AP3692-2014(41793)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                              

          

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado ponente  

AP 3692-2014  

Radicación 41793  

Aprobado acta número 204  

Bogotá,  D.  C., dos (2) de julio de dos mil  catorce (2014)   

Se  pronuncia  la Sala acerca del recurso de  reposición  interpuesto  por  el representante de la parte civil contra el auto  que   decretó   la   extinción  de  las  acciones  civil  y  penal  en  del  proceso dentro del cual las instancias absolvieron a los  procesados  OMAR  OVIDIO  HERNÁNDEZ GRACIANO, JESÚS  HERNANDO      BONILLA     GUZMÁN     y     ÓSCAR  FEDERICO GRACIANO BORJA por  el    delito    de    estafa   agravada.   

I.           ANTECEDENTES   

1.  Mediante auto  del   pasado  8  de  mayo,  la  Corte,  en  decisión  mayoritaria,  decidió  «[d]eclarar  prescritas  las  acciones   penal   y   civil   por   la   conducta   punible   de   estafa  agravada atribuida a OMAR  OVIDIO HERNÁNDEZ GRACIANO, JESÚS HERNANDO BONILLA GUZMÁN y  ÓSCAR    FEDERICO    GRACIANO   BORJA»1, debido a que  la  resolución  de  acusación de segunda instancia fue suscrita el 11 de abril  de  2007,  circunstancia bajo la cual se habían superado los seis (6) años del  término  prescriptivo  derivado  de  los  artículos  83  y 86 de la Ley 599 de  2000.   

2.  Contra dicha  providencia,  el representante de la parte civil, demandante en casación dentro  del    presente   asunto,   presentó   recurso   de  reposición.   

Al respecto, arguyó que para determinar el  fenómeno  de  la  prescripción debían considerarse, además de «un    elemento    de   carácter   netamente   objetivo»2,  factores  subjetivos  como «maniobras  dilatorias  de algún sujeto procesal o congestión e inoperancia de la función  judicial»3.   

Agregó   que,   en   este   caso,   la  prescripción  se  dio  por  «las   acciones   desarrolladas   por   la   propia  administración   de  justicia»  y,  en  particular,  porque   «a  la  denunciante y víctima en este proceso le fueron conculcados  sus   derechos   fundamentales   al  debido  proceso  y  a  la  tutela  judicial  efectiva»4,   circunstancia   que  tuvo  origen  en  el hecho de que «el Tribunal de Cartagena  revocó  la  providencia  que había admitido como parte civil a la denunciante,  lo  que provocó no solo la recusación en contra de los magistrados que tomaron  dicha  decisión,  sino  también la formulación de una acción de tutela en su  contra»5.   

En consecuencia, solicitó a la Sala revocar  la  decisión  impugnada  «en  un  acto de equidad y  justicia,  pues  si  bien el término prescriptivo efectivamente existió, éste  operó   por   la   ineficiencia   en  la  solución  del  conflicto»6.   

3.  Dentro  del  término    de    traslado,    el    defensor    de   OMAR   OVIDIO   HERNÁNDEZ  GRACIANO     pidió    no    revocar    el    auto  recurrido,   tras   considerar   que  «en  parte alguna nuestra codificación penal permite que cuando por  el  paso  del  tiempo se ha producido la prescripción de la acción penal, este  fenómeno   jurídico  pueda  ser  ignorado,  ya  que  estamos  ante  normas  de  imperativa  observancia  y cumplimiento que no pueden ser desconocidas, para que  así   se   preserve,   entre   otros,  el  denominado  principio  de  seguridad  jurídica»7.   

II.           CONSIDERACIONES   

1.  El recurso de  reposición  es  un  mecanismo  legal  de impugnación que le permite a quien lo  propone  solicitar  la  revocación,  modificación,  aclaración  o adición de  determinada   providencia   ante  el  mismo  funcionario  que  la  dictó.  Esto  implica  para  el  recurrente la carga de exponer, en  forma  clara  y racional, los motivos por los cuales estima que la decisión del  operador  fue contraria a derecho. Es decir, el sustento de la impugnación debe  ser  idóneo  para  evidenciar  un  desacierto  judicial  en  detrimento  de los  intereses  del  proponente. Y, por obvias razones, dichos argumentos deben estar  directamente  relacionados  tanto con la pretensión del impugnante como con las  razones   expuestas   por   el   juez   en   el   auto   que   riñen   con  tal  solicitud.   

2. En el presente  asunto,  lo  que  planteó  el  recurrente no fue un error o pretermisión de la  Corte  a  la  hora de decretar la prescripción, sino una propuesta de variar la  naturaleza  de esta causal de extinción de la acción  penal  con  el  propósito de introducirle   para   su  reconocimiento  requisitos  subjetivos,       indeterminados       y      no  contemplados  por  la  ley.   

En palabras de la parte civil que recurrió  la  decisión,  «si  bien es cierto la prescripción  obedece  a  criterios  objetivos,  es necesario, para equilibrar los derechos de  los  intervinientes,  y  particularmente  de las víctimas, tener en cuenta otro  tipos   de   consideraciones   a   efectos  de  que  los  mismos  no  se  tornen  nugatorios»8.   

Esta propuesta carece de asidero jurídico  por   varias  razones.  Para  este  caso,  la  Corte  destacará    algunas    de    ellas.    Por    un  lado,  los  funcionarios judiciales están sometidos  al   imperio   de   la   ley,  tal  como  lo  establece el artículo 230 de la Constitución Política, de  modo que no es  posible desconocer el principio de  legalidad,  principio  basilar  del  Estado Social de  Derecho,  por  abstractos  motivos  de  «justicia y  equidad»9,  a  los  cuales  acudió el  representante,  o  porque  se  considere, frente a situaciones particulares, que  extinguir  la  acción  penal  y  decretar  la  cesación  del procedimiento por  prescripción  afecte los derechos fundamentales de las víctimas «al  debido  proceso  y  a  la tutela judicial efectiva».   

Por  otro lado, las consecuencias adversas  en  el evento de adoptar la postura del recurrente serían intolerables, pues no  sólo  llevaría  a adoptar decisiones arbitrarias y  subjetivas,  en  un  claro menoscabo de la seguridad jurídica y el principio de  igualdad  ante  ley,  sino  además  al  absurdo  de  considerar  que,  como  siempre la administración de  justicia      debería     reputarse  inoperante o ineficiente cuando se ha  presentado  el fenómeno  prescriptivo,  en  ningún  caso  podría reconocerse  esta causal de extinción.   

Como si lo anterior fuese poco, la Sala no  comparte  la afirmación de la parte civil recurrente  de  acuerdo con la cual la  dilación  del  proceso en este asunto le era atribuible única y exclusivamente  a    la    administración    judicial,    pues    en    el   auto  impugnado se precisó   que  «el  demandante  [ahora     recurrente],  en  pretérita oportunidad, recusó a los magistrados de la Sala  de    Decisión   Penal   del   Tribunal   Superior   de   Cartagena»10  y que dicha recusación no  sólo   «fue  declarada  infundada  por  el  cuerpo  colegiado»11,      sino     además  «no   constituye  motivo  alguno  para  considerar  suspendida  la  actuación  procesal  a  efectos  de contabilizar el término de  prescripción»12.   Por  consiguiente,  el  mismo  apoderado  de  la  parte  civil  contribuyó  al  vencimiento  del  lapso  prescriptivo.   

En  este  orden  de  ideas,  la  Corte  no  repondrá el auto materia de impugnación.   

III.  DECISIÓN   

En mérito de lo  expuesto,   la   CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

No    reponer    el   auto    del    pasado    ocho   (8)   de  mayo,   que   declaró  prescritas  las  acciones  penal y civil por la conducta punible de estafa agravada.   

Contra    esta    providencia,     no    procede    recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Magistrado   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

GUILLERMO   ANGULO  GONZÁLEZ   

Conjuez  

RICARDO POSADA MAYA  

Conjuez  

JUAN CARLOS PRÍAS BERNAL  

Conjuez  

HUGO QUINTERO BERNATE  

Conjuez  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Folios 40-41 del cuaderno de la Corte.   

2 Folio  62 ibídem.   

3  Ibídem.   

4 Folio 63 ibídem.   

5  Ibídem   

6  Ibídem.   

7 Folio  67 ibídem.   

8 Folio 63 ibídem.   

9 Ibídem.   

10  Folio 38 ibídem.   

11 Ibídem.   

12  Ibídem.     

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