STP14496-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

              CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA            

SALA DE CASACIÓN PENAL  

SALA DE DECISIÓN DE TUTELAS No. 3  

        

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado  Ponente   

STP14496-2014  

Radicación No. 76204  

(Aprobado Acta No. 347)  

Bogotá.  D.C., veintiuno (21) de octubre de  dos mil catorce (2014).   

Decide  la  Sala la impugnación interpuesta  por    MARCO   ANTONIO   PERÉZ   LABIOSA,  contra  el  fallo  proferido  el  27 de  agosto  de  2014 por la Sala de Casación Laboral de la  Corte     Suprema    de    Justicia,    mediante  el  cual  negó  el  amparo de sus derechos fundamentales,  supuestamente  vulnerados por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Cartagena y los Juzgados Cuarto Laboral de Descongestión y Cuarto  laboral del Circuito, ambos de la misma ciudad.   

ANTECEDENTES   

y  

FUNDAMENTOS  DE  LA  ACCIÓN   

Así  fueron sintetizados los fundamentos de  la acción en el fallo constitucional de primera instancia:   

El   apoderado  de  la  parte  accionante  manifestó  que  con  las  decisiones del 31 de mayo de 2013 y 2 de diciembre de  2013,      emitidas     por    el    Juzgado    Cuarto   Laboral de Descongestión de Cartagena y  la  Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de la  misma   ciudad,   respectivamente,  se  vulneraron  presuntamente  sus  derechos  fundamentales a la igualdad, seguridad jurídica y debido proceso.   

Sostuvo  que  presentó  demanda  ordinaria  laboral  en  contra del Consorcio JMV, Constructora Jemur Ltda., Mejía Villegas  Constructores  S.A.  y solidariamente, Luis Fernando Mejía Botero y Jorge Tadeo  Murra  Yacaman,  con  el fin de que se le reconociera y pagara la indemnización  por  despido  injusto,  “el  pago tardío de prestaciones sociales”, entre otras  acreencias  laborales;  que  le  correspondió  el  conocimiento  del  asunto al  Juzgado  Cuarto  del  Circuito,  no  obstante,  en  virtud  de  las  medidas  de  descongestión  fue remitido al Juzgado Cuarto del Circuito de Descongestión de  Cartagena;  que  el  31  de  mayo  de  2013,  el  juzgado de conocimiento dictó  sentencia  absolutoria;  que  con decisión del 2 diciembre de 2013, el Tribunal  accionado  desató  el  recurso  de  alzada,  confirmando  la  decisión  del  a  quo.   

Se lamenta el accionante que las decisiones  adoptadas  por  las  autoridades  accionadas además de ser incongruentes, de no  analizar  cabalmente  el  material  probatorio  y  el  estado  de vulnerabilidad  manifiesta  e indefensión de él como trabajador, violaron todos los principios  procesales;  que  muestra de lo anterior, es que existan cuatro clases de fallos  diferentes  que  reflejan  inseguridad jurídica, pues pese a que son los mismos  hechos,   pretensiones  y  pruebas  en  unos  se  condenan  (sic)  los  derechos  deprecados  y  en  otros  no. A renglón seguido enlista y transcribe apartes de  las sentencias referidas.   

Peticionó  por tanto, que luego de amparar  el  derecho  invocado, se revoquen los fallos cuestionados y en consecuencia, se  ordene  a  la  Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de  Cartagena   emita  nueva  sentencia  “de  acuerdo  a  las  sentencias  de  casos  similares,  de  [sus]  compañeros de trabajo, de los otros jueces y magistrados  que  han  condenado  a  los  ex  empleadores y han protegido [sus] derechos como  trabajador”.1   

EL      FALLO  IMPUGNADO   

La  Sala  de  Casación  Laboral de la Corte  Suprema  de  Justicia  negó  las  pretensiones  de  la demanda debido a que las  decisiones  tomadas por las autoridades accionadas son jurídicamente razonables  y  no  se  observa  en  ellas  una  actuación  subjetiva o arbitraria. Además,  señaló  el  incumplimiento  del requisito de inmediatez, pues el actor acudió  al  mecanismo  constitucional  cuando se había superado el término de los seis  meses  que  la  jurisprudencia ha fijado como “prudente y razonable” para su  presentación.   

Por   último,   frente  a  la  pretendida  vulneración  del  derecho a la igualdad, aclaró que las providencias a las que  hace   referencia   el  actor  fueron  proferidas  por  otros  Tribunales  y  se  fundamentaron  en los hechos y elementos de juicio recaudados en los respectivos  procesos.    

LA  IMPUGNACIÓN   

El  solicitante  del  amparo  impugnó  la  anterior  decisión,  insistiendo  en  que “no puede  haber   fallos   distintos  en  casos  similares,  fallos  contrarios  en  casos  semejantes”2   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

De  conformidad  con  las  disposiciones del  artículo  1º,  numeral  2º  del  Decreto  1382  del  12  de julio de 2000, es  competente  esta Sala para pronunciarse sobre la impugnación interpuesta contra  la  decisión  proferida por la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de  Justicia.   

Requisitos de procedibilidad de la acción de  tutela   

La  tutela  es  un  mecanismo de protección  excepcional  frente  a  providencias  judiciales,  su  prosperidad  va ligada al  cumplimiento  de  estrictos  requisitos  de  procedibilidad que implican una carga para el actor, tanto en su  planteamiento  como  en  su  demostración,  como lo ha expuesto la propia Corte  Constitucional3.   

La  acción  de  tutela  contra providencias  judiciales, exige:   

a. Que la cuestión que se discuta resulte de  evidente relevancia constitucional.   

b.  Que  se  hayan  agotado todos los medios  -ordinarios  y  extraordinarios-   de  defensa  judicial  al  alcance de la  persona  afectada,  salvo que se trate de evitar la consumación de un perjuicio  iusfundamental irremediable.   

c.  Que  se  cumpla  el  requisito  de  la  inmediatez,  es  decir,  que  la  tutela  se  hubiere interpuesto en un término  razonable    y    proporcionado   a   partir   del   hecho   que   originó   la  vulneración.   

d.  Cuando  se  trate  de  una irregularidad  procesal,   debe   quedar  claro  que  la  misma  tiene  un  efecto  decisivo  o  determinante  en  la  sentencia  que  se  impugna  y  que  atañe a los derechos  fundamentales del accionante.   

e.  «Que  la  parte  actora  identifique  de  manera razonable tanto los  hechos  que generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que hubiere  alegado  tal  vulneración  en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido  posible»4   

f.  Que  no  se  trate  de  sentencias  de  tutela.   

Los anteriores requisitos, no pueden quedarse  en  meros  enunciados,  pues  han  sido  reiterados por la Corte Constitucional,  primero  en  la  sentencia C-590 de 2005, luego en las decisiones T-332, T-780 y  T-212   de   2006,  reforzando  lo  dicho  en  la  primera  de  las  mencionadas  providencias,  en  el  sentido  de  que,  cuando  se trata de acciones de tutela  contra   providencias   judiciales,   las   mismas  sólo  pueden  tener  cabida  «… si se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de  procedibilidad.   Dentro  de  estos  pueden  distinguirse unos de carácter  general,  que  habilitan  la  interposición  de la tutela, y otros de carácter  específico,   que   tocan   con  la  procedencia  misma  del  amparo,  una  vez  interpuesta»5.   

Análisis del caso concreto  

1. A voces del art.  32,  inc.  2°  del Decreto 2591 de 1991, el juez que conozca de la impugnación  estudiará  el  contenido  de  la misma, cotejándolo con el acervo probatorio y  con  el  fallo. Si, a su juicio, la sentencia carece de fundamento, procederá a  revocarla; si la encuentra ajustada a derecho, la confirmará.   

El recurrente centra su inconformidad con el  fallo  impugnado  en  la  supuesta  vulneración  del  derecho  a  la  igualdad,  insistiendo  en  que   “no  puede haber fallos  distintos     en     casos     similares,    fallos    contrarios    en    casos  semejantes”.   

2.  Respecto  del  derecho  a  un  trato igualitario la Corte Constitucional ha dicho lo siguiente:   

«La   jurisprudencia  constitucional  ha  señalado  que  el  principio  de  igualdad  puede  ser  descompuesto  en cuatro  mandatos:   

“(i) un mandato  de   trato  idéntico  a  destinatarios  que  se  encuentren  en  circunstancias  idénticas, (ii) un mandato  de   trato   enteramente  diferenciado  a  destinatarios  cuyas  situaciones  no  comparten   ningún  elemento  en  común,  (iii)  un  mandato   de   trato  paritario  a  destinatarios  cuyas  situaciones  presenten  similitudes  y diferencias, pero las similitudes sean más relevantes a pesar de  las  diferencias y, (iv) un mandato de trato diferenciado a destinatarios que se  encuentren  también  en una posición en parte similar y en parte diversa, pero  en  cuyo  caso  las  diferencias sean más relevantes que las similitudes. Estos  cuatro  contenidos  tienen  sustento  en  el  artículo  13 constitucional, pues  mientras   el  inciso  primero  del  citado  precepto  señala  la  igualdad  de  protección,  de  trato y en el goce de derechos, libertades y oportunidades, al  igual  que  la  prohibición  de  discriminación; los incisos segundo y tercero  contienen  mandatos específicos de trato diferenciado a favor de ciertos grupos  marginados,    discriminados    o    especialmente   vulnerables.”6  (Resalta la  Sala)   

En  razón  de los límites funcionales del  juez  de  tutela,  solo  es posible analizar el caso desde la perspectiva de los  dos    primeros    mandatos.    Una   intervención  constitucional  a  partir  de  los  dos  últimos  mandatos, en relación con la  valoración  del  requisito  subjetivo  para  el  otorgamiento  de  la  libertad  condicional,   implicaría   la  sustitución  de  las  funciones  del  juez  de  ejecución  de  penas  y  por  tanto, se desconocería la jurisprudencia de esta  Sala  sobre  la  competencia  exclusiva  del  juez  natural  a  la hora de hacer  valoraciones sobre aspectos subjetivos.   

Aclarado  lo  anterior,  resta  recordar la  existencia  de  tres  presupuestos básicos que deben ser tenidos en cuenta para  el   amparo   del   derecho   a   la   igualdad  en  estos  casos:  i)  las decisiones a partir de los cuales se alega el derecho deben  ser  idénticas,  en  sus elementos fácticos. Cualquier variación implica, por  parte   del   juez   la   necesidad  de  valorar  esa  diferencia,  ii) las providencias que se invocan como  parámetros  de referencia no deben ser contrarias a la Constitución, las leyes  o  la  jurisprudencia  vinculante  sobre  la materia7      y      iii)  los  fundamentos  normativos empleados en aquellas decisiones  deben   ser   aplicables   respecto   del   caso   con   el   cual  se  hace  la  comparación.»8 -Resalta la Sala-   

Conforme a lo anterior, el accionante debía  acreditar  que,  ante  circunstancias  idénticas,  las  autoridades  judiciales  impusieron sobre él un injustificado trato discriminatorio.   

3.  Revisado  el  plenario,  se  observa  que  el recurrente sustenta su alegato de violación del  principio  de  igualdad  con  fundamento  en  decisiones  proferidas  por  otras  autoridades judiciales, en casos similares al suyo.    

En  primer  lugar, debe aclarársele que las  decisiones  judiciales,  una  vez  en  firme,  gozan de presunción de acierto y  legalidad,  de  manera  que, sólo cuando se advierte un desconocimiento abrupto  del  ordenamiento  jurídico,  que la autoridad ha resuelto el caso con absoluta  arbitrariedad  o  capricho,  o  la  decisión  deviene  defectuosa  debido  a la  negligencia   extrema   del   funcionario,  está  habilitada  la  intervención  constitucional.   

En  esa misma dirección, resáltese que, en  materia  de  precedente  judicial,  la autonomía judicial debe respetar ciertos  límites  al momento de interpretar y aplicar la ley. En tal sentido, conforme a  la   jurisprudencia   constitucional,   la  actividad  de  los  jueces  estaría  condicionada por:   

i) la posibilidad  de  que  el juez superior controle la interpretación del juez inferior mediante  los    mecanismos    procesales   de   apelación   y   consulta;   (ii)   el  recurso  de  casación  cuya  finalidad  es  la  unificación  de la jurisprudencia nacional. En el caso de la  Corte   Suprema   de   Justicia,  la  Corporación  se  encarga  de  revisar  la  interpretación  propuesta  y  aplicada  por  los  jueces  y de determinar “la  manera  en  que  los  jueces  han de interpretar determinadas disposiciones.”;  (iii)  la  sujeción  al  precedente  vertical,  es  decir,  al  precedente  dado  por el juez superior en  relación  con  la  manera  en  que  se ha de interpretar y aplicar una norma; y  (iv)    al   precedente  horizontal  que  implica  el acatamiento al precedente fijado por el propio juez  –individual o colegiado-  en     casos    decididos    con    anterioridad.9   

Como   puede   observarse,   la  decisión  cuestionada  fue  controlada  por  el  juez  superior  mediante  el  recurso  de  apelación  y  dadas  las  características del caso no es procedente el recurso  extraordinario  de  casación;  las  decisiones  identificadas  por  el actor no  tienen  el  carácter  de precedente vertical; y, por último, no se observa que  la  Sala  Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena y los  Juzgados  Cuarto  Laboral de Descongestión y Cuarto laboral del Circuito, de la  misma   ciudad,  hayan  abandonado,  sin  justificación  suficiente,  criterios  interpretativos fijados por esas autoridades en fallos anteriores.   

Salvo  lo  indicado en el párrafo anterior,  las  providencias  que  vinculan  a  las  autoridades  judiciales   son  aquellas  que  tienen  efecto  erga  omnes10,  situación por la cual la pluralidad de  decisiones       relativas       a       “casos  similares”  en  manera  alguna  se  traduce  en  una  discriminación,  debido  a  que  cada  procedimiento judicial tiene una lógica  interna  de  acreditación  de  los  hechos y sustentación de las pretensiones,  aspecto  que  se suma a la autonomía de los jueces para valorar tales elementos  a la luz de la normatividad vigente.   

Adicionalmente  el  amparo  del derecho a la  igualdad  de trato judicial formulado contra providencias judiciales, no exonera  al   demandante   de  satisfacer  las  causales  genéricas  y  específicas  de  procedibilidad  de  la  acción de tutela contra este tipo de actos, pues si los  mismos  no  son  constitutivos  de  alguna  de  las  causales  señaladas  en la  jurisprudencia,  los  principios  que  rigen  la  función judicial –autonomía              e  independencia-   obligan  a  respetarlos.11   

Es   lo  que  ocurre  en  el  sub  judice, el demandante pretende que se  imponga  la  resolución  de  su  caso  de la misma manera como fue decidida por  otras  autoridades   judiciales  en asuntos similares, pero sin plantear ni  demostrar  la  existencia  de  alguna vía de hecho, lo cual evidentemente no es  procedente,   máxime   teniendo  en  cuenta  que  invocó  como  parámetro  de  referencia    sentencias    con    efectos    inter  partes.12   

Así,  aunque el criterio adoptado por otras  autoridades  judiciales,  frente  a situaciones con características semejantes,  resulte  razonable  al  entendimiento  del  actor,  el  juez  de tutela no está  facultado  para  superponer  esa  valoración,  interpretación  o hermenéutica  sobre  el  análisis  realizado  y  las  conclusiones  decantadas  por  el  juez  ordinario.   Correspondía   al   accionante   sustentar,   como   se  ha  dicho  anteriormente,  que  esas decisiones contrarían el ordenamiento jurídico o son  producto   de   la   arbitrariedad,   el  capricho  o  negligencia  extrema  del  funcionario   

Aceptar   la   intervención   del   juez  constitucional   en   este   caso  conduciría  a  quebrantar  la  autonomía  e  independencia  judicial, situación que solo es aceptable excepcionalmente, ante  la  existencia  de  un  perjuicio  irremediable.  Hipótesis  que no se presenta  conforme a los medios probatorios existentes en el expediente.   

En  conclusión,  ante  la  ausencia  de  la  vulneración   del   derecho  a la igualdad alegada, esta Corporación  confirmará el fallo impugnado.   

Por lo expuesto, la  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA,   SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   –  EN  SALA DE DECISIÓN DE ACCIONES DE  TUTELA,  administrando  justicia,  en  nombre  de  la  República y por autoridad de la Ley,    

RESUELVE   

CONFIRMAR  el fallo  impugnado.   

NOTIFICAR   esta  providencia   de   conformidad   con   el  artículo  30  del  Decreto  2591  de  1991.   

REMITIR    el  expediente  a  la  Corte  Constitucional  para su eventual revisión, una vez en  firme.   

NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Fls.  61-63   

2 Fl.  82   

3  Sentencias   C-590   de   08   de   junio   de  2005  y  T-332  de  2006.  Corte  Constitucional.   

         

4  Ibídem.   

5  Sentencia C-590 de 2005. Corte Constitucional.   

6  Sentencia C-250 de 2012   

7  “…  si  a  alguna  persona le fue concedido dicho  beneficio  ilegalmente, ese acto contrario a derecho no sirve de fundamento para  reclamar  el mismo tratamiento, toda vez que no es legítimo solicitar el amparo  del  derecho  a la igualdad cuando el parámetro de referencia es una situación  ilegal  o  inconstitucional, pues la sociedad en general tiene derecho a que sea  respetado  el  orden  jurídico.   Obsérvese que si se aceptara que algún  tratamiento  ilegal  habilitara  a otros ciudadanos a reclamar igual privilegio,  ningún  sentido  tendría  el ordenamiento jurídico ni el deber constitucional  de  las  autoridades públicas de actuar de conformidad con el mismo y el de los  particulares  de  respetarlo.”  Sentencia  de  Tutela  de 11 de julio de 2013,  exp.: 67268. Sala de Casación Penal, Corte Suprema de Justicia.   

8  Sentencia  de  tutela  de  30  de  julio de 2013, exp.: 67963. Sala de Casación  Penal, Corte Suprema de Justicia.   

9  Sentencia T-446 de 2013, Corte Constitucional.   

10   Sentencia  de  Tutela  de  26 de julio de 2011, Rad. 54968.  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

11  Ibídem.   

12  Ibídem.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *