CP166-2014(42955)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

CP166-2014  

Radicación N° 42955  

(Aprobado Acta N° 318)  

Bogotá,   D.C.,   veinticuatro   (24)  de  septiembre de dos mil catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte Suprema de Justicia emite concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición formulada por el Gobierno de Argentina, a  través  de  su  Embajada  en  nuestro  país, respecto del ciudadano colombiano  René        Flórez        Cuéllar.   

         

ANTECEDENTES  

1. Mediante oficio  N°  OFI14-0000271-OAI-1100  del  9 de enero de 20141,  la  Jefe  de  la Oficina de  Asuntos  Internacionales del Ministerio de Justicia y del Derecho comunicó a la  Corte  que  el  Gobierno  argentino, por intermedio de su Embajada en Colombia y  con  la  Nota  Verbal  MRC  N°  217/13  del  5 de diciembre de 20132, solicitó la  detención  provisional  con  fines de extradición de  René        Flórez        Cuéllar.   

El  requerido  es  pedido  para comparecer a  juicio  por  el  Juzgado  de  Instrucción  N° 22 de la ciudad de Buenos Aires,  Secretaria  N°  148,  en el marco de la causa N° 9302/13, carátula “FLÓREZ  CUELLAR  RENE  Y  OTRO  S/ROBO…”  (sic)  por  la  comisión  del  delito  de  «robo     doblemente     agravado     en    grado  tentado»,  la cual se formalizó con la comunicación  diplomática   MRC   N°   224/13   del  16  de  diciembre  de  20133.   

El  Ministerio de Relaciones Exteriores, con  oficio  DIAJI/GCE N°. 2848 del 26 de ese mes, señaló que el tratado aplicable  al  presente  caso  es «la  Convención   sobre   extradición»,   suscrita   en  Montevideo    el   26   de   diciembre   de   19334.    

Así  las  cosas,  envió  a  la  Corte  la  documentación   ofrecida  por  la  representación  diplomática  del  Gobierno  requirente,  «teniendo  en  cuenta que se encuentran  reunidos  los  documentos  que  exige  la normatividad convencional aplicable al  caso».   

2.  La  Fiscalía General de la Nación, por  medio  de  la resolución del 6 de diciembre de 20135, decretó la captura con fines  de    extradición    del   ciudadano   Flórez  Cuéllar, la cual se ejecutó ese  mismo  día,  siendo  las 19:42 horas, en la calle 21 con carrera 3 de la ciudad  de   Ibagué6.   

3.  El  15  de  enero  de  2014,  la  Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación    Penal    informó    a   René   Flórez  Cuéllar,  su  derecho  a  nombrar  un  defensor  para  asistirlo  en  el  trámite  ante  esta Corporación7,  y  debido  a  que  no  hubo  pronunciamiento  al  respecto,  el 20 de ese mes se ofició a la Defensoría del  Pueblo  para  que  por  su  intermedio  lo designara8,  en  virtud  de  lo  cual una  abogada   adscrita   a   esa   entidad  tomó  posesión  del  cargo9.   

4.  Una  vez  resuelto  lo concerniente a la  defensa  del  requerido  en  extradición,  se  dispuso  correr  traslado  a los  intervinientes    para    que   solicitaran   las   pruebas   que   consideraran  necesarias10.   

5. Transcurrido dicho término, el Ministerio  Público   manifestó   que   no   haría   uso   de   ese   derecho11,   y   la  apoderada judicial, por su parte, guardó silencio.   

6. Posteriormente, se ordenó notificar a los  intervinientes   para   que  allegaran  sus  estudios  previos  al  concepto  de  fondo12,   tiempo   durante  el  cual  se  pronunció  el  Delegado  de  la  Procuraduría13     y    la    apoderada    judicial14.   

7.  El  28  de  mayo siguiente, Flórez  Cuéllar  allegó poder nombrando  nuevo   defensor,   quien   extemporáneamente   aportó  documentos15, con el fin  de  ser  tenidos  en  cuenta  por  este  cuerpo  colegiado  al momento de emitir  concepto   puesto  que  vislumbran  la  falta  de  relevancia  jurídica  de  la  extradición de su poderdante.   

ESTUDIO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

El  Procurador  Segundo   Delegado para  la  Casación Penal realiza un relato de la actuación  procesal  y del sustento documental, afirmando que ningún condicionamiento obra  en  relación con el marco temporal ni espacial de los comportamientos, y que la  normatividad  aplicable  es  «la  Convención  sobre  extradición»,   dictada  en  Montevideo  el  26  de  diciembre de 1933.   

Así  mismo,  en  orden  a  verificar  el  cumplimiento  de las exigencias para la viabilidad de la petición, estima  que  la  documentación  presentada  goza  de plena validez  formal,  pues no solo contiene la información legal requerida sino que respecto  de la misma se agotó el procedimiento inherente a su originalidad.   

Igualmente,  manifiesta  que se acredita la  plena  identidad  del requerido y que se está frente a la persona solicitada en  extradición.   

Respecto   al   principio   de  la  doble  incriminación,   señala  que  de  acuerdo  con  la  acusación,  los  comportamientos  atribuidos a René  Flórez    Cuéllar   se  encuadran   en   el   tipo   penal   de  «hurto            calificado            y            agravado», delito que para la época satisface el  límite mínimo de la pena de prisión establecida.   

En  tratándose  de  la  equivalencia de la  providencia  proferida en el extranjero, expone que se cumple satisfactoriamente  esta  exigencia  porque  el  pronunciamiento  judicial  remitido  por  el  país  requirente,  que  contiene  los cargos por los cuales se le acusa, responde a la  resolución de acusación de la legislación colombiana.   

Finalmente,  exhorta a la Corporación para  que,   en   caso   que   califiqué  favorablemente  la  entrega  del  solicitado,  se  condicione  a  que  el  Gobierno del país solicitante vele por sus derechos  fundamentales    y    las    garantías    propias    de    su   condición   de  justiciable.   

ESTUDIO DE LA DEFENSA  

La  abogada del solicitado, designada por la  Defensoría  Pública,  dentro  del término previsto para realizar los estudios  previos  al  concepto,  indica  que  existe  validez formal de la documentación  presentada  por  parte  del  Estado argentino, por cuanto obra constancia de que  fue  presentada  con  los  requerimientos  legales  necesarias y, aunado a ello,  manifiesta  que  hay  plena  identidad del solicitado, debido a que se corrobora  que  René  Flórez Cuéllar  es  el  mismo  a  quien  le  pertenece la «C. C N° 1075.229.832».   

Así   mismo,   expone   que  la  conducta delictiva imputada a la persona reclamada por el país  solicitante  se  encuentra prevista como delito en Colombia con la denominación  de     «hurto    calificado    y    agravado», ilícito que  comporta  una  sanción  privativa  de la libertad que  supera  el  requisito  de  uno  y cuatro años  establecida en la Convención y en  el ordenamiento jurídico colombiano, respectivamente.   

Finalmente, pide la defensa que en  el  evento  en  que  se  emita  una determinación positiva a la  petición  efectuada  por  la  República  de  Argentina,  se  constituyan  como  condicionamientos  la prohibición, primero, de ser juzgado por hechos o delitos  diferentes  de  los  que  se  especificaron  en la acusación, y segundo, de ser  sometido  a tratos crueles, degradantes o inhumanos, o, con algún perjuicio por  ser colombiano.   

Así   mismo,  sostiene  que  se  le  debe  garantizar  el  derecho  a gozar de un juicio con todas las prerrogativas de una  defensa  técnica y del debido proceso, y, en el hipotético caso de encontrarse  culpable   le   sea   descontado   de   la   condena   el   tiempo   que   lleva  detenido.   

CONSIDERACIONES  

Aspectos generales  

El artículo 35 de la Constitución Política  establece  que  la  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u ofrecer de  acuerdo  con  los  Tratados  Públicos  y, en su defecto, con la Ley, aspecto en  torno  al  cual  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  conforme  con  sus  facultades,  precisó  que  el  instrumento  aplicable  en  este  asunto  es  la  «Convención   sobre   Extradición», suscrita en Montevideo el 26 de diciembre de 1933.   

Con  fundamento  en  lo  previsto  en  este  precepto,  la  Corte  examinará  los  requerimientos  para la procedencia de la  misma,  siguiendo,  al  efecto,  el  siguiente  orden: 1) documentación anexa y  validez  formal  de  la  misma;  2)  acreditación  de  la identidad plena de la  persona  solicitada; 3) principio de la doble incriminación; 4) providencia que  debe    servir    de    fundamento    a   la   petición;   y   5)   causas   de  improcedencia.   

1.  Documentación  anexa  y validez formal de los documentos aportados   

El   artículo   5°  de  la  Convención  aludida  establece  que la  solicitud  deberá  hacerse  por  el  respectivo representante diplomático, y a  falta  de  éste  por  agentes consulares o directamente de Gobierno a Gobierno,  acompañada  de  los  siguientes documentos: a) copia auténtica de la sentencia  ejecutoriada   si   la  persona  requerida  se  encuentra  condenada,  b)  copia  auténtica  de la orden de detención si se trata de un acusado, con indicación  de  los hechos imputados y copia de las normas sustanciales aplicables al caso y  de  las  que  regulan  la  prescripción  de  la  acción  o de la pena, y c) en  cualquier  caso,  los  datos  que  permitan  la  identificación  de  la persona  solicitada.   

Esas  exigencias  de  carácter  formal  se  cumplieron  en  el caso analizado, debido a que la solicitud de extradición fue  tramitada  por  vía  diplomática  y adjunta a ella se aportaron los siguientes  documentos:   

a.          Nota  Verbal número MRC 217/13   del  5  de  diciembre  de  201316,  por    medio    de    la    cual   se   solicitó  la  detención provisional con fines de extradición del  ciudadano  colombiano  René  Flórez Cuéllar.   

b.           Comunicación  diplomática  N°  MRC  224/13  del  16  de  diciembre  de  201317,  mediante  la  cual  se  formalizó  el pedido de extradición de  Flórez              Cuéllar.   

c.          Copia de la orden de captura con fines  de   extradición   en   contra   de   René    Flórez    Cuéllar,   emanada  del   Juzgado   Nacional   en   lo   Criminal   de  Instrucción N° 22, Secretaria N° 148 de         Buenos        Aires18.   

d.          Copia  de la Circular Roja de Interpol  N°        A-  4893/8-201319.   

e.                Disposiciones       legales  aplicables20.   

Los   documentos   enunciados   aparecen  debidamente               certificados21  y  en  ellos  se encuentran  claramente  especificados,  entre  otros  aspectos,  la  identidad de la persona  solicitada,  los  hechos  y circunstancias que dieron origen a la acción penal,  los  elementos materiales probatorios que sustentan el caso, la descripción del  delito  cometido y las normas sustanciales que definen y sancionan penalmente la  conducta.   

2.   Identidad   plena   de   la   persona  solicitada   

El  Gobierno  de  la República de Argentina  solicita     la    entrega    de    René    Flórez  Cuéllar,  nacido  el  24  de  marzo  de 1988 en Neiva  (Huila),   quien   se   identifica   con   la   cédula   de   ciudadanía   N°  1.075.229.83222;  datos  que coinciden con los consignados en el informe de captura  de  la  Dirección  de  Investigaciones  Criminales  e  Interpol  de la Policía  Nacional23,  y  los  que  el  requerido  suministró  a  las autoridades en la  constancia  de  buen  trato  durante el procedimiento de la aprehensión y en el  acta  de notificación de los derechos del capturado24,  de igual modo, con los que  consignó  en  el  memorial  en  el  que  confirió  poder  a un abogado para su  representación    en    el    presente   trámite25.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

El  artículo  primero  literal  b)  de  la  Convención  exige  para  la procedencia de la extradición: (i) que la conducta  imputada  a  la  persona  reclamada  se  halle  tipificada  como  delito  en  la  legislación  del  país  solicitante  y  el  requerido, y (ii) que se encuentre  sancionada    con    pena   mínima   de   un   año   de   privación   de   la  libertad.   

Al ciudadano Flórez  Cuéllar  se  le pide en extradición para ser juzgado  por  el  delito  prima facie  calificado  como  robo  doblemente agravado en concurso ideal de agravantes, por  haber  sido  cometido  en poblado y en banda, y por haber mediado efracción, en  grado  de  tentativa,  según  se consigna en la orden de detención, según los  artículos  42,  44,  45,  54,  164  y  167,  numerales  2 y 3 del Código Penal  Argentino26.   

ART.42:  El  que  con  el fin de cometer un  delito   determinado   comienza   su   ejecución,   pero   no  lo  consuma  por  circunstancias  ajenas  a  su  voluntad,  sufrirá  las penas determinadas en el  artículo 44.-   

ART.44:  La  pena  que  correspondería  al  agente,  si hubiere consumado el delito, se disminuirá de un tercio a la mitad.  Si  la  pena  fuere  de  reclusión  perpetua,  la  pena  de  la tentativa será  reclusión  de  quince a veinte años. Si la pena fuese de prisión perpetua, la  de  tentativa  será  prisión  de  diez  a  quince  años.  Si  el delito fuera  imposible,  la  pena se disminuirá en la mitad y podrá reducírsela al mínimo  legal  o  eximirse  de  ella,  según  el  grado de peligrosidad revelada por el  delincuente. –   

ART.45:  Los  que  tomasen  parte  en  la  ejecución  del  hecho  o prestasen al autor o autores un auxilio o cooperación  sin  los  cuales  no habría podido cometerse, tendrán la pena establecida para  el   delito.   En  la  misma  pena  incurrirán  los  que  hubiesen  determinado  directamente a otro a cometerlo.-   

ART.54: Cuando un hecho cayere bajo más de  una   sanción   penal,  se  aplicará  solamente  la  que  fijare  pena  mayor.  –   

ART.164: Será reprimido con prisión de un  mes  a seis años, el que se apoderare ilegítimamente de una cosa mueble, total  o  parcialmente  ajena,  con  fuerza en las cosas o con violencia física en las  personas,  sea  que la violencia tenga lugar antes del robo para facilitarlo, en  el   acto   de   cometerlo   o   después   de   cometido   para   procurar   su  impunidad.-   

ART.167: Se aplicará reclusión o prisión  de  tres  a diez años: (…) 2. Si se cometiere en lugares poblados y en banda;  3.  Si  se perpetrare el robo con perforación o fractura de pared, cerco, techo  o   piso,   puerta   o   ventana   de  un  lugar  habitado  o  sus  dependencias  inmediatas.-   

Las    conductas    atribuidas    por  el  Juzgado  Nacional en lo Criminal de Instrucción  N°  22,  Secretaria  N°  148  de  Buenos  Aires, se  recogen  en  la  legislación  penal  colombiana,  en  el artículo 27   que   desarrolla  la  tentativa27,        239     bajo    la    denominación  de      hurto28,   el   artículo   240,  numerales  1°  y  3°  tipificado como hurto            calificado29   y   el  artículo  241,  numeral  10°  que regula las circunstancias de agravación punitiva30  del  Código  Penal  expedido mediante la Ley 599 de  2000.   

Con  lo  anterior  se  demuestra  que  el  principio  de la doble incriminación también concurre en este asunto, teniendo  en    cuenta   que   las   conductas   delictivas   imputadas   a   René   Flórez   Cuéllar  en  el  país  requirente,  se encuentran tipificadas igualmente como delito en la legislación  penal colombiana.   

4. Providencia que debe servir de sustento a  la solicitud.   

El   artículo   5°   del   «Convenio  sobre  Extradiciones»  exige  para  la  procedencia de la extradición que el país requirente aporte copia de  la  sentencia  si  la persona requerida se halla condenada, o por lo menos de la  orden  de  detención,  emanada  de  un  juez  competente,  acompañada  de  una  relación  precisa  de  los  hechos  imputados  y  de  las  normas  sustanciales  aplicables al caso.   

Para  dar  cumplimiento a esta exigencia la  Embajada  de  la  República  de  Argentina  aportó  copia  autenticada  de  la  providencia  del  2 de diciembre de 2013, mediante el cual la autoridad judicial  competente   ordenó   la   detención   de   Flórez  Cuéllar  y  dispuso su captura dentro de la causa N°  9302/13, por su presunta participación en el hecho investigado.   

De  esta  manera  se  cumple  la condición  referida  a  la  existencia  de una decisión judicial que comporte cuando menos  afectación del derecho a la libertad de la persona requerida.   

5.    Inexistencia   de   causales   de  improcedencia   

El   artículo   3°  de  la  Convención  mencionada  establece  que  el  Estado requerido no está obligado a conceder la  extradición  cuando:  (i) la acción penal o la pena estén prescritas; (ii) la  persona  solicitada haya pagado la pena o haya sido indultada o amnistiada en el  país  donde  cometió el delito; (iii) haya sido o esté siendo juzgada por los  mismos  hechos  en  el Estado requerido; (iv) deba comparecer ante un tribunal o  un  juzgado  de  excepción  del  Estado  requirente;  y (v) se trate de delitos  políticos,  puramente  militares  o  contra  la  religión.  Por  su  parte, el  artículo  35 de la Constitución Política de Colombia prohíbe la extradición  por  delitos  políticos  y  por  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre de 1997.   

Ninguno de estos motivos concurre en el caso  en  estudio. El delito de hurto calificado y agravado en grado tentado, no es de  naturaleza  política,  militar  ni  religiosa.  No se tiene conocimiento que la  persona  reclamada  esté  siendo  juzgada en Colombia por los mismos hechos, ni  que  haya  sido  juzgada y dejada en libertad por pena cumplida, beneficiada con  amnistías  o  indultos  en  el  país  requirente, ni que deba comparecer en el  Estado requirente ante un tribunal de excepción.   

Por  otra  parte, los hechos que motivan el  pedido  de  extradición sucedieron el 8 de marzo de 2013, circunstancia que, de  paso,  descarta la posibilidad de que la acción se encuentre prescrita teniendo  en  cuenta  el  contenido  de los artículos 83 del Código Penal Colombiano, de  conformidad  con  el cual la acción penal prescribe en un tiempo igual al de la  pena  fijada  en la ley para la conducta punible, y el 62-2 del Código Penal de  la  República de Argentina, a cuyo tenor «La acción  penal  se  prescribirá durante el tiempo fijado a continuación… 2º Después  de  transcurrido  el máximo de duración de la pena señalada por el delito, si  se  tratare  de  hechos  reprimidos  con  reclusión o prisión, no pudiendo, en  ningún  caso,  el  término  de prescripción exceder de doce años ni bajar de  dos años (…)».   

El concepto  

La   Sala  teniendo  en  cuenta  que  los  requerimientos    de    la    «Convención   sobre  Extradición»,   suscrita  en  Montevideo  el  26  de  diciembre  de  1933,  relacionados  con  la  validez formal de la documentación  allegada,  la  demostración  plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la doble incriminación y la existencia de una decisión que contenga por lo  menos  una orden de detención contra la persona reclamada, concurren en el caso  analizado,  y  que no se está frente a ninguna de las causales de improcedencia  en  ella  previstas, ni tampoco de las consagradas en la Constitución Política  de  Colombia,  emitirá  concepto favorable, al pedido de extradición formulado  por el Gobierno de la República de Argentina.   

No  obstante,  es  menester sostener que la  solicitud  del  apoderado  judicial  de  René Flórez  Cuéllar  en  relación  a que se tengan en cuenta los  documentos  del  trámite  de  petición  de  desistimiento  de  la solicitud de  extradición  que  la  defensa  elevó  ante  la  justicia  argentina,  no tiene  incidencia en la determinación que se anuncia.   

Lo  anterior, debido a que es un asunto que  incumbe   de  manera  privativa  al  juez  natural  del  requerido,  pues  dicha  controversia  no  puede  ser objeto de valoración específica por parte de esta  Corporación,  cuya  labor,  en esta materia, se circunscribe a la verificación  del  cumplimiento  de  los presupuestos legalmente establecidos para la eventual  concesión  de  la  extradición  de  modo  que,  solo  en  el  escenario  de la  competencia  del juez extranjero puede proponerse y debatirse, razón suficiente  que la inhibe de adelantar cualquier análisis sobre el particular.   

Cuestión final  

Ante la eventual determinación positiva del  Gobierno  Nacional,  en  todo caso, respetando la órbita de su competencia como  supremo  director  de  las  relaciones  internacionales y en consonancia con las  solicitudes  efectuadas  por la defensa y el Delegado del Ministerio Público en  sus  respectivos  estudios  previos,  la Corte considera pertinente recordar que  debe  someter  la  extradición  a  los  siguientes  condicionamientos  al país  requirente:   

            1. Excluir las penas de muerte, la  condena  a prisión perpetua, el sometimiento a desaparición forzada, torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos o degradantes, la sanción de destierro, o  confiscación  para los delitos autorizados, pues esas condenas están excluidas  del  ordenamiento  jurídico colombiano de conformidad con los artículos 11, 12  y 34 de la Constitución Política.   

              2.  Recordar   al   país   solicitante  la  prohibición  constitucional  de  juzgar al requerido en extradición por conductas anteriores  al  17  de  diciembre  de  1997 y diversas de las que originaron la solicitud de  extradición.   

3.  Con  el  fin  de preservar los derechos fundamentales del requerido,  condicionar  su  entrega  a que el Estado requirente le garantice su permanencia  en  ese  país  y el retorno a Colombia en condiciones de dignidad y respeto por  la  persona  humana,  en  el eventual caso de ser sobreseído, absuelto, hallado  inocente  o  de  situaciones  similares  que  conduzcan  a  su libertad, incluso  después  de  su liberación por haber cumplido la pena que le fuere impuesta en  la  sentencia de condena, en razón de los delitos por los cuales se autoriza su  extradición.   

            4.   A   partir   de   los  postulados  axiológicos  de  la  Constitución  Política, el Gobierno Nacional está en el  deber  de  disponer  lo necesario para que el servicio exterior de la República  realice  un  detallado seguimiento a los condicionamientos referidos31.   

5.  Supeditar  la  entrega  de René   Flórez   Cuéllar  a  que  se  le  respeten  como  a  cualquier  otro  nacional  todas  las garantías debidas a su  calidad  de  procesado,  en  particular, a que su situación de privación de la  libertad  se  desarrolle de manera digna, a que la pena privativa de la libertad  tenga  la finalidad esencial de reforma y readaptación social (artículos 29 de  la  Carta;  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos Humanos; 5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la  Convención  Americana de  Derechos  Humanos;  9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de  Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente,  debe  condicionar la entrega a  que  el  país  reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales y reales para que el eventual extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Carta Política de 1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e intimidad, lo cual se refuerza con la protección adicional que a la  misma  le otorgan la Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 17)  y   el   Pacto   Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  (artículo  23).   

6.  Finalmente,  se  recordará  al  país  extranjero  la obligación de sus autoridades de tener como parte cumplida de la  pena  en  caso de condena, el tiempo que el       requerido      haya   permanecido   privado  de  su  libertad  en  razón  de  este  trámite.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   Sala   de   Casación   Penal,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  ante  la solicitud de extradición del  ciudadano       colombiano      René      Flórez  Cuéllar,  efectuada  por  el  Gobierno  de Argentina,  mediante Nota Verbal MRC N° 224/13 del 16 de diciembre de 2013.   

Por   la   Secretaría   de   la   Sala  entérese de esta decisión a  los  interesados  e  intervinientes,  así  como  al señor Fiscal General de la  Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho,  para  lo  que  concierne  en  adelante  al  Gobierno  Nacional.    

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA  DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ   

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Folio  1 cuaderno de la Corte.   

2 Folio  29 carpeta anexa.   

3 Folio  38 Ibídem.   

4 Folio  35 Ibídem.   

5  Folios 31 a 34 Ibídem.   

6 Folio  4 Ibídem.   

7 Folio  5 cuaderno de la Corte.   

8 Folio  6 Ibídem.   

9 Folio  9 Ibídem.   

10  Folio 11 Ibídem.   

11  Folio 16 Ibídem.   

12  Folio 18 Ibídem.   

13  Folios 24 a 37 Ibídem.   

14  Folios 38 a 39 Ibídem.   

15 Es  de  anotar que los documentos aportados refieren al trámite de desistimiento de  la  solicitud  de  extradición  por  parte  de la defensa del requerido ante la  justicia argentina.   

16  Folio    29    Ibídem.   

17  Folio            38            ibídem.   

18  Folios       40      a      42      ibídem.   

19  Folios       11      a      13      ibídem.   

20  Folios       40      a      42      ibídem.   

21  Folios 52 a 53 ibídem.   

22  Folio 18 ibídem.   

23  Folios 7 a 8 ibídem.   

24  Folio 4 ibídem.   

25  Folio 42 cuaderno de la Corte.   

26  Folios 40 a 42 carpeta anexa.   

27  Artículo  27.  Tentativa.  El  que iniciare la ejecución de una conducta punible mediante actos idóneos e  inequívocamente  dirigidos  a  su  consumación,  y  ésta  no se produjere por  circunstancias  ajenas  a  su  voluntad, incurrirá en pena no menor de la mitad  del  mínimo  ni  mayor  de  las tres cuartas partes del máximo de la señalada  para la conducta punible consumada.   

Cuando la conducta punible no se consuma por  circunstancias  ajenas  a la voluntad del autor o partícipe, incurrirá en pena  no  menor  de  la  tercera parte del mínimo ni mayor de las dos terceras partes  del  máximo  de  la  señalada  para  su  consumación,  si  voluntariamente ha  realizado todos los esfuerzos necesarios para impedirla.   

28  Artículo   239.  Hurto.  <Penas  aumentadas  por  el  artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del  1o.  de enero de 2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El  que  se  apodere de una cosa mueble ajena, con el propósito de obtener provecho  para  sí  o  para  otro,  incurrirá en prisión de treinta y dos (32) a ciento  ocho (108) meses.   

La pena será de prisión de dieciséis (16)  a  treinta  y seis (36) meses cuando la cuantía no exceda de diez (10) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

29  Artículo   240.   Hurto   calificado.  <Artículo  modificado  por  el artículo 37 de la Ley 1142 de  2007.  El nuevo texto es el siguiente:> La pena será de prisión de seis (6)  a catorce (14) años, si el hurto se cometiere:   

1. Con violencia sobre las cosas.  

(…)  

3.  Mediante  penetración  o  permanencia  arbitraria,  engañosa  o  clandestina  en  lugar habitado o en sus dependencias  inmediatas, aunque allí no se encuentren sus moradores.   

30     Artículo  241.  Circunstancias  de  agravación  punitiva.  <Artículo  modificado por el artículo 51 de  la  Ley  1142 de 2007. El nuevo texto es el siguiente:> La  pena  imponible  de  acuerdo  con  los artículos anteriores se aumentará de la  mitad a las tres cuartas partes, si la conducta se cometiere:   

(…)  

10.  Con  destreza,  o  arrebatando cosas u  objetos  que  las  personas  lleven  consigo;  o  por dos o más personas que se  hubieren reunido o acordado para cometer el hurto.   

31  «…es  preciso  advertir  que  como  el  instrumento  de la extradición entre  Estados  Unidos  de  América  y Colombia se rige, en ausencia de un instrumento  internacional  que  regule  los  motivos  de procedencia, requisitos, trámite y  condiciones,  por las normas contenidas en la Constitución Política (artículo  35)  y  en el Código de Procedimiento Penal (artículos 508 a 533 de la Ley 600  de  2000),  cuando  recae  sobre  ciudadanos  colombianos  por nacimiento -si es  pasiva-,  es  imperioso  que el Gobierno Nacional haga las exigencias que estime  convenientes  en  aras  a  que en el país reclamante se le reconozcan todos los  derechos  y  garantías inherentes a su calidad de colombiano y de procesado, en  especial  las  contenidas  en  la Carta Fundamental y en el denominado bloque de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por  Colombia  que  consagran y desarrollan derechos humanos (artículo 93 de la  Constitución,   Declaración   Universal   de   Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y  Políticos),  en  virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las autoridades públicas emana del artículo 2º ibídem.   

Los  condicionamientos  en cuestión tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de  un ciudadano colombiano por  nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito  que  dio lugar a su entrega a un país  extranjero,  no  implica  que  pierda su nacionalidad ni los derechos que le son  anejos  a  tal  calidad.  Por  tanto, el deber de protección de las autoridades  colombianas  se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país  reclamante  se le respete los derechos y garantías tal como si fuese juzgado en  Colombia.  A lo que renuncia el Estado que accede a la entrega de un connacional  es  a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga  siendo  súbdito  de  Colombia,  conserva  a  su  favor todas las prerrogativas,  garantías  y  derechos  que emanan de la Constitución y la ley, en particular,  aquellos  que se relacionan con su calidad de procesado y que tienen que ver con  la dignidad humana».   

(Concepto  de  Extradición del      05/09/2006,     rad.     núm.  25625)     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *