AP3753-2014(41491)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

AP3753-2014  

Radicación Nº 41491  

(Aprobado Acta N° 163A)  

Bogotá  D.C., veintiocho (28) de mayo de dos  mil catorce (2014).   

        La  Corte  se pronuncia sobre la admisibilidad de la demanda de revisión presentada  por  el apoderado judicial de Darwin Alexander Valencia  Cortes,    contra  la  sentencia  del  19  de marzo de 2009, a cargo de la Sala  Penal   del   Tribunal   Superior   del   Distrito   Judicial  de  Barranquilla,  confirmatoria  de  la  proferida por el Juzgado Cuarto Penal de Circuito, que lo  condenó como autor del delito de homicidio agravado.   

HECHOS Y ACTUACION PROCESAL  

1. Toda vez que a la  demanda  no  se  anexaron  las sentencias por medio de las cuales se declaró la  responsabilidad   de   Valencia   Cortes,   la   Sala   se   remite   a   los  consignados  en  el  fallo  de  Casación1:   

“Siendo aproximadamente las 10 y 30 de la  mañana  del  29 de febrero de 2008, el señor Marlon de Jesús Gutiérrez Aguas  junto   con   su   hermano   Manuel  Darío  Gutiérrez  Aguas,  arreglaban  una  alcantarilla  tapada,  cerca  de su casa ubicada en la carrera 4 con calle 44 de  esta  ciudad  (Barranquilla)  y  Adelaine Patricia Gutiérrez Aguas –hermana de los anteriores–  se  encontraba  en  la terraza, del  mismo  inmueble,  como  a  3  o  4  metros  de  distancia,  de donde estaban sus  consanguíneos,  además,  la  madre  de  esas  personas se dirigía a la tienda  -hacia  la  carrera  5ta-  señora Lina Andrea Aguas Aguas, a comprar el mercado  para  el  almuerzo,  instante  en  que  se  presentó una motocicleta AX 100, al  parecer  azul  o  negra,  con  dos  (2)  sujetos  y  el parrillero, sin nada que  ocultara  su  rostro,  un  fulano  de  mediana estatura, moreno o negro, grueso,  cabellos  cortos  o  bajitos,  suéter  azul  y  con  una  pistola en la mano le  disparó  a  Marlos  de Jesús Gutiérrez Aguas, cayendo inmediatamente al piso,  donde  lo  remató  con dos disparos más en la cabeza, causándole la muerte de  forma  inmediata,  todo  lo  cual  fue  observado  por  los hermanos y madre del  obitado  ya  que  tuvieron  al asesino a dos, tres y cuatro metros de distancia,  después    el    victimario   subió   al   rodante,   que   lo   esperaba,   y  huyeron…”   

2. El 2 de marzo de  2008  ante  el  Juez 2 Penal Municipal con funciones de control de garantías de  Barranquilla,  se adelantó la audiencia preliminar de legalización de captura,  formulación  de  la  imputación  en  contra de Darwin  Alexander  Valencia  Cortes por el delito de homicidio  agravado e imposición de medida de aseguramiento.   

3.  El  30  de enero de 2009, el Juzgado 4 Penal  del  Circuito  de  esa  ciudad, previo anuncio del sentido de fallo, condenó al  acusado  a  la  pena  principal  de  412  meses  de  prisión,  la  accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso,  en  su  condición  de autor del delito de homicidio agravado. De  igual  modo,  se  le  negaron  los  beneficios  sustitutivos  de  la suspensión  condicional  de  la ejecución de la pena y prisión domiciliaria, decisión que  al  ser  impugnada  fue  confirmada  por  la Sala Penal del Tribunal Superior de  Barranquilla el 19 de marzo del mismo año.   

4.  Por virtud del  recurso  de  casación interpuesto por la defensa, la Corte mediante auto del 19  de  agosto  de  esa anualidad lo inadmitió, empero, con posterioridad,  el  23  de  septiembre  casó de oficio y parcialmente la sentencia en el sentido de  fijar  en  20  años  la  pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos y funciones públicas.   

FUNDAMENTOS DE LA DEMANDA  

1. Con apoyo en las  causales  2  y  6  del  artículo  192  de  la  Ley 906 de 2004, el apoderado de  Valencia  Cortes  pretende la  revisión  del  fallo  proferido  por  la  Sala  Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla,  adjunto  para  el  efecto  el  respectivo  poder.   

2.  Para  empezar  señala  que,  tanto en la investigación como en el juzgamiento, se le violaron  a  su  asistido  los derechos fundamentales al debido proceso, a la igualdad y a  la  defensa,  toda  vez que la condena se fundamentó únicamente en el material  probatorio  allegado  por  el  ente acusador, excluyendo diferentes testimonios,  incluso el del mismo procesado, que demostrarían su inocencia.   

Precisa  cómo, la sentencia condenatoria se  sustentó  en  medios  probatorios  que  no  conllevaban  la  total  certeza del  juzgador.   

3.  Se dedica  luego,  in extenso, a exhibir  su  abierta  inconformidad  con  la  forma  como  fue  fallado  el  proceso y la  ilegalidad de la captura:   

“Afirmo, que tanto el señor Darwin     Valencia    Cortes,    como  OSWALDO   ENRIQUE   ZÚÑIGA   GONZÁLEZ,  fueron  retenidos por los Agentes de la Policía, solo porque el  conductor    de    la    moto   precisamente   no   poseía   la   licencia   de  conducción2”.   

Adicional  a ello, afirma, se le efectuó un  reconocimiento  fotográfico  “sin  el lleno de los  requisitos    legales”3.     

4.  Son  estas las  razones  por  las que el demandante muestra su inconformidad con la decisión de  segunda    instancia   e   invoca:   (i)  declarar  la  nulidad  de  la  decisión proferida por el Tribunal  Superior    de    Barranquilla,    (ii)  declarar  la  ilegalidad  de  la  captura  del señor Darwin         Alexander         Valencia         Cortes,             (iii)  declarar  la  ilegalidad del   reconocimiento   fotográfico,   y,  (iv) la libertad inmediata de su asistido.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Procedimiento aplicable.     

El caso que ocupa la atención de la Sala se  tramitó  y  decidió  con fundamento en el modelo de enjuiciamiento previsto en  la  Ley  906  de  2004, realidad que determina que el procedimiento aplicable en  materia de revisión sea el establecido en el referido estatuto.   

    

1. Competencia.     

La  Corte  es  competente para conocer de la  acción   propuesta,   de   acuerdo  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  32.2  ejusdem,   por   hallarse  dirigida  contra  una  sentencia  dictada  en  segunda instancia por un Tribunal  Superior, que hizo tránsito a cosa juzgada.   

    

1. Causales de revisión planteadas.     

        La  segunda   y  sexta  del artículo 192 de la Ley 906 de  2004,  que  autoriza  la  apertura  a trámite de la acción cuando “se    hubiere   dictado   sentencia  condenatoria  en proceso que no podía iniciarse o proseguirse por prescripción  de  la  acción, por falta de querella o petición válidamente formulada, o por  cualquier    causal    de    extinción    de   la   acción   penal”,        y,        “cuando  se  demuestre  que  el  fallo  objeto  de  pedimento de revisión se fundamentó, en todo o en parte, en prueba  falsa  fundante para sus conclusiones”, respectivamente.   

4. Decisión.  

La  Sala anuncia que la demanda de revisión  será inadmitida.   

         4.1.  Dado  el  carácter de  instrumento  extraordinario que esta acción ostenta y la finalidad que con ella  se  busca  de remover los efectos de la cosa juzgada judicial, la ley ha sido en  extremo  exigente en la configuración de las causales y en la previsión de las  exigencias mínimas requeridas para su admisión.   

        Es  imprescindible  que  quien  proponga  la demanda demuestre la existencia real de  alguna   de  las  causales  señaladas  en  el  artículo  192  del  Código  de  Procedimiento                  Penal4, y cumpla con los presupuestos  del    artículo    194    ibídem,    conforme   al   cual   el   escrito  debe  contener  (i)   la  determinación  de  la  actuación  procesal  cuya  revisión  se  demanda  con  la identificación del despacho que  produjo  el  fallo,  (ii) el  delito   o  delitos  que  motivaron  la  actuación  procesal  y  la  decisión,  (iii)  la  causal  que  se  invoca  y  los fundamentos de hecho y de derecho en que se apoya la solicitud, y  (iv)  la  relación  de las  evidencias que fundamentan la petición.   

        En  este  sentido,  el  actor debe seleccionar cuidadosamente la causal que pretende  aducir  en  apoyo  de  su  pretensión,  presentarla de manera clara y precisa y  sustentar  con  argumentos serios y con suficiente poder suasorio las razones en  que  fundamenta  su  solicitud,  acompañada  además,  del  material probatorio  pertinente y suficiente para respaldar la acción.   

         4.2.  El  artículo  194 del  Código  de  Procedimiento  Penal  señala  los  requisitos  formales  que  debe  contener  la  demanda  de revisión, so pena de que sea desestimada in  limine.   A su turno, el numeral  4º       ejusdem  precisa:   

“Se  acompañará copia o fotocopia de la  decisión   de  única,  primera  y  segunda  instancias  y  constancias  de  su  ejecutoria,  según  el  caso,  proferidas  en  la  actuación cuya revisión se  demanda”.   

            4.3.  En el caso concreto, el  libelo  no  satisface  en  lo  más mínimo las exigencias acabadas de reseñar,  pues      el      actor       —contrario   a   lo  debido—  no  acompaña  ningún  elemento  de  juicio  para  demostrar  las  causales  que  invoca,   pues  se  limita  a  solicitar  que se tengan como  pruebas  la  actuación  vertida ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Barranquilla  en  el  proceso penal que se adelantó contra el condenado, lo  cual     resulta     improcedente    porque    tal    labor    corresponde    al  demandante.   

        Es  tal  la  desatención  del  demandante,  que  no allegó copia auténtica de las  decisiones  cuya  revisión  se  demanda,  acompañadas de la certificación que  indica  que  las decisiones contra las cuales se dirige la acción se encuentran  ejecutoriadas.   

La  exigencia  de  la aludida constancia de  ejecutoria,  no es un mero capricho del legislador, sino que ella, acorde con la  naturaleza  de la acción, resulta necesaria en cuanto, de lo que se trata es de  remover  la  autoridad  de cosa juzgada de la susodicha decisión, lo cual sólo  es  posible establecer con la referida certificación. (CSJ AP, 26 Sep 201, Rad.  36633)   

Así  las  cosas,  esta  sola  falencia  es  suficiente para inadmitir la demanda.   

         4.4.   Además  de  lo  ya  anotado,  la  simple  lectura  del  libelo  pone  de presente que el demandante,  dejando  a  un lado las exigencias legales previstas y como si se tratara de una  tercera  instancia,  confinó  la demanda a opiniones personales sobre la prueba  obrante,  exhibiendo  de esa manera su total inconformidad con la condena que se  impartió  en  contra  de  su  procurado,  pretendiendo  así  reabrir el debate  probatorio,  con la inequívoca pretensión de que la Corte con la sola mención  que  hace  el  letrado sobre la imposibilidad de declarar culpable al condenado,  confronte la valoración otrora otorgada.   

4.5. Respecto de la  primera  de las causales invocadas, correspondiente al numeral 2º del artículo  192  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  cual  tiene lugar “cuando  se  hubiere dictado sentencia  condenatoria  en proceso que no podía iniciarse o proseguirse por prescripción  de  la  acción,  por  falta  de  querella  o  petición válidamente formulada,  o  por  cualquier  causal de extinción de la acción  penal”  -subrayado  fuera  del texto-.   

Cuando   se  escoge  esta  senda,  resulta  indispensable  que  se identifique con claridad en cuál de estas eventualidades  ubica  su  pretensión, pues la expresión subrayada se refiere a causales de la  misma   clase,   es   decir,   objetivas,   tales   como  la  conciliación,  la  indemnización  integral, el desistimiento, entre otros, obviamente en los casos  en  que  ellos  proceden  y con el cumplimiento de todos los requisitos, de esta  manera  dada la autonomía jurídica a que corresponden los fenómenos que allí  se recogen, cada una de ellas requiere demostración independiente.   

            No  se  trata entonces, de enunciar cualquier clase de  argumento  desconectado del motivo de revisión propuesto, sino aquel que apunte  a  establecer  precisamente por qué motivo no podía iniciarse o proseguirse la  acción,  y  que  en  tales  condiciones menos podría haber culminado con fallo  condenatorio.   

            4.6.   En  cuanto  a la  segunda  causal invocada, esto es la del numeral 6º ibídem, opera “cuando  se demuestre, en sentencia en  firme,  que  el  fallo objeto de pedimento de revisión se fundamentó en prueba  falsa”.   

Se le exige entonces al actor, que además de  presentar  los  argumentos  fácticos  y jurídicos del caso, aporte copia de la  sentencia  mediante  la  cual  se declara la falsedad de los elementos de juicio  que  sirvieron  de  soporte  a  la  decisión cuya remoción se persigue. En esa  medida  se le comprueba a la Sala, fundadamente, que el elemento de conocimiento  en  cuestión  no  es auténtico, porque así se declaró judicialmente mediante  decisión que ha hecho tránsito a cosa juzgada.    

En  ese  sentido, esta Corporación señaló  (CSJ AP, 16 de Mar 2005, Rad. 23085):   

La  exigencia  que  establece  la causal es  clara  y  no se presta a interpretaciones de ninguna especie: se requiere que la  decisión  cuestionada  se  hubiese  basado  en una prueba cuya falsedad hubiese  quedado  demostrada  en  una  sentencia ejecutoriada, como cuando la providencia  que  se  ataca  tuvo  por exclusivo fundamento las manifestaciones de un testigo  que  luego  es  condenado  por  falso  testimonio,  precisamente en razón de la  declaración en que se sustentó la decisión.   

No  se  trata,  por  lo  tanto, de elaborar  construcciones  teóricas  para  acreditar  la falsedad del medio de convicción  que  tuvo  en  cuenta el funcionario judicial para proferir la providencia, sino  únicamente  de aportar la copia de la sentencia en firme que dio por demostrada  la  falsedad de aquella prueba y acreditar así mismo que ésta fue determinante  en el sentido de la decisión.   

         4.7.  Como  viene  de  verse,  forzoso  es  concluir  que  el  actor  soslaya  el  hecho  de  que el proceso ya terminó con  sentencia  ejecutoriada,  que  está  revestida  por la inmutabilidad de la cosa  juzgada  y  que, por lo tanto, no se trata de una instancia más donde se puedan  discutir  nuevamente  los  aspectos  jurídicos  o  los  elementos de juicio que  sirvieron   de   fundamento   a   una   decisión  que  tiene  el  carácter  de  definitiva.   

Son  estas  las  razones por las que resulta  imperiosa la inadmisión de la demanda.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         Inadmitir  la  demanda  de  revisión   presentada   a   favor   de   Darwin Alexander Valencia Cortes.   

         Contra   esta   decisión   procede   el  recurso  de  reposición.   

Comuníquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

IMPEDIDO  

LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

IMPEDIDA  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Corresponde  al radicado 32318, decisión del 23 de septiembre de 2009, allegado  al  presente  trámite por virtud de los impedimentos presentados por algunos de  los integrantes de la Sala.   

2 Cfr.  folio 2 de la demanda.   

3 Cfr.  fl. 3 y 4.   

4  Ley  906 de 2004.     

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