38699(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   MUÑOZ   

          Aprobado Acta N° 336.   

          Bogotá    D.C.,    octubre    nueve    (9)   de   dos   mil   trece  (2013).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  las  pruebas solicitadas, dentro del  término  de traslado previsto en el artículo 224 de la Ley 600 de 2000, por el  defensor   especial  del  sentenciado  JOSÉ  GUSTAVO  MORENO PORRAS.   

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  RELEVANTES   

          En  el  fallo  de  segunda  instancia  contra el cual se promueve la  presente acción, los primeros fueron de compendiados así:   

“Se  tuvo  conocimiento  de  la  noticia  criminal  mediante  denuncia  formulada por el Contralor de Cundinamarca, según  el  cual  (sic)  después de  una  auditoría  integral  efectuada  a  la  Empresa  Editorial  de Cundinamarca  Antonio         Nariño         ‘EDICUNDI’ se  evidenció  la  ocurrencia de una irregularidad, al haberse adjudicado por parte  del  gerente  general JOSÉ GUSTAVO MORENO PORRAS, el contrato No. 001 de 2003 a  la  firma  LEXCO  S.A.,  por  valor de $ 15.974.107, para la adquisición de una  fotocopiadora,  sin  el  lleno de los requisitos legales previstos en el Decreto  2170  de  2002, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 24 de la Ley 80  de 1993”.   

Dentro del proceso penal que se adelantó con  ocasión    de    los    anteriores   hechos,   se   vinculó   a   JOSÉ  GUSTAVO  MORENO  PORRAS, a quien se  acusó  el  30 de octubre de 2008 como presunto autor del delito de contrato sin  cumplimiento  de requisitos legales, decisión que fue confirmada el 17 de abril  de 2009.   

Para  la  fase  del  juicio,  el proceso fue  asignado  al  Juzgado 17 Penal del Circuito de Bogotá, donde, una vez impartido  el  trámite  legal, el 18 de diciembre ulterior se dictó fallo de primer grado  por  cuyo  medio  se  condenó al acusado a  las penas principales de cincuenta (50) meses de prisión y multa  por  valor equivalente a 50 salarios mínimos legales mensuales y a la accesoria  de  inhabilitación  en  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por el  lapso  de  cinco (5) años, al hallarlo penalmente responsable del delito por el  cual fue acusado.   

El Tribunal Superior de esta misma ciudad, en  virtud  del  recurso  de  apelación  promovido  por la defensa del sentenciado,  confirmó  la  anterior  decisión  mediante fallo proferido el 12 de octubre de  2010.   

          A   través  de  apoderado  especial,  el  sentenciado  MORENO   PORRAS   presenta   ante   esta  Colegiatura  acción  de  revisión del referido proceso, al amparo de la causal  establecida  en el numeral 3º del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, esto es,  por  considerar  que  después de la sentencia condenatoria han aparecido hechos  nuevos  o  surgen pruebas, no conocidas al tiempo de los debates, que establecen  su inocencia en el delito por el cual se le condenó.   

A  la demanda se anexó el poder específico  para  el ejercicio de la acción de revisión, así como copia de las sentencias  de  primera y segunda instancia con la correspondiente constancia de ejecutoria,  además  de  copias  autenticadas  por  el  director  de  la  Oficina de Archivo  Central       del   Departamento   de  Cundinamarca  de  los  siguientes  documentos:  (i) “aviso convocatoria pública” de fecha marzo 21  de  2003;  (ii)  “acto  de apertura de una convocatoria pública” del 25 del  mismo  mes  y  año  y;  (iii)  “acto  de  adjudicación  de  una convocatoria  pública”  de  la misma data; así como declaraciones extrajuicio ante Notario  de  (i)  Luz  Dary  Olaya de Hernández, (ii)  Ivonne Ayda Melo Campos,  (iii)  Aristóbulo  Corredor  Villamil  y      (iv)    Gustavo    Jesús    Velásquez  Velandia.  Igualmente, se acompañó al libelo informe  rendido  por  el  investigador  Fabián  Antonio  Gil  Miranda  y copia “de todos  los  documentos  remitidos  por  EDICUNDI en respuesta al derecho de petición y  que  abarcan  los  períodos  donde  podían  estar  los elementos materiales de  prueba       nuevos      que      soportan      esta      demanda”.            

Admitida la demanda y recibido el expediente  por  la  Corte,  en  aplicación de lo previsto en el artículo 224 del estatuto  procesal   penal,   se  surtió  el  traslado  a  los  intervinientes  para  que  solicitaran  el  decreto  y  práctica  de pruebas, oportunidad utilizada por el  defensor.  El  Ministerio Público presentó escrito donde manifiesta abstenerse  de solicitar pruebas.    

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          Ab  initio  debe  reiterar la Sala que el  objeto  de  las pruebas solicitadas en el trámite de la acción de revisión se  encuentra  delimitado  por  los  temas señalados en la causal que se invoca, en  este  caso,  la  causal  tercera de revisión del artículo 220 de la Ley 600 de  2000, como ya se advirtió.   

Por  tanto,  de  conformidad  con  la  preceptiva  del  artículo 235 del citado ordenamiento, se  rechazarán aquellas que no  conduzcan  a  acreditar  el  supuesto  sobre  el cual se fundamenta el motivo de  revisión  invocado,  así como las que sean prohibidas  o   ineficaces,   versen   sobre   hechos  notoriamente  impertinentes,  o  sean  manifiestamente  superfluas  e  innecesarias  (inútiles);  así  mismo aquellas  irracionales,   motivo   por   el   cual   compete  al  actor  justificar  estos  aspectos    frente  a  los medios de prueba cuya aducción o práctica  pretende.   

En   tal  sentido,  recuérdese  cómo  la  Corporación     ha     decantado     que     la    prueba    es    conducente cuando ostenta la aptitud legal  para  forjar  certeza  en  el  juzgador,  lo  cual  presupone  que  el  medio de  convicción    esté   autorizado   en   el   procedimiento;   es   pertinente cuando guarda relación con los  hechos,  objeto  y  fines  de  la  investigación o el juzgamiento; es  racional cuando es realizable dentro de  los    parámetros    de   la   razón   y,   por   último,   es   útil cuando reporta algún beneficio, por  oposición a lo superfluo o innecesario.   

          Pues  bien, en primer lugar, el defensor del sentenciado  JOSÉ  GUSTAVO  MORENO  PORRAS  solicita  tener   como   prueba   los   anexos   que   presentó   con   la   demanda   de  revisión.   

          Respecto  de estas pruebas, señaló con suficiencia en el libelo su  pertinencia,  conducencia  y  utilidad,  al  ser  evidente que realmente guardan  relación  directa  con el objeto de la causal que invoca, por estar dirigidas a  demostrar  que  su  defendido  cumplió con los requisitos legales exigidos para  contratar,  cuya  omisión  derivó en la declaratoria de responsabilidad por la  conducta  punible  por  la  que fue condenado. En esa medida, se admitirán y se  valorarán             en             el            momento            dispuesto  legalmente.          

          En  segundo  lugar,  en el memorial de solicitud de pruebas allegado  en  el espacio procesal previsto, el defensor  pide se tenga como tal copia  auténtica  que  aporta  del  Decreto 00026 de febrero 28 de 2005, por medio del  cual   “se   suprime   la   Empresa  Editorial  de  Cundinamarca  Antonio Nariño EDICUNDI y en el que consta en el artículo 18, la  obligación  especial  para  los servidores públicos de manejo y confianza y de  los  responsables  de  los  archivos,  de  la presentación de los inventarios y  entrega de los archivos a su cargo”.   

Al  respecto,  aclara  luego  que  para  la  liquidación  y  supresión  de EDICUNDI su defendido ya no estaba vinculado con  la  entidad  y  que  el  informe  de  la  Contraloría base del proceso penal al  establecer   como   hallazgo   la   falta  de  unos  requisitos  legales  en  la  contratación, fue practicado después de ese suceso.   

Por  tanto,  agrega,  la prueba deprecada es  pertinente  “porque demuestra que para el año 2005  sucedieron  cambios  en  la  entidad  que  afectaron el manejo y custodia de los  documentos  y ello explica el motivo por el cual, la Contraloría en ese momento  advirtió   la   ausencia  de  documentos  pero  que  en  el  transcurso  de  la  investigación  y  con  posterioridad a ella fueron identificados”.   

La  Colegiatura  aceptará  como  prueba  la  solicitada,  pues  si  la  tesis  del  actor está orientada a demostrar que los  documentos  echados  de  menos  por  la judicatura contentivos de los requisitos  legales  de contratación no fueron allegados dentro del proceso penal debido al  desgreño  acaecido  luego  de  la  liquidación de la entidad, resulta del todo  pertinente,  conducente  y útil su admisión, máxime cuando allí se regula lo  concerniente  al  manejo  de los archivos con ocasión de dicha liquidación, lo  cual  constituye  un  elemento de juicio que se ponderará en su momento en aras  de aceptar o no la argumentación del accionante.   

En tercer orden, el demandante depreca, tanto  en  la  demanda  como  en  el  memorial  de  solicitud  probatoria, se reciba en  testimonio  a  (i)  Luz  Dary  Olaya  de  Hernández,  (ii)   Ivonne  Ayda  Melo  Campos,  (iii)  Aristóbulo  Corredor    Villamil    y  (iv)    Gustavo   Jesús  Velásquez  Velandia,  esto  es,  las  mismas personas  cuyas   declaraciones   extrajuicio   allega  con  la  demanda;  así  mismo,  a  Nubia  Salamanca Valenzuela,  ex  funcionaria  de EDICUNDI, al director del archivo central de la Gobernación  de  Cundinamarca  “quien certificó la autenticidad  de   los   documentos   aportados”,  igualmente,  a  Fabián Antonio Gil Miranda,  investigador  de  campo adscrito a la defensa “quien  halló    los    elementos    nuevos    base   de   la   presente   acción   de  revisión”  y,  en  el  segundo escrito, además, al  director    de    la   Oficina   de   Gestión   Documental   del   mismo   ente  territorial.   

La  Sala  accederá  a  la  práctica de los  testimonios  de  los  tres primeros, esto es, de los ex funcionarios de EDICUNDI  Luz   Dary   Olaya   de   Hernández   e  Ivonne  Ayda  Melo  Campos,  de  cuyas  declaraciones  extrajuicio  se colige su pertinencia y  utilidad  para  los  fines  de  la  acción  y  la causal invocada, pues podrán  ampliar  en  torno  al  cumplimiento  de  los  requisitos  de la contratación y  confrontar  los  documentos  aportados  por el accionante.  Sobre lo mismo,  también  resulta  importante  el  testimonio  del gerente general de la empresa  contratista  LEXCO S.A. para ese entonces, Aristóbulo  Corredor  Villamil,  como  también se evidencia de su  declaración extrajuicio.   

Empero, la Corte no decretará el testimonio  de  Gustavo  Jesús  Velásquez  Velandia,  también  ex  funcionario  de EDICUNDI, por innecesario, en tanto  los  términos  de  su declaración extrajuicio son similares a los rendidos por  Luz   Dary   Olaya   de   Hernández   e  Ivonne  Ayda  Melo  Campos, por lo que se anticipa reiterativo.   

De  la  misma  forma,  no  se  dispondrá la  práctica  del  testimonio de la ex funcionaria de la misma entidad Nubia      Salamanca      Valenzuela,  fundamentalmente  porque  fue  practicado  dentro  del proceso adelantado contra  JOSÉ     GUSTAVO     MORENO    PORRAS1 y  si  bien  el  defensor  justifica  su  realización sustentado en  jurisprudencia  de  la  Sala según la cual pueden admitirse elementos de juicio  ya   practicados   si   tienen  la  aptitud  de  suministrar  con  posterioridad  informaciones  incidentes  no  conocidas  inicialmente, este no es su caso pues,  revisada  su  declaración,  se  advierte  cómo  fue  enfática en señalar que  “se    cumplieron    todos   los   trámites   de  ley”  e  incluso que “si  recuerdo  algunas  cosas  del  proceso  de  compra de la fotocopiadora, como por  ejemplo  avisos  que  se  pusieron  en  la  cartelera  para  la  cotización  de  ofertas…”;  es  decir, prácticamente lo mismo que  pretende  ahora  demostrar la defensa con su realización, lo cual desvirtúa su  utilidad.   

Tampoco  se  decretará  el  testimonio  del  director  del  Archivo  Central  de la Gobernación de Cundinamarca “quien    certificó    la   autenticidad   de   los   documentos  aportados”, en tanto de conformidad con el artículo  254  del  Código  de  Procedimiento  Civil  las  copias tienen valor probatorio  “1.     Cuando     hayan    sido    autorizadas  por  notario,  director  de  oficina administrativa o de  policía,  o  secretario  de  oficina  judicial, previa orden del juez, donde se  encuentre  el  original  o  una  copia  autenticada”  (subrayas  fuera  de  texto); en consecuencia, se hace  innecesaria    una    refrendación    posterior,    como    lo    pretende   el  defensor.       

Además, es a la parte contra quien se aduce  un  documento y no al que la presenta, al que le corresponde solicitar su cotejo  o  confrontación,  como claramente los señala el artículo siguiente del mismo  ordenamiento, así:    

“ARTÍCULO  255.  Cotejo de documentos.  La  parte  contra  quien  se  aduzca  copia de un documento, podrá solicitar su  cotejo  con  el  original,  o a falta de éste con una copia auténtica expedida  con  anterioridad  a  aquella.  El  cotejo  se  efectuará  mediante inspección  judicial, dentro de la oportunidad para practicar pruebas”.   

Igualmente,  no se ordenará la realización  del  testimonio del director de la Oficina de Gestión Documental del mismo ente  territorial,  por  cuanto  el  defensor  no  expone  las  razones  que fundan su  pertinencia, conducencia y utilidad.   

Contrario       sensu,  se ordenará  la  práctica  del  testimonio  de Fabián Antonio Gil  Miranda,  investigador de campo adscrito a la defensa,  pues  resulta  de  importancia  determinar  las  gestiones  y  el  procedimiento  realizado  en  aras  de  obtener  los  documentos  aportados  como  ex novo.   

En  cuarto  y  último  lugar, el demandante  depreca   la  práctica  de  inspección  judicial  al  Archivo  Central  de  la  Gobernación    de    Cundinamarca    “en   cuyas  instalaciones  reposan  los  originales  de los documentos nuevos”,   la  que  permitirá  comprobar  “su  existencia  física, originalidad, autenticidad y estado de los mismos. También  se  podrá  establecer el proceso y las condiciones de entrega de los documentos  de  la  EDICUNDI al Archivo Central”, del mismo modo,  solicita   realización   de   dictamen  pericial  consistente  en  “estudio  técnico  a  los  documentos nuevamente hallados y a la  autoría     de    la    rúbrica,    con    el    fin    de    establecer    su  autenticidad”.   

Se negará la práctica de estas dos pruebas  encaminadas  fundamentalmente  a  corroborar  la  autenticidad de los documentos  aportados  como prueba nueva, por las razones ya expuestas en sentido de que tal  aspecto  se  encuentra  acreditado  en  el  proceso conforme a lo previsto en el  artículo 254 del estatuto procesal civil.   

De  otro  lado,  no  se  advierte  cómo, ni  tampoco   lo   explica  el  representante  de  MORENO  PORRAS,  la  realización de diligencia de inspección  judicial  a  las  instalaciones  del  Archivo  Central  de  la  Gobernación  de  Cundinamarca  permitiría establecer el proceso y condiciones de entrega, de los  documentos aportados.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-  TENER  como pruebas las aportadas por  el  apoderado  con  el  escrito  de  demanda  y  la  allegada con el memorial de  solicitud probatoria.   

2.-  DECRETAR  la  práctica  de  los  testimonios  de  Luz Dary Olaya de  Hernández, Ivonne Ayda Melo  Campos, Aristóbulo Corredor  Villamil  y Fabián Antonio  Gil    Miranda,   de   acuerdo   con   la   anterior  argumentación.   

3.-  DENEGAR  el  decreto  y  práctica  de  los  testimonios de Gustavo  Jesús    Velásquez    Velandia    y   Nubia   Salamanca   Valenzuela,  de  los  directores  del  Archivo  Central  de  la  Gobernación  de Cundinamarca y de la  Oficina  de  Gestión  Documental  del  mismo ente territorial; la diligencia de  inspección  judicial a las instalaciones del Archivo Central de la Gobernación  de  Cundinamarca  y  el  estudio  técnico  a  los documentos aportados, por los  motivos reseñados.   

En relación con la decisión adoptada en el  numeral tercero procede el recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                FERNANDO  ALBERTO  CASTRO  CABALLERO           

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                        MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    MUÑOZ                    

GUSTAVO           ENRIQUE           MALO  FERNÁNDEZ      LUIS          GUILLERMO          SALAZAR  OTERO         

JAVIER    ZAPATA  ORTÍZ   

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1 Fol.  85 del c.o.     

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