCO  

LIVIANY CAEZ SANTANA  

los    acusados    en   la   presente,  intencionalmente  y  a sabiendas, se asociaron, se confabularon, se confederaron  y  se pusieron de acuerdo con otros, conocidos y desconocidos por el gran jurado  para  importar  a  los  Estados  unidos desde un lugar fuera del país, a saber:  Colombia,  Suramérica,  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad  perceptible  de  heroína, una sustancia controlada de la Categoría I según el  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos, Sección 812, y una mezcla y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible de cocaína, una sustancia  controlada  de  la Categoría II según el Título 21 del Código de los Estados  Unidos,  Sección  812,  en  contravención de las disposiciones del Título 21,  del Código de los estados Unidos Sección 952(a).   

(…)  

Con respecto a la acusada CLAUDIA PATRICIA  FRANCO,  la  cantidad  involucrada  en  la confabulación que le es atribuible a  ella   como  resultado  de  su  propia  conducta  y  de  la  conducta  de  otros  confabuladores  que  le  era  razonablemente  previsible a ella es cien gramos o  más de heroína.   

(…)  

Todo  lo  anterior  en  contravención del  Título  21 del Código de los Estados Unidos, Secciones 963 y 960 (b) (1) (A) y  (B) y (2) (A) y (B).   

CARGO CINCO  

El  día  26  de  septiembre  de  2013  o  alrededor de esa fecha en Colombia, suramérica y en otros lugares,   

STEVEN RAMÍREZ TORRES  

JOSÉ MANUEL HURTADO DELGADO  

OMAR ALONSO TORRES FERROSA  

NÉSTOR ALEXANDER PAZ SARRIA  

CLAUDIA PATRICIA FRANCO  

acusados  en  la  presente,  ayudándose y  encubriéndose  mutuamente al igual que a otros desconocidos por el Gran jurado,  a  sabiendas y deliberadamente intentaron importar a los estados Unidos desde un  lugar  fuera  del  país  una  mezcla  o  sustancia  que  contenía una cantidad  perceptible  de  heroína, una sustancia controlada de la Categoría I según el  Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 812.   

Con respecto a cada uno de los acusados en  este  Cargo  de  la  presente  Acusación  Formal, la cantidad involucrada en el  delito  que  le es atribuible a él como resultado de su propia conducta y de la  conducta  de  los  demás  cómplices  encubridores  que  le  era razonablemente  previsible a él o ella, es cien gramos o más de heroína.   

Todo  lo  anterior  en  contravención del  Título  21  del  Código de los Estados Unidos, Secciones 952(a), 963 y 960 (b)  (2)  (A)  y  del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  2.   

(…)  

CARGO SEIS  

El  día  26  de  septiembre  de  2013  o  alrededor de esa fecha en Colombia, Suramérica y en otros lugares,   

STEVEN RAMÍREZ TORRES  

JOSÉ MANUEL HURTADO DELGADO  

OMAR ALONSO TORRES FERROSA  

NÉSTOR ALEXANDER PAZ SARRIA  

CLAUDIA PATRICIA FRANCO  

acusados  en  la  presente,  ayudándose y  encubriéndose  mutuamente  al  igual  que otros conocidos y desconocidos por el  Gran  Jurado,  a  sabiendas  y  deliberadamente,  distribuyeron  y  causaron  la  distribución  de  una mezcla y sustancia que contenía una cantidad perceptible  de  heroína,  una  sustancia controlada de la Categoría I, con la intención y  conocimiento  de que dicha heroína sería importada ilícitamente a los Estados  Unidos.   

Con respecto a cada uno de los acusados en  este  Cargo  de  la  presente  Acusación  Formal, la cantidad involucrada en el  delito  que  le es atribuíble a él o ella como resultado de su propia conducta  y   de   la   conducta   de  los  demás  cómplices  encubridores  que  le  era  razonablemente   previsible   a   él   o   ella,  es  cien  gramos  o  más  de  heroína.   

Todo  lo  anterior  en  contravención del  Título  21  del  Código  de los Estados Unidos, Secciones 959 y 960(b)(2)(A) y  del Título 18 del Código de los Estados Unidos Sección 2.   

Así,  entonces,  se  tiene  que  FRANCO es  requerida   como   sujeto   de  acusación  por  los  delitos  de:  cargo  uno:  concierto  para  importar una  sustancia  controlada (cien gramos o más de heroína y una cantidad perceptible  de    cocaína)   a   los   Estados   Unidos;   cargo  cinco:  intento para importar una sustancia controlada  (cien  gramos  o más de heroína) a los Estados Unidos desde un lugar fuera del  referido  país,  o  ayuda  y  facilitación  de  dicho  delito;  y cargo  seis: distribución de una sustancia  controlada  (cien gramos o más de heroína) a los Estados Unidos desde un lugar  fuera, o ayuda y facilitación de dicho delito.   

   

En efecto, tales señalamientos constituyen  delitos   en  los  Estados  Unidos,  de  acuerdo  con  las  normas  sustanciales  mencionadas  en  la acusación, de las cuales obra traducción al español en el  informativo  y  tratan  de conductas que en la legislación penal colombiana son  constitutivas   de   concierto   para   delinquir   agravado   y   tráfico   de  estupefacientes,    tipos  penales  contenidos  en  el  artículo  340  y  376  en  la  modalidad tentada y  consumada,  respectivamente,  del  Código  Penal  (Ley  599  de  2000). Dice la  normativa citada:   

ARTÍCULO  340.  CONCIERTO PARA DELINQUIR.  [Modificado  por el artículo 8 de la ley 733 de 2002  y  sus penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004] Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta, con prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento  ocho (108) meses.   

[Modificado  por el artículo 19 de la ley  1121  de  2006]  Cuando  el  concierto  sea  para  cometer delitos de genocidio,  desaparición  forzada  de personas, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,    tráfico    de    drogas   tóxicas,  estupefacientes          o          sustancias         sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

ARTICULO 376. TRAFICO, FABRICACION O PORTE  DE  ESTUPEFACIENTES.   Artículo  modificado  por el  artículo 11 de  la  Ley  1453 de 2011. El nuevo texto es el siguiente:> El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente,  introduzca al país, así  sea  en  tránsito  o saque de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

Si  la  cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

          Por  su  parte,  el  artículo  27  del  Código  Penal  prevé que:  «El  que  iniciare  la  ejecucion  de  una  conducta  punible  mediante actos idoneos e inequivocamente dirigidos a su consumación, y  ésta  no  se  produje  por  circunstancias  ajenas  a  su  voluntad, incurrirá  en…».   

Lo visto muestra que las conductas imputadas  a  CLAUDIA  PATRICIA FRANCO en el país requirente están tipificadas igualmente  como  delitos  en  la  legislación  penal  colombiana, bajo la denominación de  tráfico,     fabricación     o     porte     de  estupefacientes  y concierto  para           delinquir          agravado  con  sanciones privativas de la  libertad cuyos mínimos no son inferiores a cuatro (4) años.   

Igualmente  en nuestro medio la conducta de  «importar»  heroína  en cantidad equivalente a 100  gramos  que  no  se  consuma por la intervención de causas ajenas a la voluntad  del  autor,  como  en  este  caso ocurre con los hechos que estructuran el cargo  cinco  de  la  acusación,  constituye  en Colombia una tentativa de tráfico de  estupefacientes  que  tiene  una  pena  con  un  mínimo  superior  a 4 años de  prisión.   

De  manera que, sobre este aspecto, resulta  indiscutible  que  se  cumple  con  el  principio  de  la  doble  incriminación  normativa y punitiva.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Conforme a este requisito, debe establecerse  que  la decisión que contiene el cargo contra la persona reclamada, por el cual  se  pide  la  extradición,  corresponda  en sus aspectos formal y sustancial al  acto   procesal   conocido   en   la  legislación  colombiana  como  acusación  (arts.   336  y  337  L.  906  de  2004),  es decir, a la decisión que sirve de introducción a la fase del  juicio,  a  través  de  la  cual  el  Estado acusa a una persona determinada de  violar  la  ley  penal, discrimina los cargos que le imputa, consigna los hechos  que  le  sirven  de  fundamento y determina la época y el lugar de comisión de  los  ilícitos,  para  que  el  acusado  tenga  la  posibilidad  de conocerlos y  enfrentarlos.    

Confrontada   la  acusación  formal  N°  6:14-Cr-50-ORI-36TBS,  dictada  el  12  de  marzo  de 2014 ante Tribunal para el  Distrito  Medio  de  Florida,  contra  CLAUDIA  PATRICIA  FRANCO, por concierto,  tráfico  de  drogas  e  intento  para  importar  una  sustancia  controlada, se  verifica  que la referida decisión, al igual que sucede con la acusación en el  sistema   procesal   colombiano,   contiene  cargos  concretos,  contra  persona  determinada,  señala  los  hechos que le sirven de sustento, las circunstancias  de  su  ejecución,  identifica las normas penales aplicables al caso y marca la  iniciación  del  juicio,  donde  la  referida acusada tendrá la oportunidad de  ejercer  el  derecho  de  defensa,  caracterizaciones  a partir de las cuales se  observa que se está en presencia de actos procesales equivalentes.   

6.   Procedencia   de   la   extradición   

Según lo expuesto, en este asunto respecto  de    la    acusación   N°6:14-Cr-50-ORI-36TBS,   aparecen   acreditados   los  requerimientos   relacionados   con  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad  de  la solicitada y la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  por el Estado requirente; de igual  modo  que  los  delitos  por  los cuales se hace el pedido se llevaron a cabo en  Estados  Unidos y la pena mínima en la legislación colombiana no es inferior a  4 años.   

Adicionalmente,  la  conducta  punible  se  ejecutó  con  posterioridad  al  17  de  diciembre de 1997, no es de naturaleza  política,  tampoco  en  la  actuación  existe  información de la que se pueda  deducir  que  los  hechos  aludidos  en  la  acusación proferida en los Estados  Unidos,  fueron  objeto  de juzgamiento por alguna autoridad judicial colombiana  y,  la requerida, coadyuvada por su defensor, manifestó acogerse al trámite de  la  extradición simplificada, lo cual fue debidamente avalado por el Ministerio  Público.   

En  este  orden de ideas, la Corte emitirá  concepto  favorable  a la extradición  que demanda el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  por  los  cargos contenidos en la acusación N°  6:14-Cr-50-ORI-36TBS, contra CLAUDIA PATRICIA FRANCO.   

7. Cuestión final.  

Debe  advertirse  que  atañe  al  Gobierno  Nacional,  si  en  ejercicio  de su competencia lo  estima,    subordinar    la    concesión   de   la  extradición   a   las   condiciones  que  considere  oportunas,  exigiendo  en todo caso, que la solicitada  no  vaya  a  ser juzgada por  un    hecho    anterior,   ni   sometida  a  penas  diversas  a  la  que  motiva la extradición,  tampoco  a  tratos  crueles  inhumanos  o degradantes, ni a las  penas    de    destierro,    prisión   perpetua   o  confiscación,  o  a  castigo  diferente  al  que sea  impuesto    en    la    condena,   así   mismo   se  prevendrá   al   Estado  requirente   para   que   la   procesada    en   caso   de   condena   no   sea  sancionada dos veces por el mismo hecho.   

De  la  misma  manera  a  él    compete   hacer   los   pronunciamientos   referentes   a   la  reciprocidad.   

De  igual modo, si el Gobierno Nacional lo  considera  necesario,  el  Estado  requirente  deberá  garantizar  la permanencia en el país extranjero y el  retorno  al  de  origen,  en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona  humana,  cuando  la  extraditada llegare a  ser  liberada  por  haber cumplido la  pena    que    originó   la   petición de extradición.   

Finalmente,   el   Gobierno   Nacional  advertirá  a  su homólogo  del  Estado  requirente,  que  en  el  presente  evento la persona solicitada ha  permanecido      privada      de      la     libertad     por     razón    de    este    trámite,  tiempo  que  deberá computarse en  caso de imponerse condena en su contra.   

Por  esa razón,  de  conformidad  con  lo establecido en el numeral 2º  del  artículo  189  de  la  Constitución  Política, le corresponde al Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como supremo  director  de la política exterior y de las relaciones  internacionales,  realizar el respectivo seguimiento a los condicionamientos que  se    impongan    a    la    concesión    de    la  extradición  y  determinar  las consecuencias que se  derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Al   Gobierno   Nacional  le  corresponde  condicionar  la  entrega  a  que el país reclamante, de acuerdo con   sus   políticas   internas   sobre   la   materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que la requerida pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto   Internacional   de   Derechos  Civiles  y  Políticos  en  el  artículo  23.   

Adicionalmente,  el  Gobierno Nacional debe  hacer  las  exigencias  que  estime  convenientes  a  fin  de  que  en el Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las    autoridades    públicas    emana    del   artículo   2º   ibídem.   

8. Concepto.  

En  mérito  de lo expuesto, la    Sala    de    Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   emite  concepto  favorable   a  la  solicitud  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  CLAUDIA  PATRICIA  FRANCO,  identificada  con  cédula de  ciudadanía  No.  60.006.672, formulada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América  a través de su embajada en Colombia, por los cargos uno, cinco y seis  contenidos  en  la  acusación formal No. 6:14-Cr-50-ORI-36TBS, dictada el 12 de  marzo  de  2014  ante  el  Tribunal  de Distrito de los Estados Unidos, Distrito  Medio de Florida, División de Orlando,.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  a  la requerida CLAUDIA PATRICIA FRANCO, a su defensor, al  representante  del Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación para lo  de su cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  de  Justicia  para  los trámites subsiguientes señalados en la  ley.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

        ACLARACIÓN  DE  VOTO   

Con  el debido respeto que el criterio de  mayoría  merece,  debo  advertir  que  no  obstante compartir gran parte de las  consideraciones  expresadas  en  el referido concepto,  procedo a consignar  las  razones  por  las  cuales  me  veo  precisado a  aclarar  el  sentido  de  mi  voto,  respecto  de la  decisión  de  conceptuar  favorablemente  a  la  extradición  de  la ciudadana  colombiana  CLAUDIA  PATRICIA  FRANCO  hacia los Estados Unidos de América para  que,  entre  otras conductas que autoridades judiciales de ese país le imputan,  responda    por    el    delito    de    “tentativa    de    importación   de  heroína”.   

Debo anotar que comparto la determinación  de  la  Sala, en cuanto conceptúa favorablemente a la solicitud de extradición  de  la  ciudadana  colombiana CLAUDIA PATRICIA FRANCO, formulada por el gobierno  de  los  Estados  Unidos de América a través de su  Embajada en Colombia,  para  que  responda  en  juicio  por  la  realización en ese país de presuntas  conductas  delictivas  que  allí  le  atribuyen,  toda  vez  que  en  verdad se  satisfacen  a  plenitud  los  presupuestos  normativamente  establecidos para el  efecto.   

No obstante,  frente a la advertencia  de   la   mayoría,   en  el  sentido  que  “tales  señalamientos  constituyen  delitos  en  los Estados Unidos, de acuerdo con las  normas   sustanciales   mencionadas   en  la  acusación,  de  las  cuales  obra  traducción  al  español  en  el  informativo  y  tratan de conductas que en la  legislación  penal  colombiana  son  constitutivas  de concierto para delinquir  agravado  y  tráfico  de  estupefacientes,  tipos  penales  contenidos  en  los  artículos  340  y 376 en la modalidad tentada y consumada, respectivamente, del  Código  Penal  (Ley  599  de 2000)”, me parece que  podría  dar  lugar a generar la idea, a mi modo de ver equivocada, que tanto el  tráfico  de  sustancias  estupefacientes,  como  el  concierto  para delinquir,  corresponden  a  conductas  respecto  de  las  cuales  en  Colombia se admite la  modalidad tentada.   

Esto  por  cuanto  si  bien,  visto  el  comportamiento  humano  desde un plano estrictamente normativo, pudiera llegar a  concluirse  en  la  posibilidad que el autor da inicio a la realización típica  de  la  conducta prevista por el artículo 376 del Código Penal, mediante actos  inequívocamente  dirigidos  a la consumación de uno de los verbos rectores, en  este  caso  “importar a los Estados Unidos desde un  lugar  fuera  del  país  una  mezcla  o  sustancia  que  contenía una cantidad  perceptible   de  heroína”,  pero  no  logra  tal  propósito  por  la interposición de circunstancias ajenas a su voluntad, es lo  cierto  que  desde  una  perspectiva  de  la  facticidad,  en  el caso concreto,  habiéndose  formulado  acusación  por  el  concierto  para traficar sustancias  estupefacientes,  y  por la importación y distribución de dichas sustancias en  los  Estados  Unidos  de  América, no logra comprenderse cómo, adicionalmente,  contra  toda  racionalidad y con violación del principio de non bis in idem, se  impute  también  el  conato  de  importación  de  esa misma sustancia, así el  descubrimiento  o  la  incautación  se  produzcan  en  épocas posteriores, por  supuesto  distintas  de  aquella  en  que  se  llevó  a  cabo el concierto o la  importación.   

Esto  por  cuanto,  aún  si se llegase a  suponer   acertados   los  criterios  político  criminales  que  justifican  la  posibilidad   de  sancionar  todo  el  proceso  que  involucra  la  producción,  transporte,  comercialización  y  distribución de estupefacientes,  si se  valora  la  conducta  desde una perspectiva social y jurídica, ha de concluirse  que   ni  la  financiación,  ni  la  fabricación,  ni  el  transporte,  ni  la  exportación,    ni    la    importación,   ni   el   almacenamiento,   ni   la  conservación,   ni  el  ofrecimiento,  ni  la  distribución de sustancias  estupefacientes,   subsisten  independientemente  de  la posesión de estas  mismas  sustancias,  así  la tenencia no sea de índole material, pues es claro  que  en tales circunstancias, aquellas actividades aluden a conceptos jurídicos  que  deben  ser  sometidos  a  valoración,  los  cuales no  necesariamente  coinciden con los fenómenos fácticos que los sentidos perciben.   

Así las cosas, tal y como lo expuse en el  curso  de  los  debates  orales  en  el seno de la Sala, siendo entonces, en las  particulares  circunstancias  del  caso,   la  tentativa de exportación de  sustancias  estupefacientes,  un  delito de imposible materialización de manera  independiente  de  las  demás  acciones realizadoras del tipo, soy del criterio  que  en el respectivo concepto ha debido hacerse la aclaración correspondiente,  frente  a  los  hechos  en que se funda la solicitud de extradición conforme lo  dispone  el artículo 493.1 del Código de Procedimiento Penal, y no frente a la  calificación   jurídica   de   la   conducta  efectuada  por  las  autoridades  extranjeras.   

Creo,  de  otra  parte, que en el aludido  Concepto  ha  debido  incluirse  la  advertencia  al  Gobierno Nacional sobre la  necesidad  que  el  Estado  solicitante  garantice  la permanencia de la persona  requerida  en  el  país extranjero y el retorno al de origen, en condiciones de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  no  sólo cuando la extraditada  llegare  a  ser  liberada por haber cumplido la pena, como allí se indica, sino  en  el  eventual  caso  de  ser  sobreseída,  absuelta,  hallada inocente, o de  situaciones similares que conduzcan a su libertad.   

    

Son estos razonamientos los que me llevan  a  discrepar  respetuosamente  de  algunas  de  las  consideraciones  realizadas  por    la   mayoría   en   torno   al   punto.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

ACLARACIÓN DE VOTO  

Al   emitir   concepto   favorable  a  la  extradición  de  la ciudadana CLAUDIA PATRICIA FRANCO  requerido  por  el  gobierno  de los Estados Unidos de  América,  la  Sala  señala  como  uno  de  los  aspectos  a  corroborar por la  Corporación  el  relativo  al  ejercicio de la jurisdicción nacional sobre los  hechos que sustentan la petición de extradición.   

Comparto  la  decisión de la Sala en punto  del  concepto  favorable  a  la  solicitud  de  entrega;  sin embargo, considero  necesario   enfatizar,  como  lo  he  hecho  en  ocasiones  anteriores,  que  no  corresponde   a   la  Corte  pronunciarse  sobre  la  configuración  del  instituto  de  la cosa juzgada por  cuanto   con   ello   excede   la   competencia   que   le   ha  sido  atribuida  legalmente.   

En efecto, tratándose de un concepto sobre  la  viabilidad  de  una extradición, la labor de la Sala debe estar orientada a  corroborar  los siguientes aspectos: (i) demostración de la plena identidad del  solicitado;  (ii)  validez  formal de la documentación soporte de la solicitud;  (iii)  principio  de  doble  incriminación; (iv) equivalencia de la providencia  extranjera  con  la  resolución de acusación colombiana; y (v) cumplimiento de  los tratados, si fuere el caso.   

Dentro de estos presupuestos, consagrados en  los  artículos  500  de  la  ley 600 de 2000 y 502 de la ley 906 de 2004, no se  incluye  el  examen  del  instituto  de  la cosa juzgada y, por ello, la Sala no  debió    plasmar    en    el    concepto   manifestación   alguna   sobre   el  particular.   

En  ese  contexto,  advierto  cómo la Sala  excede   su  competencia  reglada  cuando  rinde  concepto  desfavorable  a  las  solicitudes  de  extradición argumentando para ello que el requerido ya ha sido  procesado  de  conformidad  con  las  leyes  internas  de  Colombia  y  se le ha  condenado,  pues  no  le  corresponde analizar tal aspecto, porque de haber sido  ese  el  querer  del  legislador, así lo habría establecido en el ordenamiento  procesal.   

La  existencia  de  sentencia  ejecutoriada  proferida  en  Colombia  en contra del requerido por los mismos hechos origen de  la  petición,  constituye asunto ajeno a la órbita de competencia funcional de  la  Corte;  si  tal situación concurre en un caso concreto, le corresponde a la  Sala  precisar  en  su  concepto que dicha temática deber ser dilucidada por el  Presidente  de  la  República,  en  su  condición  de  máximo director de las  relaciones  internacionales,  de  acuerdo con las funciones políticas deferidas  por el artículo 189 del Ordenamiento Superior.   

Este  criterio  tiene  fundamento  en  el  principio  de  legalidad,  aplicable  también al trámite de extradición, como  integrante  del  debido proceso reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta Política.   

Igualmente,  es  oportuno  recordar  que en  desarrollo  del  mencionado  principio  de legalidad, compete a la Sala tener en  cuenta  que  la  extradición  no procede por delitos políticos, ni respecto de  colombianos  por nacimiento cuando se trate de hechos cometidos con anterioridad  al  17  de  diciembre  de 1997, como tampoco por punibles reprimidos en Colombia  con sanción privativa de libertad inferior a cuatro años.   

En los anteriores términos dejo sentada mi  aclaración de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada  

Fecha    ut  supra.   

    

1 Fl. 22  carpeta anexa.   

2  Fl. 22 ibídem.   

3  Fl.  6 ibídem.   

4 Fl. 39  ibídem.   

5 Fl. 88  ibídem.   

6 Fls.  132 a 142 ibídem.   

7 Fls.  180      a      186  ibídem.   

8 Fls.  145 a 155 ibídem.   

9 Fl. 58  ibídem.   

10 Fl.  59 a 61 ibídem.   

11  Fl. 131 ibídem.   

12  Fl. 178 ibídem.   

13 Fl.  15 Cuaderno de la Corte.   

14  Fls.25-28 Cuaderno de la Corte   

15 Acta  de  6  de  agosto  de 2014. Fl. 25 ibídem.   

16 Fls.  22        a        24        ibídem.   

17 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.     

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